ACLARACIÓN: Los personajes de Candy Candy no me pertenecen. La historia si.
Hola estoy de regreso. Gracias por la espera.
Por fin llego el día tan esperado. Que disfruten.
Reencuentro (1ra parte)
Era una mañana preciosa, parecía que iba a ser un día cálido sin tanto viento y aire helado como se venía presentado los últimos días, estaban a mediados de invierno y el sol se dejaba ver muy poco, casi nulo.
Candy estaba despierta, mirando en la comodidad de su balcón la tranquilidad que daba la frescura de la mañana, respirando el aire puro que se filtraba en sus fosas nasales y entraba directo a sus pulmones, llenándose de una sensación agradable y de una seguridad y alegría qué tenía mucho tiempo de no sentir, habitaba en ella la confianza de haber tomado la mejor y más importante decisión de toda su vida, hasta ese momento; hoy por fin es el día de la inauguración de la boutique Millen's, y ella estaba más que preparada para asistir y buscar la forma de hablar con su Terry, sí por qué era su Terry y ella estaba dispuesta a demostrarle a él, que ella era su Candy, que todos éstos años separados, sólo sirvieron para darse cuenta que su amor por él fue aumentando de una manera mas intensa, más madura y más entregada, aunque ella aparentara otra cosa, escondiendo bajo su timidez e inseguridad o incluso desinterés por saber de él y guardando muy dentro de su corazón ese amor que siempre estuvo ahí. Pero que ahora que aceptaba ese amor ante sus amigos diciéndolo en voz alta, y enfrentando ese temor de no ser correspondida por él, le daban el valor de arriesgarse y enfrentarlo.
Por eso había pedido a Annie que le dedicará el día de ayer para buscar un vestido de acorde a la celebración, deseaba deslumbrar, dejar de ser esa chica que no le daba importancia a la apariencia, que no se preocupa por que atuendo usar o el peinado que lleve o si se aplica maquillaje o si usa tacones o si vestirse a la moda, quería por primera vez en su vida ser como su hermana y dejarse consentir por ella. A pesar de que Annie ya había hecho muchos cambios en su persona en Chicago, desde el guardarropa hasta su corte de cabello, pero hoy quería verse completamente diferente, segura del paso que iba a dar. Hasta Patty había cambiado completamente su apariencia y ahora era una mujer muy elegante, estilizada y muy bella y tenía una seguridad digna de la esposa del patriarca Andley. Con razón su papi-hermano estaba loco por su amiga.
Annie no sólo aceptó ayudarla con su vestido, sino que le escogió completamente todo lo que llevaría esa noche, zapatos, maquillaje, peinado, accesorios, no iba a desaprovechar la oportunidad de ser la responsable de que Terry cayera rendido a los pies de su hermana.
Esa noche tenía que ser especial, ella la iba hacer especial, estaba segura, no iba a dejar que nada ni nadie arruinara su noche.
"Terry hoy es el día en que voy a volver a verte, me da tanta ilusión, estoy tan emocionada, me siento feliz, creó qué hoy se cumplirá la promesa que te hice"
"Terry, mi Terry"
En un departamento muy cerca de Broadway, Terry se encuentra tomando una taza con té, pensando en la celebración de está noche, es el segundo día que tiene insomnio, esta nervioso, tiene ansias y se la pasa meditando y sus pensamientos no lo llevan a ningún lado, no ha salido de su hogar, no ha ido al teatro, ni con su madre, no le ha permitido el paso a la señora que le hace el aseo, esta completamente encerrado en sus pensamientos, siente temor, inseguridad y a la vez se siente contento, emocionado, feliz, porque volverá a ver a su pecosa, no sabe cómo vaya a reaccionar ante su presencia.
Estaba perdido en sus pensamientos que no escucho que llamaban a la puerta, sólo hasta que casi la tiran gritando su nombre.
-Terry! Terry! Por favor, contesta! Gritaba Eleanor
-Pero que rayos! Terry abrió de golpe la puerta con cara de pocos amigos.
-Qué pasa Eleanor por que gritas y tocas de esa forma.
-Gracias a Dios estas bien. Diciendo esto, Eleanor se arrojó a los brazos de su retoño, llorando.
-Madre por favor, tranquila, estoy bien. Terry devolvió el abrazo con una sonrisa.
-Que pasa contigo jovencito, por qué no me abrías la puerta? Yo muriendo de angustia por no saber de ti y tu te burlas de mi preocupación.
-Tranquila madre, ven pasa aquí estás dando un espectáculo, que van a pensar los vecinos. Terry hizo pasar a la actriz y cerró la puerta tras él.
-No me importa lo que piensen, soy tu madre, puedo gritar y estar preocupada por mi hijo.
-Está bien, ya no te digo nada. No puedo discutir con una madre enojada. Dijo Terry alzando sus brazos en rendición.
-Ay la ropa! Soltó Eleanor, aventando a Terry a un lado y abriendo la puerta y saliendo al pasillo.
Terry no supo que pasó, en un momento su madre estaba a su lado y al otro se encontraba afuera.
Eleanor entró con toda la elegancia que la caracteriza al departamento con una larga bolsa de tela sujetada a sus brazos.
-Y esto que es? Preguntó Terry alzando una ceja.
-Pensé que se había arrugado, pero parece que no. Esto querido hijo es tu smoking para esta noche. Regaló de Cassandra Millens.
-De que hablas madre, para que sepas ya tengo el traje que voy a llevar a esa fiesta y quién rayos es Cassa qué?
-Ay Terry, no puedes llevar cualquier cosa a tu reencuentro con Candy, ella tiene que notar el guapo hombre que te has convertido, elegante y caballeroso que toda mujer desea a su lado. Y Cassandra Millens es mi amiga y la esposa de Bruno Millens el dueño de la boutique que se inaugura hoy y a la cual vamos a asistir. Terry como es posible que no sepas de quien te habló?
-Madre tu sabes que a mi no me interesa nada de esas cosas y si voy a ir es por acompañarte y bueno también por lo que tu ya sabes.
-De acuerdo, pero lo que quiero saber es que ha pasado estos últimos días que no he sabido nada de ti, al teatro nos has ido, conmigo no has estado, nadie me daba razón de ti y por eso estoy aquí.
Terry notó la angustia en las palabras de su madre y se sintió culpable por haberse ensimismado en sus problemas y olvidarse del mundo y alejarse de ella durante tantos días.
Acercándose a ella la abrazó y le dijo:
-Lo siento mamá, no ha sido mi intención preocuparte.
-Está bien, tus razones tuviste, sólo te pido que me avises para estar tranquila y no imaginarme miles de escenas en mi cabeza.
-De acuerdo, lo prometo.
-Y bien dijiste que me traías un atuendo para está noche.
-Si es un hermoso smoking que mi amiga Cassandra me obsequió para ti. Deja que lo veas es lo último de la moda en París para caballero, te vas a ver guapísimo y elegante, todo un Granchester. Comentó Eleanor emocionada y sacando el atuendo de la bolsa larga con mucho cuidado.
-Mira está precioso verdad.
Eleanor dejó el smoking estirado sobre la mesa. Era un conjunto de tres piezas de color negro de la mas fina tela, lo acompañaba un camisa blanca y un corbatín gris plateado de seda, medias y zapatos negros.
-Yo lo veo igual a los que tengo en mi armario. Soltó Terry sin más.
-Aggg hombres. No voy a discutir contigo, sólo te digo que cuando Candy te vea con esto puesto, se va a quedar sin palabras y entonces me lo agradecerás y notarás la diferencia a lo que tienes en tu armario.
-Si tú lo dices.
-Lo digo y los sostengo. Un hombre bien vestido y elegante le encanta a una mujer.
-Ya veo, supongo que así el Duque de Granchester te conquistó.
-Terry! Reprendió mami-suegra completamente roja.
-Jajaja Eleanor pareces una chiquilla enamorada. No pensé que la sola mención del Duque te pusiera así.
-Terry respétame. No te burles de mí, yo no soy ninguna chiquilla y mucho menos enamorada de ese señor. Dijo indignada.
-Si tú lo dices.
-Mira jovencito… me tengo que ir sino no me va a dar tiempo para arreglarme, ya pasa de medio día. Recuerda Terry esté es tu atuendo para hoy, así que lo que tenias pensado lo dejas guardado. Ah y te espero a las siete en mi casa. Te quiero cariño. Se despidió con un beso.
En la mansión Andley se estaba teniendo un día bastante ajetreado, las chicas Andley terminaban su arreglo dirigidas por Annie.
-Patty estas hermosa en ese vestido. Albert se va a ir de espaldas cuando te vea.
-Eso esperó, la verdad me encanta como me dejaste. Jonás no va a tener que preocuparse por estar bien vestido todos los días. Su futura esposa tiene un gran talento.
-Gracias Patty. Te quiero
-A mi también me encanta cómo quedé, casi no parece que esté embarazada. Decía Alondra tocando su vientre de siete meses.
-Eso parece. Aunque he escuchado qué ahora es cuando los bebés crecen más. Contestaba Annie.
-Ya falta poco para conocer al pequeño Cornwell. Dijo Candy que iba entrando para que Annie hiciera milagros con ella, como le había dicho anteriormente.
-Están hermosas chicas, sus esposos van a estar muy sorprendidos y contentos. Y Annie tu estás que deslumbras, Jonás es muy afortunado. Soy muy feliz de saber que tienen a su lado grandes hombres, aunque a tu prometido no lo he tratado tanto, se nota que te ama mucho.
-Ya Candy que me vas hacer llorar, y no puedo, mira que se me corre el maquillaje. Soltó Annie con los ojos acuosos.
-Bien, lista para tu arregló y quedes arrebatadora para que Terry sólo tenga ojos para ti en esta noche? Preguntó Annie
-Si lista, haz lo necesario, estoy en tus manos.
-Bueno empecemos por que te pongas este conjunto de ropa interior, lencería como le llaman en París.
El conjunto constaba de un corsé, pantaletas, ligero y medias todo de color negro.
Candy abrió sus enormes ojos verdes con sorpresa.
-Y esto para qué es?
-Candy es ropa interior, se pone en lugar de la camisola que usas, es lo nuevo en moda para la mujer, además es muy cómodo, y es lo que queda para el vestido que te vas a poner. Además el corsé ya lo conoces, sólo la camisola no va. Contesto Annie impaciente.
Patty y Alondra solo rieron.
-Está bien. Candy tomó las ropa y se metió al bañó.
Al salir del baño. Annie cubrió a Candy con una bata y comenzó con su arreglo.
Empezó con el maquillaje, pinto sus ojos con un delineador negro y lo difumino, aplicó máscara en sus pestañas, puso un poco de rubor en sus mejillas y pinto sus labios de color burdeos claro.
Después siguió con su cabello, cómo ya lo traía cortó y lo tenia ondulado, ya fue mas sencillo solo recogió a un lado de su rostro y lo fijo con un sencillo pero elegante prendedor de forma de alcatraz de diamantes, obsequió de Albert en Navidad.
Ya terminado el arregló de su rostro, se cambio con el vestido de corte sirena y largo hasta el tobillo y de escote corazón strapless. El cual era del mas fino terciopelo de color borgoña que se ajustaba a su cuerpo, resaltando sus delicadas curvas. Y lo acompañaban unos guantes largos pasando los antebrazos del mismo tono y material y unas zapatillas negras del mismo material del vestido.
De accesorios le coloco una gargantilla con un diamante en forma de gota al centro. Un chal y una cartera de mano ambos en tono negro.*
-Bien, terminé, ahora si puedes verte en el espejo.
Candy se aproximo al tocador y quedó sorprendida de su reflejo.
Annie, Patty y Alondra estaban felices por la apariencia de su amiga.
-Terry va a quedar sorprendido de verte de está manera, estas preciosa. Patty fue la primera en hablar.
-Si el señor Graham no cae rendido ante ti, sería muy tonto. Secundó Alondra.
-Annie hiciste un excelente trabajo. Felicidades amiga. Gritó Patty muy efusiva.
-Yo no se que decir. Me ha gustado mucho. No me reconozco. Gracias Annie. Cómo puedo compensarte.
-Ha sido un gustó ayudarte, eres mi hermana, mi amiga contigo crecí, me has ayudado de muchas maneras; esto es sólo un poco de todo lo que me has dado y mi mayor recompensa es que seas feliz con el hombre que amas. Confesó Annie con mucha ternura.
-Y no vamos a llorar, sino a festejar que estamos juntas y que hoy es un gran día para la pequeña Candy.
-Patty ya hablas como Albert. Dicho esto sonrió Candy.
-Bueno ya estamos todas listas, ahora a bajar por que los caballeros nos están esperando en el recibidor. Comentó Annie.
Las cuatro chicas bajaron al recibidor, dónde se encontraban Albert, Archie y George aguardando por ellas.
Cuando las vieron aparecer los tres se quedaron en shock no movían ni un músculo, sus ojos estaban finos en ellas.
La verdad era que se veían muy hermosas, pero la que realmente sobresalía era Candy, pues su cambio era radical, ya qué todos estaban acostumbrados a verla con sus atuendos de jovencita y ahora ya era toda una mujer y su ropa era una prueba de ello.
"Vaya que ha cambiado la gatita, esta preciosa" "Granchester es un tipo con suerte" Pensó Archie.
"La señorita Candy ya es toda una mujer y esta hermosa" Pensamiento de George
-Vaya mi pequeña está irreconocible, siempre pensé qué de adulta ibas a ser una mujer hermosa pero no tenía ni idea de hasta que punto. Se acercó Albert a su pequeña y le dio un beso en su mano enguantada.
-Gracias Albert. Agradeció Candy sonrojada.
-Tú también te ves hermosa, mi querida esposa. Todas en realidad. Van a deslumbrar está noche. Dijo Albert tomando el brazo de Patty.
-Nos vamos?
Todos asintieron.
Boutique Millen's estaba ubicada en la zona mas exclusiva de tiendas de ropa de la ciudad de Nueva York, era un lugar amplio lleno de atuendos únicos y exclusivos, diseñados en su mayoría por Annie y tenía su propios talleres de costura. Era impresionante el despliegue de elegancia que desprendía el lugar, sin contar los invitados que iban llenando el lugar. Todos vestidos con sus mejores atuendos, joyas y demás.
Candy quedó sorprendida al ver tal imagen. Se sentía un poco fuera de lugar, ya que no estaba acostumbrada a tales eventos, pero iba con su mejor sonrisa del brazo de su querido Albert, el cuál llevaba de su otro brazo a su esposa.
-Señores Andley, señorita Candy, es un placer tenerlos aquí. Señores Cornwell un gusto. Annie querida. Saludo Cassandra Millens
-Buenas noches es un gusto estar aquí con ustedes. Contesto Albert.
-Cómo estás hermosa, ya te extrañaba. Jonás se acercó a su prometida tomando su mano y depósito un beso en está.
-William, Patty, Archibald, señora Cornwell un placer verles de nuevo y gracias por estar aquí. Señorita Andley permítame decirle qué está usted muy bella está noche. Con todo respeto para mi Annie y su padre.
-Gracias, pero llámame Candy, eres el futuro esposo de mi hermana, así que eres de la familia. Contesto el saludo Candy guiñando un ojo.
-Será un placer Candy.
-Bueno ya qué nos hemos saludado, pasemos a la estancia y esperemos a Eleanor Baker que es nuestra invitada de honor y viene acompañada de su hijo Terrence. Los de la compañía Stratford ya están aquí. Dijo Cassandra y todos entraron a la estancia que fue acondicionada para tal celebración.
Candy al momento de escuchar esas palabras se puso nerviosa pues sabía que se acercaba el momento de volver a ver a Terry.
La música era suave, meseros con diferentes charolas, entré copas de champagne, bocadillos, transitaban entre los invitados, charlas amenas, un ambiente bastante agradable se respiraba en el lugar.
En un vehículo se encontraban Terry y su madre teniendo una charla sobre lo que harían entrando al lugar, pues el no quería que todos lo vieran llegar, le molestaba sobremanera tener que lidiar con los periodistas, no quería hablar con nadie, a excepción de su pecosa, claro está.
-Hablé con Cassi de está situación y me dijo de otro lugar por dónde entrar es en la parte de atrás, ahí es donde se recibe la mercancía y podemos pasar desapercibidos.
-De acuerdo. Charles llévanos a la parte trasera de la boutique por favor. Terry se dirigió al conductor. Volteó el rostro a su madre y añadió: -De una vez te digo que no quiero estar presente cuando des tu discurso. Yo te espero por allí, tú sabes para lo único que vine, estás celebraciones se me hacen de lo más ridículas y sin sentido.
Eleanor blanqueo los ojos y suspiró asintiendo.
De repente Bruno Millens se acercó a los presentes y con un movimiento de mano, la música cesó haciendo callar las voces y tomó la palabra diciendo:
-Buenas noches a todos los presentes, les agradezco su asistencia a está apertura de la nueva boutique Millen's en la ciudad de Nueva York, ampliando los horizontes y trayendo nuestros diseños exclusivos. Ya tenemos un vasto recorrido en varios puntos del país, siendo nuestra sede la ciudad de Chicago con muchos clientes satisfechos y esperando que aquí no sea la excepción. Y para no alargar más este discurso, le pido a mi querida esposa, a mi hijo Jonás y su prometida la señorita Annie Britter qué se acerquen, ya qué ellos son parte fundamental de está nueva aventura.
-Y sin más preámbulos le damos la bienvenida a nuestra invitada de lujo, quien nos honra con su presencia, sencillez y sobretodo su porte y elegancia, a parte de ser una gran actriz y una entrañable amiga. La querida Eleanor Baker.
Todos los presentes comenzaron a aplaudir a la recién presentada.
Ella apareció enfundada en un vestido plateado cubierto de encaje con un pequeño escote en v al frente, sus mangas eran del mismo tipo hasta las muñecas, a partir de la cintura tenía una caída un poco amplia hasta los tobillos de fino raso y unas zapatillas del mismo tono. Su cabello lo llevaba atado en un elegante moño y su maquillaje era discreto. Era una mujer muy guapa y se conservaba bastante bien. A pesar de su edad, la cuál no aparentaba.
-Buenas noches, quiero agradecer a mis amigos los señores Millens por su invitación a está inauguración, por permitirme ser parte de éste evento y tomarme en cuenta para dar unas palabras. Lo único que puedo decirles es que esta prendas son hermosas, los diseños son únicos, cómodos, se ajustan como un guante a la piel, y no son estorbosos y lo mejor son elegantes y sofisticados lo último de París aquí en América. Así que bienvenidos y compren mucho. Gracias.
Todo el lugar se llenó de aplausos.
Candy estaba emocionada por las palabras de Eleanor, recordaba que era guapa, pero ahora se llevó una grata sorpresa al ver qué los años no pasaban por ella, se veía feliz y ella sabía que era porqué tenía una relación estrecha con Terry.
Archie estaba embobado, su ídolo de juventud, estaba a unos pasos de él, era la mas bella aparición que sus ojos veían. Las fotografías no le hacían justicia. Era mucho mas bella en persona.
"Como era posible que esa mujer tan guapa, agradable y excelente actriz, fuera la madre de ese arrogante aristócrata malcriado de Terrence" Se decía.
La música comenzó de nuevo y el ambiente volvió a los presentes, las charlas continuaron.
Eleanor platicaba con sus amigos y volteando su rostro, se topó con una imagen que le sacó una sonrisa.
-Disculpen me permiten ir a saludar a una amiga.
-Por supuesto Eleanor, no te queremos acaparar. Asintió Cassandra.
-Con permiso.
-Candy? Hola que alegría verte de nuevo.
Candy se encontraba platicando con los Cornwell, cuando escucho esa voz tan dulce que ya conocía. Volteó a dónde estaba la voz con una sonrisa y con los nervios a flor de piel.
-Señora Baker que gusto.
-Eleanor querida, nada de señora. Casi no te reconozco, estás bellísima eres toda una mujer.
-Muchas gracias. Tu también estás muy guapa.
Se oyó un carraspeo y las dos voltearon al sonido.
-Eleanor quiero presentarte a mi primo Archibald Cornwell y su esposa Alondra.
-Mucho gusto encantada de conocerles.
Al ver que Archie no respondía, ni se movía su esposa tomó la palabra.
-El gusto es nuestro, y déjeme decirle que mi marido es un gran admirador suyo. Verdad amor.
Archie ni respondió y Candy le tuvo que dar un codazo.
-Auch! Que haces gatita. Se quejó.
Al darse cuenta que se había quedado paralizado, Archie salió de su estupor, se puso rígido y con la mejor de sus sonrisas, tomó la mano de Eleanor y dijo:
-Archibald Cornwell a sus pies. Y depósito un besó en ella.
-Mucho gusto señor Cornwell. Un placer conocerle.
Candy y Alondra sólo se miraron y ahogaron una carcajada al ver la actitud de Archie ante la presencia de Eleanor Baker.
-Si me disculpan les voy a robar unos minutos a Candy. Con permiso.
-Claro, por supuesto. Usted puede pedir lo que quiera. Sus deseos son órdenes. Respondió Archie.
Alondra sólo rodo los ojos.
-Muy amables. Vamos Candy?
-Si claro.
Las dos se dirigieron a un lugar un poco más apartado para poder platicar.
-Y bien, como has estado Candy?
-Muy bien Eleanor, tengo poco que regresé a América, después de vivir cuatro años en Francia.
-Y que estuviste haciendo por allá?
-Pues estuve sirviendo como enfermera de guerra y cuándo está terminó, me ofrecieron quedarme un tiempo y acepté.
-Que bien, a deber sido muy difícil estar por allá tu sola.
Candy cada vez se ponía mas nerviosa, estaba intranquila, sentía que la observaban.
-Eh! Si algo pero fue muy satisfactorio.
-Te encuentras bien? Te noto tensa.
-Yo… si me encuentro bien. Mostró una gran sonrisa.
-Y dime Candy, dejaste algún amor en Francia?
-No, nunca tuve tiempo para eso.
-Qué gustó me da saberlo.
-Por qué? Candy estaba cada vez mas nerviosa.
-Porque así me das esperanzas.
-Esperanzas? Candy cada vez entendía menos ese interrogatorio y mucho menos las respuestas.
-Candy te voy hacer sincera. Terry se encuentra en está reunión.
-Ah, si?
-Si y yo deseó saber si tú quieres verlo, hablar con él.
Candy se sorprendió por lo directa que fue Eleanor, pero ella ya había tomado una decisión para esa noche y la iba a llevar a cabo. Así que sin más contestó:
-Si Eleanor, es por eso que vine, para poder verlo y si es posible hablar con él. Y aclarar todo entré él y yo.
-Me gusta tu sinceridad y por eso yo voy hacer lo mismo. Candy, Terry ha sufrido mucho su separación, tuvo varios tropiezos a raíz de eso, pero así cómo cayó, se levantó y mucho tuvo que ver Richard; su padre, él ayudó a qué Terry volviera a tener confianza en sí mismo y a salir adelante y ser la persona y el gran actor que hoy es. Por eso te digo qué si tu intención con él es realizar ese amor qué quedó inconcluso y enfrentar todo lo que lleva estar en su vida, sacando a flote una relación que parece mas muerta que viva, estés segura de ello y no salgas corriendo a la primer situación o problema que se presente. Mi hijo necesita una mujer fuerte a su lado que le de seguridad y sobretodo estabilidad.
Candy sabía a que se refería Eleanor y entendía su temor. Pero ahora ya había comprendido y vivido lo que era estar lejos de Terry y no quería volver a pasar por eso.
Así qué dando un suspiro y una gran sonrisa contestó:
-Eleanor gracias por ser sincera conmigo y lo qué te puedo decir y asegurar es qué si Terry me acepta de vuelta en su vida, haré todo lo que esté de mi parte en hacerlo feliz todos los días de mi vida. Yo lo amo desde que era una adolescente, y aunque nos separamos por un deber el siempre ha estado en mi corazón.
Eleanor esbozó una gran sonrisa y con lágrimas en sus ojos, abrazó a Candy y le dijo:
-Era todo lo que quería saber. Gracias Candy por seguir amando a mi hijo y querer estar juntó a él. Sólo tú eres la única mujer que puede hacerlo feliz.
-Y ahora tengo que decirte que el viene para acá. Así que tranquila.
Al oír las palabras de la actriz, Candy se tenso e inmediatamente su estómago comenzó una revolución.
-Buenas noches.
Continuara…
*El vestuario, maquillaje y demás fue creado en mi cabeza a través de investigar la moda de los años 20's. No soy experta en moda y ese fue el resultado de mi imaginación. Cualquier consejo sobre esto, es recibido con mucho gusto.
Como ven ya estamos en la celebración, el reencuentro va tomando forma, aunque parezca que Terry es el de la iniciativa para acercarse, puede que no sea así, la forma de plasmar las ideas cuando se van escribiendo, de repente toman otro rumbo y hay que acomodarlas.
Aclaro que si voy a terminar la historia, yo se lo la frustración que se siente cuando quedan inconclusas y uno se queda esperando por mas. Calculo que quedan unos tres capítulos mas y el epilogo. Estoy por comenzar la segunda parte del capitulo y espero subirla en fin de semana.
Agradecimientos:
Quiero darles las gracias por sus reviews , es un gusto leerlos y saber que la historia les agrada.
Guest, Eli, Sandy Sanchez, Alondra, Blanca G, Kamanance, Marina W, Candicita, Wendy Alfaro, Lectora 1977, PincesaFilomena.
Saludos y bendiciones.
