Chica Misteriosa
Inglaterra/Arthur x Lectora
Bueno~ Aquí estoy yo de nuevo molestando con un retraso enorme (Como siempre) Una disculpa, la estúpida escuela no es algo que disfrute uno mucho pero absorbe todo mi precioso tiempo... No he tenido ni tiempo para abrir esta sagrada cosa hasta ahorita. Oh mi Dios, lo siento tanto... Les dejo el capítulo c: Espero que sea de su agrado y una disculpa nuevamente.
El título del capítulo creo que no tiene mucho que ver con el capítulo pero no se me ocurrió otra cosa, lo siento.
Advertencias: Un Mexicano cabrón y enojado, cejón celoso y tal vez algo fuera de su personalidad, escocés con malas intenciones(?) y un Alfred exagerando las cosas nivel: Dios.
Posiblemente Scott me quede un poco raro, es la primera vez que manejo su personalidad~ Espero que me perdonen por ese detalle uwu
~oOo~
Capítulo: Espera... ¿¡Qué?!
Mirabas la pizarra de anuncios de la escuela con una cara que no se podría describir fácilmente, era algo así como una cara de horror pero también de emoción, lo malo es que la parte del horror dominaba la de emoción y daba un resultado bastante extraño. Pero, ¿Que era lo que hacía que pusieras esa cara?
En la pizarra de anuncios se encontraba pegado un enorme cartel anunciando el baile escolar.
Dios, siempre habías odiado con toda tu alma ese tipo de eventos. Y siempre faltabas, te valía un comino que te dijeran "Subnormal" o "Inadaptada Social" y en el mejor de los casos "Rarita" Pero ahora, para tu malísima suerte, era obligatorio asistir. Inflaste ligeramente las mejillas frunciendo el ceño.
Siempre se te habían hecho ridículos esos eventos, sobre todo por la manera de vestir. Los vestidos nunca habían sido tus amigos, ni mucho menos tenían presencia en tu closet. Dios mío, y aparte de todo eso tendrías que conseguir una pareja si no querías quedar como la "Forever Alone" Del salón... o del colegio.
Te diste media vuelta y te dirigiste a tu salón dando zancadas. Dios mío, pensaste que te habías librado de ese tipo de eventos pero al parecer no, suspiraste y seguiste caminando. Pensabas en las muchas excusas que pondrías para no asistir, como un refriado, fiebre, una plaga de arañas en tu cuarto por exterminar... ¿Qué sentido tenía eso? Ninguno, por supuesto. Estabas considerando seriamente romperte una pierna, el dolor lo valía... bueno, pensándolo bien no, no lo valía...
Maldición, no querías ir, definitivamente te negabas. A menos que cierto chico inglés...
Te sonrojaste violentamente y sacudiste la cabeza, de nuevo esas estúpidas hormonas... ¿El contigo? No, inaudito, de seguro el ya tenía una fila enorme de chicas detrás de él y obviamente no serías tu a la primera que recurriera... Lo peor de todo es que era un tipo de baile de Gala, con vestidos grandes y estorbosos, como los que usaban antes las señoritas. Era algo así como un baile de máscaras.
Llegaste a tu salón y te sentaste donde siempre, no había nadie, te extrañó un poco y miraste tu reloj, era bastante temprano. Sacaste "La mecánica del corazón."* De tu mochila y te pusiste a leer. ¡Miss Acacia sí que era mala con el pobre Jack! Frunciste un poco el ceño al leer un párrafo y cerraste el libro, no sin antes colocar tu amado separador. Viste la hora, todavía faltaba algo de tiempo para que comenzara la clase, poco a poco comenzaron a llegar algunos alumnos y se sentaron en sus respectivos lugares. Saludaste a Kiku, Feliciano y Ludwig para después voltearte y toparte con la cara de Arthur. Pegaste un saltito y sonreíste. El inglés saludó formalmente como siempre.
-Good Morning, (Tu nombre) ¿Ya has visto los carteles que pegamos los del consejo estudiantil en el tablón de anuncios?
-Hola Arthur. Si, los he visto.-Sonreíste algo nerviosa. Era bonitos anuncios y toda la cosa... ¿Y si Arthur en realidad...? Te diste una cachetada mental, era imposible que Arthur estuviera dispuesto a invitarte al baile, carraspeaste y dijiste.- Umm, gracias por lo de ayer, Arthur. Fue muy lindo de tu parte.
-Oh, (Tu nombre) No hay de que.-Arthur sonrió levemente y se volteó para sacar sus cosas para la clase de Laboratorio de química.
Ugh, no querías entrar pero tenías que hacerlo, lo bueno es que te asignaron con Alejandro y Alfred... Bueno, pensándolo mejor eso no era muy bueno que digamos, considerando como eran esos dos lo más probable era que se quedaran sin cejas ambos... o tal vez los tres. Entraron los demás y te saludaron, entró el maestro y pidió que salieran todos de manera ordenada. Salieron todos y se dirigieron al laboratorio, era grande y con mucho material ambos, te dirigiste a la mesa que te correspondía junto con Alejandro y Alfred para luego ir a recoger los químicos que quemarían en el mechero. Tenían que quemar ciertas cosas en la flama para ver de qué color se tornaban.
-¡Heeey, Ale!-Dijo Alfred, haciendo un puchero.-¡Me tocaba quemar algo!
-¡Calla! ¡Es mi turno, Alfredo!-Contestó Alejandro enseñándole la lengua.
-¡Pero si tu y (Tu nombre) Han quemado ya muchas cosas...! ¡Anda, déjame quemar la cinta de magnesio!
Alejandro bufó y le dio las pinzas con la cinta de magnesio, Alfred, emocionado, acercó la cinta al mechero y después de unos segundos de estar en la flama esta, al quemarse, produjo una chispa muy brillante, de color blanco. Te tapaste los ojos inmediatamente porque lastimaba bastante a la vista. Cuando terminó el efecto y la cinta se tornó de un color blanco, Alfred parpadeó unos segundos, puso las pinzas en la mesa y tanteó con sus manos, como si estuviera ciego para encontrar los hombros de Alejandro, que para tu mala suerte encontró los tuyos. Te tomó de los hombros y te sacudió diciendo:
-¡ALEEEEE! ¡Me he quedado ciego! ¡Oh Dios! ¿¡Ahora como veré mis películas y mis series! ¿¡Como veré mi anime?! ¡Adiós a tu cara y al dedo de en medio de tu mano derecha!
-Alfred...-Dijo Alejandro con un tic en el ojo.
-¡Si muero por estar ciego venga mi muerte Ale querido! ¡Oh, ahora no podré ver que es lo que me das de comer! I will die soon! -Alfred te soltó por fin, te sobaste los hombros y anotaste en tu cuaderno las reacciones que había tenido la cinta, sin darle mucha importancia al asunto, estabas acostumbrada.
-Alfred... Alfred.-Y este no se callaba, el oji-café estaba que explotaba.- ¡Alfred! ¡Alfredooo! ¡Alfred hijo de tu madre!-El mexicano lo agarró por el cuello de la bata y le pegó una cachetada, el oji-azul se sobó donde le pegó la cachetada, mirándolo con ojos de perrito castigado, el moreno rodó los ojos para agregar.- Uno, no estás ciego. Dos, no sacudas así a (Tu nombre) Tres, no vengaría tu muerte ni aunque resucitara Hitler y viniera a matarte. Y cuatro...-Alejandro levantó el dedo de en medio y dio media vuelta para irse contigo a revisar las observaciones de química.
El resto de la clase fue entre golpes e insultos por parte de Alejandro hacia Alfred y este tratando de conseguir que lo perdonara. Al final lo hizo pero Alfred terminó con un chichón en la cabeza.
Pasaron las horas y las clases terminaron, hablaste un rato con Elizabeta y Lili para luego retirarte al rededor de las 5:30 a tu habitación, habías quedado de verte con Arthur a las 6:00 para su reunión diaria. En verdad disfrutabas mucho ir con Arthur a ese lugar tan especial, sonreíste involuntariamente mientras caminabas, era una sonrisa boba de esas que dibujaban las protagonistas de tus libros cuando se daban cuenta de que estaban enamo-... Te diste otro golpe mental mientras se te subían los colores a las mejillas ¡No! No puedes permitírtelo, no... No es lo correcto.
Estabas perdida en tus pensamientos y no notaste que cierto pelirrojo escocés estaba observándote de lejos.
-Cute~ -Dijo para luego reír y seguirte de lejos.
~oOo~
Estabas sentada debajo del árbol de siempre, llevabas una mochila algo pequeña ya que ahí guardaste unos libros que prometiste prestárselos a Arthur. Te extrañaba que no llegara el inglés, siempre era puntual en esto de sus citas... bueno, si así podían llamárseles, suspiraste y miraste al cielo. Comenzaba a ocultarse el sol... Te estaba entrando el sueño y quedaste dormida finalmente. No fue mucho, fueron como 10 minutos en los que dormitaste, y gracias a esto, pudiste escuchar los pasos algo imponentes de alguien... ¿Un chico de 3er grado tal vez? ¿De la escuela superior? Abriste los ojos y te topaste con un par de ojos verdes. Pensaste que era Arthur, ibas a saludarlo pero te diste cuenta de que ese chico era pelirrojo, hiciste memoria y se te vino a la mente el hermano de Arthur ¿Scott? Creías que así se llamaba. Ibas a decir algo pero te interrumpió diciendo:
-Bueno, ya veo porque el conejo estúpido anda detrás de ti. Eres linda.-Scott sonrió altaneramente. Te sonrojaste un poco y quisiste contestar pero de nuevo te interrumpió el pelirrojo comentando:
-Yes... El conejo tiene toda la razón. Aunque-Scott se agachó para quedar a tu altura, te encogiste un poco ya que el escocés era algo imponente y no te daba mucha confianza. El escocés notó esto y rió, divertido ¿Divertido? ¡¿Asustarte le parecía divertido?! Fuiste interrumpida una vez más por este, que decía.- No creo que una chica tan bonita como tu deba salir con un conejo feo y estúpido como él. Aunque, debo admitir que tu también pareces un conejo asustadizo, pero...
El escocés se cortó para acercarse un poco más, ¡Casi sentías su aliento en tu boca! Te sonrojaste y Scott dibujó una sonrisa de satisfacción en su rostro. Dijo:
-Creo que un lobo y un conejo asustadizo pueden llevarse bien... ¿No crees, darling?
Espera... ¿¡Qué?! ¡Eso era técnicamente una declaración de...! ¿Amor? Si eso podía llamársele, antes de que pudieras contestar algo, oíste algo que parecía un gruñido de disgusto ¿Disgusto? Miraste arriba y viste la silueta de Arthur, podías ver perfectamente que fruncía el ceño y esta rojo, pero ¿Rojo de qué? ¿De enojo? La voz de Arthur te sacó de tus pensamientos.
-Scott... ¿Podrías prestarme a (Tu nombre) un momento? La necesito y no creo que ella quiera perder tiempo con tus estúpidas palabras ¿O si, hermano?-Arthur se acercó a ti, apartó a Scott y te tomó de la mano, para luego jalarte y llevarte lejos de Scott, el oji-verde agregó, apretando los dientes-Tengo que hablar contigo... No quiero verte cerca por ahora.
El inglés se fue contigo agarrándote la mano y apretándola con un poco de fuerza, seguías sonrojada. Hasta que el escocés los perdió de vista no dijo nada, cuando esto pasó este dijo:
-He, veo que si te molestas, conejo estúpido. Es solo por joder... Vamos a ver qué pasa si trato de quitarle al conejo estúpido a su conejo asustadizo.-Dicho esto Scott se dio media vuelta y se fue.
-Oye, (Tu nombre)... No...-El inglés tragó saliva y te miró a los ojos, los dos estaban sentados en la banca de siempre, debajo del árbol que ahora no tenía florecillas.- No quiero que te acerques mucho a mi hermano, el es algo... especial y no me gustaría que llegara a lastimarte o a hacerte algo. ¿Puedes cumplir esa promesa, (Tu nombre)?
-Umm, bueno... a decir verdad creo que la cumpliré porque tu hermano es algo imponente-Reíste un poco y Arthur sonrío levemente. Agregaste.- Claro que lo haré... no te preocupes. Y lamento haberte causado conflicto con tu hermano.
-Oh, no. Siempre hemos tenido ciertas diferencias, así que no te culpes, my dear lady.
Arthur te miró a los ojos y te sonrojaste de nueva cuenta, maldición, ¿Porque la mirada de aquél inglés era tan penetrante? Pero no penetrante de una forma fría o dura, sino penetrante de una forma dulce e incluso protectora. Arthur bajó la mirada y río un poco para después decir.
-Creo que se esta haciendo tarde... ¿Quieres que te acompañe a tu dormitorio?
-Si no sería mucha molestia, Arthur...
Arthur negó con la cabeza y se levantó, comenzó a caminar y saliste detrás de él y caminaron en silencio hasta llegar a la puerta de tu dormitorio. Arthur te miró unos instantes y, como si fuera algo espontaneo, nerviosamente te soltó:
-E-Este... ¡(Tu nombre)! I have to ask you something... ¡Pero Mañana! E-Este...-El inglés carraspeo y un poco sonrojado dijo.- Bueno, descansa... Cuídate. ¿Sí? Y no olvides alejarte del estúpido de Scott... ¿Puedo verte un poco más temprano mañana? A las 4... ¿Sí? Umm... ¡No me mires de esa manera, (Tu nombre)!-Arthur se sonrojó mas y se dio media vuelta.- Good Night...
Dicho esto el inglés se perdió entre los pasillos dejándote confundida y algo pensativa.
¿Que era lo que quería preguntarte el día de mañana?
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¡Y bien! Eso es todo~ Es corto, lo sé pero... son casi las 12 y mañana tengo que levantarme a las 5... ¡Pero todo por mis queridas lectoras! Por cierto, este capítulo va dedicado a mi amiga Fiorelli210 Que he sido tan descortés por no contestarle los mensajillos tan lindos que me deja en Tumblr ni haberle subido su regalo ;o; ¡Lo siento, prometo que lo tendré para principios del mes que entra! Soy una mala persona, lo se... Bueno, espero que el capítulo haya sido de su agrado~ ¡Sayonara!
