Siento de nuevo el retraso. Gracias por seguir ahi leyendo y comentando.


Kate había sido prácticamente arrastrada a la fiesta de cumpleaños de Rick. Ellos ya lo habían celebrado en familia, pero ahora tocaba celebrar con sus amigos, y Kate había sido invitada junto con Martha, amigos de la familia, amigos de él y por supuesto Meredith, a la fiesta que Castle organizó en su casa de los Hamptons.

No obstante, y a pesar de estar disfrutando de su copa, estaba confundida. Apenas había hablado con Castle, desde hacía días, o más bien, desde la confesión de su secreto y la posterior pillada, apenas le dirigía la palabra y se comportaba extraño.

La última vez que se había comportado normal relativamente para lo que era él, había sido dos días atrás, cuando por unos segundos se había olvidado de mantener la mascara que llevaba desde hacia días con ella.

Sonrió al recordar lo turbada que se había quedado cuando, él le había pedido ayuda sobre unos pantalones, y ella se había ofrecido a ayudar a descoser el bajo para que le quedaran perfectos.

El escritor se había bajado los pantalones con ella aun agachada, prácticamente dejando su miembro semi erecto bajo los calzoncillos frente a su rostro.

Ella no supo que decir y se separó torpemente mientras él se reía. Después de eso… todo había vuelto a ser indiferencia y caras largas.

Intentó acercarse a él dos veces, pero las dos, Meredith lo acaparaba. Suspiró frustrada y salió al porche de la casa.

Al momento sintió una presencia que le acompañaba sentándose a su lado y de reojo, comprobó como su olor masculino le indicó que se trataba de Rick.

-¿Todo bien, Kate?

Ella asintió, mirando al frente.

-Por fin…un momento de relax.

-Es tu fiesta de cumpleaños… pensaba que…

-Si, esta bien, pero también me gusta…-no terminó la frase, no quiso ni hizo falta-.

Él quería estar un rato con ella…

-¿Cómo estás?

-Estoy bien.

Kate estaba mirando su copa. No se atrevía a mirar a Rick.

-Vamos…puedes confiar en mi. ¿Qué te pasa? ¿Es un chico?

-Puede.

-¿Está en esta fiesta?

Kate hizo una mueca y con una simple mirada hizo que Rick se callara y cambiara de tema, haciéndola reír. Estuvieron un buen rato más hablando de todo y de nada, disfrutando de su mutua compañía mientras los demás invitados a la fiesta lo pasaban en grande con la música y la comida.

-Creo que deberíamos volver…-señaló el interior de la casa. A pesar que las puertas estaban abiertas y había gente por el jardín, ella se sentía alejada del resto y estando prácticamente a solas con él se ponía más nerviosa.

Era obvio que si estaba algo desanimada era por un chico, y era obvio que era por él. Ese mismo día había aceptado por fin, que sentía algo más por su amigo que sólo amistad o fraternidad.

No, ya no lo veía como un incordio, o como un hermano mayor, lo veía como lo que era…un talentoso escritor de 25 años que la excitaba y le enamoraba con cada una de sus palabras. Lamentablemente, él ya tenía novia y a pesar de para reírse de ella, no se fijaba en nada más… era obvio que una chica de diecinueve años y virgen como ella, era completamente invisible para Richard salvo para protegerla como lo hacía.

Rick estiró sus piernas e intentó negarse. No quería regresar al tumulto de la gente, a la presión que sentía cuando estaba rodeado de esas personas que sólo se interesaban por lo que se interesaban…

-Podríamos…

-¡Atención!-La música bajó y la voz chirriante de Meredith se alzó por toda la sala-¡Quiero hacer un brindis!

Rick rodó los ojos. No era el mejor momento. Él sólo quería salir de allí, ir a pasear por la playa.

Se levantó pesadamente acercándose hasta dónde estaba Meredith y la pelirroja lo abrazó por la cintura, acariciando su pecho. Castle le dio un beso en los labios, bastante agobiado al ser el centro de atención, algo que pensaba que adoraba y que poco a poco se estaba dando cuenta que por lo menos, al lado de Meredith era una tortura.

Kate se acercó para observar a lo lejos.

-Bien… estamos aquí todos…por que…. ¡Es el cumpleaños de Ricky!

Kate rodó los ojos. La elocuencia de la actriz la sorprendía cada día más.

-Y quiero…desearle…un feliz cumpleaños a mi gordito-dijo sonriéndole.

Por el amor de dios, iba a vomitar en cualquier momento. La chica suspiró y sonrió ante la cara de Rick sobre el discurso de su novia. Castle le devolvió la mirada hasta que ambos se quedaron congelados.

-¡Vamos a ser papás!-la cara de Rick era todo lo contrario a la de Meredith que sonreía alegre mientras todos la felicitaban.-¡Y nos vamos a casar!

A Kate la noticia le sentó como una patada en el estomago. Apretó sus labios y contuvo todo el remolino de emociones que la abordaron. Puso su mejor cara de poker aguantando las ganas de salir corriendo y llorar mientras se acercaba para felicitar a su amigo y su novia.

-Debíamos esperar para decirlo-susurró, mientras aceptaba las felicitaciones. Todas salvo la de su madre, quien tiró de su brazo para hablar con él.

Meredith seguía hablando con sus invitados mientras algunos incluso se aventuraban a acariciar su vientre y ella estaba agradecida con todos y sobretodo por ser el centro de atención de la fiesta de su prometido.

-Madre…

-No, Richard…-Castle no escuchaba lo que su madre estaba diciendo, buscaba con su mirada a Kate, que se movía por entre la gente y salía por la puerta. –Esta vez te has superado… No sabes donde te has metido-la conversación siguió durante un buen rato.

Ella que estaba dispuesta a tragarse su orgullo y sus sentimientos y acercarse a felicitarlos, no pudo evitarlo y huyó de todo aquello.

Durante varias horas, Rick tuvo que dar la cara, estar por Meredith y por sus invitados a pesar que no dejaba de buscar a Kate o de intentar localizarla.

Al mismo tiempo, tenía que aguantar a su madre, con dos copas de más pedirle explicaciones sobre lo sucedido y darle un sermón.

Cuando por fin consiguió que todo el mundo se largara a su casa. Castle terminó de vaciar su vaso de whisky y buscó las llaves de su coche para salir, topándose con su madre de cara.

-¿Sabes… dónde?

-Tu mujer está durmiendo en tu habitación… estaba agotada…por el embarazo-masculló rodando los ojos.

-Pensaba que te haría ilusión ser abuela.

-Richard-Martha agarró las manos de su hijo- Un bebé es una responsabilidad muy grande. ¿Ves a Meredith siendo madre? ¿o a ti… cuando recién empieza tu carrera?

Castle apretó sus labios. Por lo menos ahora su madre no le daba explicaciones sobre como se ponía un condón y le echaba en cara sus relaciones sexuales.

Al menos ahora, estaba más calmada.

-Podremos hacerlo…

Martha suspiró.

-Estoy segura pero creo…

-Madre, tu pudiste sola…

Martha suspiró y dio un abrazo a su hijo, cada vez más convencida que a pesar de sus excentridades, y las suyas propias, había criado un gran hombre que se haría responsable de la consecuencia de sus actos.

-Mamá…yo…-la miró-¿Has visto a Kate?

Martha negó y se alarmó. Miró a Rick preocupada y frunció el ceño. Era cierto que llevaba rato sin ver a la muchacha, pero no se había preocupado hasta ese momento, ya que había estado sumida en sus propios problemas.

Castle salió al porche en busca de ella y se quedó parado.

-Mi coche no está…

Continuará…