Escucha Tu Corazón

Por Kaede Lu

Parejas: Sasu/Saku, Naru/Hina, Gaa/Ino, Shika/Tema, Neji/OC

Clasificación: T

Género: Romance, aventura, misterio

Resumen:
Época actual, luego de lo de Itachi.

Después de que Tobi (Uchiha Madara) le revela a Sasuke la verdad acerca de su hermano, este se propone destruir Konoha, junto con su nuevo equipo: Taka. Sin embargo, ciertos sentimientos que parecía tener olvidados le impiden continuar debidamente con el plan...

Por otro lado, Uchiha Akemi, emparentada fuertemente con Sasuke, regresa buscándolo a él y al Equipo 7 para unirse y traerlo de vuelta. Esta kunoichi le enseña a Sakura una técnica legendaria, el mayor secreto del misterioso clan Haruno: Oto Ga Suru Kokoro (Escucha tu corazón).

Disclaimer: Naruto pertenece a Masashi Kishimoto. La historia y los OCs (Original Characters) me pertenecen.

Nota IMPORTANTE de la autora -

Espero que todo haya quedado claro, así que disfruten la historia y no olviden comentar!

CAPITULO IX

Amenazas. Encuentros matutinos.

Akemi se despertó temprano, aún no había amanecido y estaba oscuro. Sasuke seguía dormido en el sofá, así que decidió dejarle una nota para avisarle que salía a entrenar. Se alistó rápidamente y salió en dirección al bosque. Se sentía el frío de la mañana y el silencio era casi total.
Cuando hubo llegado a un claro del bosque, rodeado de altos árboles, inspiró profundamente y cerró los ojos.

"Perfecto... esta es la tranquilidad que necesitaba para practicar mi nuevo taijutsu."

La kunoichi había oído hablar del estilo de combate del clan Hyûga, del cual le comentó una vez Naruto, así que había investigado y ahora estaba ansiosa por poder reproducir alguna de las técnicas.

"Si tan sólo hubiera tenido algún combate con un Hyûga, ya habría podido copiar sus técnicas con mi sharingan..." pensaba.

Mientras se concentraba profundamente para poder sentir el chakra corriendo dentro de ella, oyó un leve crujido proveniente del bosque. Aún no había aclarado, así que el sharingan mejoraba su visión, mientras la shinobi intentaba descubrir al causante de ese sonido.

Con rápidos reflejos, la kunoichi dirigió un golpe recto hacia su atacante, quien ya se había localizado detrás de ella. Sin embargo, este lo desvió, con una agilidad y energía sorprendentes, incluso llegando a dañar levemente a la muchacha.

Akemi estaba punto de lanzar su contraataque cuando volteó y descubrió a su adversario. No pudo evitar sorprenderse al descubrir de quién se trataba. Frente a ella se encontraba un muchacho, al parecer algo menor que ella, de cabellera larga y oscura y rostro serio. Pero lo que más le llamó la atención fueron sus ojos. Blancos, fríos y transparentes, aunque sin embargo transmitían una pureza y tranquilidad infinitas.

- ¿Eres un Hyûga? – le preguntó curiosa la chica.

- Sí. – le respondió cortante - ¿Pero tú quién eres? ¿Y qué haces aquí tan temprano? – casi le recriminó.

- Mi nombre es Akemi... Entrenaba. – le informó.

- ¿Eres una ninja de Konoha? – inquirió el chico.

- Claro. ¿Si no de dónde crees que saqué esta bandana? – le preguntó con sarcasmo.

Golpe bajo. Ese comentario afectó un poco al orgullo intachable del joven.

- Eres nueva, ¿verdad? No te había visto. – intentó disimular su enojo.

- Así es. – le respondió. - ¿Quién lo pregunta?

- Neji. Hyûga Neji- le dijo, con frialdad.

- Yo soy Akemi. Uchiha Akemi. – la kunoichi le tendió la mano, sonriente.

- ¿Uchiha? ¿Eres pariente de Sasuke? – el shinobi se sorprendió bastante.

- Sí... ¿Conocías a mi hermano? – le preguntó curiosa.

- ¿¿Hermano?? – Para Neji, esto comenzaba a ir demasiado lejos. Primero se encontraba a una kunoichi que, según ella, es nueva en Konoha. Luego, esta tiene la confianza de hacerle una jugarreta con su ácido sentido del humor... ¡y ahora resulta que es hermana de Sasuke!

- Sí, somos hermanos. – al ver la cara de incredulidad del joven, le aclaró – Pero no te preocupes, hasta hace un día él tampoco lo sabía. – le comentó, divertida.

- ¿Cómo? Entonces... ¿volvió? – inquirió, asombrado.

- Así es. – le respondió, sonriente.

- Bueno, ya era hora... después de todo lo que lo habíamos buscado. – le dijo, maliciosamente.

Akemi rió. – Sí... seguro. – luego recordó la pregunta que el muchacho le había hecho. - ¿Y tú qué haces aquí tan temprano? – le preguntó, con tono acusatorio.

- ¿Uh? – esa pregunta sorprendió bastante a Neji. El joven Hyûga sonrió. Le gustaba bastante la actitud de la Uchiha. Tan orgullosa como inocente. Tan delicada como poderosa.
Totalmente impredecible.

- Que qué haces aquí tan temprano... – le repitió la muchacha.

- Una misión. Acabo de volver de una. – le respondió tratando de recobrar su compostura.

- Ah, claro... ¿vuelves a la aldea? – le preguntó.

- Sí. ¿Vienes o...? – comenzó.

- Claro, vamos. – le dijo, sonriente.

Y mientras el sol comenzaba a ascender para iniciar el día, los dos shinobis regresaban juntos a la aldea, con un nuevo y extraño sentimiento que se formaba en sus corazones.

La guarida Akatsuki era fría y húmeda. Un silencio espectral inundaba la sala. El Equipo Taka esperaba la llegada de Tobi, quien los había citado urgentemente.

Karin esperaba impacientemente. – Oye, Suigetsu, ¿qué crees que quiera Tobi? – le preguntó en voz baja – Ya quiero largarme de aquí.-

El joven bufó. - ¿Y por qué crees que yo lo sé? Ya nos lo dirá, ¿acaso no puedes ser más paciente? – le dijo, molesto.

- Esperen, creo que ya está aquí. – les alertó Jūgo.

Una voz se hizo oír en la oscuridad. – Así es. – Tobi surgió de entre las sombras.

- Tobi-sama... – lo saludó Karin. - ¿Para qué querías que viniéramos? – le preguntó.

El akatsuki comenzó a explicarles. – Como ustedes saben, ya han pasado dos días desde que Sasuke comenzó la misión de Konoha. El problema es que aún no nos hemos comunicado y tengo entendido que con ustedes paso lo mismo, ¿o me equivoco? -

Los jóvenes negaron con la cabeza.

- Bien. – Prosiguió Tobi - Necesito que uno de ustedes vaya a Konoha a asegurarse de que todo el plan marche a la perfección y a averiguar si hay alguna oportunidad de ataque a la aldea. -

Karin habló primero. – Yo voy. – dijo con una sonrisa maliciosa cruzando su rostro. – Con mi ayuda le aseguro que todo marchará tal como está planeado, Tobi-sama. -

- Perfecto. – dirigió una mirada a Jūgo y a Suigetsu. – Ustedes dos, diríjanse a mi guarida en el centro del bosque. Unos amigos los esperan ahí. Cuando Karin nos indique cuándo iniciar la invasión, ustedes entrarán. – les indicó. – Sasuke se encargará de que no sospechen nada en la aldea. ¡Nos encargaremos de que Konoha y su estúpido pueblo al fin se aparte de nuestro camino! – gritó con autoridad.

Los tres shinobis de Taka desaparecieron inmediatamente de la guarida.
Cuando se hubieron ido, Kisame apareció de entre las sombras.

- Cayeron el la trampa, Tobi. – lo felicitó.

– Ahora solo me queda esperar a que estos tontos se encarguen de cumplir el trabajo. ¡Así Akatsuki tendrá el máximo poder... y podré deshacerme del chico Uchiha de una vez por todas! -

Sasuke se despertó con el alegre canto de los pájaros, cuando el sol ya había ascendido. Los cálidos rayos de luz caían en su rostro desde la ventana, quitándole el sueño.

"Ahhh... no había dormido tan bien desde que era un niño" pensó mientras bostezaba.

Se estaba levantando, cuando notó que estaba recostado en el sofá. Entonces recordó todo lo que había pasado la noche anterior: la revelación, el encuentro con su hermana. Dirigió su vista a la cama, buscando a la joven, pero esta no se encontraba ahí.

- ¿Dónde diablos...? ¿Akemi? – preguntó. - ¡Akemi! – llamó más fuerte.

"¡Demonios, dónde estará!" pensó, preocupado.

Al ver que esta no respondía, estaba por dirigirse afuera a buscarla, cuando descubrió una nota pegada en el refrigerador.

Ototo,

Salí a entrenar al bosque, así que no me busques.
Por si acaso, te dejé el desayuno listo en el refrigerador.
Ya vuelvo,

Akemi

"Uff, así que de eso se trataba..." pensó el moreno, aliviado.

El joven empacó su desayuno rápidamente y se alistó para ir a entrenar. Quiso dar una ojeada a su reloj antes de salir, pero se sorprendió bastante de la hora.

- ¿¿Las ocho?? – Bufó – Estoy tarde... estoy tarde... – comenzó a decir mientras baja apresuradamente los escalones que lo llevaban a la calle.

Estaba tan apurado en salir, que casi no notó que había alguien en su puerta, así que chocaron, provocando que ambos cayeran al suelo.

- ¡Ouuuch! – dijo una voz femenina. - Sasuke-kun, ¿por qué estás tan apurado? Es sábado... -

Sasuke abrió los ojos de par en par al reconocerla. Intentó controlar los nervios.

- Ah, Sakura. – el moreno aparentó ser lo más distante posible – pues... ¿es sábado? – le preguntó notándolo recién.

La kunoichi rió, sonrojándose un poco. – Sí... por lo visto aún no has desayunado. ¿No quieres que te acompañe? – le sugirió.

El moreno lo pensó un poco. Si estaba con Sakura temprano, podría tomarse la tarde para entrenar, si no les asignaban ninguna misión. "Todo esto me pasa por despertarme tan tarde..." pensó, molesto.

- Bueno, está bien. Creo que no tengo nada que hacer... – le dijo, resignado, ayudándola a ponerse de pie.

- ¡Perfecto! – le dijo ella, jalándolo del brazo y llevándolo corriendo calle arriba, mientras se hacían paso en la multitud.

- ¡Espera, Sakura! ¿A dónde vamos? – le preguntó, visiblemente incómodo.

- ¡Ya verás! – le dijo alegremente. - ¡Es una sorpresa! -

- ¿Sorpresa? – inquirió el Uchiha. Entonces notó que la muchacha lo llevaba a la academia ninja.

No quería imaginar de qué podía tratarse.

Escucha Tu Corazón IX – Fin

Continuará

Nota de la autora: Este es el primer fanfic oficial que escribo, Sasusaku, además.

Espero que lo disfruten, así que háganmelo saber dejando un review.

Acepto críticas constructivas, halagos y tomatazos.