La Marquise Rebelle.

Cap. 9. Pasiones Prohibidas.

Lita estaba perdida en las deliciosas sensaciones que le provocaba aquel beso de Sapphire, tenia que reconocerlo, durante meses había extrañado sus labios que siempre la habían besado de manera apasionada, rayando en lo impuro en los momentos en que como ese, él se abría paso en su boca y ella le permitía encontrarse con su lengua. ¿Estaba bien o mal lo que hacia? Definitivamente estaba mal, lo sabia, pero no podía evitarlo, Sapphire era una necesidad a sus sentidos a la cual no se podía resistir tan fácilmente y ante su lucha por recuperar la cordura terminó cediendo cada vez mas al placer, sintiendo como él la arrinconaba al grueso tronco de un árbol, aprisionándola en un abrazo, pegándose contra su cuerpo, pudiendo sentir los latidos del corazón de quien antes fue su novio provocándole que un calor abrasador recorriera su cuerpo, sintiendo la necesidad de un poco mas, de hacer con él lo prohibido, preguntándose como seria que él la desnudara, sentir el roce del cuerpo de él sobre el suyo, sus manos recorriéndola, sus labios besando su cuerpo, haciéndole lo mismo que le hacia Andrew.

Sapphire posó sus manos sobre su cintura, deseando poderle arrancar la tela para descubrir su desnudez con la que tantas veces habia fantaseado, abandonando la boca de Lita para posar después sus labios sobre el oído de ella, susurrándole palabras de amor y poco a poco dejando un sendero de besos en su fino cuello, succionándole la piel algunas veces, disfrutando al escuchar los gemidos de placer que ella dejaba escapar, disfrutando del delicioso olor a rosas que emanaba de su cuerpo, de la indescriptible sensación de placer y éxtasis de sentirla suya, de sentirse como su dueño.

"Sapphire." Susurró ella con voz lujuriosa, aferrando sus manos delicadas al cabello de Sapphire, queriendo llorar de puro placer al sentir como él la levantaba de la cintura, deseando enredarle las piernas en el cuerpo e imaginarse como seria su virilidad lo cual al mismo tiempo le llevó a pensar en el sexo con Andrew, sin poder siquiera poder distinguir en que momento pensaba en uno y en el otro, pero sabiendo que deseaba a Sapphire con todo su ser.

Ambos se habían olvidado de todos y de todo, él había dejado de lado en ese momento a su esposa, había decidido olvidarse también de que estaba en la mansión de quien ahora era el marido de Lita y ella por supuesto, aunque había tratado de luchar contra sus deseos también al ceder a la pasión había decidido dejar de pensar por un momento en Andrew, había decidido dejar de pensar en los peligros que implicaba que alguno de los sirvientes o su mismo marido la descubrieran comportándose como una mujer adultera, como una mujer de poca moral; mas entonces ambos para su sorpresa escucharon el trote de algún caballo que estaba cerca, lo cual a él lo obligó a dejarla de pie y separarse de ella, ambos respirando agitadamente, sintiendo como el miedo en ellos se apoderaba aun mas de ellos cuando escucharon la voz de Andrew llamándola:

"¡Lita!"

"¡Andrew!" Susurró Lita asustada, volteando en la dirección desde donde se escuchaba la voz de su marido y después volteando a ver a Sapphire. "¡Vete, largo de aquí Sapphire, mi marido te puede ver!"

Sapphire sin siquiera decir mas nada se retiró, echándose a correr por entre los espesos arboles en otra dirección distinta desde donde se escuchaba el caballo de Andrew acercándose, dejando a Lita sola, quien comenzó a caminar en dirección hacia donde se escuchaba la voz de Andrew para evitar que estuviera cerca de Sapphire, mas entonces, al encontrarse de frente con él, montando su caballo purasangre, sintió que las piernas le temblaban al pensar en la posibilidad de que los hubiera visto, al sentir los ojos de él recorriéndola, temiendo que encontrara vestigios de la baja y prohibida pasión por la cual ella se había dejado llevar.

"Andrew." Susurró ella, asustada al mirar una extraña seriedad en el rostro de su marido y su mirada que siempre era cínica, alegre y vivaz con un extraño dejo de tristeza que pocas veces dejaba ver. Temió entonces que Andrew hubiera visto a Sapphire, de que de alguna manera se hubiera enterado de que estaban juntos y su miedo se hizo aun mayor cuando lo miró desmontar del caballo y dirigirse a ella. "¿Sucede algo?" Preguntó ella temerosa, queriendo de alguna manera limpiarse de su culpa.

Andrew clavó sus ojos en ella, inescrutable, sin mostrar una de sus sonrisas.

"Mi tía Catherine a muerto." Susurró Andrew.

Lita al escuchar aquello sintió que él alma le volvía al cuerpo, agradeciéndole a dios, a la suerte o a cualquier fuerza superior que su pequeño desliz inmoral no hubiera sido descubierto y que no fuera la causa de la tristeza que entonces veía en Andrew… ¿Por qué que hubiera sido de ella si entonces la hubiera encontrado en brazos de Sapphire, dejándose toquetear de aquella manera? Definitivamente no estaba muy segura de lo que hubiera sucedido, en la situación de cualquier otro hombre seguro golpearía a su mujer hasta el cansancio por inmoral, mas aunque no creía capaz a Andrew de tocarla, aunque lo sabia liberal y que en un principio la había aceptado aun creyendo que no era virgen, aun así no dejaba de ser hombre y seguramente consecuencias negativas hubiera traído que la encontrara de aquella manera con Sapphire.

"Tengo que preparar todo para la ceremonia fúnebre." Interrumpió Andrew sus pensamientos. "Jedite salió por la mañana a arreglar algunos asuntos de negocios y bueno, Minna está destrozada, me preocupa que esta noticia pueda a afectar su salud ahora que está embarazada."

Lita entonces pareció darse cuenta de que había estado siendo una egoísta, pues de cierta manera le había producido tranquilidad saber que Andrew no la había descubierto, mas al sentir esa tranquilidad había dejado de lado por un momento el echo de quien había muerto era una de las personas mas queridas para Andrew, la mujer a la que él quería como su madre… ¿Cómo podía ser tan insensible?... ¿Cómo podía tener aquellos sentimientos de felicidad cuando a su marido le causaban uno de los masa grandes dolores?... Se sintió entonces como la peor de las mujeres, sintió arrepentimiento por haberse dejado siquiera arrastrar por la pasión en un momento y entonces al ver el brillo en los ojos de Andrew, como si estuviera a punto de echarse a llorar y ante un deseo por querer hacerlo feliz, por borrar sus tristezas lo abrazó, sintiendo como él le correspondía.

"Yo lo siento tanto Andrew." Dijo ella con una mezcla de verdadera sinceridad y de culpa por no haber prestado mucha atención a la salud de la mujer que para Andrew era como su madre, por no haberla ido a visitar en los últimos días para preguntar por su salud y por supuesto también, arrepentimiento por lo que había estado a punto de hacer. "Perdóname Andrew, sé que soy la peor de las esposas." Lita sintió como él le acariciaba el cabello, abrazándola con fuerza, de alguna manera sentía que había una fuerza superior que le llevaba a poder sentir los sentimientos de Andrew y en aquel momento de alguna manera creía sentir su dolor y desconsuelo.

"No digas eso" Le dijo Andrew. "Eres la mejor esposa, la que jamás hubiera imaginado tener." A Lita le pareció encontrar en su voz algo que le indicaba que su marido lloraba en silencio, pero también sabia que él no era un hombre al que le gustara mostrar dolor, vulnerabilidad, así que siguió abrazada a él, queriéndole dar su apoyo, guardándole silencio y fingiendo no darse cuenta.

"Perdóname por no haber estado pendiente de tu tía en estos últimos días, se lo mucho que la querías… que debí estar al tanto… que incluso debí acudir para ayudarle a Minna a cuidar de la señora Catherine." Le dijo Lita. "Te amo." Le susurró Lita, sin siquiera pensarlo, algo que salió de sus labios de manera espontanea, sin siquiera planearlo. ¿Acaso ya estaba enamorada?, ¿y entonces que era lo que sentía por Sapphire?

Andrew, quien efectivamente había dejado escapar algunas lagrimas en silencio, queriendo desahogar su dolor pero sin parecer débil de carácter ante los ojos de su esposa, sintió como si aquel "te amo" salido de los labios de su marquesa fueran una caricia para su alma, una luz esperanzadora en la obscuridad en la que parecía encontrarse sumido en ese momento y entonces se limpió las lagrimas traicioneras que había dejado escapar de sus ojos, levantando con una de sus manos el rostro de Lita por la barbilla, hasta encontrarse con el brillo de sus ojos color esmeralda, perdiéndose en ellos.

"Y yo te amo tanto mi marquesa." Le susurró él. "Te amo de una manera en que jamas imagine que se podría llegar a amar a una mujer."

Lita sintió su corazón estremecerse al escuchar aquellas palabras salidas de la boca de Andrew, era algo que jamás hubiera esperado escuchar de él, de aquel hombre que cuando recién había conocido le pareció un ambicioso, egoísta y lujurioso, que solo pensaba en si mismo pero el cual no dejaba de sorprenderla cada día, demostrándole que bajo esa fachada había un hombre apasionado, que también podía tener tantos sufrimientos como alegrías, demostrándole que era capaz de amar y entregarse sin reservas a aquel amor aunque no lo expresara con palabras, como muchos hombres no lo hacían, como Sapphire no lo había hecho pese a decirle muchas veces con palabras el supuesto amor que no estaba segura de que sintiera por ella.

Andrew sintió las manos de Lita acariciando su rostro y entonces ella lo sorprendió al echarle los brazos alrededor del cuello, atrapando sus labios en un beso suave y tierno que él correspondió de la misma manera.

"¿Sabes?" Susurró él cuando sus labios se separaron, perdiéndose en los orbes color esmeralda de su esposa. "Nunca he sido muy religioso, pero le agradezco a dios que te haya puesto en mi camino, nunca antes había sido tan feliz y creo que sin ti esto me seria mas difícil de soportarlo… ¿Vamos a casa?... La verdad es que no quiero dejar a Minna sola, de cierta manera me necesita, o al menos quiero cuidar de ella en lo que llegan Jedite o su marido."

Lita, quien por un momento había estado logrando quitarse la sensación de culpa, sintió como de nuevo el remordimiento regresaba a su mente cuando escuchó que Andrew mencionaba a Minna… ¿Por qué tenia que recordarle por todos los medios su desliz?... Pero tampoco podía echarle la culpa a Andrew, de cualquier manera al ser primo de Minna estaria expuesta a encontrársela en cualquier momento y por tanto también a Sapphire.

"¿Minna está en casa?" Preguntó Lita sorprendida.

"Sí." Respondió Andrew, quien tomó a Lita de la mano y decidió sentarse en el pasto, como si hubiera decidido querer pasar un momento mas a solas con su esposa antes de ir con Minna, recargando su espalda contra el tronco de un grueso árbol, invitándola a que se sentara junto a él, rodeándola entre sus brazos, precisamente en aquel árbol donde minutos atrás Lita había estado recargada al sucumbir ante aquel momento de pasión prohibida. "Esta mañana como siempre pase a la casa de mi prima para cerciorarme de que mi tía estuviera mejor, cuando llegue Minna estaba histérica porque mi tía se había puesto mal, estaba sola en casa, solo con la doncella y apenas acababa de enviar por el medico." Andrew hizo una pausa y tomó una bocanada de aire, en verdad se notaba que le dolía hablar de aquello. "Entre al cuarto de mi tía, la encontré teniendo uno de esos ataques, seguí las recomendaciones que él medico me dio y entonces cuando parecía que se normalizaba, en uno de esos momentos me dijo que me quería mucho, tanto como a Minna y a Jedite, me dijo que me deseaba toda la felicidad y la dicha que mis padres nunca tuvieron y también me suplicó que cuidara de Minna, que siempre velara por ella y por su hijo, y yo se lo prometí, después de todo tía Catherine fue como la madre que nunca tuve y después de esa promesa que le hice una sonrisa se esbozó en su rostro y su corazón dejó de latir."

Lita hasta entonces poco conocía de la infancia de Andrew, lo único que sabia era lo que la sociedad inglesa conocía y rumoraba, que la anterior marquesa de Bristol (la madre de Andrew) había huido con su amante cuando Andrew tenia tan solo cuatro años, un escandalo que recorrió hasta él ultimo rincón de Inglaterra y que rebasó fronteras y que al parecer a causa de aquel abandono el marques Arthur Hansford (el padre de Andrew) se había encerrado en su dolor, entregándose al vicio de la bebida y de las relaciones extramaritales con mujeres de todos los círculos sociales de la sociedad londinense, muriendo tres años después de que huyera su esposa; aquello hasta antes de conocer a Andrew siempre había sido un chismorreo del que todos hablaban y que poco le importaba, incluso aun hasta entonces no había sentido curiosidad, pero de pronto se puso a pensar en todo lo que había pasado Andrew y se imaginó lo mucho que pudo haber sufrido, lo doloroso que quizá hubiera sido.

"Andrew." Susurró Lita.

"¿Sí?"

"¿Nunca has vuelto a saber de tu madre?" Preguntó Lita con cierta curiosidad, pero temerosa de que aquella pregunta pudiera ser incomoda para Andrew. "Digo… nunca me has hablado de ella…aunque…

"Aunque sabes lo que la gente cuenta, ¿verdad?" Le preguntó Andrew.

"Lo siento." Respondió Lita. "Si no me quieres hablar de eso no es necesario."

Andrew tomó una bocanada de aire, la estrechó fuertemente entre sus brazos, acunando el rostro de su mujer entre sus manos.

"No es tu culpa saberlo, después de todo ser quien soy conlleva tener que cargar a cuestas que mi vida no sea tan privada como quisiera y que sea mas comentada de lo que yo desearía. Mira, la gente habla muchas cosas, los chismorreos de boca en boca cambian la originalidad de la historia de la libertina marquesa Rose Hansford" Dijo Andrew refiriéndose a su madre. "Pero yo a pesar de la corta edad que tenia sé que tan culpable fue mi padre como mi madre de que la relación se desgastara." Lita no dijo nada, sabia que Andrew quería hablar sobre su pasado y así lo dejó que lo hiciera hasta que decidiera callar o hasta que sintiera que se desahogaba. "Yo honestamente tengo pocos recuerdos de mi madre, pero de lo poco que recuerdo, si algo te puedo decir es que Rose Hansford no era una mujer feliz dentro de su matrimonio, casi siempre estaba de mal humor, discutía con mi padre y para saciar ese mal humor se la pasaba saliendo casi a diario en compañía de su doncella de cámara, dando paseos y en las noches saliendo a bailes en compañía de mi padre, recuerdo que pese a su mal humor a veces tenia gestos de cariño para conmigo, aunque solía exasperarse también con felicidad. Pasado algún tiempo ella comenzó a mostrarse extasiada de felicidad, como si algo hubiera cambiado en ella y ahora comprendo cual era el motivo de su felicidad, que como todo mundo sabe era el comerciante de telas cuyo nombre era Edward Pherson… ¿Sabes?... Incluso en una ocasión cuando yo estaba jugando en el jardín la encontré abrazada a Edward, besándose apasionadamente, ella se dio cuenta rápidamente, se asustó, pero habló conmigo y me convenció de que se habían besado accidentalmente y de que no le dijera nada a papá. Yo por supuesto le guarde el secreto, los días pasaron, entonces había momentos en que ella se notaba excesivamente feliz, en otras llorando desconsoladamente, un día entonces decidió que yo y ella daríamos un paseo temprano, se portó excesivamente cariñosa conmigo, me dijo lo mucho que me quería y entonces al siguiente día ella ya no estaba en casa, papá estaba encolerizado, dolido, muchas veces lo escuche hablar de la traición de Edward y de mi madre, de algunas cosas que le habían robado, la buscó incansablemente y no la encontró."

"Que doloroso debió haber sido eso para ti." Dijo Lita.

"Lo fue." Dijo Andrew. "Me sentía traicionado por mamá, sentía rabia contra Edward, era como si el me la hubiera quitado, sentía como si para ella fuera mas importante Edward que yo."

"¿Fue entonces que fuiste a vivir con tu tia Catherine?"

"Sí." Respondió Andrew. "Después de que mi madre se fuera a mi padre poco yo le importaba, ahogaba sus penas en el alcohol y en el placer carnal y momentáneo que le podían dar una y otra mujer, entonces creí que yo le importaba poco, era como si para él la vida sin Rose se hubiera terminado, algo que no puedo comprender… ¿Cómo es posible amar a alguien cuando se la pasan peleando como perros y gatos como ellos lo hacían?... Fue entonces que tía Catherine le pidió llevarme a su lado y él accedió argumentando que no le era fácil hacerse cargo de mi, a partir de que tía Catherine me llevó a su lado entonces ya no lo volví a ver hasta tres años después cuando él murió y bueno, el resto de la historia ya lo sabes, mi padre me dejó en bancarrota, con tan poco fortuna que me era imposible poder sostener mis propiedades."

"¿Nunca supiste mas de tu madre?" Preguntó Lita.

"Sí." Respondió Andrew. "Hace 9 años, cuando yo tenia 16 años tía Catherine me comentó que dos años después de la muerte de mi padre, cuando yo entonces tendría ya 9 años, le llegó una carta proveniente de América, era una carta de mamá donde le confesaba que tenia una hija de dos años con Edward, le confesaba que había huido al saber de su embarazo y que para evitar que papá la encontrara ella y Edward habían cambiado hasta de nombre, le preguntaba por mi, en la carta le decía que me echaba de menos, que no había día en que no me recordara y que se arrepintiera de haberme abandonado, pero que si se quedaba seguramente papá al descubrir su infidelidad hubiera matado a Edward y de paso quizá también la hubiera obligado a separarse de mi lado y la hubiera echado a la calle con la hija de Edward por el puro placer de vengarse por su traición."

"¿Y porque no regresó por ti entonces?" Preguntó Lita, sintiéndose un poco molesta al saber que aquella mujer había abandonado a Andrew, que había abandonado a su hijo. "Después de que tu padre murió podría haber regresado."

"Aun a pesar de que papá había muerto eso no eximia a Edward del delito de robo y de otros delitos que se le imputaban que bien podrían llevarlo a prisión." Dijo Andrew. "En realidad nunca terminare de comprenderlo, pero tía Catherine me dijo que desde entonces ya no supo mas de ella."

"¿Nunca has pensado en ir a América a buscarla?" Preguntó Andrew. "¿No te daría curiosidad verla o conocer a tu hermana?"

"No." Respondió Andrew. "Creo que si ella se hubiera interesado un poco en mi entonces me hubiera llevado a su lado, no le guardo rencor ahora, sencillamente su vida me es indiferente, tengo pocos recuerdos de ella y poco a poco Catherine de alguna manera fue desplazándola y convirtiéndose en una madre para mi. Con el paso de los años, tía Catherine me contó que mi madre conocía a Edward mucho antes de conocer a papá, que desde entonces eran amantes, pero que entonces cuando mamá conoció a mi padre se deslumbró ante la idea de tener mas riquezas de las que ya había tenido y por supuesto el titulo de marquesa, asi que terminó casándose con él, me ha comentado mi padre era muy posesivo, demasiado celoso, que siempre la amenazaba con apartarme de su lado si ella cometía adulterio. La relación se deterioró y bueno, pues mi madre terminó sufriendo, pero de nuevo lo encontró en su camino y no desaprovechó la oportunidad."

Lita al terminar de escuchar el relato de Andrew no pudo evitar pensar en cuan similar le parecía su historia a la de Rose Hansford, al igual que ella, pese a que Rose se hubiera casado por su voluntad y ella se hubiera casado obligada… ¿Las diferencias entre ambas?... Quizá ninguna, desde el punto de vista Rose había sido una mala mujer al hacer sufrir al hombre que amaba casándose con otro, al haber engañado a su marido y al haber abandonado a su hijo; pero ella tampoco era una blanca paloma, se sentía tan desgraciada como Rose Hansford, pues pese a haber sido honesta con Andrew al principio, al final había terminado por darle una oportunidad, Andrew había terminado por ganarse un lugar especial en su corazón y ella habia estado a punto de engañarlo.

"Te prometo que siempre estaré a tu lado." Le susurró Lita y se acercó a su mejilla, dándole un beso.

"Gracias Lita." Dijo Andrew mientras se ponía de pie y ayudándola a ella a ponerse de pie. "Gracias por escucharme, nunca suelo hablar de esto con nadie. Ahora vayamos a casa, necesito arreglar todo esto, además no quiero dejar a Minna sola."

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Dos días después…

Habían pasado dos días desde que Catherine viuda de March hubiera muerto y apenas uno desde que hubiera sido sepultada en los confines de la mansión perteneciente a Minna como baronesa de Ashley, donde había decidido que seria sepultado el cuerpo de su madre y a donde había decidido también que se sepultarían en adelante sus descendientes.

Aquellos dos días habían sido en definitivamente pesados, demasiado ajetreados para cada uno de los miembros de la familia March, pues encima de tener que sobrellevar con el dolor de la perdida de Catherine, así mismo también habían tenido que preparar la ceremonia fúnebre y dar orden de que se les enviara invitación a quienes en vida habían sido allegados a Catherine March y por supuesto también habían sido invitados los miembros de la nobleza inglesa al haber sido dicha mujer, madre de quien ahora era baronesa de Ashley y tía de quien por nacimiento había heredado el marquesado de Bristol y el condado de Wessex.

"Es tan extraño no tener a mamá." Dijo Minna con tristeza, quien se encontraba sentada en uno de los elegantes sillones de la sala lúgubre de su mansión acompañada de su marido quien estaba a su lado y por supuesto también de su hermano así como de Lita y Andrew quienes en todo momento la habían estado apoyando. "¿Saben?" Dijo Minna. "Ella deseaba mucho conocer a su nieto."

"Animo prima." Dijo Andrew, quien se encontraba sentado en otro de los sillones, a un lado de su mujer, a quien estaba tomándole la mano. "Recuerda que debes de cuidarte, las tristezas pueden afectar a tu bebe."

"Eso es cierto." Apoyó Jedite. "Tienes que ser fuerte hermanita para que mi sobrino este bien. Todos vamos a cuidar de ti… ¿Escuchaste Sapphire?" Dijo Jedite llamando la atención de su cuñado, quien hasta entonces había estado callado, sumido en sus mas profundos sentimientos.

"Claro Jedite." Respondió Sapphire, mirando a Minna y tomando una de sus manos. "Cuidare muy bien de mi esposa y de mi hijo."

Lita no pudo sentirse incomodada ante las palabras de Sapphire, le dio rabia ver que la tomaba de la mano, que jurara protegerla como se protege a una mujer que se ama cuando a ella le había prometido mucho tiempo atrás estar a su lado, cuidarla, amarla y respetarla, cuando aun volviéndose a encontrarla, ya ahora ella casada, dos días atrás había ido a buscarla para ofrecerle un amor que por lo visto no estaba dispuesto a darle totalmente.

¿A que estaba jugando Sapphire? Hasta hace dos días, precisamente el mismo que había muerto Catherine, la había buscado para profesarle el amor que supuestamente sentía, la había atrapado entre sus brazos, la había besado y acariciado de una manera tan deliciosa que a ella la hubiera echo cometer un grave error… ¿Para que lo hacia?... La respuesta era sencilla, lo hacia por el puro placer de saberse aun amado por ella, para alimentar su propio ego machista, aun cuando no estaba dispuesto a dar el todo por ella.

"Ahora vengo." Se puso Lita de pie.

"¿A dónde vas?" La cuestionó Andrew, buscándola con la mirada.

"Al jardín." Dijo Lita lo primero que se le ocurrió, pues ni siquiera había planeado a donde ir, tan solo se había puesto de pie con el objetivo de huir de la mirada de Sapphire y de todos los sentimientos de amor, rabia, dolor y desilusión que en ella causaba. Lita se dio cuenta de como todos la miraban con extrañeza, pues ya era de noche, una hora no muy propia para que ella saliera a merodear sola por los jardines de la mansión de Minna. "Supongo que tal vez a Minna le haría bien tomar un te que tranquilice sus nervios. He visto que en el jardín tienen muchas plantas y Rei me ha enseñado los beneficios que algunas de ellas pueden tener sea para algún dolor, o algunas otras para dormir o tranquilizar los nervios."

"¿Y tu crees en el remedio que pueda darte una bruja, Lita?" Le preguntó Jedite, esbozando una sonrisa un tanto burlona. "No sabia que tenias creencias paganas."

"Rei no es ninguna bruja." Le respondió Lita con molestia, el comentario de Jedite le había parecido de mal gusto, la había hecho enojar, quizá mas de lo que debiera, aunque el hecho de que un comentario la ofuscara mas de lo necesario sólo podía deberse al malestar que le provocaba la presencia de Sapphire. "Además no hable de creencias, sólo hable de que algunas infusiones o tés son buenos remedios para ciertos malestares físicos o para los nervios.

"Te acompañare" Le dijo Andrew. "Afuera está demasiado obscuro como para que estés caminando sola."

"Andrew, por favor, estamos en la casa de Minna, pero mira, para que estés mas tranquilo no iré afuera." Le respondió Lita. "Tan sólo iré a la cocina, seguro ahí deben de tener algo con que preparar alguna infusión para Minna. Ahora con su permiso."

Andrew no insistió más, pues el echo de que Lita fuera a la cocina no implicaba peligro alguno, ahí estaría acompañada de la cocinera, además de que era un lugar donde a él poco le gustaba entrar como no se tratara para buscar algo de comida.

"Me da gusto que tu mujer y tú ya se estén llevando mejor Andrew." Comentó Jedite, llamando la atención no solo del implicado, sino también de Minna y sobre toda la de Sapphire.

"¿Estabas teniendo problemas con Lita, Andrew?" Preguntó Sapphire, sin importarle que la pregunta sonara un tanto impropia, pues aun era mayor su curiosidad por cerciorarse de que Lita no amaba a su marido que sus ganas de guardar el buen decoro y las apariencias.

"¡Sapphire, por favor!" Reprendió Minna a su marido, sintiéndose apenada por su comentario.

"No te preocupes Minna." Esbozó Andrew una sonrisa. "¿Para que ocultar lo que ya toda Inglaterra sabe?... Así como tú y yo sabemos que Jedite siempre será un indiscreto incorregible, así es como sabe toda Inglaterra del escandalo que hizo mi marquesa el día de nuestra boda. Para nadie es un secreto que nuestro matrimonio fue un contrato muy conveniente tanto para mi como para su padre, un compromiso que ella no estaba obligada a aceptar pero que la obligaron a cumplir… ¿Pero eso ya que mas da?... Con los meses yo y Lita hemos comenzado a llevarnos bien."

Sapphire no pudo evitar sentirse herido ante las palabras de Andrew, de cierto era que él no había tenido el valor para luchar por el amor de Lita, que había decidido dejarla ir y no dar lucha por su amor al ver lo conveniente que era la boda con Minna, pues el ser su marido lo convertía en barón de Ashley además de que, por si fuera poco, lo hacia estar cerca de Lita y poder tenerla, o al menos eso había creído él hasta poco antes de casarse con Minna, pero tan orgullosa como era Lita seguramente no aceptaría de manera tan fácil, pero al final esa lucha por hacerla caer, por vivir aquel amor clandestino valdría la pena y entonces en la clandestinidad él la amaría y la gozaría como se goza lo que por efímeros momentos se puede tener, después de todo, si de algo estaba seguro Sapphire era de que él no le era indiferente a Lita, de que aun sentía algo por él, pues de eso se había percatado cuando días atrás la había buscado y ella había respondido con pasión a sus besos.

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Lita quien como siempre hacia lo que se le daba la gana, lo que era su voluntad, había ido hasta la cocina pero no precisamente para quedarse a conversar con las cocineras o para preparar el te, sino para salir fuera de la mansión por la puerta trasera y comenzar a caminar por entre los jardines de la mansión perteneciente a Minna.

¿Qué estaba obscuro?... Así era, aquella era una noche cálida, de luna llena, una noche un tanto sofocada en la que por un momento había decidido escapar de todos y de todo para poder caminar y rencontrarse consigo misma, poder pensar y quizá con suerte poder dejar escapar todos aquellos sentimientos que tan infeliz la hacían.

¿Por qué tenia que haberse encontrado con Sapphire cuando ella había estado empezando a ser tan feliz con Andrew?... ¿Por qué Sapphire era capaz de querer despertar aquellos sentimientos que ella creía podían dormir cuando él no estaba dispuesto a dar el todo por ella?... ¿Y Andrew?... ¿Estaba siendo buena mujer para Andrew?

Sentía que la cabeza le daba vueltas, durante los dos días anteriores había procurado en ningún momento separársele a Andrew, en parte para darle su apoyo ante la perdida de su tía, en parte también para evitar que Sapphire esperara un momento para acercarse a ella y de nuevo querer hacerla caer en tentación; mas no soportaba mas, quería estar lejos de Sapphire, lejos de todos, de todo.

"¡Maldito!" Susurró Lita en voz muy baja, mas para si misma, mientras recargaba una de sus manos en el tronco de un árbol. "¡Desgraciado, canalla, infeliz!"

Rabia, no podía evitar ese sentimiento apoderándose de ella, celos de que fuera Minna quien en su vientre llevara un hijo del hombre que ella tanto había amado y que aun amaba, pero a la vez se sentía culpable por tener esos sentimientos cuando ya a Andrew le había dicho que lo amaba, cuando le había dado una oportunidad para hacerlo feliz y para ella darle la dicha que se merecía… ¿Qué era mentira?... ¡Por supuesto que no era mentira!... Sentía ya en su corazón algo muy especial por Andrew, vibraba cuando estaba bajo su cuerpo, cada que él la tocaba, cada que la besaba, cada noche y día en que la hacia suya, se estremecía con cada detalle que tenia, con cada palabra cariñosa y los momentos en que no estaba a su lado lo echaba de menos… ¿Pero y Sapphire?... Por él sentía también algo especial, era un amor que había estado ahí desde antes de que apareciera Andrew, un amor que había quedado truncado y que ahora aparecía en su vida para hacerla sentirse confundida… ¿Pero porque sentirse confundida?... ¿Acaso no era sencillo decidir a quien amar?... ¿No debería de sencillamente amar y ser feliz con Andrew e ignorar a Sapphire que era un hombre casado y que nada bueno traería a su vida?

Una lagrima traicionera se asomó por uno de sus ojos, resbalando por su pálida mejilla, pero ella rápidamente la limpió con el dorso de su mano pues no lloraría, no se permitiría llorar por quien no lo merecía.

Se dio media vuelta para regresar cuando de pronto en medio de la obscuridad distinguió una silueta, era la presencia de un hombre que la había asustado, era la precensia de Jedite.

"¡Jedite!... ¿Qué haces aquí?"

Jedite esbozó una sonrisa, una sonrisa maliciosa que a Lita la molestó, que le provocó sentirse incomodada.

"¿Acaso no le habias dicho a mi primo que sólo irias a la cocina?" Le preguntó Jedite, moviendo la cabeza negativamente de un lado a otro. "Por lo que veo eres una gran mentirosa, prima."

Lita tomó una bocanada de aire, tratanto de contener la rabia que le provocaba aquel hombre.

"¿Acaso a ti tengo que darte explicaciones?" Le respondió Lita con otra pregunta. "No hago nada malo con salir a caminar, además tu no eres mi marido y no tengo porque darte explicaciones."

Jedite soltó una sonora carcajada que dejó perpleja a Lita, definitivamente aquel hombre era extraño, demasiado para su gusto.

"¿Sabes?" Habló Lita. "No me agradas nada, para mi gusto te metes demasiado en lo que no te importa y ahora me retiro, no es correcto que una dama este a solas con un hombre."

Lita apenas había avanzado unos pasos cuando escuchó la voz de Jedite que la hizo detenerse.

"¿Y desde cuando le importa a Lady Lita Hansford el buen comportamiento y el decoro?... Por lo que yo tengo entendido querida prima, no le das mucha importancia a los convencionalismos sociales… ¿Sabes?... Es tan gracioso escucharte hablar de lo que no es correcto en una dama."

Lita se dio media vuelta, encarando a Jedite.

"¿Qué es lo que quieres?" Esbozó Lita una sonrisa forzada. "¿Te desagrado?... ¿O acaso tu vida es tan aburrida que tienes que estarte metiendo en la de los demás?... No creas que no me he dado cuenta de como me miras y te advierto, ten mucho cuidado conmigo porque no soy una doncellita indefensa, se defenderme como una fiera, con uñas y dientes y si sigues incomodándome yo misma me defenderé y le diré a Andrew para que te ponga en tu lugar."

Jedite recorrió a Lita con la mirada, posando su vista en el nacimiento de los senos de ella y de pronto la tomó fuertemente del brazo, acercándose a ella para robarle un beso a la fuerza, un beso que no duró mucho pues ella le encajó la punta de su tacón en uno de sus pies y cuando este la soltó le propinó un puñetazo en una de sus mejillas.

"¡Esto lo va a saber Andrew!"

Lita se dio vuelta para dirigirse hacia la mansión, estaba dispuesta a decirle a Andrew para que pusiera en su lugar a aquel imbécil, pero no había avanzado mucho cuando Jedite la tomó fuertemente del brazo y la hizo girar bruscamente, quedando frente a frente.

"¡Mas te vale que no se te ocurra decirle nada!" La miró Jedite amenazadoramente. "Después de todo… ¿A quien crees que le creería?... ¿A su primo a quien conoce desde la infancia o a una mujer de moral ligera que para nada es una mujer ejemplar?... ¡Mucho cuidado Lita, a mi no me andes con amenazas o quien saldrá perdiendo eres tú!"

Jedite empujó fuertemente a Lita, haciendo que ella perdiera el equilibrio y que cayera sentada en el piso, haciéndola sentir terriblemente humillada, más sus palabras le asustaban, le hacían que una fuerza superior a ella la obligaran a no defenderse, a quedarse callada.

"¡Eres tan poco hombre!"

"Y tú tan parecida a una meretriz barata."

"¿Lita?... ¿Lita?" Escuchó Lita su nombre tras ella, era Andrew quien había salido a buscarla, y Jedite como queriendo fingir que nada había pasado le ofreció su mano.

"¿Estas bien prima?"

Más sin embargo Lita ignoró su ayuda y pronto llegó Andrew agachándose a su lado.

"¿Qué te sucede mi amor?... ¿Estas bien?" Le preguntaba Andrew con preocupación. "Te advertí que no salieras sola."

"Salí a buscar hierbas y me caí." Dijo Lita, quien con ayuda de Andrew trató de ponerse de pie, pero el tobillo le dolía y dejó escapar un quejido de su garganta.

"Por algo dije que no debías haber estado aquí tan noche prima." Dijo Jedite, ganándose una mirada rabiosa de Lita y una mirada de Andrew que denotaba celos, como marcando que Lita era suya, su mujer.

"¿Por qué no vas a casa del medico, Jedite?" Le preguntó Andrew con cierta molestia. "Creo que de esa manera serias de mas utilidad."

Después de que Jedite los dejara solos, Andrew le quitó el zapato a Lita del pie del cual se había lastimado, siendo muy cuidadoso para no lastimarla.

"¿Sabes?" Dijo Andrew. "No se porque supuse que mi marquesa rebelde haría caso omiso de mis consejos y que saldría al jardín en medio de la noche, por eso tuve que buscar un pretexto para dejar solos a Minna y a su marido, mas cuando me di cuenta de que casualmente Jedite inventaba un pretexto para salir al jardín." Andrew soltó una risita y volteó a ver a Lita, clavando sus ojos en ella, llevando una de sus manos a la mejilla de ella para acariciarla. "De pronto me imagine a ese picaflor queriendo coquetear con mi linda marquesa… ¿No trató de propasarse contigo?"

"No." Respondió Lita, hubiera querido decir sí, pero por alguna extraña razón las amenazas de Jedite la asustaban, en otras circunstancias las hubiera ignorado, pero quizá era el miedo y la culpa entremezcladas por lo que había estado a punto de hacer con Sapphire.

Andrew cargó en sus brazos a Lita, dispuesto a llevarla dentro de la mansión y pedirle a Minna que le prestara alguna habitación donde su amada marquesa pudiera estar en reposo en lo que llegaba el medico, la revisaban y entonces se retiraran a casa, mas entonces al ver su rostro, mas precisamente sus ojos, se preocupó al ver algunas lagrimas saliendo de sus ojos verdes.

"¿Qué sucede milady?... ¿Por qué lloras?"

"No es nada." Respondió Lita limpiándose las lágrimas con el dorso de la mano. "Es sólo que me duele un poco."

"Eso no es cierto." Dijo Andrew con seriedad. "Estas asi por Minna y Sapphire… ¿Verdad?"

Lita sintió que sus mejillas se ruborizaban y un escalofrió recorría todo su cuerpo… ¿Cómo es que sabia Andrew que por causa de Sapphire y Minna ella estaba triste?... ¿Acaso había descubierto algo?... ¿Acaso tenia sospechas o alguien le habría comentado algo?

Adelantos del próximo episodio…

"Me va muy bien." Respondió Andrew. "De hecho en pocos meses lo que invertí se ha triplicado y estaba pensando que quizá en dos semanas haga un viaje a América para ir personalmente a vender la mercancía y aprovechando que estaré por allá me gustaría adquirir también iniciarme en el negocio de los metales y el café."

La noticia que Andrew acababa de dar dejó sorprendida a Lita, su marido no le había mencionado que estuviera interesado en hacer negocios en América y debía reconocer que a ella la idea de viajar hacia a América no le entusiasmaba, de sobra sabia que esos viajes eran largos, incomodos y que no había punto de comparación entre América y Europa, ¿pero que podía hacer ella?, eran parte de los negocios de Andrew y además, quizá después del todo fuera bueno, así se alejaría de Sapphire.

"¿Y piensas llevar a Lita?" Preguntó Minna mientras dejaba en una pequeña mesita su taza de te.

"Sí." Respondió Andrew. "No veo porque no, Lita es mi mujer y a donde yo vaya ella me acompaña."

"Pues yo no se lo recomendaría." Intervino Sapphire. "Esos viajes suelen ser largos, muy incomodos para una dama, además de que hay caminos que pueden ser peligrosos."

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Lita se dejó caer sobre el cuerpo húmedo de Andrew tras sentir como llegaban entre gritos y gemidos a la cúspide del anhelado placer, acariciando con sus dedos el pecho desnudo de Andrew, mientras sentía como él pasaba un brazo por alrededor de su estrecha cintura, atrayéndola hacia él.

"Como te voy a extrañar milady." Dijo Andrew mientras besaba la frente de su esposa.

"¿Por qué dices eso?" Preguntó Lita, quien levantó su rostro para encontrarse con los orbes azules de su marido.

"Porque he estado pensando seriamente en el viaje a América." Dijo Andrew. "En un principio había pensado en llevarte porque no soporto la idea de tenerte lejos un solo día, pero las palabras de Sapphire me han hecho pensar mucho y sé que no puedo ser egoísta, no quisiera ponerte en peligro, así que he decidido que te quedaras en Inglaterra."

"Pero yo no quiero quedarme, yo quiero ir contigo." Dijo Lita, a quien de pronto la idea de separarse de su marido le llenó de melancolía, de una melancolía que solo pensaba sentiría al haber sido apartada de Sapphire.

Notas de autor: Chicas, aquí está un nuevo capitulo… ¿Qué les pareció?... Espero sus comentarios, quejas y sugerencias, saben que son libre de expresarse y de decir que les gustaría que pasara en el fic, saben que a todas ustedes que me leen y me dejan su review les estoy muy agradecida: Cinthya, Luce, Cherry Hino, Diana, Sailor Gaby, Lita Wellington y también a mi nueva lectora, la señorita Ross Kou… ups, se me olvidaba que ya es casada jajaja, quiero decir la señora Ross Kou, bueno, es casada pero jovencita, un capullo como todas nosotras jajaja.

Atte:

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