El tercer sello.

Capítulo 10. Un rostro familiar.

Me encontraba acorralado, estaba frente a frente, ante la mirada de aquel poni, cuya mirada acecina infundía sobre mí un temor indescriptible, nunca antes llegue a creer que sentiría miedo por el hecho de volver a ver un rostro familiar.

Ante mi conmoción no me di cuenta de que Shining tomo mi cuadro nuevamente para luego guardarlo entre sus pliegues, yo me encontraba bastante sorprendido y atemorizado, intimidado ante su sola mirada, no sabía que hacer o decir, al principio sentí gran emoción al verlo, pero tras unos minutos de silencio en donde su mirada no hacía más que acecharme igual que un arcón contra un ratón en el suelo, mi confianza casi se vio desvanecida, y un fuerte sentimiento de miedo y peligro empezó a hacerse presente en mí, no sabría cómo explicarlo- es muy evidente que este Shining no es como el que yo conocía en mi mundo.. Pero aun así… no podría ser tan malo... ¿o sí?- pensaba mientras no dejaba de mirar con temor aquel mal humorado unicornio blanco de crin azul.

-¡Responde!- exclama Shining Armor sacando una cuchilla y apuntándola contra mi cuello- ¡¿Qué hicieron con mi hermana?!-

-¡yo… yo…. Yo…! Tranquilo…. Por favor... baja esa cuchilla…- murmuro un tanto temeroso, quería gritar, pero no podía hacerlo dado a lo exaltado que me encontraba.

-¡dime donde esta ella y no te cortare la garganta!- me ordena el, yo por otro lado me encontraba paralizado, mi mente era un caos, no podía pensar con claridad ni siquiera las cosas más simples- ¡mi hermana! ¡¿Dónde está mi hermana?!-

-¡yo em! Twi... Twilight…. Ella…. Ella…-

-¡si ella! ¡¿Sabes dónde está?! ¿No?- me pregunta el casi gritándome, mientras no dejaba de colocar su cuchilla contra mi cuello, mi respiración era cada vez más acelerada, podía escuchar el latir de mi corazón a toda velocidad, me sentía agitado y muy nervioso, tanto que apenas y si podía centrarme en mis pensamientos- ¡adelante ¿Qué esperas?!- exclama el mientras me picaba con la punta de su cuchilla- ¡DILO!-

-¡Canterlot!- exclamo mientras cerraba los ojos- ¡ella está en Canterlot!-

Shining baja su arma, alejándola lentamente de mi cuello, el me mira con seriedad a los ojos, no tenía idea de que es lo que pasaba por su mente, su expresión firme y severa no me decían mucho, pero tampoco me inspiraban nada de confianza o calma.

-¿Dónde la tienen?- me pregunta con un tono más sereno pero manteniendo una expresión severa, luego de un par de minutos de completo silencio de su parte. Yo me le quedo mirando hasta que este me vuelve a exclamar- ¡Donde la tienen!-

-no... No estoy muy seguro... yo... yo... nos separamos... ella me ayudo a escapar de Canterlot... pe... pero...-

-aun esta con vida...- murmura el, pero esas palabras más que una pregunta parecían ser una confirmación de su parte, Shining empezó a mostrarse bastante intrigado e inquieto.

-si... aún está viva- le digo al creer que era una pregunta lo que murmuraba, es entonces que Shining me mira nuevamente con ojos bastante severos.

El unicornio empieza a caminar en círculos mientras yo lo miraba bastante intrigado y atemorizado, es entonces que este saca algo de entre su capa, casi de inmediato sentí la necesidad de levantarme y exclamar-¡ese cuadro es mío!- pero una mirada severa de su parte al notar como me ponía de pie casi me obligo a sentarme de nuevo en la cama.

-mi hermana solía tener una fotografía muy parecida a esta- murmura Shining mientras miraba mi marco con una expresión bastante seria pero que denotaba algo de nostalgia- era su mayor tesoro...-

-yo...- le digo ya apunto de contarle todo.

-¿por qué una lagartija como tú la tiene? ¡Se la robaste acaso!-

-¡Nooo!-

-¿entonces por qué la tienes?-

- esa fotografía es mía...- murmuro con un tono ahogado.

-¿enserio?- exclama este con bastante seriedad.

-¿quién eres? ¿Cuál es tu nombre dragón?-

-mi... mi...-

-anda dilo, te prometo que no te pasara nada- me dice este con un tono inexpresivo mientras guardaba nuevamente aquel preciado marco entre los pliegues de aquella mugrosa y desgastada capa que este tenía puesta, yo solo mire cada segundo hasta que esta fotografía finalmente desapareció de mi escasa vista, ahora era cuando sentía un intenso dolor debajo de mi parche, al intentar forzar mi vista para no perder de vista ese cuadro algo hice que me lastimo, me ardía no podía pensar con claridad, sentía un nudo en la garganta y una parte de mi quería abalanzarse sobre Shining y arrebatarle mi cuadro, pero mi lado racional estaba presente y me decía que no había forma de que yo pudiera quitarle mi cuadro, pero lo quería, no quería separarme de él, quería aquella fotografía donde soy un bebe con Twilight de potrilla, mi único recuerdo de ella desde ahora, lo único que me motivaba a continuar con esta mal trecha cruzada, en la que sabía que no podía terminar bien, todo con la esperanza de algún día regresar a casa.

-¿no me vas a decir tu nombre?- pregunta Shining con un tono impaciente, yo lo miro con una mescla de rabia y miedo- dilo dragón-

-mi nombre es Spike- finalmente le respondo mientras bajaba mi mirada, evitando todo contacto visual con él, en verdad, nunca creí llegar a sentir odio por él, pero eme aquí, con cada segundo que pasaba frente a él, mi recelo aumentaba consideradamente, quizás era porque tras todo lo que me ha pasado, mi subconsciente era el que buscaba a alguien a quien odiar para desahogarme, quizás era por cómo me estaba tratando, o porque aún recuerdo lo que me dijo la Twilight de este mundo quien pensó que el había muerto y al encontrarse sola fue llevada por Nightmare Moon. Casi me sentía tentado a reclamarle por que él la había abandonado, porque la dejo sola, porque no intento nada por rescatarla, pero mi rafia no era la suficiente como para atreverme a decírselo, sin mencionar que el miedo que este me hacia pasar provocaba que me fuera difícil soltar todo lo que tenía dentro.

-¿Spike? je, que curioso, yo conocía a otra lagartija con ese nombre-

-en verdad lo odio con cada segundo que pasa, este desgraciado no deja de insultarme y amenazarme- pensaba mientras lo miraba con seriedad.

-el Spike que yo conozco fue expulsado de Equestria hace muchos años, lejos de mi hermana ¿por qué regresarías a ella, si a tu edad se supone que ni siquiera la recuerdas?-

-quizás por que le tengo tanto aprecio y cariño como tú- respondo con un tono severo, casi por impulso que por otra cosa, en cuanto termine la oración inmediatamente quería regresar el tiempo y evitar decirlo, pero era demasiado tarde, lo dije, y Shining inmediatamente golpea el suelo con su casco en una expresión de severidad y molestia.

-¡lagartija inmunda! ¡¿a qué te refieres con eso?!- exclama el ya con bastante severidad, había pasado lo que temía, mis palabras lo habían enfurecido.

-yo...- murmuro con un tono sumiso, mientras intentaba ocultarme con las sabanas, pero inmediatamente Shining las repele bruscamente con su magia.

-¡contesta!-

-que... que...-

-¿por qué estabas con ella? ¡Por que regresar a ella! ¡no tenías memorias, no había motivo para que abandonaras tus tierras donde los dragones viven como reyes!-

-yo... yo...-

-¿por qué un dragón como tu pisaría las tierras ponis solo? los únicos que conozco solo vienen a atormentar a inocentes eh inofensivos ponis, les roban sus alimentos, ¡queman sus escasas cosechas y sus mal trechas casas! ¡Las lagartijas como tú solo vienen a estas tierras para divertirse a consta del sufrimiento de los ponis!- exclama el unicornio con un tono sombrío y lleno de rabia.

-yo no soy como ellos...-

-¿entonces? ¿Porque estás aquí?-

-yo... Yo... está bien... Te lo contare todo... Pero por favor... Escucha-

-está bien, habla lagartija- exclama este, cosa que me molesto, no me gustaba que me siguiera diciendo lagartija, pero aun así, pase esto por alto, di un largo sus piro, y le conté todo lo que sabía hasta el momento, respondí cada una de sus preguntas, o al menos lo intentaba, pues algunas cosas ni siquiera sabía que decir, la mayoría de sus preguntas estaban relacionadas con Twilight y ese niño demoniaco. Una vez que sentí que ya tenía su atención le conté sobre mi verdadero origen. Todo parecía ir bien, parecía que por fin el me entendería y quizás me ayudaría con mi misión de buscar el resto de las portadoras, pero cuando llegue a la parte donde le explicaba que era un ser que provino de otra dimensión su actitud serena cambio totalmente, incluso llegue a sentir que dejo de prestarme atención, aun así seguí contándole, aunque ya me estaba poniendo algo nervioso e inquieto por el hecho de que cada vez se veía menos interesado en escucharme, cuando termine de contarle todo lo que le tenía que decir un silencio siniestro y tenso se empezó a sentir mientras el unicornio blanco me miraba con gran seriedad.

-¿terminaste dragón?- me pregunta el con algo de desinterés.

-si... si... creo que sí... es todo... - le respondo algo nervioso.

-muy bien- me dice el con un tono severo.

-entonces... me... ¿me ayudaras?-

-¿a qué?-

-ah… a buscar a las portadoras de la armonía…. Si… si las encontramos sé que podremos terminar con esta oscuridad para siempre-

-aja, acaso, esas portadoras que tú dices… son aquellas ponis que liberaran el verdadero poder de los elementos de la armonía ¿No?-

-¡si, exacto!- le confirmo bastante ansioso.

-jejeje ¿acaso crees que soy un idiota?- murmura con un tono severo y perturbador.

-Yo… yo… ¡No!...- digo nervioso.

-créeme que hasta hace poco creí cada palabra que me decías, pero ahora- exclama el mientras me tomaba de la garra lastimada, provocándome un intenso dolor, estuve a punto de dar un fuerte alarido, pero en eso este usando su magia coloca un trapo sucio contra mi boca, a punto de atragantarme con este- ahora para tu desgracia, ya no sé si lo que me dices es verdad o no, y odio que me hagan dudar pequeña lagartija- exclama el con severidad mientras me soltaba.

Escupí el trapo y empecé a toser mientras intentaba quitarme el mal sabor que sentía en mi boca escupiendo un poco.

-no más que mentiras, solo me haces perder el tiempo- murmura Shining con severidad.

-¡es verdad! ¡Todo lo que te dije era verdad!- exclamo bastante impactado- ¡si reunimos a las 6 portadoras todo terminara!-

-¡LOS ELEMENTOS DE LA ARMONÍA NO SON MÁS QUE UN MITO!- exclama Shining con cólera- ¡no son más que piedras inútiles!-

-¡no, no lo son!- le reclamo.

-¡mentira! ¡Dimensiones! ¡Portales espejo! ¡2 Twilights! ¡¿Acaso crees que nací ayer?!, no sé por qué pero ahora empiezo a creer que eres un espía que solo está jugando con migo-

-¡no! ¡No soy un espía!- digo exaltado- ¡sé que es difícil de creer, pero todo lo que te eh dicho es la verdad absoluta! créeme... Twilight nunca me dejaría mentir...-

-¿enserio?- exclama Shining con severidad, este me mira con seriedad-¿te gustaría visitar mi calabozo?- exclama Shining con seriedad.

-¡eh!-

-hasta hace poco te tratamos como un refugiado, pero creo que me estoy dando cuenta que tu verdadero lugar es tras las rejas de nuestras celdas-

-¡Noooo! ¡No estoy mintiendo! ¡No estoy mintiendo! ¡Por favor Shining entiende!-

-jeje, "entonces ¿no mientes verdad?"-

-todo lo que te eh dicho es verdad... ¡lo juro por mi vida¡- exclamo bastante asustado.

- así que no mientes, me intentas decir que existe un universo paralelo donde todos somos felices ¿eso intentas decirme?-

-si...- murmuro mientras agito la cabeza, sin despegar mí mirada de Shining, estando atento a lo que este pudiera hacerme, aunque mi posibilidad de escapar o combatirlo era nula, parecía que pronto me vería obligado-

-mmmmm a la princesa Cadance le desagradan los dragones, estoy seguro que una conferencia con ella la hará cambiar de parecer, y dirás la verdad- exclama Shining mientras me tomaba de la cola y me arrastraba violentamente por el suelo- ¡di la verdad lagartija!-

-¡Espera! Aj ¡Es verdad! ¡Lo juro!- exclamo mientras él me arrastraba y sacaba de los túneles, yo intente resistirme, pero al intentar algo solo lograba que mi garra se lastimara aún más y más, yo intento escupir mi fuego, ya como un último intento desesperado de que me suelte, pero en eso este me dispara un hechizo el cual hace que no pueda escupir mi fuego. Al salir del recinto donde me tenían pude ver a Jack mirándonos un tanto incrédulo e inquieto, era evidente que él no quería que me pasara algo, pero al mismo tiempo se veía impotente ante lo que Shining estuviera dispuesto a hacerme.

-¡por favor Shining! ¡Yo te conozco, los conozco a los dos! ¡En mi mundo tu eres como mi hermano mayor!- suplico mientras el poni me arrastraba.

-¡señor!- exclaman dos ponis que aparentaban ser soldados.

-ayúdenme con esta lagartija, y acompáñenme- exclama Shining con autoridad.

-¡si señor!- exclama ellos.

En el camino no deje de apretar los dientes y morderme los labios, pues el dolor que me provocaba la brusquedad con la que ellos me trataban era tal que podía sentir como poco a poco las puntadas de mi garra empezaban a abrirse e incluso también pude divisar en momentos como mis vendajes empezaban a enrojecerse, producto de la sangre que me estaba brotando. Finalmente soy llevado ante lo que parecía ser una sala de juntas.

-¡señor! ¡La princesa Cadance y Spitfire lo esperan desde hace 15 minutos!- exclaman un par de guardias que resguardaban la entrada.

-la junta del banquete de los dioses… casi lo olvide- murmura Shining mientras se daba un ligero zape en la frente, en eso este me mira con seriedad.

-¿Qué haremos con el prisionero?- pregunta uno de los guardias cosa que me exalto, y casi me veía tentado a objetar y gritar que yo no era un prisionero. Shining me mira con una sonrisa siniestra y en eso este mira tras de mí, yo apenas volteo la cabeza y alcanzo a divisar a Jack y tras de èl a esa cosa blanca, ambos aparentemente mirándome con asombro y miedo.

-suéltenlo- se escucha una voz femenina muy conocida para mí, y de lo cual me alegre y casi sentía ganas de llorar.

-capitana Spitfire- murmura Shining.

-¿Qué es lo que haces con nuestro invitado?- exclama ella con seriedad.

-nada, solo quería que conociera a nuestra princesa-

-no te hagas el gracioso Shining sabes cómo es ella con los de su raza, ¡ustedes dos suéltenlo!- ordena ella y tan pronto como esta lo dijo los dos guardias que me sostenían me sueltan, yo caigo contra el suelo de golpe y los guardias se alejan de mí- Jack toma al dragón y regresen-

-Si… Si mami….- responde el potrillo un tanto exaltado mientras corría contra mí.

-¿puedes caminar?- me pregunta el algo preocupado.

-creo… creo que… si…- le respondo, y en eso esa cosa blanca salta del lomo del potrillo y me ayuda a levantarme, yo al principio me exalto ante esto, pero pronto me tranquilizo, es algo raro y desconcertante para mi ver a esa cosa moverse con toda libertad y aún más ayudarme a ponerme de pie.

-ven… será mejor que regresemos- me dice Jack con algo de temor.

-Shining te estamos esperando- exclama Spitfire con seriedad.

-si lo que digas- responde el unicornio con indiferencia, mientras ambos entraban al gran salón.

Mi exaltación y miedo que Shining me provoco era tal, que por unos instantes se me olvido que yo quería hablar con la princesa Cadance y contarle todo lo que se, para ver si podía ayudarme, pero ahora dudaba si era buena idea, Shining se veía muy convencido de que llevarme con ella sería peor que cualquier cosa que él me pudiera hacer, era ahora cuando las palabras de Twilight hacían presencia con mayor peso en mí, Cadance odia a los dragones, y no quiero ni imaginar hasta que nivel, nunca antes desee tanto ser de otra raza que no fuera dragón, me sentía muy atemorizado, tanto que no dije nada y me quede completamente callado mientras Jack me acompañaba de vuelta.

En el camino de regreso es cuando pude dar un mayor vistazo a lo que acontecía, en los niveles superiores del castillo se encontraban docenas de ponis con un aspecto bastante deplorable, algunos incluso hasta los huesos, ponis que pese a su estado se mostraban armados o preparándose para lo que parecía una batalla feroz, algunos tenían viejos y desgastados uniformes de los guardias reales, otros en cambio tenían armaduras más rudimentarias o incluso fabricadas a casco con lo que se tuviera a al alcance. No pude presenciar mucho más que la superficie, pues por mi bien era mejor no estar cerca de los soldados, pero esas imágenes de aquel batallón decadente y en preparación fue suficiente para darme cuenta del grado de la situación que se manejaba aquí.

Finalmente regresamos a aquella habitación donde yo me resguardaba para recuperarme y estar seguro de todo mal... o eso hasta que Shining vino de visita..., en lo más bajo del castillo de las dos hermanas.

-Ven… tengo que revisar tu garra... posiblemente se te abrieron las puntadas- me dice Jack con preocupación mientras me ayudaba a caminar en dirección a la cama. El potro empezó a quitarme poco a poco los vendajes mientras yo me encontraba bastante conmocionado por lo acontecido, sentía un fuerte dolor en mi pecho, no sabía que hacer ahora.

-lamento eso… no lo conozco bien… pero siempre es así desde que lo encontramos- murmura Jack mientras me quitaba los vendajes y revisaba mi herida- aunque nunca lo vi tan molesto…. Siempre se ha mostrado muy… no sé cómo decirlo... pero a mi tampoco me agrada-

Yo me le quedo mirando al potrillo con bastante intriga- tu… tu mamá es una de las jefes ¿verdad?-

-si… creo que ya te lo había mencionado…. – murmura el mientras me entregaba un lápiz, yo me le quedó mirando con algo de confusión, en eso este me dice– esto te va arder…. – yo tomo el lápiz y lo coloco contra mi boca y lo muerdo mientras él me vertía una sustancia que me provocó un intenso dolor, pero no era tan fuerte como la primera vez que lo sentí, a lo cual aún recuerdo que incluso hizo que sintiera ganas de llorar por tal ardor, pero ahora pese a que me ardió bastante, esto casi no me inmuto, será porque me encontraba muy sumido en mis pensamientos… o será que ya me estoy acostumbrando al dolor.

-Shining también es uno de los jefes ¿verdad?-

-al principio no…. Al principio era solo mi madre… luego buscamos refugio aquí… y en una expedición a las catacumbas lo encontramos atrapado entre una serie de rocas…. Desde entonces el comparte el liderazgo con mi madre…- me explica el potrillo con algo de duda y recelo en su ser.

-¿la princesa Cadance también manda aquí supongo?- pregunto algo temeroso, pues sentía mucho miedo de que ella tarde o temprano quisiera verme y como decía Shining interrogarme.

-la verdad… al principio... desde hace meces… solo estuvimos en contacto con ella por medio de mensajes ocultos… creo que ella se encontraba escondida en las colinas, cercas del imperio... al principio nos sentíamos esperanzados porque hubieras otra princesa con vida y también mas ponis como nosotros refugiándose de aquellos monstruos... pero hace algunas semanas ella vino aquí junto algunas tropas-

-supongo que... los llevaran con ellos…. Digo… a su refugio-

-si ese fuera el caso supongo que nos habríamos ido hace mucho- murmura Jack con un tono inexpresivo.

-¿Por qué lo dices? En… ¿entonces por qué vendría aquí junto a un grupo de tropas?-

-es que…. Son solo rumores… mi madre no me dice nada de lo que ellos platican en sus juntas pero….- murmura Jack con algo de miedo- creo que planean un golpe contra Nightmare Moon-