Disclaimer: Nada de esto me pertenece, todo es propiedad de J.K. Rowling.

Décimo capítulo. Muy corto pero uno de mis favoritos sin duda. Espero les guste.


§ Mía §

Lo que poseemos nos posee.

Fernando Savater


Una aparente normalidad se instaló entre Lily y yo después de su … Venganza. Pero la verdad era que todo era muy distinto. Irremediablemente había pasado de ser Evans a Lily. Siempre usaba su nombre a pesar de que ella seguía llamándome Malfoy. Cada vez que escuchaba el apellido salir de sus labios era como una puñalada contra mis creencias. Era el recuerdo de todo lo que había pasado por alto aquella primera noche.

Realmente odiaba que me dijera Malfoy. Y lo peor es que ella lo sabía. Lily sabía exactamente en qué momento usar mi nombre y en cuál mi apellido.

Así fue cómo consiguió que quitara el hechizo de la puerta principal para que pudiera salir a los jardines. Tenía una especie de obsesión con ellos. Se pasaba el día allí fuera. Supongo que es normal querer estar al aire libre después de tanto tiempo encerrada.

Pero obviamente tuvo que pagar un precio por ello, sobre todo por todas las cicatrices que había dejado en mi cuerpo. Así que hice que cada vez que caminara por los jardines sentiría que andaba sobre cristales rotos.

Éramos capaces de mantener una conversación sin intentar matarnos el uno al otro, aunque esto había ocurrido pocas veces. Bien que porque no nos veíamos en todo el día o bien porque cuando estábamos en el mismo lugar nos ignorábamos, o al menos, lo fingíamos. Yo la observaba de la misma forma que ella lo hacía conmigo.

También le compré ropa. Todo vestidos de distinta forma y estilo, de color negro, verde o azul oscuro, junto con zapatos de tacón. Eso no había evitado que me siguiera robando camisas. Me había dejado muy claro que para sentarse a leer no iba a ponerse un vestido y tacones, así que si no quería que siguiera abusando de mi fondo de armario tendría que traerla ropa cómoda.

No le hice el más mínimo caso. Verla paseando por mi casa con una de mis camisas, la cual le cubría hasta la mitad del muslo, unos calcetines altos y el pelo mal recogido era una imagen tan perturbadora como adictiva ...

El ruido de la pluma contra el papel me hizo volver a la realidad. Estaba en mi despachao junto con un hombre con el que acababa de emprender un negocio muy ambicioso.

Recogí los documentos y me levanté. Baptiste Lamontein me imitó y estrechamos las manos.

Era un hombre un par de años mayor que yo, que acababa de heredar la mayor fortuna del mundo mágico francés. Un gran aliado sin duda.

Con rostro serio fui hacia la puerta. Había organizado esta reunión meses atrás y porque Lily estuviera aquí no la iba a cancelar. Me planteé que ocurriría si Baptiste la veía. Era muy improbable que la reconociera y Lily no se atrevería a hacer nada extraño. No era conveniente que el la viera, pero no iba a perder esta oportunidad. Así que adelanté la reunión en el último momento al darme cuanta de que Lily solía levantarse tarde en un intento de que no se vieran.

Y todo había salido a la perfección, Baptiste estaba a punto de irse. Terminamos de bajar las escaleras que daban al salón cuando el sonido de tacones contra el suelo hizo que el se parara.

Noté cómo se daba la vuelta y tras maldecir internamente a Liliana yo también lo hice. Lily bajaba las escaleras lentamente. Por suerte llevaba un vestido negro de corsé en la parte superior continuado con una falda larga hasta los pies de tela vaporosa. Su mirada pasó sobre mi durante un segundo para después fijarse en Baptiste. Apreté los dientes.

-Buenos días señogita -Saludó mi invitado con un marcado acento francés tras mirarla de arriba a abajo.

-Buenos días –Respondió Lily con una amplia sonrisa.

-No sabía que tuviegas novia, Lucius … -Comentó Baptiste.

-Je ne suis pas sa petite amie -Respondió ella en un perfecto francés dejando claro que no era mi novia. Su tono de voz había sido aterciopelado y algo coqueto.

Baptiste sonrió complacido -Parfait -Respondió dando un paso hacia delante comiéndosela con la mirada.

Conté hasta diez para mantener a raya las ganas de sacar la varita y ponerme a lanzar maldiciones a diestro y siniestro. Sentía un sabor amargo en la boca y la sangre hirviendo.

-¿Podgía sabeg cual es su nombge?-

-Mía- Hablé perdiendo el control de mis actos -Ella es Mía.

Miré a Baptiste directamente a los ojos, retándole a contradecirme pero el simplemente parpadeó y volvió a mirar a Lily.

-Dime, Mía, ¿Te gustagía comeg conmigo?-

-No puedo, lo siento -Respondió Lily que me miraba con una expresión indescifrable. Baptiste no se había dado cuenta del significado oculto de mis palabras pero ella sí.

Ví que iba a insistir pero me adelanté -¿No tenías otro compromiso dentro de poco? -Controlé lo mejor que pude mi tono de voz.

-Ciegto, ciegto- Murmuró -Un placeg conocegla, Mía-

Lily asintió como respuesta. Tras eso puse una mano sobre el hombro de Baptiste indicándole que continuáramos con nuestro camino hacia la puerta.

Al macharse Baptiste regresé con paso rápido. Lily seguía el salón, sentada en el sofá.

-¿Por qué le has seguido el juego? -Pregunté liberando toda mi ira en esa pregunta.

-¿Por qué no?- Respondió ella con calma.

Clavé mi mirada en Lily y al ver que pretendía fumar le arrebaté el cigarrillo de las manos.

-Odio que fumes- Hablé mientras me sentaba a su lado.

-¿Y a mi qué? -Respondió ella sacando otro que volví a quitarle -Como si me importaran tus gustos, Malfoy –Gruñí al oir el apellido de nuevo.

-Deberían importarte-

-¿Por qué?- Se cruzó de brazos.

-Porque eres mía- Le oí bufar.

-Deja de soñar-

-Esto es muy real, Lily- Dije mientras cogía con suavidad una de sus muñecas y delineaba las cicatrices.

-Entonces – Giró la cabeza para mirarme. Con su otra mano subió la manga de mi túnica, dejando a la vista mis cicatrices -Tu eres mío, Lucius.

No supe exactamente qué ocurrió en ese momento. Tal vez fue el que ella me reclamara como suyo de la misma forma que yo hacía, o el susurro lento que fue mi nombre pero no pude evitar tirar suavemente de ella y besarla.

El gusto a manzana inundó mis sentidos haciendo que no pudiera seguir negando mi adicción y obsesión hacia Lily.


Meiga Malfoy: Más, solo un poco más pero prometo que el siguiente capítulo compensará lo corto que ha sido este. Te quiero :)

Bloom Medianoche: Un romance bastante peculiar pero romance al fin y al cabo. Espero que te guste.

Severus: Esta vez no te he hecho esperar tanto. No sabes lo bien que me sentí al leer tu review, al ver que al menos una persona había captado la ensencia que había intentado plasmar, me sentí muy bien como escritora. (No quiero decir que el resto no lo haya sabido ver si no que tu has sido el único que me lo has transmitido ^^)

Liily Luna: ¡Gracias preciosa!