Promesas


Yoh abre sus ojos de par en par, siente cómo el filo de la espada de ése sujeto atraviesa su pecho y fuertemente es empujado hacia atrás.

-YOOOOOOHHH!

Hao no puede controlar la ira que corre por sus venas. Con todas sus fuerzas ataca al asesino, haciendo que éste deje la espada en el cuerpo de su hermano mientras es aventado hacia un muro con tanta potencia, que termina por atravesarlo.

El joven corre de inmediato a sostener a su hermano.

-¿Qué demonios has hecho? – dice sin poder evitar el nudo en su garganta. El ser maligno ha atacado puntos vitales.

-Creo… -comienza a decir– Que... me descuide – Sonríe con dificultad mientras un hilo de sangre comienza a adornar su boca.

-Yoh… - Casi no puede controlarlo, un par de lagrimas dan un corto paseo por su mejilla.

El menor de los gemelos alza una de sus manos para secar un poco las lágrimas de Hao

-Cum…mple… con.. tu… pr..promesa… - Toma firmemente uno de los hombros de su hermano – pro…tege… a An… Anna… y… a… m..i …hijo

-No… Yoh… no bromees… ¡Maldición! No te despidas…

El joven sonríe levemente – Her….ma…no….

Hao abre los ojos de par en par. Siente como el cuerpo del joven gemelo se relaja completamente y la mano que estaba en su hombro se resbala con facilidad y cae secamente al suelo. Mira su rostro, su sonrisa no se desvanece.

-¿Y…Yoh?... – lo sacude un poco –¿YOH? – vuelve a intentar… pero nada. Se queda por infinitos segundos esperando aunque sea una leve reacción... pero es inútil. Ya resignado, abraza el cuerpo de su hermano con firmeza –¡YOOOOOOOOOOHHHH!

Los demás chicos, que están repartidos por el campo de batalla, miran atónitos. No pueden creer lo que ven sus ojos. Su mejor amigo, el que los unió a todos para formar una gran familia….

Pero la atención se ve rápidamente variada hacia una figura que sobresale de algunos escombros…

-Creo que se me paso la mano…. – comenta al aire – Pues bien…. Tanto te duele que se vaya… pues… - Dirige su mirada hacia Hao – Te ayudaré a que lo acompañes – sonríe

Los chicos miran al aludido. Quedan sorprendidos por la mirada de éste dirigida tan sólo a ese sujeto.

Hao deja el cuerpo que se encontraba en sus brazos a un lado. Dejándolo con cuidado en el suelo. Sin evadir ni por un segundo la mirada de ése personaje.

-Te mataré…. – Dice mientras se pone de pie – ¡TE MATARE!

La mano de Hao se alza hasta donde está su hermano bajo ella. Del cuerpo de Yoh sale una potente luz blanca que inmediatamente se posa en su mano.

-Ayúdame Yoh… - susurra el chico cerrando sus ojos – ¡FUSIÓN DE ALMAS!

Los demás se sorprenden, el cuerpo de Hao comienza a brillar al instante en que Yoh se apodera también de su cuerpo.

Toma la espada que estaba aun en la mano del cuerpo – Amidamaru… - Todos se sorprenden ante la voz que sale, no es una sola, son dos voces que suenan al unísono. El espíritu aludido obedece y se pone justo detrás de él - ¡POSECION DE OBJETOS! – inmediatamente la espada que está en la mano derecha comienza a brillar de tonalidades blancas a celestes, mientras que la que está en la mano izquierda brilla de rojo y anaranjado con el poder de fuego de Hao.

Luego mira desafiante a su objetivo.

-Parece que esto se pondrá divertido… - sonríe el sujeto quien se pone en posición de batalla.

En un movimiento rápido la figura del Asakura se dirige directamente hacia su víctima lanzando un grito. Un destello y sonar desenfrenado de espadas hacen eco en la habitación. La habilidad del castaño se duplico gracias al alma de su hermano, ahora fusionadas en el mismo cuerpo.

Los demás chicos siguen peleando con los zombies que van quedando, que cada vez son menos.

Las auras de los contrincantes aumentan poco a poco liberando sus poderes cada vez más.

Hao ataca sin piedad a la presencia maligna quien comienza a esquivar con más dificultad que antes.

Un momento quedan las tres espadas cruzadas entre ellos – Definitivamente le has puesto emoción a esto… ¡me encanta! – sonríe abiertamente.

El castaño no le responde, apenas se liberan las espadas, una patada directamente en la cara del sujeto hace que este se vaya directamente a una pared destrozándola.

Hao se queda parado serio mientras espera que el otro se reponga.

La figura se levanta con dificultad, sujetándose en los bordes del gran agujero, lleva una de sus manos a su boca para sacar un líquido que comenzó a brotar.

-Así que sangras… - se oyen dos voces al unísono desde el cuerpo de Hao – entonces puedes morir…

El sujeto escupe la sangre que se acumulo en su boca y comienza a reír – ¡Esto me encanta! – Acto seguido se dirige directamente a atacar al joven que ya lo esperaba en posición de batalla.

El poder del sujeto aumenta drásticamente, una presencia maligna invade la habitación, contrarrestada por la de los gemelos que llegan a tener casi la misma intensidad.

Es una guerra de titanes, ambos jóvenes se mueven tan ágil que difícilmente pueden ser seguidos con la vista.

Hao se detiene en un momento sujetando su brazo derecho. El sujeto le hirió al intentar esquivar el último golpe. Esta vez es él quien es lanzado lejos a causa de un golpe directo en su estomago. Una nueva pared es derrumbada gracias al hecho.

Sin dar tiempo al otro sujeto de reponerse, Hao sale de los escombros sin siquiera titubear, se lanza al contraataque.

Nuevamente los ataques se hacen presentes. Ambos jóvenes interceptando y atacando a su contrincante.

Hay una ínfima instancia en que Hao ve una oportunidad. Sin pensarlo dos veces logra incrustar una de sus espadas en el abdomen de su contrincante. Acto seguido, le sigue la de su otra mano que atraviesa su pecho.

La mirada sonriente del atacado le hace dudar. Comprende que es solo un cuerpo, que el aura maligna continuará.

En ese descuido en la meditación .Hao siente el filo de la espada que atraviesa un costado de su abdomen. Sin prestarle atención sonríe de manera similar a la del sujeto – No volverás a este mundo, maldito…

Por primera vez en toda la lucha la sonrisa del sujeto se borra por completo.

Hao lanza un grito mientras que de ambas espadas sale un destello enceguecedor. Donde ambos contrincantes desaparecen de la vista de los demás. La sombra que se destaca entre el brillo corresponde al del sujeto, que se deshace poco a poco hasta desaparecer por completo.

Por un momento el tiempo parece detenerse. Los demás chicos quedan aparalizados viendo el hecho, esperando a que algo ocurra. Solo un par de segundos que se hicieron interminables, expectantes.

Casi inmediatamente los zombies que luchaban con los demás chicos caen secamente al suelo.

Todos miran en dirección al centro de la habitación, donde el destello comienza a desaparecer dejando ver la figura de Hao con la respiración agitada y con ambas espadas aun en sus manos. Sin rastro alguno del ser maligno, ni siquiera una pisca de su presencia.

Hay un silencio profundo por unos instantes.

No hay rastros del otro sujeto, la presencia maligna junto con su enorme poder ha desaparecido por completo.

Los demás se dirigían a celebrar el acontecimiento, pero todos callan al ver el rostro inexpresivo de Hao.

Ambas espadas caen al suelo frente a él mientras el desfallece arrodillado. Con lo poco que le queda de energía, retira la espada que está en su abdomen y termina pesadamente de caer al suelo.

Len y Horo son los primeros en acercársele – ¡HAO!

La mente del muchacho se va alejando poco a poco sintiendo cada vez más de lejos los llamados de sus amigos.

Del cuerpo de Hao comienza a salir una especie de vapor brillante. Que lentamente va tomando forma junto a el

-Cumple tu promesa…. – es lo último que se oye antes de que la imagen de Yoh desapareciera por completo.


FIC SIN TERMINAR