Diez

Kurt salió de la casa al mismo tiempo que el auto de la morena se detenía junto a la acera. Rápidamente corrió hacia el auto y le abrió la puerta.

- Rachel Berry, he intentado llamarte muchas veces, me tenías muy preocupado.

- Lo siento - Dijo saliendo del auto - Fui a casa de mis padres para hablar sobre Quinn. Estaba esperando que me dijeran cosas que me ayudaran a recordarla pero ellos no pudieron contarme mucho, solo una historia.

- Sé que es frustrante, Rachel, pero sé que serás capaz de traer todos esos recuerdos de vuelta - Sonrió dándole ánimos - Aunque solo una persona puede ayudarte con eso.

- Lo sé - Asintió y suspiró - ¿Hablaste con ella?

- Sí. Le conté todo, Rach - La morena asintió - ¿Quieres ir a verla?

- Sí, pero no tienes que quedarte.

- ¿Estás segura? - Preguntó preocupado - Sabes que no me importaría quedarme si me necesitas.

- Estaré bien, Kurt, te llamaré luego - Prometió

Kurt le dio un rápido abrazo antes de alejarse hacia su auto. Rachel lo vio marcharse y respiró profundo para luego entrar a la casa.

Quinn bajó las escaleras casi corriendo pero se frenó de golpe en el último escalón al ver a Rachel esperando por ella. Se mordió el labio y dio algunos pasos que necesitaba para acercarse a ella.

- Estás aquí.

- Sí - Asintió - Necesitamos hablar - Miró la caja que Quinn sostenía en sus manos - ¿Qué es eso?

- Esto es algo que quiero mostrarte - Miró la caja y luego la miró a ella - Pero hablemos primero. ¿Te quieres sentar?

Rachel solo asintió y la siguió hasta la sala de estar. Quinn dejó caja sobre la mesita de café y volteó al sofá para ver a la morena.

- Lo lamento mucho, Rachel. Fui una idiota y saqué mis propias conclusiones.

La morena tentativamente acercó a su mano para tomar la de Quinn y se relajó cuando la chica no la alejó.

- Honestamente, yo hubiera pensado lo mismo si estuviera en tu lugar - Dijo - Yo tampoco hubiera estado segura de decirte algo como eso y no fue justo que me molestara contigo por esto. Pero estaba muy sorprendida.

- Entiendo - Asintió - Y lo siento mucho por haberte gritado. Kurt me contó todo, dijo que tuviste un accidente.

- Sí - Suspiró - No perdí la memoria por completo y mis recuerdos siguen allí, solo tengo que excavar más profundo, Quinn, lo prometo - La miró suplicante y la rubia solo sonrió y la acercó más a ella - Mis padres fueron quienes me ayudaron a recordar, pero ellos nunca me hablaron de ti, digamos que no estaban muy felices de que yo estuviera enamorada de una chica y me hicieron cortar todo tipo de comunicación contigo, y con el accidente solo aprovecharon la oportunidad.

- Eso apesta - Dijo Quinn sintiéndose de repente enojada con los padre de Rachel, ellos fueron quieres la alejaron de ella. Tantos años queriendo odiar a la morena cuando debía odiar a alguien más, ella debió haber confiado en las palabras de Rachel y saber que la morena no se alejaría de ella solo porque quisiera.

- Lo sé - sonrió tristemente - Varios meses luego del accidente comencé a tener estos sueños, mi madre decía que solo eran eso, sueños, que no eran reales pero yo no le quería creer, era muy real lo que sentía, todo estos sueños que…

- ¿Eran sobre mí?

- No lo sé, era una chica pero era un poco menor que yo, no podía enfocar su rostro - Frunció el ceño - Solo recuerdo su voz, su risa pero luego de un tiempo decidí ignorarlos y seguir con mi vida pero esos sueños siguieron allí por mucho tiempo. Y un lugar - Clavó la mirada en su regazo - Era un lago o un bosque, olía a bosque… no, un lago. No lo sé - Agitó su cabeza desesperada por recordar algo.

- Tranquila, no te presiones tanto - La abrazó por los hombros y la morena se apoyó en su pecho.

- Muchas veces, cuando estoy contigo, siento esta familiaridad que… no lo sé - Hizo una pausa - Sigues aquí, Quinn - Señaló su cabeza y luego se llevó una mano al pecho - Y aquí. Solo necesito que seas paciente y me ayudes a recordar. Pero no quiero perderte, no ahora.

Quinn sonrió, la tomó por la barbilla y lentamente hizo que la mirara, clavó su mirada en ella y le acomodó un mechón de cabello detrás de la oreja.

- No vas a perderme - Le prometió - Seré paciente y puedo ayudarte a recordar - Tomó la caja de la mesita de café y la colocó sobre su regazo, sonrió cuando la morena se acercó más a ella - Yo guardé todo lo que tuviera que ver contigo. Sé que probablemente sea un poco raro y…

- No es raro - La interrumpió - Es bastante dulce. La verdad es que me sorprende que hayas decidido guardar esas cosas luego de haber desaparecido de tu vida.

- Supongo que no quería dejarte ir - Se encogió de hombros y sonrió tristemente - Significaste mucho para mi, fuiste mi primera amiga de verdad. Fuiste la primera persona, aparte de mis padres, que me hizo sentir querida.

Abrió la caja y tomó una foto que se la entregó a la morena y miró su expresión al verla.

- Te ves muy diferente - Dijo Rachel clavando su mirada en ella.

- No tan diferente - Le restó importancia.

- Tu cabello es diferente ahora, más corto - Dijo sin mirarla - Ciertos rasgos de tu rostro cambiaron. Y tienes un piercing en la nariz.

- Algo me quedó de mi época punk - Se encogió de hombros.

- ¿Época punk? - Preguntó sonriendo - Eso sí no lo sabía.

- Tenia diecisiete, no fue la gran cosa.

- A mi me gusta, es sexy - Sonrió de medio lado - Te imagino con el cabello rojo o azul y…

- Rosa - Rachel la miró sin entender - Solía tener el cabello rosa - La morena sonrió y ella señaló la foto - Teníamos este lugar secreto cerca de un lago al cual estaba prohibido ir - Rachel sonrió, ahora más que segura de que Quinn era esa pequeña chica de sus sueños - tú lo descubriste y me hiciste ir contigo luego de chantajearme y de una tonta promesa.

- Promesa de meñique - Susurró y Quinn sintió su corazón golpear fuertemente contra su pecho.

- Era bastante genial ese lugar. Siempre querías hacerme nadar contigo pero yo no quería.

- Tú no sabías nadar - Quinn la miró sorprendida - Mis padres me dijeron que yo les conté eso - La rubia asintió - ¿Allí se tomó esta foto? - Preguntó.

- Sí, la tomamos después de que…

- Tú me tomaste una foto, tú dijiste algo de que querías que viera lo hermosa que era - Ambas se miraron sorprendidas de que haya podido recordar eso - Eras realmente dulce en ese entonces.

- ¿Sólo en ese entonces? - Rachel se encogió de hombros y le guiñó. Quinn volvió a buscar en la caja y tomó un fino collar con un dije de una estrella - Me lo diste minutos antes de dejar el campamento.

- Era mi collar de la suerte - Lo tomó y trazó el dije con su dedo - Mi padre me lo dio, yo estaba…

- Nerviosa por tu primera presentación - Le interrumpió - Y negaste salir al escenario cinco minutos antes, él dijo que el collar te ayudaría a controlar los nervios y desde ese entonces lo usaste en cada uno de tus recitales.

- ¿Recuerdas cuando te dije eso? - Preguntó sonriendo y ella asintió.

- Yo recuerdo todo acerca de ti.

La sonrisa de la morena se borró y le retiró la mirada.

- Yo quiero recordar todo acerca de ti.

- Y lo harás - Hizo que la mirara - Y si no lo haces, está bien. Puedes conocer todo de nuevo. ¿Puedes recordar por qué me diste el collar?

- Lo siento - Dijo negando.

- No lo sientas. Te lo diré, fue una de las cosas más dulces que has hecho por mí.


Quinn guardó su maleta en la parte trasera del auto de su madre y se subió al asiento del copiloto.

- ¿Dónde está papá?

- Trabajando - Respondió y Quinn miró a otro lado - ¿Cómo estuvo el campamento? ¿Hiciste muchos amigos?

- Una - Respondió encogiéndose de hombros.

- ¿Sólo una? - Preguntó frunciendo el ceño - ¿Por qué sólo una?

- Fue la única que me agradó - Respondió, comenzando a extrañar a la chica a quien se refería.

Judy encendió el auto y estaba por comenzar a conducir cuando vio a una niña morena correr hacia el auto. Ella bajó la ventanilla para ver qué quería.

- Lo siento, ¿puedo hablar con Quinn un momento?

La rubia ya estaba saliendo del auto antes de que su madre dijera algo.

- ¿Qué pasa?

Rachel la tomó por la muñeca y se alejaron unos cuantos pasos del auto. Se quitó el collar de alrededor de su cuello y se lo extendió.

- Quiero que tengas esto. Sé que estás preocupada porque no sabes qué te espera en casa con el divorcio de tus padres pero recuerda que todo saldrá bien, ¿de acuerdo? Tú estarás bien no importa la relación de tus padres.

- No puedo aceptarlo, es tu collar favorito - Dijo frunciendo el ceño - Es tu collar de la suerte.

- Lo sé, pero es tuyo ahora, tómalo - Tomó su mano y se lo dejó allí - Puedes enviármelo de nuevo cuando no lo necesites.

- ¿Estás segura? - Miró su mano - No quiero tomar algo que significa mucho para ti.

- Estoy segura - Asintió y se acercó a abrazarla fuertemente - Debería dejarte ir, hablaremos pronto.

Quinn se separó del abrazo y le sonrió tristemente a su amiga antes de caminar de regreso al auto.

- Creí que odiabas los abrazos - Dijo su madre una vez que ella se subió.

- Pero no los abrazos de Rachel - Dijo mirando por el retrovisor a su amiga agitando la mano.


- Usé ese collar durante mi último año de secundaria y cuando fui descubierta por Will, y durante todo el proceso de producción de la primera canción de Mercedes Jones. Este collar ha sido un buen amuleto de la suerte pero ya no lo necesito, así que es tuyo.

- Gracias - Sonrió y se inclinó a dejarle un beso en la mejilla.

- No, gracias a ti por habérmelo dado.

- Dijiste que dártelo fue una de las cosas más dulces que había hecho por ti, ¿Qué fue la otra?

- La nota que leíste en mi habitación.

Rachel se metió la mano en el bolsillo de sus jeans y la sacó. Quinn asintió.

- ¿Recuerdas a Jane?

Rachel frunció el ceño pensando en el nombre.

- Jane… ¿Idiota Jane?

- Sí - Dijo sonriendo - Ella arrancó esas paginas de mi libreta y me dijo que te diría que decía en ellas si no hacia sus tareas. Tú me las regresaste y me prometiste que no las habías leído. Y aun no comprendo cómo hiciste para que ella te las regresara.

La morena pensó unos segundos pero nada aparecía en su mente.

- No lo recuerdo, pero una vez que lo haga serás la primera en saberlo.

- Está bien - Sonrió y cerró la caja - Vamos a tomarnos un descanso de esto - Dijo dejando la caja a un lado, no quería sobrecargar a la morena con esas cosas, no por el momento - ¿Quieres ir a comer algo?

- ¿Podemos quedarnos? - Preguntó haciendo un puchero.

- Puedo ofrecerte medio emparedado - Dijo levantándose y la morena rió.

- ¿Y si pedimos pizza? - Sugirió.

- Mucho mejor.

Quinn comenzó a caminar hacia la cocina pero Rachel se levantó y la detuvo tomándola por la muñeca.

- Quinn, ¿qué estamos haciendo? - Preguntó un poco insegura - Quiero decir, ¿seguimos juntas o solo quieres que seamos amigas?

La rubia se acercó a ella y la tomó por el rostro antes de dejarle un tierno beso en los labios.

No iba a perderla, no cuando estaba de nuevo en su vida luego de tantos años

- ¿Triple queso, verdad?

- Sí, triple queso - Dijo sonriendo.

Quinn le dejó otro beso en los labios antes de irse a la cocina. Rachel por otro lado regresó al sofá y sacó su teléfono para escribirle a Kurt, asegurándole de que todo estaba bien entre ella y Quinn.


Gracias por leer y por sus reviews.

Glee y sus personajes no me pertenecen.