En los capítulos anteriores en
The Fight
-Me gustan los retos, Rukia Kuchiki y entre más difíciles mejor.- respondió con una sonrisa ladeada.
("Soy yo o se refería a algo más. ¿Tendrá esa simple frase doble intensión. Naha no importa ya estoy quedando loca por los Doramas (Dramas) que me hace ver Rangiku, aunque también debería de dejar de leer mangas Shoujo y comenzar a leer Gore.")
-Me alegra escuchar eso.- comenzó a caminar.- Porque nadie ha aprobado ese examen.
("Y no podrías haberlo dicho antes, aunque eso no cambia nada en todo caso yo seré el primero en pasarlo") el oji-miel estaba decidido él lo lograría, tenía que hacerlo su orgullo, honor y sus sueños dependían de ello. Se puso de pie y siguió a la pequeña, pero antes recogió el paquete de Pockys que la niña dejo en el asiento.
-Oye esos son mis Pockys, devuélvelo.- protesto la dueña.
-Lo abandonaste asique ya son míos.- comenzó a comer uno.
-Claro que no dámelo, dámelo.- quería alcanzarlos pero el muy zanahorio los alzo por encima de su cabeza por lo que si comparamos la diferencia de tamaño, obtendríamos como resultado a una Kuchiki de puntilla y saltando en ocasiones.
-Que ya te dije que son míos.- ("Parece una niña") le daba gracia los pucheros y los intentos de la morena por alcanzar el paquete.
-Rukia.- una voz grave los saco a ambos de su mundo.
Capítulo 9: Nii-sama?
("Porque este tipo no me da buena espina y porque Rukia lo mira de esa forma") Ichigo se posiciono entre los dos morenos poniéndose en guardia inconscientemente, pero fue bruscamente apartado por la Morena que lo empujo para ir abrazar al tipo ese.
-Me puedes explicar que hacías, Rukia.- demando el peli-negro correspondiendo el gesto.
La Kuchiki aun entre sus brazos le contesto.- Es que él.- apunto al peli-naranja.- Robo mis Pockys.
("¿Pero qué mierda? Yo no me robe nada y porque me acusa con ese tono de niñita consentida y lo más importante ¿Por qué se sonroja la Enana y por qué lo mira con tanta admiración? esto no me gusta nada"). El recién llegado aparto a la chica y camino los pocos pasos que lo separaba del "ladrón".
-Dámelo.- su voz denotaba autoridad.
-¿Quién te crees para hablarme así?.- contrataco el Kurosaki.
Antes si quiera que el Moreno contestara llegaron ante ellos las amigas de la chica haciendo escándalo, cabe aclarar que la única escandalosa era la rubia, la castaña trataba de mantenerle el paso a la oji-azúl.
-Kiiiiaaaa-chan, Kiiiaaa-chan que haces ahí llegaremos tarde.- y así como llegaron se fueron, solo con la variedad de que se llevaron (arrastraron) a la pequeña morena con ellas.
Los dos chicos se quedaron solos, el oji-miel un poco confundido por lo que acababa de acontecer ya que en un momento estaba con la oji-violeta y en otro se la llevaban arrastra del lugar, pero lo peor de todo es que ahora se encontraba solamente con aquel peli-negro fastidioso y que al parecer la escena le importaba un reverendo rábano, dado a que seguía con su misma expresión de indiferencia.
-Oye tú.- lo llamo y le extendió el paquete.
Por respuesta solo tuvo una mirada fría, él Moreno se marchó sin decirle nada caminando en la misma dirección por donde se fueron las chicas dándole una mirada de advertencia cuando paso a lado del Kurosaki, quien le respondió de la misma forma. ("Tchch, solo se hizo el hombrecito cuando estaba Rukia") se quejaba apretando la cajetita de Pockys.
-Definitivamente lo tuyo es hacer amigos.- hablaron a su espalda.
-No seas idiota. Ishida.- el de lentes se ubicó a su costado izquierdo.- ¿Que tanto viste?.
-Lo necesario.- lo miro serio.- Ya están a mano, espero que te alejes después de esto.
-Ya hablamos de esto.
-Y por eso te lo digo aléjate de ella, Kurosaki.
-Y si no que.- el ambiente se tornó pesado.- No seas ridículo, no somos de los que peleamos por una chica.- noto que al decir lo último el de lentes se tensó.- ¿Por qué Ishida?.
El moreno se adelantó unos pasos.- Sino nos apuramos, no llegaremos a tiempo.- así dio fin a la conversación.
Ichigo noto la indirecta, si él no quería hablar más del asunto no lo obligaría, aunque todo lo que relacionaba a la Kuchiki era complicado al parecer ese año que se la paso en el extranjero estudiando ocurrieron muchas cosas pero él no tenía la culpa, aunque siendo honesto a pesar de que negara que el cuatro ojos no le importaba eso no era del todo verdad, después de todo lo conocía desde que tenía memoria eran casi hermanos y por ese hecho notaba cierto dolor en su amigo cuando la oji-violeta era el tema de discusión ("¡Joder! porque todo es tan difícil"). Sin darse cuenta ya se encontraba en el interior de lo que a su parecer, era un salón de reuniones y actividades, repleto de estudiantes, al frente se ubicaban dos recipientes una de color rosa, custodiado por una mujer de contextura gruesa, cabello purpura recogido por una paleta y la otra era de tonalidad azul, resguardado por un hombre de gran estatura, con un peinado ridículo y un palillo de color blanco en su boca.
-Buenas tardes jóvenes.- hablo la mujer.- Mi nombre es Kirio Hikifune y junto a Tenjirō Kirinji supervisaremos su segundo examen.
-Buenas tarde Hikifune-sensei, Kirinji-sensei.- contestaron al unísono los aspirantes.
-Bueno, bueno ya basta de perder el tiempo.- el hombre hablo con el palillo aun en la boca.- Los chicos hagan una columna a mi derecha y la chicas a mi izquierda, ¡YA!.- demando para apresurar a los mocosos.
No dudaron en acatar la orden de su profesor y en menos de 2 minutos ya ambos géneros estaban en su respectiva columna, se ordenaron de mayor a menor (en estatura).
-Bien los chicos pasen y tomen un papelito en la urna rosada.- los chicos se extrañaron.- Anda no me miren así les gustara.- le guiño coquetamente un ojo la mujer pasada de peso incomodando a los jóvenes.
-Muevan sus traseros que es para hoy.- les ordeno el pelinegro al ver que no se movían.- La mujeres tomen uno del recipiente azul, deprisa y no los abran hasta que nosotros lo indiquemos.- como las chicas suelen ser más inteligentes que los muchachos ellas obedecieron de inmediato.
Todos ya con papelito en mano se preguntaban cómo sería la segunda prueba, estaban muy ansiosos por saber que les esperaba. El joven Kurosaki no pudo evitar dirigir su mirada a la joven Kuchiki quien conversaba amenamente con Momo, ambas se encontraban al frente de la fila, también noto a su amiga de la infancia hablando con la peli-naranja ("Al parecer ambas se decidieron por esta Universidad").
-Les explicare en que consiste esta dinámica.- retomo la palabra la peli-purpura.- Los papeles de color rosa que tienen los chicos contienen los nombres de cada una de las chicas presentes, el nombre que les toque será su compañera en esta segunda prueba, no vale intercambios y tampoco se deben preocupar por quedarse sin parejas porque el números de chicos aspirantes es igual al de chicas por consiguiente están completos.- todos los chicos se pusieron nerviosos por esa información.- Y el papel de color azul que poseen las chicas contiene la "prueba".- hizo comillas con los dedos.- Que realizará cada equipo estas se dividen en 4: Científicas, Literarias, Deportivas y de Bellas Artes; en cada una se encuentra el aula al que tienen que asistir y en ese lugar encontraran las especificaciones de su prueba. Ahora bien ¿Hay algo que no entiendan?.- pregunto la mujer.
Solo dos pelinegros alzaron la mano, Rukia Kuchiki y Uryu Ishida. Al verse el joven le hizo un gesto para que ella fuera la primera en preguntar pero la chica se negó, por lo que no le quedo de otra que hablar él primero ("Así que aún no me perdonas del todo, Kia-san") pensó con algo de tristeza el chico de lentes.
-Bien cuatro ojos, que quieres saber?.- el del palillo lo llamó.
-Ishida Uryu es mi nombre.- le molesto el apodo.- Y mi pregunta es ¿Por qué una prueba en grupo?.- se ajustaba los lentes.
-¡Oho! vaya además de atractivo eres observador.- dijo encantada la profesora.- En esta Universidad más que prepararlos académicamente les queremos enseñar a moverse y adaptarse a su entorno laboral, dime joven Uryu acaso trabajaras solo?.- el chico negó con un sutil movimiento de cabeza.- Eso imagine, el verdadero reto en esta prueba es ver como se "adaptan" a su compañero, entendiste querido.- de nuevo solo afirmo con un leve asentimiento de cabeza algo incómodo por lo de querido.- Y bien pequeña ¿Cuál es tu duda?.
("Ya una de mis dudas fue aclarada") pensó la Kuchiki.- Si son cuatro pruebas y ustedes son dos ¿Quiénes supervisaran las dos restantes?.
-Yo responderé a tu incógnita.- el moreno contesto.- En la científica estará Kirio.- la aludida le enseño el pulgar y le sonrió.- En la Literaria Ichibē, el que se encargó de los chicos en el primer examen, en la de Bellas Artes Shutara la que vigilo el de las chicas y como obviedad en Deportes estaré yo. Respondido eso en la mesa de al fondo hay placas con los nombres de cada chica vayan y colóquense posteriormente en fila, para que lo hombres encuentren su compañera y así inicie esto de una vez por todas.
Los chicos por su parte comenzaron a desenvolver el dichoso papelito color rosa, para descubrir el nombre de su acompañante. Cierto pelinegro, de lentes se perturbo un poco al descubrir quién sería su pareja, en definitiva no estaría a gusto, más bien no estaría muy cómodo junto a esa persona.
*Inuoe Orihime*
("Menuda suerte") se dispuso a buscar con su mirada a la chica, que en ese momento se posicionaba en su lugar de la fila. En realidad no quería pasar por ese momento, pero no tenía opción y el fracasar no estaba en sus planes.
-Bueno mis queridos jóvenes, pueden empezar su búsqueda de "compañeras".- enfatizo lo último la profesora.- Y así dirigirse a su segunda prueba, GOOD LOOKE.- les enseño los pulgares y salió del lugar.
El joven Ishida se acercaba a paso lento pero seguro a su destino, una vez frente a la joven se quedaron viendo dubitativamente. ("No puede ser verdad") pensó la peli-naranja; el muchacho le enseño el papel con su nombre escrito y ella aun no lo podía creer.
-Sé que ni tú, ni yo queremos esto, así que la mejor opción es apresurarnos por acabar.- le comento serio.
-Yo no. I… Ishida-kun.- tartamudeaba.
-Dime. ¿Cuál es nuestra prueba?.- la corto de paso.
-Cien.. Ciencias.- le entrego el papel azul.- Ishida-kun. Yo.. yo.
-Bien es fácil. Yo lo haré todo, vamos.- la interrumpió de nueva cuenta.
Dio como finalizada esa pequeña platica y se dispuso a salir del lugar, al pasar cerca de la mejor amiga de la oji-gris, fue detenido abruptamente por la misma, él por su parte la encaro.
-Podrías soltarme. Arisagua.
-Escúchame Uryu, si llegas a lastimarla te mato.- ella lo miraba seria y apretaba la mano que sostenía, el hombro del pelinegro.
-Tatsuki-chan.- susurro triste Inoue.
El chico se zafó del agarre de la karateka.- ¿Cómo podría lastimar a alguien como ella?.- comento burlón.
-No te pases de listo.- como detestaba a ese chico.
-No tengo tiempo para esto.- ante la atenta mirada de Tatsuki salió del lugar, seguido de cerca de la voluptuosa joven, quien le otorgo una mirada reprobatoria a su amiga pelinegra.
-Lo siento Ishida-kun. Tatsuki-chan no debió….
-Déjalo ya, no importa.- se perdieron en los pasillos del lugar.
De regreso al lugar de encuentro de la segunda prueba, aun se vislumbraba una peculiar cabellera naranja, que no había perdido detalle de lo acontecido con sus amigos. Él cuando llego de su año fuera del país, por cuestiones educativas, había notado cierto distanciamiento de su "mejor amigo", con el dúo de chicas y aunque había preguntado discretamente, siempre cambiaban y evadían el tema. ("Bueno eso es asunto de ellos") dejo de divagar y se concentró en abrir el papel.
*R..*.- ("No puede ser, acaso me tocara con la enana") se apresuró, en adivinar y por una extraña razón se sentía feliz y una imperceptible risa ladeada, surgió de sus belfos.
*Riruka Dokugamine*
Decía al terminar de leerlo, nadie podía ser tan suertudo y claramente el chico no era la excepción, su pequeña sonrisa desapareció al instante. ("¿Quién será esa chica, solo espero que sea agradable"), con papelito en mano comenzó su búsqueda, decidió que empezaría de atrás y así lo hizo, ya llegando al frente la diviso; una chica de tez pálida, no muy alta, delgada, de cabello fucsia peinado en dos coletas, ojos del mismo color, lleva un vestido oscuro con una tela blanca sobre su pechos, adornado con una cinta oscura justo encima de él y botas largas que llegan por encima de sus rodillas.
Ella al sentirse observada, va al encuentro con la persona que la escrudiñaba, tan descaradamente, pero todo insulto quedo atorado en su boca, al descubrir a su acosador. ("¡Dios mío está Buenísimo!") Pensaba feliz la joven ("Vaya que tienes buenos gustos, Guapo") se alagaba a sí misma. Ichigo por su parte decidió adelantar las cosas, ya que ambos se habían quedado viendo, más de lo legalmente prudente y debía admitir que le parecía atractiva ("¿Pero en qué pienso?").
-Hola, mi nombre es Ichigo Kurosaki.- se presentó.- Y según este papel.- se lo mostro.- Serás mi compañera.
-Ya sabes mi nombre, Ichigo.- le pasó el papelito azul al oji-miel.- Literaria. Supongo que nos ha ido bien.
("Me alegra que no me haya llamado, Kurosaki-kun") sentía alivio. El papel azul decía todo lo que debían saber y sin más preámbulos se marcharon.
Unas horas después…
-Que prueba más fácil.- estiraba su cuerpo, mientras caminaba hacia la salida.
-Quien hubiese pensado que a alguien como tú. Le encantara Shakespeare.
-Me gusta la buena literatura, no me culpes y gracias a eso es seguro que pasemos.- estaba de un inusual buen ánimo y la muchacha resulto ser agradable.
-Tienes razón. Pero ni creas que te lo agradeceré o algo.- se colocó las manos sobre el pecho, en forma de cruz.
-No espero que lo hagas.- tenía que admitir que le agradaba la chica.
-Con que ahí estas.- se escuchó una voz masculina.
Ambos jóvenes dirigieron su vista al chico que los interrumpió. Se trataba de un joven rubio
-Pff… solo eres tú.- comento con tono cansado.- ¿Qué quieres?
-Largarme de aquí, claro está, despídete de tu noviecito y larguémonos de una vez.- volvió a reiniciar su juego, ya que lo había pausado hace unos minutos atrás y se encamino hacia la lujosa limosina aparcada a unos pasos de ellos.
El joven rubio no se percató, que ante su declaración su amiga se había puesto casi del tono de si cabello. Pero al ver que Ichigo ni se inmuto, se indignó un poco, por lo que termino marchándose sin ni siquiera despedirse. El joven se extrañó por el actuar de la chica, pero lo dejo estar y siguió su trayecto hacia el estacionamiento.
-MIREN, el teñido que nos faltaba ha llegado.- canturriaba Shinji.
-Si sabes, que tú también formas parte de ese grupo.- puntualizo el moreno del grupo.
-¿QUÉ?.- se horrorizo el rubio.- Si mi cabello es hermosamente natural.- lo mecía como comercial de Shampo.
-EL DE NOSOTROS TAMBIEN.- gritaron indignados Grimmi e Ichi.
-Sí, sí lo que digan.- le restó importancia Hirako.
-Como sea, que tal la prueba Kurosaki.- retomo la palabra Uryu.
-Relativamente fácil.- el grupo lo miraba con cara de duda, cosa que molesto al Shiba ("No soy tan estúpido").- Fue literaria.- aclaro indignado.
-Ahaaaaa… con razón.- respondieron en conjunto (ya sabían de la fascinación del chico con los libros).
-Y ustedes ¿Qué tal?.
-A mí me fue excelente, me toco con una hermosa pelinegra algo callada pero no me quejo.- el rubio comento animado.- Mi prueba era de Bellas Artes.
-Deportiva con Arisagua.- fue la escueta respuesta de Grimmjow y solo con eso los demás entendieron que fue fácil.
-Ciencias.- el joven Ishida no necesitaba decir más, él era un genio después de todo.
Con eso aclarado, la naranjita se dispuso a buscar las llave de su auto en sus bolsillos, pero además de las llaves encontró los Pockys de la enana.
-Hey chicos.- era una voz femenina.
-Rangiku-san.- saludo el cuatro ojos.
-Han visto a Rukia.- comento preocupada.
-No, no hemos visto a la Princesa.- respondió el peli-azul.
-Cheee.. Donde se ha metido Kia.- hizo un puchero.
NII-SAMA
Se escuchó a lo lejos la inconfundible voz de Kuchiki Rukia, el grupo de jóvenes al escucharla buscaron con la mirada su ubicación, estaba cerca del lugar donde se encontraban reunidos y vieron que un auto aparcaba cerca de ella y se bajaba un chico pelinegro para abrir la puerta del copiloto. El primogénito de los Kurosaki no daba créditos a lo que acababa de presenciar, estaba visiblemente asombrado cosa que no paso desapercibido por la rubia.
-Porqué esa cara de asombro Ichigo.
-Ella acaba de llamarlo ¿Nii-sama?.- exteriorizo su duda.
-En efecto fresita, ese joven es el hermano mayor de Rukia.- respondió sonriente.- Y su nombre es.
Ulquiorra.
Día: 12 de Marzo del 2016/ Hora 3:45pm. Lugar: estacionamientos de la Universidad Bleach.
