Hola chicos!Reportándome después de mi inexcusable ausencia : (

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Risard: Ufff bueno, en este cap no estará, pero te daré un adelanto...sera en el capitulo 12 ; )


Capítulo 10: La Madriguera

Harry apareció con Dobby en los límites de las protecciones de la Madriguera. Empezaba a anochecer, por lo que ya se veían las luces prendidas, así que decidió apresurarse.

– Bien Dobby, creo que lo mejor será que te regreses ahora. No quiero que aquellos dos se queden solos demasiado tiempo y si es que algo llegase a suceder házmelo saber inmediatamente y dile a Kreacher que le encargo a Draco– dijo mirando al elfo.

– Por supuesto Harry Potter, señor– el elfo sonrió y desapareció.

Harry camino rumbo a la puerta y toco. Tomo una bocanada de aire y sonrió con amabilidad cuando la señora Weasley le abrió la puerta.

– Harry querido– dijo apretándolo en un fuerte abrazo– como has crecido muchacho, pero pasa, pasa que afuera hace frío.

Harry le abrazo y la siguió al interior de la casa. Cuando llegaron al comedor se asombró de encontrar a toda la familia, no esperaba ver a Bill, Fleur y Charly.

– Hola Harry– dijeron sonriendo los hermanos.

– Hola Haggy– Fleur se acercó y lo abrazo fuerte antes de darle un beso en la mejilla.

– Hola chicos, Fleur. No esperaba verlos por aquí ¿Cómo han estado?– pregunto.

– Bien Harry. Vine de permiso antes de navidad, solo vengo unos días y me regreso a Rumania, hay mucho trabajo– dijo amable.

– Nosotros también vinimos a pasar unos días antes de navidad y aproveche para traer a Fleur a conocer a toda mi familia y pasar unos días conociéndose– dijo dándole un beso en la frente.

– Pues me da gusto que estén todos y, ¿dónde están los demás?– pregunto mirando a los lados.

– Oh, mama fue a llamarlos, enseguida bajaran– dijo mirando a Fleur y a su hermano.

Mirada que a Harry no le pasó desapercibida, pero decidió pasarla por alto porque en ese momento entraban en tropel Ron, los gemelos, Ginny y Hermione.

– ¡Harry!– Hermione se lanzó a sus brazos– que gusto verte, espero que no te hayan maltratado tus tíos.

– Tranquila Herm estoy bien– miro a Ron que se había colocado tras Hermione y pidió a Merlín y todos los magos que no lo traicionaran.

Ginny empujo a Hermione y abrazo a Harry de la cintura cosa que le sorprendió mucho. Sabía que Ginny estaba obsesionada con él, pero nunca había sido tan evidente. Todos la observaban y él se sentía muy incómodo, pero los gemelos vinieron en su rescate.

– Vamos Ginny, que Harry no se va a ir– dijeron los gemelos con sonrisas apretadas.

– Bien chicos, es hora de cenar– dijo Molly entrando por la puerta con un gran caldero lleno de comida.

El ambiente se distendió un poco y todos se olvidaron de lo sucedido, menos Harry que le había prometido a Draco tener mucho cuidado y no decir nada hasta estar seguro de confiar en ellos. Aun así siguió a los demás y se sentó en el comedor. La cena transcurrió tranquila sin problemas y una hora después todos estaban platicando mientras comían el postre.

Cuando todo terminó supo que venía la parte más difícil de toda su estancia en la Madriguera: el interrogatorio de Hermione. Soltó un suspiro cansado cuando vio la mirada de su amiga que le decía claro que tenían que hablar, así que se preparó mentalmente. "De este interrogatorio depende que nadie se entere de lo sucedido y sobre todo Dumbledore".

Después de unos minutos todo el mundo comenzó a retirarse e irse a dormir, así que no le quedo de otra más que seguir a sus amigos a la habitación. Entro después de Hermione, y Ron al último. Deseaba esa conversación tanto como un cruciatus de su padre pero no le quedaba de otra, por lo menos lo retrasaría lo más que pudiera desviado el tema. Antes de comenzar alzaría sus barreras, no creía que ellos pudieran utilizar Legeremancia pero no podía ser descuidado.

– Y bien, ¿qué ha pasado?– pregunto con verdadero interés– porque han estado aquí miembros de la orden ¿no?– dijo observando disimuladamente sus reacciones y lo que vio no le gusto para nada. Algo le escondían y lo tendría que averiguar.

– No sabemos nada Harry– se apresuró a contestar Hermione– de que han estado aquí, han estado, pero tú sabes que a nosotros no nos dicen nada– dijo mirando alrededor de la habitación, evitando por todos los medios encontrarse con su mirada.

– Cierto amigo, si supiéramos algo te lo diríamos, además la orden ha estado muy ocupada. Ha habido muchos ataques cerca de Hogsmeade y nunca se quedan más de unos minutos– y después añadió algo indeciso mirando a Hermione– hasta pareciera que Quien-Tu-Sabes quiere mantenerlos ocupados.

– No seas tonto Ron, como se te ocurre eso– dijo nerviosa.

Harry soltó una carcajada, ni siquiera sabían que tan cerca estaban. "Pero lo que estarás tramando padre no lo sabré hasta que te vea"

– Tranquilo Ron, yo también pensaría eso– "antes, ahora estoy seguro" – y bueno, ¿el director no ha estado aquí? Quería hablar con el– se apresuró a añadir al ver la mirada de suspicacia de Hermione y los ojos asustados de Ron.

– No, claro que no ha venido Harry– respondió Ron antes de que Hermione hablara.

– ¿Por qué Harry? ¿No será la cicatriz otra vez, cierto?– pregunto evaluándolo con la mirada.

Pero Harry ya no se amedrento. Antes lo hubiera hecho, Hermione siempre había podido ver la verdad en sus ojos pero Draco le había enseñado a ocultar sus emociones para poder vaciar su mente y sorprendentemente no le había costado. "Maldito murciélago narizón, me las pagaras por haberme puesto el método más difícil para aprender a cerrar la mente".

– Oh no, eso no me ha molestado en todo el verano– "y casi es cierto" pensó– pero ahora díganme ustedes que han hecho, yo me la he pasado encerrado en mi habitación todas las vacaciones.

– Pues en realidad nada, ¿verdad Hermione?– pregunto mirándola– solo ayudando a mamá con la casa y pasando el rato en el patio.

– Oh por cierto Harry, casi lo olvido, ¿sabes que ya se llevó a cabo el juicio de Lucius Malfoy?– pregunto.

Harry sintió un vuelco en el estómago pero no demostró más que lo que se esperaba en esa situación.

– Espero que le hayan dado muchos años en Azkaban– dijo sabiendo que lo deseaba pero que eso entristecería a Draco.

– Pues te equivocas amigo, registraron la Mansión Malfoy y no encontraron nada– dijo con el ceño fruncido– solo le dieron un año por haber sido atrapado en el Ministerio.

Harry estaba confundido, no sabía cómo habían entrado si Draco no les había permitido la entrada y tampoco le había dicho que le hubiera llegado carta del ministerio.

– Sé que estas confundido Harry pero eso no es lo más extraño, cuando dijeron que no encontraron nada es porque no encontraron nada, más que un poco de ropa y objetos de valor pero de Narcissa Malfoy y de su hijo no había señales de que hubieran estado ahí por un buen tiempo– dijo pensativa.

Harry sentía que ya estaban pisando terreno peligroso y supo que había que cambiar de conversación antes de que sucediera algo, solo que Ron se le adelanto.

– Seguro el muy maldito se escondió, como la serpiente cobarde que es– dijo molesto.

Harry sintió que hervía de coraje al escuchar a Ron hablar así de Draco.

– Cállate Ron, no sabes lo que dices– vio sus rostros asombrados y se apresuró a aclarar– si yo tuviera a mis padres vivos, mi padre estuviera en Azkaban y mi madre estuviera en peligro tampoco me importaría ser una serpiente cobarde si con eso lograba proteger a mi madre– dijo molesto– no estoy defendiendo a Malfoy, pero creo que yo en su lugar también haría lo mismo, tienen suerte de tener a sus padres vivos y libres.

– Pero él se lo busco, si su padre está en Azkaban es por seguir a Quien-Tu-Sabes– contesto aún más molesto porque Harry lo hubiera defendido.

– Si no has sentido el dolor por perder a un padre y tampoco has tenido que luchar para no verlos morir entonces no sabes de qué te hablo– vio su intención de replicar y decidió callarle la boca antes de que se la callara a golpes– además, no estoy dispuesto a luchar en una guerra donde al final van a seguir con las mismas ideas: los buenos y los malos, los aurores y los mortífagos, esos ideales se tienen que terminar– miro seriamente a los dos antes de continuar– si yo me dejara guiar por la venganza entonces ya hubiera matado a Voldemort a Colagusano y a Sirius sin haberlo escuchado, o tal vez me habría unido a Voldemort después de todo tanto los muggles como los magos me han dado la espalda cuando más los necesitaba, o es que te has olvidado del maltrato que he sufrido desde que llegue a casa de mis tíos o de las críticas y burlas que aguante todo el año cuando todos me tenían por un desequilibrado mental o alguien que solo busca fama; si yo decidiera hacer el papel de juez y decir "se lo busco" entonces ya hubiera acabado con la mitad de los magos y mis tíos– terminó realmente cabreado.

Hermione y Ron lo miraban asombrados aunque este último seguía un poco resentido.

– Tienes razón Harry, creo que nosotros no lo habíamos visto de ese modo– se giró hacia Ron– ¿verdad Ron?

Ron la miro un poco indeciso todavía pero al final se rindió.

– Lo siento Harry, perdí el control cuando lo defendiste; pero tienes razón tenemos que dejar atrás estas ideas, solo que se trata de Malfoy y eso me hace perder la razón– murmuro un poco avergonzado.

Harry conto hasta diez antes de volver a hablar, no quería pelearse con Ron antes de saber si podía o no confiar en él.

– No Ron, tú también discúlpame. Te entiendo, Malfoy ha sido un tema delicado para mí también pero no puedo evitar ponerme en sus zapatos eso es todo– dijo tranquilo– bueno dejando ese tema de lado lo mejor será descansar. Comí demasiado, tu madre se cree que no he comido en todas las vacaciones y aprovechaba cada pocos minutos para volverme a llenar el plato, tanta comida me ha dado sueño.

Ambos rieron con alegría al haber pasado el mal rato.

– Harry tiene razón, yo debo irme a dormir también– se acercó a Harry y le dio un beso en la mejilla– Ron ¿podemos hablar unos segundos?

Harry frunció el ceño pero se hizo el desentendido, los escucho cerrar la puerta y se acercó sin hacer ruido. No escucho nada pero se veían sombras bajo la puerta supuso que era un Muffliato. Eso no era problema para él, así que con un pase de varita lo anulo sin que se dieran cuenta.

– Vamos Ron, deberías de comprender, estás perdiendo tiempo valioso en discusiones sin sentido– dijo Hermione preocupada– si algo llegara a suceder en poco tiempo, te arrepentirás de haber perdido tu poco tiempo con él en tontas discusiones.

Harry no sabía porque pero lo que estaba escuchando no le gustaba, que diablos significaba todo eso. ¿Si algo llegara a suceder? ¿Cómo que le sucedería?

– Esta bien Mione, me sobrepase pero no esperaba que Harry defendiera al hurón. No te preocupes que no volverá a pasar. Pero dime Mione, ¿qué te pasa con Harry? Actuabas muy extraño allá adentro, sé que la noticia nos pegó duro pero tú y Ginny se comportaron igual. De Ginny lo entiendo, siempre ha estado enamorada de Harry aunque él finja no darse cuenta pero, ¿tu Hermione? ¿También lo estás?

Harry cada segundo estaba más perdido, ¿de qué noticia hablaban? Además sabía que Ginny creía quererlo pero solo estaba deslumbrada por su fama, pero de Hermione no lo esperaba, porque aunque parezca despistado se dio cuenta que había tardado más de lo normal en separarse del beso que le dio en la mejilla. Solo esperaba que fueran ideas suyas.

– Por supuesto que no Ron como se te ocurre, solo estoy preocupada y triste por él. No pienses tonterías, será mejor que me vaya. Por favor cuida tu lengua, no se te vaya a pasar algo sobre la visita de Dumbledore. Tu madre fue muy estricta al prohibir que cualquiera le diga algo de lo sucedido.

Harry se olvidó de todo al escuchar lo último. Le habían mentido y no solo eso, nadie pensaba decirle nada. Sintió un dolor en su pecho al saber que quizás después de todo, sus amigos no eran lo que él creía. Cada vez desconfiaba más de Dumbledore, eso solo quería decir que si ellos le eran fiel al director, Harry no tenía nada más que hacer aquí. Con el terrible dolor que sentía en su corazón, dio media vuelta y se dejó caer en la cama, ya no quería escuchar más, tenía miedo de lo que pudiera descubrir.

"Draco, donde estas ahora que te necesito, cuanto desearía estar entre tus brazos durmiendo"

Sintió que sus ojos escocían pero no les daría el gusto de verlo derrotado y solo. Antes de cualquier cosa averiguaría lo más que pudiera de la visita de Dumbledore y después tendrían que elegir.

Fingió sonreír cuando vio entrar a Ron y se dispuso a cambiarse su piyama para dormir.

– Estoy demasiado cansado– dijo sin mirar al pelirrojo mientras se cambiaba– creo que me dormiré en cuanto caiga en la cama.

– Te entiendo, el día ha sido pesado. Buenas noches Harry– dijo el pelirrojo con un murmullo.

– Buenas noches Ron– dijo con pesar, intentando retener las lágrimas al pensar que había sido traicionado por quienes creía eran sus mejores amigos.

Se sintió desolado al saber que quizás eran las últimas noches que pasaría en casa de Ron con su familia, pero ya no había vuelta atrás. No se dio cuenta cuando las lágrimas comenzaron a bajar silenciosas por sus mejillas. Dejo salir el dolor y minutos después se quedó dormido.

SB&RL***RL&SB

En la mansión Black, el ambiente era depresivo desde que Harry había partido. Nadie hacia nada, todos perdidos en sus pensamientos.

Remus estaba mirando perdido las llamas de la chimenea, Sirius estaba como león enjaulado caminando de un lado a otro por toda la sala, mirando de vez en cuando por la ventana y Draco…bueno Draco estaba "intentando" leer un libro de pociones avanzadas.

– ¡Basta Black!– grito desesperado Draco, lo que hizo dar un brinco a ambos hombres– ya sé que estas preocupado por Harry, pero si no ha mandado una lechuza es porque todo está bien– miro a Remus y añadió– porque no mejor buscan algo en que distraerse mientras llega la hora de dormir.

Vio la extraña sonrisa de Black y tuvo que reprimir un escalofrió.

– ¿Cómo tu primito?– pregunto con malicia– se nota que no estas preocupado por Harry, estás muy entretenido leyendo tu libro.

– Claro– dijo, tenía que andarse con cuidado con Black– además las pociones son muy interesantes, pero tú no sabes de que te hablo, así que olvídalo– terminó con un tono de burla.

– Si supongo que sí, siempre se me hicieron aburridas– sonrió socarrón– aunque me gustaría que después me enseñaras a leer el libro de cabeza como tú, porque yo no aprendí en el Colegio– dijo con sorna y vio con satisfacción el color rojo brillante de la cara de su primo.

Draco miro rápidamente su libro y se dio cuenta que lo tenía de cabeza, suponía que desde que lo tomo. Estaba tan preocupado y triste por Harry que no se había dado cuenta. Lo giro rápidamente poniéndose completamente colorado, lo que no hizo sino empeorar al escuchar las risitas de los dos adultos.

– Creo que lo mejor para todos será que nos vayamos a descansar– dijo Remus al ver al joven Malfoy con ganas de matar a alguien, de preferencia Sirius y no podía permitirlo si no quería que Harry se molestara.

Draco seguía avergonzado, así que solo tomo sus cosas y murmuro un "descansen" antes de salir rumbo a su habitación.

– Vaya con este crío que no aguanta nada– dijo Sirius cuando lo vio salir.

– Oh vamos Paddy, no sé porque te empeñas en molestarlo. Sabes perfectamente que está cerca de un colapso nervioso desde que Harry salió de la Mansión– dijo reprendiéndolo– si sigues así harás que Harry se enoje contigo y después yo no te consolare porque no te quiera hablar– dijo caminando hacia la cocina– ven tomemos un té y vayamos a dormir, quizás podrías utilizar el tiempo en algo de entretenimiento– dijo sugerente.

Sirius no lo pensó dos veces y salió corriendo detrás de Moony con una sonrisa estampada en la cara.


El día estaba esplendido. La noche anterior sentía que se asfixiaba pero el día hacia que se viera todo de otra forma y él se había prometido a él mismo que si las cosas resultaban mal tendría a Draco, su padrino, Remus, su padre y quizás también su otro padre con él; así que soportaría lo que fuera.

Después de un desayuno demasiado tenso para su gusto salieron a "divertirse". Aunque pareciera que se habían equivocado de juego, porque el que jugaban era "observen a Harry" y no un simple partido de Quidditch.

Sentía las miradas de todos sobre su espalda hasta que no soporto más y tuvo que bajar fingiéndose cansado.

– Qué pasa hombre, que ya no aguantas más– dijeron los gemelos.

– Lo siento, es lo que hace pasar todo el verano encerrado en un cuarto– dijo con una media sonrisa– pero cuando agarre mi paso ustedes terminaran peor que yo ahora– dijo con suficiencia.

Los seis rieron contentos pero Harry notaba un par de miradas más insistentes que las demás. Alzo la mirada justo a tiempo para ver a los gemelos observarlo seriamente mientras los demás estaban distraídos, pero al verse descubiertos sonrieron débilmente. Harry sabía que había algo más pero no tenía idea de cómo descubrirlo, así que hizo lo único que podía: fingir que no pasaba nada.

– Hey chicos, ¿cómo les va con sus inventos?– pregunto inocentemente.

Los gemelos se sorprendieron.

– Bien Harry…

– Fuiste como un ángel caído del cielo…

– Por eso serás el primero en enterarte…

– Si, el primero…– se miraron fijamente y sonrieron cómplices.

– No regresaremos a Hogwarts– dijeron juntos.

Harry se quedó con la boca abierta y una alarma salto en su cerebro.

– ¡Oh no chicos! No me digan que es por el dinero que les di, si es así la señora Weasley me matara– dijo realmente preocupado.

Vio a los gemelos mirarse entre ellos y después le observaron fijamente, tanto que Harry se sentía bajo una lupa gigante.

– No le diremos a nuestra madre que tú nos diste el dinero, pero dinos Harry, ¿por qué te preocupa lo que diga nuestra madre?– preguntaron.

– Bueno, saben que los apoyare en lo que decidan– dijo incomodo– pero su mama me abrió las puertas de su casa y me dio una familia, no quisiera defraudarla de esa manera– dijo con pesar– ya sé que suena tonto pero…

– No Harry, no suena tonto– dijo George serio.

Ambos se miraron rápidamente antes de girar colocándose de espalda a la casa pero también a los demás que estaban guardando las escobas en el armario.

– Harry, nosotros de verdad te agradecemos todo lo que has hecho por nuestra familia– dijeron juntos– por preocuparte por Ron en primer año, por salvar a Ginny en segundo, por salvar a papá hace unos meses y por siempre estar ahí para nosotros pero…

– ¡Basta chicos! Eso es algo que haría por ustedes siempre y si tuviera que, lo volvería a hacer, no tienen nada que agradecerme, ustedes también lo harían por mí– dijo con seriedad.

– Tienes razón Harry, también lo haríamos por ti– dijeron y ambos se miraron antes de asentir.

– Chicos– empezó Harry no muy seguro, pero quizás si se arriesgaba un poco podría saber qué es lo que sucedía exactamente– yo sé que algo está suc…

– Oh vamos Harry, no seas aguafiestas, únete a nosotros– dijeron riéndose.

Harry les miro sin entender a que se referían, él quería saber que estaba pasando pero al mirar detrás de ellos encontró la respuesta. Hermione y los demás Weasley venían muy cerca.

– Creo que lo mejor será seguir en otro momento– y luego añadió en voz alta– chicos, Harry no quiere apostar a que Ron probara nuestro nuevo invento, ¿qué dicen ustedes?

Segundos después se hallaban enfrascados en una discusión sobre si Ron probaría o no un kit de productos Weasley. El día transcurrió tranquilo, con bromas de parte de los gemelos y amenazas de parte de la señora Weasley. Después de la cena Harry se preparaba para ir a dormir pero antes de llegar al cuarto de Ron, Ginny salió de su habitación y le hablo.

– Hola Harry– dijo mirando a los demás– ¿podría hablar un momento contigo?

Harry todavía no procesaba la información cuando la vio dar la vuelta y entrar de nuevo. No fue hasta que el grito de Ron resonó en sus oídos que salió de su trance.

– ¡Ni sueñes que los dejare a solas en tu habitación Ginevra Weasley!– exclamo molesto.

– Creo que tu hermano tiene razón, pero podemos hablar en la sala– dijo Harry indeciso.

– Está bien, sígueme Harry.

Harry estaba a punto de seguirla cuando escucho a Hermione.

– Ginny, no deberías…

– Quiero hablar con él, Hermione.

Harry sin saber que hacer solo atino a seguirla. Lo que no sabían era que había dos personas escuchando todo.

– ¿Qué opinas Fred?– pregunto el gemelo.

– Que a nuestra hermanita le falta un tornillo y que algo sucede con la futura cuñadita– lo miro divertido.

– Creo que deberíamos averiguarlo.

Y salieron por sus orejas extensibles para averiguar que pasaba con esos cuatro.

Harry llego y se sentó frente a Ginny en el sofá.

– ¿Qué sucede Ginny? ¿Necesitas algo?– pregunto sin saber cómo suavizar el asunto.

Ginny no lo miraba a los ojos sino todo lo contrario, los tenía clavados en el suelo.

– Harry veras, durante el verano he estado pensado que…bueno con todo lo que está pasando no sabemos cuándo atacara Vo-vol…– tartamudeo.

– Voldemort– terminó por ella.

– Si, tú mejor que nadie lo sabe– levanto la mirada y lo vio directo a los ojos– y bueno…me preguntaba si dejaras alguien que siga tu linaje– al ver la cara sorprendida de Harry se apresuró a explicar– yo no digo que vayas a morir o que quiera que mueras, es solo que…nunca se sabe que pueda suceder y yo…bueno sabes que siempre he estado enamorada de ti y…ya sabes, a mí no me molestaría que…

Harry no podía creer lo que le estaba queriendo decir.

– Ginny, ¿estas sugiriendo que me case contigo?– pregunto sorprendido.

Fred y George se miraron con los ojos abiertos. Ninguno creía que su hermanita llegara a tanto, aunque les daba gracia que Harry fuera tan tonto y no comprendiera lo que le quería decir la descerebrada de su hermana.

– Claro que no Harry– se apresuró a contestar– si no quieres no tiene que ser así. Lo que digo es que estaría más que dispuesta a tener un hijo tuyo aunque decidas no casarte conmigo, por supuesto lo podrás ver, yo no te lo quitare pero…

– Ginny, ¿cómo puedes decir eso? ¡Por merlín, solo tienes 15 años! Eso sin contar que tus padres y hermanos me despellejarían vivo, además…

– Por ellos no te preocupes Harry, estoy segura que lo entenderán– dijo contenta pensando que era lo único que le preocupaba.

– No es eso Ginny– dijo desesperado– tienes tan solo 15 años, ¿como puedes pensar si quiera en estar embarazada? No podrás hacerte cargo de un bebé y yo no pienso tener un hijo de esa forma. No me interesa si el apellido se pierde conmigo, no quiero que mi hijo sufra lo mismo que yo…– decidió jugar una carta que no debería ni de mencionar pero aun así lo hizo– además, si Voldemort se entera que esperas un hijo mío, seria como ponerle precio no solo a tu cabeza y la de mi hijo sino a la de toda tu familia y me niego completamente a hacer algo así. Valoro a tu familia como para permitir que los maten por mi egoísmo.

– Harry piénsalo, si…

Fue interrumpida por la entrada de los gemelos.

– Oh chicos, no sabíamos que estaban aquí, todos ya se han dormido– miraron seriamente a Ginny– no estarán haciendo nada malo, ¿cierto Ginny?– preguntaron mirando fijamente a su hermana.

– No, Harry y yo solo estábamos hablando. Me voy a dormir– se levantó y antes de irse se volvió hacia Harry– piénsalo bien Harry– y después salió de la sala.

Los gemelos lo miraron seriamente con los brazos cruzados.

– ¿Se puede saber que estaba pasando aquí Harry? ¿No estarás pensado en aprovecharte de nuestra hermanita?– casi rieron al ver la cara de pánico de Harry.

– Por supuesto que no, jamás haría algo así– dijo avergonzado – Ginny solo esta confundida y no sabe lo que quiere, pero eso no significa que yo le haría daño. Ginny es como una hermana para mí, no puedo verla como ella quisiera– terminó con pesar.

– Lo sabemos Harry– dijo Fred– solo estábamos bromeando. Aunque el día que Ginny se dé cuenta que jamás podrás estar con ella, no habrá quien la aguante– dijeron teatralmente.

– Lo sé, pero cuento con Hermione, sé que ella sabrá hacerle entender las cosas– dijo tranquilo.

– O llorar con ella– dijeron despacio.

– ¿Que dijeron?– pregunto, aunque escucho perfectamente.

– Nada Harry, que es mejor que ya te vayas a dormir, es tarde. Que descases– dijeron los dos y salieron de la sala.


¿Que les pareció?

Pido mil disculpas por mi larga ausencia, pero intentare compensarlo con otro capitulo por la noche ; )