Hello! Acá un nuevo cap de este fic... Ya el 10!
Y este es especial, no solo porque es cap doble, sino también porque es regalo de cumpleaños ~
FELIZ CUMPLE HERMANITO!
Advertencias: consumo de alcohol indiscriminado (?)
Doctor Who y sus personajes no me pertenecen, sin embargo, los dos pjs originales me pertenecen a mi y el cumpleañero (?)
Hanging out with friends
Part I: The Dragon's Bar.
— Theta, ¿qué esperas? ¡Drax y Edahi están esperando desde hace diez minutos! — Koschei gritó, en dirección al baño, en dónde Theta Sigma, su pareja desde hacía poco más de una década, estaba bañándose. Él, por su parte, hacía rato que estaba listo y ahora esperaba apoyado contra la puerta de la habitación.
— ¡Hubiera estado listo hace tiempo si fuera por ti! — gritó el otro, su voz casi tapada por el sonido del agua cayendo en la ducha.
— ¡No es mi culpa que seas lento!
El sonido se detuvo, indicando que Theta acababa de terminar de bañarse. Segundos después, la puerta del baño se abrió de par en par, mostrando a un joven rubio, flaco y alto, con el cabello chorreando agua y una toalla anudada en cintura. Tenía el ceño fruncido, una pequeña sonrisa de lado y, aunque parecía enojado, también parecía estar divirtiéndose por eso.
— No es mi culpa te me hayas tirado encima veinte minutos antes de salir.
Koschei chasqueó la lengua, clavando sus ojos en el cuerpo del otro Time Lord –o mejor dicho futuro Time Lord-, y se mordió levemente el labio— Mejor vístete antes de que vuelva a hacerlo…
— ¡Hey, tortolos! ¡No necesitamos saber de su vida sexual, gracias! — la voz llegó desde el otro lado de la puerta. La voz de un chico, el cual tenía la misma edad que Theta y Koschei: Edahi.
— ¡No la sabrías si no escucharas detrás de las puertas, chusma! — fue la respuesta que recibió del moreno, el cual luego volvió a mirar a su novio, que había comenzado a buscar ropa— Te veo afuera— anunció, y salió al encuentro de los dos hermanos que los esperaban.
Drax y Edahi eran gemelos, completamente idénticos físicamente, pero no podían ser más opuestos en personalidad. Se habían conocido en el primer año de Academia, justo antes de ser llevados a ver el Cisma Infinito, y habían sido amigos desde entonces. Aquella vez, estaban listos para ir a hacer una de las suyas: escabullirse hasta el hangar de las Tardises, tomar prestada una, e ir a un planeta en el que tuvieran buenas bebidas y aún mejor música.
El más tranquilo de los gemelos, Drax, le sonrió a Koschei en cuánto éste salió de la habitación, quedándose al lado de su hermano, que seguía gritándole a Theta para que se apurara. Al cabo de unos segundos, el Time Lord rubio salió también y les sonrió a todos de oreja a oreja, como siempre solía hacer.
— Bien, ¿listos? ¡Vamos! — antes de que pudieran responder, echó a correr en dirección al hangar. Los otros tres jóvenes corrieron detrás sin perder ni un segundo.
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Una vez en el lugar, los cuatro chicos comenzaron a caminar entre las diferentes Tardises, que en ese momento se veían todas exactamente iguales. Tipos 40, 41 y 42 descansaban tranquilamente, esperando ser pilotadas por cualquier Time Lord que las necesitara. Algunas, sin embargo, parecían notar que los niños que estaban dando vueltas a su alrededor no estaban precisamente autorizados para estar allí, ya que trababan sus puertas y no les dejaban entrar.
Sin embargo, un par tipo 40 parecían estar entusiasmadas, por lo que, cuando entraban para revisarlas, comenzaban a hacer subir y bajar sus columnas centrales, como pidiéndoles que las arrancaran. Probablemente estuvieran aburridas, después de todo eran modelos obsoletos y seguramente ya nadie las tomaba. Drax, que parecía entenderlas mejor que todos los demás en aquel pequeño grupo, pasó una mano suavemente por el panel de control de una de las Tardises, casi como si estuviera acariciándola y, luego, miró a los otros tres con una sonrisa.
— Esta será perfecta— dijo, con ese tono de voz tranquilo y amable que siempre lo había caracterizado.
— ¡Genial! — su hermano, Edahi, completamente hiperactivo y sediento de aventuras siempre, dio un pequeño salto, acercándose al panel de control con una sonrisa enorme y comenzando a apretar botones y jalar palancas— ¿Qué esperan? ¡A manejar!
Drax y Koschei no dudaron un segundo en ayudar al chico de cabello negro azabache a pilotar la Tardis. Se suponía que debían ser seis, pero no pasaba nada, si un solo Time Lord podía manejar una Tardis para seis, cuatro estudiantes también podrían hacerlo, ¿no? Sin embargo, Theta no se dirigió al panel de control, sino que comenzó a mirar todo alrededor, como si estuviera fascinado por la decoración. Él sabía que era malo pilotando, todos lo sabían, había reprobado casi todos los exámenes que había dado, ¿cómo iba a ayudarlos? Posiblemente hiciera explotar algo apenas tocara un botón. Fue por eso que continuó mirando la decoración, hasta que Edahi se lanzó a por él, pasando un brazo alrededor de su cuello y sonriéndole.
— Vamos, Theta, te necesitamos.
— Sabes que no. Kosch y Drax saben manejar muy bien, yo mejor veo si hay algo en la cocina…
— No, de ninguna manera. Además, ¡si no practicas jamás aprenderás! — y, sin dejarle decir nada más, tiró de él hasta el panel de control y lo puso frente a los controles.
Muchos traqueteos, correteadas alrededor del panel, un par de pisadas y Theta y Drax terminando el suelo por haberse chocado, después, llegaron a su lugar de destino: Las Vegas Espacial. Bajaron de aquella vieja Tardis mirando alrededor: estaban dentro de un bar y su transporte se había camuflado como un armario. Sin embargo, no parecía un bar común y corriente, tenía una iluminación rojiza, tenue, dada por pequeñas farolas rojas con dibujos de dragones dorados que colgaban del techo. Imágenes holográficas de esos pequeños dragones revoloteaban casi al ras del techo, como si fueran mariposas en un campo de flores. Los empleados estaban todos vestidos exactamente iguales: las mujeres, con pequeños vestidos negros y blancos, cuyas faldas eran muy, muy cortas; mientras que los hombres, vestidos con trajes negros muy elegantes y ajustados.
Los cuatro jóvenes se quedaron mirando el lugar con cierta extrañeza, pero no por eso menos entusiasmados. Había visitado muchos bares humanos, pero aquel definitivamente era el más extraño de todos.
— ¡Lo tengo! — dijo Theta de la nada, golpeándose la frente, haciendo que todos lo miraran— ¡Es un bar estilo oriental! Con mucamas y mayordomos, como en esas caricaturas terrestres, muy populares en el siglo XX y XXI— explicó, sonriendo de oreja a oreja, mientras observaba como una de las meseras servía unos tragos a un par de hombres que estaban sentados contra una enorme ventana.
— Bueno… No me quejo, todos son sexys— comentó Edahi, siguiendo con la mirada a la mesera que Theta había mirando, para después posar su vista en un barman y guiñarle un ojo. Si había algo que Edahi disfrutaba, era coquetear con todo el mundo. En esa ocasión, provocó que su hermano Drax le golpeara levemente el hombro, mirándolo con cierta reprobación— ¡Auch!
— Vinimos a divertirnos, no a ligar— el chico le lanzó una mirada fulminante a su hermano. Nunca se interponía entre Edahi y sus ligues, pero cuando estaban con sus amigos, le gustaba disfrutar de ese tiempo.
— Para mi ligar es divertido— fue la respuesta del otro gemelo, aunque al ver la mirada de su hermano se rascó la nuca y agregó— Okey, okey… Como digas.
— ¡Hipervodka para todos! — la pequeña discusión de los hermanos fue interrumpida por un grito por parte de Koschei, el cual se dirigía a ellos con dos botellas de dicha bebida en cada mano.
— ¿Compraste una para cada uno? — su novio lo miró casi que horririzado, un poco por el hecho de que el moreno pretendiera que cada uno bebiera una botella entera, y otro poco porque no podía llegar a imaginar cuánto había gastado en eso.
— Claro, Theta, ¿qué esperabas? — le pasó una botella a cada hermano y luego pasó un brazo alrededor del rubio, abrazándolo fuertemente contra él y dándole la botella restante— Después de todo, dijimos que íbamos a divertirnos, ¿no?
— No hace falta beber tanto para divertirnos, ¿recuerdas qué pasó la última vez que lo hicimos?
— Oh, ¿esa pequeña pelea por ver si los estabilizadores de la Tardis eran azules o rojos?— preguntó Edahi, riendo y ya bebiendo.
— Creo que nunca los había visto discutir por algo tan tonto— agregó Drax.
— Si, precisamente eso— Theta Sigma lanzó una mirada reprobadora a su novio.
— Fue una pequeña discusión sin importancia…
— ¡Casi me dejas! ¡Dijiste ibas a ir a buscarte un nuevo novio a Raxacoricofallapatorius!
— Estaba bromeando, y lo sabes.
— Pues no, no parecía que estuvieras bromeando… Así que, no mucho alcohol para ti hoy…— y dicho esto, le quitó la botella y se la pasó a Drax.
— Aburrido— refunfuñó, rodando los ojos.
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Un par de horas más tarde, y a pesar de las advertencias de Theta, los cuatro jóvenes Time Lords habían bebido seis botellas de hipervodka, cinco de cerveza y una de wiskey. Drax, Theta y Koschei estaban sentados en un sofá, cantando a plena voz todas y cada una de las canciones que se escuchaban en aquel bar estilo oriental… aunque no conocieran ninguna de ellas. Edahi se había perdido hacía una media hora y, a pesar de que su hermano estaba preocupado, ninguna tenía la suficiente fuerza de voluntad –ni el equilibrio necesario- como para levantarse e ir a buscarlo entre el mar de gente que, casi de un momento a otro, había llegado el local.
— ¿Por qué esos dragones se mueven, Theta? — preguntó Koschei, apoyando el mentón sobre el hombro de Drax, mirando al rubio.
— Porque… Porque son dragones, y eso hacen ellos— respondió el aludido, estirando la cabeza hacia atrás y contemplando los hologramas dorados que se movían en aquella danza interminable.
— Eres un genio… Te amo— Koschei sonrió de forma tonta, mientras abrazaba con fuerza a su amigo— Tú también eres un genio, Draxie, ¿sabes?
— ¿L-Lo soy? — las mejillas del chico se tiñeron de rojo, mientras se acurrucaba entre los brazos ajenos.
— Si, ¡claro que lo eres! — y acto seguido, el futuro Amo le dio un pequeño beso en la mejilla al más tímido de los gemelos— Theta, ¡díselo! ¡Theta! ¿Theta?
— ¿Mmm…?— el futuro Doctor abrió un ojo, mirándolos a ambos, ya que los había cerrado por un momento y parecía que, en realidad, se había quedado dormido— Si, lo eres… y… ¿saben qué? ¡Vamos a otro bar! ¡Esos dragones me están mirando mal!
Los dos chicos fruncieron el ceño, para después levantar la vista, mirando a los dragones.
— Tienes razón… ¡vamos!
— ¿Dónde se habrá metido mi hermano?
— Seguro lo encontramos de camino a la… ¿cómo se llama? ¡Tardis!
Los tres se pusieron de pie, Koschei apoyándose en Drax, Drax apoyándose en Theta… Todos amenazando con caerse en cualquier momento. Miraron alrededor, entrecerrando los ojos, tratando de distinguir algo entre la tenue luz que reinaba en el lugar, pero antes de que pudieran dar un solo paso, el cuarto Time Lord apareció, con una sonrisa de oreja a oreja y arrastrando a otro joven con él. El chico, que parecía tener la edad que aparentaban tener los Time Lords –unos veinte y cinco años–, era pelirrojo, de tez muy pálida y ojos violeta. Estaba vestido como los empleados de aquel bar y al parecer estaba completamente fascinado con Edahi, ya que lo miraba como si estuviera viendo a su estrella de rock favorita.
— ¡Chicos! ¡Aquí están! Miren, este es… Es… ¿Cómo te llamabas?
— Niux— respondió el joven, sonriéndole a los demás.
— ¡Eso! Estos son Theta y Koschei, y este es mi hermano Drax. Seguro también te parece guapo, porque es igualito a mí, aunque más feo— río, besó al pelirrojo apasionada y rápidamente, y después volvió su atención a los otros tres— Niux dice que tenemos que hacer algo, que es muy divertido y que todos los que vienen al bar hacen, ¡vamos!
Y dicho esto, tomó la mano de su hermano y tiró fuertemente de él, empezando a caminar en dirección a la barra. Como consecuencia, Koschei y Theta fueron arrastrados también, ya que no se habían soltado en ningún momento de Drax. Niux, por su parte, los miró divertido y los guió por un estrecho pasillo, adornado con más dragones danzantes, que parecía terminar en una especie de tienda.
— ¡Wow! ¡Son geniales! — Theta abrió mucho los ojos, mirando todo a su alrededor. Las paredes estaban repletas de máscaras de todas las formas y colores imaginables, con diversos adornos, que las hacían aún más coloridas. Desde plumas, hasta hologramas diminutos que bailaban y hacían morisquetas a quienes los miraban. En el suelo, por su parte, había decenas de percheros con trajes colgados que, al igual que las máscaras, parecían abarcar todas las formas y colores existentes en el universo— ¡Quiero uno!
— Por eso están aquí… Pueden usar los que quieran, siempre y cuando los devuelvan antes de que el bar cierre…— explicó Niux, con una gran sonrisa en su rostro— Edahi, ven, creo que de uno que te quedará genial— agregó, entusiasmado, y tomó de la mano al chico, tirando de él y perdiéndose de la vista de los demás, metiéndose entre los disfraces, que parecían formar una especie de selva en aquella habitación.
— ¡Hola! — dos empleados más, una chica y un chico, aparecieron entonces de la nada, frente a los tres jóvenes que miraban aún atónitos el lugar.
— Creo que tengo el perfecto para ti, lindo— dijo la chica, tomando la mano de Drax, que parecía tener un rubor permanente, quizás producto del alcohol, quizás porque no estaba acostumbrado a recibir elogios de personas que no conocía.
En menos de un parpadeo, Theta y Koschei quedaron solos frente al otro joven, el cual tenía un aspecto en verdad particular: su cabello estaba peinado de tal forma que parecía tener un puercoespín sobre la cabeza… uno de color rosa chicle, su piel era violeta y sus ojos, parecidos a los de una serpiente, de pupilas amarillas. Sin embargo, los miraba con una sonrisa sumamente amable y divertida.
— Y yo, queridos amigos, tengo el perfecto para ustedes. ¡Perfecto para las parejas! — tomó las manos de ambos chicos y tiró de ellos, llevándolos entre los diversos trajes, ante las miradas extrañadas de ambos.
No podían negar, sin embargo, que también estaban un poco asustados porque les hubiera tocado el que parecía ser el más alocado de los tres "guías".
…continuará.
Bueno... esta es la primer parte, en breves, la segunda :)
see ya!
