¡Hola! Espero haber hecho un buen capítulo, y se me fueron infinidad de errores con este último, ya que me equivoque y puse "enfermeras" en lugar de "médicos", puse "puesto rapidamente con rapidez" y me equivoque con las fechas, eran un par de meses y no medio año. Y bueno, espero que me disculpen por este tropezón. Y ahora, la canción que escuche muchisímo para esto fue: Heroes y me van a colgar, pero la escuche en un capítulo de glee en Fox :( Aunque es una buenisíma inspiración por esa parte de; Podemos ser heroes solo por un día. Verán tengo este día libre así que este capítulo va a ser largo. Por cierto, Takai es el guardián de Hinata.
¡Vamos allá, enanos!
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Capítulo 9: La heroína.
Podemos ser un equipo, por y para siempre
Podemos ser heroes
Solo por un día.
-Heroes Glee Cast
-N-naruto...-susurro la chica aún dormida. Su aspecto era sumamente delicado, como el de un capullo recién florecido. El rubio gruño al escucharla. Apretó la lata de refresco que tenía en sus manos, marcandola con sus dedos al momento de aflojarla.
-¡Oye! Si haces eso la vas a romper y el refresco se va a caer. La enfermera te va a correr de aquí a patadas y yo le voy a ayudar- le dijo Kiba enojado. Se puso de pésimo humor al recordar que no habían dejado que Akamaru entrara, ya que Hinata compartía la habitación con un paciente alérgico a los perros. Su hermana Hana se había llevado al can a su veterinaria. Suspiró. La rara de Hinata si que le iba a deber una después de todo lo que pasó.
-No soporto escucharla así...Parece que esta sufriendo- le dijo más calmado a Kiba, quién torció los ojos en señal de desespero- Deberíamos ayudarla.
-No. Quizá no conozcas tan bien a Hinata como yo, pero ella es mucho más fuerte de lo que crees, tanto fisíca como mentalmente. Y ella puede con esto- le repuso, en verdad Naruto no reconocía el tono de voz en Kiba. Parecía algo así como cuando defiendes a tu hermana menor. El Inuzuka sonrió y el supo (y ocultó) que admiraba a Hinata, tanto como amigo como persona. Aunque a veces lo sacaba de quicio, no por ser ella, sino por su ininterminable timídez. Recordó cuando supo realmente que le gustaba el baka de Naruto.
.-FlashBack-.
Era una misión realmente fácil. Entregaban joyas a la prometida de un empresario importante, e iban a hacer guardias un par de noches para protegerla de robos y demás agresiones. Kiba suspiró. Shino estaba afuera como primera defensa, seguido de Hinata, estaba en un cuarto más adelante. Y luego él, recargado enfrente de la puerta de la mujer comprometida junto con Akamaru. Pasadas unas horas, vio como entraban Shino y Hinata a la habitación, Hinata con un dejo de sueño en su rostro y Shino...siendo Shino.
-Al parecer no hay amenazas afuera. Pero si hay algo más, lo dejo en manos de ustedes. Mis insectos necesitan comer, y bueno, como saben, necesito recargar mi chakra para que eso ocurra- dijo Shino, acomodandose los lentes. Que terco, nunca se los quitaba, pensó el Inuzuka. A veces Kiba se preguntaba si Hinata vería tan bien con esos lentes, a pesar de su Byakugan.
-Como quieras-le respondió Kiba y Hinata se limitó a asentir.
Shino se fue.
-Como jode...-dijo Kiba enojado. Akamaru estaba dormido tiernamente.
-No es su intención...-murmuró la Hyuga inocente, como siempre.
-Igual...¿Como vas con tu novio?- se le ocurrió preguntar. La chica se sonrojo de pronto.
-Y-yo no te-tengo novi-novio...
-¿Que vendría siendo Uzumaki-baka?- le preguntó sonriendo. Adoraba molestarla.
-Am-amigo...-repuso, sonrojada.
-Mmm...amigo...ya veo...¿Con derechos?
-¡Callate!- le contesto enojada Hinata.
-Oops, no sabía que te enojarías. En fin...¿Te gusta o no?
-Bu...bueno...yo no diría que gustar...
-¡Ya sé,...totalmente lo...
-...amas!- completaron ambos al mismo tiempo.
Kiba le sonrió y le acarició la cabeza como solo un hermano hacía con su hermana menor.
-Nah, sabes que el siente lo mismo por tí.
-Está enamorado de Sakura.
-Exactamente, está enamorado de Sakura y te ama a ti.
-¿Como diablos es eso?- le preguntó. Si te ganabas la confianza de Hinata era una persona espléndida. Incluso, a veces, sexy.
-No se mucho...Pero se que enamorarse es pensar en ti mismo e incluso, hacer que la otra persona sufra para obtener tu felicidad. Sin embargo, amar es más como...Sacrificar tu felicidad para que la otra persona la tenga. Piensas en la otra persona. Sakura ama a Sasuke de igual manera, pero esta enamorada de Naruto, ¿me entiendes?. En este caso, se diría que ustedes dos se aman y aún él baka no se ha dado cuenta.
La chica lo abrazó.
-Doctora Corazón...-suspiró ella.
-Ese es mi trabajo- repuso.
.-Fin FlashBack-.
-Bueno...Supongo...Que tienes razón- le dijo en voz más baja. Kiba era de sus mejores amigos, no el más cercano, ni el que le caía mejor, pero era el que lo lograba entender mejor que nadie. A veces, incluso mejor que él mismo.
-K-kiba...S-shino...Ku-kurenai...H-hanabi...-logró decir entrecortadamente la Hyuga- ¿N-neji?- fue lo último que mencionó. Parecía triste, su pecho se movía torpemente a causa de la respiración.
-Ójala pudieramos ver su mente. Ino solo puede poseerla- dijo Kiba enojado. Naruto asintió con enojo. Hanabi yacía dormida en una silla cercana a la cama, también se entristeció de la noticia de su padre, aunque el golpe no fue tan duro como para Hinata. Había llorado, sí, pero se había tragado la pena. Sería la chica más fuerte porque ahora su hermana la necesitaba como nunca. Lucía igual que Hinata de alterada, solo que con un aspecto un tanto menos delicado. Roncó levisímamente, presa del profundo cansancio- Supongo que ella debera superar esto.
El rubio asintió tristemente. Y no pudo evitar las ganas de llorar al ver el temblor en el cuerpo de Hinata y su sonrojo, que en unos instantes desaparecío de su rostro para volverse de un tono aún más pálido que el normal.
.-Hinata POV-.
Me ví en la obscuridad. Nada iluminaba el camino, solo una pequeña estrella, así que debía estar en el exterior. Un relámpago se oyó, seguido de otro, y otro, y otro...Me sentí aterrada, me asusta muchisímo el ruido de los relámpagos, sin razón me altera. Me siento muy sola, no hay nadie a mi alrededor, intento llamarlos. ¿¡Naruto!? ¿¡Kiba!? ¿¡Shino!? ¿¡Kurenai!? ¿¡Hanabi!? se oye en la obscuridad, mi casi siempre timída vocecita ahora resuena. Nadie viene, ni responde. Bueno, casi nadie.
-¿Que haces aqui?- me preguntó una voz familiar. Casi lloro al descubrir quién era.
-¿N-neji?- voy hacia donde se supone debe estar y lo abrazo. También me abraza tiernamente, me acarició el cabello y finalmente me aparta sin fuerza de él. Me confundí.
-¿Que haces aquí?- me vuelve a preguntar. Ahora fija su vista en mis ojos.
-N-no lo sé...desde que me desmaye pensando en mi oto-sama he vivido pesadilla tras pesadilla. Y no he visto a nadie conocído, llevo horas...casi puedo jurar que días aquí.
-No es posible- Neji de pronto parecío preocupado. Cerró los ojos con fuerza- Hinata-chan...creo que...-me tomó una mano y notó el suave pulso. Sin embargo, yo no sentí lo mismo- Esto es muy complicado. Mira, ven.
Y una enorme luna salió. Me baño su luz de los pies a la cabeza, develando un desconocido vestido blanco en mí. Neji me llevó a un árbol donde la luna iluminaba mansamente, y ambos nos sentamos al pie de este. Me sentía tan cansada...
-Verás, al momento de morir, sabemos instintivamente que nosotros debemos superar los asuntos que tenemos pendientes antes de realmente irnos. Y no podrás dejar este bosque hasta terminar. Me temo que debes morir, pero tu cuerpo...Tú te niegas a quedarte sin vida.
-¡Claro! ¡Yo quiero vivir aún más! ¡Quiero formar una familia!- perdí los estribos unos segundos al gritar.
-Lo sé, Hinata...Es que...bueno...según lo poco que yo sé, deberás hacer algo para regresar. Creo que tiene que ver con tu actitud, con tu fuerza a todo. Eres una joven inocente, así que quizá tenga que ver con tus miedos.
-Uno ya se cumplió- le dije a mi primo tristemente- Perderte a ti y a mi papá. Solo queda Hanabi y Takai.
-Es tu turno de ser la fuerte- me dijo antes de desaparecer- Aunque sea solo por un día. Te toca, lo debes hacer.
Suspire. Y cerre mis ojos. Sabía que yo tenía tres grandes miedos: Perder a mi familia, perder a mis amigos...Y perder a mi Naruto.
De pronto, me dieron ganas y comence a correr. Lo raro es que ahora el bosque se había convertido en un lujoso corredor, mi vestido blanco en una bata corta negra de seda y yo estaba trotando encima de una alfombra roja. Pronto, la alfombra se iba convirtiendo poco a poco en un enorme charco de sangre, hasta que me hundí por completo, como si fuera una piscina.
-¡HINATA!- gritaron unas voces. Aterrorizada, me di cuenta que eran seis. Una de Hanabi, otra de Takai, de Kiba, de Shino, de Kurenai y la última de Sakura. Nadé por la espesa sangre hasta llegar ahí, una puerta blanca, la abrí desesperada. El fluído rojo entro poco a poco, haciendo aún más terrorífica la escena de mis pesadillas. Era un cuarto con las paredes forradas de terciopelo azul marino, un enorme ventanal abierto que mostraba una luna roja, el piso de madera y había muebles en todas partes. Un candelabro negro adornado con joyas como el diamante y el zafiro ,con las velas encendidas caía hasta casi rozar mi cabeza. Podría haber sido hermoso de no ser por esa visión...
Mi horrenda visión, Hanabi yacía tirada en el suelo, su tierno rostro estaba bañado en sangre, su camisa estaba desgarrada y llena del mismo fluído. Sus ojos estaban abiertos, su boca no, en una expresión de horror intenso y miedo. En una pared, Takai estaba con los ojos cerrados, la cabeza gacha y una espada lo atravesaba por el estomágo, clavandolo al muro. Kiba, tendido sobre Akamaru, tenía marcas en el rostro, en las manos, y me dieron ganas de llorar al ver como estaba torcido de la parte del ombligo hacia abajo, esa torcedura estaba llena de sangre pura. Akamaru tenía un kunai atravesando su cuellito. Shino estaba descubierto de la cabeza y el rostro, todo este lleno de moscas, tenía un brazo roto y una abertura enorme en su pecho. Kurenai estaba cerca a este, solo que ella estaba de espaldas, me dio tanto odio, dolor y coraje verla con la espalda llena de kunais, shiurikens y demas armas, abajo de su abdomen había un charco de su propia sangre. Sakura estaba colgada de una viga en el techo, sus mechones de cabello cubrían sus ojos, una espada atravesaba su pecho, donde estaba el corazón. Su cuerpo se movía como si eso hubiera sido reciente. Y entre la mata de cabello rosa, pude ver sangre que caía desde su frente hasta su mentón. Quise llorar, pero en lugar de eso aprete los puños con fuerza, y me trague mi coraje. Aunque faltaba otro temor, alguien faltaba ahí, no es que quisiera verlo, solo...No quería que su muerte fuera peor que esas. Nadie se merecía eso. Suspire varias veces, me repetí muchisímas veces "Sé fuerte" antes de llegar a quién más quería...Aún en la obscuridad pude ver una mata de cabello rubio con enormes manchas de sangre...
.-Interrupción Hinata POV-.
-¡Kiba, algo malo le pasa!- le dijo Naruto al castaño. Quizá era algo tonto, pero no tanto como para no saber que el monitor cardíaco se estaba saliendo de control. El pulso de Hinata se aceleraba. Kiba se acercó decidido. Vió a Hinata con penetrantes ojos.
-¡Tu puedes, Hinata! ¡Vamos! ¡Me la debes a mi y a Akamaru, a Kurenai, a Shino, a Hanabi!...-miró a Naruto y torció la mirada. Como si Hinata lo viera, lo señalo- ¡Se la debes a Naruto!
Naruto suspiró. Y con pesar se dirigió al lado de la Hyuga. La miró con fuerza antes de inclinarse hasta su oído. Por instinto, Kiba salió rápidamente de la alcoba y corrió la cortina que daba al otro paciente, sin permitirle ver. Llevaba a Hanabi de la misma forma en que se lleva un costal de papas o una mochila llena de basura (Inner: Así le dices a los cuadernos?)
-Sé que...antes no te prestaba mucha atención. Estaba centrado en mis metas y mis...decisiones. Y no me interesaba el amor. Te conocí y me humanizaste más de lo que creí. Me cambiaste por completo. Y junto a ti logré mi sueño. En el mismo día en que...pasó...- recordó el accidente en el comedor de Hinata- Me llamaron...a mi celular, claro...Y dijeron...que en sus últimas voluntades, la abuela Tsunade...me dejó el cargo. Eso y...la herencia de mis padres. De lo cuál...esto...-sacó del bolsillo de su pantalón naranja una caja finamente tallada con rosas y flores, un broche de oro la sellaba. La abrió lentamente. Y saco del aterciopelado interior un anillo precioso, de oro blanco, tenía grabadas, al igual que el cofrecito, diminutas rosas. Tenía tres piedras, dos diamantes grises de un tono similar a los ojos de Hinata y en el medio, perfectamente colocado entre ambas piedras, un zafiro enorme y brillante, del tono azul perfecto del mar. Al igual que sus ojos, relucía misteriosamente. El toque final era un grabado en el interior que decía "por siempre"- Fue de mi mamá. Y ahora te digo, Hinata Hyuuga...-suspiró, sus ojos se hicieron más grandes aún- Que mi sueño no esta ni un cuarto de completo sin ti- Lentamente le puso el anillo en el dedo anular. Cabía perfectamente, se sorprendió un poco ya que su madre y ella tenían las mismas medidas...-Sé que puede ser solo una frase más, pero...para mí es verdadera. Nunca me sonó tan bien antes. Te amo.
Dos lagrimas cayeron de sus ojos azules, pasaron unos minutos, entonces algo maravilloso ocurrió.
.-Hinata POV-.
No sé que había pasado, pero ahora me enfrente a la imagen de mi rubio en el suelo, lleno de sangre por todo el rostro y cuerpo, con diversas armas en su toráx y yo estaba a punto de llorar. Entonces sentí una maravillosa corriente de enería recorer mis venas, llegando a cada rincón de mi cuerpo. La valentía, literalmente, corría por mis venas, sentí como si él me mirara y me animara. Mire la imagen de nuevo, llena de valor. Ya no me daba miedo. Solo sabia que con protegerlos estaría evitandolo. Aunque la horrenda escena duró solo unos segundos para convertirse en la mejor de mi vida.
Estabamos en un gran campo cubierto de flores, Sakura estaba sentada en un mantel junto a Sasuke-san, ambos abrazados y en brazos tenían a un diminuto bebé. De lejos sus ojos eran negros, pero de cerca, de un tono tan intenso verde bosque que parecían negros. Al lado, Hanabi con Kiba, parecían hablar, luego Kiba le robó un beso a mi hermana. Luego, Kurenai hablando con Shino y Takai, todos sonriendo, el pequeño Asuma palmoteaba intentando tocar una mariposa. Todos bañados bajo el sol. Debajo de un árbol de flores lilas (jacaranda) había una pareja de jovenes, una chica fina y de estatura promedio con un chico alto y fornido. Me sonroje al reconocerme a mí y a Naruto debajo de ese árbol, riendo, y finalmente, besandonos. Vi que mi cuerpo, sumergido en sangre, era de nuevo del tono pálido de siempre y en lugar de la bata tenía unos pantalones pescadores de mezclilla con una blusa de manga corta, que enseñaba un poco los hombros, era de color azul cielo y mi cabello recogido en una coleta. Al igual que con mi visión.
Y sentí que la vida volvío a mi prodigiosamente.
.-Fin Hinata POV-.
Naruto estaba a punto de irse de la habitación cuando sintió que la mano con la que sostenía la palma de Hinata era apretada. Y luego, volteo a ver a Hinata. Sus ojos se abrieron de golpe, su pulso se normalizo. Su respiración era la propia de alguien que acababa de ver su propia muerte. Deseo que no le pasara nada.
Y maravillada, volteó a su lado. Naruto la miraba perplejo. Parecía imposible, pero su rostro se había vuelto más dulce y fino, sus ojos más grandes y brillosos ahora de un tono más claro, un poco más gris. Por extraño que parecíera, ahora su rostro era más bello. Y su sonrojo natural regresó. De un tono floral, claro. Se inclino hacia ella, preocupado.
-¡Naruto!
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Puff...Espero que les haya gustado, promesa de garrita que quedan como 4 capítulos. A lo mucho 6 y de minímo 3. Espero sus reviews, realmente me encanta leerlos, una disculpa si creen que exagere la pesadilla. Y bueno, al fin van a darle algo bueno a Hinata...(Inner: Hum...¿darle algo bueno? Me suena a sex...) Repito: No le hagan caso a esta loca de Inner, disculpenla.
Gracias por su atención.
Atte.
Amaya de Inuzuka. *u*
