9. Confesión
- Te necesito junto a mí… no me dejes ahora… ni nunca, porque… porque – ella guardó silencio y bajó la cabeza, sabía que se había guardado durante mucho tiempo lo que iba a decir, pero en esos momentos necesitaba que él lo supiera – porque te amo.
Tk la estrechó más entre sus brazos, no quería dejarla ir, no quería separarse de ella jamás, hacía mucho tiempo que había guardado sus sentimientos para no lastimarla más, pero al saber que ella sentía ese mismo amor que él sentía por ella, dejó libre sus sentimientos. Con delicadeza acercó sus labios a los de ella, aquel beso estaba lleno de pasión, ambos no podían seguir ocultando lo que sentían por el otro, lentamente la pasión, las caricias y los besos reemplazaron las palabras entre ellos, el amor que ambos sentían se había apoderado de ellos, todo en esos momentos no importaba, solo el hecho de que estaban juntos, que se amaban… simplemente deseaban estar tan cerca el uno del otro y no separarse, simplemente querían sentir el calor del otro, los besos, el amor y la pasión.
La voz de su hermano retumbaba en su mente, no quería abrir los ojos y no entendía porque… pero se limitaba a escuchar los reproches de su hermano mayor. Ya estaba acostumbrado a que lo regañara y le replicara por las decisiones que tomaba, ya era lo normal, aunque su hermano no había sido siempre de esa forma tan sobreprotector, tal vez lo que le estaba pasando ahora reforzaba esa actitud que había comenzado a tomar desde que había comenzado su relación con aquella persona que tanto quería y a quien tanto deseaba proteger, a quien tanto deseaba evitarle dolor o pena, solo quería que mantener su sonrisa y proteger sus sentimientos, así le costaran los suyos, era su único deseo, pero nadie lo entendía y todos le reprochaban la actitud que había tomado, pero en verdad no deseaba lastimar a la persona que amaba de esa forma, no quería atar a quien adoraba sin saber que iba a suceder con su vida después de lo que estaba por afrontar.
- ¿Me estás escuchando o solo pretendes hacerlo? – la voz de su hermano notablemente molesto lo hizo abrir sus ojos para fijarlos en los del mayor.
- No voy a cambiar mi decisión, no voy a decírselo.
- Es una locura y lo sabes.
- Una locura… ¿sabes que uno hace locuras por amor?
- Locuras sanas, no que destruyen el amor que existe.
- No soy capaz de decírselo y lo sabes – replico como excusa, aunque sabía muy bien que eso no era válido.
- Solo le vas a causar una herida y un dolor demasiado grande, justo lo que buscas que no suceda.
- Y si no regreso… ¿Qué le dirás? – preguntó y pudo ver en la mira de su hermano que no había previsto eso.
- Te vas a recuperar, lo sé.
- Nadie lo sabes, es solo una probabilidad – argumentó sabiendo que tenía la razón, no había nada que debatiera eso.
- Entonces lo mejor es decirle mentiras, lastimar y lastimar.
- Es mejor, me odiara o me olvidara, de forma que dejaré de estar en su vida… es mejor que un dolor permanente… el cual le causaría si no regreso.
- Pero vas a regresar, hombre – repitió su hermano demasiado molesto por su negativismo, la sonrisa triste que le había dedicado había bajado todas las defensas que su hermano tenía.
- Te repito, no estamos seguros, los médicos no aseguran nada – le recordó su antiguo argumento a su hermano, quien solo bajo la mirada y camino en silencio hacia la puerta de su cuarto.
- Sólo trato de hacerte entrar en razón… no hay motivos para mentirle, para causarle tal daño, sabes a la perfección cuan frágil es cuan se trata de ti, así como el amor que siente hacia ti.
- Solo quiero protegerla.
- Entonces recapacita hermano, por favor, recapacita.
La puerta se cerró tras su hermano dejándolo completamente solo, tenía la vaga sensación de haber vivido eso tiempo atrás, pero por algún motivo no lograba recordar bien… todo le parecía un deja vu, la inquietud lo invadió sin entender por qué.
- Es difícil pensar que eso sucedió tiempo atrás cuando lo mantienes tan nítido – aquella voz tan familiar lo asustó de sobremanera, su hermano se encontraba parado a su lado, pero con un aspecto terrible, su ropa ensangrentada así como su cabello y manos, le daban un aspecto terrorífico, el rubio tragó saliva al ver a su hermano en tal estado.
- Matt… que diablos… ¿Qué esta pasando?
- No es la primera vez que me ves así… pero…
- Así que… es un sueño – dijo Tk mirando de nuevo su habitación que se disolvió al instante en que cayó en cuenta de que estaba soñando – por un minuto creí que estábamos de nuevo juntos hermano.
- Nunca me escuchaste pequeño monstruo, nunca me hiciste caso – replico en broma Matt riendo con tristeza, su hermano menor lo observó lleno de melancolía por un minuto.
- ¿Qué sucedió? ¿Por qué todo resulto de esa forma, Matt? Por más que lo pienso no tiene sentido.
- No sé lo busques, el amor nunca tiene sentido – contestó el rubio mayor, en silencio se acercó a su pequeño hermano y colocó uno de sus dedos en la frente de éste y le dio un suave empujón – despierta.
Takeru abrió los ojos sorprendido por aquel sueño tan real que acababa de tener, aquella imagen de su hermano no desaparecía de su mente, por un minuto le pareció sentir el frío dedo de su hermano en su frente e instintivamente llevó su mano a ésta, sabía que no había nada en ella, que no iba a encontrar ningún rastro que le dijera que el sueño era verdad, pero por un minuto le hubiera gustado quedarse en ese momento y haber reconsiderado su decisión como tantas veces se lo pidió Matt. Trató de sentarse, pero sintió que ante su movimiento alguien se volvía a acomodar a su lado, la ternura se reflejo en su mirada al ver dormida junto a él a Hikari, dormía dulce y tranquilamente junto a él, con delicadeza acarició el hombro desnudo de la castaña, no quería despertarla aún, lentamente lo sucedido la noche anterior le vino a la mente y sonrió al recordar todas las veces que entre susurros ella le había dicho esas dos palabras que fortalecían y destruían sus ilusiones una y otra vez.
- Te amo – murmuró la castaña en sus sueños ensanchando la sonrisa del rubio, con ternura besó la mejilla de ella.
- Yo también te amo – susurró en voz baja, ella sonrió dormida, como si lo hubiera escuchado.
- No puedo creer que aún la ames como en ese tiempo – la voz masculina lo sobresaltó por completo haciendo que Tk mirara hacia la puerta para saber quien estaba allí, el miedo llenó cada uno de sus músculos al ver aquella imagen recostada junto a la puerta.
- Matt – trato de controlar el volumen de su voz para no despertar a Hikari – debo seguir soñando – murmuró reposando su rostro en sus manos.
- Supongo que es difícil todo esto, claro que ella está más acostumbrada a vernos que tú.
- ¿Cómo… es posible que pueda verlos?
- No lo sé, no sé por qué Kari exactamente, pero debe ser por la luz que siempre destila con su personalidad dulce – comentó Matt, Tk pudo observar con pesar los pesados grilletes en las manos de su hermano y entendió por qué la castaña estaba tan empeñada en encontrar pronto al asesino.
- Matt… yo…
- Tenemos que hablar Tk – musito Matt y salió de la habitación, Tk se apresuro en ponerse algo para seguir a la imagen de su hermano, cuando llegó a la sala pudo observar de nuevo a su hermano cerca de la ventana, Matt le sonrió con melancolía – te repito que me sorprende que la ames todavía.
- A pesar de todo, la amo más ahora.
- Nunca has dejado de amarla, a pesar que ella estaba conmigo.
- Matt… tú… ¿realmente la amaste? – le preguntó su hermano menor bajando la mirada, Matt no respondió a la pregunta.
- Creo que la pregunta correcta es ¿tú la amas?
- No es necesario que lo preguntes, sabes la respuesta – contestó su hermano.
- Entonces… ¿Por qué no se lo has dicho aún?
- ¿De qué me hablas?
- Del verdadero motivo por el cual terminaste tu relación con ella hace tres años.
- No… - musito en voz baja Tk y sintió de nuevo como el miedo lo iba invadiendo.
- Todo el dolor que ella sufrió sin una explicación sincera merece que le cuentes la verdad.
- Para eso te has mostrado frente a mí… para convencerme de que le diga la verdad.
- Simplemente quería hablar contigo y pedirte perdón por las veces que no fui mucho de ayuda, pero creo que al encontrarte así con ella – Matt soltó una risita maliciosa haciendo sonrojar a su hermano menor – bueno… cambie de planes.
- No molestes Matt – replico Tk haciendo reír más a su hermano mayor, por un minuto llegó a creer que su hermano estaba vivo, que estaba frente a él vivo… no como una imagen.
- Solo… no quiero que vuelva a sufrir – dijo Matt cuando dejó de reírse de su hermano menor, Tk suspiro.
- No quiero lastimarla, sabes que nunca fue mi intención.
- Pero, siempre te advertí que la decisión que tomaste fue equivocada – dijo Matt mirando a su hermano menor, Tk se dejó caer en el sofá sabiendo que su hermano tenía la razón – tú no estuviste aquí viéndola decaer día tras día.
- Sí, estoy seguro que me hubiera encantado oírla hablar mal de mí – comentó con ironía Tk y miró a Matt haciendo una mueca de desagrado, pero la expresión seria de Matt lo dejó frío.
- Creo que todos hubiéramos preferido escucharla maldecirte, pero nunca habló mal de ti, simplemente te culpaba cuando Tai o yo tratábamos de defenderte y hacerle entender a Kari que tú nunca quisiste lastimarla, ella siempre nos decía que dejáramos de protegerte y afrontáramos la verdad… tú nunca la notaste… siempre se repetía eso una y otra vez, lastimándose más y más.
- ¿Qué nunca la noté?
- Siempre repetía eso como escudo a nuestros argumentos, durante largos meses dejó de hablar con los demás, escasamente lo hacía para responder algo y ya, no salía con nadie y se dedicaba a su estudio, parecía alguien completamente diferente a la Hikari que todos conocíamos, tan fría… tan distante, ya no era la angelical hermana de Tai, que siempre nos regalaba las más hermosas sonrisas.
- Pero, cuando yo regresé…
- No podía permitir que Hikari se siguiera hundiendo en su soledad y depresión, Tai la escuchaba llorar todas las noches y juró romperte la cara si algún día te volvía a ver – Matt rió con tristeza, sin embargo Tk no se unió a sus risas, ninguno de sus amigos el había dicho nada sobre Kari el tiempo que él se ausentó, tampoco había preguntado por ella por miedo a no poder evitar decirle la verdad si llegaba a saber que Kari se encontraba muy mal, pero en esos momentos que su hermano estaba diciéndole la soledad en la que se había sumido la castaña, un dolor extraño ocupaba su pecho, al saber el daño que le había causado a la persona que amaba.
- Nunca quise lastimarla así.
- Sé que no, pero ella no lo sabía… no lo sabe aún – recalcó Matt mirando a su hermano menor, que se encontraba realmente afectado con lo que él le estaba diciendo – en una ocasión la encontré tirando todo en su habitación, no gritaba, no decía nada, sólo escuchaba como caían las cosas contra el suelo, ella lloraba y sus ojos no tenían el más mínimo brillo y me asustó verla de esa forma, por un instante creí que jamás la volvería a ver sonreír y deseé con todas mis fuerzas evitar eso, así que al detuve, ella pareció algo sorprendida y asustada, pero al reconocerme me abrazó mientras lloraba, traté de consolarla y de hacerle entender que no tenía por qué seguir sufriendo en silencio, que yo estaría ahí para ella, que la acompañaría siempre… no sé si la convencí o ella se dio cuenta de lo que le estaba pasando, pero al día siguiente me sonrió con timidez y me pidió que la ayudara a superar las cosas.
- Kari – musito Tk al terminar de escuchar el relato de su hermano – cuando yo regresé… me trataba con ironía y desdén, como si no quisiera verme nunca más, pero se esforzaba por controlar siempre su genio en mi presencia… me imaginé que esa había sido su actitud al marcharme y por eso me sentí un poco mejor, si no hubiera regresado, pensé que al menos… no la habría lastimado.
- Siempre te dije lo equivocado que estabas, siempre te dije que lo mejor era decirle la verdad, no sé en que parte del camino ella se enamoró de mí y yo confundí mis sentimientos por ella y terminamos como novios y luego… bien ya sabes, tú estuviste cuando le propuse matrimonio.
- Fue el momento más triste de mí vida, saber que la iba a perder para siempre… pero trataba de consolarme con el hecho de que tú la harías feliz, aunque las cosas terminaron de otra forma.
- Muy cierto – admitió el rubio mayor con melancolía – no quería lastimarla y Tai me pidió de mil formas que me alejara de ella, siempre se culpa del sufrimiento que podría causarle a su hermana si descubría lo que pasaba entre él y yo.
- Tai siempre la protegía de todo.
- Hasta de él mismo, prefería alejarse de mí antes de ver a su hermana de nuevo así por su culpa… o por la mía, al principio también sentía lo misma, me preocupaba saber como lo tomarías, así que varias veces le propuse a Tai que nos alejáramos, él se negaba… pero con el tiempo, Tai fue quien se puso de parte de esa idea, mientras yo me negaba a dejar ese sentimiento en el olvido… soy egoísta ¿cierto?
- No lo sé… no lo sé – respondió Tk al escuchar la confesión de su hermano, no era que le agradara escuchar a su hermano decir eso, pero su mente no tenía espacio para nada más que no fuera la castaña y lo que le estaba relatando su hermano.
- Ya despertó – musito Matt con una sonrisa, Tk se puso de pie y camino hacia la ventana de la sala, Matt lo siguió con al mirada.
- Debo decirle la verdad… ¿no es así? – preguntó en voz baja, Matt asintió en silencio – no quiero lastimarla.
- Es mejor que hables con ella y le expliques lo que sucedió, tú crees que ya no es necesario, pero… no es cierto, el dolor sigue viviendo en ambos y la única salida es que hablen sobre ello.
- Matt… gracias – musito Tk mirando a si hermano, este le sonrió con tristeza - ¿Matt?
- Perdóname… en verdad lo siento mucho hermanito… jamás quise causarte dolor ni nada, perdóname por no estar a tu lado ahora, perdóname por no ser un buen hermano al final… y perdóname por haberla lastimado…
Hikari despertó la escuchar la voz de Tk, el silencio en la casa que logró escuchar un leve "gracias", se sentó y miró a su alrededor, la voz de alguien más llamó su atención ¿con quien estaría hablando Tk? Tomó lo más cerca que tuvo a la mano para vestirse y caminó hacia la sala llena de dudas y curiosidad al recordar que había sucedido la noche anterior. Suspiro sin encontrar un motivo para explicarle a Tk por qué se había dejado llevar sin que en la explicación apareciera un "Te quiero".
- Solo te pido que la cuides… cuídala mucho – reconoció la voz inmediatamente y apresuro su paso hacia la sala, su respiración agitada llamó la atención de ambos rubios haciendo que se giraran para verla – cuídala – el rubio mayor le dedico una sonrisa a la castaña, quien no podía apartar su mirada de las dos personas que más quiso.
- Matt – musito asustada Kari, su voz fue casi un susurro, aunque sabía que Matt la había escuchado, pero él se desvaneció… justo como hacia su hermano.
- Kari… no quería despertarte… yo… - el rubio no sabía como explicarle a la castaña que estaba haciendo, ella camino hacia él sin entender que estaba sucediendo.
- No te preocupes, creo que ya dormí demasiado – respondió ella aun en voz baja, él sonrió con tristeza - ¿por qué esa sonrisa? – preguntó confundida la notar la tristeza en aquella expresión de Tk, él la abrazo con fuerza temiendo que la castaña desapareciera de un momento a otro.
- Lo siento… ¿alguna vez podrás perdonarme? – le preguntó él en susurro cerca su oído, ella se paralizo y entendió de que estaba hablando inmediatamente.
- Tk…
- Solo quería protegerte, no sabía exactamente que tenía y menos el resultado final de todo, no sabía si iba a regresar y no quería atarte y menos causarte daño, pero al final te lastime.
- ¿De qué hablas?
- No quería alejarme de ti, no la menos de esa forma, pero no veía otra salida – siguió el rubio sin contestar la pregunta de Kari, ella sintió las lágrimas de Tk caer sobre ella y supo que algo andaba mal – solo quería protegerte de todo y evitarte un dolor muy grande si nada salía bien.
- Habla claro.
- No me marche porque estuviera saliendo con otra persona, porque ya no te amaba, no fue por eso, me marche por un motivo mucho mayor.
- ¿Qué? – lo que acaba de decirle el rubio la dejo completamente confundida - ¿Cómo así?
- ¿Recuerdas que en una ocasión me pegué en la cabeza y me llevaron al médico? – le preguntó él, ella trató de levantar el rostro y mirarlo, pero él la estrechaba en sus brazos con más fuerza, no sabía que estaba pasando – me hicieron unos exámenes y descubrieron que tenía un problema en el corazón, si no lo trataban a tiempo yo hubiera muerto, así que tuve que someterme a una operación que solo se practica en Estados Unidos, así como podían salvarme con esta operación, podía quedarme en el quirófano debido a que era muy riesgoso, por eso me alejé de ti, te mentí.
- Pero… la chica con la que te vi…
- Era una de las médicas que me iba acompañar en todo, sé que ella trataba de insinuarse en muchas ocasiones, pero sabía que estaba contigo.
- ¿Por qué no me lo dijiste antes? ¿Por qué esperaste tanto tiempo para decirme la verdad? – le preguntó la castaña llena de rabia y dolor, todo lo que había sufrido por culpa de esa mentira no se comparaba con el dolor de no haber estado a su lado en esos momentos, no haber estado ahí junto a él para animarlo, se sentía terrible por haber odiado en silencio al rubio durante tanto tiempo cuando él solo quería protegerla, pero… ¿de qué?
- No quería lastimarte, mi único deseo era verte feliz y no quería pensar en la posibilidad de no volver, porque sabía el dolor que te causaría – dijo él, Kari se separo de él de forma brusca y lo miro a los ojos.
- Y es que acaso no me causaste dolor con decirme mentiras ¿o qué? Como puedes ser tan cínico de pensar… - dejo la frase inconclusa mientras se alejaba de él - ¡Por Dios! ¿sabes todo lo que me pudiste haber ahorrado, Tk? ¿Sabes todo el dolor que me pudiste haber evitado si me hubieras dicho la verdad? Aunque ese dolor no se compara con el que siento ahora… no confiaste en mí.
- Kari no es eso.
- Sí lo es, no confiaste en mi, en el amor que yo sentía por ti, me ocultaste algo tan importante… por un minuto ponte en mi lugar – le pidió ella – ¿no te duele no haber estado al lado de la persona que más amas en el momento más difícil?
- Kari… lo siento.
- ¿Lo sientes? ¿Sientes en verdad lo que estoy sintiendo? Tk me apartaste de tu lado… y me duele saber que no estuve ahí… que te juzgue mal y que lastime cuando tú buscabas no "herirme", pero me duele saber que no confiaste en mí… y me escondiste esto.
- No es que no confiara…
- Tú no lo ves de esa forma, porque sigues creyendo que lo hiciste para protegerme, pero… ¿de qué? ¿De qué me estabas protegiendo?
- Y si no regresaba… ¿si la operación fallaba?.
- Tk… al menos hubiera estado a tu lado.
- ¿no hubieras sufrido?
- ¡Claro que sí! – contestó ella levantando la voz – sí hubiera sufrido, porque te amo… pero, al menos hubiera evitado todo ese rencor que sentía hacia ti por nunca haberme visto, haberme notado… si hubieras… muerto – su voz se quebró la decir esa palabra, Tk bajó la mirada entendiendo un poco como se sentía ella, pero quería que ella entendiera sus motivos – si eso hubiera sucedido… el recuerdo de haber estado junto a ti me fortalecería, pero no sucedió… no quiero ni pensar que estaría pasando si no estuvieras aquí.
- No quiero perderte ahora.
- ¿y puedo yo confiar ahora en ti?
- Siempre fui sincero contigo.
- Si, lo note – la ironía impregnaba las palabras de la castaña, él trató de acercarse a ella, pero Kari dio un paso hacia atrás – Tk… tú no entiendes… yo… lo mal que te trate cuando nos volvimos a ver…
- No sabías nada de esto.
- Pero, me siento terrible al saber lo mal que te juzgue, me siento mal de solo recordar todo lo que te dije… yo…
- Kari, no me importa eso, no te culpo porque fui yo quien provocó que todo resultara así.
- Y lo peor… de todo es que aun te sigo amando… nunca deje de hacerlo – musito ella mientras las lágrimas bañaban su rostro, él trató de abrazarla, pero Kari volvió a rehuirlo – no… déjame pensar… por favor.
- Kari – la llamó él mientras observaba como caminaba triste hacia su cuarto – en verdad lo siento.
Ella asintió con la cabeza y trató de sonreírle, pero la culpa la llenaba a cada instante debido a los recuerdos, quiso correr hacia él y abrazarlo, pero sabía que tenía que poner sus sentimientos en orden, tenía que entender un poco al rubio, entender un poco sus acciones, cerró la puerta de su cuarto y se desplomó en su cama, lloraba en silencio y sentía como la culpa, el dolor, la rabia y el remordimiento se mezclaban en su interior. Pero, al menos tenía algo claro, el amor que ella sentía por él nunca había muerto, así como él nunca había dejado de quererla.
Hola! ¡akemashite omedetō gozaimasu! o Feliz Año Nuevo, antes que nada quiero desearles lo mejor en este año que pronto va a comenzar, mucha suerte en todo lo que hagan.
En cuanto al capitulo... espero les guste, me pareció un poco dramático después de que lo volví a leer, pero al final me gusto. En fin, espero que haya quedado chevere. ¡FELIZ AÑO NUEVO!
