Los personajes no me pertenecen, son de Rumiko Takahashi.

Este es el primer capitulo de un two-shot.

Sangre.

-¿U… un vampiro?- Pregunté temerosa.

-¡Si, se aparece por las noches!- Respondió Yuca emocionada.

-Así es, dicen que anda en busca de sangre.- Completó Sayuri poniendo voz de fantasma.

-T…tonterías… esas cosas no existen.- Dije intentando convencerme a mi misma.

-¡Pero es verdad! ¡Ya atacó a tres personas!- Acotó Yuca.

-¡Si y las tres tenían heridas frescas! Dicen que él huele la sangre.- Continuó Sayuri.

-¿Y porqué ustedes dos se ven tan emocionadas?- Pregunté con desconfianza, mis amigas tienen gustos raros.

-¡Porque es emocionante! En Nerima ha habido de todo pero vampiros nunca.- A Yuca le encantan las historias de terror.

-¿Pero si eso es cierto, no les da miedo?- ¿Qué soy la única persona con sentido común aquí?

-Descuida, si no sales durante las noches y no estás herida no corres peligro.- Respondió Sayuri muy confiada.

-S… si claro…- Respondí no muy convencida.

Estamos regresando a casa se nos hizo la noche todo por culpa del baka ese.

-Baka.

-¡Oye! ¿Que hice ahora?- ¿Y todavía me lo pregunta el muy idiota?

-¡Por tu culpa se nos hizo muy tarde!

-¡Hace tiempo habíamos planificado el juego de football! Además ¿Por qué no te fuiste antes?

-¡Eso no te importa baka!

-¿No será por el rumor del vampiro ese?- Salta de la cerca parándose frente a mi. –Te da miedo. ¿Verdad?

-¡Idiota estúpido! ¡No me da miedo!- Siempre busca burlarse de mi.

-Oh… vamos Akane los vampiros no existen- dice colocando sus manos en la nuca. puedo creer que creas esos cuentos.

-Si no existen… igual que los fantasmas, las maldiciones, los dioses, los demonios…- le digo contando con mis dedos todas las cosas que "no existen" en Nerima.

-¡Si si ya entendí!- dice algo exasperado –De todas formas sólo atacan a las personas que están heridas y nosotros no lo estamos así que no te preocupes.- Se voltea a verme con una sonrisa tranquilizadora.

-… si… claro…- digo en un suspiro, y cabizbaja continuo caminando.

-Akane- me llama con una voz muy seria, espero que no se haya dado cuenta. –ya pasó un mes desde aquel accidente, tu herida ya cicatrizó por completo. ¿Verdad?- se pone frente a mi buscando mi mirada.

-S… si…- ese "si" se escuchó tan poco creíble que ni siquiera al idiota de Ranma podría engañar.

-¡Demonios Akane! ¡Te dije mil veces que no entrenaras hasta que estuvieras bien! ¡La herida no se cerrará hasta que te quedes quieta!- Después del accidente le entró el papel de padre regañón -¡Maldición! Apuesto que el golpe que te dio Mousse empeoró todo.

-N… no te preocupes.- admito que me hace sentir bien que se preocupe tanto, pero si fuera por él no me podría levantar de la cama.

-Akane debes cuidarte- me tomó por los hombros, me está hablando con esa voz profunda, y me mira de esa forma tan… intensa -. Por favor.

No puedo dejar de verlo. ¿Porqué tiene ese poder sobre mi? Sólo dice un par de frases no idiotas y ya me tiene a sus pies. ¿Será que si le importo? No sé porqué estoy cerrando mis ojos, ni porqué acerco mi rostro lentamente al suyo, sólo lo estoy haciendo…solo siento que necesito un…

Un inoportuno y conocido timbre acaba con el ambiente.

-¡Nihao!- de pronto siento ganas de hacer estofado de gata púrpura -¿Mmm? ¿Qué hacer airen tan cerca de chica violenta?- pregunta molesta.

-Ehh… yo… no… aaa…- Se aleja de mi buscamente, Ranma no baka ha vuelto…

-Airen sólo poder estar cerca de Shampoo- arroja un bombori a Ranma -. ¡Shampoo molesta con airen!

-¿Porqué atacas a Ran-chan?- Ukyo desvía el bombori con su espátula –Ran-chan ven a comer un delicioso Okonomiyaki.- dice colgándose del brazo de Ranma.

-¡Claro que no! ¡Airen sólo comer lo que Shampoo preparar!- se cuelga del otro brazo de Ranma.

Luego de un rato de forcejeo de las chicas y algún que otro quejido de dolor de Ranma sobre nosotros cae un remolino de pétalos negros. ¡La que faltaba! Esto va a demorar un par de horas mínimo, mejor me regreso sola a la casa. Es extraño. ¿Que fue lo que me sucedió hace un rato? Yo estaba dispuesta a que me besara, no habría opuesto resistencia en esos momentos. ¿Será que me estoy volviendo una más de las locas prometidas que andan rendidas a sus pies? Ya no se que hacer, tenerlo a mi lado me hace temblar las rodillas, y para colmo el muy idiota se empeña en usar ese condenado tono de voz que me confunde tanto cada vez que estamos solos. ¡Un momento! ¿Dónde estoy? Cielos estaba tan sumergida en mis pensamientos que caminé sin prestarle atención al camino, me alejé mucho de la casa, será mejor que vuelva pronto.

-Puedo oler tu sangre.- Escucho una voz detrás de mi. ¡No puede ser!

-Aaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh…- cierro mis ojos, y comienzo a mover mis brazos de forma errática intentándo alejarlo de mi.

Luego de varios segundos abro mis ojos, veo una persona, no, no es una persona, su rostro está lleno de bultos, y todo hinchado. A su lado hay una máscara con la cara de un vampiro.

-¡Un monstruo!- grito viendo como comienza a pararse.

-¡No soy un monstruo! ¡Soy humano!

-Pe…pero tu rostro.- Señalo temblorosa su deforme cara.

-¿Quién crees que lo hizo?

-¿Q… quién?

-¡Pues tú! ¿No recuerdas que me golpeaste hasta que caí?

-Ups…- respondo algo avergonzada –Pero. ¿Por qué me dijiste que podías oler mi sangre?

-Porque puedo- me responde con una sonrisa, eso creo al menos -. Verás, tengo un olfato muy desarrollado, tu estás herida seguramente por eso puedo oler tu sangre.- me explica mientras recoge su máscara del suelo.

-Vaya… Entonces tú eres el vampiro del que todo el mundo habla.

-¿Vampiro? Seguramente lo dicen por esta máscara, solo la uso para no ser reconocido.

-Pero. ¿Por qué atacas a la gente?- pregunto desconfiada.

-Mi hermana… ella sufre de una extraña enfermedad por lo que todos los días debe recibir una transfusión de sangre.- me explica, creo que está afligido –los hospitales se niegan a hacerse cargo, por eso debo buscar la sangre yo mismo, pero nunca ataqué a nadie, sólo intento pedirles ayuda, pero ellos huyen antes.

-Seguro es por la máscara. ¿Y porque recurres a gente que está herida?

-Soy médico, y entrené mi olfato para distinguir tipos de sangre, cuando alguien está herido me es muy fácil saber que tipo de sangre tiene.

-Y tú sólo vas a la gente con el mismo tipo de sangre que tu hermana. ¿Cierto?- él asiente –Entonces yo puedo ayudarte.

-Así es.- creo que está sonriendo.

Accedí a su petición, sólo es un poco de sangre. Me llevó a su casa, allí tal como lo dijo había una niña pequeña de unos siete años.

-Hola.- saludé a la niña.

-¡Hola! Soy Lin.- me respondió alegremente.

-Yo soy Akane, es un gusto conocerte.- es una niña muy linda y llena de energía no parece que estuviera enferma.

-Vamos Lin prepárate, no le hagamos perder más tiempo a esta jovencita.

-Si Keith, pero… ¿Qué te pasó en el rostro?- La niña señala el rostro de su hermano.

-Un pequeño accidente… ¿Akane estás lista?

-Si claro.

Keith prepara todo, y comenzamos con la transfusión, Lin parece muy acostumbrada al procedimiento, y yo miro como lentamente la sangre pasa por el tubo transparente. En ese momento alguien tira la puerta abajo.

-¡Ranma!- Me sorprende verlo aquí.

-¡QUITA TUS SUCIAS MANOS DE ELLA!- grita mirando con furia a Keith.

FIN

Bueno yo se que no quedó demasiado bien, la acción no es lo mío definitivamente, pero quiero preparar el terreno para el próximo capitulo que será el penúltimo.

Voy a ir terminando la serie porque no me gustaría que se pusiera demasiado larga, eso termina quitándole la gracia.

Muchísimas gracias por los comentarios, me hacen muy feliz. *_*

Con respecto a lo de B-Ran; B viene de bear y Ran de Ranma, intenté seguir la línea de pensamiento de Akane a la hora de nombrar una mascota, lo digo por lo de P-Chan.

Lo del accidente de Akane supongo que saben a que se refiere, en todo caso es por el incidente del capitulo "Carmesí", yo se que los tengo hartos agarrándome de eso todo el tiempo, pero esta es la última vez lo prometo.

Bueno nos leemos, espero que estén pasándolo bien en este 2009.