Hola lectores mios!
Sé que muchos tambien ven mis dibujos y espero pronto hacer portada de cada capitulo y subirlo a Devianart... Pero por ahora solo pondre los textos aquí.
Así que... "¡a darle!"
El tiempo es cómo un flujo de agua que no puede detenerse, la juventud florece y los sueños pueden cumplirse con ello… o quizás no.
Capítulo 10: El Nocturno
Los días pasaron transformándose en semanas, luego meses y finalmente los años de secundaría habían terminado. Luna se había convertido en una señorita que enorgullecía el nombre de Canterlot High, pues había sido tan reconocida como su hermana y su madre antes que ella; más DiscLancie conocía parte de su corazón y recordaba como esa dulce chica había quedado con las alas de su corazón rotas, esa lluviosa tarde cuando Roy le dejó, y aunque buscó por su cuenta a ese muchacho para darle una buena golpiza, él jamás pudo dar con el paradero de este; era cómo si este se hubiese desvanecido en el viento.
Por otro lado, la noche de graduación prometía recuerdos mágicos en los cuales las parejas podrían unirse bajo la luz de la bella luz nocturna y quizá encontrar ahí el amor, y para hacer más interesante esa velada, los graduados usarían hermosas mascaras que se retirarían a la media noche. Candy y Cox se reconocerían en cualquier lugar, con cualquier atuendo; pero irían acompañados de Luna pues no deseaban verla encerrada en esa última noche; puesto que al día siguiente ella se iría a los exámenes de ingreso a la Universidad Estatal de Ciudad Crystal.
-En verdad no puedo creer que te irás- la rubia se alaciaba el cabello mientras que Luna se maquillaba –creo que te extrañaré como nunca-
-Solo serán cuatro años, tranquila- sonreía –además no estarás sola- Luna hablaba en un tono pícaro mientras veía a su amiga –no me sorprendería que antes de acabar la carrera, tenga que volver un fin de semana a una increíble boda ¿no?-
-¡Ay no lo sé!- Candy se sonrojaba y sonreía emocionada –Cox es tímido pero es cierto, hemos hablado de eso- aunque era una charla amena, Candy conocía el corazón de Luna y aunque sabía que no llevaba pareja, seguro en el baile ella encontraría alguien con quien bailar, pues aun luego de ese día, muchos chicos le pretendieron y quizás esta noche, algún afortunado podría ser el que a haga doblegar su corazón y ella decida sonreír de manera sincera.
-¿Señoritas podrían apurarse?- se escuchaba desde el piso de abajo a DiscLancie –ya les espera el señor auto bonito- DiscLancie sería parte de los chaperones en dicho baile, el Director Starswirl le conocía como uno de sus ex alumnos y ahora como el cuidador de Luna, por ende le permitía esto, pues confiaba en él. Mas Cox sería quien llevaría a Candy y Luna en su Camaro 78" recién pintado de un azul eléctrico –Oh vamos, ese muchacho solo tuvo suerte-
-Hey Dis, no le tengas envidia a Cox- Luna y Candy bajaban de las escaleras
-No es por mí, es por May- DiscLancie miraba a las dos chicas
-Tu viejo ataúd con ruedas podrá traerme de regreso si quieres, y además también nos iremos de esta casa…- Luna decía al viejo; luego miro por un instante las cosas en la sala y miraba con un poco de nostalgia las cajas de la mudanza
-Vamos, no te pongas así, déjame tomarte una foto- DiscLancie a pesar de parecer un hombre bastante serio, siempre buscaba ser la fortaleza para Luna –Seguro Lauren así lo querría- enfocó la cámara y tomó una foto de Luna abrazando a Candy, se escuchaba el claxon del auto de Cox
-Bueno es hora de irnos- Candy se colocó su máscara, abrió la puerta y salió
-Claro…- Luna miro a DiscLancie y sonrió
-Vamos mocosa, ve a divertirte, yo te veré después- le correspondió la sonrisa, la chica se lanzó a darle un abrazo
-Gracias- el acto repentino de la chica hacía sentir bien a aquel hombre; por momentos ellos peleaban y gritaban, pero también él le escuchaba cada que ella tenía problemas y le apoyó con cada día difícil; era casi ridículo que en el pasado él veía a esa chica y recordaba a su viejo amor, pero ahora ella se había vuelto algo más cercano a una familia, verla crecer, saber que en medida de lo posible, ella a veces tenía esos gestos tan repentinos y agradables, le hacían ver que no todo en él era frialdad; correspondió el abrazo de la joven de cabellos oscuros
-Luna, no olvides que estoy orgulloso de ti- DiscLancie al fin se sentía en casa –ahora ve a divertirte- sonrió, ella asintió y salió de casa rumbo al baile.
Los rayos del sol apenas eran visibles sobre los edificios de los suburbios, la pista arreglada como en un hermoso sueño, chicos en trajes y chicas en vestidos muy bellos y el misterio de las máscaras hacían una atmosfera donde nada podría salir mal para Cupido. Las risas y las fotos estaban al por mayor y aunque Candy y Cox no se separaban en ningún momento, Luna prefería estar a solas viendo a lo lejos a sus compañeros, pues quizá sería la última vez que lo hiciera en cuatro años, además que así evitaba las insistentes invitaciones de algunos chicos:
-Linda fiesta- una voz varonil se escuchó a su espalda aproximándose a ella
-Me imagino que debe ser más linda para las parejas- ella respondió mientras miraba a su amiga bailar de manera alegre con su acompañante
-Pero es una pena que una chica como tú se halle sola en este lugar- él se paró a su lado y miraba hacia los chicos en la pista de baile
-Bueno, quería apartarme de las personas, pero me encontraste- dirigió su mirada al misterioso chico a su lado, y este no tardo en corresponder su mirada; al encontrarse, algo familiar surgió en la mente de Luna –¿Quién eres? ¿Eres alumno de Canterlot High?-
-Podría decirse que soy ex alumno- el muchacho dibujó una sonrisa y le ofrecía la mano para bailar, ella dio un paso atrás
-No debería…- sonrió amablemente, pero por dentro, se sentía nerviosa, él le causaba a ella una sensación extraña
-No me tengas miedo, solo quiero bailar con la más bella del lugar- él insistía y trataba de acercarse
-Eso es muy lindo pero… yo…- ella intentaba buscar una manera de huir de ese extraño
-Solo déjate llevar, será divertido- y tomó su mano finalmente, ella se sentía hipnotizada por el misterioso sujeto frente a ella; ellos comenzaron a caminar lejos de la multitud de adolescentes en esa noche de ensueño; Candy estaba embelesada por su amado Cox, pero en un fugaz instante al mirar en dirección a la silla donde estaba Luna, le miró partir con ese chico alto, traje color vino y coleta negra; sonrió ligeramente, porque parecía que Luna al fin había aceptado al menos divertirse un poco con alguien y continuo bailando con Cox.
El misterioso chico le había llevado al jardín trasero donde idealmente estaba la luz de la luna, se escuchaba la música del gimnasio y le tomó la cintura para así comenzar a bailar: ¿Quién eres?- Luna intentaba saber más de él, en cada paso intentaba descubrir quién era él
-Solo soy un buen amigo- parecía como si toda la vida hubiesen bailado juntos
-¿Amigo? ¿De quién?- su cuerpo se movía con más gracia de la que ella creía, sentía como si esos movimientos no fueran de ella, algo parecido a una posesión
-Lo veras muy pronto mi dulce princesa Luna- y al término de esta frase ella se congeló, y él atacó justo a sus labios sellándoles con un beso: "Luna, Luna, ¡aléjate de él!" escuchó a lo lejos y algo en su conciencia despertó y una sensación extraña surcó por todo su cuerpo, lentamente él separaba sus labios de la chica mientras la seguía viendo; el reloj sonó dando la medianoche. DiscLancie al fin pudo separar a Luna para ponerla detrás de él –aléjate de ella Discord-
-Dis… ¿Lo conoces?- Luna estaba sorprendida de la reacción de DiscLancie
-Claro que me conoce, Detective DiscLancie… o debería decir… ¿padre?- el chico se retiró el antifaz
-Tu no deberías estar aquí- DiscLancie parecía muy molesto con el misterioso muchacho, Luna por su parte solo cubría su boca
-Vine por un asunto del trabajo- el muchacho tenía un parecido increíble a DiscLancie, y esto hacía temblar a Luna –pero veo que la vida da muchos giros ¿no lo cree señorita Faust?-
-Vete ahora- DiscLancie parecía conocer algo en Discord y evitaba desatar una situación más caótica
-Me iré, pero eventualmente no podrás protegerla a donde ella va- Discord miraba sonriente hacia la chica de piel azulosa –Nos vemos en clase- él se dio la vuelta y salió por la puerta principal, DiscLancie miró a Luna, que estaba casi pálida de la impresión
-¿Luna, estas bien?- le tomó de los hombros –dime algo- ella aún estaba en shock y unas lágrimas salieron de sus ojos, algo oprimía su pecho y llevo sus manos y comenzó a respirar de manera agitada; entonces entró corriendo a la escuela, cruzando por la parte de afuera del gimnasio, Candy casualmente al mirar afuera le observó correr a la chica de cabello oscuro; paro de bailar y tomó la mano de Cox -¿Qué pasa Candy?- el chico se preocupó y al mirar en dirección a donde la rubia, también observó como DiscLancie le perseguía
-¿Tú conoces al muchacho que bailaba con ella hace un instante?- Candy le miró a Cox, ambos comenzaron a buscar al misterioso caballero de la noche, salieron en busca del este y solo lograron ver un automóvil naranja con muchas luces arrancar lejos del instituto Canterlot High.
Continuará...
