Holaa! Mmm… al fin voy a hacer aparecer algo al Kidou bueno, pero solo un poquito poquitito, ya falta poco para que deje de pensar completamente a Fudo. Pero bueno, los dejo con el capitulo.
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Cap. ¿Problema sin solución?
[Narración de Fuyuka]
Aki dice que fue todo un malentendido causado por Kidou, pero yo sé lo que vi: estaba Kidou arriba de Fudo, besándolo y manoseándolo. ¿Cómo es que voy a olvidar esa escena cada vez que vea a Fudo a los ojos? Yo realmente creo que él no quiso hacer nada de lo que yo vi. Pero que puedo hacer, mi corazón dice que Fudo es inocente pero en mi cabeza retumba una y otra vez aquella escena. No pudo evitar sentirme triste, por su culpa, yo y Fudo estamos peleados. Kidou en el fondo es una buena persona, lo sé muy bien. Pero en realidad no creo que esté enamorado de mi bonito, sino obsesionado, no sé qué rayos es lo que lo impulsa a hacer todo esto, hasta su propia hermana está empezando a desconfiar de él. Aunque Haruna lo negó una y mil veces, yo sé que Kidou cambió, y Otanashi me lo confirmó con su triste mirada, aunque sus boca decía que no, su mirada decía que si.
[Narración normal]
Haruna no creía en todo lo que decían los chicos, para ella, Kidou seguía siendo el mismo chico que la protegía constantemente mientras eran niños.
– Fubuki, ¿viste a Yutto? – preguntó Haruna preocupada.
– La verdad, no. Desde hoy en el almuerzo que no lo vi más. Lo anduvimos buscando, pero ni ahí que lo encontramos, se habrá ido, al menos hasta que todos dejen de estar enojados – dijo Fubuki.
– ¿están enojados con mi hermano? – preguntó sorprendida.
– Más bien, ¿es que no ves todo lo que está ocasionando? – le preguntó el peligris.
– Si… ya me está empezando a preocupar…
La pobre chica no sabía dónde demonios se había metido su hermano. Estaba preocupada. No por el hecho de que Yutto estuviese mal, sino, por sus nuevas actitudes, molestar a Fuyuka, meterse en la cama de Fudo, mentirle a ella y a Sakuma, enojarse con el entrenador, eso no común en su hermano. Tenía que hablar con él, hacerle entender las cosas. Todo el equipo estaba enojado con él. Si seguía así, ninguno de los chicos lo querría en el campamento. Haruna no podía permitir eso, su hermano debía seguir en Inazuma Japan. Primero debía encontrarlo y luego hacerlo entrar en razón. ¿Dónde diablos se había metido Yutto? Tal vez Kojiro supiese… Haruna decidió llamarlo por teléfono.
– Hola Kojiro, soy Haruna
– Hola hermosa
– No jodas Kojiro, no estoy para tus bromas
– Bueno, ¿Qué pasó?
– No encuentro a Yutto ¿vos sabés dónde puede estar? Necesito hablar urgentemente con él.
– Está acá, me dijo que no le dijera a nadie que está acá, pero como sos vos la que lo busca… está en la cocina ¿te lo paso?
– No, no, que se quede ahí, yo ya voy, pero no le digas que te llamé ni nada ¿bien?, si le decís algo y se va te mato
– Bueno, pero ¿me querés decir qué diablos pasó? Él vino a visitarme con el pretexto de que hoy tenía el día libre y que Sakuma se sentía mal y por eso no quiso salir con él.
– Fudo, cama, besos, obsesión ¿te suena?
– A ver… ¿Kidou sigue obsesionado con Fudo?
– ¡Que inteligente Kojiro! Ya estás aprendiendo, tal vez me den ganas de salir a tomar un helado algún día con vos.
– Mentirosa, si a vos te gusta Fubuki. Ya, vení a buscarlo… después soy yo el de las bromas pesadas.
– Bueno, en diez minutos estoy.
Con que se había escondido en lo de su amigo… ya lo iba a agarrar Haruna. Primero fue a buscar a Endo y le dijo que ya sabía dónde estaba Kidou.
– ¿Dónde?
– En lo de Genda, yo voy para allá ¿venís? – le preguntó Haruna.
– No, solo traelo ¿y Fuyuppe?
– Con Aki, supongo. Si viene, decile que me perdone por lo que le dije ¿sí?
– Claro Otanashi, no te preocupes. ¿Kojiro se te hizo el galán de nuevo?
– Algo así… capitán, de enserio, Yutto es una buena persona, estoy casi segura de que se va a arrepentir de lo que está haciendo.
– No te preocupes Haruna, todos pensamos lo mismo que vos…
Haruna se fue. Luego de un rato, llegó Aki con Fuyuka. Endo ni siquiera vió a Fuyuka que ya había salido corriendo a la habitación de Fudo.
– Fudo ¿me querés abrir? – decía Endo – apurate, que recién llegó Fuyuppe.
– ¿Qué? – Dijo Fudo abriendo la puerta de repente – está abajo ¿verdad?
– Si, pero yo solo vine a avisarte, me parece que no te conviene hablar con ella
– ¿Vos decís? – se preguntó Fudo.
– Fijate, no sé qué deberías hacer. Si hablas con ella, que sea civilizadamente, no te empieces a alterar, por favor. Supongo que le costó mucho trabajo a Aki convencerla de que vuelva al campamento.
– Tenés razón, pero no puedo esperar, quiero hablar con ella – pidió Fudo.
– Supongo… ya se, bajo y le pregunto si quiere hablar ella con vos, porque si no quiere no la tenés que presionar.
– Está bien Endo…
Endo bajó rápidamente las escaleras, lo hizo tan rápido que sin querer se cayó al suelo. Aki y Fuyuka fueron corriendo a su ayuda. Endo estaba tirado en el suelo.
– Endo ¿estás bien? – preguntó preocupada Aki.
– ¿Eh? Sí, sí, estoy bien… no te preocupes Kino – dijo Endo levantándose el pantalón para ver su pierna – creo que me lastime la rodilla un poco.
Aki vió la herida, se había hecho un profundo raspón en la rodilla, además de lastimarse la mano izquierda.
– Voy por el botiquín mejor – dijo Fuyuka.
– No hace falta Fuyuppe – dijo Endo tratando de pararse – ¡auch! ¡Auch!
– ¡Si que hace falta! ¿No ves que se te puede infectar? Aparte te duele y si no tenés la mano sana no poder atajar ningún gol ¿bien? – Dijo Aki ayudándolo a ir hasta el comedor – Fuyuka, andá a buscar el botiquín.
Fuyuka fue a buscar el botiquín. Aki ayudó a Endo a sentarse en una de las sillas del comedor. Inmediatamente, Fuyuka apareció con el botiquín. Aki le desinfectó la rodilla y le vendó la mano.
– Ay, duele Aki, dejalo así – pedía Endo.
– Callate y quedate quieto que ya termino… ¿ves? Ya terminé – le dijo Aki.
– ¿Por qué bajaste corriendo las escaleras? – le preguntó Fuyuka.
– Como si no te lo imaginaras… te está esperando ¿querés hablar con él?
– Creo que no… tal vez dentro de un rato – trató de escapar Fuyuka.
– ¡Fuyuka! ¿Qué hablamos? – la retó Aki.
– Ya Aki, dejala, si no quiere no quiere… igual él si quiere hablar con vos.
– Dentro de un rato, lo prometo…
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Fuyuka se fue a su habitación, dejando a Endo y a Aki solos. Endo se dio cuenta de que su amiga lo había dejado con Aki a propósito, así que decidió no desperdiciar la ocasión. Él hacía de Cupido entre Fuyuka y Fudo, su amiga le quería devolver el favor de alguna manera.
– Aki, no te vayas a molestar por lo que te voy a preguntar por favor – dijo Endo – ¿A vos te gusta Ichinose?
Aki no sabia que responder, era verdad que Ichinose era un buen chico y toda la cosa, hasta la había invitado a volver a Norteamérica, pero Aki no se podía sacar a Endo de la cabeza y ahora menos con lo que le había dicho su nueva amiga. Y Endo quería escuchar eso de los propios labios de Kino, muchos le habían dicho que ella gustaba de Ichinose, no era tan tonto como para darse cuenta que ella sentía algo por él, pero necesitaba escucharla a ella que lo dijera, necesitaba que esos bonitos labios le dijeran: No, no me gusta Ichinose. Si Endo escuchaba eso, sería el chico más feliz del mundo. Sería el más feliz y se lo demostraría a Aki. Pero primero la necesitaba escuchar a ella.
– No, Endo, no me gusta Ichinose – dijo Aki colorada.
Endo saltó de la silla de felicidad, aunque luego le empezó a doler la rodilla, pero poco le importó. Se paró en frente de Aki, la tomó de las manos y la miró directamente a los ojos.
– Aki, te juro que nada en todo el mundo me hace más feliz que escuchar decirte eso – y ahí no más, no se aguanto y la besó profundamente…
Aki quedó clavada en el suelo. Tenía una sonrisa de oreja a oreja. A kilómetros se darían cuenta de que ella estaba feliz.
– Endo… te amo…
– Bueno, eso me hace mucho más feliz hermosa, yo también te amo…
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Volviendo a nuestros protagonistas, Fuyuka estaba cansada, había tenido un día muy largo. Se fue a dar una ducha y luego volvió a bajar para ayudar a hacer la cena. Fudo no bajó a cenar, no se sentía con las agallas suficientes como para bajar y enfrentar a Fuyuka, pedirle perdón. Se sentía un niño asustado, y eso no se podía negar…
– ¿Vas a bajar o no? – preguntó insistente Kazemaru.
– ¡Que no! ¿Sos sordo? No tengo hambre, no quiero comer – le respondió Fudo toscamente desde su habitación, sin abrirles la puerta.
– Por lo menos, acompañanos un rato – insistió Midorikawa.
– ¿está Kidou? – preguntó tímido Fudo.
– No que sepamos…
De repente se escuchó un grito de Sakuma que venía desde abajo, parecía ser un: ¿Dónde diablos te habías metido? Midorikawa y Kazemaru se miraron.
– Bueno, creo que ya llegó.
– Ahora menos, yo no bajo, hasta mañana señores, yo no pienso bajar y creo que saben de de más la razón – dijo molesto.
– Está bien…
En efecto, Kidou había llegado al campamento arrastrado por su hermana. Todos en el comedor se encontraban con el ceño fruncido. Fuyuka había desaparecido como por arte de magia.
Kidou realmente no sabía dónde meterse bajo las miradas acusadoras de sus compañeros. Haruna lo había hecho entrar en razón un poco, aunque no lo suficiente como para que se arrepintiera totalmente de lo que había hecho. Era capaz de disculparse ante Fudo y el equipo. ¿Pero ante Fuyuka? No señor, él no se disculparía ante esa zorra, como él le decía. Ella le había quitado a su Fudo, no la perdonaría jamás y no tenía por qué pedirle perdón.
– Dale Yutto ¿Qué tenias que decir? – lo regañó Haruna.
– Ah… Chicos: perdón por todos los problemas que causé, no fue mi intención. Yo no sabía lo que hacía – dijo Kidou a regañadientes.
– Ya, qué más da, con nosotros no te tenés que disculpar, con los que te tenés que disculpar son Fudo y Fuyuka – aclaró Endo.
– ¿Dónde está? – dijo algo apurado.
– Mejor dicho, dónde están, en plural Kidou, ¿recuerdas? Es a ambos que les tenés que pedir perdón – le recordó Genda que había venido junto con los hermanos para saludar a Sakuma.
– Ya, ya, no soy tonto ¿en sus habitaciones? – dijo algo irritado por la aclaración de Kojiro.
– Suponemos, no lo sabemos…
Kidou fue al piso de arriba, todos volvieron a lo que estaban, cenando. Aunque un par de curiosos dejaron la oreja parada para ver si podían escuchar algo.
Fudo se había dormido, pero se había olvidado de echarle el seguro a la puerta. Mal error. Kidou entró a la habitación.
[Narración de Kidou]
Sos tan lindo durmiendo, hasta pareciera que sos alguien pacífico. Decime… ¿de verdad te amo? Es que no se… me parece que todo esto es una gran tontería, me hace a acordar a novela trillada, donde el malo está dispuesto a todo con tal de separar a la pareja protagonista. A ver ¿Cuándo me empecé a obsesionar con vos? Ah, cierto, desde aquella noche en que me besaste… me parece que de verdad estaba confundido, tal vez de verdad necesite olvidarte, supongo que no va a ser fácil. Pero necesito olvidarte, no sé si es amor o es obsesión, pero sé que me lastima mucho, demasiado verte al lado de Fuyuka. Ya, me parece que de verdad te tengo que olvidar…
[Narración normal]
Kidou se sentó en la cama de Fudo y sin querer, lo comenzó a acariciar… no lo hacía para que Fuyuka lo viera, es más, deseaba que ella ni se asomara por esa puerta. Ese momento era, tal vez, el único que podría pasara con Fudo sin discutir. Lo miró tiernamente, si lo iba a olvidar, debía salir de esa habitación lo más rápido posible, pero sus piernas no lo dejaron. Quería quedarse ahí, a su lado… pero se fue, por más que deseaba quedarse, se fue, ya no deseaba sufrir más, quería poder estar en paz sin esas tontas ideas de maltratar a Fuyuka ni de arruinar la linda pareja.
Fudo se dio cuenta de que Kidou había entrado a su habitación, lo que realmente le sorprendió fue que no lo besó ni nada malo como para perjudicarlo. Tan solo lo acarició por un breve momento y se fue. ¿habría entrado en razón? No lo podía saber a ciencia cierta. Se decidió levantar, si Kidou había tenido el valor para ir a su habitación y contenerse de no besarlo ni hacer nada malo, él tenía que tener el valor de ir a hablar con Fuyuka.
El oji-verde se comenzó a dirigir hacia la habitación de Fuyuka, cuando comenzó a escuchar la voz de Takimoto que provenía de la habitación de su Fuyu. Y lo que escuchó no le hacía ninguna maldita gracia.
– Fuyuppe, por favor, dejalo, dejalo ¿sí? No vale la pena, a ver: ¿es que no te das cuenta de que él te hizo sufrir? – le decía Takimoto en un tono paternal.
– Ya sé todo eso, pero estoy seguro de que fue todo sin querer, yo lo aprecio mucho, lo admiro. Creo que todo esto se va a aclarar – dijo Fuyuka un tanto risueña.
– ¿Te gusta? Digo, porque hablas de él todo así, re sentimetal– dijo en tono burlón.
– Puaj, no Shin ¿Cómo podria amar ese tipo? Apreciar y gustar son cosas distintas – le dijo Fuyuka con un tono de asco.
– Hay, claro, vos solo me querés a mí.
– Tonto.
– Pero bien que te gusta… Bue… estoy re loco.
– ¡Shin! Te quiero mucho, de verdad gracias por todo – le dijo Fuyuka un tanto quebrada.
– Uy, ya te pusiste sentimentalista bonita…
Ambos se hecharon a reir, a Fudo le hervia la sangre ¿de que rayos hablaban? Fuyuka… no, Fuyuka solo lo amaba a él, a Fudo. Tal vez fue todo una forma de hablar, despues de todo son amigos ¿no? Si son solo amigos… pero ¿Por qué le decia bonita? Hablaban de alguien que había hecho sufrir a Fuyuka… él de seguro; luego Fuyuka decia que no lo queria, solo lo apreciaba ¿seguian hablando de él? ¿Por qué Takimoto decia que ella solo lo quería a él? ¿Fuyuka le había tomado el pelo todo este tiempo? ¡No! "Ya Fudo, dejate de pensar semejante estupidez, Fuyuka solo está enamorada de vos, solo tal vez, hablaban de otra persona, no tenés por qué ser vos" se trató de tranquilizar Fudo. Decidió ir a ver de qué estaba hablando.
Echó un vistazo por la puerta del cuarto de Fuyuka que estaba abierta y ahí vió algo creyó haber visto nunca y que creía que jamás pasaría: Fuyuka abrazada y besándose con Takimoto. Al menos Fudo vió eso.
– Fudo, necesitaba hablar – dijo Fuyuka separándose de Takimoto.
– Yo no Fuyuka, yo no necesito hablar nada con vos, esto es un problema sin solución – dijo Fudo cegado por los celos.
– ¿Qué decís loco? – dijo Takimoto.
– Vos no te vengas a hacer el buenito acá, porque como dicen en tu otro país Argentina, te la estabas chapando – dijo Fudo enojado y se fue.
– ¿Un problema sin solución? ¿Qué pasó? – dijo Fuyuka al borde del llanto…
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Listo, hasta acá llegue por hoy, por cierto, gracias a todos por sus reviews, de verdad me pone feliz saber que a alguien le gusta mi fic.
Por cierto, si hay alguna fan de FudoXKidou, que no me mate por favor y que no se le ocurra mandar ninguna amenaza en contra de la pobre Fuyuka, porque… na' por nada, simplemente no me mande amenazas de muerte por favor… ya lo entenderán.
Hasta la vista!
