N/a: ¡Mundo, estoy viva! ¡No morí ni me accidenté ni nada! Sí, no creo que lo hayan pensado pero bueeeno, al fin regreso. La verdad no había escrito nada en meses, y apenas ando en la tarea de escribir de nuevo y retomar mis loqueras y me puse la meta de continuar todas mis historias. Así que… henos aquí. Espero que continúen leyendo las ideas que acá yo todavía tengo por ofrecerles (: Y bueno, todo esto no tiene realmente importancia, pues lo que ustedes vienen a hacer aquí es leer, ¿verdad? Así que los dejo con un nuevo capítulo… ¡Al fin! xD


Disclaimer: Harry Potter no me pertenece. Le pertenece a J.K. Rowling. Ella nunca torturaría a Hermione como yo lo hago xD Y tampoco a Ron ni a nadie... yo sólo soy la de la mente loca xD


Cap. 10: Salir de la cama.


Hermione se había propuesto algo. Sin Ron alrededor estaba muriendo internamente, eso era seguro; pero no podía permitir que Harry y Ginny siguieran preocupándose por ella. Tenía que salir adelante, tenía que seguir con su vida, aunque ya no existiera vida alguna. Le hacía mucha, mucha falta, pero no había nada que ella pudiera hacer. Muchas noches se había puesto a pensar en dónde podría estar, qué podría estar haciendo… con quien podría estar. La idea de Ron con alguien más estaba siendo una tortura horrenda para ella, pero aunque intentara engañarse de las mil y una formas, no conseguía deshacerse de ese maldito pensamiento. Había noches en las que sus sueños consistían en él regresando, pidiéndole que fuera su madrina para su boda con una fulana hermosa. El sueño se repetía mucho, y a veces ella le contestaba que sí, que lo sería, y terminaba suicidándose justo después de la boda en el baño del salón de fiestas con cualquier cosa que estuviera a su mano; a veces era una cuerda que salía de la nada; a veces el baño tenía una bañera y se ahogaba en ella; incluso había veces en las que no necesitaba ir al baño, se caía muerta a mitad de la ceremonia, pero Ron ni siquiera la veía. No, no la veía porque estaba enajenado con su súper modelo. Todos esos sueños eran tan reales que cada que Hermione despertaba anhelaba estar muerta…

La idea de suicidarse ya había pasado por su mente muchas veces. Pero Harry y Ginny seguían estando ahí, así que no podía… no debía de hacerlo. Sabía el dolor que les causaría, además de que sabía la furia que provocaría en Ginny… Sabía que Ginny explotaría y culparía de todo a Ron. Eso era obvio… y no podía permitirlo. En especial porque no era su culpa. Si tuviéramos que señalar culpables Hermione pensaba que la única a la que se debería de señalar sería a ella por enamorarse de él. Ron no tenía la culpa, nunca la tuvo.

Y aunque llegara a cometer alguna locura algún día, no pretendía culpar a nadie. Lo que más deseaba es que no le echaran la culpa a él, pues estaba más que segura de que Ginny apuntaría su dedo índice hacia Ron apenas y sucediera algo. Ya tenía suficiente con escucharla despotricar a "escondidas" con Harry sobre lo maldito que era por haber desaparecido así sin más. Era horrible el que ni siquiera pudiera lastimarse por temor a que lo culparan a él. Era horrible el pensamiento en sí, pero en esos momentos Hermione no tenía cabeza para pensar en cosas buenas.

Así que ahora trataba de reprimir cualquier cosa negativa que cruzara por su mente, cosas negativas en relación a ella, quiero decir. Tenía que levantarse de la cama algún día, y tenía que dejar de preocupar a sus amigos, y en eso estaba. Pero el levantarse de la cama era algo más difícil de lo que parecía. Intentaba por todos los medios quitarse las sábanas de la cara e incorporarse pero el paso de quitarse las sábanas era tan aterrador… olían a él. Y además, el saber que tenía que enfrentar todo un mundo allá afuera la hacía meterse más en las sábanas. Quería pensar que estaba lista, que tenía que estar lista, por Dios… ya había hecho tantas cosas antes, había enfrentado tantos peligros y todas las veces que se había caído se había levantado con la frente en alto. Era Hermione Granger, por Dios… Estaba lista.

Pero que estuviera lista no quería decir que podía levantarse aún.

No, no podía.

Tal vez tendría que esperarse un poquito más… Tal vez toda la presión que se había puesto toda su vida estaba haciendo de las suyas diciéndole que un poco de descanso nunca está de más. Claro que este descanso ya era exagerado, y más por las razones tan ridículas que se ponía. Tenía tanto miedo de salir a la calle, cruzar una esquina y encontrarse con él… Todo tenía que ver con él. Soltó un grito de impotencia, mientras se hundía más en su pequeño escondite. Realmente todo esto era ridículo. Ella era ridícula. Sabía que podía conseguir trabajo en cualquier parte, ella era ella, y con eso se ahorraba explicaciones. Podría intentar fijarse un objetivo, una distracción que mantuviera su mente alejada de cualquier pensamiento o sentimiento relacionado al pelirrojo. De todas formas, no había señales de que él fuera a regresar, no por el momento; y como ella estaba tan segura de que él ya había encontrado a alguien más era probable que no regresaría en un buen rato.

Intentó una vez más quitarse las sábanas. Empujó, pero se dio cuenta de que estaba envuelta en la sábana, así que no podía salir aunque quisiese. Se puso a reír, para luego soltarse a llorar y despotricar contra su suerte. No quería llamar a Ginny a que la ayudara, ella tenía que hacer esto sola. Todo lo tenía que hacer sola, sólo que no se atrevía a hacerse responsable de su vida aún. Por más que pareciera que era una chica modelo, no era más que un manojo de nervios tratando de complacer a todos. Oh, sí. Esa era ella, una chica insegura, que no sabía hacer nada por su cuenta… todo lo tenía que leer o escuchar antes. Era orgullosa, por eso no lo admitía. Por eso se decía que ella era capaz de cualquier cosa y que todas esas cosas que había enfrentado con Harry y Ron no eran más que pruebas que había superado exitosamente. Pero vaya que no lo había hecho… Si fuera esa mujer fuerte, segura y responsable que todo mundo pensaba que era, ella hubiera mandado a Ron por un tubo la primera vez que se dio cuenta que él no sentía nada por ella. O quizás no lo hubiera hecho… Ella nunca se había enamorado antes y no entendía muy bien porqué hacía lo que hacía, y eso la hacía sufrir más.

Suspiró, sintiendo que le faltaba el aire. De todas las formas posibles logró sacar la cabeza de entre las sábanas y tomó una bocanada de aire. Entonces, volvió a suspirar… Todo esto del amor y lo que sentía por Ron era tan complicado… tan difícil. No podía entenderse, no podía sacárselo de la cabeza cuando él la había lastimado tanto. Quiero decir, si te quemas con el fuego no vuelves a poner la mano encima de la lumbre, ¿o sí? ¿Eso era lo que ella hacía? Sí, pensó. Pensó que no podía ser tan estúpida como para caer en tontas depresiones que no tenían razón de ser y que terminaban siendo golpes a su autoestima o algo por el estilo, pero se equivocó. Sentía que el corazón se le iba a parar de tanto dolor que tenía. Sentía que de un momento a otro se desmayaría y perdería la vida porque su cerebro estaría tan ensimismado pensando en Ron que lentamente se iría olvidando de que tenía que controlar las funciones de sus pulmones y se ahogaría. Digo, el corazón ya lo tenía tan desconectado de su mente que se detendría mucho antes.

Pataleando, logró deshacerse de las sábanas y finalmente quedó tendida en la cama, sin nada que la cubriera, y sintió el éxito subiendo por su garganta, y se dejó llevar por la felicidad de la sensación de libertad que la dejaba respirar. Se incorporó lentamente y se quedó ahí, con el cerebro en blanco, sin nada que la atara de vuelta a la cama y a su depresión ridícula.

Se sentía realmente bien. Realmente bien. Entonces, ¿por qué se empeñaba tanto en taparse, en encerrarse y cerrarse ante lo que estaba justo enfrente de ella? ¿Por qué se empeñaba en seguir sufriendo como una miserable? Ella tenía el derecho como cualquier otro ser humano a ser feliz. ¿Por qué pensar en terminar con su vida?

¿Por qué le daba tanta fuerza a un chico que no estaba ahí más? Ron nunca, nunca de los nuncas, había demostrado sentir algo por ella, y ella se estaba muriendo por eso. ¡Muriendo! Él era sólo un chico, un simple ser humano que, sí, la volvía loca, pero que no sentía lo mismo y que ella se anduviera casi suicidando no haría que eso cambiara, por terrible que eso le sonara. Tenía que dejarlo ir, aunque eso la estuviera matando.

Sería igual a cuando salió de la cama. Sería libre. Podría dejar de torturarse diariamente con pensamientos negativos y tratar de sonreír y ser feliz.

Sería libre, endemoniadamente libre.

Oh, eso sonaba tan bien.

Entonces, ¿por qué le aterraba tanto dar ese paso y salir de la cama? ¿Por qué, Merlín, por qué?


N/a: Lo sé, no es largo, pero ¡algo es algo! xD Quería que la niña abriera los ojos(?) xD Y… bueno, no tengo mucho qué decir. Espero que el próximo esté más largo, este sólo era "el retorno" xDD Además queda bien para lo que quiero… que no sé qué es, pero lo sé de alguna forma(?) xD Cuídense! Hasta el próximo (: