Natsu no me pertenece, para mi mala suerte, FT es completa propiedad de Hiro, yo solamente juego con ese sexy pelirrosa y sus amigos.

Lucy Heartfiliapensamientos o recuerdos

"Natsu Dragneel"— plática telefónica.

Herederos

Capítulo 10: La realidad

—¿Natsu?— el susurro de la rubia interrumpió el silencio de la habitación.

Era de noche, estaban acostados y Natsu la abrazaba por la espalda de manera intima. Luego de lo sucedido horas atrás, estaba demasiado emocionada para dormir.

—¿Natsu?— le llamó nuevamente.

—Mmm— fue la repuesta del pelirrosa. —No sabía que no podrías dormir si te besaba— sonrió, abrazándola más contra sí.

—Es que…— se mordió el labio al sentirse sonrojar.

—Quieres que te bese— el pelirrosa acercó los labios hasta su cuello, quitando las hebras doradas y besó con sutileza. —Ven aquí, Luce— y rápidamente ella giró entre las sábanas para quedar frente a él. Ambos se miraron, tranquilos, seguros, ambas miradas llenas de sentimientos.

—Te amo mucho— susurró sonrojada.

Por primera vez permitió que su corazón aceptara los sentimientos de la rubia, Lucy lo amaba, lo amaba y eso era todo lo que le importaba.

—¿Por qué te gusto?

Natsu la miró, inclinó un poco el rostro y le dio un pequeño beso en la mejilla.

—Es una pregunta muy fácil, Luce— le aseguró al separarse. Ella lo miró confundida. —Eres todo lo que no soy, Luce. Tienes los sentimientos más puros que he visto…

—Los sentimientos no se ven— Natsu sonrió al escucharla.

—Yo veo los tuyos— confesó tocándole una mejilla. —Eres dulce, Luce, inocente y lo mejor que he conocido— estaba dispuesto a contestarle todo lo que ella necesitaba para que estuviese segura que le gustaba, se lo debía por tratarla tan mal últimamente.

—¿Qué te gusta de…— se mordió el labio y se sonrojó aún más por la pregunta que le haría. —…de mi cuerpo?— terminó muy sonrojada.

Si la luz estuviese encendida la rubia hubiere notado como la mirada verde de Natsu se había deslizado de su rostro, cuello hasta llegar a sus pechos.

—Deja de estar hablando con Cana tanto— sonrió. —Ese es Laxus que le gustan las chicas muy voluptuosas— mintió, también le encantaba eso de Lucy, y realmente le encantaba. —Me gustas completamente Luce, desde lo que eres hasta lo que tienes— confesó.

—¡Pero nunca has intentado tocarme!— exclamó asustada.

¿Estaban hablando de sexo? Mataría a Cana por llenar la cabeza de Lucy con sus ideas impuras.

—Mataré a Cana— susurró.

—No— dijo la rubia. —Es que ella me comenta cosas que Laxus hacía cuando la pretendía.

—¿Quieres que te haga cosas?— tenía muy buenas ideas de las cosas que le podía hacer, las había imaginado.

—Yo…— estaba completamente sonrojada.

—Bien— la rubia se arqueó rápidamente cuando sintió como el pelirrosa deslizaba una mano por su cintura. —Voy a besarte y te tocaré el trasero todo lo que quiera, pervertida— amenazó en voz baja.

¿Por qué diablos se sentía caliente de solamente imaginar todas las preguntas que tenía Lucy sobre las parejas?

—¡No soy…— intentó decir escandalizada pero los labios de Natsu se deslizaron con dulzura sobre los suyos.

Fue lento, suave y pecaminoso, Natsu le daba tiempo que aprendiera su ritmo. Gimió sorprendida contra la boca del chico cuando éste hizo lo amenazado, unas de sus manos se deslizó por la curva de su trasero, apenas por el comienzo pero fue suficiente para escandalizarla. Natsu no la tocó, no quería tocarla como debía apenas empezando, apenas ella sabiendo que la quería, le tenía que asegurar que sus sentimientos eran sinceros hacia ella, ya luego, ya cuando la relación estuviese sólida, se aseguraría de saciar todas las preguntas subidas de tono hacia las parejas que tenía Lucy, porque si había estado hablando con Cana sobre sexo, tenía muchas preguntas.

Cuando el pelirrosa se separó apenas un poco de su boca, estaba sobre ella, con manos apoyadas a ambos lados de su rostro. Su cuerpo estaba caliente, su entrepiernas estaba en llamas, no siempre tenía así a la chica que lo había estado volviendo loco durante tanto tiempo.

—Nat…— ella estaba hermosa, sonrojada y completamente avergonzada, con el bajo vientre lleno de un extraño cosquilleo.

—Shhh— susurró.

Natsu la besó nuevamente, hundiendo su lengua entre sus labios, y acercándose más a ella. Sintió algo duro contra su vientre pero no le dio importancia, los labios del pelirrosa no dejaban los suyos.

.000….

—¿Entonces tú y Natsu nada?— preguntó una sorprendida Juvia.

—Shhh— intentó callarla Lisanna.

—Pero has salido con él— le recordó Ley.

—Un par de veces, pero no lo que ustedes piensan, desde nuestra primera salida supe que no tenía oportunidad con él, creo que solamente aceptaba para ser cordial, no con intenciones de coquetear conmigo— dijo, desilusionada.

—No entiendo, entonces para qué ese idiota aceptaba salir contigo— se quejó Juvia al ver como su Gray-sama le abría la puerta a aquella rubia desabrida que acababa de llegar a la cafetería. —No soporto que Gray-sama mire a esa rubia. Muy mustia, sonriéndole a hombres ajenos— dijo celosa.

—Hay, Juvia, ella parece ni notar que Gray existe— rió Lisanna.

—¿Qué haces aquí?— espetó la peliazul cuando la rubia se acercó a las chicas.

Lucy la observó sin entender, y lejos de molestarse por el ácido tono de la chica, le sonrió, estaba demasiado feliz para que alguien le arruinara aquella felicidad.

—Buscando a Natsu— dijo.

—¿Todavía mendigando amor?— preguntó una maliciosa Juvia. Lucy la miró sin entender. —Natsu no te quiere…

—¡Claro que sí!— prácticamente chilló sonrojada. Natsu la había besado, la quería, se lo había dicho y demostrado.

—¿Sí?— preguntó con burla.

—Juvia— la llamó Levy, sabía lo que su amiga intentaba.

—Si te quisiera tanto no estaría saliendo con Lisanna a tu espalda— soltó. No quería a esa rubia cerca de su Grey-sama.

—¡No seas mentirosa!— chilló Lucy. —Natsu me quiere, es mío— protestó.

—Eres tan tonta que no te enteras de lo que te rodea, no te quiere, sale con Lisanna a tu espaldas…

Todos quedaron sorprendidos cuando la mano de la rubia calló sobre la mejilla de la peliazul. Lucy acababa de abofetear a Juvia.

—Ahora si que te metiste en problemas, estúpida— le gruñó Juvia, llendosele encima a la rubia, intentándola golpear.

—¡Basta!— gritó Gray. Estaban llamando la atención de los clientes con aquel ridículo espectáculo.

Ninguna de la chica le prestó atención ambas forcejeaban y se tiraban de los pelos, no tuvo obción de tomar a la rubia de la cintura y alejarla de Juvia, pues para ser una señorita fina tenía muchas garras, Lucy prácticamente estaba sobre la peliazul y ésta no se podía defender.

—Basta, tranquilícense— les pidió Lisanna. —No tenías que provocar a Lucy así, Juvia— la regañó, la peliazul estaba concentrada en arreglarse el cabello cuando se frotó la mejilla y descubrió un largo arañazo que le hubo dejado la rubia.

—No es mi culpa que Natsu la esté engañando, es una pobre tonta.

—Ya estoy harta de tus estupideces, si sigues diciendo mentiras te volveré a golpear— amenazó Lucy, intentando separarse del moreno pero éste la sostenía de la cintura.

—Aunque te duela, es verdad, te están viendo la cara, querida.

Gray la tuvo que agarrar más fuerte cuando Lucy forcejeó e intentó lanzarse contra Juvia.

—Basta, Juvia, no la provoques— le sugirió Levy.

Acaba de salir de la cocina acompañado de Erza , ambos habían escuchado gritos y para su mala suerte, había reconocido la voz de Lucy. La buscó con la mirada y se quedó de piedra cuando la vio en los brazos de Gray, éste la sostenía de la cintura, intentando retenerla a su lado. Algo en su interior se agitó con desagrado, molestia, no le gustaba.

—Suéltala— había cruzado rápidamente la distancia que lo separaba de la rubia y la había tomado de la mano, tirando hacia él y así separándola de Gray. —¿Qué sucedió?— apartó la mirada del pelinegro para posarla sobre la rubia; Lucy tenía el cabello alborotado, como si acabara de tener un encuentro con alguien. Miró a las chicas y notó que Juvia estaba en las mismas condiciones. ¿Lucy se había peleado con Juvia? Imposible.

—Estoy harta— el pelirrosa observó como luego de decir aquello las lágrimas empezaron a deslizarse por sus mejillas. —Estoy cansada de que siempre me esté tratando con desdén, nunca le hice nada— se quejó entre sollozos, abrazando al pelirrosa mientras escondía el rostro entre su pecho.

—Luce…— susurró. Por alguna razón el hecho de que alguien más hiciera llorar a la rubia no le gustaba.

—Deja el drama— dijo enojada. —Bien que te sabes defender— decía con veneno la peliazul.

—Juvia— susurró una tenebrosa Erza.

—¿Qué?— preguntó. —Solamente le dije la verdad. Natsu está saliendo con Lisanna.

—¡No es cierto!— chilló Lucy.

El pelirrosa se había quedado quieto, no tenía sentimientos hacia la albina, había salido con ella en plan de amigos, mas Lucy no sabía nada. Suspiró, aquello sería un problema.

—No llores, tonta— susurró limpiándole las húmedas mejillas.

—Pero…— el pelirrosa vio como se humedecía los labios y estuvo tentado a inclinarse sobre ella hasta besarla. —Ella dice q…

—Lisanna y yo salimos, Luce— aceptó. —Pero no es lo que piensas— dijo rápidamente al ver como ella abría grandemente los ojos.

La rubia observó al chico que estaba frente a ella y luego a la albina quien bajó la mirada, avergonzada.

—Le gustas— aquellas palabras rasparon su garganta. Natsu había salido con aquella chica. Juvia tenía razón.

Lucy retrocedió, alejándose de él. ¿La había besado sin quererla?

—Luce…— pero ella negó con la cabeza, no dejándolo terminar.

—Le gustas, ella te quiere para sí, saliste con ella aún sabiéndolo— intentó sonreír, no tenía que llorar, no tenía que comportarse como una niña, ya era hora de dejar aquella actitud.

Quedó desconcertado cuando la rubia hizo una inclinación de cabeza y se alejó hasta salir por la puerta de cristal. Esperaba que le hiciera una escena, pero no, no lo había hecho. Lucy simplemente se había marchado.

—Lo siento— se disculpó una apenada Lisanna.

No podía salir tras la rubia, siempre lo hacía, olvidando todo, necesitaba el trabajo, no podía arriesgarse de que lo despidieran. El pelirrosa regresó a la cocina, tomó su celular del bolsillo y marcó el número de Jellal.

—"Pensaba que estabas trabajando a estas horas"— escuchó la voz del chico.

—Necesito que busquen a Luce— habló con pesar.

—"¿Pelearon?"— quiso saber.

—No, se peleó con Juvia, se enteró que salí con Lisanna, agarró a Juvia de los pelos.

—"Espera"— cortó el chico. —"¿Lucy? ¿Nuestra Lucy?"— preguntó incrédulo.

—Deja de chismosear, necesito que la encuentres, aún no es mi hora de salida. Sé que no tomará mi llamada, llámala tú, por favor.

.000….

El apartamento estaba en penumbras y demasiado tranquilo cuando abrió la puerta y entró. Jellal le había comentado que Lucy estaba bien, que solamente estaba confundida, tenía que explicarles las cosas, hablar con ella antes que se hiciera ideas.

—Luce— la llamó, pero nada.

Se encaminó hasta la habitación, buscándola pero nada. Lucy no estaba en el apartamento. Arqueó una ceja, Jellal le había dicho que la había dejado allí, que estaba tranquila. La buscó por todo el apartamento, busco su ropa, pero no, Lucy no estaba y entonces lo entendió. Lucy se había marchado del apartamento. Diablos.

Se dejó caer en el mueble, escondió el rostro entre las manos, lleno de frustración, no entendía, anoche habían estado bien, finalmente había aceptado que la quería. Unos toques en la puerta llamaron su atención, se puso de pie y fue abrir. Zeref.

—Tienes un aspecto horrible— fue el saludo de su primo cuando lo dejó pasar. —¿Dónde está la preciosa Lucy?— preguntó, el lugar se sentía extrañamente tranquilo.

—Se fue— se dejó caer en el mueble.

—¿Se fue?— preguntó sin entender.

—Se enteró que estaba saliendo con una chica, supongo que se enojó y se fue.

—Ya veo— susurró. —No desea compartirte con ninguna chica.

—Ni siquiera salí con esa chica en plan de tener algo con ella, fue algo que se dio, es agradable aún cuando yo no hablo mucho durante las salidas.

—Ya veo, una amiga, la primera que no es Lucy.

—No entiendo a Luce, ella dice que me ama pero piensa que la puedo traicionar con cualquiera, nunca podríamos tener algo.

—Es complicado. Lucy siempre ha sido la única a tu alrededor, primito, por lo menos en plan de amiga, ella quiere seguir siendo la única— dijo el pelinegro. —¿No la irás a buscar? Digo, seguramente ya te acostumbraste a tenerla aquí contigo— sonrió.

—No, esto nunca podría funcionar, Igneel y Jude solamente se tienen que hacer la idea.

—No engañas a nadie, no es cosa de que tío y Jude quieran, tú también quieres eso, aún cuando lo niegues y estoy seguro que no será lo mismo ahora que ella se fue, la quieres aquí, primo, quieres a Lucy, aún cuando es celosa, algo infantil y mimada, la quieres.

Natsu guardó silencio unos minutos.

—No te preocupes, no le diré nada, lo sé desde hace algún tiempo, tu trato hacia Lucy no es normal, aún cuando dices que no la quieres con otros sentimientos, tienes que verte cuando es algo sobre ella, seguramente si alguien la hace llorar te molesta, solamente tú le puedes causar esa u otra emociones.

.000….

Habían pasado dos semanas, no se había atrevido a llamar a Natsu, ni siquiera lo había visto en la fiesta de cumpleaños de Ángel, él no la había ido a buscar y aún cuando las clases terminaran una semana atrás, tampoco lo había visto.

—Quita esa carita— pidió su padre. Desde que había regresado a la casa estaba ausente y triste. —Te tengo una sorpresa, princesa— sonrió y la rubia levantó la mirada de su cena.

—¿Una sorpresa?— preguntó con interés.

Siguió la mira de su progenitor al ver como éste miraba hacia la entrada del comedor, abrió los ojos sin entender al ver como aquel chico entraba al comedor.

—Hola, hermosa— el chico se había acercado a ella y besado su mejilla, haciéndola sonrojar y sorprendiéndola. —Espero que mi presencia alegre tu noche.

Jude miró complacido como su hija se ponía de pie y se fundía en un abrazo con el recién llegado, aquello podía ser interesante, el futuro y corazón de Lucy estarían seguros con la llegada del recién llegado.

Continuará


Bueno chicos, aquí el capítulo 10, espero que les gustes, y sí, no pretendía a que Lucy se pasara una vida llorando por Nat, ya es hora como que de cambios no?

No comentaré mucho porque no daré spoiler por si alguien lee la nota antes que el capítulo.

Muchas gracias por los lindos reviews, veo que les gustó la forma espontánea que se dio todo en el capitulo anterior.

¿Quién creen que sea éste chico?

Genesis: Hola, guapa, no, no me molesta, todo lo contrario, me gustaría saber a cuales de CCS te refieres exactamente, estoy pensando regresar a ese fandom, es mi favorito y me encanta Shaoran y las personalidades que le coloco.