Aquí estoy! (solo asoma la nariz)
Ya se, quieren golpearme. Y esta bien (no, no esta), pero aquí volví con otro cap.
Adelante, a leer, sin vergüenzas.

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10 Divagaciones

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Sasuke inspiró profundamente y se paró de modo que obstruyera el trayecto de la pelirrosa. Cruzando los brazos sobre su pecho, desvío por un segundo su mirada de los potentes ojos verdes que se clavaban en el para tomar el valor suficiente y decirle:

- Entonces es mejor que aclaremos las cosas.

Ella paró en seco, notando una leve indecisión en las palabras de el, no despegó la mirada del rostro masculino.

- Mira - dijo tomando una postura desafiante - Después de tu ultima disculpa te comportaste como un verdadero estúpido inmediatamente, así que no estoy segura de querer escuchar otra disculpa en este momento y aguantar otra tontería de tu parte después - dijo con todo el enojo posible que pudiera desprender su voz.

Sasuke sintió algo de vergüenza por la verdad de esas palabras. Y estaba juntando todo el valor posible para apaciguar un poco el ambiente y no crear una cadena de palabras mal intencionadas por un enojo momentáneo. Ya había comprobado que su cabeza no funcionaba bien cuando daba rienda suelta a sus emociones con Sakura. Aflojó su postura seria y exhaló sonoramente. Cuando amagó a decir algo Sakura volvió a interrumpirlo.

- No me digas nada - acompañó con un ademan de su mano y en tono mas calmo - Vamos a hacer esta misión como corresponde y después seguiremos cada uno por su lado - sin darle tiempo a reaccionar, retomó camino pasando por el costado de Sasuke.

-x-

El leve asenso del sol permitía ver algo mas que sombras en la espesura del bosque. El trayecto era silencioso, interrumpido únicamente por el trinar de las aves, que asustadas por las presencias extrañas, revoloteaban escandalosamente sobre los arboles. No era un camino muy concurrido el que habían tomado, bordeaban la ruta de acceso principal para poder acortar el tiempo de llegada. Sakura casi inconscientemente palpó su bolsillo derecho, donde se encontraba el pergamino que Kakashi le había dado para entregar con la respuesta al pedido de la aldea. También evaluó mentalmente sobre los diferentes antídotos que portaba en su morral, esperaba no haber olvidado ninguno; sin estar segura a que se enfrentaba, quería contar con todas las herramientas posibles. Esperaba que solo fuera algún virus epidemiológico, era sencillo en cierto sentido, pero tratar un núcleo de epidemia requería tiempo. Ella prefería que todo se resolviera rápido y sin mayores complicaciones. Así podría volver a su rutina en el hospital, pacientes, colegas, alguna visita ocasional de sus amigos y listo. No quería volver a saber nada mas de el idiota que tenía al lado. Solo percatarse de su cercanía le provocaba pequeños retorcijones de nervios en el estómago.

Sasuke, aunque con la mirada al frente, de reojo se percataba de los gestos sutiles que tenía el rostro femenino a su izquierda. A decir verdad, solo estaba pendiente de los movimientos que hacia el pequeño cuerpo a su lado, los pasos firmes, el ir y venir de su capa, como entrecerraba levemente los ojo cuando un pequeño as de luz se colaba directo a su rostro. Estaba al tanto de cada cambio en su respirar. Cuando fue consciente de eso, le sorprendió no haberse dado de lleno contra un árbol, pero mas lo sorprendía que su cabeza no pudiera concentrarse en la calma que lo rodeaba y el silencio que hacia rato no disfrutaba, sino que lo transportaba a cada segundo a ella. A los labios que hacia solo dos días había probado y que al recordarlo provocaba el nacer de un súbito calor desde su vientre. Fue su primer beso, aquel con Naruto no contaba. ¿Habría sido el primero de ella? ¿Besó a otro antes? O a otros quizá... Esa idea le molestaba considerablemente. Que otro la tocara como lo hizo el, lo ponía furioso. Aunque tenía que ser justo, ella era muy bonita e inteligente. Por lo que había escuchado mientras hacia su trabajo comunitario también era bastante codiciada... Pero nunca la había visto con nadie. Y el la había estado viendo. Siempre buscaba algún momento libre para verla desde lejos, sin que ella lo notara. Pero ella nunca estaba acompañada por una figura masculina. Recordar esos momentos lo hacían sentir como un acosador. Si, la había espiado como uno, pero era porque estaba molesto de que ella lo ignorara de toda forma posible. Y hasta ahora sentía que se lo merecía. ¿Pero por que tenía esas ganas tremendas de besarla? Lo desesperaba. "Hmp, son las hormonas...", se decía. Pero no tenía ni idea de como calmarse.

- ¿Que?

El aludido se sobresaltó imperceptiblemente. Y sintió que su rostro se acaloraba un poco cuando la miró a la cara.

- Dijiste "hmp" - dijo Sakura con el entrecejo levemente fruncido.

- No es nada... - y volvió su mirada al frente.

- Bien... - dijo suavemente la pelirrosa - ¿Te parece parar a comer algo?

Sasuke se detuvo, miro hacia las copas de los arboles y estimó que ya sería medio día y la volvió a mirar a ella - Si, esta bien...

- Por ahí hay unos troncos - señaló Sakura unos cuantos metros hacia la izquierda, se divisaba un pequeño claro, con unos troncos caídos en la hierba.

Cuando llegaron, Sakura se sentó en uno de los lados y extrajo una cajita de su mochila, dispuesta a comer. Sasuke sacó algo similar aunque se mantuvo parado. Era obvio por que no se sentaba, y la pelirrosa lo había notado, los demás troncos estaban algo podridos y en que ella estaba sentada el espacio era muy limitado, quedarían con las caderas prácticamente juntas. Internamente agradecía que el se diera cuenta, lo que menos quería en ese momento era tener contacto fisco con el azabache. Después de la otra noche, su corazón había galopado como desquiciado, al igual que el día anterior y esa misma mañana. De a poco fue mermando esa sensación, pero cada vez que el la miraba o le hablaba pegaba un brinco involuntario.

- Parece que no va a llover durante el camino.

- ¿Qué? - consultó la pelirrosa sobresaltada "¿Lo hace de gusto?" - Ah, si... Aunque esta un poco fresco.

- Hmp...

Mientras comían en silencio Sasuke la notaba perdida en sus propias cavilaciones, totalmente abstraída en lo que fuera que pasaba por su mente. El se debatía con la imperiosa necesidad de hablar algo con ella, por mínimo que fuera. Se planteó un par de opciones, algunas mas interesantes que otras ¿¡Y de lo único que se le ocurría hablar era del clima!? ¿¡Acaso era un estúpido sin remedio!?

-x-

- Aaaaaah Hinata-chaaaan... Pero si hace un hermoso día...

- No Naruto-kun. - dijo la ojiperla con una sonrisa divertida en su rostro - Son solo dos horas, y ya me comprometí con Ino, estos días que no va a estar Sakura- chan necesita de una mano en el hospital.

- Pero no quiero ir a estudiar - se lamentó el rubio con un puchero infantil, mientras rodeaba con un brazo el exuberante cuerpo femenino.

- Es tu deber. Además, para cuando yo termine ya podré venir a buscarte... y... bueno... - sus mejillas tomaron un notorio tono rojo. Se decidió por susurra el resto de la frase en el oído masculino. Cosa que provocó que Naruto levantara sus cejas hasta las nubes, y su cara se adornó de una sonrisa bobalicona.

El recorrido de la pareja era seguido desde lo alto del edificio al que se encaminaban por una mirada ámbar, llena de melancolía. "Parece que lo veo a el... Sonríen de la misma manera...". Pensaba Tsunade, a quien se le presentaba de vez en cuando el recuerdo de un joven de blancos y puntiagudos cabellos, dueño de una sonrisa igual de expresiva que la de su pupilo. Apoyó la frente en el cristal, intentando alejar la turbación que le provocaba el recordar a su viejo amigo... Su mente se llenaba de "si yo hubiera..", imposibles a esta altura de su vida.

- ¿Esta todo bien Tsunade? - consultó algo preocupado Kakashi, al notar la expresión de angustia que había adoptado de golpe el rostro de la Sannin.

- Oh... Si, claro. Solo me distraje un momento. - dijo recuperando rápidamente su semblante de siempre - Hace mucho no disfrutaba la actividad de la aldea desde esta habitación.

- Claro - le sonrió animadamente el peliplata bajo la máscara. Se aproximaban unos días difíciles para la rubia. Desde que Jiraiya había muerto en manos de Pain, todos los años, en la misma fecha, comenzaba a perderse en sus pensamientos. Y todos en la aldea notaban que se volvía mucho mas afectuosa con el héroe rubio, quien correspondía con visitas "espontáneas" al despacho de la mujer, para charlar durante un rato, como abuela y nieto. Ahora que Kakashi la miraba bien, caía en cuenta que el tiempo había pasado por la ex Hokage, y ella realmente apreciaba esos lazos casi familiares con los chicos de su grupo.

- ¿Que me decías?

Kakashi carraspeó - Lo único que nos queda es esperar el aviso de su llegada por medio de las babosas. Espero que para mañana ya se hayan acomodado y tengamos noticias.

- Yo también lo espero. ¿Hay alguna novedad sobre los ANBUs?

- Nada. Tenten y Lee ya regresaron, y no encontraron nada en el perímetro que habíamos delimitado. Ahora solo le corresponde a la parejita feliz - dijo con claro tono irónico en la voz.

- No estoy segura de que puedan hacer bien las cosas si se comportan como me contaste - retrucó Tsunade mientras se cruzaba de brazos y fruncía el ceño, claramente preocupada.

- Tranquila, confío en ellos. No por nada son parte de una élite en las naciones ninjas.

- Pero también son jóvenes, Kakashi. Y los sentimentalismos pueden poner en jaque una misión.

El bajó la mirada y ladeó el rostro - Estoy al tanto - entendía perfectamente todo eso. A el le costó años de trabajo psicológico el poder entender todo lo que representaban las relaciones y sentimientos con y hacia otros semejantes.

- Por eso mismo tengo mis dudas - le aclaró Tsunade, suavizando un poco su tono. Y agregó algo resignada - En este momento solo nos queda esperar alguna...

- ¡Buenos días, dattebayo! - interrumpió abruptamente en la sala Naruto. Rompiendo con los pocos indicios de buenos modales que pudiera tener y haciendo que los mayores se sobresaltaran en sus lugares.

- ¡Naruto!, ¿Te parece forma de entrar al despacho del Hokage? - le preguntó totalmente irritado el ninja copia.

- Hehe, ¿No habíamos quedado de empezar a esta hora, Kakashi-sensei? ¿Que tal vieja Tsunade? - con una de sus típicas sonrisas saludó como si nada hacia la mujer que sostenía su tabique entre dos dedos.

- Siempre tan informal... ¿Acaso no le das ninguna utilidad a lo que aprendes aquí? - rezongó su antiguo maestro, aunque adornaba sus palabras una cuota de diversión. Miró disimuladamente hacia su lado previendo una posible explosión de cólera, cortesía de la Senju.

- Te dejo solo con tu alumno, Kakashi. - dijo Tsunade, mientras se dirigía a la salida. Cuando pasó al lado del joven no se contuvo de darle una buena cachetada detrás de la cabeza, cosa que postró al muchacho inmediatamente en el piso.

- Vieja tus nalgas... - y se alejó del despacho con una sonrisa muy divertida, que ninguno de los hombres presentes pudo notar.

-0-

Como soy muuuuuuy buena y magnánima (?, les regalo otro capítulo a continuación a modo de compensación por la demora y el final anterior.
Además, lo se, este capi no tuvo mucho SasuSaku... pero el que viene son puras chispitas jaja
Mañana sale el siguiente, asi que no desesperen!
Nos leemos!