¡Sigámooos…! ; )
Verónica respiró profundo y luego miró a Luffy a los ojos.
—La fruta de mi padre es un extraño tipo de paramecia. Le permite crear un tipo de cúpula que elimina el oxígeno, el aire, creando un vacío. Hace un mes, apenas podía hacerla del tamaño de una persona, hace dos semanas podía cubrir el castillo, ahora… puede cubrir la isla. Lo peor de todo, es que de la cúpula no puede salir nadie a menos que sepa usar haki.
— ¿Entonces, se puede romper con haki? —Pregunta Sanji.
—No. No se rompe con haki, solo se puede atravesar. La cúpula solo desaparece si es derrotado.
—Parece difícil—dice Franky.
— ¡¿Difícil?! —Dice Usopp claramente asustado—Nos puede asfixiar cuando le salga de su trasero. ¡Seremos comida para gusano!
—Peor—dice Robin—Le venderá nuestros restos al tenryubito.
—¡Eso no ayuda, Robiiin!
—No es momento para pensar en eso—dice Chopper muy poco convencido.
— ¡A ti quizás te coman primero, Chopper!—dice Usopp con lágrimas en los ojos.
—La carne de venado debe ser buena—dice Sanji muy serio.
— ¡No quiero ser comida! —Dice Chopper y se aferra a la pierna de Luffy— ¡Luffy tú no dejarás que me hagan eso ¿verdad?!
Luffy sonrió y miró al venado parlante.
—Nunca dejaré que se coman a uno de mis camaradas—puso los puños en su cintura y miró a Sanji—Aunque la carne de venado debe ser deliciosa.
— ¡No digas eso Luuuffyyy!
Los Muguiwuara comenzaron a reír a carcajadas. Chopper y Usopp se limpiaron las lágrimas y también se comenzaron a reír.
Verónica los miró. Estaba sorprendida. No era momento para eso.
— ¡Dejen de reírse! ¡No saben que pueden morir asfixiados! ¡Todos podemos morir asfixiados!
Luffy miró a Verónica, se agachó frente a ella y la miró justo a los ojos. La chica se enrojeció así que apartó la mirada.
— ¿De qué nos serviría preocuparnos ahora? —Dice Luffy y luego sonríe—Ya sabremos qué hacer en su momento.
—Eso no funciona siempre, Luffy-san.
—Así funciona con nosotros, Verónica-chan—dice Sanji que mientras sujeta su cigarrillo con los dientes le dedica una sonrisa.
— ¡Chicos, miren al frente! —Dice Nami desde el timón.
El barco se aproximaba a la costa y desde su posición, se podía ver claramente una barrera interminable de barcos.
Verónica miró hacia allá con los ojos al punto de salirse de las orbitas.
—No, no ¡No podrán ganar Muguiwuara! —Gritó, pero al mirar el rostro de Luffy, Zoro, Sanji, Brook, Robin y Franky, se sorprendió aun más ¿en serio estaban sonriendo? ¿Es que era emocionante o es que estaban locos?
—Eso lo averiguaremos más adelante—dice Luffy—aunque yo apostarías que "sí".
El capitán se colocó su sombrero y caminó hacia la cabeza del león. Se paró sobre la cabeza y cruzó los brazos sobre el pecho.
—Solo resta pelear.
—¡Muguiguara, Monky D Luffy! —Se escuchó una voz repentinamente— ¡No solo te bastó secuestrar a nuestro querido rey, sino que has secuestrado a mi querida hija! —La voz resonaba desde mucho más atrás de la hilera de barcos. Seguramente usaba un Den Den Mushi para amplificarla—¡Hoy te eliminaremos de esta tierra y finalmente… a toda tu tripulación!
Luffy no necesitó un Den Den Mushi. Apretó los puños y reunió hasta la última gota de su voz para gritar:
—¡INTÉNTALO!
En ese preciso instante, las balas de cañón comenzaron a llover. Los muguiwuara tenían que ponerse en acción antes de que alguna de las balas alcanzara el barco.
—Chicos—Luffy se giró para verlos. Su voz era serena y parecía calmado—Yo iré por él. Ustedes protejan el barco y si pueden…
—Nos deshacemos de todos ellos—dice Zorro asegurando sus katanas.
—Dalo por echo—dice Sanji y suelta el humo en su pecho.
—Tú derrótalo Luffy-san. Nosotros protegeremos el barco—dice Brook y desenfunda su espada. Nami, Chopper, Robin, Usopp y Franky estaban a su lado.
—Si le hacen un solo rasguño a nuestro suuuper barco, nos las pagaran.
—Cuento con ustedes, chicos.
Luffy estiró los brazos hacia el barco enemigo más cercano y cuando estuvo sobre su cubierta, todos los hombres se apartaron. Las piernas les temblaban con la simple presencia del capitán del sombrero de paja.
Había tres figuras destacables en la cubierta. Miraron a Luffy y le abrieron paso.
— ¿No lo atacaremos? —Dice uno de ellos. Se trataban de excompañero de Barzo.
—Él es de Ilear-sama—dice otro de los hombres distinguidos. Tenía dos katanas y una sonrisa retorcida—Además, aun tiene a un Lord en su barco.
— ¿Acaso no eras el que acabaría con Barzo? —Dice el tercero que era un tanto más serio al excompañero de Barzo.
—Y lo haré. Acabaré con ese malnacido y le mostraré al príncipe que soy mil veces mejor que él.
—Entonces olvida enfrentarte a Muguiwuara, aunque si quieres precipitar tu muerte…
—Ya sé que él es de Ilear-sama.
—Tú ocúpate de Pierna negra—dice el de la sonrisa retorcida al más serio—yo me encargaré de Roronoa Zoro.
—Entonces… comencemos de una vez.
Luffy avanzó entre los barcos y mientras lo hacía, ni uno solo de los tripulantes se le acercó. Estaban paralizados por el miedo "Ese el quinto emperador" pensaban unos "El hombre más temido por la marina y el mismísimo gobierno" pensaban otros.
El capitán por fin llegó a la costa. Habían construido una especie de trono a las orillas. Allí, estaba sentado el príncipe. Tenía los pies estirados y sonreía con pura malicia. A Luffy le recordó cierto hombre contra el cual había luchado, uno de abrigo emplumado y rosado. Ilear vertía como todo un rey, solo faltaba la corona en su cabeza.
—En comparación a la última vez, ya pareces un hombre, muguiwuara. Veo que no tienes ni una sola gota de sudor. Tengo demasiados hombres, pero todos son unos incompetentes, muy distinto a ti.
—No son mis hombres, son mis camaradas
—Sí, sí, sí. Esa frase ya me la sé de memoria, Y hablando de todo un poco ¿cómo está mi hija?
—Mucho mejor qué contigo.
Ilear se rió a carcajadas.
— ¿Y qué me dices de mi hermanito?
— ¿Por qué no me dices tú? —Dice Luffy y se pone en posición de batalla.
Ilear frunció los ojos hacia los de Luffy.
— ¿Sí sabes que vas a morir aquí, muguiwuara?
—No voy a morir, no hasta convertirme en el rey de los piratas. Te patearé el trasero ¡y ganaré!
El hombre arrugó el ceño y soltó una sonrisa.
—No sé qué tramas Muguiwuara, pero el odio que tenías en tus ojos la última vez que nos encontramos, ya no está. ¿Acaso ya no quieres venganza?
Luffy lo miró extrañado. No tenía la menor idea de lo que hablaba.
—No hablemos más y peleemos de una vez.
—Antes de nada, quería hablar algo contigo, sombrero de paja—se puso en pie y se acercó a Luffy—Sé que Verónica me está traicionando. Ella y su abuela creen que soy tonto.
— ¿Entonces sabes cómo se siente?
—Me lo imagino.
—A las personas como tú—Luffy arrugó aun más el ceño—las odio.
—Muguiwuara, has de saber ya la habilidad de mi fruta—dijo con una sonrisa y Luffy lo miró de reojo—Aunque puedas huir, tus amigos no podrán, los asfixiaré y venderé sus restos al tenryubito, así que hagamos un trato. Di que secuestraste a mi hermano, de preferencia… mátalo, y los dejaré en paz. De hecho, si dejas de interferir en mis asuntos, me olvidaré hasta de que existen.
—Tú… me irritas—apretó los puños con mayor fuerza—Hablas mucho, clon de mingo. Comencemos de una maldita vez.
Gracias por todo y a aquellos que leen mi historia, porfa, comenten que les gustó y lo que no. En parte es algo que me ayuda a esforzarme… y no hablo de solo la historia sino de todo lo que escribo. Mi vida es un rompecabezas, hago demasiadas cosas y mis estudios se llevan la mayor parte del tiempo. Quisiera ser Naruto y hacer un par de clones. Me vendrían bien. Soy Ducher. Gracias… nuevamente.
