No fue como pensé
En una oscura y fría bodega se ve a Sakura cuando tenía diecisiete años. La chica está sentada en el piso mostrando algo de temor.
Un hombre esta a su lado, también sentado y abrazándola de forma protectora, sus ojos también muestran temor, pero no hacia si mismo, sino temor a que le pase algo a la persona más importante de su vida, esa que está en sus brazos.
El hombre tiene cabello tan rubio que casi parece plata y sus ojos son levemente rasgados de color verde jade. Aparenta tener cerca de cuarenta años de edad y a pesar de la edad aun conserva facciones apuestas pero muy toscas. Una fina barba adorna su rostro. Su complexión es algo robusta y su estatura es alta.
Él viste un pantalón de corte recto y una camisa de color blanca, de botones y mangas largas. Y unos zapatos de color café. Aunque su ropa se ve arrugada y sucia.
En cuanto Sakura lleva puestos unos jeans desgastados de color celeste, una playera roja de mangas cortas que le queda levemente holgada y sobre sus hombros trae puesto el saco café que pertenece al hombre que la abraza protectoramente.
La gran puerta corrediza echa de metal comenzó a abrirse, provocando un molesto ruido.
Al instante Sakura se tensó y el hombre a su lado apretó más el abrazo en un intento de lograr tenerla a salvo en ellos.
La puerta termino abriéndose dejando entrar a la bodega la luz que los cegó a ambos por que sus ojos se acostumbraron a la oscuridad.
Sakura y su acompañante entreabrieron los ojos divisando tres sombras masculinas que a causa de la luz que esta atrás de ellos les ensombrece el cuerpo.
- Veo que nuestros huéspedes se encuentran bien. –dice uno de ellos, sonriendo de un forma que a los que estaban frente a él les provoco un terrible escalofrió.
- Vinimos a darle un buen recibimiento a nuestros inquilinos especiales. –comenta el otro sonriendo de forma perversa.
- La hija del jefe dijo que podíamos hacer lo que queramos con ellos ¿no? –pregunta uno de ellos volteando a sus compañeros que ampliaron su sonrisa. –Bueno, démosle una bienvenida como se merece a esta hermosura. –el hombre voltea hacia Sakura, mirándola de forma perversa y sonriendo tétricamente.
- No le harán nada a mi hija. –dice con firmeza el hombre, abrazando con más fuerza a Sakura.
- Como si pudieras impedirlo viejo. –dice uno de ellos mientras que con sus compañeros se acercan a ellos.
El peli-blanco se puso de pie y se puso frente a su hija en forma protectora.
- Papá. –Sakura lo toma del brazo, mirándole suplicante, no quiere que le pase nada a su padre.
- No dejare que nada te pase Sakura. –dice con firmeza sin voltear a verla, viendo de forma amenazante a esos hombres, por su hija hará lo que sea.
- Muévete viejo, solo queremos jugar un poco con tu hija. –le dice con burla uno, cuando junto con sus compañeros se detuvo frente a él, mirándolo divertido.
- Solo jugaremos juegos con tu hija que seguro le gustaran. –comenta con burla otro.
- ¡Aléjense! –grita furioso.
El hombre que esta en medio, trono los dedos y al instante los dos que están a sus lados caminaron de forma amenazante hacia ellos.
Haruno intentó golpear a uno, pero este lo esquivo con facilidad y le dio un golpe en el estomago que lo doblo del dolor, sacándole el aire.
- ¡Papá! –exclama Sakura aterrada, y poniéndose de pie. – ¡Déjalo! –Se lanzo hacia el otro hombre dispuesta a golpearlo, pero este con facilidad la tomo de las muñecas y esta se removió inquita, intentando zafarse.
- Sakura. –el hombre mira a su hija, aun doblado por el dolor, sintiéndose imponente, pero el otro hombre le dio un puñetazo en la cara haciendo que deje de ver a su hija y comenzó a darle patadas sin consideración cuando este cayó al suelo.
- ¡Déjenlo, déjenlo…!—grita furiosa Sakura sin dejar de removerse para soltarse del agarre y con lagrimas saliendo de sus ojos.
- Poco te duro la valentía viejo. –dice despectivo para después escupirle al hombre que esta en el suelo todo golpeado y mallugado. –Ahora a divertirnos con la princesa. –dice volteando hacia Sakura, mirándola con perversión y esta se estremeció.
- ¡Suéltenme! –exclama furiosa, removiéndose inquieta.
- Vamos preciosa seguro que ya has jugado mucho con ese Uchiha a lo que vamos a jugar contigo, después de todo he oído que eres su zorra. –dice uno de ellos con burla.
- Solo ábrete las piernas como se las abres a él y se buena zorra. –le dice el otro con mofa.
Sakura frunce el ceño al ver como ellos dicen el apellido de Sasuke como si supiera quien es, pero gimió del dolor cuando uno de esos hombres le apretó las mejillas con una mano de forma brusca mientras el otro la retiene.
- Ya veo porque ese niñato te tomo como zorra, eres toda una belleza exótica. –le dice para después relamerse los labios y soltarle la cara con brusquedad, luego llevo su mano a la blusa de ella y se la rompió, dejando al descubierto sus senos cubiertos por ese sostén negro.
Sakura gimió ante la sorpresa y comenzó a removerse mas, intentando liberarse al sentir la pervertida mirada de ese hombre sobre sus senos.
- A pesar de no tener tetas grandes son excitantes las tuyas. –el hombre le toma los senos en sus manos, apretándolas con brusquedad.
- ¡Suéltame bastardo! –grita desesperada.
- ¡Déjale! –Haruno se había levantado y derribo al hombre que manoseaba a Sakura, dándole un fuerte puñetazo, para después echársele encima y comenzar a golpearlo.
- ¡Hijo de puta, pagaras esto! –exclama furioso intentando quitarse al enfurecido hombre de encima.
Uno de sus colegas lo ayudo, aventándolo a un lado mientras que el que parece ser el líder se puso de pie, limpiándose la sangre que ese hombre le saco del labio.
- Maldito estúpido… y yo que pensaba dejarte con vida un rato mas. –de entre sus ropas saco una pistola y sin contemplación le disparo al hombre en la cabeza, matándolo al instante.
- ¡No! –grita de forma desgarradora Sakura, con sus ojos mostrando terror, dolor y sin dejar de derramar lagrimas.
- Ahora seguimos con lo nuestro puta. –el hombre guarda un arma y se dirige hacia Sakura.
A Sakura ya nada le importa, si la violan o la matan ya no tiene importancia, acaba de ver como matan a su padre con sus propios ojos y solo porque él quería salvarla.
El sonido de un encendedor hacer eco en la bodega haciendo que volteen hacia la entrada a excepción de Sakura que sigue con la mirada perdida al frente, estando en una especie de shock.
Ahí de pie en la entrada están cuatro figuras ensombrecidas por la luz, el que esta un par de pasos adelante es quien encendió el encendedor el cual dirige el fuego hacia el cigarro que tiene en sus labios, por la silueta se ve que es un hombre que usa gabardina.
A su lado derecho esta la figura de un hombre de gran tamaño y sus ojos muestran una mirada desquiciada. A la izquierda esta un hombre más bajo y delgado que sus ojos violetas muestran picardía y su sonrisa burlona muestra su blanca dentadura, en sus manos sostiene una larga espada que el filo brilla dejando ver como le escurre la sangre. A su lado esta la silueta de una mujer de ojos azules que brillan con burla y en cada mano sostiene un par de espadas que hace girar con agilidad, haciendo que la sangre que escurre de ellas caiga al suelo.
El hombre de gabardina sin sacar su mano izquierda del bolsillo de su pantalón, guarda el encendedor que sostiene en la mano derecha, para después guiar esa mano al cigarrillo en sus labios y quitarlo con elegancia, soltar el humo y después abrir sus ojos que muestran una frialdad y un desquicio que inmovilizo a los tres hombres que están con Sakura.
- ¿Cómo… cómo…? –el que al parecer es el líder se le dificulta terminar la pregunta, saber que solo esos cuatro liquidaron a todos los hombres que estaban custodiando afuera y solo con katanas lo sorprendió, pero lo que le impide formular la pregunta es el temor que le esta causando la mirada de ese hombre de ojos negros.
El hombre de ojos negros dio un par de pasos hacia adelante evitando que la luz siga ensombreciéndolo y permitiéndoles a ellos ver su aspecto, entonces ensancharon mas los ojos al ver de quien se trata.
- U… Uchiha. –exclaman sorprendidos.
- Suéltala. –ordena Sasuke con voz sombría.
Uno de ellos reacciono, dejando que el miedo que sintió se vaya, ellos tienen las de ganar, tienen a un rehén que al parecer es importante para el Uchiha.
- Esta puta debe ser muy buena como para que el mismísimo Uchiha Sasuke venga por ella personalmente y se haya traído a sus tres perros. –dice con burla quien sostiene a Sakura, para después sacar su lengua e inclinar su rostro hacia el rostro de la chica y lamerle la mejilla mientras mira de forma perversa a Sasuke.
Sakura ni reacciono, sigue dentro de ese estado de shock sin que las lágrimas dejen de salir de sus ojos.
- Tu lengua, tus manos y tu pito… los cortare. –dice amenazante Sasuke y su mirada se torno aun mas terrorífica palideciendo al hombre. –Ahora suéltala y entrégamela.
Su compañero, el que fue golpeado y parece ser el líder termino reaccionando. Su miedo le gano, esta tan asustado que incluso mojo sus pantalones, ha oído rumores de los que les pasa a quienes hacen enfurecer a un Uchiha. Así que en un intento de salvar su pellejo le arrebato a Sakura a su compañero y la aventó hacia donde están ellos haciéndola caer de rodillas al suelo y sacándola de ese estado de shock en el que estaba.
- Ahí la tienes Uchiha, solo déjanos ir… no le hicimos nada y solo cumplíamos ordenes. –dice rápidamente.
Sasuke con tranquilidad camino hacia donde esta Sakura y sus captores se hicieron hacia atrás intimidados.
Cuando Sakura alzo su mirada llena de dolor Sasuke ya está en cuclillas frente a ella mostrándole una mirada de preocupación y calidez que solo a ella le ha mostrado.
- ¡Sasuke-kun! –exclama sorprendida al verlo ahí.
- Todo está bien ahora, yo estoy aquí. —Sasuke la toma en sus brazos, abrazándola y ella esconde su rostro en el pecho de él, comenzando a llorar y a él no le importo que moje su ropa.
Los captores están sorprendidos, y aterrados, si esa chica es importante para Sasuke como para que se ponga así con ella ellos están en graves, muy graves problemas y no hay manera de escapar siendo que los tres perros obstruyen la salida.
- Mi papá Sasuke-kun… —no puede formular la frase, no puede ni creérselo de no ser porque lo vio todo.
- Lo se… y lo siento, no conseguí llegar a tiempo para salvarlo a él también. –susurra en el oído de ella dejándole ver culpa y arrepentimiento, que solo ella escucho.
- ¿Cómo supiste donde estaba y lograste llegar hasta aquí? –Sakura había alzado su rostro, curiosa, tal vez su novio llego con la policía, e intento ver a su alrededor pero Sasuke se lo impidió, tomándola de la barbilla, obligando que lo mire a él.
- Eso no importa, lo que importa es que estas a salvo. –Sasuke se quitó la gabardina y se la coloco encima de la cabeza de ella, cubriéndole tanto rostro como cuerpo. –Vámonos de aquí. –Sasuke la ayuda a ponerse de pie y ella no pregunto mas, no es algo que le interese ahorita, solo quiere salir de ahí, no sabe que paso con los demás, no sabe cómo Sasuke lo salvo, solo sabe que vio morir a su padre y después Sasuke estaba ahí con ella, el shock en el que estuvo no le permitió darse cuenta de lo que paso después de que su padre murió y antes de que Sasuke este frente a ella.
Sasuke la abrazo y la obligo a que esconda su rostro en su pecho, ingeniándoselas para caminar con ella así, lo sintió detenerse e intento mirar de reojo viendo que se detenía alado de una chica, mas no conseguía verla bien, solo el cabello plata que se le hacia familia.
Sasuke se acercó al oído de ella y le susurro algo, esta solo asintió y entonces Sasuke siguió caminando, llevándosela consigo.
Sasuke la saco de la bodega manteniendo su rostro escondido en su pecho, segundos después se oyó un grito desquiciado gritando "matar" que la estremeció y ella quiso mirar hacia atrás más el pelinegro no la dejo y siguió caminando, llevándosela consigo, sin permitir que mire nada, pero ella no se quejo, en sus brazos se siente segura y confía en él.
Sakura comienzo a abrir los ojos, despertándose, sintió algo húmedo en sus mejillas y se las toco sintiendo que son lágrimas.
- Desde que Sasuke regreso a mi vida he estado recordando mucho el pasado. –pensó con tristeza.
Entonces cayo en cuenta que se quedo dormida, se sentó de golpe en la cama y miro su vestimenta, dándose cuenta que sigue con la misma ropa que ella misma se puso. Se puso de pie corriendo y checo en el espejo del baño si tenia alguna marca que delatara que Sasuke se aprovechó de ella mientras dormía, más no vio nada, ni siquiera siente su olor en su cuerpo, cosa que la hizo suspirar aliviada.
- Bueno… aquella vez no me di cuenta cuando abuso de mí porque estaba inconsciente, si lo hubiera hecho mientras estaba dormida lo hubiera sentido y hubiera despertado ya que no tengo el sueño pesado. –un profundo alivio la invadió y salió del baño dispuesta a buscar ropa para darse una ducha, ni loca se cambia en la habitación sabiendo que Sasuke puede entrar en cualquier momento, al menos el baño le puede poner seguro, y aunque si Sasuke se lo propone puede entrar y lo sabe, pero al menos se siente un poco más segura haciendo eso.
Acostado boca arriba en la cama está Neji completamente desnudo, teniendo su pene dentro de Aimi que está sentada encima de él, montándolo, teniendo sus manos apoyadas en su pecho y moviéndose hacia adelante y atrás de forma lenta.
El castaño se deleita al ver como los senos desnudos de ella se mueven de arriba abajo, el como tiene las mejillas sonrojadas como él, labios hinchados y entreabiertos. Lleva sus manos a los senos de ella y los aprieta sacándole un jadeo.
- Muévete más rápido. –orden ronco.
Aimi le sonríe traviesa y no obedece, incluso empezó a moverse más lento, haciéndolo gruñir furioso.
Neji se sentó y la tomo de las caderas, acerco su rostro uno de los senos de ella y lo metió en su boca, succionando y lamiendo el pezón, haciéndola gemir con fuerza, entonces ella misma comenzó a cabalgarlo con desesperación mientras le acaricia la nuca.
- Aimi. –la llama Sasuke abriendo la puerta de la habitación como si fuera suya y se detiene de golpe ante la escena.
Rápidamente Neji la abraza, en un intento de cubrir la desnudez de ella con su cuerpo y voltea a ver a Sasuke furioso, intentándolo matar con la mirada.
- ¡Estúpido Uchiha, toca antes de entrar, no es tu habitación! –exclama furioso.
- No es mi culpa que no le pongan seguro a la puerta, por otro lado… par de desvergonzados ¿que tal si el que hubiera abierto la puerta es Touya? Lo trauman seguro. –Sasuke sonríe de forma socarrona y amplia su sonrisa al ver como Neji se sonroja completamente al darse cuenta de su error de no ponerle seguro a la puerta.
- Sasuke lárgate, déjame follar en paz. –Aimi alza su rostro, mirando con fastidio a Sasuke.
- Hmn… termina de coger rápido, quiero que vayas con Sakura y estés con ella un rato. —orden indiferente, mirándola al rostro.
- ¿Por que yo? –pregunta molesta. –Ya sabes lo que paso ayer, no es bueno que este con ella.
Neji le resbalo una gota de sudor en la nuca al ver que ella se pone a hablar con Sasuke como si no tuviera la verga de él metida y Sasuke se muestra igual de tranquilo, ni siquiera se le ve incomodo a ninguno y eso lo hizo sentirse más incrédulo y molesto ante lo desvergonzados que son.
- Estoy seguro que esta vez no estarás con la guardia baja y no la bajaras para que no suceda nada. Por otro lado sabes que no puedo ir yo y Juugo llegara en un rato más. Suigetsu no es opción, es un petardo. –comenta con fastidio. –así que termina rápido de coger y ve con ella… Y ordena que le lleven algo de desayunar. –Aimi bufa con fastidio. –Por cierto Hyuga ¿ya le dijiste? –Sasuke mira con burla a Neji que lo fulmino con la mirada.
- ¿Que? –Aimi los mira curiosa.
- Bueno, te dejo para que tu amorcito te diga y te coja como Kami manda. –dice burlón Sasuke, saliendo de la habitación y cerrando la puerta.
- Pendejo. –dice entre dientes Neji, mirando la puerta furioso.
- ¿Que me tienes que decir? –Aimi lo mira curiosa.
- Tks… seré guardaespaldas de Sasuke. –responde con fastidio.
- ¡¿Qué?!. –exclama incrédula, pero gime sorprendida cuando de un repentino movimiento Neji cambia lugares. – ¿Por qué lo hiciste?
- Para protegerte, ahora deja de hablar y solo gime. –orden comenzándose a moverse dentro de ella con brusquedad y salvajismo como a ella le gusta, por lo que quisiera o no obedecerlo tuvo que hacerlo, el como la está penetrando solo la hace gemir llena de placer.
Sakura se vistió con unos jeans desgastados color gris y una playera holgada de color celeste con algunas letras en negro al frente. En este momento esta frente al tocador cepillándose el cabello, que sea una prisionera no significa que no se peinara y bañara.
Una llave entrar a la cerradura la hizo estremecerse y ponerse tensa, voltea esperanzada porque no sea Sasuke aunque sabe que es mucho pedir. Pero suspira aliviada al ver que es Aimi, la prefiere mil veces a ella que a Sasuke.
Aimi tiene el cabello suelto y esta mojado, dejando ver que se acaba de duchar también. Viste un short de mezclilla ceñido que le llega a medio muslo, una playera azul de mangas cortas que le queda levemente holgada y unas sandalias negras.
La peli-plata se detuvo en la entrada viendo el regadero de muebles quebrados, por lo que suspiro con pesadez, adentrándose y cerrando la puerta con llave nuevamente.
- Buenos días. –saluda indiferente.
- Serán buenos para ti. –le dice cortante, regresando su vista al espejo para seguir peinándose.
Aimi rodo los ojos, y mejor no le responde nada, no quiere provocarla y que termine todo como ayer. Así que camino hacia donde está la ventana, parándose alado de está, cruzando sus brazos y mirando hacia fuer.
Sakura bufo al ver que nuevamente la pusieron a ella como niñera, aunque la prefiere a que este Sasuke. Y digamos que Suigetsu la desespera y Juugo la intimida un poco ante su gran tamaño. Siguió peinándose, pero entonces su mirada se torno perdida recordando lo que soñó.
- Aimi. –la llama con suavidad y está la mira dándole a entender que tiene su atención.— Esa vez… esa vez cuando me secuestraron y mataron a mi padre… —lo ultimo lo dijo mostrando dolor. – ¿ustedes cuatro fueron por nosotros? –Sakura voltea todo su cuerpo para mirarla.
- Si. –le responde con simpleza.
- ¿Me secuestraron porque era novia de Sasuke verdad? –pregunta con rencor, siempre se va a arrepentir por haberse fijado en él.
- Si.
- ¡¿Por qué secuestraron a mi padre también?! ¡Él no tenía nada que ver, él era inocente! –le grita furiosa. – ¡yo fui la única estúpida que cometió el error de fijarse en él, yo fui la única culpable, solo debieron tomarme a mí, matarme a mi si querían vengarse sus enemigos de Sasuke por ser un sucio Yakuza!
- Tu padre estaba en el momento equivocado a la hora equivocada. Tengo entendido que solo te querían secuestrar a ti. –le responde con tranquilidad.
El rostro de la peli-rosa se distorsiono mostrando dolor y culpa, recordando que ese día su padre llego más temprano a casa porque quería cenar con ella, ya que debido al trabajo tenía muchos días sin hacerlo.
- Es mi culpa. –susurra dolida. – ¡Pero Sasuke debió decirme desde el principio lo que era! –grita nuevamente furiosa.
- ¿Si te lo hubiera dicho te hubieras alejado de él? – Aimi alza ambas cejas y Sakura inclina su rostro hacia abajo, de joven fue estúpida, no veía los problemas de la vida, no los tomaba con la seriedad necesaria y no sabe la respuesta, aunque en el fondo siente que la sabe y no quiere aceptarla
- ¿Por qué ellos querían vengarse de Sasuke? ¿Qué les hizo para querer vengarse secuestrándome?
La peli-plata se debatió si decirle o no, entonces recordó cómo se puso el pelinegro el día de ayer.
- ¿Tú no dejaras que Sasuke te tome voluntariamente mientras sigas pensando que por su culpa mataron a tu padre?
- ¡Por supuesto que no!, ¡si él consigue tener mi cuerpo será a la fuerza o noqueándome nuevamente! –dice con firmeza y Aimi frunció el ceño.
- Por ti.
- ¿Que? – Sakura la mira sin entender.
- Por ti, por estar contigo y escogerte a ti es por lo que te secuestraron. – Aimi la mira seria sin apartar los ojos de ella, viendo como muestran sorpresa.
- No te entiendo. –Sakura frunce el ceño y Aimi suspiro con pesadez.
- Igual Sasuke no prohibió que se lo digamos ahora, y ya Karin y su padre no son un peligro, menos su familia… por otro lado si se lo digo tal vez sea más fácil que acepte ahora a Sasuke. –Aimi chasqueo la lengua. –Karin se obsesiono con Sasuke desde que lo vio por primera vez. –Sakura bufo, sabe perfectamente eso. –Se obsesiono tanto que convenció a su padre de que la meta a la misma escuela donde estábamos. –eso sorprendió a la peli-rosa, pensó que Karin conoció a Sasuke en la escuela, no antes. –Entrando en la escuela se entero de tu existencia, eso la molesto y le molesto aun más al saber que por ti nunca le hizo caso… aunque si me permites opinar existieras o no, anduvieras con Sasuke o no, él no se hubiera fijado en ella, es muy exasperante hasta para que se la follara sin contar que si lo hacia el padre de Karin lo hubiera obligado a que se comprometiera con ella y teniendo el poder que tenia lo hubiera conseguido con solo ordenarlo. –Sakura la escucha atenta. –Karin intento por todos los medios seducir a Sasuke pero él siempre la rechazo. –Sakura frunce el ceño, no cree eso, por algo la cambio por ella. –Incluso amenazo con matarte, y cuando lo hizo Sasuke la ignoro, pero nos ordeno turnarnos para vigilarte cuando no estés con él. –el ceño de Sakura se frunce más. –pero un día Kaneda convoco una junta de la nada con todos los lideres de cada familia, y como guardaespaldas teníamos la obligación de ir con Sasuke, sino iba solo uno se vería sospechoso y podrían investigar, ya suficiente era con que Karin supiera que eras importante para Sasuke…
- ¡Nunca fui importante, solo fui su juguete! –grita indignada.
- Tú no entiendes Sakura, tú eres el todo de Sasuke. –le dice con sinceridad y Sakura frunce el ceño, no le puede creer, no puede hacerlo, y se odio porque su corazón se haya acelerado por es rebelión. – ¿Vez lo que es ahora? Él siempre tuvo carácter fuerte y ciertos trastornos psicológicos pero empeoraron cuando se tuvo que alejar de ti.
- No te creo.
- Tu sabes si creerme o no. Conozco a Sasuke desde que somos chavales, y con seguridad digo que tú eres lo que no lo dejaba hundirse completamente en su oscuridad, y cuando te dejo, esa oscuridad y trastornos psicológicos se hicieron más grandes. – a Sakura le parece tan sincera pero sigue sin fiarse, simplemente no le puede creer, le resulta imposible aunque se da cuenta de los cambios que tuvo la personalidad de Sasuke estos años. –Fuimos a esa junta, pero Sasuke dejo a varios de sus hombres custodiando tu casa. –siguió contando la historia con tranquilidad. –Después nos dimos cuenta que fue una trampa. Karin le había contado a su padre que él no le hacía caso porque estaba contigo y Kaneda quería a Sasuke como esposo de su hija, porque eso le convenía ya que su familia no es tan poderosa y antigua como la Uchiha, casándose con Karin unían familias cosa que favorecía a Kaneda…
Ese viejo decrepito tenia francotiradores rodeando la zona donde vivías y con facilidad se desciso de los hombres que cuidaban de ti y así es como los secuestraron… cuando nos enteramos de lo que paso fue la primera vez que Sasuke perdió completamente el control de una forma desquiciada y mato a varios de sus propios hombres, ni siquiera Itachi podía detenerlo, por lo que entre él y nosotros apenas y lo conseguimos… cuando Sasuke recupero un poco el control ordeno buscarte, no había necesidad, Juugo ya había comenzado.
Dimos contigo y fuimos por ti… Sasuke se sentía culpable por la muerte de tu padre, pensó que fue por su culpa, eso lo derrumbo mucho porque ese dolor que tenias por la perdida creía que él lo había provocado, aunque siéndote sincera yo pienso que no fue culpa ni tuya ni de Sasuke, fue de Kaneda y Karin, nosotros hicimos lo posible por llegar a tiempo, pero apenas y conseguimos llegar antes de que te hicieran daño a ti…
- ¿Siendo así porque me dejo? –Sakura aprieta con fuerza los puños. – ¿Por qué se comprometió con Karin? –lágrimas salen de sus ojos, si eso es verdad, Sasuke no fue culpable solo una víctima y eso le duele, porque lleva años odiándolo, echándole la culpa para que ahora le digan eso.
- Kaneda como líder nos tenía en sus manos, no podíamos hacer nada a él o Karin. Incluso el cobarde negó que haya participado en tu secuestro aunque sus hombres muertos fueran tirados a sus pies. Se justifico diciendo que no tenia control de todos sus hombres y no sabia de eso, lógico nadie le creyó, pero no se podía hacer nada, ese puesto de líder lo protege, él podía conseguir que todas las demás familias o la mayoría se levanten contra nosotros y entonces estaríamos jodidos.
Sasuke se dio cuenta que estando con él corrías peligro, así que hizo un trato con Kaneda y con Karin; él se va a comprometer con ella a cambio de que a ti te dejen en paz y no te toquen ni un pelo. Eso fue maravilloso para Kaneda. Karin estaba encantada, tenía lo que quería que ya no importaba si estabas viva o muerta. Pero le pusieron a Sasuke como condición no acercarse a ti.
Por eso Sasuke te dejo y se fue del país porque sabía que estando en el mismo país que tu regresaría a ti, a buscarte como fuera, y no debía hacerlo, no sino quería ponerte en riesgo.
- ¿Entonces porque ahora…? –Sakura aprieta con más fuerza los puños y Aimi se encogió de hombros con indiferencia.
- Digamos que ahora Sasuke tiene más poder e influencias que entes y un buen plan— la peli-plata le sonríe de forma torcida y Sakura no sabe cómo sentirse al saber todo eso.
- Sasuke pudo haberte ordenado decirme eso como una mentira. –Sakura la mira seria sin dejar de derramar lágrimas.
- Si eso quieres creer, hazlo. –le dice indiferente.
- No se que creer. –dice con sinceridad inclinando su rostro hacia abajo.
- Solo te digo que Sasuke planeo mucho e hizo muchas cosas solo para volver a tenerte en sus brazos.
- Necesito estar sola. –Sakura inclina su cabeza hacia abajo.
- No puedo dejarte sola.
La peli-rosa gruñe furiosa y se pone de pie, caminando hacia el baño, ahí no la puede seguir y estar sola como quiere estarlo. Aimi vio la puerta cerrada del baño y suspiro con pesadez.
Sentado en un sillón de piel que esta en el estudio de Sasuke se encuentra un anciano que lleva puesto un una camisa blanca de mangas cortas, botones y cuello polo, un pantalón de corte recto de color blanco, y unas sandalias de piel color negras.
Tiene sus piernas cruzadas y sostiene en su mano izquierda una pequeña libreta de notas y en la derecha una pluma.
- Así tuviste el ataque que después de forzar a tu pricioner…
- ¡Sakura no es una prisionera! –exclama indignado. –Y no la estaba forzando a nada, solo le iba a hacer el amor. –dice con firmeza Sasuke que está acostado en un diván frente al anciano que suspiro con pesadez.
- Sasuke sino es una prisionera ¿por que la tienes encerrada en una habitación? –pregunta con toda la paciencia del mundo.
- Porque es una cabezona que intentara escapar y no puedo permitirlo, podría ponerse en peligro. –dice con firmeza.
- Pero ella sigue estando aquí sin su consentimiento, eso es hacerla prisionera. –le dice como si le explicara a un niño y Sasuke bufa.
- ¡Que no es una prisionera! –sigue firme.
- Entonces ¿qué es? –pregunta paciente el hombre.
- Una invitada especial. –Sasuke asintió dándose la razón a sí mismo, como si en verdad eso creyera.
- Bueno, igual estabas forzando a tu "invitada especial"…
- Solo pretendía hacerle el amor. –Sasuke ladea su rostro a un lado mientras bufa.
- Sasuke puede que tú pretendías hacerle el amor, pero por cómo me platicaste ella se negaba a que se lo hicieras y eso es forzarla.
- No, la intentaba convencer, la conozco y se que por orgullo no cedía con facilidad como antes, así que pretendía convencerla con caricias. –se justifica y Sarutobi pudo ver que dice la verdad.—Yo jamás la lastimaría, si intentara forzarla la hubiera golpeado o sometido de un forma violenta… aunque admito que fui algo brusco pero fue culpa de ella, me hizo enfurecer al llamar monstruo a un hijo mío y de ella.
- Entiendo, puede que tu no lo veas como que la estabas forzando pero ella si lo sintió. Si esa mujer te importa tanto no puedes forzarla de esa manera, si dices que intentabas seducirla hay otras formas de hacerlo, con la brusquedad solo consigues que parezca violación cuando la otra persona se niega…
- No digas esa palabra. –ordena sombrío.
- Lo siento, fue mi error. –se disculpa con sinceridad. –Por cómo me cuentas y me has hablado antes de Sakura-chan ella te odia porque te culpa de la muerte de su padre…
- La tengo. –le dice serio.
- No, no la tienes, ya hablamos de eso… así que tienes que aclararle eso para quitarle ese resentimiento al creerte causante de la muerte de un ser importante para ella….
- Si se lo digo se culpara a ella misma, y no puedo permitir eso.
- Creo que ya se culpa ella misma también ahora. –le dice con seguridad. –Ninguno de los dos es culpables, solo fueron victimas de las circunstancias, ya te he dicho eso. Así que te aconsejo que hables de esto con ella, le cuentes como sucedieron las cosas y porque tomaste la decisión de dejarla de esa forma. Por otro lado puede que ella ahora este también resentida por la forma en que la trajiste aquí, no fue la forma adecuada Sasuke, la alejaste de sus seres queridos y de su vida sin su consentimiento…
- No dejare que ella se vaya. –dice con firmeza y Sarutobi suspiro con pesadez.
- Bueno… no te puedo obligar a nada, solo estoy aquí para intentar ayudarte y aconsejarte. Pero si quieres estar con ella íntimamente sin tener otro bajón no puedes obligarla o intentar convencerla de ese modo, hay otros métodos… eres todo un galán chico, no te será difícil seducirla sin recurrir a la brusquedad. –le dice con diversión y Sasuke sonríe con arrogancia. –Se como te pones cuándo te enojas, y por lo que me has contado con la única que te controlas es con Sakura-chan cuando te pones así, por esa razón yo estoy de acuerdo en que estés con ella, pero habla con ella y quítale esas cadenas… no, no te digo que la dejes ir, pero por lo menos no la hagas sentirse como un prisionera teniéndola encerrada en esa habitación.
- Es que cuando no la encerré se salió e intento escapar. Incluso amenazo a Touya y una empleada con una espada. –a Sarutobi le resbalo una gota de sudor en la nuca. –es toda una salvaje. –dice con orgullo y la gota en la nuca del anciano se hace más grande.
- Insisto en que debes darle más libertad.
- Si se la doy intentara escapar…
- ¿Crees que lo consiga? –Sarutobi alza ambas cejas, ha visto la casa, noto a los hombres que la custodian por todos lados escondidos y las cámaras de seguridad que tiene, se le hace imposible.
- Usted no la conoce, esa mujer consigue siempre lo que quiere. –comenta orgulloso, sonriendo de forma torcida. –Y si logra salir de la casa se pondrá en peligro porque haya afuera es solo una isla, usted lo vio, se podría perder o toparse con un animal salvaje, caerse o algo así.
- Bueno, explícale a ella eso.
- Que es una cabezona, por más que le diga pensara que le miento y no me hará caso.
- Más cabezona que tu se me hace difícil de creer. –Sarutobi sonríe con diversión. –Bueno Sasuke ese es mi consejo. No puedo hacer más, pero pienso que lo mejor es que me quede aquí un tiempo para seguir teniendo consultas contigo. Te había dicho que era mala idea que las dejaras pendientes…
- Tks. –Sasuke vuelve a ladear su rostro a un lado viéndose como niño regañado.
- Por hoy lo dejamos hasta aquí, te traje algunos medicamentos que debes tomarte y no ingerías licor cuando los tomes por favor que son algo fuertes.
Sasuke solo asintió con fastidio y Sarutobi sonrío, al menos ya se abre con él y le cuenta todo, es menos difícil que antes cuando empezaron las consultas y el cabezón no quería hablar, lo insultaba y lo amenazaba de muerte, incluso intento matarlo por eso al principio, tenía que siempre estar con ellos uno de los hombres de Itachi para proteger a Sarutobi, pero desde que tiene doce años el chico copera en las consultas, diciéndole lo que siente y piensa, y Sarutobi mejor que nadie sabe que lo hace desde que conoció a esa chica llamada Sakura, por lo que tiene curiosidad de conocerla.
Sakura salió del baño, limpiándose las lágrimas y se sorprendió al ver la habitación completamente limpia. Luego suspiro con pesadez y supuso que Aimi había ordenado que l limpiaran. Vio a la mencionada sentada en el sillón con una bandeja con comida en sus piernas y comiendo tranquilamente mientras alza la mirada para verla.
- Tu desayuno esta ahí. –dice apuntando el buro que esta alado de la cama haciendo que la peli-rosa mire hacia este.
- No tengo hambre. –le responde con simpleza pero no sonando tan arisca.
Aimi se encogió de hombros restándole importancia y siguió comiendo mientras Sakura se va a sentar en la cama.
- ¿Por qué utilizas a Neji? –Sakura la mira curiosa. –él te ama, eso lo demuestra todo lo que fue capaz de hacer para estar contigo.
- Yo no manipule a Neji. –Aimi alza la mirada para verla con indiferencia y Sakura entrecierra los ojos.
- ¿Enserio?
- Piensa lo que quieras. –Aimi roda los ojos y Sakura suspira con pesadez.
- ¿Cuantos años tiene tu hijo? ¿Neji sabía de él? –pregunta curiosa.
- Andas muy curiosa y habladora ahora. –la peli-plata entrecierra los ojos hacia ella.
- Es aburrido estar aquí todo el día y tengo curiosidad. –Sakura se encoge de hombros con indiferencia.
- Tiene siete años, pronto ocho y Neji supo de él hasta hace unos días antes de tu secuestro. –le informa tranquila y Sakura se sorprendió porque le haya respondido, no pensó que lo fuera a hacer.
- Es muy lindo e inteligente… saco tu físico pero el cabello y ojos de Neji. –Sakura le sonríe amigable, dejando ver que lo arisca con ella se le paso.
- Si. –Aimi sonríe levemente y Sakura se sorprendió al verle esa sonrisa sincera e imagino que lo saco pensando en su hijo, notando ese brillo especial que tiene en los ojos al referirse a él.
- Posiblemente dice la verdad y no manipulo a Neji, sino que también ama a Neji. –Sakura sonrío levemente, pero después agito su cabeza, esta bajando la guardia y dejándolos de ver como los malos malditos que son y no puede permitirse eso.
El teléfono de la peli-plata sonó haciendo que deje la bandeja en el suelo y saque su celular viendo un mensaje. Sin decir nada se puso de pie y camino hacia la puerta ante la mirada atenta de Sakura salió, esperando escuchar como le ponía llave, más esta no se lo puso haciéndola sonreír triunfante, solo es cuestión de esperar a que se aleje más.
- ¿Como está? –Sasuke mira con seriedad y tranquilidad a Aimi.
- Bien… se le quito lo arisca al menos conmigo. –le responde encogiéndose de hombros. –Por cierto, le conté la verdadera razón por la que secuestraron a ella y su padre. –le dice hablando quedito como él lo esta haciendo.
Sasuke frunció el ceño, después suspiro con pesadez.
- ¿Tú también piensas que es lo mejor? –pregunta con molestia y Aimi alza ambas cejas, se ve molesto pero no tanto como pensó.
- ¿También? –pregunta curiosa.
- Sarutobi también lo comento.
- Ah.
- Tks… solo quería informarte que ya no hay necesidad que estés con ella ni que le pongas seguro a la puerta. –la peli-plata alza ambas cejas curiosa. –Le daré su espacio y que no se sienta que es prisionera. –Aimi supuso que eso le recomendó el psicólogo así que le resto importancia. –Ya ordene que vigilen bien la casa para que no salga de ella. –dice con algo de fastidio y Aimi asintió. –aun así también mantente atenta por si vez algo extraño.
- ¿No entraras con ella? –le pregunta curiosa.
- No… —Sasuke desvía la mirada y la peli-plata comprendió que no se siente listo por lo que paso ayer, por lo que ella vio en él ayer.
La puerta se abre haciendo que Sasuke alce la mirada y la peli-plata voltee viendo a Sakura que tiene los ojos bien abiertos y palideció, mirando a Sasuke que también palideció un poco.
- Hmn… eres libre de andar por la casa. –le dice indiferente Sasuke recobrando rápidamente la compostura, para después dar media vuelta y salir de ahí.
- ¿Ah? –Sakura no sabe si escucho bien.
- Ya escuchaste, puedes andar por cualquier sitio de la casa. –la peli-plata se encogió de hombros con indiferencia. –aunque te recomendaría no intentar salir de ella, no solo tiene muchos vigilantes sino que no es seguro salir de aquí. –la peli-plata toma el mismo camino que tomo Sasuke dejando a la peli-rosa incrédula.
- Esto me huele raro… pero que me estén dado está libertad me conviene, podría encontrar algún teléfono o algo… pero no se donde estamos, tampoco se si hay teléfonos… mmm no importa, lo mejor es inspeccionar la zona. Se que no podre salir, eso de que hay guardias me lo creo, pero buscare la forma de como hacerlo. –los ojos de Sakura brillaron con astucia.
Continuara
jajjaja me gusto la cita de sasuke con su psicologo, no se, me dio risa :P
spero les haya gustado el kap
MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS
CUÍDENSE
BESOS
KRISS
