Disclaimer: Todos los personajes de Harry Potter son propiedad de J.K. Rowling, esta historia es ficticia; algunos pocos de los nombres y acontecimientos son inventos míos.
Cristal90
HEREDEROS DEL DESTINO
Despertares y amenazas
'Herm espero estés bien! Merlín, por favor que esté bien!'
Todo el estadio se arremolinó entorno al campo de Quidditch, más específicamente alrededor de la castaña; unos por simple curiosidad, otros por sincera simpatía, por preocupación, amor…pero quienes quitaron sin tacto a todos para poder pasar, fueron los capitanes encontrándola inconsciente entre los brazos de una histérica pelirroja ya recuperada. Ginny no paraba de llorar al ver que su mejor amiga no reaccionaba.
- Es mi culpa! Ella esta así por mi culpa! Soy una tonta, yo debería haberme movido o por lo menos estar en su lugar!- sollozaba- Hermy…Hermy…vamos desierta y dime que estas bien…por favor- le pedía con dulzura a la joven.
Al ver la congoja de la chica, el ojiverde habló lo más lógico posible.
- Debemos llevarla a la enfermería-
- Ni lo pienses Potter!- intervino el rubio tomando parte de la conversación- Ella irá directamente a San Mungo con los mejores medimagos. Y yo la llevaré, así que lárgate!- ordenó.
- En tus sueños Malfoy! Ella se queda con nosotros y tú eres el sobrante estúpido hurón!- le retó agresivamente.
- Te equivocas, ya te dije que el que sobra eres tú cara-rajada!- sonrió con sorna- Mione irá conmigo al baile y no contigo porque así lo decidió- declaró arrogante.
- Que te haya tenido lástima es una cosa…y no por eso tienes derecho sobre ella!- exclamó enojado sacando su varita ante las miradas expectantes de los demás alumnos.
- Aún no sabes con quién te metes- el ojigris sacó también su varita conjurando al instante- Stupuffecy!-
- Expelliarmus!- se defendió el moreno rápidamente, ambos hechizos chocaron dando como resultado una pequeña explosión que llamó la tención enseguida conmocionando a los demás aunque la pelirroja seguía como ida.
- Ya verás…-
- Accio varitas!- dijo una voz bastante familiar- Señores, les agradecería que no peleasen, además como la afectada es mi nieta, es mi decisión a dónde se le llevará- explicó- Movili corpus!- apuntó a la castaña elevándola con delicadeza-Si desean verla estará en la enfermería, pero sin peleas- finalizó el anciano director autoritario pero sin inmutarse en lo más mínimo dando media vuelta con su nieta.
- Profesor!- llamó la pecosa saliendo del trance al ver en el aire el cuerpo de Herm- Yo iré con usted! Por favor!- suplicó angustiada alcanzándolo.
- Claro Señorita Weasley, venga- accedió amablemente.
Los que veían la escena seguían como impactados y mudos, Ron se veía bastante preocupado pero no se atrevía a acercarse más, luego la vería en la enfermería sin falta. También Neville, quien la había atrapado, estaba angustiado al lado de una inquieta Luna, pero no quisieron intervenir.
- Bueno no hay más que ver! Diríjanse a sus asuntos, señores!- ordenó la profesora McGonagall recobrando la compostura pues ella misma estaba intranquila.
Sin embargo, una cabellera rubia y otra negra desaparecieron velozmente al ingresar al castillo en pos del director, y nadie pudo detenerles.
Madame Pomfrey ya examinaba cuidadosamente a la chica sacando conclusiones.
- El impacto fue en la parte abdominal, seguramente esa pelota tenía algún hechizo porque fue muy potente- palmó su vientre- Provocó la fractura de cuatro costillas que afortunadamente no hicieron mayor daño- concluyó su examen para ponerle una especie de ungüento verdoso y comenzar a vendarla.
- Entonces, estará bien?- se apresuró a indagar una muchacha.
- Pues teóricamente sí- sonrió- con unas cuantas pociones. Pero me temo que no es muy seguro puesto que hace ya como un año y medio aproximadamente recibió ahí mismo un hechizo que nunca supimos su nombre, que lamentablemente la dejaron algo sensible y puede repercutir ese hecho en su recuperación- explicó la sanadora acomodando a la paciente en una cama para suministrarle pociones de colores variados.
- Pero…a pesar de ello va a estar bien, no?- insistió la pelirroja.
- Como dije, no lo sé Señorita, pero necesita mucho reposo…- el sonido de la puerta la interrumpió, miró a dos jóvenes agitados entrar-…y calma, Señores- regañó.
- Escuché eso de que no sabe si va a estar bien, qué quiso decir?- replicó el ojiverde.
- Eso mismo Señor Potter. No lo sé-
- Si no lo sabe, usted no es competente! Será mejor llevarla a San Mungo con verdaderos medimagos!- reclamó el otro.
- Qué irrespetuoso es Señor Malfoy! Pero para su desgracia ella no puede ser movida más, esta delicada y sería riesgoso- informó indignada.
- Tonterías! Me la llevaré!- insistió.
- Señor Malfoy- intervino por fin el director- Como ya dije, eso lo decido yo y ella se quedará aquí por lo pronto, si se complica apoyaré gustoso su idea.- le dijo bastante calmado.
- Ja, de acuerdo- aceptó molesto- Veremos como sigue- se cruzó de brazos arrogante.
- Mientras tanto yo no voy a dejarla- declaró Ginny resuelta.
- Tampoco yo- secundó Harry.
- Mucho menos yo, pero estar con ustedes le hará daño y a mí también-
- Nadie te obliga a quedarte hurón. Mejor si te vas!-
- Dije que no me marcharía. Tú lárgate San Potter!-
- Suficiente! No sé si recuerdan que ella esta delicada- silenció Pomfrey.
- Cierto, por lo tanto ustedes pueden venir a verla cuando gusten pero no a la misma hora.-miró a los buscadores-No acepto discusiones.- sentenció.
- Si profesor…- se resignaron- Pero yo me quedo ahora-
- Esta bien, la cuidas porque volveré más tarde-
- No me queda de otra, pero regresaré muy seguido-
Ambos se retiraron junto con el anciano quedando solamente las dos jóvenes en la enfermería, la ojiazul sosteniendo con delicadez la mano de su amiga, diciéndole dulcemente.
- Gracias…
Hermione caminaba sin rumbo por un basto campo compuesto de un suave pasto, fresco y vivo, a su alrededor podía ver hermosas flores de muchos tamaños y colores, no se dejaba de maravillar por el lugar tan desconocido pero a la vez cautivante. Se recostó para observar la puesta del sol entre unas montañas, observó cómo el cielo iba tornándose de diversos colores, la luz poco a poco dio paso a la oscuridad y esta se fue llenando de estrellas e hizo su aparición la luna llena con toda su luz blanquecina., sin embargo algo pasó y esa viste se extinguió, cada estrella desapareció y la luna se ocultó, el aire se tornó gélido y la castaña se alteró levantándose rápidamente. La joven no podía ver absolutamente nada pero siguió caminando hasta que divisó la luz de unas antorchas, corrió hacia allí esperanzada pero lo que encontró la dejo sin aliento; tumbas, tumbas era todo lo que veía, cientos de ellas, recorrió el lugar tratando de hallar la salida pero un impulso la obligó a detenerse frente a unas lápidas leyendo su epitafio: "John y Helen Granger, esposos y padres queridos" 'no era cierto, era una ilusión' corrió asustada tropezando con otra tumba: "Albus Dumbledore querido abuelo y gran mago" 'no! otra farsa, no, no…' otra más: "Ginebra Molly Weasley gran amiga" 'no, no!' "Ronald Billius Weasley gran amigo" 'no, Ron, no! "Neville Longbottom" "Luna Lovegood" 'por qué! ya basta! BASTA!' se acercó a una lápida un poco más apartada no pudiendo resistir el leerla: "Harry James Potter, gran auror y amigo, descansa" 'No! Harry, no! Él no debe morir, no…NOOOO!...
- Noooo!- gritó ella abriendo los ojos bruscamente levantándose de la cama, estaba sudando copiosamente.
- Herm, calma, tranquila- le habló su amigo despertándose para tratar de ayudar a su histérica amiga.
- Harry?- lo reconoció- Oh Harry eres tú! Estás bien¿Qué ha pasado?- preguntó emocionada para Lugo palparse el abdomen ante un dolor agudo que la invadió.
- Sí, soy yo, estoy muy bien y yo debería preguntarte eso porque tú fuiste la que se accidentó- al ver la cara confusa de la joven agregó- Ya sabes, en el partido-
- Ah, ya lo recuerdo- 'recuerdo como trataron de matar a Gin' pensó enojada- ¿Cómo está Ginny?-
- Pues físicamente muy bien pero muy preocupada por ti- sonrió- se alegrará de que ya hayas despertado.-
- ¿Cuánto tiempo llevo así?-
- No mucho, solo dos días, pero nos tenías angustiados- sinceró- Pero no me has respondido ¿cómo te sientes?-
- Bien…-vio la mirada de incredulidad en su amigo y dijo- Bueno mejor- aunque ciertamente le dolía el cuerpo horrores.
- Y dime¿porqué gritaste al despertar?-
- No lo recuerdo- mintió ella- seguramente una pesadilla o algo así-
- Sí, seguramente…- dijo suspicaz- Bueno será mejor que…- alguien interrumpió.
- Mione! Ya despertaste, una grata sorpresa- exclamó un rubio empalagosamente para luego mira con desprecio al moreno- Ya puedes irte Potter-
- Claro…- aceptó este a regañadientes con lo que casi le da algo a la castaña- …solo lo hago por su salud- aclaró apartándose- Adiós Herm, volveré- despidió retirándose.
- Te sientes mejor?- preguntó el ojigris acercándose a la cama de la joven.
- Sí Draco, gracias. Me duele un poco el estómago, esa bludger hechizada iba a matar…- declaró con doble intención.
- Exacto- corroboró el joven- pero claro que no era para ti sino para la Weasley- arrastro sus palabras- y no debiste interferir- susurro tétrico- todo fue planeado; la bludger la golpearía sin que la pobretona se moviera un milímetro…-
- Un Imperius…- dedujo
- Muy bien, siempre tan lista…eso sería para advertir a Potter y a su hermano sobre el peligro inminente, además de aventajarnos en el juego-hizo una mueca amarga-…pero cara-rajada atrapó la snitch y tú salvaste a la Weasley- se aproximo para susurrarle- tendrás que dar una muy buena explicación a mi padre-
- Lo haré no te alteres-
- Que bueno, porque mañana viene…- informó- Nos vemos luego, espero te recuperes pronto- besó su mejilla secamente y se fue.
- Demonios…- masculló.
Casi enseguida la puerta de la enfermería se volvió a abrir dejando ver a una chica con cabellera rojiza.
- Hermy! Me dijeron que ya habías despertado y eché a correr hacia acá- soltó la chica abalanzándose hacia ella- ¿Cómo estas?-
- Mucho mejor Gin, gracias- respondió algo adolorida por el abrazo de su amiga.
- Gracias? GRACIAS¿Cómo que gracias?- gritó la joven- Yo te doy las gracias por salvarme, no sé que me pasó, fue mi culpa- sollozó apretando aún más a la castaña provocándole una mueca de dolor pero sin apartarla.
- Ya Gin…no te pongas así- respiró- No fue culpa tuya, fueron los mortífagos- confesó haciendo que la pecosa terminará impactada su abrazo, dándole alivio a la otra.
- ¿Qué dices?-
- Así es, ellos planearon esto, solo era una muestra de lo que podían hacer y no pudiste reaccionar porque te lanzaron un Imperius-
- Pero ¿cómo soy tan tonta? debí prepararme más…estamos en tiempos peligroso y no me lo tomé seriamente…perdóname- musitó aún con lágrimas.
- Cálmate ya, prometí cuidarles y eso hago-
- Oye? Seguro vieron o supieron lo que hiciste, no te meterás en problemas verdad?- inquirió intranquila.
- No lo creo, pero me las arreglaré para excusarme, deja eso en paz- aseguró- Pero tú, y ale dijiste algo a ese chico?- cambió de tema.
- Pues yo…eh, este, yo…eh, no- contestó nerviosa.
- ¿Y qué esperas? A que Snape decida repartir alegría para Navidad?- ironizó divertida dejando a su amiga pensativa- Anda, vete ya y no te atrevas a regresar si no haces eso- amenazó, obligando a la ojiazul a salir apresurada del lugar.
Ya en la tarde la visitó su amigo Ron con Luna y luego un colorado Neville.
'Ufff, el amor….cierto, no he pensado en eso últimamente, hace tiempo creía que me gustaba Ron pero descubrí que no era verdad. No me he dedicado a descifrar mi corazón como todas las chicas, claro que no soy como todas…pero no sé qué hacer' apartó eso de su mente al tiempo que bebía, por órdenes de Madame Pomfrey, una poción para dormir.
Volvió a despertarse ya de madrugada, volteó a su alrededor descubriendo desconcertada una figura durmiendo en la silla al costado en su cama.
' Harry…así que tú has velado mis sueños estas noches, eh? por eso ayer te encontré aquí…gracias, tú siempre apoyándome, cuidándome, gracias. Amigo…¿amigo? sí uno de mis dos mejores amigos…¿solo eso, mejor amigo? No, eres algo más, siempre junto a mí, constante, salvándome, reconfortante, que entiendes mis palabras, viendo mi interior…¿quién puede hacer eso? una amigo no, un mejor amigo no, quién? un ser muy querido podría ser, pero solo eres mi amigo, a ti te gusta Ginny y tú le gustas a ella….un momento, no, no ,no, a Ginny le gusta nEville y a Neville le gusta ella, entonces a ti ya no te gusta Ginny, pero quién? oh'- entonces recordó todos eso sonrojos, su extrema preocupación, nerviosismo, tanta atención, el día del anuncio del baila la frase que nunca completó, el hecho de estar ahí con ella…comprendió todo, ero ella qué sentía?-'Yo qué siento? Lo quiero, sí, es más que un simple cariño, porque sin notarlo le correspondo…Talvez demasiado tarde, cuando nuestros caminos se separaron, cuando estamos en bandos contrarios, cuando lo nuestro nunca podría ser…¿por qué? por culpa del mal que nos impide todo, el amor libre que juré defender ni yo misma lo puedo descubrir y disfrutar. Creo que no nos queda más que hablar sin palabras, vernos sin miradas, alegrarnos sin sonrisas, llegar a amarnos a distancia…hasta que Voldemort deje de ser una amenaza sabrás lo que siento. Lucharé porque ese día llegue…Harry'
En ese momento el chico abrió los ojos encontrándose con unas orbes ambarinas, tan hermosas, cálidas, puras y sinceras mirándolo. Ella a su vez descubrió esos ojos esmeralda tan llenos de amor, preocupación, incertidumbre, calidez y sinceridad. Un instante que pareció eterno, terminó.
- Harry ¿haz estado aquí todas las noches cuidándome?-
- Sí 'siempre cuidándote' pero he de irme, Malfoy vendrá 'lamentablemente' pero sabes que regresaré 'eso sin dudarlo' hasta pronto- y salió del lugar sin decir más dejando a la joven ensimismada.
- Buenos días, Jane- solo una persona la llamaba por su segundo nombre.
- Buen día abuelo- respondió con una gran sonrisa.
- Espero que te sientas mejor, sé que si- sonrió- Me han dicho que Narcissa viene a Hogwarts, sospecho que te metiste en un pequeño problema, del cual estoy seguro saldrás-.
- Correcto abuelo, pero debo pedirte que convenzas a Madame Pomfrey de que me deje salir ahora mismo, no puedo mostrar debilidad.-
- Hablaré con ella, oh mira ahí viene- hizo un gesto a la mujer para que se acercara.-Poppy, mi nieta desea irse de aquí en estos momentos ¿será posible?-
- ¿Se ha vuelto loca?- la miró escandalizada- Las pociones que toma reparan una costilla máximo pro día, se rompió cuatro y apenas sanará la última hoy, además del golpe y si completa sanación.- regañó severa- No, no puede.-
- Debe hacerlos, soportaré el dolor y me cuidaré mucho- suplicó Hermione.
- Vamos Poppy, es mi nieta ¿qué Dumbledore miente?- suplicó también uniéndose a su nieta en la cara de niño bueno.
- Ashhh, no hay remedio para su testarudez.- se resignó al mirarlos- Puede irse Señorita- dijo irritada alejándose de ellos.
- Jane, solo cuídate mucho-
- Sí abuelo, todo lo que pueda. Luego debo hablar contigo de algo muy importante- él asintió retirándose del lugar.
La joven se recostó un rato y luego se vistió con una de sus túnicas soberbias, conservó el vendaje de su abdomen, se maquilló ligeramente, salió de la enfermería con paso tambaleante, por su dolor aún intenso dirigiéndose, al Gran Comedor, cuando llegó a las enormes puertas respiró hondo y las empujó entrando como si no tuviese nada.
Los que se encontraban desayunado dejaron sus platos para mirarla un tanto desconcertados por su salida prematura de la enfermería.
Sus amigos se preocuparon mucho al respecto, sabían de su estado y sabía que sufría aunque no lo exteriorizara, se preguntaban también por qué salió tan precipitadamente de cama. Harry no aguantó y se puso de pie con la intención de ayudarla pero a una significativa mirada de ella, se retractó sentándose nuevamente. En eso Draco sí que se levantó presto a ofrecerle su brazo para que se apoyara, ella lo tomó sin muestra de que lo agradeciera y se sentaron en la mesad e Slytherin a desayunar.
- Creí que no debías salir de la cama hasta la próxima semana- sonrió arrogante- Si tenías tantas ganas de verme yo habría ido más tarde-
- El que no debiera no significa que no pudiera- le devolvió la sonrisa- Y no deseaba estar más ahí, no verte lo hubiese soportado muy bien-
A esto el rubio platinado rió por lo bajo complacido en que le siguiera el juego. Una joven se les unió enseguida.
- Mione que gusto que ya estés recuperada 'Oh no, Parkinson ya abrió la boca, debo soportar el dolor de estómago y el dolor de cabeza ahora…' debo ponerte al día lo más pronto posible, ese maquillaje por cierto te favorece y… 'Sí, definitivamente me dolerá la cabeza'. Se quejó mentalmente mientras oía el interminable discurso de Pansy que sinceramente la hartaba.
Las clases comenzaron si ningún contratiempo, los profesores del ofrecían a Hermione que si lo deseaba fuese a descansar pero ella se negó educadamente alegando, o más bien mintiendo, acerca de que se sentía de maravilla. Durante la clase de pociones, donde por cierto le iba mucho mejor con Snape que se limitaba a ignorarla, arribó la visita que la joven esperaba desde que se levantó.
- Severus, un placer- saludó cortésmente la Señora Malfoy entrando a la mazmorra con aire en extremo arrogante.
- Igualmente Narcissa, qué se te ofrece?- respondió "amablemente" según él.
- Si no es mucha molestia, me permitirías unos minutos a la Señorita Dumbledore y a mi hijo?- Potter, Weasley y Longbottom la miraron alarmados aunque guardando apariencias.
- Por supuesto, todos tuyos- accedió siseante.
'Bien, es momento de mostrarte firme, segura, vamos muéstrate indiferente, yo puedo' se repetía mentalmente la chica rizada al tiempo que se levantaba junto a su blondo acompañante para seguir a la Señora Malfoy, que estaba segura era falsa.
Los tres llegaron a una habitación casi inmediata, entraron con rapidez y l adulta conjuró un Silencius al lugar, mientras más seguro mejor.
De pronto la rubia cambio su apariencia, ahora era la intimidante figura de un hombre maduro igualmente rubio e igual de arrogante, era Lucius, obviamente no podía presentarse así al Colegio, porque lo arrestarían, además a su esposa no le importaba prestarle su apariencia.
- Bien- caminó por la habitación ligeramente alterado- Me encantaría que me explicaras tu peculiar comportamiento- dijo arrastrando las palabras.
- No creo que la necesites, puesto que ni siquiera me pusieron al tanto de ese plan.- se resistió a contestar la joven fríamente.
- Por tu reacción estúpida fueron las precauciones- sonrió- pero bueno, los muggles son los que ya pagaron tu deuda…-
- ¿A qué te refieres?- le tembló la voz imperceptiblemente, pero el joven Malfoy lo notó y de alguna manera se sintió mal de haber propiciado todo eso.
- No creo que necesites de explicación- repitió su misma frase con sorna impresa en cada una de sus palabras-
- De acuerdo- se resignó la ojimiel angustiada por la situación de sus padres- Mi comportamiento no tuvo nada de raro- comenzó provocando que los rubios levantaran una ceja incrédulos- Verás, fue por seguridad, no crean que mi abuelo es tonto ni mucho menos, alguien conjuró una maldición imperdonable en pleno partido de Quidditch y otro hechizó una bludger, supo que fueron unos Slytherin pero no quienes…aunque si llegaban a matar a Weasley seguro los descubrirían llegando hasta ustedes, hacia nosotros- sonrió con sarcasmo- Blaise y Pansy son muy descuidados en cubrir rastros-
- Y supongo que te interpusiste para salvarlos- ironizó el hombre con duda
- Para salvarme de que no abrieran su boca, además con mi entrenamiento era seguro que no me pasaría nada y convencería a mi abuelo de que había sido un accidente, un chascarrillo un poco pasado, pero no un intento de homicidio- finalizó altivamente dejando a los hombres sin más reclamos plausibles.
- No te pases de lista, Hermione- Lucius la sujeto del brazo con rudeza- Los muggles sufrieron una dosis de tortura, pero es lo último, si pasa otra cosa inusual respecto a ti… bueno mejor considéralos muertos- amenazó el rubio soltándola.
- No pasará nada- respondió con odio.
- Eso espero- se volvió a transformar en su esposa agregando- Nos veremos- y se retiró sin más con una mirada dura como el hierro.
Los estudiantes se quedaron un momento más en silencio, esperando de alguna manera que el otro dijera algo, hasta que Malfoy soltó una risita.
- ¿Qué te parece tan gracioso?- inquirió ella.
- Pues que dijeras una mentira tan convincente- declaró calmado sorprendiendo a la castaño por su actitud tan relajada, al fin y al cabo ella había echado a perder su plan.- Además de que eso me dice que ya no eres la niña sabelotodo-no-rompo-ni-un-plato- se mofó divertido.
- Oh, ya cállate Draco, anda regresemos a clases- sugirió caminando trabajosamente hacia la salida.
- Mejor apóyate en mí- ofreció su brazo- Eres fuerte pero eso hubiera matado a cualquiera, sé que te duele- dijo casi con gentileza el joven.
Ella lo miró un rato decidiéndose, su padre había torturado a sus seres queridos, pero…él no era su padre, aceptó su ofrecimiento internamente agradecida.
Harry miró a la pareja de jóvenes regresar a la mazmorra demasiado juntos para su gusto, una sensación de celos lo invadió, jurándose hacer algo algún día cercano.
Los amigos se reunieron el su Sala Común en la primera oportunidad que tuvieron, rodeando a la castaña interrogantes, Ginny ya había sido informada de que la madre de Malfoy había hablado en privado con ellos y estaba preocupada.
- Hermy, qué pasó?-
- Nada importante- respondió con bastante indiferencia.
- Vamos, dinos Herm, te amenazó!-
- Si lo hizo que pueden hacer, Harry?- siguió inexpresiva.
- Creo que ya te esta afectando eso de juntarte tanto con Malfoy- intervino el pelirrojo a la vista de una posible discusión entre sus amigos.
- Lo lamento- suspiró la joven Dumbledore recobrando su tono dulce- Todo es tan complicado…- tomó asiento en un sofá.
- No te preocupes, yo nunca te abandonaré- consoló Potter abrazándola con ternura.
- Ey!- reclamó Neville- Nosotros no te dejaremos sola- apoyó el joven.
- Gracias- una lágrima solitaria resbaló por su tersa mejilla tan cuidada como el resto de su cuerpo, por fuera estaba en excelentes condiciones, pero por dentro vivía incitada por el miedo, la confusión y un dolor inmenso en su corazón que probablemente se hacia cada vez más duro…no, ella no quería.
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Perdón, de verdad, es que ya entre a la escuela y pues me han dejado algo de tarea, pero lo importante es que ya subí otro capítulo más del fic, espero de verdad que les haya gustado y por favor dejen REVIEWS aunque no lo merezca por la tardanza, vamos hagan un intento, solo es un clic en Summit Review y listo.
Agradecimientos a fRaNbLaCkOp; espero de verdad que te guste el fic, a brisa2006; gracias por tus palabras ya me has animado con ellas, a AndyPotterGranger; muchas gracias por decirme que te esta agradando, perdona la tardanza, y por supuesto a Liz Echizen; muchísimas gracias por tu apoyo, y no creas que no he leído los caps de tu fic que cada vez es más interesante, gracias nuevamente, saludos
Bueno creo que eso es todo por el momento, se cuidan mucho y pongo una frase que dijo mi profe. de Lógica, obviamente citando a Santo Tomás :
"Prefiero creer en lo que me digan, a que se condenen por mentirosos"
Se cuidan mucho.
Se despide
Cristal90
