La oscuridad empezaba a surgir en el recinto llenandolo todo de sombras. Los profesionales estaban explorando el terreno para familiarizarse con él, no habían vuelto a encontrar ningún otro tributo y por la noche les sería más difícil cazarles, así que decidieron acampar. Mientras los demás se ponían lo más cómodos posible para pasar la noche, Jack se excusó diciendo que tenía que hacer pis y se alejó hasta que quedó fuera de su campo de visión.

-Vale, ahora estamos solos, ¿me puedes explicar otra vez que haces aquí y porque solo te veo yo?

-¿No nos vemos desde hace más de un año y lo primero que quieres es saber qué estoy haciendo aquí? ¿Ni siquiera un "cómo estás Jerry"?

-¡Jerry!

-Vale, vale. A ver, te he dicho que este año los tutores iban a poder guiar a sus respectivos tributos, ¿no?

Jack asintió con la cabeza de manera automática.

-Eso es lo único que he entendido de tu primera explicación.

-Bien, pues tampoco es exactamente así del todo. Verás, tras comenzar el juego los vigilantes decidieron que solo se iba a poder guiar a los dos tributos más populares entre el público. Se les aparecería una persona de su pasado, alguien a quien ellos admiraran; esa persona estaría en todo momento en contacto directo con el respectivo tutor del tributo, no podría hablar con el tutor directamente pero sí escucharle.

-¿Y de todas las personas de mi pasado que hubieran podido aparecérseme, de verdad tú eras la mejor opción?

-Eh, eh… ¡Encima que he venido a ayudarte! ¡Qué estoy perdiendo mi valioso tiempo para ayudarte a salir vivo de aquí!

-Jerry, te lo agradezco, en serio; pero estando aquí solo eres una cosa más de la que me tengo que preocupar.

-Primero: en este recinto solo me pueden ver cinco personas.

Jack puso cara de sorpresa.

-Ya volveremos a eso más tarde, sigue.

-Segundo: tan solo soy una aparición, hago ruido, puedo hablar y dar consejos; pero mi cuerpo físico está lejos de aquí. Por lo tanto no me pueden matar. Y tercero: cuando Jack Brewer fue escogido para ofrecerse voluntario para este año dijo, y cito literalmente: Lo único que me preocupará a partir de ahora será salir con vida de ahí dentro. Estabas tan obsesionado con entrenarte que perdimos hasta el contacto. ¿Una cosa más de la que te tienes que preocupar? Eso no me pega con el Jack que conocí, tío, ahora lo único que te debe importar es sobrevivir. ¿A qué te has referido con eso de una cosa más?

Jack se quedó helado. Había olvidado que Jerry era la única persona que había conocido que era capaz de captar todo lo que quería esconder, al menos hasta conocer a Kim. Con esa chica sentía que hacia el ridículo, era incapaz de mantener su máscara de indiferencia delante de ella. Todavía le parecía increíble que para lo tonto que siempre había parecido su amigo en la mayoría de los aspectos, fuera un experto en descifrar las emociones que a él le costaban tanto ocultar. Jack estaba pálido e intentó bajar la cabeza para que Jerry no pudiera ver su expresión.

De repente Jerry se echó a reír. Jack se quedó aún más paralizado de lo que ya estaba.

-¿Se puede saber de qué te ríes?

-Me río de la cara que has puesto tronco –dijo entre risas. –Solo hay una razón en este mundo para que un tío ponga esa cara. ¡Te has colado por una tía! ¡Y lo has hecho en los juegos! ¡Desde luego elijes el momento!

Antes de que Jack tuviera tiempo a responder se oyeron unas risas estrepitosas que provenían del sitio donde estaban los demás. Jack se dio la vuelta y echó a correr hacia allí con Jerry siguiéndole. Cuando llegó vio a una chica tirada en el suelo, tenía la cabeza empapada de sangre y no se movía. Era evidente que estaba muerta.

-¿Qué ha pasado? –preguntó Jack mirando a la chica muerta.

-La hemos pillado escondida detrás de un muro cercano –le explicó Lindsay. –Creo que estaba espiándonos y estoy convencida de que había alguien más con ella.

Jack volvió a mirar a la chica y la reconoció como la chica del distrito 5, tendría unos catorce años.

-Bueno, supongo que eso significa que una menos.

Los demás seguían riéndose contentos de haber matado a otra. A Jerry le cambió la expresión de la cara al ver a la chica muerta. Jack le miró sabiendo lo que pensaba. No era tan fácil como se lo hacían creer en la academia.

Esa misma noche mientras los demás dormían, Jack hacia la guardia con Jerry a su lado. Le hablaba en voz baja para que los demás no le oyeran y creyeran que había perdido el juicio.

-Se te ha quitado la risa cuando la has visto hay tirada, ¿verdad?

Jerry asintió con la cabeza con una expresión seria. Jack se sintió aliviado de no ser el único de los primeros distritos al que la situación no dejaba indiferente.

Se oyó un ruido en ruido en unos matorrales cercanos. Jack y Jerry se levantaron instintivamente y se dirigieron hacia la zona. Jack vio a un chico que tendría más o menos su edad, era negro y llevaba la cabeza rapada. Hubiera podido matarle rápidamente, lo único que le frenó fue que el chico no solo le miraba a él. Miraba a Jerry con una expresión de confusión en el rostro y tras eso salió corriendo silenciosamente y se perdió en la noche.

-¿Es mi imaginación o ese te ha visto?

-No ha sido tu imaginación.

-Vale, creo que me tienes que explicar eso de los cinco que pueden verte.