Orihime seguía viendo como su compañero seguía contándole sobre su vida, en lo cual no tenía ni el mínimo interés. Ella solo lo quería para hacerle miserable la existencia a Rukia y demostrarle que era más mujer que ella (Según yo eso no es para nada cierto). Ya se había negado a besarle y la única forma que encontró a que cediera era a través del alcohol, sin importarle luego las consecuencias que causara a la relación del peli naranja con Rukia.
Luego de que Ichigo estuviera lo suficiente ebrio, ya que se notaba por lo poco consiente que estaba este debido a que el alcohol ya había invadido completamente su organismo. Orihime usaría ese pretexto para llevarse a Ichigo a su casa, la cual en realidad seria la de el. Para obtener mejores resultados en caso de que llegue alguien que conociera al chico y pudieran delatarlo con la pelinegra de que se hallaba acompañado de otra mujer que no fuera ella.
— ¿Disculpe, señorita, necesita ayuda con su acompañante? —pregunto el tabernero, que le mostraba una sonrisa lujuriosa.
—Con gusto acepto su ayuda. Pero que esto quede entre nosotros. —dijo, mientras le arrimaba su voluminoso busto hacia el pecho del hombre. — A cambió quiero suma discreción, a mi novio y a mi nos gusta no ser molestados. ¿No tendría una habitación en la parte de arriba? — pregunto aun mas coqueta. Pasando una mano por la mejilla del mozo.
— ¡Guau! No sabía que eras capas de llegar a esto, Orihime. —dijo una voz a sus espaldas.
Ella inmediatamente se alejo del camarero y volteo a ver que trataba de Ishida. Quien se encontraba bastante serio y con la ceja arqueada hacia arriba, se haya sin anteojos ya que el comandante lo creyó mejor para que pase inadvertido usando lentes de contacto solo por esa noche.
—No, contestaste mi pregunta Inoue, ¿Qué hace Kurosaki borracho y tu coqueteándole ha este hombre? —pregunto, ya bastante enojado de no obtener respuesta por parte de la peli naranja. —, ¡contesta que me estoy hartando, Inoue! —volviendo a solicitar una respuesta.
—Solo estábamos hablando y comenzó a beber convulsivamente. —mintió la chica. — Como puedes ver, ¿o quieres mas prueba? —pregunto con seriedad, mientras se cruzaba de brazos.
Uryuu no sabia como reaccionar ante tal seriedad que presentaba la peli roja, cada vez se convencida de que ella y Abarai algo planeaban ante la relación de Rukia e Ichigo. Eso de tratar tan bien a Rukia, él jamás se lo creyó se notaba que era pura actuación. Y ahora que veía el estado deplorable en el que se encontraba su amigo y la astucia que quería hacer aparentar Orihime al querer decir que se emborracho por merito propio, no se lo trago; sin embargo haría el papel de comprensivo y fingiría haberla entendido y jugaría su siguiente truco bajo s manga. ¡O si señores! Uryuu Ishida ya sabía lo que planeaba la rubia ¿Cómo lo supo? Fácil la respuesta, ella creyó que apago el comunicador lo cual no era cierto, solo puso le bajo el volumen. Pero Ishida al ser el cerebro del equipo, desde la camioneta de la policía que tenia afuera, él tenia las maquinas necesarias para poder hacer lo que quisiera con la tecnología que poseía todo el equipo. Después de todo el era el director general de comunicaciones dentro del departamento de policías.
—Si te creo, Orihime. —hizo una pausa, mientras se acercaba a su amigo para recoger su cuerpo inconsciente. — Tendría la razón suficiente para hacerlo. Después de todo, Rukia esta en el hospital y el caso lo ponen bajo mucha presión, y el pobre tenia que encontrar una forma de desahogarse. Y que mejor manera que beber un poco de alcohol y hablar con una AMIGA, ¿no lo piensas así? —dijo, y en la palabra amiga había echo un énfasis para que se diera cuenta de que ese iba a ser su lugar siempre.
—Si, tienes razón. Creo que tú podrías llevarlo a su casa, ya que estas aquí. —dijo esbozando una sonrisa tan grande y falsa, como la del gato de Alicia en el País de las Maravillas.
—Por supuesto. —dijo, mientras agarro a Ichigo y llevaba a duras penas, su amigo pesaba bastante, en un momento sintió como por instinto, creería él. Se dio vuelta y quedo frente a frente con Orihime. — ¡Espero que a ti y a el idiota de Renji no se le ocurra separarlos, porque yo mismo me encargare de ustedes si llegan ha hacer llorar a Rukia! Que conste que te voy avisando. —dijo, ya suficientemente enojado.
— ¿Es una amenaza? —inquirió.
—Tómatelo como tú quieras. Pero eso si aléjense de ellos. Porque te reitero, veo que Rukia derrama una lágrima y ambos pagaran las consecuencias de sus actos. —finalizo yéndose y sin dejar rastro alguno de el y su amigo, ebrio.
A la mañana siguiente en la oficina Ishida evitaba cada cinco minutos que Ichigo se acercara a Orihime y si los veía juntos se acercaba a interrumpir las charlas, o en ocasiones incluso llegando a llevarse a Ichigo.
La paciencia del peli naranjo se estaba rebalsando sus tonalidades, ¿Cuál era el problema de Ishida? Ya que según él algo le ocultaba, pero siguió tratando de calmar ese estrés que tenia desde hace unos días.
Cuando considero que Uryuu se tranquilizo salió del baño y fue directo a su oficina, ahí se tiraría en el sillón y a lo mejor descansaría aunque sea uso cuantos minutos antes de ir por uno resultado del laboratorio, que le tenían listos de la victimas, y un par de información sobre los sospechosos de los crímenes, la organización Las Noches, antes que pertenecía a una prestigiosa patrulla policial del país. Pero después de descubrir que solo era una fachada para encubrir sus delitos ante tal presión que había en alguna parte del gobierno del mismo país. Buena la hora que se enteraron de todo ese lio en el interior de sus propias instalaciones.
Lo bueno que tenia esa emana era que hoy al medio día le daban el alta a Rukia del hospital. Seguramente su novia querría salir a algún lado a almorzar, ya que estaría harta de la comida del hospital y parte que la hacían comer más de lo necesario debido a su enfermedad.
Mientras iba pensando en que podrían hacer el fin de semana. Entre sus pensamientos se filtraron un extraño ruido proveniente de su teléfono, ya había ingresado a su despacho, que estaba lleno de papeles por todos lados. Con algo de resignación contesto la llama, mientras se tiraba en la silla y dejaba caer todo su peso para poder descansar, aunque sea solo unos minutos.
— ¡Hola! ¿Quien habla? —pregunto algo brusco.
—Soy yo, Kurosaki. Kuchiki Byakuya, el padre de Rukia. —dijo algo corto de paciencia.
—¡BYAKUYA! —grito exaltado, tanto que se fue para adelante y se cayo de la butaca. Mientras que del otro lado de la línea Byakuya se quedaba sordo de un oído por culpa del grito de Ichigo.
—Por favor Kurosaki si eres tan amable, deja de gritar que ya me quede sordo por tu culpa. —explico el mayor, ya algo irritado.
—Bueno. Disculpa. —dijo apenado. — ¿Qué necesitas? Porque nunca llamas de esta forma y menos precisamente a mi. —conteste el menor.
—Necesito que traigas a Rukia el domingo a casa, ya que es el ensayo para la boda y necesito a mi hija. —hablo algo mas tranquilo.
—No creo que se pueda, Byakuya. —explico el peli naranja.
—No te estoy diciendo que no puedas. —dijo con mas severidad. — Te estoy exigiendo que la traigas a la cena y para saber que vas a venir tu familia esta invitada. Así no te podrás escapar y quiero que me cuentes como van en su carrera. Espero que Rukia sea la mejor para muy pronto dirigir el negocio familia. —expreso con autoridad y orgullo.
—Si, si iremos. —Dijo, mientras se rascaba la cabeza con la mano. —Pero ya hombre tranquilízate la boda te esta alterando los nervios.
— ¡Que es esa manera de referiste a mi per…! Tututu… —sonaba el teléfono, ya que Ichigo le había cortado la llamada de Byakuya.
— ¡Por Dios! Que más me falta otro asesinato y que esta vez sea alguna de nuestras agentes. —grito, mientras se golpeaba la cabeza contra la mesa.
En ese mismo instante se abre la puerta de golpe. Ante tal intromisión, Ichigo dirigió su vista a la puerta que fue abierta de esa manera por Ishida, que se le notaba bastante alterado y con lágrimas en los ojos.
—Ichigo es urgente ven a la sala de forenses. —grito, mientras llevaba del brazo a su amigo hacia la zona nombrada.
— ¿Por qué razón? —pregunto.
El pelinegro no le contesto en el lo absoluto. Cuando llegaron el silencio reinaba en la habitación, noto que todos sus compañeros se hallaban en la sala. Se acerco a la mesa donde se encontraba un cuerpo mutilado, pero que el reconoció en el acto. Se llevo las manos a la cara por lo que estaba observado, la persona que se encontraba en ese lugar era la novia de su mejor amigo.
— ¡No! ¡No puede ser, NEMU! —grito desgarradoramente, mientras dirige su vista al suelo al ver que se termino vomitando. No toleraba ver tal monstruosidad y menos que era la novia de su mejor amiga y la mejor detective de esa área, aparte de Rukia y Matsumoto. Entonces por un largo rato miro a Uryuu.
— ¿Cómo le paso esto?
—Ella…
Adelanto del próximo capitulo:
— ¿Ishida tu crees que tenga que ver con Las Noches?
—Es lo mas seguro.
—Pero tenemos que adelantarnos antes de que maten a alguien más del equipo.
