Bueno, capitulo nuevo. Disfrutadlo.


Capitulo 10

-Y aquí tienes los informes que me pediste antes-la enfermera de turno seguía como podía los pasos de su jefa. Todavía no entendía cómo podía seguir ese ritmo con esos altísimos zapatos de tacón.

Cuddy cogió los informes y siguió caminando, dándoles una hojeada rápida mientras pasaba por el mostrador de la clínica.

-¿Y los de trauma?

-Aún no me han llegado-suspiró. Todo el trabajo se había atrasado desde que la decana había marchado de vacaciones por un par de días. El rumor corría por cada pasillo del Princeton Plainsboro. Se había ido con House.

Todo el mundo estaba enterado de que el nefrólogo había dimitido días atrás. Algunos pensaban que finalmente Cuddy lo había echado. Poco después, la jefa había cogido vacaciones… y gracias a eso, todos los empleados, trabajaban como siempre, pero con menos presión. Ni siquiera tenían a James Wilson para supervisar el trabajo que anteriormente le otorgaba a Cameron, cómo cuando estuvo de baja maternal; y ahora recaía en manos de Foreman.

-Házmelos llegar cuando los tengas.

-Doctora Cuddy…-la enfermera de guardia se atrevió a frenar a su jefa, pues no todas tenían la misma confianza que tenía Brenda-esto… usted, ¿no estaba de vacaciones?

Cuddy se quedó mirando a la enfermera. Tenía razón, había cogido las vacaciones, pero…tras el asunto con House, había decidido volver a su hospital y encerrarse en el despacho. Trabajo, eso era lo que la iba a distraer. Ni siquiera su hija le hacía desviar sus pensamientos sobre House, su escarceo sexual y su inminente muerte.

-Así es, pero hay mucho trabajo-carraspeó- Y…los informes de cirugía, llama a Morrison y dile que necesito aclarar unas cosas…-siguió su camino a su despacho y se giró para observar que la enfermera no la seguía.- ¿Algo más?

-El doctor Wilson avisó que… tenía una operación a las 9pm.

-Ok… ¿te dijo algo de mi hija?

-Dijo que vendría con Rachel antes para dejarla con usted, ¿está bien?

-Si, gracias Anna.-contestó Cuddy ya abriendo la puerta de su despacho-Cuando estén los informes…

-Si…ah, los chicos de House…

-Tranquila, hablé con ellos.-Nada más aparecer por el hospital, el equipo de House había aparecido por su despacho, ella les había echado sin darles más explicaciones de las que necesitaban, haciendo uso de su alto mando.

Cuddy cerró la puerta y bajó la persiana. Necesitaba estar sola, concentrarse en todo el papeleo y así poder olvidarse de House.

Se sentó en su escritorio y balanceó las piernas mientras se concentraba en su trabajo. No había pasado ni dos minutos que encendió la radio. La apagó. Sonaba Kick Ass de Mika. Una canción que le animaba, le daban ganas de bailar. No obstante no tenía ningunas ganas de escucharla. Sólo necesitaba o no pensar en House y su muerte, o hundirse más en su miseria y comenzar a llorarlo aun sin haber sucedido la tragedia.

Empezó a separar todo el papeleo que tenía en la bandeja de entrada y se fijo en unos informes. Hizo una mueca y se levantó dirigiéndose a la clínica en busca de unas cosas, debía hacer aquello…


Cuddy seguía ordenando papeleo mientras esperaba una llamada del laboratorio, se sentía nerviosa. Estaba de espaldas a la puerta, lo cual no fue impedimento para reconocer de inmediato quien había abierto.

Sin permiso, en un golpe seco y conciso, madera contra madera y el cristal de la puerta rebotó haciendo el típico ruido a punto de desquebrajarse igual que ella.

Apoyó las palmas de sus manos sobre la firmeza de su escritorio y cerró los ojos. Esperando la tormenta. House dio dos pasos, enfadado.

Cuddy buscó su blackberry en su bolso intentando alargar el momento. No quería enfrentarse a él. No estaba lista.

-Si me querías evitar este no fue el mejor sitio-dijo serio. En tono neutro, disimulando desprender todo el dolor y enfado que sentía en ese momento.

Cuddy no se giraba. House no se movía del sitio. Ambos en silencio.

Finalmente la decana se dio vuelta y apoyó su trasero en el escritorio, cruzó las piernas y alzó la mirada lentamente para fijarse en la de él.

-No esperaba algo así de ti…

-¿Algo cómo qué?

-Esto-dijo alzando los brazos- eres… una hipócrita Cuddy-se movió por la oficina- Y cada día te entiendo menos…

Cuddy le miró sin entender a que se refería.

-Has salido huyendo cuando me echabas siempre en cara que no me implicaba, que no era de fiar y por eso estabas con Lucas…y ahora, como yo…

-No House-le interrumpió-eso no es así…

-¡SI LO ES!-alzó la voz.-¡CLARO QUE LO ES! ¡COMO ME MUERO PUES VAMOS A DARLE UN POLVO DE DESPEDIDA!

-¡HOUSE!

El nefrólogo la miró sin decir nada, completamente herido y enfadado.

-No…eso no es así yo…-Cuddy no sabía cómo arreglar las cosas- Además tú…tú quizás por eso volviste… por que no te vas a implicar en esta relación ni vas a tener una familia-dijo Cuddy-por que…es como si te he visto no me acuerdo…

- Será mi culpa que muera entonces-dijo fríamente- y como no quiero nada…CLARO POR ESO ESTOY AQUÍ…-gritó-.

-No me grites, o tendré que echarte del hospital-House la miró- Rompí con Lucas por que… por muy fiable que fuese…era un inmaduro también, yo quería tener un hijo, no dos. Yo…yo siempre he estado enamorada de ti House.

House se quedó en silencio sin decir nada mirándola.

-Y ahora tenías la oportunidad de demostrarlo sin….sin implicarte más de la cuenta. Esto era bien fácil así ¿no?-

-House yo no…puedo…tu…no es así…-las lagrimas amenazaban por escapar-.

-ADMITELO-gritó-ADMITELO!

Lisa se sentía presionada. Notaba como si su corazón fuera a salírsele del pecho de lo rápido que palpitaba. Sentía mareos.

-Si.-dijo seria. Todo sería más fácil, ambos permanecerían separados gracias a su orgullo y ella no tendría que despedirlo…-Si…tienes razón.

-Vete a la mierda Cuddy-dijo agarrando con fuerza su bastón y saliendo de allí sin mirar atrás pero sin saber dónde ir.

Cuddy cerró la puerta con llave y bajó las persianas. Se sentó en su sofá y se quitó los zapatos. Enterró su cara entre sus piernas, con las rodillas flexionadas y se echó a llorar.


-¡House!-exclamó Trece. Se acercó a su antiguo jefe y se quedó mirándole sin saber. House lucía algo triste y enfadado a la vez, por lo que se atrevió ni siquiera a darle un apretón. -¿Cómo estás? Bueno, es una pregunta un poco estupida…

-Tú lo has dicho…-Hizo una mueca-

-¿Dónde ibas?

House se quedó mirando el expediente de 13 entre sus manos. De repente llegó Taub a su lado, sin percatarse de su presencia.

-¡La biopsia está limpia!...-se sorprendió al ver a su ex jefe-eh…House.

-Mira ya tenemos a Blancanieves y…medio enanito-dijo burlonamente-la bruja malvada la tenemos ahí-señaló con el bastón hacía el despacho de Cuddy-Foreman puede hacer de espejito, aunque le hace falta una limpieza…-le dio al botón del ascensor y éste se abrió dejando paso a los tres.-Dame el expediente.

Trece se lo tendió sin poder ocultar una sonrisa. Cómo en los viejos tiempos. House leyendo el informe mientras subían y Trece y Taub uno a cada lado intentando sonsacarle algo. Estaban completamente perdidos con ese caso.

-¿Habéis hecho ANA para Lupus?-preguntó House

Los dos negaron frenéticamente.

-Hacedlo y os espero en mi…, bueno, en mi antiguo despacho en 20 minutos-suspiró-.

Salieron del ascensor y cada uno se dirigió a su lugar. Ahora mismo lo que más necesitaba era aquello. Pasar un rato diagnosticando y con sus patitos, por que, quisiera o no, los había echado de menos.


1 hora después, House seguía apoyado en la pizarra blanca viendo como Foreman, Trece y Taub se peleaban con el diagnostico. Estaban apunto de conseguirlo y él sólo ofrecía su ayuda de vez en cuando.

Lo que en un principio iba a ser una parada para saludar y dar algún consejo antes de ir a hablar con su terapeuta particular: Wilson, había sido un rato con sus antiguos empleados.

-Entonces hemos quedado qué…

-No puede ser eso-dijo Taub-

-Oh venga ya…-Foreman se levantó-¿100 pavos?

House sonrió. Les había dejado el vicio de las apuestas.

-Los veo-sonrió con suficiencia el cirujano plástico.- Es…Sarcoidosis.

-Yo creo que no-dijo Trece.

-¿Te vuelves a acostar con él?-preguntó House.

-No

-Cómo le das la razón…los dos contra el pequeño Taub…pobrecito.

House se acercó a la mesa moviendo su bastón con gracia.

-Pagadle.

-¡NOOO!-exclamaron Foreman y Trece a la vez, mientras Taub y House reían. Hacía tiempo que no se lo habían pasado tan bien diagnosticando.

House miró la hora y luego por la puerta que comunicaba a la terraza de Wilson. Vio la luz encendida. Por lo que decidió marcharse.

-House!

Taub le detuvo justo cuando salía por la puerta.

-Siento que te mueras.

House negó sonriendo y se marchó de allí. Hacía el despacho de su amigo, irrumpiendo como siempre sin pedir permiso y sentándose en el sofá para estar cinco minutos en silencio hasta que Wilson preguntó:

-¿Qué…?

House miraba a Wilson sin decirle nada. Se movía en el sofá y jugaba con su bastón.

-House…

-Tú…estabas con Rachel-dijo de repente-tú lo sabías…

-¿Saber qué?

-No te hagas el inocente…Wilson-dijo molesto-tú estabas con la niña, por lo que Cuddy fue a verte…y… hablasteis.

Finalmente el oncólogo asintió lentamente esperando la reacción de su mejor amigo.

-Y….tú te haces llamar amigo. No me llamaste… para decirme que estaba en pelotas en una cama humillado completamente por que se acostó conmigo por pena.

-¿Qué?-puso cara extrañada- No…no es eso…House.

-Claro que lo es. A ver idiota…

-Bueno… ¿Y si lo fuera?-dijo Wilson dejándole con la boca abierta a media frase- ¿Qué tiene de malo? Los dos sois adultos…

-¡Que no me muero!-Exclamó House-No me muero y se ha acostado conmigo por pena.


Continuará….