Capitulo diez: se va uno y llega otro.

(Edward P.O.V)

¡Por fin! Finalmente se iba aquella rubia sin cerebro fanática del rosa a Volterra, le había prestado uno de mis coches para que fuera a Seattle a "cazar", según ella no podía volver a Volterra con los ojos dorados, eso era un signo de debilidad para los Volturi y ella jamás seria "una idiota compasiva", después de que la muy sádica cazó a una mujer no muy honesta volvió a nuestra casa para hacer su maleta, la cual había llegado casi vacía y ahora se iba llena de prendas extrañas y maquillajes, mi hija se veía apenada por su partida pero después de que la rubia en miniatura le jurara que se compraría un computador y lo conectaría a internet para hablar con ella a diario su rostro parecía haberse alegrado un poco.

Toda la familia fue a despedirla al aeropuerto, ella parecía feliz en volver y yo feliz en que se fuera, por su culpa Bella me tenia castigado...y con qué castigo.

La muy maldita de Jane sabia que para mí el tema de mi hija con el lobo es delicado y sin embargo lo sacaba a colación a cada rato, el resultado, yo gritando, Nessie llorando, Jane riendo y yo castigado, y lo peor de todo es que lo sádica de Jane se le había pegado a Bella, me había castigado con lo que más me dolía, ahora no podía tocarla, no podía besarla, no podía hacer nada con ella y para colmo debía aguantar sus pensamientos en donde ella me besaba y me hacia cosas no aptas para menores, pero ahora Jane se había ido y la paz volvía a reinar en mi casa, o eso creía yo.

-Papi, ¿cierto que yo soy tu niña consentida?- preguntó sospechosamente Nessie.

-Eres la única hija que tengo bebé- le aclaré.

-Papi yo te quiero mucho, ¿lo sabías verdad?- siguió Nessie con su show de "la nena de papá".

-Al grano Renesmeé, tu madre me está causando migraña, ¡y ni siquiera sé si los vampiros pueden tener migraña!- exclamé mientras escuchaba la musical risa de Bella desde la escalera, la muy arpía disfrutaba mi sufrimiento, pero yo le demostraría todo el autocontrol que tengo.

-Jacob está afuera, quiere pedir tu permiso para salir conmigo- dijo mi hija añadiéndome otra razón para tener migraña.

-Le abrirás la puerta y te daré ese permiso el día en que te cambies esa falda excesivamente corta y te quites todo ese maquillaje que te has puesto en la cara-le dije lo más tranquilo que pude, no me causaba gracia que ese chucho pudiera ver a mi hija vestida así.

-Pero papá, tía Alice dijo que estaba de moda y tía Rose...- comenzó a reprocharme mi hija pero yo la frené.

-Tus tías pueden irse al demonio, te vistes como una señorita decente si quieres ver a tu chucho- la regañé.

-Llamaré a mi mamá, de seguro estará feliz de tenerte un siglo castigado, sea cual sea el estúpido castigo que te haya puesto- amenazó mi hija, ¿también se le había pegado lo diabólica de Jane?

-Créeme niña que tu madre no aguantará mucho tenerme castigado, y ahora ve a ponerte algo decente y entre más te demores más tiempo esperará el chucho tras la puerta- le ordené y ella con resignación subió a su cuarto a cambiarse de ropa.

Mientras trataba de bloquear a Bella la que me regañaba mentalmente por haber regañado a nuestra hija el animalejo de Nessie se subió al sofá y puso su cabeza a descansar sobre mi pierna, la hiperactiva de Alice le había hecho un abrigo y ahora el pobre no se podía ni mover y qué decir de la ridícula de Rosalie, le había atado un lazo en una oreja y el infortunado animal trataba de quitárselo con la pata, hice mi buena obra del día y despojé al pobre perro de todo lo que las locas de mis hermanas le habían puesto, la cuestión era bien simple, o vestían a mi hija o vestían a su perro.

Mi hija bajó las escaleras vestida con jeans y un sweater además de que se había quitado toda esa sombra de ojos negra de la cara pero aun conservaba las uñas pintadas de rosa claro.

-¿Ahora si estoy decente papá?- preguntó molesta.

Yo solo asentí con la cabeza a lo que ella bufó y fue a abrirle la puerta al perrucho gigante, me dio risa, afuera estaba lloviendo y el tarado de Jacob estaba empapado, se sacudió afuera tal como un perro y entró a casa, Bella salió de su escondite de la escalera y le pasó una toalla para que se secara, el idiota de Jacob estaba asustado, lo podía oler.

-Recuérdalo Edward, los molestas y le añado otro mes a tu castigo- pensó Bella haciendo que una mueca involuntaria de dolor apareciese en mi rostro.

-Emmm Cullen, tú ya sabes por qué estoy aquí así que no lo alarguemos tanto y dame permiso para salir con tu hija- dijo nervioso el chucho.

-Di que si papi, di que si- rogaba Nessie internamente.

-Aun recuerdo las caras de Charlie cuando le decía que tu ibas a salir conmigo- pensó bastante fuerte Bella.

-Solo debes prometerme que no te pasaras de listo con mi hija y que la cuidaras- dije en tono serio para que no se notara que me divertía el nerviosismo del chucho.

-Te lo juro Cullen, ella es lo más importante para mí- dijo sinceramente el chucho.

-Entonces tienes mi consentimiento- dije sintiendo que había perdido la guerra.

En momentos como estos me siento tan Charlie al ver como mi hija estaba feliz en los brazos de un tipo, ¿como se habrá sentido mi suegro cuando yo le notifiqué que me iba a casar con su hija?, hubiera sido bueno el tener a Jasper ahí para que me lo dijera, yo solo podía leer maldiciones en sus pensamientos, nunca creí estar en su lugar hasta ahora, mi niña había crecido y ahora que era toda una mujer un hombre se había fijado en ella.

-Estaremos juntos para siempre Jake- dijo mi hija emocionada mientras disfrutaba el abrazo de su novio.

-Para siempre mi Renesmeé, prometo vivir para siempre por ti- le dijo el chucho pensando en como mantener su promesa, él no viviría para siempre, no a menos de que entrara en fase cada día, así no envejecería pero aun estaba el riesgo de que muriera aun con apariencia joven, entonces ahí mi hija se sentiría devastada, sentiría lo que yo sentí cuando creí que Bella estaba muerta.

-Te has comportado a la altura Edward, estoy orgullosa de ti- me susurró al oído Bella.

-Gracias- dije tratando de no sonar nervioso, la verdad es que su aliento en mi oreja había hecho estragos en mi.

-Creo que puedo levantarte el castigo- pensó subiendo las escaleras.

-Cuando Nessie esté dormida- murmuré despacio para que solo ella lo escuchase.

-¿Que pasará cuando yo esté dormida?- preguntó mi hija poniéndonos nerviosos a Bella y a mí.

-Veremos si es mejor Orgullo y prejuicio o Cumbres borrascosas- dijo Bella ofreciéndole una amplia sonrisa a nuestra hija, por sus pensamientos se había tragado ese cuento, estaba muy feliz pegándose el olor a perro como para percatarse de otra cosa.

-Ha parado de llover, ¿te apetece salir a cenar conmigo?- le preguntó el chucho a mi hija.

-¡Si!, será nuestra primera salida como novios, ¡que emoción!, debo cambiarme- dijo Nessie para salir corriendo por las escaleras pero se detuvo a medio camino.

-Me vestiré "decente" papá- pensó mi hija para seguir corriendo por las escaleras.

El perrucho lucia claramente incomodo en la sala de mi casa, decidí divertirme un rato con él ahora que ni mi mujer ni mi hija estaban presentes.

-Ponte cómodo Jacob, yo no muerdo... bueno si muerdo pero no a hombres lobo- dije para dejarlo solo y completamente intimidado.

Caminé por el pasillo hasta que llegué a la cocina atraído por los pensamientos de Alice.

-Cálmate Allie, seguro que Jasper tiene una buena explicación- se auto decía Alice.

-Amor confiesa que sería una buena idea ir a esa asociación de compradores compulsivos, tienes tu armario lleno de ropa que nunca llegaras a usar y últimamente has estado abusando de tu don para obtener dinero- le rogó Jasper.

-El saber casualmente los números de la lotería no es abusar de mi don, yo solo lo sabia y ya, si me gané esa cantidad de dinero fue solo coincidencia y también yo sabré en que lo gasto- le respondió Alice a la defensiva.

Esto estaba interesante, ¿Alice participando en la lotería?, ¿Jasper sugiriéndole ir a un club de compradores compulsivos?, si que era gracioso, me quedé escuchando tras la puerta por si esto se ponía mas interesante.

-Pero mi gatita, es solo ir a unas reuniones y ya- le dijo Jasper, me reí internamente por el apodo, "gatita", muy gracioso.

-Lo que pasa es que me quieres cambiar Jasper, ya no te gusto como soy, además no tuviste la confianza para decirme que querías que fuera a ese lugar, eso es lo que más me duele- dijo Alice con la voz quebrada, podía imaginarla haciéndole un puchero a mi pobre hermano.

-Gatita yo te quiero tal cual eres pero debes darte cuenta que esto de comprar tanto no es sano- le dijo Jasper tratando de calmarla.

El perrucho de mi hija estaba mordiéndome el pantalón, yo rogaba internamente para que se quedara callado pero no, el animalucho tenía que ponerse a ladrar en medio del pasillo.

-¿Quien demonios esta ahí?- preguntó claramente enojada Alice.

-Edward maldita sea sé que eres tú, hasta aquí huelo tu asqueroso olor a padre sobreprotector y esposo insoportable- gruñó mi pequeña hermana, no sabía que podía caer tanta ira en algo tan pequeño.

-¡Bella!- bramó la duende y mi querida esposa bajó en un dos por tres.

-¿Que pasa aquí?, ¿por que tantos gritos?- preguntó Bella tomando mi mano.

-¿Podrías castigar a tu esposo por un siglo por favor?- sugirió Alice.

-¿Que hizo?-preguntó Bella.

-Escuchó una conversación privada detrás de la puerta de la cocina- dijo claramente alterada Alice.

-Pero yo no quiero mantenerlo castigado, ¿no entiendes Alice? Sería como castigarme a mi misma- dijo mi hermosa, tierna, inteligente y compasiva esposa, por eso la amo tanto.

-¿Me vas atraicionar Bella Cullen?- preguntó la duende casi echando humo por las orejas.

-No es traición Alice, es solo que debes pensar en una forma de castigo que solo lo involucre a él, yo no te he hecho nada, además si es por haber escuchado una conversación ajena aquí todos tenemos los oídos lo suficientemente desarrollados como para escucharla- le aclaró Bella.

-Aunque me parece muy feo lo que hiciste Jasper, pero me pregunto, ¿como lo hiciste sin que ella lo viera?-se preguntó Bella.

-Fue una decisión de último minuto- le respondió Jasper muy pagado de si mismo.

-¡Jasper!- le reprochó Alice.

-Yo creo que si es tanta tu obsesión por la moda podrías ocupar tu tiempo en diseñar ropa y enviarla a las grandes boutiques, yo creo que a Chanel le gustaría tener alguna de tus creaciones- sugirió mi Bella, aunque por dentro solo pensaba miles de maneras con las que castigarme por ser tan entrometido.

-¡Si! Y así siempre estaría rodeada de ropa de alta costura, Jazz tienes que acompáñame a comprar un block de dibujo y lápices, debo empezar a crear-dijo Alice tomando al pobre Jasper de un brazo y llevándoselo a toda velocidad.

Cuando ya estuvimos solos me apresuré a rodear la cintura de Bella con mi brazos, llevaba demasiado tiempo sin tocarla que ya me dolía, pero al parecer ella tenía otros planes por lo que se separó de mi casi al instante.

-No cantes victoria todavía Edward- dijo ella con una sonrisita en su rostro.

-Dijiste que ya no estaba castigado- expuse con un puchero.

-Y no lo estas, pero nuestra hija sigue en la sala y Emmett ve televisión arriba junto a Rosalie, sería una imprudencia de mi parte si te levanto el castigo justo ahora- indicó Bella acariciando mi mejilla y mandando miles de descargas eléctricas por todo mi cuerpo.

-¿Te apetecería ir a dar un paseo por el bosque?- le pregunté con una clara intención.

-¿Y nuestra niña?- preguntó ella, siempre su lado maternal salía a flote.

-Jacob sabrá cuidarla y cuando llegue Rose estará encantada de hacer el papel de niñera- dije terminando de convencerla.

-Tu ganas Cullen, vamos a ese bosque- señaló Bella corriendo conmigo de la mano.


(Nessie P.O.V)

Había dejado de oler a mi padre en la casa, él y mamá habían salido, quizás a cazar, por lo que ojos que no ven corazón que no siente y me puse esa costosa y hermosa falda que mi tía Alice me había regalado, como afuera esta algo húmedo la combiné con unas botas y un abrigo negro, me apresuré en ponerme algo de brillo labial y bajé a encontrarme con Jacob; aun no podía creer que semejante chico me amase solo a mí y que además tuviera el consentimiento de mi padre para salir con él.

-¿y mi mamá?- le pregunté curiosa.

-Créeme Nessie, después de lo que escuché no querrás saber- dijo tomando mi mano y guiándome hacia la puerta.

No alcanzamos a salir, mi tía Alice había aparecido por la puerta con un mi tío Jasper claramente enfurecido, no entendía lo que pasaba pero ella se había encargado de articularme un "cámbiate de ropa antes de que Edward llegue".

-No me importa que estás haciendo en el bosque con Bella, ya vi que no es precisamente cazar venados, tienes que volver urgente, esto es terrible- chilló mi pequeña tía a través de su teléfono móvil.

-¿que pasa tía?, me estas asustando- confesé abrazada a Jacob, ese era el lado bueno de tener novio, cuando las cosas se ponían feas él siempre estaría para protegerme.

-Es tu abuelo, Carlisle se ha vuelto loco, y lo peor es que Esme lo apoya, esto es terrible, van a llegar en unos diez minutos- me respondió mi tía respirando agitadamente, tío Jasper trataba de calmarla inútilmente.

Miré con resignación a Jacob y subí a cambiarme de ropa nuevamente, tendría que cambiar mi atuendo moderno a uno digno de la época humana de mi papá, estúpido vampiro anticuado. Cuando estuve vestida con jeans y un sweater horrible bajé a reunirme con mi novio y mis tíos, allí también estaba mi rubia tía mirando con asco a mi novio y mi tío el grandote quejándose de que no pudo ver el final de "la princesa y el sapo", mis padres llegaron justo cuando yo me reuní con Jacob, mi mamá venia claramente despeinada, de seguro se peleó con algún puma por ahí ya que mi tía Alice había dicho que no estaban cazando venados.

-¿Tu leoncito te dio pelea Bella?- bromeó mi tío Emmett con mamá.

-¿Quieres recibir el mismo castigo que Edward osito?- amenazó mi tía Rosalie haciendo que el infantil de mi tío se sentara junto a ella tranquilo y con una expresión de miedo en el rostro.

Escuché el sonido de un coche acercándose, era el de mi abuelo, luego cuando se hubo estacionado escuche tres pares de pasos, podía distinguir los tacones de mi abuela y los zapatos de mi abuelo pero ¿quien era el otro?, ¿y ese sonido extraño?, ¿era una maleta con ruedas deslizándose por el pavimento?

La puerta se abrió y Jacob me atrajo hacia él con fuerza, entró mi abuelo seguido de mi abuela y aquel aburrido tipo que había condenado a Jane a una existencia de gris y negro sin brillos labiales.

-¿Aro?- preguntó mi papá claramente fastidiado.

-Hola Edward, tanto tiempo sin verte muchacho, que linda familia tienes, Jane me contó lo bien que la ha pasado en compañía de tu hija y yo vine a verificar eso con mis propios ojos, ya que ambos tenemos unos dones similares ¿te parecería ser mi amigo?- le dijo el vampiro de ojos rojos a mi padre dejándolo perplejo.

Mi abuelo sonreía ampliamente, mi abuela se notaba feliz de ver a mi abuelo alegre, mis tías se reían de la situación al igual que mis tíos mientras que mi mamá estaba tan fastidiada como mi papá. Sabía que Jane y mi padre no eran precisamente amigos e intuía el plan de la rubia, le había dicho a Aro que mi papá quería ser su amigo para joderle la existencia un momento, sin lugar a dudas casi todos en esta casa incluyéndome tenían un propósito, fastidiar a Edward Cullen.

fin!


bueno chicas este es el final...lo que hará Aro con los Cullen lo dejo a su imaginacion

Jane despues de todo no podia estar sin hacer alguna maldad...hay que entenderla XD

espero les haya gustado

gracias por leer y por comentar

bye!