·› The simple things

—Creo que fue una mala idea traer a los niños de Miroku y Sa- —se calla un momento mientras esquiva algo que parece un tubérculo, con un rápido movimiento de cabeza, mientras frunce con más fuerza el ceño—. ¡SHIN, DEJÁ DE TIRARLE ESO A TU HERMANO!

Río sin poder evitarlo, mientras tanto los niños de nuestros amigos, como Yune y los niños de la aldea se paralizan en su lugar y miran con curiosidad el rostro envuelto en llamas infernales de mi esposo. Jinenji se sienta a mi lado trayendo varias tazas con té sobre una bandeja. Sonríe con ternura mirando a los niños mientras vuelven a su juego luego de que mi risa le quitara toda la seriedad al grito espartano de Inuyasha.

—Estos críos son unos malditos salvajes…

—Yune no se está portando mucho mejor —agrego. Nuestra niña, a pesar de estar cerca de cumplir el año, corre de aquí para allá cubierta de tierra y barro. Todos los niños juegan juntos, corriendo alrededor, cayendo, levantándose… El rostro de Inuyasha se suaviza mientras se gira a verme.

—Bleh, son niños después de todo.

Jinenji se muestra de acuerdo mientras los ve correr. Luego su vista vaga más allá, donde Mei y Miu recogen hierbas medicinales para la aldea, junto a una joven mujer de cabellos castaños y largos, recogidos en un simple rodete en la cabeza.

—¿Cómo estás tú?

El gran demonio se gira hacia mí, con esos ojos celeste que lloraron al volver a verme en el Sengoku. Parece agotado y su mirada denota el dolor que sus actos intentan ocultar. Inuyasha se inquieta levemente a mi lado, moviendo las orejas y sin quitar la atención de los niños.

Esta es la visita más triste que le hacemos a nuestro gran amigo, y no puedo evitar que se me forme un nudo en la garganta al verlo así. Intenta parecer fuerte, lo puedo ver. Jinenji ha cambiado mucho desde la vez que lo conocí, y mucho más junto a su nueva esposa, la humana que cuida de Miu y Mei, de modo que supongo que esta nueva fortaleza es parte de esos cambios.

—Sabía que iba a pasar… pero uno nunca está listo para dejar ir a su madre.

La carta que recibimos, escrita en su puño y letra, nos relataba los últimos días de la anciana mujer. Una enfermedad la fue consumiendo poco a poco hasta que acabó con su vida. La última vez que la habíamos visto había sido a los pocos meses del nacimiento de Yune, y aún se encontraba jovial y lista para sonrojarse por sus recuerdos.

Apoyo una de mis manos sobre el marcado brazo de Jinenji. Él me dedica una sonrisa que no termina de esconder todo el cansancio que siente.

—Los humanos se van muy pronto —masculla Inuyasha poco más allá. Está a mi lado, mirando a Yune jugar con los niños del pueblo, con los hijos de nuestros amigos—. Esa es nuestra maldición, deberás acostumbrarte.

—Lo sé —asegura Jinenji—. Gracias por haber venido.

Mi vista se pierde entre las sonrisas de los que considero mis sobrinos. Pienso en lo dicho por Inuyasha, y la resignación que se escucha en sus voces, en sus sombrías miradas, me golpean con fuerza. Me cuesta mucho retener las lágrimas que finalmente terminan bajando por mis mejillas; lloro porque ellos no van a hacerlo, y está mal.

Tanto Inuyasha como Jinenji me toman de la mano, sin apartar la vista de los niños, mientras yo intento retomar la calma.

—No te preocupes, Kagome —me dice él. Sus ojos parecen más grandes que antes y su rostro más bello. El agarre de Inuyasha se intensifica un momento mientras me seco las lágrimas—. Aunque parezca que está mal, todo lo vale por las personas adecuadas.

Me quedo mirándolo durante largos segundos, levemente impactada por sus palabras.

—Supongo que tienes razón —suelta Inuyasha a mi lado. Me giro a verlo y de nuevo su mirada se enfoca en los niños, que se detienen de jugar para saludarle con el brazo. Inuyasha les dedica una sonrisa, y su mano se aferra con fuerza a la mía.

Pero todavía me siento mal.


# Prompts: primavera & pesar.
# Palabras: 697.

Nota:

Ya sé lo que van a decir (?), pero es que las vacaciones traen de todo menos inspiración. A joderse. La suerte es que hay muy buenos fics dando vueltas por el fandom y son el empujón perfecto para escribir un poco más de una de mis parejas favoritas. Tengo varias ideas para ellos, y también para muchos otros personajes. Esta vez, me gustó traer a la mente a Jinenji. Creo que habrían sido grandes grandes amigos por muchos años. ¿Ustedes creen igual?

Espero leerlos en el próximo. :) ¡No se olviden dejar su review!

Mor.

Pd. A ver si el próximo es mañana. Yay!