Bueno, ya aquí dejando el capitulo nuevo(: me alegra que esta vez no me tardara tanto :D, haha, seguiré actualizando más o menos rápido. Bueno, espero les agrade el capítulo, no me quejo de cómo me quedo :P ojalá opinen lo mismo xP. Wow ya van 3 capítulos de la pelea & aún no la acabo :X, & eso que en un principio quería que fuese solamente de dos capítulos, haha. Mmm bueno creo que ya para el siguiente la acabo xd o algo así, porque como que ya se alargó mucho y el tiempo está pasando demasiado lento hahah.

Ahm, bueno, como tengo que actualizar como 3 fics antes de este, creo que el próximo capítulo será como en febrero o algo así S: espero pueda ser antes.

Haha, y les repito que espero que les guste(: & por favor déjenme un review con su opinión :D

Btw, gracias por sus review a:

Marievolo Kruriat

Kimiko-sama

Danyeda

Wolfgirl_Valentine

Miranda Kliese

Bueno, ahora sí, ya me callo y al fin los dejo con el capitulo(:

ADVERTENCIA: Aparición de OC.

ADVERTENCIA 2: Los personajes de DGM no me pertenecen, ni tampoco muchos de los OC's.

P.D.: I love Timcanpy(: (Yes, once again)

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Padre nostro, che sei nei cieli

Sia santificato il tuo nome,

Venga il tuo regno

La canela dio un gran salto una vez estuvo lo suficientemente cerca de la japonesa, quien se detuvo y se puso en una posición como para atraparla.

Sia fata la tua volontá come in cieli cosi in terra.

Dacci oggi il nostro pane quotidian

Dess extendió sus manos, al igual que la japonesa, estaban listas para unirlas. Gracias a Dios, las muñecas de Sasakura eran bastante Fuertes, debido al entrenamiento para usar a Mugen adecuadamente, y podrían soportar el peso de la General Azul. Al final, Destiny cayó en manos de la japonesa.

E rimetti a noi nostro debiti

Como noi il rimetiamo ai nostro debitori

La Danshaw se balanceó con una pirueta para quedar arriba de la Kanda. Después de eso, ambas quedaron ocultas detrás de una esfera de luz, ésta, de color blanco.

e non ci idurre in tentazione

Ma liberaci dal male.

Dentro de aquella esfera, Destiny y Sasakura se miraban fijamente, ambas tenían sus manos en los ante Brazos de la otra. La de cabellos del color de la canela desvió la Mirada de los ojos asiáticos hasta la mano de la joven de piel nívea y cabello azul oscuro, donde dicha chica portaba su espada. Cómo con el viento, la castaña de ojos azules fue despareciendo y parecía ser absorbida por la espada.

Amén.

La esfera de luz se disolvió en cuestión de milésimas de segundo, dejando a su paso solamente a la japonesa y a Mugen. Sin embargo, ésta portaba un vestido algo medieval, con la parte de arriba de metal, y con una falda azul rey. Mugen se hallaba notablemente crecida.

-Innocence Evolution- murmuro Sasakura y se podría jurar que se escuchó también la voz susurrante de Destiny -Metal Samurai.

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-¿Q… qué rayos es…?- intentó articular el Kanda de 1854. Esta pelea lo intrigaba, puesto que al ser Mugen involucrada, él mismo se sentía involucrado.

-Innocence fusionándose… es algo que no había visto antes- murmuró Lavi al momento de estar llegando a dónde los demás que se encontraban ajenos a la pelea, y fuera del domo.

-No es de extrañarse- respondió Lea -. Después de todo, éste método de combate, Innocence Evolution, fue desarrollado en 1937, durante la Segunda Guerra Mundial, por la General del Norte Walker, y por el General del Occidente Marshlow- continuó sin mirarle.

-¿Guerra Mundial?- repitió Lavi sin entender.

-No interesa- finalizó la pelirroja. Lavi la miró seriamente. A ella no le extrañaba que él no conociera eso de la fusión de las innocence, pese a que el método fue desarrollado unos 80 años antes del presente en el que se encontraban.

-Ella lo sabe, Lavi- dijo Allen cuando se posó cerca de él.

-¿Le dijiste?- preguntó con una mirada seria el del parche.

-No- respondió el blanco-. Ella… es muy inteligente, Lavi- continuó intentando omitir la parte en la que era su tataranieta. No sabía si sería bueno o malo para alguien el echo de que Lavi supiera de sus descendientes. Aunque seguro sospechaba algo. Se encontraba cansado, mentalmente hablando, puesto que había sido un día demasiado largo. Cross era maestro, y sería su maestro por un tiempo, lo que era peor; se desmayó en la mañana, ayer viajó en el tiempo a un futuro extraño, se encontraba peleando con un Akuma Level 5… necesitaba un descanso. Cuando regresara se aseguraría de tomarse unas vacaciones.

-Supongo que fuimos algo llamativos desde el principio- murmuró el pelirrojo.

-Algo…- confirmó el blanco.

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-No dudes- murmuró Sasakura. Aunque pareciera que se murmuraba a ella misma, le murmuraba a Destiny.

-Sabes que no lo hago- sonó la voz de la canela dentro de la azabache.

-Sólo asegurándome- respondió la Kanda. Luego se enderezó, al momento en que fijaba la vista más duramente al akuma nuevo.

-Ex… or… sista- nombró con algo de dificultad el akuma, con la cabeza un poco ladeada. Su voz era bella, había que admitirse. Más que nada, si se le comparaba a las voces de los demás akuma. La voz de éste akuma era como de una sirena, femenina , melodiosa.

-Que orgullo, fuimos su primera palabra- dijo irónica Dess desde el interior de Sasakura.

-No te distraigas- recordó Kanda.

-Tranquila, Sasa- murmuró la canela -Estoy concentrada…

-Es difícil tratar de concentrarse cuando tú te distraes- criticó la japonesa.

-Podría ser- dijo Danshaw.

-Quinto… In… fierno- murmuró el akuma sin hacer ninguna especie de movimiento. La Kanda y la Danshaw no le quitaron los ojos de encima por unos momentos. El akuma parecía aún ser algo torpe, como si no estuviera acostumbrado al movimiento.

La japonesa gruñó mientras Dess parecía posarse detrás de ella y colocaba la palma de su mano en el antebrazo de la oriental.

-Mugen's Arm- exclamaron ambas a la vez, mientras Mugen, que era sujetada por la mano derecha de la japonesa, parecía crecer y cubrir el brazo de Sasakura, parecía que el brazo y la espada se estuvieran fusionándose. La espada sobrepasó el nivel del hombro de la descendiente de Kanda y creció, también, con un filo mayor al que tenía antes. Parecía estar completamente hecha de metal, a excepción de un escudo que parecía estar hecho con zafiro y con algo parecido a oro, que daba los detalles, todo era igual a la última vez que se habían fusionado… unos 8 meses atrás; sin embargo, el filo de Mugen resplandecía como Dess lo había hecho antes.

La Kanda gruñó.

-¿Desde cuando te vuelves diamante?- preguntó con un tono bastante exigente Sasakura.

-Descubrí que podía hace unos cinco meses…- dijo la canela con voz seria. Ella no quería revelarlo, fue el innocence quien instaló el diamante en Mugen.

-¿Descubriste?

-Pues siempre he estado muy centrada en el acero y lo sabes- dijo Destiny -. No me había dado el tiempo para ponerme a investigar qué más podía hacer.

-¿Y cuándo te diste el tiempo, agenda llena?- dijo sarcástica Sasakura.

-…cuando me cancelaron el cable- dijo con algo de vergüenza la canela. Poner la televisión antes que investigar qué es exactamente lo que puede hacer con el innocence no es algo que le diera mucho orgullo.

-¿No crees que hubiera sido prudente informar?- preguntó mosqueada la japonesa.

-No.

-¿Se puede saber por qué?- cuestionó Sasakura. Que bueno era que el akuma parecía estar distraído con el horizonte y con el paisaje, no le ponía mucha atención a las personas que estaban por ahí, lo que les daba oportunidad de mantener conversación a las Generales.

-Era lo suficientemente fuerte cuando me encargaron el puesto de General ¿no?- comentó la canela -Entonces ¿De qué les hubiera servido saber que puedo convertirme en el mineral más resistente y valioso? ¡Sólo lo hubieran empleado para hacer algo malo, al igual que siempre! ¿Entiendes eso? ¡Yo no hago cosas malas!

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-…No hago cosas realmente malas. No quería que intentaran usarme para ello ¿Recuerdas lo que ocurrió con Patrick cuando descubrieron que podía usar tres innocence? ¡No quiero que ocurra algo similar conmigo!

-Dess- nombró con severidad la japonesa.

-Sólo guarda el secreto.

-Dess.

-Sasakura, por favor.

-Agh, de acuerdo- accedió la asiática cuando notó que el akuma parecía volver a mirarlas -Sólo úsalo lo más que puedas ahora... Algo como Mugen con una hoja de diamante cortará a ese akuma en cuestión de segundos.

-… Sasakura- llamó la canela -. Mira sus manos, brillan.

-¿Qué con eso?

-Las palmas de sus manos no son comunes- aclaró Dess -, sus manos son de algo que se asemeja al diamante. Aunque dudo que sea un diamante real.

-Pff, pues lo descubriremos.

-Y yo soy la precipitada- dijo la Danshaw un poco burlona.

-Y la irresponsable también ¿Por culpa de quien sucedió esto?- dijo con una sonrisa déspota la Kanda. A Dess se le borró la suya. No lo había pensado, pero Sasakura tenía la razón. Era su culpa. Si no se hubiera metido con Jezabell en el almuerzo… ¡Dios! Culpa. Justo lo que necesitaba.

-Guárdate el sentimiento de culpa para después- dijo Kanda con voz severa a la vez que se colocaba en pose de batalla, el akuma se veía dispuesto a atacar después de todo.

-Sasakura, pero…

-Oye, no te tomes las cosas tan a pecho, Dessastre.

Dess sonrió de manera un tanto triste. Sasakura realmente lo había hecho con la intención de que Dess se diera cuenta de su insensatez, puesto que ella había estado ignorando su culpa desde el principio. Fue realmente un golpe para la canela. Un golpe que se llevó la poca concentración que era capaz de dar.

La Kanda soltó un chasquido. No debió de haber dicho eso, no en ese momento.

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-Akagami- dijo Hikari mirando seriamente a su hermano, después de haber presenciado la fusión de su General con la General de los otros mellizos, Leo y Lea.

Su hermano le devolvió la mirada, antes de tomar su Sonic Hunter entre sus manos, dado que momentos antes lo había enfundado -Sí- respondió mientras provocaba que la rubia tomara su Electirc Hunter.

-No- dijo severa Lilith mientras tomaba por los hombros a ambos adolescentes, quienes la miraron con enojo.

-Lilith, no podemos ir allá si no lo hacemos, pim- dijo Hikari -. Y aunque ellas sean Generales… no pueden solas, necesitan de nuestra ayuda, pim.

-Ella tiene razón… esta vez- dijo Akagami clavando su bicolor mirada en la carmín de la dueña de Claymore -Ellas no podrán sin ayuda.

Lilith suspiró. Odiaba hacer el papel de la persona que rompe ilusiones o que debe detener a alguien que intenta hacer algo bueno, aunque lo que ellos querían hacer era una insensatez -Ambos son muy jóvenes- dijo -, nunca han hecho un Innocence Evolution fuera del cuartel, o sin supervisión… No se van a arriesgar ahora.

-¡Pero lo vale, pim!- exclamó Hikari.

-Aparte- dijo Lilith con una voz más fuerte que hizo que Hikari se callara de nuevo -, ambas innocence son tipo equipo. Aunque ser mellizos les dé una ventaja de poder, fuerza y demás… sólo uno podría ir ¿Lo olvidaron?

-…- Hikari no pudo articular ninguna palabra, evidentemente se había olvidado de aquel pequeño detalle.

-Yo no- dijo Akagami sin quitar la mirada de la chica de cabello negro.

-¿Qué?- articuló Hikari.

-Tú no ibas a ir- dijo con autoridad el Toragami, con una mirada seria. Aquello parecía más como una orden de la que estaba más que seguro que se encargaría que se cumpliera.

-¿Planeabas ir tu sólo, pim?- dijo con un poco de indignación Hikari.

-No te iba a arriesgar- concluyó Akagami.

-¡Y yo no te iba a arriesgar a ti!- exclamó la Toragami mirando a su hermano.

-Lo ven- dijo Lilith -. Nadie va a arriesgar a nadie- continuó -, en el peor de los escenarios, dónde quedemos sin dos Generales, vamos a quedar notoriamente reducidos en poder. No podemos perder dos aliados más.

-Pero somos muchos exorcistas ya, pim- aclaró la rubia.

-Pero son aún más akumas ya- dijo serio Akagami mientras miraba a su hermana como tratando de hacerla comprender que su baja era algo inaceptable.

-Me alegra que entiendan- dijo Lilith.

-¡Pero quiero hacer algo, pim!- insistió Hikari.

-Bien, sigan a Lea- dijo señalando a la pelirroja que se hallaba corriendo a dónde su hermano peleaba con dos Noah -. Ayúdenlos- concluyó la de cabello negro. Los gemelos se miraron e hicieron lo que Lilith les pidió. Ella suspiró. Ser un exorcista no era cosa fácil, tu vida se encontraba en peligro constante de la noche a la mañana. Como ese día ¿Quién se hubiera imaginado aquella mañana que terminarían peleando contra un akuma Level 5? Lilith miró el domo. El akuma había logrado hacerle una grieta a la capa superior con una nada de esfuerzo. Levantó la mano y creó una nueva capa que rodeara la semiesfera carmín, ésta lucía un rojo más intenso, casi marrón. "Espero que eso ayude" pensó con algo de tristeza. Si tan sólo la puerta no se hubiera roto ellos podrían haber regresado. Si la puerta… ¡Eso era! -Lavi, Kira- llamó la de cabello negro logrando la atención de ambos -Síganme- ordenó -, vamos a las ruinas- dijo antes de comenzar a correr, Kira optó por seguirla. Lavi la miró dudoso, no se movía de su lugar. La de cabello negro lo notó y paró para mirarle.

-¿Lavi?

-Me parece que me debería quedar aquí- respondió.

-Pero, Lavi ¿Qué podrías hacer? ¡Incluso Lea ya comprendió que no va a poder hacer nada!… Y vaya que ella es difícil de convencer…- dijo Lilith.

-No intentaré hacer nada, si esa es tu duda- dijo Lavi -… pero alguien tiene que mirar todo.

Lilith suspiró… sólo ella y Kira, así no podrían hacer lo que ella quería, miró de reojo al clon de Sasakura -Hey, Mugen- dijo refiriéndose al Kanda de hace 150 años, quien la miró con molestia -. Ven tú.

-¿Para qué?- cuestionó Kanda.

-Para salvar a los que no pueden hacer algo- dijo señalando el domo rojo que ella misma había creado antes. Kanda puso los ojos en blanco y gruñó, también maldijo a Lavi y lo golpeó, pero a final de cuentas se fue con la de ojos rojos.

Lavi decidió regresar al domo, no para entrar, sino para sentarse en la parte más alta, de manera que pudiese tener una mejor vista de todo el panorama. De ese modo podría sacar un registro de todo lo que fuese a ocurrir.

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Los mellizos alcanzaron a Lea, quien les dirigió una mirada de pocos amigos al notarlos cerca -¿Qué hacen aquí?- preguntó una vez volvió a mirar al frente y sin dejar de correr.

-Lilith nos dijo que ayudáramos los ayudáramos a ti y a Leo, pim- respondió Hikari.

Lea gruñó -Ni Leo ni yo vamos a seguir peleando contra ellos- dijo, los mellizos la miraron con más atención.

-¿Porqué?- fue la pregunta de Akagami que quedó en el aire. Lea no le respondió.

Leo se encontraba en problemas. Llevaba ya tres minutos peleando con dos Noah a la vez, estaba comenzando a cansarse. Por no mencionar el hecho de que se encontraba ya algo herido. Escuchó los pasos de los 3 exorcistas que se acercaban a toda velocidad. Miró de reojo, y pudo observar la mirada de su hermana, ésa mirada sólo significaba una cosa. Era extraño que ella quisiera usarlo, normalmente él era quien se veía obligado a insistirle. Innocence Evolution. Ser mellizos les daba una ventaja, al igual que a los Toragami. Sólo que en ellos las innocence parecían complementarse a la perfección, en vez de las de Hikari y Akagami, que era más una lucha de poder entre ambas.

Lea saltó, Leo subió su mazo. No se veían, puesto que Leo le daba la espalda a Lea para poder pelear, pero sabían lo que el otro haría. No importaba que no se hubieran visto en gran parte de su vida, ni que casi no se hablaran, ni que no se llevaran de la mejor manera posible, ni que Lea estuviera celosa de que él era hombre y podía ser bookman sin esfuerzos. Ellos eran mellizos. Se podían sentir.

Lea aterrizó con ambas manos sobre el mazo, ambos murmuraron algo, antes de exclamar un "Amén". Después de eso, la pulsera de Lea pareció romperse, dejando a las cuentas negras en una especie de levitación. Luego fueron absorbidas por el mazo. La pluma roja fue lo último que el mazo absorbió.

Lea de un salto bajó y quedó frente a su hermano. No le dirigió ninguna palabra. Sólo una mirada. Después de eso, la chica comenzó a correr de regreso a donde se encontraba el domo escarlata.

-Lea…- murmuró Leo. Ella quería pelear. En verdad quería. Pero le dio esa oportunidad a él. "No lo eches a perder". Eso era lo que decía la mirada que le había dedicado. Era muy difícil su relación con su hermana. Pero algo era seguro. Se apoyaban, pese a todo, sí lo hacían. Se sintió un poco raro, la fusión apenas comenzaba a hacer efecto. Los Noah iban a atacarlo, pero los Toragami los detuvieron. La chica parecía poder contra Tilly, y el espadachín Toragami parecía tener intenciones de enfrentarse a León. Leo aprovechó y movió su mazo de izquierda, dónde se encontraba, a la derecha, mientras el mazo brillaba con una luz blanca. Al despejarse, el mazo era negro intenso, con los lados rojos escarlata, al igual que la parte que Leo se encontraba sujetando -Living Skull Hammer- pronunció el aspirante a bookman una vez la luz dejó ver el nuevo mazo.

-¿Porqué tú si puedes fusionar y nosotros no, pim?- preguntó con algo de molestia Hikari.

-Soy mayor- dijo Leo con una sonrisa bien plantada en su rostro.

-¡Por casi nada!

-Soy mayor- repitió Leo haciendo un énfasis en las palabras y diciéndolas más lentamente. Como si se lo tuviera que explicar a un niño. La rubia se encendió de ira, odiaba que le dijeran que era muy pequeña para hacer algo. Tilly se acercó a ella con intención de atacarla, pero Hikari centró toda su ira hacia el pelirrojo en el disparo que le dio directo al estómago, que lo mandó lejos.

Leo sonrió, la ira de la chica le ayudaría contra su oponente. Leo se giró y comenzó a correr en dirección a dónde se veía cómo Dess y Sasakura, ahora Metal Samurai, se encontraban luchando contra el Level 5.

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-Kira- nombró Lilith.

-Mande- respondió el aludido.

-Tenemos que hacer una puerta.

-¿Puerta?- repitieron Kira y Yuu.

-Sí, una puerta- repitió la chica.

-… ¿Porqué una puerta?- preguntó Tenshi.

-Porque de esa manera Mint podrá hacer un pasaje al Cuartel General, o a donde sea- explicó la chica -. De esa manera podremos sacar de aquí a los que no pueden hacer nada en estos momentos.

-Ya veo- dijo Kira mientras se ponía algo pensativo. Él era el genio táctico. El "tenemos que hacer una puerta" de la de los ojos rojos, era más bien un "Piensa cómo haremos una puerta de estos escombros". Ya conocía a Lilith, puesto que las Generales Blanca y Azul los hacían trabajar juntos en repetidas ocasiones. Kira se sentó en el suelo, pensaría en algo útil que les ayudara a hacer una puerta.

-¿Para qué requieres de 3?- preguntó de mala gana Kanda.

-Porque, Tenshi no es precisamente alguien con la capacidad de súper-fuerza… ni yo- admitió Lilith -Por eso necesitaba de alguien como Lavi o como tú, quienes sí poseen fuerza.

-…Entiendo- murmuró Yuu.

-¿Qué haces tú con una Mugen?- preguntó Lilly después de unos momentos, tratando de hacer conversación -Según yo era algo único.

-Lo es- afirmó el japonés.

-¿Entonces?-volvió a cuestionar la de cabello negro.

Kanda sólo gruñó y se giró, al parecer no tenía planeado contestarle.

-También eres idéntico a ella, a Sasakura- inquirió Lilith -, pero puedo asegurar que tú no eres su hermano, Raido.

-¿Y?- fue la respuesta de Yuu.

-Eres un tanto sospechoso- soltó Lilith -. No es algo personal, pero te estaré vigilando- dijo para luego dirigir su escarlata mirada hacia la parte superior del domo dónde Lavi se encontraba -, al igual que a tu amigo.

-Hmph- respondió el samurai.

-Ya sé- interrumpió Kira mientras se levantaba.

-Me alegro- exclamó Lilith.

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-Derecha, derecha, izquierda- susurraba Dess.

-¡Sé cómo hacerlo!- exclamó la Kanda mientras esquivaba los golpes que el akuma intentaba hacerle llegar.

-Te molesta la ayuda- comentó la canela.

-¡¡SI!!- gritó exasperada la azabache. Esquivar los golpes, más la pequeña y susurrante voz de la Danshaw detrás de su cabeza eran realmente fastidiosos.

-¡EXORSISTA!- gritó el akuma level 5 mientras cesaban los golpes y hacía la cabeza para atrás mientras algo de energía negra parecía reunirse cerca de su boca.

-Tsk- musitó la japonesa.

-Sasakura, déjame el brazo por unos segundos- pidió la canela.

-Bien- accedió Kanda mientras dejaba el mando de su brazo, ahora fusionado con Mugen, a la Danshaw.

-Diamond Sunshine- exclamó Destiny mientras elevaba el brazo y luz blanca se juntaba en la parte más alta de la espada.

-¡IAAA!- gritó el akuma cuando se hizo para adelante, lanzando la energía.

-¡Waah!- exclamó Sasakura mientras Dess hacía que la energía saliera al encuentro de la masa de energía negra que se les acercaba. Terminando en una gran explosión. Sólo se veía humo. La Kanda soltó el aire que se había guardado y la Danshaw le cedió nuevamente el control de su brazo. La Kanda miró el humo con un poco de satisfacción, pero en menos de dos segundos, el akuma Level 5 salió de entre el humo y con la palma de la mano tomó el rostro de Sasakura, para después lanzarla lejos, con la cara arrastrando en el suelo.

-¡EXORSISTAS!- gritó a lo lejos el akuma.

-Es más fuerte de lo que parece- murmuró Dess -Sasakura tenemos que hacer esto pronto…

-…

-¿Sasakura?

-…

-¡Sasakura!

-…

-¡Sasakura, reacciona!

-¡Sasakura!- exclamó Leo una vez llegó al lado de la japonesa. Se encontraba bocabajo, así que se sentó junta a ella una vez encogió el mazo y la giró -ugh… por Dios- la japonesa tenía sangre cayendo por su frente. Era tanta que cubría su ojo derecho e inclusive goteaba por la barbilla. También salía algo de sangre desde su nariz.

-¡Sasakura!- exclamó Dess.

-Tch- soltó el bookman. Sabía que esto era difícil de sobremanera para la japonesa porque no había descansado de manera adecuada en varias semanas, y aparte el día anterior tuvo una pelea con varios tipos de akuma -¡SASAKURA!- gritó haciendo que la General Blanca abriera los ojos y le diera un golpe en el mentón al bookman, haciendo que se cayera para atrás. La japonesa se incorporó y puso su mano en su cara, al retirarla vio toda la sangre -¡Hey! ¡Te intentaba ayudar, ¿sabes?!

-No es necesario- dijo Kanda mientras se levantaba.

-Sasakura…

-¡Puede que creas que no, pero estás sangrando mucho!- insistió el pelirrojo de ojos azules.

-…Bien- masculló la azabache, para luego arrancar parte de la manga del uniforme de Leo para retirarse algo de la sangre.

-¡HEY!- exclamó el Bookman sorprendido y tratando de parecer molesto.

-Hablamos después- dijo Sasakura antes de lanzarse contra el akuma que parecía tener la intención de recuperar algo de la energía que empleó en el ataque.

-Diamond Starpoint- murmuró la canela mientras en el filo de Mugen salían cinco filos menores. La japonesa azabache no esperó nada, se lanzó ferozmente contra el akuma, pero cada golpe que ella le daba el akuma lo esquivaba con facilidad. La Kanda gruñó, se estaba enojando. No podía ver nada con su ojo derecho puesto que tenía mucha sangre como para poder siquiera intentar abrir el ojo, se encontraba cansada y con la vista nublada. No estaba en condiciones para pelear, pero no podía hacer nada contra eso.

-Exorcistas… muerte- exclamó el akuma mientras posaba la palma de su mano con el estómago de la japonesa, y con una explosión de energía negra, la mandó volando nuevamente.

-¡Sasakura!- exclamó Leo al ver volar y estrellarse a la General Blanca.

-¡Sasakura!- exclamó a su vez Destiny desde dentro de ella. Su cuerpo se encontraba en buen estado, pero como ella era quien poseía el innocence parásito no podía poner su cuerpo, para que la japonesa no estuviera en ese peligro. Gruñó. Estaba atada de manos.

-Exorcista- dijo el akuma al posar la vista en Leo, su grito hizo que se percatara de su presencia.

-¡LEO!- exclamó la canela al notar cómo el akuma miraba a Leo, quien no parecía percatarse de ello, estaba muy concentrado en ir detrás de las Generales -¡Sasakura! ¡Leo! ¡Va a atacar a Leo! ¡Ugh! ¡Sasakura!- gritaba histérica la canela al ver cómo Sasakura no reaccionaba -¡VA A ATACAR A LEO!- gritó.

Sasakura abrió ambos ojos de golpe. "¿Leo?".

-¡LEO!- gritó la canela al ver cómo el akuma se encontraba lo suficientemente cerca de Leo y con una esfera negra en la mano, tal como el ataque que le había lanzado a ellas hace unos segundos. Odiaba la fusión porque ella no podía hacer nada físicamente. Lo odiaba.

-Sachi Gen, Daiyamondo Dosuto- dijo Sasakura antes de que su cuerpo se desmoronara en un polvo brillante que desintegró la esfera negra del confundido akuma.

-Te preocupas mucho por él- dijo Dess con una sonrisa al ver a Sasakura en las mismas condiciones que ella, es decir, prácticamente como un espíritu sin cuerpo. Sasakura nunca usaba la séptima ilusión, a menos que fuera prácticamente obligada, y menos ese tipo de séptima ilusión, dónde usaba también el innocence de Destiny para hacerlo más fuerte.

-Cierra la boca- dijo Kanda mientras se comenzaba a reintegrar -Leo, quédate atrás.

Leo la miró sorprendido, ella se encontraba grave y no podría contra el akuma -Sasakura, no estás…

-Lo sé- interrumpió la japonesa a sabiendas de que se refería a su condición -, pero si no lo distraemos irá tras los demás. Ayuda a Mint con Strawberry, ahí sí serías útil.

-…Sasa…

-Ya.

Leo bajó la mirada y extendió el mazo hasta llegar a dónde se encontraba la de cabello menta. Sasakura no quitó su mirada de la cabellera roja sino hasta que se encontró lo suficientemente lejos de ellas. Luego suspiró.

-Te preocupas- repitió Dess con la misma sonrisa.

-Calla- gruñó la samurai mientras Dess comenzaba a reír un poco. Sasakura volvió a gruñir, ¿Cómo podía ella reírse cuando estaban frente a un Level 5? Aquella situación era terrible, ni siquiera podía detenerse a pensar con un poco de coherencia real. Tanto sus pensamientos como los de los demás se volvían erráticos. Dess era todo un caso, por ejemplo, normalmente sus pensamientos eran lo suficientemente erráticos; ahora, su línea de pensamientos ya no era ni siquiera razonable. Había estado triste, se había sentido culpable, había hablado irónicamente, bromeado y hasta le había insinuado cosas a Sasakura. Ella parecía correr peligro de locura en caso de seguir así. Aunque había algo bueno, al estar ella en ese estado tan errático, el akuma sería incapaz de predecir los movimientos que realizarían, de tal manera que eso se podría usar como una ventaja -Dess.

-¿?- respondió la canela.

-Controla tú por un rato.

-¿Ah?

-Tú toma el control del cuerpo y de las armas un rato- repitió la samurai azabache -, sólo lo suficiente como para que pueda meditar un poco.

-Entiendo- respondió Dess.

Sasakura cerró los ojos, y cuando los abrió, no eran negros, sino azul celeste -Twins- dijo la canela al instante y en su brazo izquierdo se formó una espada igual a la Mugen que tenía en el otro brazo. En cosa de décimas de segundos después ella se lanzó contra el akuma.

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-Esto ya no es un juego, ¿cierto?- murmuró Mint a Leo, mientras limpiaba una lágrima solitaria que recorría su mejilla.

-No- respondió Leo mientras la miraba con pena. Mint no era la clase de persona que debería de estar en un trabajo como el de un exorcista. Ella se preocupaba por todo lo que tuviera vida, por las almas, por la muerte. Ella no estaba hecha para matar, ni para ver a alguien morir frente a ella. Leo había golpeado a Strawberry con su mazo justo en la cabeza… nadie ni nada, fuera de Dess cuando era de metal, podría sobrevivir a eso -, pero es lo mejor para ella, ahora podrá redimirse- dijo tratando de consolar a la de ojos alilados.

-…Pero no teníamos derecho a…

-Con o sin derecho- dijo Leo -, si nosotros no la matábamos, ella nos mataría.

-Leo- llamó Walker -, dudo que pueda seguir si eso implica matar humanos- confesó con los ojos llorosos mirando al bookman.

-… Mint- nombró el bookman con lástima mirándola. Los que mandaban en la Orden eran unos monstruos, haciendo que personas con buenos sentimientos se debatieran entre si era o no bueno asesinar. ¡Claro que no era bueno! Aunque fuesen Noah, eran humanos. Lo último que deberían de hacer sería asesinarles, pero los altos mandos los obligaban. Mint era buena persona, con buenos sentimientos, nunca se perdonaría el asesinato de un humano, a duras penas podía con acabar con los akuma, y eso porque creía que de esa manera liberaba el alma de aquellas armas. Leo le acarició el cabello con delicadeza -, Dios es piadoso- dijo -, tendrá compasión de su alma- Dios siempre había sido el mejor consuelo para ella, era lo que la calmaría más en ese momento.

-Cierto- murmuró ella.

-Ayudemos a los Toragami- propuso el pelirrojo -, de ahí entramos al domo.

-De acuerdo- dijo la menta con pesadez. No quería pelear, no quería seguir. Pero no tenía opción. Nunca la tuvo.

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Dentro del domo la situación no era muy diferente, todos se sentían terribles, impotentes, enojados, con temor, una carga. Inclusive Claymore había sido obligado a entrar en el domo, cosa que no le agradaba al animal y lo hacía sentirse igual que los humanos que se encontraban ahí. Eran siete los que se encontraban ahí. Lenalee, Mai, Roy, Shiro, Minna, Dilly y Ritsuka. Todos nerviosos y con la sensación de que deberían de estar haciendo algo productivo que fuese a ayudar a los demás, pero ninguno sabía qué.

Aún así, la que peor tomaba las cosas en ese momento era Lenalee. Siempre era lo mismo, los demás podían, y ella tenía que permanecer atrás. Lo odiaba. Ella quería luchar, pero como su innocence no se lo permitía, estaba atada al interior del domo. Sus piernas no estaban sanas, no resistirían una pelea en aquellos momentos. Se golpeó una pierna. Las odiaba. Odiaba su cuerpo por ser tan débil. Odiaba ser compatible con el innocence. Odiaba a los akuma. Odiaba al Conde. Odio. Ella ya conocía tan bien ese sentimiento.

-¿Estás bien?- preguntó Shiro extrañado de que la de cabello verde se golpeara las piernas.

-Sí.

-No diría que eso fue verdad- dijo Mai mirándola con una ceja arqueada.

-Lo es.

-Nope- insistió Mai -, no lo es.

Shiro se acercó a las piernas de la de ojos morados, quien casi lo golpea al ver eso -Sólo las revisaré. Soy algo así como un médico de campo- dijo.

-Bien…- dijo Lenalee no muy convencida.

Después de un par de momentos, una especie de puerta se abrió en el domo, dándole paso a Lea. Se cerró el mismo instante en el que ella entró en el domo. Acto seguido, ella se sentó recargada en la pared. Ritsuka prácticamente se lanzó a su lado.

-Mint, ¿Cómo está ella?- preguntó de golpe el de cabello azul y desordenado.

-No está muerta- dijo la Zephyr.

-Especifica- pidió Ritsuka.

-Bien, traumada y con algunas heridas leves- dijo Lea cumpliendo las expectativas del chico -. Está con Leo ahora, estará bien.

-Más le vale a tu hermano que lo esté- dijo Ritsuka con aparente severidad. Para nadie era un secreto el hecho de que el chico se encontraba perdidamente enamorado de la Walker. Era obvio. La única que parecía no estar enterada era la misma chica. Él siempre había estado junto a ella y hasta hace un par de años se había dado cuenta de sus sentimientos hacia ella. La amaba, bastante. Seguramente ya estaba planeando la estupidez que haría en caso de que la pequeña Mint no saliera de aquella batalla.

-¿Qué está sucediendo allá afuera?- preguntó Minna.

-Jezabell y Strawberry están muertas- comenzó Lea a lo que muchos pusieron expresiones de sorpresa -, los Toragami se encuentran peleando contra dos Noah, junto con Leo y Mint; y Dess y Sasakura se encuentran en la evolución, peleando contra un akuma nuevo, un Level 5.

-¿Level 5?- repitió de nuevo Roy.

-¿¡Level 5?!- repitió esta vez Dilly quien se encontraba de pie debido a la sorpresa y con una expresión de horror.

-¿Cómo pasó eso?- preguntó Ritsuka.

-Al parecer todos los akuma se destruyeron entre ellos, y el sobreviviente pasó a ser un Level 5- dijo Lea -. No puedo explicar detalles porque no los sé, pero en general eso es lo que está sucediendo allá afuera.

-…Level 5- repitió de nuevo Dilly mientras se dejaba caer de sentón.

-Por Dios…- murmuró Minna con un mirada perdida -A menos que lo destruyan, estamos perdidos- Odiaba esa sensación. Ella lo quería matar, lo quería hacer ella. Pero eso era algo que sólo los Generales podrían hacer. Fuerza, ella quería eso. Quería la fuerza necesaria para matar a cualquier akuma. Quería poder vengarlo…

-Todo esto es culpa de Zeth- gruñó Mai -, si él no hubiera creado esas cosas…

-Pero sí nos son útiles- contradijo Minna -, aunque sea sólo cuando vamos a cazar.

-Ya está- dijo Shiro mientras se separaba un poco de Lenalee, quien miraba sus piernas, se veían en un buen estado -, el daño era a nivel celular, te hubiera tomado años si dejabas que se reparara por sí mismo.

-…Gracias- murmuró Lenalee sin creérselo, era extraño que una innocence tuviera esa clase de efectos. Las innocence que ella conocía solían ser para fines de combate y destrucción, el innocence de éste tipo era capaz de curar también.

Lenalee intentó activar su innocence, ésta vez con éxito. Sonrió, ahora sí podría hacer algo.

"Lady Scarlette" pensó Lea al ver el innocence de la china de cabello verde activada ", sabía que ella estaba con el Gran General, con Samurai Kanda y con el Bookman" pensó con una sonrisa de superioridad en su rostro, tuvo razón… de nuevo.

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Blanco.

Todo era blanco.

A excepción de ella.

Sentada con las piernas cruzadas, en medio de la nada.

Levitante.

Con los ojos cerrados.

Sin el sonido de alguna respiración, en aquel estado en el que no poseía cuerpo no era una necesidad.

Blanco.

Su mente también estaba en blanco.

Después de tranquilizarse comenzó a ordenar sus pensamientos.

Eran erráticos.

Los pensamientos que ella y Dess tenían se volvían erráticos.

No era cosa de cuando estaban en ese estado.

No.

Antes habían hecho el Innocence Evolution y nunca habían tenido problema con eso.

Era algo diferente.

"Quinto Infierno".

El akuma había dicho algo como eso antes de iniciar con la pelea.

¿En verdad tendría algo que ver?

¿No había sido sólo una estupidez dicha por una creatura sin completo razonamiento?

Si sí lo era, sólo sería el cansancio seguramente lo que provocaba los pensamientos erráticos.

Si no lo era… estarían en problemas.

La Kanda siguió pensando por unos segundos.

Soltó un suspiro.

Estaban en problemas.

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Bueno ok, ya ahí lo dejo(: Espero si les haya gustado de verdad :o no me agrado mucho el final pero, pudo haber estado peor :P haha bueno gracias por leer(: dejen review con su opinión :3 haha amm bueno ya me callo.

Ah, casi se me olvidaba s: aún no me dan mi USB con las fichas ¬¬, así que si no me lo dan para el siguiente capítulo volveré a escribirlas, & ya les pondré las que faltan. Sorry ): a la próxima te pongo las fichas ahora si jurado(: