Nota del Autor: Disculpen la tardanza, por fin salí de vacaciones y ya puedo volver a escribir. Así que disfrútenlo.
-Zafyrie-
¡¿Una tienda de disfraces?!
El padre de Kentin nos había llevado hasta la ciudad, creo que con esto bastaba para regresar a nuestras casas, pero con solo mirarlo un instante a aquellos ojos. Era obvio que no saldríamos de aquí tan fácil.
-Si... quiero rentar disfraces por favor.-le dijo a la encargada.
-¿Que tipo de disfraces? tenemos de muchos modelos y estilos.
Le susurro algo al oído, mientras todas observábamos incrédulas lo que pasaría.
-Esta bien-Asintió la encargada con una sonrisa-En un momento se los preparamos y los subimos a su camioneta.
-Excelente.-Nos miro-Chicas, no se asusten que no muerdo ¿quieren ir a alguna parte después de esto? Divirtámonos un poco y conoscamonos mejor, al cabo... vamos a estar bastante tiempo juntos.
¿Podía chillar como perrito? ¡Esto era aterrador!
-Nathaniel-
No podía creer lo que estaban viendo mis ojos, el ambiente era tenso a morir y de repente parece que estos chicos retrocedieron a su infancia. Gracias al nuevo de Victor, todos estaban en tono de guerra, preparándose para atacar.
-¡Menuda idiotez! ¡Pareciera que quisieran matarlo! En vez de pulverizarlo con la mirada deberían de reunirse y pensar en donde están las chicas, aun no sabemos su paradero.
Eso pareció tranquilizarlos de momento. Pero, también estaba preocupado... comenzaba a anochecer y no había señales de vida de ellas.
-¡La camioneta!-Grito Kentin.-¡Ha llegado!
La puerta se abrió segundos después y todas entraron con un gran sonrisa.
-¡Eso fue divertido!
-Vaya que estas chicas, tienen mucha energía.-entro su padre con una gran sonrisa.
-¡¿A donde te las llevaste!?-Kentin estaba furioso.
-¡Que palabras son esas! ¡A mi me vas a respetar!
Todos nos quedamos mudos ante el cambio tan brusco que tuvo.
-Solo las he llevado a dar un paseo, las mujeres se respetan y los hombres deben de trabajar duro para madurar y llegar al nivel de ellas.
-Ajá, madurar, Disculpe...¿Me puede repetir lo ultimo?
-Lysandro ¡Dejan de apuntarlo!-Castiel le arrebato la libreta.
-Pero ya estamos aquí, sabemos que nos extrañaron.-Dijo Kaory.-Trajimos la cena. Asi que todos pueden estar tranquilos.
Dejaron la pelea de alto y todos nos reunimos en la mesa mas grande, y podría resumir que la cena fue la mas incomoda de mi vida.
-Eso estuvo delicioso.-El padre de Kentin miro su reloj-Bueno chicos, es hora de ir a la cama.
-P-Pero son las diez...-Armin intentaba no subir la voz.
-Los niños buenos se acuestan a dormir a esa hora. Chicas, vamos... las acomodare a todas en una sola habitación. -Lo dijo con tanto énfasis que entendimos la indirecta, no podíamos ni respirar cuando estaban ellas presentes.
-Victor-
Con tan solo ver las caras largas que tenían podría asegurar que apenas estaban en la etapa del ''amor de fantasía'', menuda ridiculez. No podía creer que aun hubiera hombres con ese semblante tan repugnantemente romántico.
Lo que mas me hartaba es que ese tal Dake, aun no me quitaba la mirada de asesino.
-Si las miradas mataran...-dije.
-Ya estuvieras en el infierno, maldito.
-¡¿Que dices!?
Me levante de la silla para propinarle la paliza de su vida pero nuevamente nos detuvieron.
-Tendrán que llevarse bien, compartiremos habitación, por estos últimos días.-Dijo el tal Lysandro.
-Suéltenme ya-Acomode mi chaqueta-No se preocupen, no me quiero juntar con ustedes y que se me pegue lo idiota. Hablare con el sargento.
No podía aguantarlos mas, pero para lo que no estaban preparados para mi siguiente ataque. Recuerdo perfectamente esa carita de ternero degollado de Mishka, al verme. Are que nuevamente caiga ante mi, para callarle la boca a ese canalla.
-¿Me amas no es así, Mishka...?
-Kaory-
-Buenas noches, espero que estén listas para el plan de mañana.
S-Si... Aja...-Dijimos todas la unisono.
Nosotras aun ni sabíamos que disfraces había rentado, todo ha estado en misterio absoluto.
-Recuerden, quien salga tendrá severos problemas. Si tiene algún problema, tengan este radio. Se podrán comunicar conmigo sin problema. Buenas noches.
Tome la radio y la deje en la cama.
-¿Ahora que hacemos?-Dijo Kagura-No podemos estar con los chicos, justo cuando esto se estaba tornando excelente.
-De eso nos dimos cuenta, Kagurita...-La miramos todas con picardia.
-C-Callense-Nos tiro un almohadazo.
-¡Vamos, vas a decir que no los disfrutaste!-Dijo Fatisaku.
-¡U-stedes que saben!
Amábamos como entraba en modo pánico, era divertido, aunque mirando a todas podría decir que tuvieron sus aventuras.
-Esta bien... ¡Esta bien! ¡Ustedes lo pidieron!-Kagura se defendió-¡pelea de almohadas!
-¡Haaa!
-Fatisaku-
La habitación estaba inundada de risas y moretones por todos lados. Pero no podía quitar la mirada de Mishka. No sabia muy bien lo que pasaba, ni tampoco quería molestarla así. Pero desde que llego ese tal Víctor, su personalidad cambio tanto... ¿Estará bien si meto mis narices?
Mire la radio y se me ocurrió una gran idea. Si nosotros tenemos radio, ¡los chicos también! Solo era cosa de encontrar el canal adecuado. Solo había un riesgo, no sabíamos que canal era el del padre de Kentin.
La tome y solo rece por acertar, era como jugar a la ruleta de la suerte. Nadie se daba de lo que hacia y eso me la hacia mas fácil.
-Vamos, vamos... Probemos con el canal dos...-Solo se escuchaba estática.-tres...-Nada-Solo eran 5 canales, no debía arriesgarme mas.-Cuatro...-Espere unos segundos y después...
-¿Alguien nos habla?-Escuche la voz de Nathaniel algo entre cortada pero la oía.
-Chicos, ¡chicos! ¿me copian?
-Fatisaku-Escuche la voz de Lysandro.
A lo lejos podíamos escuchar varias cosas antisonantes y cursis. Estos chicos...
-Me tenias preocupado.-Me dijo con una tonalidad tranquila pero sonó como un regaño.
-Ya estoy aquí, no te-
-...Pero no conmigo.
-Lysandro...
-D-Disculpa, creo que fui demasiado lejos.
-Yo también te extraño. Vaya eso... ¿eso salio de mi? Realmente soy cursi.-Comencé a reír.-Pero, hay algo de lo que quiero hablar es sobre Victor y Mis-
-Se acabo tu tiempo Lysandro-Castiel le arrebato la radio.-¿Kagura? ¿estas allí?
-¡Esas voces!-Al parecer ya no estaba en incognito-¡¿Son los chicos?!
De repente todos se vinieron sobre mi para tomar la radio y tener un rato de conversación con su chico. Las mujeres enamoradas aterraban... ¡Y MUCHO!
-Mishka-
-Me iré un momento, necesito darme una ducha...-Sabia que nadie me escucharía, pero al menos avise. Abrí la puerta con sigilo y el pasillo estaba desolado.-Perfecto.
Realmente necesitaba salir de esa habitación. Quería un lugar silencioso donde apenas se escuchara lo que pienso. No debía de dejar que la tormenta de nombre Víctor, inundara la paz que yo misma había creado después de que me rompió el corazón.
-Nada me perturbara, nada...-Fui a la ducha que estaba en mi anterior habitación. Al parecer los hombres estaban tres habitaciones separadas de nostras. Abrí la puerta y no mire a nadie, todo estaba oscuro. Hasta las persianas de las ventanas estaban cerradas. Me dio algo de miedo, pero lo deje pasar rápido. Este tipo de lugar es el que estaba buscando. Di un paso y entre rápidamente en la habitación. Mire la cama, aunque quería darme una ducha, recostarme era tentador. Dormir, dormir y no despertar.
-No te dijeron que no debes de entrar en habitaciones ajenas.-La puerta detrás de mi se cerro.
No, Dios... que no sea.
-Me alegra verte de nuevo, Mishka...
Aquellas voz, su tonalidad severa pero tan exquisitamente hipnotizadora.
-Mi Maravillosa Mishka.-Antes de que yo cayera al suelo, por culpa de la fuerza en mis piernas me tomo por la espalda y me abrazo. No podía caer en su juego nuevamente, no... ¡Estaba prohibido!
Gotas comenzaron a recorrer mis mejillas y un aroma inundo mis cinco sentidos. Mire hacia arriba y su cabello estaba mojado, acababa de darse una ducha y no solo eso, el calor de su cuerpo, su temperatura, solamente lo cubría una fina toalla.
-V-V-Vi-
-Shh, no necesitas hablar mas... ¿porque no hacemos de esto, un re-encuentro que jamas olvidaras?
¡¿QUE!?
