Hola a todos volviii! Jejejeje….frescos el fanfic es naruhina! Itachi solo es un personaje de relleno alguien que está con Hinata cuando ella lo necesita…..
Disculpen la demora, por muchos meses, pero se me ha hecho muy difícil, con la universidad, mi computadora dañada y esas cosas que a veces suceden, la historia continua y subiré así de poco en poco… ya les digo es mas por el tiempo, cuando entre a vacaciones subiré mas seguido
Gracias a todos por sus comentarios y por leer mi historia
Jejejeje…les dije que me iban a matar, pero no se preocupen, las cosas se va a arreglar! (en un futuro no muy distante)
Aqui les va el capi….
Naruto pertenece a Masashi Kishimoto
Capitulo 10
No salimos de la habitación para nada así pasamos todo el día, viendo películas entre otras cosas. Itachi me hacia olvidar las cosas malas que yo había pasado en el trascurso de toda mi vida.
A la mañana siguiente nos levantamos temprano, él se fue a trabajar y yo me quede en casa, limpiando y preparando todo cuando Itachi regrese ya que quería ir al médico porque no me sentía bien últimamente aparte tenía un retraso y eso me alegraba en cierto punto, solo pensar en la idea de estar embarazada y eso se me vino ayer en la noche, nunca antes lo había pensado mientras mis compañeras en el cole una que otra vez hablaron sobre el futuro yo nunca pensé quedar embarazada de hecho en esos tiempos ocupaba mi vida en otras cosas.
Con Naruto nunca hablamos de tener hijos pero ayer, mientras dormía esa idea broto en mi mente y todavía la sigo pensando, yo con hijos y con mi esposo, eso era genial, aunque todavía estaba en la universidad, pero solo me faltaba un año entonces suponía que cuando mi hijo nazca también me estaría graduando dos alegrías al mismo tiempo.
Me baño lo más rápido que puedo y hago una cita con el doctor, salgo de mi casa me puse unos vaqueros, unos zapatos deportivos y una camiseta, mientras camino miro la ciudad y recuerdo como era cuando Naruto estaba conmigo como las cosas habían cambiado en 5 años, pareciera que fue ayer cuando me sumí en las drogas, el alcohol y las pelas.
Camino y camino, por la ciudad haciendo tiempo para la hora de la cita del médico, lo que pasaba era que no quería estar en la casa, nunca me gusto estar en casa, no porque el departamento sea feo o algo por el estilo, lo que sucedía era que consideraba la casa como una prisión, mis padres convirtieron mi hogar en eso, sé que culpar a mis padres estaba mal pero así eran las cosas; Naruto convirtió mi colegio en un sitio horrible desde que se fue. Por más que lo intente Naruto estaba en mi mente, en cualquier pensamiento mío, y eso me lleva a preguntarme si el pensara en mi las veces que yo pienso en el, o solo seré el recuerdo de una amiga que se peleo y nunca más volvieron hablar.
Ese tipo de pensamientos cruzan mi mente y lo han hecho siempre, 5 años, en cualquier cosa que tengo la oportunidad me acuerdo de él, mi mejor amigo, mi hermano, el niño que me vio crecer y yo le vi a él. ¿Habrá cambiado?.
Gracias a Itachi me era más fácil pensar en Naruto, antes cuando pensaba en él tenia que drogarme o tomar alcohol, porque era muy doloroso recordarlo, y siempre tenía pensamientos de culpabilidad. Ahora no me culpo por la pérdida de Naruto, él tenía que irse, este bien conmigo o no, ese era su destino y el mío era estar en esta ciudad.
El destino, ¿qué esa palabra tan simple?, alguna vez lo había leído en un diccionario, lo definía como la fuerza que actúa de forma inevitable sobre nosotros y los acontecimientos alrededor, es algo que no lo podemos cambiar; ¿somos nosotros dueños de nuestro destino? No, es así de simple, el destino de todos es morir y no lo podemos cambiar, por nada del mundo.
Veo la hora y ya mismo tenía que ir al médico, aunque ya se me habían quitado las ganas además que para saber que estaba embarazada solo necesitaba una prueba casera de esas que venden en la farmacia, sin prescripción medica. Pese a esto necesitaba ir al médico porque siempre es más seguro un examen de sangre y tener controlado el embarazo.
Así me subí al bus y me baje en la parada, allí vi a ese hospital, dueño de cosas malas en mi vida pero, ahora quería que haya una buena noticia (por primera vez en mi vida aparte de Itachi Uchiha, el hospital podía traerme una buena noticia) entro y veo los pasillos llenos de gente, me recordaban las veces que tuve que entrar allí, una por una intoxicación etílica grave.
Flash Back
Hinata, esta fiesta va a estar lo máximo no nos podemos perder- dice Karin, por el teléfono, una parte de mi desea ir a esa fiesta
-Está bien Karin, vamos a esa cosa ¿a qué hora pasas por mí?- le digo, ya que yo no quiero caminar de una fiesta a mi casa y de mi casa a la fiesta
-a eso de las 8, nos vemos arréglate súper bien- me cuelga el teléfono, y me quedo viendo por un momento el techo, no tenía muchas ganas de irme de fiesta, pero por Karin lo iba hacer, su voz sonaba tan entusiasmada que no podía decirle que no.
Me levante y en primer lugar, me fui a elegir la ropa que debía usar, saque mi camiseta negra de Ramones, una camisa roja de cuadros con las rayas negras, unos jeans negros y unos converse negros. Luego entre a bañarme, cuando ya estuve afuera me seque y me vestí.
¿Qué hacer con mi pelo? Lo mire y lo cepille mientras lo secaba con la secadora, me puse un cintillo rojo y decidí que ya estaba mi pelo. En consecuencia, ya estaba lista para la fiestas. Yo sabía que Karin iba a tener encima 100 kilos de maquillaje, pero eso no me importaba.
Mi celular empezó a vibrar fui a contestar.
-Hola Hina, ya estoy aquí baja- dicho eso colgó, ahora la cosa era salir de mi casa, y como me había vuelto tan caradura, lleve una bolsa con dinero, mi celular y identificación. Baje por las escaleras abrí la puerta para salir y grite:
-YA REGRESO, VOY A UNA FIESTA CON KARIN- dicho eso, como era costumbre no espere una respuesta, después simplemente salí de la casa.
En el auto estaba Karin sentada en el asiento de copiloto, Jugo manejando y Suigetsu en la parte de atrás.
-Hola chicos- dice cuando entre y cerré la puerta
-Hola, Hina- dicho y hecho Karin parecía una ramera, que solo iba por sexo a esa fiesta con tan solo 17 años.
-perra, ¿Qué haces vestida así?- le pregunto alzando una ceja y dándole un golpecito a la cabeza, mientras el auto ya está en movimiento
-voy de conquista, a diferencia tuya, yo espero tirarme a un chico esta noche- dice soltando una risita. Yo sé que a Suigetsu le gusta Karin, pero no se atreve a decirle y que ella diga esas cosas, deber ser un golpe bajo para un chico.
-deja de ser ramera- le digo, mirando por la ventana
-eso no se llama ser ramera- la veo de reojo, sé que está enojada, ya que odiaba esa palabra, prefería que le dijeran prostituta.
-si tienes razón- suelto una risa –las rameras cobran por sus servicios, no lo hacen gratis- Jugo se ríe conmigo y Karin nos mira muy molesta.
-al menos no soy mojigata- me dice, dándose la vuelta y mirando el camino. Sé que no debo pelear con Karin, pero me molestaba un poco su actitud.
-¿a quién estas llamando mojigata? Si fuera tú Karin, no lo volvería a decir- digo ahora yo enojada
-¿dime tú quién, mierda te crees? ¿acaso eres mi madre? ¿tú no tienes derecho de criticarme? Al menos yo me muestro como soy y no me ando vistiendo así, para después tirarme a unos cuantos- eso me molesto aún más.
-¿quieres empezar una pelea que no vas a ganar?- le digo, porque yo no era así, podía ser de todo. Pero algo que si tenía muy claro era que el sexo solo era para un hombre y ese hombre seria mi esposo. No me molestaba cuando Karin decía una verdad y me la sacaba en cara, pero eso no podía y no se lo podía permitir- Yo soy diferente a ti-
-Basta chicas- dice Suigetsu
-que se calme esta puta- suelto esa palabra porque no quiero parar y quiero seguir. Así, siento como el auto se frena y Jugo se da la vuelta.
-no hables así- me mira ahora molesta
-ella empezó, yo lo decía de broma- me excuse ante Jugo, ya que él era muy serio cuando se enojaba
-lo siento Hinata, no eres mojigata- dijo Karin
-les falta el beso chicas- dijo Suigetsu, a lo que todos reímos. El auto siguió su rumbo y fuimos conversando de cosas banales hasta que llegamos.
Había música en el ambiente (no sería fiesta si no hubiera), cada uno se empezó a ir por su lado, pero antes Jugo nos dijo que nos veíamos en el auto cuando la fiesta termine.
Entre y vi a la gente bailando, conversando, otras jugando y otras con trago. Obvio fui a la mesa donde había trago y me senté. No había nadie conocido en esa mesa, pero no me importo tome un poco de eso que estaban tomando y enseguida sentí como era Norteño, me quemo la garganta y me calentó el estomago, encima que me lo había mandado como agua.
-¿Quieres jugar muñeca?- me dijo un chico, que estaba sentado ahí con más personas.
-para eso vine- dije mirándolo y dándole una sonrisa
-empecemos entonces, ya que estamos completos-
-¿Qué vamos a jugar?- pregunte mirándole intrigada
-es muy fácil muñeca, veras tenemos Norteño, Ron y Wisky, el juego consiste en hacernos preguntas de cualquier tipo, en la primera ronda Norteño, en la siguiente Ron y en la siguiente Wisky, y así vamos variando, tomas si te demoras en decir la pregunta o contestar, ya que tiene que ser rápido- termina de dar las instrucciones –empezamos- dice y así empieza con sus preguntas estúpidas (en la mesa estábamos cuatro personas, dos hombre y dos mujeres), recuerdo que me preguntaron "¿tienes pelos en el trasero?" me dejo sin saber que responderle, no sabía qué clase de pregunta era esa.
Estaba muy mareada, ya no podía pensar con claridad, cada vez más se me nublaba mis pensamientos y mi vista. Me levante de la silla y camine hacia afuera, para respirar un poco, al momento entre por Vodka hacer una competencia de quien tomaba más rápido una botella...
Fin Flash Back
Ese día fue horrible, gane la competencia, me acabe toda la botella aunque yo no recuerde eso, una botella de Vodka y una de Norteño acabaron con mi conciencia y sobre todo mis amigos me tuvieron que llevar, ya que después de eso caí inconsciente al suelo. Karin quería llevarme a mi casa, pero Jugo me trajo al hospital. Gracias a Jugo de esa me salve, pero eso no me basto yo continúe bebiendo y drogándome.
-Hinata Uchiha- escucho la voz de la enfermera llamándome, porque ya es mi turno. Me levanto y camino hasta la puerta.
-buenos días- digo entrando, veo allí sentada a una mujer que se me hacia conocida pero no muy bien, era rubia (el pelo recogido en dos coletas) y tenía los ojos abanos, me miraba fijamente.
-Hola Hinata, has crecido- me dice sonriéndome como si me conociera. Hay dos opciones: ella es así con todo el mundo o si me conoce; y si ese es el caso, yo no tengo ni idea de quién se trata.
hasta aquí l capi 10
Criticas sugerencias lo que sea eso me ayuda a mejorar…
Gracias a todos por sus comentarios eso me hace muy feliz!
bye
