¡Hola a todos! Si, ya se, me tarde demasiado esta vez, pero surgía una cosa tras de otra y pues ya no pude hacer nada T_T bueno, dejando de lado mis traumas y problemas, paso a dejarles este nuevo capítulo de Destino.
Agradecimientos a: Kai-Kagamine, como siempre, gracias por comentar cada capítulo, siempre me anima leer los comentarios, espero que este episodio también sea de tu agrado *0*. Viridiana, ¡Hola! Y pues… lamento la demora, entre las clases y el trabajo casi no me queda tiempo T_T siempre es agradable leer tus comentarios, espero que este capítulo sea también de tu agrado XD. Akari Kiseki, ¡No! no me demandes porque si lo haces, ya no habrá quien continúe la historia XD como siempre, tus comentarios caninos son increíbles . bueno, estoy corta de tiempo, así que solo puedo agradecer tus comentarios rápidamente, me disculpo por eso, espero que ese episodio también sea de tu grado *0*. Fantita, pues… que puedo decir… ¡Lo siento mucho! Son una persona terrible por tardarme tanto en actualizar T_T y bueno… dejando eso de lado, ¡Sí! El pipopopo de Ginoza es mortal . ame ese radioprograma XD, espero que este capítulo también sea de tu agrado *0*. mary-red love-shiro antes que nada ¡Hola! Siempre agradezco tener nuevos lectores *0* y segundo, pues… lamento la tardanza, normalmente n demoro tanto, pero surgieron cosas y pues… ¿Para qué te aburro con excusas? Mejor voy directo a capítulo de hoy, que espero, sea de tu agrado XD.
Ahora sí, con los agradecimientos hechos, paso a dejarles este nuevo capítulo… ¡Ha! ¡Momento! Aún hay algo mas XD bueno, esto es para los seguidores de Psycho Pass que quieran participar en un grupo de face en el que se representan roles de los personajes y se realizan conversaciones en forma de fics XD, algunos aquí ya están participando, así que para mayor información, visitar mi perfil, donde está la dirección del grupo, o mandarme un mensaje. Ahora si los dejo con este nuevo episodio.
Enemigos y Aliados…
-¡Oye!–Exclamo Akatsuki apartando al sujeto del teclado- ¡Qué crees que haces!
-Tu… -Susurro Shion reconociendo a un sujeto de lentes- ¿Por qué?...
Y al verse descubierto, el sujeto simplemente guardo silencio…
Un tenso ambiente se formó entre los presentes en el laboratorio mientras el sujeto permanecía sin decir una palabra, Shion se acercó al panel de control cerrando todos los archivos correspondientes a Akane y la sobrina de Saotome, mientras Akatsuki no dejaba de vigilar al individuo, no sabía cuál era su objetivo al revisar esos registros, pero no parecía ser para nada bueno.
-¿Por qué estabas revisando los datos de Akane-san? –Cuestiono Akatsuki rompiendo el incómodo silencio- Responde Hirayama Toru
-Esto no es lo que parece… -Respondió el aludido intimidado por la presencia del ejecutor- La jefa Kasei ordeno recolectar información sobre las actividades de los inspectores durante el último mes
-No recibí ninguna notificación sobre eso –Dijo Shion interviniendo en la conversación-
-Llego mientras estaba fuera –Contesto acercándose al panel de control, o al menos pretendió hacerlo, por que Akatsuki le cerró el paso- Revisen los mensajes en el computador, ahí está la orden
Y efectivamente, Shion pudo corroborar que la orden había llegado mientras su asistente estaba de guardia en el laboratorio, los registros indicaban que Hirayama había revisado los registros de las actividades de todos los inspectores durante las últimas semanas, siendo el último el de Akane y la visita registrada a la tienda de Saotome en la que conoció a la sobrina de este, en otra carpeta estaba el informe que su asistente había realizado con los movimientos de todos los inspectores y estaba casi listo para ser enviado a la oficina de Kasei, el no mentía, la orden había sido enviada desde la oficina central, aunque eso no quitaba que aquella orden fuese extraña ¿Seguir a los inspectores? ¿Por qué lo harían?
-¿Por qué querrían seguir los pasos de los inspectores? –Cuestiono Akatsuki casi como si adivinara los pensamientos de Shion- Eso no es normal
-Tampoco comprendo la razón detrás de esa orden –Respondió el sujeto- Solo me limite a cumplirla, además ¿Qué razón tendría yo para hurgar en los datos de Tsunemori-san? –Pregunto Hirayama ligeramente confundido por la actitud de sus colegas- ¿Sucede algo que yo no sepa?
-No… es solo que nos sorprendió verte investigando sobre Akane-chan – Respondió Shion sonriendo ligeramente- Parecías un acosador
-¡Cl-caro que no! –Exclamo el sujeto con un ligero rubor en las mejillas- Tsunemori-san es linda, pero nunca haría algo como eso…
-Oh… parece que Akane-chan tiene otro admirador –Dijo Shion logrando que el sonrojo en Hirayama aumentase-
-¡No es eso! –Replico el aludido mientras Shion reía por la actitud de su asistente-
-Ahora que está todo aclarado –Dijo Akatsuki captando la atención de los presentes- Shion-san ¿Podrías darme los documentos que vine a recoger?
-Perdón, casi lo olvido –Respondió Shion dejando de molestar a su subordinado- Ahora te los traigo
Akatsuki simplemente asintió con su típica expresión divertida mientras se dedicaba a molestar a Hirayama, sin embargo, sus ojos se posaban cada cierto tiempo en la pantalla en la que, segundos antes, había estado el perfil de Akane y sus actividades de las últimas semanas, eso, hasta que recibió una llamada de Shimotsuki recordándole que estaba tardando demasiado, así que una vez Shion le entregó los documentos que necesitaba, salió a paso rápido del lugar, era mejor darse prisa en volver a la oficina o, dada la nerviosa actitud de Shimotsuki los últimos días, la inspectora sería capaz de dispararle con el Dominator.
Un suspiro de alivio escapo de boca de Akane después de beber una botella de agua junto a la pastilla que Kougami le había traído, había "vuelto a la vida" después de que el líquido elemento refrescara su seca garganta, definitivamente no iba a volver a tomar una gota de alcohol en lo que le quedaba de vida. Dejo la botella vacía sobre la pequeña mesa junto a la cama relajándose un poco después de beber, aunque no pudo mantener esa expresión al notar que Kougami la miraba, sentado en el otro extremo de la cama, sin perder detalle de sus movimientos, por lo que sus mejillas se sonrojaron mientras recordaba que eran pareja y la forma en que la había besado, genial, ahora no podía evitar sonrojarse cada vez que lo veía.
-¿Su-sucede algo malo? –Cuestiono Akane sin poder enfrentar la insistente mirada del pelinegro- ¿Por qué me ves así?
-¿Acaso no puedo mirar a mi novia? -Respondió el aludido con otra pregunta, sonriendo ligeramente al notar como el sonrojo de su castaña acompañante aumentaba- ¿Te molesta?
-N-no… -Susurro la castaña desviando la mirada- E-es solo que se me hace raro…
-¿Debería ayudar a relajarte? –Dijo el pelinegro acercándose a la castaña, mientras esta retrocedía instintivamente al reconocer la mirada de "cazador al acecho" en el-
-N-no…. no es necesario… -Respondió Akane chocando contra la cabecera de la cama, quedando acorralada por Kougami- D-de verdad…
-Ese rubor te queda bastante bien –Contesto el pelinegro pasando por alto lo dicho por Akane, mientras acariciaba la sonrojada mejilla de esta- Si vas a reaccionar así cada vez que te toco, lo hare más seguido
-¡Solo lo haces para molestarme! –Exclamo Akane con reproche mientras Kougami simplemente sonreía- ¡Y no te rías! Contigo no puedo tener un minuto de paz…
-Pero aun así me amas –Replico el pelinegro acariciando la sonrojada mejilla de la inspectora, cayendo en cuenta de un pequeño detalle, en ningún momento Akane había dicho que estaba enamorada de el- Porque… me amas ¿Cierto? –Cuestiono notando como ella desviaba la mirada- Akane, hace solo unos instantes dije que estoy enamorado de ti, pero… ¿Qué es lo que sientes tú?
-Y-yo… yo también… -Susurro la muchacha sin atreverse a verlo-
-¿También qué, Akane? –Pregunto en un susurro el pelinegro acercando su rostro al de su joven acompañante-
-Ta-también te amo ¿De acuerdo? –Respondió la castaña con nerviosismo al sentir la respiración de Kougami contra su rostro, oyendo luego como el reía ligeramente- ¡Y no te rías! ¡Si vas a hacerme decir esas cosas al menos tómalo en serio! –Regaño con las mejillas sonrojadas por la vergüenza mientras la risa del pelinegro se hacía más sonora- ¡Kougami-san!
-Lo siento… -Se disculpó el aludido ante los regaños de la castaña- No pude evitarlo
-Siempre lo mismo –Susurro la castaña desviando la mirada- Si no es Akatsuki-san eres tú, incluso Ryu… -Agrego Akane percatándose entonces que había "metido la pata"-
-¿Ryu? -Cuestiono Kougami frunciendo ligeramente el ceño ante la mención de ese nombre… Kurogane Ryu… ¡Akane estaba llamando a ese sujeto por su nombre!- No sabía que eran tan cercanos –Agrego con una media sonrisa que resultaba inquietante para Akane- Incluso lo llamas por su nombre…
-N-no… bueno, si… técnicamente no, pero… -Respondió la castaña comenzando a sentirse inquieta por aquella sonrisa en el rostro de Kougami, definitivamente eso no era bueno- Ryu, quiero decir, Kurogane-san y yo somos amigos de infancia –Agrego tratando de explicar la situación a su sabueso- Y bueno… los últimos días parecía un poco deprimida, así que él estuvo acompañándome y pues… empezamos a llamarnos por nuestros nombres…
-Ya veo… -Susurro Kougami desviando la mirada de ella, pues le resultaba molesto que Akane y ese sujeto se hubiesen acercado más, aunque ciertamente, era también culpa suya que eso sucediera-
-¿Kougami-san? –Cuestiono la castaña al notar la actitud del pelinegro- ¿Sucede algo malo?
-No… no pasa nada –Respondió el aludido poniéndose de pie, de espaldas a ella- Simplemente no me agrada que tengas tanta confianza con ese sujeto
-Solo somos amigos Kougami-san –Contesto la castaña desde la cama- No tienes que…
-Ese tipo no piensa lo mismo –Replico el pelinegro posando la vista sobre la castaña- La forma en que te mira no es como la de un amigo, Akane, él está interesado en ti
-No creo que sea así… -Susurró Akane meditando la situación- Es verdad que siempre cuida de mí, pero…
-¡Esta más que claro! –Exclamo el ex ejecutor sorprendiendo a la castaña pues era muy raro que el alzara la voz de esa forma- Pero… eres demasiado ingenua para notarlo… -Agrego suavizando su tono de voz al notar que se había exaltado, mientras sus puños se cerraban con fuerza- Le sigues dando esperanzas a ese sujeto y él se acerca cada vez más a ti a pesar de que estoy contigo, no me gusta eso…
-Pero Kougami-san, Ryu y yo solo… -Susurro la castaña deteniéndose al momento en que se vio acorralada contra la cabecera de la cama- E-espera… que…
-No me gusta –Repitió el pelinegro con seriedad acercando su rostro al suyo- Odio que lo llames así…
Y si Akane quiso regañarlo como últimamente solía hacer, no pudo, pues sus palabras y reclamos se vieron ahogados en los labios del pelinegro que, sin aviso previo, cerró la distancia entre ambos, callando así toda protesta de su parte.
Su primera reacción fue quedarse quieta con el corazón acelerado y las mejillas sonrojadas mientras los labios de Kougami se posaban sobre los suyos, un gemido de sorpresa escapo de su garganta cuando sintió como el pelinegro profundizaba el beso y con una tardía reacción, ella correspondió aquel contacto. Casi de manera inconsciente, sus manos se aferraron al pecho de Kougami mientras las manos de este acariciaban su espalda, apretando su cuerpo contra el suyo sin intenciones de separarse de ella, siendo solo cuando el oxígeno de ambos se terminó, que abandono su boca.
-Dilo Akane… -Susurro el ex ejecutor sin alejarse demasiado de ella- Quiero oírte decir mi nombre… -Agrego acariciando las sonrojadas mejillas de la inspectora-
-Shi-Shinya… -Contesto en un susurro la joven inspectora con le respiración entrecortada después del beso que habían compartido, con las mejillas totalmente sonrojadas y el corazón a mil-
-Así está mejor… -Dijo el pelinegro sonriendo ligeramente- Mucho mejor…
Kougami acaricio suavemente las sonrojadas mejillas de la castaña mientras chocaba su frente con la suya, percibiendo como sus entrecortadas respiraciones se mezclaban antes de besarla nuevamente. Sus manos, antes en la espalda de ella, vagaban ahora por su cintura, descendiendo lentamente por encima de la blusa de Akane, demonios, solo él podía saber lo enojado que estaba por la ingenuidad que mostraba la inspectora para con Kurogane, pero ahora era precisamente esa ingenuidad, esa "ternura" que, acompañada por ese sonrojo en sus mejillas, la hacía irresistible a sus ojos, sus manos comenzaban a vagar por donde no debían arrancando suaves gemidos de parte de su joven acompañante, mientras la intensidad del beso que compartían iba en aumento y se iban deslizando por sobre la cama, con el sobre ella devorando su cuello mientras la inspectora se aferraba a sus hombros, la deseaba, deseaba tenerla entre sus brazos y oír su nombre nuevamente de boca de ella mientras la hacía sentir tanto placer como ningún otro hombre lo haría jamás, quería sentirla suya y ser de ella también, quería que fueran uno solo, demonios, solo quería amarla como ella merecía y lo hubiese hecho, de no ser por el maldito sonido del teléfono que Asari le dio y que vibraba sobre la mesa junto a la cama, definitivamente, si es que Dios existía, debía tener algo en su contra.
Se levantó pesadamente de la cama y con ganas de matar a quien sea que estuviese llamando, sentándose luego en el borde de la misma de espaldas a la inspectora mientras contestaba, dejando a una confundida Akane sobre las sabanas, con la respiración entrecortada y preguntándose ¿Qué rayos había pasado? Primero estaban conversando, luego Kougami se había enfadado, ella había tratado de calmarlo, de alguna manera terminaron besándose y después… después… sus mejillas se encendieron de un intenso color carmín con solo pensar en lo que hace solo segundos había pasado, si esa llamada no hubiese entrado ellos habrían… ocultó su rostro con sus manos tratando de no sentirse más avergonzada de lo que ya estaba, mientras trataba de calmar el acelerado latir de su corazón. Una locura, todo eso había sido una completa locura.
-¿Qué quieres? –Cuestiono Kougami con molestia a través de la línea telefónica-
-Pareces de mal humor Kou-chan –Dijo Kagari con burla del otro lado del teléfono- ¿Interrumpí algo importante?
-Solo dime que quieres –Replico el pelinegro reprimiendo sus ganas de darle un buen golpe al pelirrojo ¿Qué si había interrumpido? ¡Claro que lo había hecho!-
-Ha, no era nada importante –Contesto el aludido y por su tono de voz, Kougami supo que se estaba burlando de el- Solo quería informarte que la comida se servirá una hora más tarde hoy, a las 2pm, pero Haruka-san dejo preparado el desayuno, así que si tienen hambre, Akane-chan y tu pueden calentarla
-Solo para eso… -Susurro Kougami desordenando sus negros cabellos con exasperación, definitivamente iba a darle un par de golpes a Kagari-
-Sí, solo para eso –Respondió Kagari con voz burlona, oyendo como respuesta un gruñido de parte del pelinegro- Bueno, bueno, parece que si interrumpí algo, así que colgare antes de que mi vida peligre –Agrego esbozando una ligera sonrisa, expresión que Kougami pudo imaginar perfectamente- Sigue en lo tuyo Kou-chan…
-Voy a matarte… -Susurro el pelinegro oyendo como se cortaba la comunicación- Juro que voy a matarte Kagari…
Un cansado suspiro escapo de boca del ex ejecutor mientras dejaba el teléfono móvil sobre la mesa, bien, ahora venía lo difícil, ver a la cara a la inspectora después de lo sucedido entre ellos. Se había dejado llevar y había arrastrado a Akane con él, es verdad que ella no presento objeción alguna mientras la tocaba, pero en parte podría ser porque no le había dado tregua mientras la besaba, sin embargo, ahora que el calor del momento había pasado, no podía saber cómo reaccionaría ella. Decidido a afrontar las consecuencias de sus actos, poso la vista en su joven acompañante y vio como ella ocultaba su sonrojado rostro entre sus manos mientras decía en susurros lo avergonzada que estaba "adorable" fue lo primero que pensó sintiéndose tentado a "jugar" un poco más con ella, pero no, ya había tenido suficiente con lo de hace rato, no podía ser tan inmaduro.
-Akane –Llamo el pelinegro, notando como ella se sobresaltaba al oír su voz-
-Q-que… ¿Qué sucede? –Cuestiono la castaña desviando la mirada de él, tratando de regular los latidos de su corazón al notar como él se acercaba a ella- ¿Ko-Kougami-san?
-¿En que habíamos quedado? –Dijo el aludido sonriendo ligeramente mientras acariciaba la mejilla de la castaña- ¿Ya lo olvidaste?
-N-no… Shinya-san –Contestó la castaña en un susurro al borde de un colapso nervioso-
-Dejémoslo solo en Shinya –Replico el pelinegro sonriendo ligeramente mientras acercaba su rostro al de su joven acompañante, notando como ella cerraba los ojos fuertemente y se tensaba ante su cercanía, por lo que emitió un inaudible suspiro para después besar la frente de la castaña, había sido suficiente por ese día- Tengo hambre, vayamos a desayunar Akane –Agrego separándose de ella, mientras esta abría los ojos, viéndolo con cierta confusión- ¿Sucede algo malo?
-Na-nada, no pasa nada –Respondió Akane palmeando sus sonrojadas mejillas tratando de no pensar en "cosas indebidas"-
-¿Segura? No pareces estar muy bien –Dijo el pelinegro acercando su mano al rostro de la castaña notando como el sonrojo en las mejillas de la inspectora aumentaba- A juzgar por tu reacción… Estabas pensando en "eso" ¿Cierto?
-¡Claro que no! –Exclamó la castaña- ¡Estaba pensando en tomar un baño! ¡Solo eso!
-Sí, claro, como digas –Respondió Kougami sonriendo ligeramente- Si quiere puedes usar mi ducha o podemos bañarnos juntos –Agrego con afán de molestar a la castaña, recibiendo el golpe de una almohada en la cara como respuesta- ¡Oye!
-¡Voy a mi habitación! –Exclamo Akane caminando hacia la salida bajo la mirada de Kougami, que simplemente sonreía sosteniendo la almohada entre sus manos, al verla avergonzada- ¡Pervertido!
-Ve a la cocina después, tendré todo listo para entonces –Alcanzo a decir el ex ejecutor antes de que Akane se marchase-
Un breve momento de silencio se formó en la habitación después de que la castaña saliese, Kougami se mantuvo de pie durante unos segundos antes de sentarse pesadamente sobre su cama, un ligero suspiro escapo de su boca mientras desordenaba sus negros cabellos con la mano derecha recordando lo sucedido minutos atrás, notando entonces que necesitaba una ducha fría, muy fría, para poder "despejarse" un poco.
Akane se encontraba en la ducha de su habitación, intentando no pensar en lo ocurrido con Shinya mientras las gotas de agua recorrían su cuerpo, rozo inconscientemente las zonas que el pelinegro había tocado sintiendo como palpitaban ante su tacto, se estremeció con solo pensar en la forma que la había tocado y se sorprendió pensando que una parte de ella no quería que se detuviese, sacudió la cabeza de un lado a otro tratando de alejar ese tipo de pensamientos de su cabeza, definitivamente, Shinya la estaba convirtiendo en una pervertida.
Para cuando llego a la cocina, Shinya estaba ya preparando algunas cosas para acompañar los alimentos dejados por Haruka, vestía con pantalones negros y camisa blanca, casi como usualmente hacía, sin embargo, lo que capto la atención de Akane fueron los tres primeros botones desabrochados de la misma, que dejaban ver parte de los pectorales de Kougami e inconscientemente, sus memorias se remontaron a la noche anterior y la forma en que lo había tocado, su temperatura subió considerablemente y esto se vio reflejado en el intenso sonrojo de sus mejillas, mientras palmeaba sus mejillas repitiéndose en susurros que Shinya la estaba convirtiendo en una pervertida.
-Te esperaba Akane, en un momento tendré todo listo –Dijo Kougami sacando a la castaña de sus pensamientos- ¿Qué prefieres? ¿Café, té o leche?
-N-no te preocupes por eso, y-yo te ayudo, termina lo que estabas haciendo –Contestó Akane tratando de ocultar su sonrojo- ¿Te parece bien que tomemos café?
-Claro, la lata de café está en el repostero de arriba, yo sacare las tazas –Respondió Kougami sonriendo ligeramente al ver como Akane trataba vanamente de alcanzar el recipiente- Si no puedes alcanzarlo, solo llama –Dijo el pelinegro cogiendo la lata fácilmente, notando como Akane se tensaba al momento en que sus cuerpos rozaban- Akane ¿Qué sucede?
-¡N-nada! ¡No pasa nada! –Exclamo la castaña de espaldas a él y sin intenciones de voltear pues no quería que vea el sonrojo en sus mejillas- Terminemos de preparar el desayuno
-Si te incomoda lo que paso entre nosotros, no volver a ocurrir, pero no huyas ¿De acuerdo? –Cuestionó Kougami abrazando por la espalda a la castaña- No hare nada que no quieras…
-Shinya-san… -Replico Akane en susurro con un sentimiento de culpabilidad embargándola-
-Al menos ya dejamos el "Kougami-san" atrás –Dijo el pelinegro sonriendo ligeramente sin soltarla- Iremos a tu ritmo Akane, no iré mas halla hasta que tú lo quieras –Agrego besando su cabeza antes de soltarla- Bien, ahora… ¿Dónde deje las tazas?
Akane no supo exactamente por qué sujeto la mano de Kougami en ese momento, no, la verdad es que si lo sabía, había sido por miedo, pues de repente sintió que una amplia barrera se alzaba frente a ella alejándola del ex ejecutor, tuvo miedo de la sensación de vacío que la embargo cuando los brazos de Kougami dejaron de sujetarla, tuvo miedo de que su estúpido comportamiento la alejara de él una vez más, y justamente por eso, su mano estaba sujetando la suya en ese momento, apretándola con fuerza mientras él la veía con extrañeza y curiosidad antes su inusual comportamiento.
"Que sucede" fueron las palabras de Kougami que quedaron perdidas en el viento en el momento que Akane tiro de su camisa y poso sus labios sobre los suyos, ligeramente desconcertado por esa actitud pues era el quien siempre empezaba ese tipo de contacto, sintió como era ella quien pretendía profundizar el beso que compartían y ante esto, el solo pudo sonreír ligeramente mientras sus brazos la envolvían y ella deslizaba sus manos por detrás de su nuca.
Cuando el oxígeno comenzó a escasear, Kougami se separó ligeramente de ella, acaricio su sonrojada mejilla mientras chocaba su frente con la suya y sonrió como un idiota enamorado al verla, demonios, solo él podía saber cuánto amaba a esa mujer.
-No esperes que te deje ir después de esto… -Susurro Kougami rozando los labios de la castaña-
-Y-yo… no quiero huir… -Respondió Akane mientras el sonrojo de sus mejillas se hacía más intenso-
Kougami simplemente sonrió antes esto y sin más palabras de por medio, beso nuevamente a Akane e inconscientemente la hizo retroceder hasta la encimera de la cocina en donde el olvidado desayuno esperaba por ser comido, la fría superficie causo un estremecimiento en el cuerpo de Akane y olvidando que estaban en una zona publica de la base, se entregó al intenso beso que Shinya le estaba dando.
-¡Oh! ¡Están haciendo cosas pervertidas! –Dijo la voz de un niño, haciendo que Akane y Kougami se separaran al instante-
-Oigan… Está bien que sean pareja y todo, pero esta es una zona publica ¿Saben? –Cuestiono Asari apareciendo con los gemelos Takeru, el niño, y Shizuka, la niña- Vallan a su habitación o busquen un hotel…
-¡L-lo sentimos mucho! –Exclamo Akane con las mejillas sonrojadas intensamente mientras oía un bufido de parte de Kougami- ¡Di algo Shinya-san!
-Ha… Eres muy "oportuna" Asari –Dijo con molestia el aludido recibiendo regaños de parte de Akane- ¿Qué? Estábamos en lo mejor cuando entraron…
-No sé ni para que me molesto… –Susurro Akane emitiendo un cansado suspiro, mientras Kougami sonreía ligeramente abrazándola por la espalda- E-espera Shinya-san, los niños…
-¿Shinya-Nii y tu tendrán un bebé? –Cuestiono la pequeña haciendo que los colores subieran a nuevamente a las mejillas de Akane y Kougami riera sutilmente-
-¡D-de donde sacas eso! –Exclamo Akane mientras su sonrojo se intensificaba-
-No te exaltes por eso Tsunemori –Replico Asari restándole importancia al asunto- Al paso que van tendrán un hijo antes de que te des cuenta
-E-eso no… -Susurró Akane con nerviosismo-
-Dejando eso de lado… -Dijo la pelinegra haciendo caso omiso de lo tensa que Akane parecía con el tema- ¿Tienen algo de comer por aquí? No he desayunado y los niños tampoco…
Kougami simplemente asintió antes de soltar a Akane y servir el desayuno, vio de reojo como la inspectora ayudaba a Asari con los niños y de repente las palabras de Shizuka resonaron en su cabeza "Tener un bebe" ¿Qué pensaría Akane sobre eso? La había notado tensa desde que la ida de tener un hijo fue mencionada y si bien a el también lo había agarrado con la guardia baja el hecho de pensar en tener descendencia, era Akane quien parecía más nerviosa de lo normal, incomoda ante su mirada. Un ligero suspiro escapo de su boca al comprender la situación, genial, ahora tenía un problema más encima.
La idea de casarse y tener un hijo nunca la había preocupado antes de convertirse en inspectora y después… la idea incluso le causaba risa, es decir, con la vida que llevaba y el peso del secreto de Sibyl sobre sus hombros, era imposible que pudiese formar una familia, sin embargo, la reaparición de Kougami en su vida no hacia parte del "calculo" en el que se basaba su vida, tampoco contaba con Uróboros o la destrucción del sistema, sin embargo, ahora que todos esos elementos habían aparecido súbitamente, no tenía nada seguro, además, la idea de formar un familia con Kougami ciertamente la ilusionaba, pero también era algo que le generaba cierto temor pues no sabía que pensaba él al respecto, quizá no quería una familia, vamos, apenas llevaban unas horas de ser novios, era demasiado pronto para pensar en cosas como esas, además, Kougami era alguien de espíritu libre y el tener una familia lo ataría a un solo lugar, a una persona , y eso, tarde o temprano, podría llegar a cansarlo. Un suspiro escapo de su boca mientras jugaba con la pequeña Shizuka después del desayuno, definitivamente estaba dándole demasiadas vueltas al asunto.
Fue cerca de las 2 pm que Akane se sorprendió al oír de parte de Kougami que la llevaría a la ciudad, es decir, la comida estaba casi lista y eso lo sabía por qué, con tal de evitar la conversación sobre el tema de los hijos, se había quedado en la cocina con Haruka, Kagari y Asari preparándola, por lo que no entendía la lógica de aquella salida, sin embargo, no pudo decir nada pues Kougami no le había dado tiempo de negarse, y ahora estaban en el ascensor de camino a la superficie.
Podía saber lo nerviosa que ella estaba con solo echar un vistazo, jugaba con el borde de su blusa y se mordía sutilmente el labio inferior en lo que el calificaba como un gesto "Tiernamente sexi y provocativo" y aunque la idea de terminar lo que empezaron en la cocina era tremendamente tentadora, el "problema" que había surgido entre ambos era primero, por lo que, apenas pusieron un pie fuera del ascensor, detuvo la caminata de su castaña novia abrazándola sorpresivamente por la espalda, ha… ese aroma que percibía cada vez que la tenía cerca era embriagador.
-Ko-Kougami-san… -Dijo la castaña con las mejillas sonrojadas y el corazón acelerado mientras él la abrazaba posesivamente- Q-que…
-Desde la mañana estas demasiado tensa… -Susurró el pelinegro a su oído- ¿Que sucede?
-Na-nada… no pasa nada… -Respondió Akane sintiendo un escalofrío recorrer su columna al momento en que Kougami beso su cuello- ¡Ko-Kougami-san!
-Estoy dispuesto a hacerte el amor aquí mismo si no me dices lo que ocurre –Dijo en un susurró el ex ejecutor mientras mordía el lóbulo de la oreja derecha de Akane, causando un gemido de sorpresa en su joven acompañante- El suelo no se ve tan mal, así que…
-¡Es por lo que dijo Shizuka! –Exclamo la castaña al instante con un intenso sonrojo adornando sus mejillas-Y-yo… yo no sé… quiero decir… -Agrego nerviosamente para después inhalar un poco de aire, casi como si diese valor con ese mínimo gesto- Me preocupa la idea de tener un hijo… yo… no sé si tu… no digo ahora, pero en un futuro… ¿Quisieras tener un hijo?
-No… -Respondió el aludido con seriedad logrando que una ligera muestra de dolor se mostrara en el rostro de Akane- No quiero un hijo, quiero dos, una pequeña Akane corriendo por toda la casa que compraremos y un pequeño Shinya que será igual de celoso que yo –Agrego sonriendo ligeramente, sorprendiendo a la castaña, quien giro al instante a verlo, siendo recibida por una cálida mano acariciando su mejilla- No quiero solo una novia momentánea o un hijo accidental, quiero tener una familia contigo Akane, una familia de verdad
-Shinya-san… -Susurro Akane viéndose reflejada en los ojos de su pelinegro acompañante-
-Solo Shinya… -Respondió el aludido antes de cerrar la distancia entre ambos en un beso que deseaba desde que fueron interrumpidos en la cocina, definitivamente ella lo estaba volviendo loco y la forma en que respiraba entrecortadamente mientras sus alientos se mezclaban, solo empeoraban la situación- Sera mejor irnos ahora o en verdad terminare haciéndote el amor aquí
Akane solo pudo sonreír ante las "ocurrencias" de Kougami y lo beso ligeramente, apartándose poco después antes de que el pudiese profundizar aquel intimo contacto, riendo ante la expresión de molestia de parte de su sabueso cuando se alejó, ahora sabía que la idea de formar una familia con él no era imposible y eso se convirtió en un aliciente más para continuar con la lucha que libraban, si, ahora tenía un motivo más para destruir al sistema Sibyl.
Había sido llamado una vez más a la oficina de la jefa Kasei, estaba de pie frente a ella en el más absoluto silencio mientras la "mujer" terminaba de revisar los datos que había logrado recopilar después del seguimiento realizado a Tsunemori Akane, solo habían dos opciones, continuar con aquel seguimiento o eliminarla definitivamente, todo dependía de Kasei y el solo esperaba recibir la orden, una que acataría a cabildada, no pondría ningún pero de por medio, no… no podía oponerse al poder que poseía esa mujer.
-Basados en los datos de su investigación, se ha determinado que deberá proseguir con el seguimiento, no hay prueba alguna que involucre a Tsunemori Akane en las revueltas, ni muestran indicios de una posible traición, sin embargo, dado el inusual comportamiento que ha presentado recientemente, se le ordena reforzar su vigilancia cobre ella y los sospechosos presentados en este informe –Agrego con voz neutral- Al primer indicio de traición, serán eliminados, eso es todo, puede volver a sus actividades.
El sujeto simplemente asintió y sin decir o hacer movimiento alguno, salió de la habitación mientras repasaba mentalmente los nombres de los tres nuevos sospechosos en su lista, Ginoza Nobuchika, Kurogane Ryu y Shimotsuki Mika "Tres personas más a eliminar" es lo que serían ellos de confirmarse que tenían vínculos con los rebeldes, demonios, eso solo significaba más trabajo.
Habían salido de la base cerca de las dos de la tarde y gracias a la motocicleta de Saotome, habían llegado en una hora a la ciudad, por lo que eran las tres para cuando pudieron comer algo, Akane llevaba puesto los lentes especiales que habían probado la otra noche para Asari y que su sabueso se las había arreglado para "tomar presado" pues él estaba protegido con un holograma. Poco después Kougami sugirió tener la cita que no pudieron completar la otra vez y ciertamente, esa había sido su intención desde un principio, tener una cita normal con Akane sin interrupciones de nadie pues, en una conversación con la líder de Uróboros mientras Akane jugaba con los niños, esta le había informado sobre los problemas que estaban por venir, por lo que debía aprovechar ese día con ella, es más, le había ordenado hacerlo y esa era una orden que no dudaría en cumplir, no quería si quiera pensarlo, pero cabía la posibilidad de que esa fuese su primera y última cita… sacudió la cabeza de un lado a otra tratando de alejar pensamientos negativos de su mente, todo saldría bien, Akane y el podrían formalizar su relación, comprar una casa y tener hijos, sí, todo saldría bien, aquellos extraños sueños donde no podía salvar a Akane no significaban nada, absolutamente nada.
Sintió la mano de Akane sobre la suya, tirando de él con dirección a un pequeño puesto de helados en el parque y eso basto para que todas sus inquietudes se esfumaran, al menos de momento, pues en ese instante, lo único que quería era estar con ella, abrazarla, besarla y creer que había un futuro para ellos. Apretó el agarre que mantenía sobre la mano de la castaña y sin hacer nada más que sonreír, se dejó arrastrar por ella, ahora solo quedaba disfrutar de lo que restaba del día.
Eran cerca de las seis de la tarde y el ambiente en las oficinas del MWPSB era relativamente tenso desde que la unidad 01 regreso de la misión que les fue asignada, Shimotsuki parecía querer evitar todo contacto con Gino y eso estaba poniendo al límite la paciencia del ejecutor, es decir… ¡Casi cae de dos pisos de altura por no tomar su mano! Si no hubiese sido por Kurogane que apareció en el lugar para sujetarla, ella se hubiese dejado caer y todo por no tacarlo, ha… esa chica estaba sacándolo de sus casillas y… ¿Y por qué demonios estaba pensando tanto en ella? Demonios, había sido solo un beso, no era para tanto. Ginoza sacudió la cabeza de un lado otro tratando de espabilarse mientras caminaba hacia la salida de la oficina, metió las manos en los bolsillos y fue entonces que sintió un objeto guardado en el lado derecho, recordando que llevaba consigo el gancho para cabello de Shimotsuki, dirigió entonces la vista hacia donde debería estar ella, pero la vio pasar junto a él a paso rápido sin siquiera voltear a verlo, inhalo profundo tratando de calmarse bajo la mirada curioso de sus compañeros y sin decir más palabras, salió tras al inspectora, solo le entregaría el maldito gancho y terminaría las cosa allí, si no quería hablarle él no la obligaría, si ella quería hacer de cuenta que la pequeña escena de la azotea no había ocurrido, él lo haría, pero quería terminar con ese estúpido juego del gato y el ratón, de una buena vez.
Shimotsuki caminaba a paso rápido tratando de huir de Gino con dirección a la azotea, el único lugar en el que podía pensar, había tomado esa actitud desde su "declaración" y casi le cuesta la vida durante el último caso, pero no tenía el valor suficiente para enfrentarlo, era una actitud infantil, pero simplemente no podía verlo a la cara después de eso. Estaba a punto de llegar a la azotea, cuando escucho la voz de Ginoza unos pasos más atrás "Inspectora" dijo, pero ella siguió caminando, es decir, ella no era la única inspectora, así que no… "inspectora Shimotsuki" volvió a decir interrumpiendo el hilo de sus pensamientos, pero… debía de haber más de una Shimotsuki, así que no necesariamente debía ser ella "¡Inspectora Shimotsuki Mika!" ok… eso reducía mucho las posibilidades, pero no por eso iba a detenerse, eso claro, hasta que sintió a alguien tirar de su brazo y estamparla contra la pared, genial… ahora no podría huir.
-Gi-Ginoza-san… -Dijo la inspectora al ver al ejecutor- ¿E-era a mí a quien llamabas?
-Eres la única Shimotsuki que hay en todo el edificio –Respondió el aludido con seriedad-
-E-es verdad... lo había olvidado, que cabeza la mía… -Contesto desviando la mirada llevando al límite la paciencia de Gino- Y… ¿Qué puedo hacer por ti Ginoza-san?
-¿Quieres dejar esa actitud? –Cuestiono claramente molesto dejando de lado los honoríficos- ¡Casi te matas hoy por ese estúpido comportamiento! –Exclamo sorprendiendo a la inspectora- ¡Qué demonios pasa contigo!
-U-un momento Ginoza-san… -Replico la muchacha recobrándose de la impresión- No tienes derecho de gritarme, puede que seas mayor que yo pero eso no te da autoridad para hacerlo –Agrego con seriedad- El que te haya confesado mis sentimientos no…
-¿Es solo por eso? –Pregunto Gino con seriedad sin soltar a la inspectora- ¡Por algo tan simple estabas dispuesta a matarte! –Regaño con severidad, demonios, estaba enfadado, muy enfadado, no podía medir sus palabras para con ella y es que en verdad había sentido su corazón detenerse cuando la vio caer desde esa altura por no aceptar su ayuda- ¡Como puedes…!
-¿Así que eso piensas de mis sentimientos? -Susurro la inspectora con la mirada oculta tras el flequillo de su cabello- ¿Soy tan insignificante para ti? –Preguntó alzando la vista hacia él y solo entonces, Gino pudo ver que estaba llorando, demonios… ¿Por qué nada podía salirle bien?-
-No... Eso no… -Susurró el ejecutor tratando de enmendar su error- Shimotsuki…
-Está bien Ginoza-san, no digas nada más, solo… solo déjame ir… -Pidió desviando la mirada de él, notando que este no la soltaba- ¡Que me dejes ir! ¡Ahora no quiero verte! –Exclamo zafándose bruscamente del agarre del pelinegro, deteniéndose brevemente en la salida del lugar antes de marcharse- Yo... siento los problemas Ginoza-san… Lo que paso hoy durante la misión no ocurrirá otra vez, no volveré a molestarte con este tema…
Se hizo un breve momento de silencio en el que ninguno pronuncia palabra alguna, Shimotsuki supo entonces que el ejecutor no diría nada más, burlándose de sí misma al pensar si quiera en la posibilidad de que el intentaría detenerla, cerro los puños con fuerza y sin decir nada más, abandono el lugar, había sido suficiente por ese día.
Un sonoro golpe contra la pared fue el reflejo de la frustración que sentía en ese momento, no había sido su intención herir a la inspectora de esa forma ¿Cómo habían terminado las cosas así? Maldijo internamente la situación y se maldijo a si mismo por no haberla seguido, demonios, no sabía que estaba ocurriendo con él, pero al verla llorar no había podido dar un solo paso, se había quedado estático con un nudo en la garganta y un punzante dolor en el pecho, genial… ahora no sabía qué hacer. Un suspiro escapo de su boca desordenando luego sus negro cabellos, decidiendo después volver a su habitación, nada sacaba con quedarse en la azotea, metió las manos en los bolsillos dispuesto a volver y encontró en ellos el gancho para cabello de Shimotsuki, un nuevo suspiro escapo de su boca y una sola frase broto de sus labios "Soy un idiota".
Cuando llegó a casa eran cerca de las 8 pm, había pasado toda la tarde con Shinya y ahora se encontraba exhausta, por lo que se lanzó sobre la cama apenas la vio, giro sobre sí misma emitiendo luego un pequeño grito que fue ahogado por la almohada, aun no podía asimilar correctamente lo ocurrido, de un momento a otro se había convertido en novia de Kougami e incluso se habían proyectado como una familia con dos pequeños hijos, bueno... también habían estado a punto de hacer "eso" pero… ha, el caso era que, aun con todo los problemas que tenían encima, ella había conseguido su pequeño oasis de felicidad y ese tenia nombre y apellido, Kougami Shinya.
Para cuando Kougami volvió a la base de Uróboros, eran cerca de las diez de la noche, quiso ir directamente a su habitación, pero recordó que debía devolver los lentes que había tomado prestados del laboratorio de Asari, encontrándose con ella a la hora de salir y a juzgar por su expresión, sabía que no tendría escapatoria.
-Así que el sabueso tiene la costumbre de robar… -Dijo la muchacha con la mirada fija en el- ¿Te divertiste con el juguete?
-Estuvo mal, me disculpo por eso –Respondió el pelinegro sobándose la nuca en actitud despreocupada- Además no lo robe, solo lo tome prestado…
-No tienes remedio… -Susurro la líder de Uróboros negando con la cabeza para después sonreír ligeramente, caminar hacia el lugar donde guardaba los lentes y sacar dos- Ten, uno es tuyo y el otro es de Tsunemori –Agrego entregándole los objetos- Todo comenzara pronto y los necesitaran, cuando la veas, entrégaselos
Y sin decir más, Asari abandono la habitación, dejando tras ella a un preocupado Kougami, no le agradaba la idea de que Akane jugase un papel importante en la revolución pues eso significaba más peligro para ella, pero nada podía hacer, las cartas habían sido jugadas y ya no había vuelta atrás.
La mañana del lunes resulto extraña para Akane, apenas había puesto un pie en la oficina y un extraño ambiente se había ya formado, Shimotsuki parecía deprimida y Ginoza la veía de reojo cada cierto tiempo, mostrándose más irritable que de costumbre, pues le basto con ver la forma en que domino con la mirada a Akatsuki, para saber que algo andaba mal.
Fue durante la noche que las cosas se hicieron más evidentes, la unidad 01 había sido asignada para realizar la redada al local del principal productor de la droga PS (Psycho-Stimulant). Gracias a la información facilitada por el informante desconocido, lograron capturar al principal responsable de su producción en masa, siendo, tal y como sospechaba Asari, el jefe de planta del Ministerio de Desarrollo tecnológico, sin embargo, lo que captó la atención no fe eso, al contrario, ella esperaba que eso sucediera, lo que se le hizo extraña fue la repartición de los equipos, Shimotsuki pidió expresamente que le cediera a Akatsuki en lugar de Ginoza y por si eso no fuera suficiente, ese par no se había hablado desde la mañana, ella evitaba a Gino y él se mostraba irritado por eso pues en más de una ocasión había intentado hablarle, obteniendo frases cortantes como respuesta, definitivamente algo había pasado entre los dos, algo malo.
-¿Qué sucedió con la inspectora Shimotsuki, Ginoza-san? -Cuestiono Akane tomando por sorpresa al pelinegro mientras este observaba desde lejos a la inspectora más joven, que estaba siendo atendida en la ambulancia de una cortada en el dorso de la mano-
-Tsunemori… -Susurro el ejecutor posando la vista en la castaña- No… no pasó nada…
-Sí, claro… por eso no ha hecho más que evitarte todo el día mientras t la vigilas de lejos ¿Verdad? –Cuestiono con seriedad- Puedo ser ingenua para algunas cosas Ginoza-san, pero no soy idiota, paso algo entre ustedes y no fue algo bueno precisamente ¿Qué fue lo que le hiciste?
-Un momento Tsunemori ¿Por qué tendría que ser yo quien le hiciese algo a ella? –Dijo el pelinegro casi por instinto, recibiendo una mirada de reproche de parte de Akane-
-¿Estás diciendo que fue la inspectora Shimotsuki quien te hizo algo? –Pregunto con un toque de burla en la voz- Vamos Ginoza-san, eso no es posible…
-Bien, la culpa es mía, la hice llorar –Respondió al fin desviando la mirada aunque su mente se encargaba de decir otra cosa "Ella no hizo nada, solo me beso y después me mando al diablo sin que pudiese hacer nada para evitarlo"- No medí mis palabras y para cuando me di cuenta, ya la había herido, así que… si, soy el único responsable de esta situación…
-Así que al final se te declaró… -Dijo la inspectora sonriendo ligeramente antes la expresión de sorpresa que se dibujaba en el rostro del ejecutor-
-Pero como... tu… -Replico claramente sorprendido- Desde cuando…
-Era obvio Ginoza-san… el único que parecía ignorarlo eras tú… -Contesto la castaña posando la vista en Mika, que agradecía al médico por la curación de su mano- Shimotsuki es una buena chica Ginoza-san… no deberías dejarla ir…
-Eso lo se Tsunemori, pero yo… no puedo responder a sus sentimientos… -Dijo el pelinegro viendo también al inspectora más joven- Ella es una inspectora y yo un simple perro de caza, además, hay alguien que…
-Estoy saliendo con Shinya –Replico la castaña cortando la frase del ejecutor, sorprendiéndolo al momento en que el nombre del ex ejecutor broto de sus labios- Él ahora es un fugitivo y yo una inspectora de policía, pero eso no puede quitar el hecho de que lo ame, para ella es igual –Agrego posando la vista en Gino- Hagas lo que hagas, o digas lo que digas, sus sentimientos por ti no cambiaran Ginoza-san, Ella es de ese tipo de chicas, decididas hasta el final
-Yo… no creo que después de lo que le dije quiera volver a verme –Contesto el pelinegro sin apartar la vista de la mencionada inspectora- Además, no puedo amarla como ella quiere, porque yo… estoy enamorado de alguien más…
-Déjame hacerte una pregunta Ginoza-san –Dijo la castaña sonriendo ligeramente al ejecutor-En estos últimos días… ¿Has pensado en la persona que te gusta o en la inspectora Shimotsuki?
-En Shimotsuki… creo… -Respondió meditando momentáneamente sus palabras- Eso no importa Tsunemori, aquí el caso es que no puedo…
-¿Estás seguro de que no importa? –Pregunto la castaña con seriedad- No soy una experta en estos temas Ginoza-san, pero... cuando viste llorar a Shimotsuki… ¿Qué sentiste?
-No pude moverme… -Respondió el pelinegro desviando la mirada de ella- Quería decirle muchas cosas pero no pude mover un solo musculo… no quería verla llorar pero tampoco hice nada para detenerla cuando ella se fue… -Agrego cerrando los puños con fuerza ante sus propias palabras- Demonios Tsunemori, ella estuvo allí para mí cuando más la necesite, no quería herirla…
-En pocas palabras, ella te importa mucho y por sobre todo, Ginoza-san… ¿Has notado que dejaste de hablar de la persona que te gusta por pensar en Shimotsuki? –Cuestiono esbozando una ligera sonrisa al ejecutor- Te has preguntado ¿Por qué?
-Pues yo… no se… -Susurró ligeramente aturdido por aquellas palabras, demonios, había estado preocupado por la actitud de Shimotsuki los últimos días, que apenas había pensado en Akane-
-Sera tu tarea averiguar la razón –Dijo la castaña sujetando las mejillas del pelinegro entre sus manos haciendo que lo viera- Ginoza-san… por una vez en la vida, déjate guiar por tus verdaderos sentimientos…
-Yo… no sé qué debería… -Susurro el ejecutor posando la vista en la castaña frente a él, notando entonces la presencia de Shimotsuki en el lugar- Inspectora, que…
-Lo lamento, no… no quería interrumpir… -Dijo la pequeña inspectora con la mirada oculta tras el flequillo de su cabello mientras Akane soltaba al ejecutor- El auto está listo, podemos irnos ahora, solo quería informarles eso –Agregó rápidamente antes de marcharse- Con permiso…
Los puños de Gino se cerraron fuertemente al ver al ver marchar a Shimotsuki, pero no sabía que hacer exactamente, a su lado estaba la mujer que creía armar, ahora no estaba tan seguro, y frente a él, alejándose cada vez más, estaba el motivo de sus dudas, la pregunta era ¿Qué demonios debía hacer?
-Seguirla sería una buena opción –Dijo la castaña adivinando el hilo de los pensamientos del ejecutor- Tienes la respuesta a la pregunta que te hice Ginoza-san, tú la sabes, yo lo sé, ahora tienes que decírsela a ella
La duda se ve reflejada en los ojos del ejecutor por unos breves momentos, no sabe si irse quedarse y para cuando fin puede tomar una decisión, el sonido de una explosión cerca al lugar ahogo toda posibilidad, la alerta se disparó en los autos de las unidades que estaban allí y el pacifico ambiente se tornó un caos en cuestión de minutos, Ginoza se apresuró a ir hacia el automóvil que es a donde Shimotsuki se dirigió también después de las alertas y Akane fue tras él, sin embargo, se detuvo a medio camino cuando el comunicador que Asari le dio comenzó a vibrar, saco el aparato de su bolsillo y al ver el mensaje supo que ese solo era el principio, apretó el comunicador entre sus manos y sin decir más, guardo el aparato en su bolsillo comenzando a caminar hacia el auto, mientras una sola frase se repetía en su mente.
La fase dos ha comenzado…
Notas de la autora
Y hasta aquí con este capítulo. Sé que normalmente son un poco más largos, pero surgió un imprevisto y no podrá actualizar T_T, era publicar ahora, o publicar en cinco días, que es cuando podre acceder a mi computador, así que me disculpo por eso.
¿Qué más?… ha si, Comenten ¿No? para saber que tal esta la historia, leer sus opiniones siempre levanta mi buen anima XD y pues… esta vez no habrá ficha técnica porque estoy corta de tiempo, per en el próximo capítulo si habrá.
Ahora sí, sin nada más que agregar, me retiro. ¡Hasta la próxima!
