Capitulo 10: Bienvenida a mi mundo

Luego de unos minutos de vuelo, las 3 se pusieron a descansar a una alta nube. Había pocas de ellas allí, era perfecto para ver el paisaje y el cielo un poco anaranjado. Scootaloo se sentó al lado de Rainbow Dash, quien miraba el horizonte.

- Bienvenida a mi mundo- le sonrió Dash a la niña- Campeona.

- Gracias… - le sonrió Scoot y luego miró hacia el horizonte- Solo quería decirte… Que gracias por no perder la fe en mi….

- Por supuesto que nunca la perdí- dijo Dash- Solo decía otras cosas para no quedar como dulce y amable, pero por dentro, siempre creí que ibas a lograr "domar" a ese bicharraco.

- ¿Domar? Honestamente Roar no se puede domar… Solo hay que ver las cosas de otra forma para lograrlo…- dijo Scoot haciendo sorprender a Dash.

- Se nota que sacaste esa frase de mi…- la miró Dash y luego suspiro- Oye… Scootaloo… ¿Qué piensas hacer después de llevar a Roar a su casa?

- No lo sé… - respondió- Seguro las CMC intentaremos de nuevo conseguir nuestra cutie Mark y listo…

En un momento, Roar se puso en medio de las dos, sonriendo y saltando mientras lanzaba pequeños rugidos alegres.

- Ya Roar, no estés tan loquita… - le dijo Scoot.

- Si estás loca, podrías irte a comer sushi…- le dijo Dash, pero Roar se dio vuelta para lamer su cara (como un perro)- ¡Oye! ¡La promesa era que las acompañaba si no volvías a hacer eso!

Roar se quedó callada unos segundos y miró hacia el norte. Movía su pico como si estuviera olfateando algo. Dash pensó que se debía a su queja, pero luego, el grifo se paró y señalo con su mirada a una montaña del norte. No se sabía que tenía que ver esa montaña en la historia, pero al parecer Roar quería ir hacia allá.