Capítulo IX: Una noche.
La luz diáfana iluminaba las casas blancas de la isla Mykonos que resplandecían en contraste con el azul intenso del mar mediterráneo. La vista desde la playa impresionaría a cualquiera con tanta brillantez reunida en un solo sitio, pero toda esa estampa no se comparaba con Sakura. Verla en ese estado tan natural, disfrutando del paisaje en total calma, donde a pesar de tener toda una tormenta sobre sus hombros, ella se tomó ese instante para sí. Sus ojos esmeraldas brillaban de una manera especial, mientras su vista se perdía mirando los gigantescos cruceros acercarse al puerto. Para mí, era Sakura siendo Sakura y eso era lo más hermoso del mundo. Creo que notó mi mirada cuando se volvió a verme y me dedicó una de sus sonrisas.
"¿No te gusta la comida?" preguntó al ver mi desinterés en el plato frente a mí.
"Si, quiero decir es deliciosa" comenté un poco sonrojado "solo… me alegra verte tranquila".
Pude notar que sus mejillas se tornaron levemente rosadas y volvió su mirada a los barcos. Piqué el último tomate cherry de mi ensalada, mientras una idea se venía a la cabeza.
"Sabes, cuando todo esto termine tal vez debemos regresar, pero de vacaciones" sugerí como si nada.
Ella parpadeo sorprendida con mi propuesta, abrió la boca para contestarme pero una libreta puesta de pronto en nuestra mesa nos interrumpió. Vi a una chica de cabello castaño corto y lentes redondos tomar un asiento junto a nosotros.
"¡Estoy emocionada de verte de nuevo, Sakura!" exclamó con entusiasmo.
Las dos se abrazaron con fuerza, así como lo hacen dos viejas amigas.
"Naoko me alegra muchísimo verte, siento molestarte se que estás ocupada" dijo Sakura, "Pero como te escribí, ha pasado algo con mi padre".
La chica la miró con preocupación y le tomó su brazo.
"Cuentas conmigo para lo que sea " dijo Naoko, "aprecio mucho al profesor así que te ayudaré en lo que me pidas, pero antes… " ella me miró y luego le guiñó el ojo a Sakura "¿nos presentas?".
" C-claro " balbuceó Sakura "él es Li Syaoran y es mi compañero, así que puede hablar con completa libertad".
No negaré que la palabra compañero me decepcionó un poco, pero lo dejé pasar en ese momento.
" Un placer" me dijo extendiéndome su mano " Soy Naoko Yanagisawa".
"Naoko, ¿a qué vino mi padre aquí?" cuestionó Sakura.
"La verdad será mejor que les explique en el estudio, acompáñenme".
La seguimos entre las estrechas calles de Mykonos, el sol comenzaba a ceder terreno poco a poco ante la noche, a la par que los turistas invadían los negocios para pasar un buen rato disfrutando del ambiente festivo de la isla. Caminar fue un poco más dificultoso entre la multitud, pero con la vista tan espectacular eso se olvidaba.
Nos detuvimos justo frente a una casa completamente blanca con ventanas y puertas azul marino, Naoko nos invitó a pasar y dentro observé maravillado varias vitrinas con antigüedades en su mayoría griegas.
"¿Tu coleccionas antigüedades?" le pregunté.
"No como tal, soy historiadora y escritora, pero también trabajo para una casa de subastas, así que analizo todo lo que nos llega para verificar su autenticidad" explicó.
Nos pidió que la siguiéramos a su oficina, dentro descubrí una colección envidiable de libros que tapizaban casi todas las paredes acomodados en repisas multicolores, al fondo un gran ventanal tenía una envidiable vista al mar.
"El profesor solo estuvo un par de días aquí "dijo mientras buscaba algo en su computadora " la verdad lo vi bastante ansioso y me pareció muy raro. Le urgía muchísimo que enviara un libro a un comprador en Inglaterra".
"¿A Inglaterra? " inquirió Sakura.
"Sí, se fue de excursión a la isla de Delos por dos días y volvió con ese libro. Tu sabes que siempre reviso todo lo que tu padre trae pero está vez no me dejó hacerlo, solo me urgió para que mandara el libro lo antes posible a su comprador por medio de la casa de subastas. Pero yo alcancé a tomarle una foto".
Volteó el monitor de su computadora para mostrarnos la fotografía, era un libro abierto de par en par con símbolos muy parecidos a los que estaban en la biblioteca de Sakura. El papel estaba amarillento y carcomido de los bordes.
"No pude establecer alguna relación con un lenguaje conocido" dijo "pero si pude percatarme que es muy antiguo por sus materiales".
Sakura y yo nos miramos y después vimos la fotografía de nuevo. Nosotros si éramos capaces de entender lo que significaba ese texto y lo que más me impresionó es que hablara sobre las Moiras, la representación griega para el destino. Recuerdo en mi clase de historia nos mencionaron que eran tres: Átropos, Cloto y Láquesis, decidían la vida de un hombre además del tamaño de la hebra que sería la duración de su vida. Ahí estaba la constante de nuevo, una representación de otra cultura del destino; yo supe en ese momento que el padre de Sakura había descubierto algo relacionado a esto, la pregunta obvia era saber qué y sobre todo, quién necesitaba esa información de él al grado de desaparecerlo.
Naoko nos miraba con atención, más a Sakura que se había dirigido al ventanal a observar el mar en completo silencio. Me preocupé, incluso Naoko me preguntó en voz baja si todo estaba bien, asentí, pero no estaba realmente seguro de mi respuesta.
"Gracias Naoko," agradeció Sakura sin mirarla "creo que te dejaremos trabajar, has sido de mucha ayuda"
Cuando salimos de ahí Sakura parecía absorta en sus pensamientos, como si estuviera tratando de juntar todas las piezas del misterio en algún recóndito lugar de su mente. Miraba al suelo todo el tiempo mientras recorríamos el callejón, me punzaba el estómago al ver el contraste entre su actitud en la comida y la que tenía ahora, rápidamente la tomé del brazo.
"Necesito saber qué piensas" le dije.
Se tomó unos minutos antes de contestarme, no me miró en todo ese rato y cuando levantó la vista pude ver confusión en su mirada.
"Yo se que mi papá está vivo, ¿sabes?" su voz sonaba descompuesta "yo siento que está vivo pero no se en que condiciones y eso me frustra. Las pocas pistas que tenemos todas hablan del destino, pero eso no tiene sentido para mí, me da un motivo tal vez, pero no me dice nada de cómo lo voy a encontrar".
Analicé su expresión, no vi atisbo de lágrimas en su rostro, solo una Sakura que no lograba ordenar sus ideas correctamente y que estaba desesperada.
" Sabes Syaoran," continuó "ya no quiero llorar, eso ya no me sirve para nada. He llegado al punto exacto dónde no logro ver el panorama completo y la verdad no estoy segura de estar tomando las decisiones correctas."
Le tomé las manos con gentileza, ella intentó retroceder pero yo no la dejé.
"Respira" dije con decisión "debes parar ahora".
Noté algo de resistencia en ella, pero al final lo hizo. Le conté intervalos de cuatro segundos para que inhalara y exhalara.
"Sakura " le dije en tono serio, mirándola fijamente a los ojos "No te puedo decir que sé que sientes porque mentiría, no lo sé. Pero esto de acá es un rompecabezas que vamos a armar juntos para llegar a tu padre; yo también confío en que está vivo, sin embargo no sirve de nada preocuparnos sino ocuparnos. Piénsalo, él hizo algún descubrimiento sobre el destino y a alguien logró interesar o desapareció para proteger su hallazgo, son las únicas conclusiones que tengo. Te aseguro que si dejas que tu mente se vuelva caótica dejarás pasar las pistas importantes y yo no conozco este mundo tanto como tú lo haces."
Sus esmeraldas me observaban con atención plena, respirando acompasadamente.
"En ambos casos" continué sin soltarle la mano "lo único que queda por hacer es seguir con este viaje para encontrarlo, no tenemos opción alguna, solo permanecer juntos y atentos a todo. Pero te necesito, necesito a la Sakura concentrada porque yo sólo no lograré nada sin ti."
No me contuve está vez, le tomé con suavidad su cara y la acerqué un poco a mí, para que nuestras miradas se vieran con claridad.
"Yo te seguiré a donde sea que vayas" declaré.
Permanecimos así durante unos segundos, sin que nada nos perturbara alrededor. Por la forma en la que me observaba pude darme cuenta que mis palabras la habían impactado, o por lo menos calmaron la tempestad de pensamientos que invadió su mente. El sonido de fuegos artificiales nos asustó, rompiendo la posición en la que estábamos.
"No se como pagarte el que estés aquí, creo que sería un desastre sin tu ayuda" me dijo al fin.
"Yo si se cómo: siguiendo esto hasta que encontremos a tu padre."
Asintió decidida, me reconfortó el hecho de verla más serena, lo que me confirmaba que Sakura tenía una gran fuerza en su interior que incluso ella ignoraba, pero siempre le hacía frente a las dificultades con la mejor actitud. Siguió caminando y yo lo también lo hice.
"Entonces hay que ir a Inglaterra" me dijo.
"Sí, estoy completamente seguro que ahí está todo lo que necesitamos saber".
" Bueno vayamos por nuestras cosas entonces".
Me detuve, no sabía si hacía lo correcto, pero esa noche me sentía con un ímpetu de hacer las cosas que tanto me contenía a realizar.
"No" dije secamente.
Me miró sorprendida.
"Hoy nos quedaremos aquí" declaré "mira yo sé que no estamos de vacaciones y que tenemos asuntos que resolver, pero, ve las estrellas, observa todo este sitio. No todos los días estamos en lugares así, vamos a dar un paseo tú y yo."
Se quedó ahí quieta, parecía que esta faceta de mi era completamente desconocida para ella y siendo sinceros, incluso para mí. Tal vez me escuchaba egoísta, pero en realidad atendía a un deseo profundo de compartir más con ella que solo conflictos mágicos, sentía la necesidad de estrechar un vínculo mucho más poderoso que ese. Al final me sonrió, extrañada si, pero aceptó la oferta, extendí un poco el brazo y ella lo entrelazó con el suyo, empezamos a caminar hacia el bullicio de calles más concurridas.
Yo me sentía tranquilo a su lado, estaba nervioso sobre sí no estaba arruinando las cosas, pero disfruté mucho el que camináramos por entre la gente sin pensar en nada más, dejándonos sorprender por todos los sitios que ofrecía la incesante vida nocturna de Mykonos. Al final vimos un bar que tenía incluso su propio muelle y decidimos entrar. Yo pedí un Whisky y me sorprendió que ella ordenara un Cosmopolitan.
"Tenía mucho tiempo que no salía a este tipo de lugares, "comentó "pero me agrada este sitio".
Sonreí, en ese instante nada más importaba que el momento. La música era agradable, varios clásicos mezclados con música electrónica, la gente alrededor nuestro charlaba o bailaba alegremente mientras nosotros disfrutábamos de nuestro pequeño instante.
"Iré por otro Whisky" le dije al oído "no veo al mesero".
Ella asintió y yo me dirigí a la barra, pude sentir como alguien me observaba a la distancia y me giré para ver quien era. Una chica no me quitaba la vista de encima, sus ojos azules ponían mucho cuidado a todo lo que hacía, cuando notó que la miraba me guiñó un ojo. No hice caso, recogí mi bebida y me dirigí de vuelta con Sakura. Antes de llegar una mano se posó en mi hombro y me hizo voltear. La chica me mirada sonriendo y comenzó a bailar queriendo que yo la siguiera; sonreí a manera de disculpa, negando con mi cabeza en el acto, provocando visiblemente molestia en ella.
"Deberías bailar con ella" dijo Sakura cuando llegué.
Sakura tenía una expresión rara, una mezcla entre molestia y seriedad que yo jamás le había visto. Tal vez no le estaba gustando el sitio o en verdad mi actitud estaba siendo imprudente al invitarla aquí.
"No me gusta bailar "confesé para calmar las cosas "además vengo contigo".
Sakura sonrió divertida, cambiando inmediatamente su humor, tomándome desprevenido.
"Si así es entonces deberás bailar conmigo" soltó de pronto.
"De ninguna manera, no sé hacerlo" negué.
Empezó a sonar Enjoy the Silence de Depeche Mode en una versión en vivo que me encantaba. Era de mis canciones favoritas y comencé a tararearla, lo cual fue visiblemente un grave error.
"¡¿Ves?! Si te gusta esta música, ven, yo te enseñaré " me dijo mientras casi me arrastraba a un sitio más amplio "¿o acaso te avergüenza bailar conmigo".
"Por supuesto que no " admití " la que debería de avergonzarse eres tú, cuando me veas bailar".
Comenzó a moverse y juro que eso me hipnotizó por completo. Todos mis sentidos estaban con ella, mientras la veía bailar bajo las luces en movimiento del bar, mi corazón latía con fuerza y debo admitir que ella lo hacía muy bien, tenía bastante ritmo y noté como empezaba a llamar la atención del algunos. Yo también comencé a bailar y aunque no era muy bueno, estaba disfrutando enormemente ese instante viéndola sonreír, divirtiéndose conmigo. De pronto todo alrededor nuestro desapareció para mí; esa noche, en ese sitio, éramos solo ella y yo moviéndonos al compás de la música. En ese momento y como nunca antes le di sentido a una parte de la letra de la canción: "All i ever wanted, all i ever needed is here in my arms". Eso representaba Sakura para mí, todo lo que quería, todo lo que necesitaba y estaba ahora conmigo.
Maldije el momento en que la canción acabó y fui capaz de escuchar mi celular sonando sin parar. La tomé de la mano y salimos un poco al muelle para poder contestar, el identificador decía Eriol.
"Dime Eriol" contesté en tono seco.
"Li, ¿dónde se encuentran?" me preguntó.
"En Mykonos, ¿Qué pasa?" respondí.
"Bien, necesito que vengan los dos a Inglaterra, tengo información sobre Fujitaka" reveló.
Sakura me murmuró que iría por algo de agua así que regresó al bar, mientras yo me quedé atendiendo la llamada.
"Estaremos mañana ahí" dije.
"Otra cosa Li… "me dijo " Lo que he descubierto, puede que Sakura esté…"
El auricular empezó a emitir mucha interferencia, escuchaba la voz de Eriol en pausas y no lograba entenderlo. Sentí una pequeña descarga eléctrica que me hizo soltar el aparato de repente, mientras esté dio un chispazo haciendo corto circuito. Mi instinto me decía que eso no había sido coincidencia, algo o alguien interfirió la comunicación intencionalmente. Elevé la mirada y noté algo al final del muelle.
No eran sombras como las que veíamos Sakura y yo, esta vez estaba seguro de que era alguien parado observándome, llevaba una túnica blanca que cubría su rostro, pero claramente estaba mirando hacia donde yo me encontraba. La vestimenta extraña no parecía llamar la atención de nadie más que de mí, poco a poco comencé a acercarme; cuando estaba a escasos metros de esa persona se volvió dándome la espalda.
"¡¿Quién eres?!" grité.
Se quedó callado sin decir nada. Comencé a caminar de nuevo para alcanzar su túnica, pero se movió un paso adelante.
"Pronto lo descubrirás todo, Li Syaoran" dijo en voz baja para luego desaparecer.
Me fue imposible determinar si era una voz femenina o masculina, debido a que casi habló en un murmullo. Pero yo me quedé ahí, con la mano estirada mirando el mar oscuro frente a mí. Pensé unos momentos sobre si decirle a Sakura o no, pero la verdad no quería preocuparla más de lo que ya estaba. Caminé en silenció de regreso al bar y la busqué con la mirada.
Sakura estaba sentada en la mesa dónde estábamos antes y un tipo estaba hablando con ella, se alivió mucho al verme y yo me precipité ahí visiblemente molesto.
"Ya llegó él " le dijo amablemente "gracias de todos modos por quedarte".
El hombre me miró con algo de desprecio y yo le regresé la misma mirada.
"No es nada linda " dijo arrastrando las palabras " pero tal vez podría verte en un rato".
Intentó alcanzar la mano de Sakura pero yo la tomé antes que él.
"Ella viene conmigo " le dije fríamente.
Puso una mirada vehemente, al tiempo que se alejaba.
"Entonces no la dejes sola" dijo, le dio un papel a Sakura y se marchó
Lo abrió y era su número, puse los ojos en blanco, quitándole el pedazo de papel y rompiéndolo al instante.
"¿Estás bien?" pregunté "¿Te estaba molestando?"
"No, quería que saliéramos solos de aquí a dar la vuelta, pero agradezco que llegaras a tiempo."
"Debes aprender a decir que no, siempre te preocupan los demás y tu dejas de lado tu propio bienestar" la reprendí.
"Me gusta ser amable con los demás" se defendió "jamás he sido grosera con nadie".
"Pero la gente te puede dañar de esa manera".
Bajó la mirada, me sentí culpable, pero sabía que le estaba diciendo la verdad por su propio bien.
"No hablemos más del tema," dije al fin "aun nos queda algo de noche".
"¿Qué te dijo Eriol?" inquirió.
Le conté únicamente que debíamos ir a Inglaterra, pero no quise decirle sobre la persona que vi en el muelle, me desagradaba tener secretos con ella, sin embargo esa información la hubiera hecho sentir mal en vez de traer respuestas a nuestro problema. La noté cansada así que sugerí irnos a dormir.
Caminábamos en silencio, sin mirarnos y un poco distanciados. No se si había sido grosero con ella o simplemente no deseaba hablarme, pero respeté su espacio. Simplemente miré el cielo estrellado que nos cubría, observando con detenimiento los pequeños puntos titilantes que brillaban a la distancia.
"Siempre me gustó mirar las estrellas" me dijo de repente "tenía muchos deseos de saber que había más allá de nuestra atmósfera".
"Creo que compartimos un gusto en común, en una urbe como Hong Kong es difícil verlas debido a la luz intensa de la ciudad, pero a veces tenía oportunidad de disfrutarlas".
Se hizo un silencio incómodo con una tensión casi tangible, no me atrevía a mirarla.
"Syaoran" me llamó "¿Crees que atraigo los problemas?".
Esta vez no pude evitar verla, acercándome un poco a ella.
"¿Lo dices por lo del bar?"
"No" contestó "no solo por eso, sino por todo lo que pasa alrededor mío, mi padre, incluso tú, te arrastré a algo peligroso y no he sido consciente de los problemas que he podido traerte".
Suspiré, pasándole el brazo por sus hombros.
"Lo único que hiciste conmigo fue sacarme de un mundo en el que yo no quería vivir" le revelé "estaba harto pero llegaste tú cambiándolo todo. Y no Sakura, no atraes la desgracia, eres la persona más increíble que conozco en realidad".
" Sabes " me dijo con voz tranquila "por alguna razón me siento bien contigo, como si pudiera confiarte todo lo que pienso y ahora que estaba esperándote en ese bar me dio miedo".
"¿Por lo que ese tipo pudiera hacerte" inquirí.
"No, por darme cuenta que no me siento cómoda cuando tú no estás".
Lo admito, me puse muy nervioso por el camino que estaba tomando esta conversación. Le iba a responder, pero llegamos al hostal donde nos hospedábamos casi sin darnos cuenta.
"Descansa, Syaoran" me dijo antes de irse a su habitación.
No había dudas para mí, yo la quería, pero ¿ella a mí? Me dio pánico el pensar que no me podía corresponder, que un día tal vez Sakura encontrara a alguien más o nos tuviéramos que separar. Me faltaba la certeza de si debía alegrarme por lo que me había dicho sobre necesitarme o debía preocuparme de que estuviera tomando el papel de un amigo. Yo no tenía problema en admitir que me tenía completamente en sus manos, pero ¿yo a ella? ¿qué sentía en realidad por mí?
¡Hola!
Bien, este capítulo es muy especial para mí ;) espero que les haya gustado y debo confesarles que gracias a esa canción existe este fic, una noche la escuché y se me ocurrió toda esta historia, si quieren disfrutarla les dejo el enlace:
watch?v=C9WtBo9b3WI
Muchas gracias de nuevo por leer este fic, tomé su consejo y cambié los guinoes por las comillas para ver si se soluciona el problema de la visualización, espero leerlos muy pronto.
¡Saludos!
