Capitulo 10: El regreso de un viejo amigo.

Aeropuerto internacional de Tokio, 9:30 Am.

Makoto y Sekai se encontraban esperando en el aeropuerto la llegada de alguien.

Sekai tenía bastante curiosidad por saber de quién se trataba. La única vez que había visto a Makoto CASI, tan feliz como en esta ocasión, fue cuando se reconciliaron en el hospital.

¡Atención!- Escucharon que decía la anunciadora- El vuelo 357 desde Hokaido, está arribando.

-Al fin llego- Murmuró Makoto.

A continuación, vieron como un gentío empezaba a desembarcar del avión

-¡Tsubasa!- Gritó Makoto saludando con la mano en dirección a una familia.

Dicha familia estaba integrada por un hombre de unos 40 años (Sekai pensó que debía de ser el padre), el hombre era de la estatura promedio de un adulto, tenia pelo rubio y corto, además de tener ojos rojos.

Una mujer que debía de ser la madre, aparentaba la misma edad que su marido, tenía la misma estatura de Youko, además de tener pelo y ojos color azul eléctrico, el pelo le llegaba hasta la espalda.

Y por último, un chico de unos 15, 16 o 17 años, era más bajo que Makoto por tan solo por un pelo, tenía el cabello azul como el de su madre, y le llegaba casi a los hombros, tenia ojos iguales a los de su padre.

El chico tan pronto volteo en la dirección en donde se encontraban, salió esprintando hacia donde ellos se encontraban.

-¡Makoto, viejo amigo!- Exclamó el muchacho que respondía al nombre de Tsubasa.

El chico se abalanzó a abrasar a Makoto con suficiente fuerza como para que ambos perdiesen el equilibrio y ambos cayesen.

Sekai no pudo evitar dejar escapar una pequeña risita ante lo sucedido, dicha risita no paso desapercibida para el chico peliazul.

Cuando ambos se pararon, el muchacho, preguntó.

-¿Qué ocurre Makoto? ¿No me vas a presentar a tu amiga?- Preguntó en tono burlón.

- Un gusto, Sekai Saionji, soy la novia de Makoto- Se presentó la castaña.

El chico abrió los ojos sorprendido y después señalo varias veces a Makoto y a Sekai.

-¿Tú ye ella novios? ¿Es joda, cierto?- Preguntó.

-No, no es broma. Y por cierto, creo que tú también deberías presentarte- Respondió Makoto con burla.

-¿Dónde abre dejado mis modales?- Murmuró para sí mismo antes de recuperar la compostura y agregar- Un gusto, Tsubasa Okada, soy un viejo amigo de Makoto.

-Cambiando el tema, voy a ayudarte a llevar tus maletas a tu casa, tengo curiosidad de ver tu casa- Comentó Makoto.

-¡Hi!- Respondió el peliazul.

Más tarde, edificio de apartamentos cerca del centro de Tokio.

-Cuantas maletas- Murmuraba Makoto al tiempo que entraba en el apartamento cargando la última maleta, si es que se le podía llamar la última, ¡Habían cargado unas 10 maletas enormes! ¡Y lo peor es que ni siquiera había llegado el camión de mudanza! Era obvio que su familia tenía bastante dinero.

-Jejejeje- Tsubasa soltó una pequeña risita.

-Bonito apartamento- Comentó una alegre Sekai.

El apartamento era en verdad grande.

Contaba con la sala, la cual tenía 3 sofás y una mesa de té, estaba pintada en su mayoría de rojo; la cocina era eléctrica; y por último, contaba con 4 habitaciones y 2 baños.

-Gracias por la ayuda, Makoto- Agradeció el sr Okada al pelinegro.

-No hay de que, sr Okada.

-Por cierto ¿Quién eres tú, jovencita?- Preguntó amablemente la sr Okada.

-Soy Sekai Saionji, la novia de Makoto, un gusto- Se presentó la castaña.

-Tsubasa, me gustaría que te contáramos algo ¿Nos acompañas afuera?- Pidió el pelinegro.

-Sin problema- Respondió el peliazul.

Sekai, Makoto y Tsubasa salieron a caminar, trataron de buscar una zona donde no hubiera mucha gente, Makoto y Sekai se imaginaban que Tsubasa tal vez podría gritar de la sorpresa, y ellos no querían que hubiese demasiada gente escuchando.

Al fin llegaron a un parque un poco apartado, estaba prácticamente vació.

-Tsubasa, creo que es hora de que te lo digamos- Habló Makoto.

-¿Qué ocurre?

-Pues veras…- Makoto dejó escapar un suspiro antes de agregar- Sekai y yo seremos padres.

La pareja de novios esperaba cualquier reacción por parte de Tsubasa a excepción de la que escucharon…

Una carcajada.

¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA! ¡MUY BUEN CHISTE MAKOTO! ¡EN SERIO EXCELENTE!- Y continuó carcajeándose descaradamente frente a Sekai y Makoto, los cuales lo miraban con una gota de sudor tipo anime.

Cuando el peliazul finalmente logro calmarse dijo- Ya, en serio ¿Qué me querían decir?

-Te dijimos la verdad Tsubasa, Sekai y yo vamos a ser padres.

Tsubasa abrió los ojos de par en par. El y Makoto se conocían desde los 5 años, sabían casi todo sobre el otro, y podían saber fácilmente cuando mentían. Y en está ocasión, no vio pizca alguna de mentira.

Quedó en estado de shock.

-¿Okada-san? ¿Estás bien?- Preguntó la castaña.

Tsubasa recuperó un poco la compostura y agregó.

-Sí. Emmm… solo, necesito un respiro- Dijo antes de desmayarse ahí mismo.

-¡Tsubasa!/¡Okada-san!- Gritaron Makoto y Sekai respectivamente al mismo tiempo.

Continuara…