CAPITULO 10


personajes de Masashi Kishimoto


Sakura abrió la puerta y encontró a su marido del otro lado

-¿Estás bien?- se hizo a un lado para que él pasara -¿En dónde estabas, me preocupaste-

Sasuke se dirigió a la cama y tomó asiento -Necesitaba aire-

La pelirrosada se sentó en sus piernas y le dio un corto beso, después bajó a su cuello

-Hoy no Sakura- el azabache la apartó -Me siento muy cansado-

La chica intentó sonreír, -tienes razón querido- recorrió la cama para recostarse en su lado, mismo movimiento que hizo su esposo, apagaron las luces a sus costados -te amo, Sasuke- pronunció

-Descansa, Sakura-.

Lentamente el sueño se fue apoderando de su cuerpo y mente hasta que se quedó dormido pensando en una mujer que no era su esposa.

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Habían pasado tres meses desde que fue asignado como el guardaespaldas de la pelirroja, en ese corto lapso de tiempo había sido capaz de ver partes de ella que ocultaba a los otros y eso le provocaba una pequeña punzada en el pecho.

Ella era más sensible de lo que aparentaba ser, aunque nunca era menos determinada. Siempre asistía a la universidad mientras él esperaba fuera por ella y a pesar de lo que muchos creyeran Karin era brillante.

Algunas noches estudiaba hasta quedarse dormida en su escritorio, entonces Sasuke la cargaba entre sus brazos y la colocaba en la cama, parecía tan tranquila y viéndola así de cerca se daba cuanta lo hermosa que era.

Una de esas noches Sasuke la recostó en la cama y a cubrió con su sábana mientras la contempló por unos instantes, la pelirroja se movió un poco

-Sasuke- salió de sus labios, era la primera vez que lo llamaba por su nombre y lo había hecho en sus sueños. El guardaespaldas se apartó y cerró la puerta cuidadosamente pensando que quizás nunca volvería escuchar aquellas palabras y se sentía muy bien cuando su nombre salía de aquellos labios.

Mientras más avanzaba la noche más se apoderaba Karin de sus sueños, cada primera vez que compartieron juntos estaba ahí como siempre, por segunda vez en ese día Sasuke pensó que tal vez había tomado una decisión equivocada.

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Sasuke despertó temprano aquella mañana y vio a Karin bajando las escaleras con una bolsa en su mano derecha

-¿A dónde vas tan temprano?

-Me voy de viaje primito- dijo con una sonrisa la joven heredera y se colocó los lentes de sol – me saludas a Sakura- bajó más rápidamente las escaleras y Sasuke se apresuró para tomarla del brazo

-¿Estás loca? No puedes irte así, es peligroso que vayas tú sola

-Primero, suéltame- dijo molesta con su mirada desafiante como de costumbre- y segundo: no voy sola

-¿y con quién vas entonces?- soltó

-Conmigo-

No podía creer lo que escuchaba, Sasuke volvió la vista para encontrarse con Suigetsu parado frente a la puerta con ropa de playa y con una sonrisa de idiota que no hacía más que ponerlo furioso.

Cuando Karin vio la expresión de Sasuke sonrió para sus adentros

-Karin no puedes hablar en serio-

La chica se movió de su lado y caminó a la salida – mírame- fue lo último que dijo

El pelinegro se quedó congelado en su lugar mientras los veía marcharse, todos sabían lo que Suigesu sentía por Karin y ahora que ellos estarían solos en la playa cualquier cosa podría pasar, pero su amigo estaba malditamente equivocado si creía que él lo permitiría.


GRACIAS POR LEER

contestaré pronto sus mensajes :D