DISCLAIMER: Nada de esto me pertence, los personajes pertenecen a la inigualable J.K. Rowling, y la historia pertenece a LoveMyRomance quien fue muy amable al darme permiso de traducirla.

Hola de nuevo! disculpen por la demora, estos días he andado un poco ocupada y pues no había tenido tiempo de terminar con el capítulo! Pero aquí esta, espero que les guste y muchas gracias por sus reviews!

Muchísimas gracias por su participación en mi pequeño juego hahahaha. Por lo que ví no va a haber muchas sorpresas con respecto a dónde van a quedar nuestros protagonistas, pero bueno... el primer año en Hogwarts ha dado inicio!

También recibí algunos reviews acerca de Luna y su edad... bueno, la verdad es que no le pregunté a la autora (disculpen, lo haré!) pero mientras tanto creo que puedo decirles que es una de las alteraciones del canon, Luna en esta historia tiene la misma edad que Harry y todos los demás.

En fin, sin más por el momento... a leer!


Hogwarts (1 septiembre)

El tren paró lentamente y Hadrian se levantó, estirando sus músculos. Estaban aquí. Finalmente. Hadrian, Draco, Blaise, y Neville ayudaron a las chicas con sus baúles y Hermione se dirigió a su compartimento a buscar el suyo. Hadrian metió nuevamente a Mercury dentro del baúl.

"¿Vamos?" propuso Hadrian. Salieron del tren, dejando los baúles en el suelo.

"Los de primer año! Los de primer año, por aquí!" un hombre alto agitaba las manos con una linterna. Hadrian comenzó a andar hacia él y los demás lo siguieron. El hombre era más como un gigante, y tenía una gran barba negra como carbón. Hablaba toscamente y dirigía a todos los de primer año a los botes.

"No mas de cuatro por bote!" gritó, trastabillando por todos lados. Destiny se rió del hombre, no había que ser un genio para adivinar lo que estaba pensando.

Hadrian, Destiny, Draco, y Daphne se subieron a uno de los botes. Neville y Blaise tomaron uno con Hermione y Terry Boot. Rodaron los ojos al ver a Weasley y Potter chillar de emoción. Cuando se acercaron al castillo, Hadrian hizo todo lo posible por no parecer estar boqueando como un pez. Era enorme, y tan misterioso e hipnotizante que incluso él se sentía atraído por él.

"Mira Hadrian! ¿No es emocionante!? El castillo es hermoso!" exclamó Destiny, viendo hacia arriba en admiración.

"Es impresionante," dijo cortantemente. Daphne le sonrió sabiendo cómo se sentía, pero no dijo nada.

Finalmente llegaron al muelle y Hadrian ayudó a Destiny y Daphne a salir del bote. Entraron al castillo por unas enormes puertas dobles de madera, y los ojos de Hadrian se abrieron con sorpresa.

Era inmenso, casi tan grande como uno de los salones de baile de la mansión Riddle. Las escaleras se movían constantemente y los retratos susurraban entre ellos. Los ojos de Hadrian cayeron en la, demasiado familiar, cara de Lily Potter y trató fuertemente de parecer indiferente ante su presencia.

"Este es el salón de entrada. Y esta es la profesora Lily Potter. Ella esperará con ustedes a la profesora McGonagall." El semi gigante se marchó abruptamente, y la mujer de ojos verdes volteó a ver a los de primer año.

"Hola, yo soy la profesora Potter. Soy la encargada de impartir la clase de Estudios Muggles en Hogwarts," habló con voz suave.

Draco dejó salir una risa. "Estudios Muggles, qué inútil."

Alexander Potter giró hacia Draco y lo miró, "Sé quien eres, Malfoy. Mi padre me habló sobre tu familia de mortífagos."

Draco se abalanzó hacia él, pero fue detenido por Blaise y Neville. Tal vez lo que dijo fuera cierto, pero no había razón para decirlo de forma tan degradante.

Hadrian volteó hacia Potter. "No asumas cosas, Potter." Sus ojos destellaron y Alexander se hizo para atrás.

"¿Neville? ¿Eres tú? ¿Por qué estas con ellos!? Son slytherin malvados! Todos ellos!" un pelirrojo gritó a todo pulmón.

Neville lo miró fríamente. "No insultes a mis amigos. Nunca."

"Tú debes ser un Weasley," concluyó Blaise. "¿Cuál de todos eres?"

"Me llamo Ron!," gruñó enojado.

"Mi padre me dijo que los Weasley son pelirrojos, tienen pecas, y más hijos de los que se puedan permitir," dijo Draco con burla.

"Basta de peleas, niños!" interrumpió Lily Potter. No había escuchado la conversación, sólo las voces subiendo de tono. Dio un vistazo por el lugar y su mirada cayó en Hadrian. Lily abrió enormemente los ojos, y su boca se abrió ligeramente. Sus manos comenzaron a temblar a la vez que caminaba hacia el lugar donde se encontraba Hadrian. Empezó a respirar frenéticamente y sus brazos se abrieron para agarrar al niño.

"¿Harry? ¿Harry, eres tú? Has regresado! Te he extrañado tanto!" Lily Potter ahogó un gemido, abrazando fuerte a Hadrian como si su vida dependiera de ello. Todos estaban en shock al ver a la profesora Potter aferrarse al alto y misterioso niño de cabellos oscuros.

"Mami! Suelta al niño malo!" gimoteó Alexander Potter jalando a su madre. Hadrian la miró fríamente y se acomodó la capa.

"Ya sé que soy atractivo, pero trata de mantener a tu madre lejos de mi, ¿sí, Potter?" sonrió de medio lado. Alexander frunció el ceño y jaló nuevamente a su madre, tratando de calmar su histeria.

"Harry! Lo siento mucho! Regresa a mi! A tu familia! Te extraño!" gritaba, tratando de agarrar a Hadrian. Lily Potter estaba hiperventilando y llorando a mares.

"Mujer loca," murmuró Neville y jaló a Hadrian fuera del agarre de la profesora. Hadrian sonrió en agradecimiento, pero aun así regresó su mirada a Lily Potter. No sabía cómo lo había reconocido ya que después de la ceremonia de adopción, su físico había cambiado. La mujer seguía sollozando y Hadrian endureció los ojos. Bien. Debía sentirse culpable. Pensó.

"Profesora Potter, contrólese! El profesor Dumbledore quiere hablar con usted en su oficina mañana a primera hora," reprendió una severa voz. Todas las cabezas se volvieron a ver una mujer de apariencia estricta, con su cabello plateado sostenido en un apretado chongo en lo alto de su cabeza, y unos anteojos en la punta de la nariz. Usaba un sombrero puntiagudo de bruja, y su mera presencia hizo enmudecer a todos. Mandó fuera a la llorosa Lily, y volteó a ver a los ansiosos nuevos alumnos. Tenía un fuerte acento escocés cuando habló.

"Bienvenidos a Hogwarts. Yo soy la profesora McGonagall. Ahora, en unos momentos pasarán por estas puertas y se reunirán con sus compañeros, pero antes de tomar asiento, deberán ser sorteados en una de las casas. Éstas son Gryffindor, Hufflepuff, Ravenclaw, y Slytherin. Mientras estén aquí su casa será como su familia. Sus triunfos, les ganarán puntos. Si rompen alguna regla, perderán puntos. Al final del año, la casa con más puntos obtendrá la Copa de las Casas. Tienen unos cuantos minutos antes de entrar al Gran Comedor. Les sugiero usarlos para arreglarse. La Ceremonia de Selección empezará pronto."

Le lanzó una mirada desaprobatoria a Weasley, quien tenía tierra en la nariz. Hadrian alisó su ya perfecto cabello e inmaculada capa. Draco, por el otro lado, estaba preocupado por todo, incluso sus zapatos.

"Escuché que es un examen muy difícil!" alguien susurró audiblemente, y Blaise resopló con diversión.

Hermione se estaba volviendo loca, murmurando todos los hechizos que ya conocía. Volteó hacia Hadrian y dijo, "¿Qué crees que vaya a ser? Un par de estudiantes más grandes me dijeron que tenemos que pelear contra un trol! Me pregunto, qué clase de hechizos us-"

"Te pones un sombrero, y él te manda a una de las casas," la cortó Hadrian.

"Si te pusieran a luchar contra un trol morirías en los primeros segundos," murmuró Draco. "Pensándolo bien…" su atención se desvió para observar a las figuras translucidas volando a su alrededor.

"Fantasmas!" gritó alguien, y Hadrian rodó los ojos. La gente gritaba mientras los fantasmas volaban hacia abajo, paseándose entre los estudiantes.

"Espero que estés en Hufflepuff! Mi vieja casa!" exclamó un fantasma gordo. Blaise soltó una risa disimulada y Destiny hizo como si fuera vomitar.

"Miren! Es Nick Casi Decapitado!" uno de los estudiantes gritó apuntando a uno de los fantasmas que volaba alrededor.

"¿Casi decapitado?" repitió Hermione sin creerlo. "¿Cómo puedes ser casi decapitado?"

El fantasma sonrió ampliamente y movió su cabeza haciendo que ésta se despegara de su cuerpo, pero no completamente. Daphne ahogó un grito e hizo una cara ante el grotesco fantasma.

"Prepárense! La Ceremonia de Selección esta a punto de comenzar!" la profesora McGonagall dijo en tono severo. Movió sus manos y las grandes puertas de roble del Gran Comedor se abrieron.

"Fórmense, en una sola fila!" dijo McGonagall liderando el camino a través del Gran Comedor. Todos ahogaron gritos de sorpresa al ver el techo del comedor con velas flotando y mostrando una noche clara.

"No es real, el techo. Esta encantado. Lo leí en Historia de Hogwarts," dijo Hermione en tono de sabelotodo.

Hadrian no respondió, y en su lugar trató de mantener una máscara de indiferencia mientras miraba a su alrededor. No era como nada que hubiera visto antes. Hogwarts prácticamente brillaba con magia, y todo era fascinante. Los ojos de todos estaban posados en los nuevos estudiantes, y Hadrian se aseguró de lucir sereno y seguro.

Hadrian notó que Dumbledore lo miraba con curiosidad, y sintió la penetrante luz de Legilimancia en su mente. Apretó los puños, y reforzó sus escudos de Oclumancia. Pudo sentir a Dumbledore ser expulsado, y no le pasó desapercibida la mueca de dolor en el rostro del viejo tonto. Los de primer año se agruparon enfrente del Gran Comedor donde un viejo y usado sombrero se encontraba colocado en un taburete.

"Antes de comenzar, al profesor Dumbledore le gustaría decir unas palabras." La profesora McGonagall anunció.

Hadrian reprimió su ceño mientras el estúpido y tonto, Director Dumbledore, se levantó de su asiento en sus vestimentas rojas y cafés. Daphne hizo una cara de total desaprobación a la decisión de ropa del director, y Draco no hizo el intento de ocultar la mirada de desdén en su cara.

"Tengo unos pocos anuncios de inicio de término que me gustaría comunicar," retumbó la voz de Dumbledore. "Los de primer año, por favor noten que el Bosque Prohibido esta, como su nombre lo dice, prohibido para todos los estudiantes. También, nuestro conserje, el Señor Filch, me ha pedido que les recuerde que el pasillo del tercer piso a la derecha, esta estrictamente prohibido para todos aquellos que no deseen experimentar una muerte dolorosa. Gracias." Se sentó nuevamente y todo los ojos regresaron a McGonagall.

"Cuando yo los llame, deberán ponerse el sombrero y sentarse en el taburete para que los seleccione."

El Sombrero Seleccionador abrió la rasgadura cerca del borde y una ronca y áspera voz salió:

Oh, podrás pensar que no soy bonito,

Pero no juzgues por lo que ves.

Me comeré a mí mismo si puedes encontrar

Un sombrero más inteligente que yo.

Puedes tener bombines negros,

Sombreros altos y elegantes.

Pero yo soy el Sombrero Seleccionador de Hogwarts

Y puedo superar a todos.

No hay nada escondido en tu cabeza

Que el Sombrero Seleccionador no pueda ver.

Así que pruébame y te diré

Dónde debes estar.

Puedes pertenecer a Gryffindor,

Donde habitan los valientes.

Su osadía, temple y caballerosidad

Ponen aparte a los de Gryffindor.

Puedes pertenecer a Hufflepuff,

Donde son justos y leales.

Esos perseverantes Hufflepuff

De verdad no temen el trabajo pesado.

O tal vez a la antigua sabiduría de Ravenclaw,

Si tienes una mente dispuesta,

Porque los de inteligencia y erudición

Siempre encontrarán allí a sus semejantes.

O tal vez en Slytherin

Harás tus verdaderos amigos.

Esa gente astuta utiliza cualquier medio

Para lograr sus fines.

¡Así que pruébame! ¡No tengas miedo!

¡Y no recibirás una bofetada!

Estás en buenas manos (aunque yo no las tenga).

Porque soy el Sombrero Pensante.

McGonagall se aclaró la garganta y anunció el primer nombre. "Abbot, Hannah."

Una niña regordeta con rubio cabello en coletas, comenzó a caminar con nerviosismo y se sentó con cuidado en el taburete. McGonagall colocó el sombrero en su cabeza y la chica se movió nerviosa. Hubo un pequeño momento de silencio antes de que el sombrero anunciara, "Hufflepuff!"

Blaise rió disimuladamente, "Qué desgracia."

La chica camino rápidamente a la mesa que aplaudía en la esquina derecha. Millicent Bulstrode, una chica algo grande con corto y lacio cabello, fue la primera Slytherin.

"Granger, Hermione."

Los ojos de Hermione se agrandaron, y murmuró algo en voz baja, tomando constantes bocanadas de aire. Casi corrió hacia el taburete, poniendo el sombrero sobre su cabeza.

Hermione se mordió el labio, y el sombrero le habló: Hmmm. Inteligente… muy inteligente. Ingeniosa, sí. Eres muy ambiciosa, ¿no es así? Slytherin podría ser el lugar para ti… pero no, nunca serás grandiosa en Slytherin. No, debe ser…

"Ravenclaw!"

Hermione se vía ligeramente decepcionada por no haber quedado en Gryffindor, pero sonrió a la mesa que aplaudía por ella. Hadrian sonrió ampliamente, Hermione era perfecta para Ravenclaw.

"Greengrass, Daphne."

Daphne pestañeó y caminó hacia el taburete. Hadrian podía notar lo nerviosa que estaba y como intentaba no mostrarlo. Se alisó el cabello y McGonagall puso el sombrero sobre su cabeza. El sombrero se tomó unos cuantos minutos, pero al final la mandó a "Slytherin!"

Daphne, orgullosa, camino rápidamente a la mesa de Slytherin. Sus aplausos eran mucho más reservados que los desagradables vítores de Gryffindor o Hufflepuff.

"Lestrange, Destiny." McGonagall llamó y su cara palideció un poco. Hadrian podía ver las ruedas girando dentro de su cabeza, conectando a Destiny con su madre.

McGonagall tenía una expresión de amargura en su cara cuando colocó el sombrero en la cabeza de Destiny.

El sombrero estuvo callado, por un pequeño momento, y luego anunció, "Gryffindor!"

Destiny se congeló, y sus ojos se enlazaron con los de Hadrian. Su mirada mostraba pánico y veía a sus amigos casi con ruego. Todos estaban sorprendidos, y por primera vez, la mesa de Gryffindor estuvo callada. Muchos de los alumnos de años más arriba habían reconocido el nombre nada más oírlo, y había frías miradas en sus rostros. McGonagall salió de su sorpresa, y titubeantemente empujo con suavidad a Destiny hacia la mesa de Gryffindor. Unos lentos aplausos llenaron el Gran Comedor, y Hadrian vio que uno de los gemelos Weasley se había parado y comenzado a aplaudir. El otro gemelo se paró sólo un segundo después y aplaudió junto con su hermano.

El comedor estaba en silencio, excepto por los vítores y aplausos de los gemelos. Hadrian sonrió; nunca se había sentido tan agradecido con un Weasley en su vida. Vio que Destiny se sentaba en una de las esquinas más alejadas de la mesa, tratando de ignorar todas las duras miradas que estaba recibiendo. Se veía perfectamente en calma, aunque Hadrian sabía que se estaba desmoronando por dentro. Le dio una ultima mirada de comprensión antes de volver la vista a McGonagall.

McGonagall agitó la cabeza, como si tratara de despejar su mente, y llamó al siguiente en la lista.

"Longbottom, Neville."

Neville caminó con tranquilidad al taburete y se sentó. El sombrero parecía estar muy pensativo: Interesante. Muy interesante. Leal… sí, tal ves demasiado… pero una insaciable sed de probarse a si mismo… muy bien entonces…

"Slytherin!"

Neville parecía sorprendido, pero camino titubeante a la mesa de Slytherin. El comedor una vez mas se encontraba en silencio. Algunos de los profesores en la mesa principal ahogaron gritos de sorpresa. El pequeño profesor de Encantamientos incluso se había caído de la silla. Destiny sonrió a sabiendas de que eso iba a pasar, aunque estaba teñida de tristeza y algo de envidia.

"Malfoy, Draco."

Hadrian le dio una palmada en la espalda a Draco, y éste caminó con elegancia al taburete. Se sentó y McGonagall tomó el sombrero. El sombrero no había tocado siquiera el suave cabello rubio del pequeño Malfoy cuando gritó, "Slytherin!"

Draco sonrió de medio lado y se dirigió a la mesa de Slytherin. Hadrian intercambió una mirada con Blaise. Como si un Malfoy fuera a pertenecer a otra casa.

"Potter, Alexander."

Hadrian rió ante la imagen del regordete Elegido corriendo al taburete. McGonagall puso el sombrero sobre su cabeza, el lugar estaba en completo silencio.

Después de unos minutos el sombrero frunció el ceño y gritó, "Gryffindor!"

El comedor se llenó con los estridentes vítores de los gryffindor. Pegaban en la mesa con los cubiertos de plata, echaban porras, y gritaban.

"Tenemos a Potter! Tenemos a El Elegido!" cantaban los estudiantes de Gryffindor. Dumbledore sonrió, pero les pidió que guardaran silencio.

"R-Ri-Riddle, Hadrian." La profesora McGonagall tartamudeó. Su cara perdió todo el color, y se veía completamente asustada. Hadrian caminó tranquilamente al taburete y se sentó. Reforzó sus escudos mentales y pudo sentir el sombrero bajar por su cabeza.

Debo halagarte por tus casi indestructibles escudos de Oclumancia, pero por favor, bájalos. Todo lo que vea, prometí jamás revelar.

Hadrian bajó los escudos con reticencia, y el sombrero hizo un sonido parecido a un grito ahogado.

Vaya, vaya Señor Riddle. ¿O debería decir, Harry Potter? Estaba bajo la impresión de que se encontraba muerto.

"¿Qué bobo pensó que estaba muerto? Puedo asegurarle, estoy bastante vivo. Ahora, ¿podrías pasar a sortearme?" siseó Hadrian en su mente.

Muy bien. ¿Eres muy reservado no es así? Hmmm, difícil, muy difícil. Una mente impresionante. Mucho coraje, puedo ver. Valiente y atrevido también.

"Si me mandas a esa estúpida casa llena de idiotas ignorantes te acuchillo con veneno de basilisco y te prendo fuego," Hadrian le advirtió amenazante.

Alguien es violento – el sombrero soltó una risa – no te preocupes. Gryffindor, a pesar de que aprecia tus cualidades, no es la casa para ti. Al Lado de la Luz le espera una gran sorpresa, ¿no es así? Esperamos grandes cosas de ti, Harry Potter. La única casa a la que perteneces es…

"SLYTHERIN!"

Hadrian suspiró con alivio. Hizo su camino a la mesa de Slytherin donde Draco ya le tenía reservado un asiento. Los slytherin aplaudieron modestamente y le dieron la bienvenida a su mesa.

"No tenía ninguna duda," dijo Draco, sonriendo ampliamente. Hadrian sonrió de regreso y volteó para ver a Weasley ser mandado a Gryffindor. Blaise fue el último en ser sorteado, e inevitablemente quedó en Slytherin.

McGonagall enrolló el pergamino nuevamente y Dumbledore se puso de pie.

"Que comience el banquete!" anunció, moviendo las manos. Instantáneamente, comida llenó las mesas. Hadrian no se impresionó ante esto, ya que era una constante en su casa el tener abundantes comidas. Dio un vistazo por el comedor, su mirada cayó en el profesor Quirell. Su padre lo había puesto en Hogwarts por un trabajo en específico, pero Hadrian no sabía qué era. Sus ojos viajaron después a su profesor de pociones, Severus Snape. Snape parecía casi el mismo, su cabello grasoso cayéndole hasta los hombros. Estaba sentado junto al caótico y borracho semi-gigante, Hagrid. Hadrian casi se suelta a reír al ver la cruda expresión en la cara de Snape. El gigante comía casi tan desagradablemente como Ronald Weasley. Casi. Eso sí, no podía culpar a Weasley. Todos los Gryffindor comían como trogloditas comparados con la perfecta etiqueta con la que se comportaban los Slytherin.

Todos ellos, excepto Destiny. Maldijo en silencio al caer en cuenta de que ya no iba a ser capaz de insultar a los gryffindor. Hadrian observó a Destiny con preocupación. No estaba comiendo, sólo empujaba tristemente la comida alrededor de su plato. Notó que los gryffindor la ignoraban, y el menor de los Weasley incluso se reía de ella. Quería ahorcar al Weasley hasta que estuviera azul.

La atención de Hadrian regresó rápidamente a su mesa. Rió cuando Daphne le dio un golpe a la mano de Blaise antes de que tomara otra tarta de melaza. Tenía una severa mirada en el rostro que le recordó a Narcissa. Hadrian estaba un poco sorprendido de que los dos matones, er- estúpidos 'amigos' de Draco, Crabbe y Goyle, hubieran sido sorteados en Hufflepuff. Sólo de pensarlo era gracioso.

Pronto, el banquete terminó, y los prefectos de Slytherin guiaron el camino hacia los dormitorios. Hadrian volteó para decirle adiós a Destiny, pero ya se había marchado.

"Ok, traten de no quedarse atrás. Apúrense." El prefecto de quinto de año, Lucian Boyle, dijo con voz áspera. Él y la chica prefecta, Gemma Farely, guiaron a los de primer año por varias escaleras hasta llegar a la Sala Común.

"Justo aquí, detrás de la pared, esta la entrada a la Sala Común de Slytherin. La contraseña es 'Serpiente'. Cambia cada dos semanas, así que asegúrense de ver el tablero de anuncios para ver la nueva. No traigan a nadie más dentro de nuestra sala común. Ningún alumno de otra casa a entrado a ésta sala, nunca. Y tenemos la intención de seguir así," dijo Lucian. Susurró la contraseña, y la larga pared de piedra se abrió.

Todos entraron a la sala común, observando con interés los elegantes alrededores. La habitación era amplia y rectangular, con un techo bajo. Tenía un brillo verdoso, y todos los muebles tenían un aspecto antiguo y lujoso. Hadrian identificó que una de las estatuas valía alrededor de 1000 galeones. El piso era de piedra, y el aire en la habitación era frío. Daphne se frotó los brazos y miró fijamente el extraño fuego verde de la chimenea.

"Nuestra sala común esta debajo del Lago Negro. Le da a la sala un cierto ambiente de misterio. No se asusten si ven al calamar gigante pasar por las ventanas. También, hace bastante frio en invierno, así que les sugiero que aprendan un hechizo de calentamiento corporal," advirtió Gemma.

"Estos son los prefectos de sexto año, Ophelia Ashworth, y Marcus Flint." Lucian señaló a los estudiantes sentados en los elegantes sillones tapizados. Ophelia Ashworth se levantó y saludó a los de primer año con un cálida sonrisa. Era hermosa, con su larga cabellera negra, y penetrantes ojos azules.

"Bienvenidos a Slytherin. Todos están aquí presentes porque el Sombrero Seleccionador vio la astucia, ambición, e ingenio que el mismo Salazar Slytherin deseaba ver en sus estudiantes."

"Tal ves hayan escuchado rumores sobre nuestra casa. Como todos en Slytherin son malos, magos oscuros, o mi favorita, mortífagos en entrenamiento." Marcus Flint dejó salir una risa ahogada, revelando varios dientes chuecos.

"Algunas de ellas puede que sean verdad. La mayoría de ustedes son sangre pura, y algunos de ustedes vienen de familias que son abiertamente partidarias del Lado Oscuro. Pero sepan que no fueron elegidos para Slytherin por sus familias, o su legado. Fueron escogidos para Slytherin porque merecen lo mejor. Todos ustedes tienen el potencial de ser grandes. Todos en Slytherin están aquí por una razón. Incluso si crees lo contrario, guárdatelo para ti mismo," dijo Lucian.

"Uno de los magos más poderosos de todos los tiempos, Merlín, estuvo en Slytherin! Ahora, prefieren seguir los pasos de Merlín o los de algún idiota gryffindor?" preguntó Gemma retóricamente.

"Los Slytherin se mantienen juntos. Normalmente somos los mas respetados, y los mas temibles estudiantes. Aprovéchense de eso. Tenemos una reputación que mantener sin importar qué, ¿entendido?" Ophelia miró fijamente a los de primer año.

"Hufflepuffs no son los únicos que valoran la lealtad. Slytherins son siempre leales los unos a los otros. Todas las pequeña disputas y argumentos no salen de la sala común. Somos un frente unido. No importa si realmente odian a alguno de sus compañeros de casa; fuera de la sala común, actuarán como si fueran mejores amigos." Flint declaró firmemente.

"Los slytherin se cuidan entre ellos. No somos como los ravenclaw, que se pisan unos a otros para tener la mejor calificación. Nosotros somos hermanos, hermanas, una gran familia feliz," se burló Gemma.

"Una vez que te has convertido en slytherin, eres automáticamente de la élite. Estar en Slytherin tiene sus ventajas. Nuestro fantasma, el Barón Sanguinario, puede parecer aterrador, pero es el único que puede controlar a Peeves, el poltergeist. Es por eso que Peeves nunca molesta a los slytherin. Sólo nunca le pregunten al Barón cómo o por qué tiene tanta sangre en su ropa, lo detesta," explicó Lucian.

"Nuestros dormitorios son por mucho, los mejores de todas las casas. Todas las otras casas tienen cuartos compartidos, pero en Slytherin, cada uno tiene derecho a su propia habitación. Las habitaciones de los niños de primer año están conectadas una a la otra. Lo mismo con las de las niñas. Slytherin es también la única casa en la que los dormitorios de los niños y niñas no están separados. Confiamos en que serán maduros y respetaran la privacidad de los demás. No abusen de este privilegio, de otra manera, nos será revocado." Ophelia frunció el ceño.

"Nuestro Jefe de Casa es el profesor Severus Snape. Él enseña pociones, y espera perfección en todo. ¿Un consejo? Lean un libro antes de entrar a su clase y estudien mucho. Pociones es muy difícil," dijo Flint.

"Bien dicho, Flint," una suave voz habló y todos se dieron la vuelta. Severus Snape se encontraba parado rígidamente, y observaba duramente a los de primer año.

"Cada mañana se reportarán en el Gran Comedor a las 8 am para desayunar. Soy consciente de que las clases empiezan a las 9, pero queremos evitar todo el caos. Fines de semana no son una excepción," regañó Severus. La mano alzada de alguien se bajó, y Snape continuó.

"Siempre estarán a tiempo en sus clases. Socializar con amigos puede esperar para la noche. Hablando de clases, deberán siempre tener calificaciones por arriba del promedio. Si se están quedando atrás, pidan ayuda a alguno de sus compañeros o a los estudiantes mayores. Ellos estarán contentos de ayudar, ¿no es así?" vio a los prefectos y éstos asintieron vigorosamente.

"No quiero escuchar a Minerva o a Flitwick quejarse de ustedes durante las juntas de maestros. Compórtense maduramente, y no hagan estúpidas, precipitadas, decisiones Gryffindor. Piensen antes de actuar. Por si no lo han notado, nuestra mesa es la más sofisticada de todas."

"El toque de queda es a las 9 de la noche para estudiantes menores al cuarto año. Esto significa que deben estar en la sala común. No me importa si se van a dormir o se quedan despiertos toda la noche. Solo asegúrense de verse presentables en la mañana. La apariencia juega un papel muy importante en Slytherin. Siempre luzcan su mejor faceta, no importa si asisten a una clase o a cenar. ¿Entendido?"

Todos asintieron y Snape se dio la vuelta para marcharse. "Sé que están cansados, así que dejaré que los prefectos terminen. Buenas noches."

Los prefectos voltearon hacia los de primer año. "Una vez más, bienvenidos a Slytherin. Están destinados a la grandeza. Jueguen bien sus cartas y un día serán admirados, temidos, y altamente respetados." Dijeron en unísono.

Los de primer año aplaudieron, y los prefectos los llevaron a sus cuartos. Cada cuarto tenía una puerta negra con una placa de plata que leía el nombre de uno de los estudiantes. Hadrian encontró la suya y se dio cuenta de que estaba entre la de Draco y la de Daphne. Se deslizo dentro de la habitación y sonrió ante la magnificencia de la misma. Era bastante grande para ser un dormitorio. Había una antigua cama de cuatro postes con cortinas verdes de seda. La colcha era pura seda negra, bordada con hilos de plata. Le recordaba a su habitación en la mansión. Había varios estandartes colgando de las paredes, y faroles de plata flotantes que iluminaban la habitación. También había una chimenea de plata, con las llamas verdes de Slytherin. Hadrian dejó cuidadosamente su varita en la mesa, y desempacó su baúl. Lanzó un hechizo para acomodar todas sus ropas en el, expertamente tallado, armario negro. Mercury se deslizó fuera del baúl y le siseó furiosamente a Hadrian.

"No aprecio estar encerrada en espacios tan reducidos por horas!"

"Lo siento, pero no era como que te podía llevar al banquete," protestó Hadrian. Volteó hacia la puerta y decidió que su habitación necesitaba protección extra. Hadrian murmuró unas runas antiguas que el Sr. Nott le había enseñado. Runas Antiguas era lo único en lo que ese imbécil era bueno. Sonrió con triunfo al ver la guarda verde pálido brillar en su puerta.

"¿Qué hay de la guarda de magia pársel que leíste?" sugirió Mercury.

No perdía nada con intentarlo. Hadrian susurró un par de hechizos en pársel, y frunció el ceño cuando vio que no pasó nada.

"Te falta algo," insinuó Mercury.

Hadrian suspiró, ¿cómo se le pudo haber olvidado la principal fuente de magia? Tomó su varita y transfiguró un cuchillo. Se maravilló ante la perfecta daga de plata, e hizo un corte en su palma. No hubo ninguna reacción de su parte. Después, se volteó hacia Mercury y le ofreció su palma sangrante.

"¿Estas seguro? ¿Qué pasa si no funciona?"

"Supongo que moriré." Hadrian se encogió de hombros. Mercury siseó en molestia.

"No hables así. ¿No estas ni un poco asustado de la muerte?"

Hadrian estuvo en silencio por un momento, antes de que sus ojos se volvieran hielo. "No."

Ofreció nuevamente su palma y Mercury, indecisa, pasó su lengua por la herida. Tan rápido como, pues una serpiente, Mercury encajó sus colmillos en el corte, inyectando su mortal veneno. Hadrian tomó una fuerte bocanada de aire, tratando de ignorar el ardor que subía con rapidez por su brazo.

Comenzó a susurrar en pársel, tomando trabajosos respiros entre el rápido cántico. Podía sentir el dolor ir desvaneciendo poco a poco, y la guarda rojo sangre volverse más fuerte. Una vez que el dolor hubo terminado, y la herida se hubo curado por sí sola, Hadrian colapsó exhausto en su cama. No era tan cómoda como la de su casa, pero serviría. Cerró los ojos, cayendo en la oscuridad.

Hadrian cayó rápidamente dormido, con el sonido sereno de pequeñas olas chocando contra su ventana, y los tranquilizantes sonidos del crujir del fuego en su habitación.


Respuesta a reviews sin cuenta en FF

Aryl23 - Hadrian tiene mucho que mostrar al mundo mágico, esto apenas esta comenzando! nos vemos en el siguiente capitulo!

Guest - Lamento decepcionarte! pero bueno, casi todo quedaron dónde querías ;D

Susy kstorena - El siguiente capítulo nos va a mostrar un poco más sobre la vida de Hadrian en Slytherin y cómo será su vida en Hogwarts, apenas estamos empezando esto así que no quieran apresurarlo hahahaha.

Mar91 - Muchas gracias por tu review Mar! Me da gusto que la historia siga siendo de tu agrado y que sigas apoyándola :D

Isis Snape - Si, este Draco odioso lo vamos a tener por mucho tiempo *SPOILER ALERT* incluso en la parte que apenas esta escribiendo LoveMyRomance, Draco sigue siendo insoportable... así que sí, todavía queda un largo camino por recorrer. Bueno, casi todos quedaron en Slytherin! hahahah pero no, no podríamos mandar Alexander a Hufflepuff, me temo que lo necesitamos en Gryffindor para que la historia siga su curso... y Hermione, bueno, es prácticamente una Ravenclaw andante hahahaha.

SALESIA - Hola! creo que a ti no te había visto por aquí! bienvenida!... Si bueno, los sentimientos de Harry con respecto a su familia estan muy arraigados, los odia prácticamente, y creo que muchos estan de acuerdo con ello. Voldemort y Bella han sido mejores figuras paternas de lo que fueron Lily o James, así que bueno, este es un Harry como no lo hemos visto antes... creo.

Los padres de Luna, por lo que tengo entendido, son magos. Simplemente no querían que su hija cayera en manos del Lado Oscuro, o si quiera compartir sus dones con el resto del mundo. Por lo que sé, Luna era una niña que sólo era medianamente querida por su madre... creo que sus padres sólo la estimaban por sus poderes y el provecho que podían sacar de ellos y no por ella misma. ¿Si me doy a entender?... es por eso que cuando llegan y mata a su mamá ella decide no poner resistencia e irse con Voldemort. Además de que creo que ella ya sabía lo que iba a pasar (hasta cierto punto) y sabía que con ellos iba a tener una mejor vida... pero no sé... o no me acuerdo... hay muchas cosas que se me han olvidado con el tiempo y que cuando estoy traduciendo, recuerdo.

Bueno, la historia de Hermione es algo complicada, pero sí, en algunos capítulos más sabremos qué pasó con Hermione y por qué odia tanto a los muggles. Lamento que no haya quedado en Slytherin! aunque me guste la idea, creo que Hermione siempre será más Ravenclaw que Slytherin hahaha (además de que esa fue la decisión de la escritora hahaha)... y si Dramione por siempre!... aunque te advierto... falta mucho para que podamos ver una verdadera interacción entre estos personajes sin que haya malos entendidos en el medio o malas palabras hahaha.

Creo que todos estamos esperando el momento en que todo salga a la luz y Hadrian revele que en realidad es Harry Potter y El Elegido... pero de nuevo, creo que falta bastante tiempo para eso hahaha

Muchas gracias por tu largo review! siempre da gusto ver que los lectores nos den sus puntos de vista... y bueno, estaré esperando tu review para este capítulo!

Babyday25 - Neville es todo un personaje! es triste que luego no lo tomemos en cuenta por toda esta idea que tenemos de él como débil y miedoso. Pero bueno, aquí ha sufrido un cambio, y a pesar de que sigue siendo hasta cierto punto... mmm cómo decirlo... precavido?... sí, creo que esa es la palabra, podemos decir que se siente más seguro de sí mismo y de lo que puede lograr. Hermione... es Hermione hahaha pero en el siguiente veremos también cómo los consejos de su amigo serpiente le pueden ayudar a cambiar su forma de ser.

Perdona que no actualicé tan pronto! pero me temo que así sera de ahora en adelante hahahaha


Ok! nuevamente perdón por el retraso!... ya no pude checarlo por última vez así que espero que no tenga muchos errores :s... pero si sí, diganme! hahaha

Ya sabemos dónde esta cada uno y sorpresa... Destiny quedó en Gryffindor... déjenme decirles desde ahora que su vida en esa casa no va a ser nada fácil, pero es parte de la historia y todo tiene una razón de ser!... Enfin, no olviden dejar sus comentarios :D nos vemos en el siguiente capítulo!

ana karen malfoy