Disclaimer: Los personajes pertenecen a J.K. Rowling, de lo demás la culpable soy yo.

Capitulo calientito, recién salido del horno. ¡Lo logre!

Soundtrack sugerido: Pobre soñador del TRI! Antes tenía otro pero creo que este es realmente bueno… y claro tambien Every breath you take…The Police para la primera parte…

Gracias a todos los que leen, dejen comentario o no, el tiempo que le dedican a la historia lo agradezco infinitamente y claro a todos aquellos que agregan la historia a favoritos/alertas.

CAPITULO 10. EVERY BREATH YOU TAKE

Every breath you take
Every move you make
Every bond you break
Every step you take
I'll be watching you…

Hermione quedo maravillada ante aquella luminosa estancia, al frente había un gran ventanal con las cortinas corridas dejando entrar la tibia luz de la tarde, dos sillones con una mesa al centro para leer cómodamente y las tres paredes restantes con entrepaños desde el techo hasta el suelo llenos al completo de libros, aquello era un sueño. Draco a su lado la tenía tomada de la cintura como tanto le gustaba y sonreía.

-Adelante, son todos tuyos-le dijo al oído, Hermione adoraba escuchar su voz suave tan cerca, le erizaba la piel, se giro y después de darle un beso en la mejilla, se acerco al primer estante para repasar los títulos.

Después de recorrer toda la estancia, incluso haberse detenido frente al ventanal y admirado la hermosa postal que era el jardín de la Mansión Malfoy, devolvió su atención al rubio que la acompañaba. Draco tenía la espalda recargada contra uno de los estantes, sostenía un tomo de tamaño considerable y repasaba las líneas con uno de sus dedos, como guiando su lectura. Hermione se acerco y recargo su hombro junto a Draco, elevándose en puntillas para poder ver lo que él leía haciéndolo sonreír de lado.

-Eres muy baja-se burlo de ella.

-Tú eres demasiado alto, yo tengo una estatura razonable-Hermione torció el gesto y estaba pronta a alejarse de su lado pero él la detuvo del antebrazo y la jalo haciéndola chocar contra su pecho, tomándola por la cintura y pegándola al completo a él.

Sus ojos se encontraron y Draco le regalo una sonrisa radiante a la que ella no se pudo resistir, dejando sus manos sobre sus hombros.

-Me gustas así-la voz de Draco era baja y atrayente, llevo una de sus manos a su rostro y la acaricio, Hermione se sentía perdida cuando él la tocaba de esa forma. Los dedos de Draco se hundieron en su espalda, bajo su rostro hasta que sus frentes estuvieron unidas y cerró los ojos, ella por su parte subió sus manos hasta su cabello jugando con él, despeinándolo, deleitándose al tocarlo, era tan suave.

Hermione solo fue consciente de un par de repisas encajándose en su espalda y sus piernas, los labios de Draco la atacaron sin tregua, podía sentir sus pulmones reclamando por el tan preciado aire pero él no le permitía siquiera respirar, la reclamaba a toda ella. una mano blanca de tacto frio y dedos largos bajaron por su costado, y ella no pudo evitar dejar salir un suspiro ahogado al sentirlo cerca de su seno, bajar por su cintura, llegar a su cadera, su muslo y detenerse detrás de la rodilla, haciéndola elevar su pierna y de nuevo subir hasta dejarla en su glúteo. Podía sentir a Draco entre sus piernas, su excitación, su deseo latente. Viéndose libre de aquellos labios demandantes, tomo una gran bocanada de aire, el cual dejo escapar al sentirlos de nuevo en su mandíbula, detrás de su oreja bajar por su cuello y ella solo pudo responder rozando más sus caderas y dejando caer su cabeza atrás dándole libre acceso para que besara, mordiera y succionara a placer.

Aquellos momentos era donde Draco deseaba fervientemente que ella no le importara tanto y ser capaz de dejarse llevar por sus deseos, por lo que su cuerpo reclamaba, no escuchar su recién estrenada conciencia. Gracias por el regalo, Hermione-pensó irónico. Respiro hondo y en una posición bastante incómoda para su tamaño, dejo caer su frente en el hombro de ella. Los latidos de su corazón volvían a su ritmo normal y podía sentir que Hermione también se relajaba del ardiente momento que acababan de compartir.

Unos minutos después Draco levanto el rostro y la miro a los ojos, acaricio la mejilla de la castaña con su pulgar y sonrió. Los ojos de Hermione eran brillantes y sus mejillas estaban arreboladas, tenía ese aire tímido que la caracterizaba y podía deleitarse con su aroma por la cercanía.

-Draco creo que debemos…-comenzó Hermione pero el ruido de la puerta al abrirse la hizo callar, ambos se volvieron para ver en el umbral a la hermosa Señora de la casa, Narcissa Malfoy.

-Draco, hijo, creí que no estabas en casa-dijo la hermosa mujer de cabello rubio y ojos azules, llevaba un elegante traje a dos piezas en color gris.

Narcissa estaba al tanto de la relación que su hijo mantenía con Hermione Granger, sabía que Mary gustaba de la chica porque hacia al joven sonreír y actuar relajado. Creía que estaba bien para algo de preparatoria y confiaba en que una vez que su hijo se cansara de la chica u obtuviera-como todo hombre-lo que buscaba de ella, entonces la dejaría. No había que preocuparse, después de todo la había visto un par de veces y no tenía nada de espectacular.

-Madre-dejo salir Draco sorprendido-yo pensaba que…

-Acabo de llegar del salón, fui donde Dominica para que me arreglara el cabello, espero que no hayas olvidado la cena de hoy donde los Parkinson-su mirada atenta en su hijo, la chica era invisible para ella.

-¿Cena? ¿Qué cena?-pregunto Draco inseguro.

Hermione estaba mientras tanto quieta, no podía moverse, solo sus ojos viajaban de madre a hijo.

-Lo prometiste dos semanas atrás, Draco.

-Madre…yo…

-Salimos a las siete treinta-dijo Narcissa chequeando su reloj de pulsera-te quiero bien vestido-dijo mirando su ropa de arriba abajo, llevaba una camisa polo, con jeans y zapatos deportivos, ¡Su hijo con zapatos deportivos! ¿En qué mundo? Negó con la cabeza y se giraba sobre sus pies.

-Madre-Draco la llamo, se había dado cuenta que Hermione estuvo todo ese tiempo a su lado y él había tenido la descortesía de no presentarla-quiero presentarte a Hermione-Narcissa que tenia de nuevo la atención sobre su hijo, escaneo con su mirada a la chica sonrojada, Draco la sostenía con su brazo por la espalda.

-Señorita Granger-Dijo Narcissa acompañado de un grácil movimiento de cabeza.

Hermione que estaba petrificada, apenas empezaba a tomar aliento para responder cuando la madre de Draco se había girado y desaparecido del lugar. Escucho a Draco emitir una especie de gruñido molesto y levanto la mirada para verlo, tenía la mandíbula tensa y los ojos entrecerrados.

-Sera mejor que me marche-dijo la chica dando un paso para soltarse del férreo agarre del rubio sobre su cintura pero sin lograrlo, él no la dejaría ir, no al menos hasta estar más sereno.

-De eso nada, te llevo yo, tengo el tiempo justo para ir y volver-Draco no la miraba al contrario parecía querer controlarse.

-Te digo que no es necesario, si Mary me pudiera pedir un auto, eso sería lo mejor-dijo ella cambiando su posición, rodeando a Draco con sus brazos-así no te retrasaras, ambos sabemos que tu madre ama la puntualidad.

-Es una descortesía de mi parte enviarte en un auto a casa cuando he sido yo quien te ha traído aquí, soy tu chofer ¿Lo olvidas? Tu fiel sirviente, tu genio en la botella pues tus deseos son ordenes para mí-las palabras del rubio la acariciaban, y sus brazos fuertes y jóvenes la estrechaban contra él-estoy bajo tu voluntad pues la mía la he perdido hace rato ya…

Un silencio un poco incomodo se apodero de la biblioteca, aquella declaración del rubio había hecho que Hermione perdiera el ritmo de su respiración, sus piernas perdieron su fuerza y su corazón parecía querer explotar, es que se sintió tan bien. Ninguno de los dos se había declarado aun, no se habían dicho un te quiero y parecía todavía muy lejano pues aun se sentían los dos muy jóvenes e inexpertos, quizá inseguros de que lo que sentían fuera amor. Pero aquellas palabras, la forma de decirlas, llenaron el pecho de Hermione de una extraña esperanza, de que en verdad tuvieran un futuro juntos, que fue demasiado, se sintió derretir.

Sus labios se encontraron en un beso tierno, un beso lento, un beso diciéndole que correspondía lo que fuera que él sentía, que ella lo sentía también. Cuando se separaron ella sonreía y Draco se deleito con aquella imagen, sonrió de regreso.

-Creo que entonces te daré la orden de que me dejes ir en un taxi-dijo ella coquetamente, mirándolo a los ojos, perdiéndose en ellos-prometo ir directo a casa y avisarte al llegar.

-Si no tengo más remedio que obedecer-Draco volvió a romper la distancia que los separaba y reclamo esos labios tan suyos, perfectos, dulces y tibios.

SB

El taxi dejo a Hermione frente a su casa, sonreía tontamente y si no considerara que era total y completamente ridículo, giraría ¡sí que lo haría! porque se sentía tan dichosa tan jodidamente dichosa que dolía su pecho, que todo era rosa a su alrededor, que no había nada malo con en el mundo, que todo era tremendamente perfecto.

De pronto detuvo su andar, es que una chica pelirroja la esperaba en las escaleras de la entrada, su cabello refulgía con los últimos rayos de la tarde. La castaña sonrió, como no hacerlo, ahí estaba su amiga, la mejor de todas, aquella que quería con todo su corazón como si fuera su hermana. Quien la apoyo en los peores momentos, la hizo reír cuando estaba triste y le hizo falta, con quien lloro sin importar que fuera por tonterías. Como le hacía falta caminar con ella con sus brazos entrelazados, reírse juntas de sus cortos y ridículos noviazgos, escucharla reclamarle que estudie menos y se divierta más…y ahí estaba esperando por ella.

Hermione sonrió y continúo su camino hasta sentarse a su lado.

-Hola-la saludo al sentarse, le tomo la mano y entrelazo sus dedos- ¿todo bien?

Ginny que lucía como si tuviera una lucha interna, asintió.

-Me alegro que estés aquí.

-Y yo.

-¿Entramos?-Hermione sonreía, es que aquel día, olvidando que la madre de Draco simplemente había pasado de ella, era casi perfecto.

-Aun no, ¿te parece si hablamos? Tengo algo que decirte-dijo Ginny agachando la mirada.

-Claro, lo que tú quieras, pelirroja-le pico llamándola como Draco lo hacía para molestarla.

-¿Estás jugando, verdad?-Ginny rodo los ojos sin poderse contener y ambas rieron.

Hermione recargo su rostro contra el hombro de Ginny, aun con sus manos entrelazadas.

-Te extrañaba-dijo la castaña.

-Creo que te debo una explicación-comenzó Ginny, tenía miedo de confesar la razón por la que estaba ahí pero se lo debía a su amiga-espero puedas entenderme-dijo con voz baja y triste.

-No entiendo-Hermione levanto su cara, su gesto era de confusión.

-Es que me porte como una idiota y ahora me doy cuenta ¿podrás perdonarme?-rogo la pelirroja-pero es que no lo soportaba, soy una egoísta, una mala amiga cuando tú me has apoyado en mis tonterías y has estado ahí cuando ha pasado exactamente lo que tu decías que pasaría sin decirme un "te lo dije" cada vez, al contrario siempre tenias listo el helado y una buena película para reírnos hasta llorar.

-Aun será así-aseguro la castaña intentando calmar los ánimos de su amiga.

-No, porque la razón por la que me he comportado de esta forma no son más que celos…

Hermione miro a la pelirroja, no entendía a lo que se refería, era muy inteligente en muchas cosas la mayoría académicas pero en general en el día a día, en la vida diaria, las cosas cotidianas se venía dando cuenta que no sabía nada, que no tenía ni loca idea…todo siempre cambiaba…nada era lo que creía…

Hermione no contesto nada, los ruidos del rededor llenaron el silencio que se apodero de las dos chicas, los autos siguieron pasando, los niños corriendo, una tormenta se escucho próxima…y entonces Hermione lo entendió todo, había sido tan ciega, tan egoísta…

-¿Tú…¿A ti…-Ginny asintió-Como no me di cuenta-se reclamo a sí misma-Oh Ginny lo siento tanto, me he portado de la peor manera, como puedo considerarme tu amiga…

-No sigas-la interrumpió Ginny-Tú eres la mejor amiga que alguien puede desear y si esto ha pasado es porque así tenía que ser…lo he entendido, si, lo acepto Draco Malfoy me atraía desde…ni siquiera lo sé pero cuando lo acepte ya era tarde porque él estaba contigo…además que no es para tanto…

-Ginny nunca quise herirte, debes saber que esto no lo planee y si lo hubiera sabido…ahora que lo se...

-No, Hermione ni siquiera lo digas, no lo pienses, no le des espacio a consideración…-Ginny estrecho la mano de su amiga fuertemente-ahora que veo lo feliz que estas…lo que yo siento no tiene comparación con lo que tú y el sienten…

Las dos chicas se miraron, Ginny le sonrió a su amiga y Hermione le devolvió la sonrisa de manera triste.

-No tienes porque sentirte mal…

-En ese caso, tú tampoco debes hacerlo…-Hermione se sentía la peor persona del mundo en ese momento, había pasado por sobre los sentimientos de su mejor amiga ¿Qué haría ahora con lo que ella misma sentía? ¿Era correcto seguir con Draco ahora que sabía lo que Ginny sentía?

-Hermione…-la pelirroja la llamo, quería sacarla de lo que su amiga pensaba-Hermione…-la castaña levanto la vista, apenas contenía las lagrimas-No te confundas, el rubio desabrido me gusta pero él y yo…nada pasaría, lo sé, lo tengo claro…-con su mano libre limpio la primera lagrima que broto de los ojos de la castaña-no te sientas mal, yo prometo no hacerlo…-Hermione agacho de nuevo la mirada, aunque Ginny intentaba bromear-me gusta físicamente pero tú sientes algo por él, cualquiera que los vea juntos puede darse cuenta de eso…al principio no entendía lo que pasaba pero después me di cuenta que era celos, es que aun estando con Dean dejaba de prestarles atención, pero los celos no eran solo por él…también por ti…tenias la oportunidad que cualquiera quisiera con el chico más guapo de Hogwarts ¿Sabes? Y él me quitaba mi tiempo contigo, el tiempo que pasábamos juntas ahora lo pasabas con él...por favor ni siquiera consideres alejarte de él…si te he dicho esto es solo porque quería que entendieras mi comportamiento, nada mas…

Las gotas de lluvia las sorprendieron pero no se movieron de donde estaban. La ropa rápidamente se les humedeció pero algo las retenía ahí, había algo sin decirse aun.

-¿En verdad no te importa?

-No estoy enamorada de él, ni nada por el estilo…

Las dos hablaron a la vez, sus ojos se encontraron y sin poderlo retenerlo más, rieron. El cariño que sentían la una por la otra, sabían que superaría cualquier obstáculo y un chico no se interpondría entre ellas. Hermione no podría alejarse de Draco aunque lo intentara, sabía que terminaría traicionando la promesa de alejarse porque lo que sentía comenzaba a ser muy fuerte y Ginny no quería que se alejara de él, ahora comprendía que en verdad el hecho de que le gustara Draco no podía ser algo que la alejara de la castaña pues la consideraba su hermana. Además Ginny nunca había visto a Hermione con aquella sonrisa de chica enamorada y ella no se interpondría en su felicidad, menos aun por algo sin trascendencia alguna. Estaban empapadas pero no les importaba.

-En verdad no te importa, porque si te hace daño, yo estoy dispuesta…

-No, créeme, él no me importa de esa manera…

Se abrazaron, totalmente mojadas ya, sus ropas goteaban. Ginny se sentía con un peso menos en sus hombros, solo esperaba que su confesión no afectara a Hermione.

-Por favor no le des más importancia, solo quería…-elevo sus hombros-ahora no sé lo que quería, quizá que supieras lo tonta que fui al alejarme por una estupidez…

-¿Es guapo, verdad?-dijo Hermione intentado bromear.

-Pero insoportable y terriblemente arrogante…-dijo Ginny rodando los ojos.

-Bien, buena respuesta...

-Solo tú verías algo más deseable en el que su lindo rostro y su buen cuerpo...

-Ginny.

-Lo sé, no exagerare…

Hermione se puso de pie y se llevo con ella a Ginny, ahora estaba empapada, cosa que no tenía solución.

-Vamos adentro, nos resfriaremos si seguimos aquí-ordeno la castaña.

-Hermione, siempre la voz de la razón-la pico Ginny, haciendo que Hermione la mirara aparentando enojo.

Parecía que ahora las cosas estarían bien, Hermione sabía porque Ginny se había comportado de aquella manera. Ginny había confesado aquello que le llego tiempo comprender pero que no tendría más importancia de ahora en adelante.

SB

Draco estaba en aquel salón, escuchar las pláticas superficiales que sostenían los asistentes lo fastidiaba, estaba aburrido sin remedio alguno. Se acerco al ventanal, una buena tormenta caía fuera. Nadie le prestaba atención, todos estaban demasiado ocupados queriendo ser el centro de atención, hablar del último negocio millonario que cerraron, la ultima propiedad que adquirieron, el último viaje que hicieron o quizá hablar de la última semana de la moda a la que asistieron, los vestidos que compraron antes que ninguna otra o las costosas joyas que en ese momento presumían. Y Draco solo podía pensar en ella, en la castaña de ojos ardientes que cada vez se arraigaba y se apoderaba de su alma como nadie antes.

Se había prometido que no se expondría más, no hasta que ella se hubiera confesado primero y estuviera seguro de lo que sentía pero su maldita boca siempre dejaba salir las palabras sin darse cuenta. Debía dominarse un poco más, es que no podía ir mostrándose vulnerable, dejándole ver todos aquellos sentimientos que ella hacia nacer en él porque antes no los conocía, haciéndolos crecer con cada caricia, cada beso y cada palabra dulce que le obsequiaba, volviéndolos imperecederos porque nunca los olvidaría, lo sabía, cada momento vivido a su lado lo llevaba tatuado ya a su alma.

Muy temprano había aceptado que se estaba enamorado, que no deseaba besar a nadie más como a ella, que acariciarla, tocar su piel se había vuelto adictivo para él y nunca se cansaría de hacerlo. Que aborrecía pensar que alguna vez alguien pudiera tocarle de la manera en que él lo hacía, besarla con más pasión, ternura, con el mismo fuego que lo hacia él. Porque él se sentía arder cuando estaban juntos, se consumía en su deseo por ella y sabia que en el momento que en ese deseo fuera satisfecho una vez, volvería pronto mucho más intenso que antes, que nunca se cansaría de ella y eso solo lo llevaría a querer estar con ella sin opción a alejarse, a separarse, sin darle oportunidad siquiera a considerarlo.

Era ahí donde un obstáculo aparecía, y es que sabía que sus padres se opondrían o al menos su padre lo haría, sabia las cosas que era capaz de hacer por obtener lo que quería o lo fácil que le era deshacerse de lo que le parecía un estorbo para lograr sus fines. Y él no quería, no permitiría que su padre dañara a Hermione de manera alguna, quizá se estaba adelantando a los hechos pero prefería estar atento y no darle oportunidad.

Era penoso pensar lo mucho que Hermione ocupaba sus pensamientos, aquello era demasiado cursi, demasiado vergonzante para él…

Narcissa aparentaba seguir la conversación con algunas asistentes a la fiesta pero en realidad tenía su atención en el chico rubio, de porte elegante e intensa mirada en ese momento perdida en algún punto invisible para ella. Su hijo era un joven en verdad guapo y estaba cambiado, lo notaba incluso con el poco tiempo que pasaban juntos, y estaba ahí inmerso en sus pensamientos e ignorando a todos a su alrededor. Y Narcissa sabia, podía apostar y ganaría, que su hijo pensaba en Hermione Granger y aquello no era bueno en forma alguna.

No podía dejar pasar el recuerdo de la discusión con Lucius, la manera en la que su esposo le había exigido que tuviera autoridad e hiciera que su hijo se alejara de la chica castaña. Y ahora sabia que eso no sería algo fácil, no después de ver la complicidad entre los dos, la química que existía. La manera posesiva en la que su hijo la tomaba por la cintura, la forma en que la besaba y la acariciaba…porque ella los había visto…

Dudaba de lo que planeaba, es que no deseaba para su único hijo lo que ella tenía, o mejor dicho aquello de lo que carecía. Porque lo tenía absolutamente todo, o al menos podía tener aquello que deseara aunque no le hiciera falta pero no tenia amor, su esposo le era infiel y ella lo sabía, no la respetaba ni tomaba en cuenta su opinión. No tenía amigos sinceros, solo aquellos atraídos por el dinero, por su posición, por lo que podían obtener de relacionarse con ella e incluso la relación con su hijo era distante, ella no era capaz de demostrarle cariño, de decirle palabras de aliento o apoyo, porque así era como se suponía que tenía que ser para evitar que su hijo fuera débil. Al contrario apoyaba su competitividad que rayaba en lo agresivo porque le serviría en el futuro para los negocios, y que importaba la amistad sincera si se tenían buenas relaciones políticas, comerciales y legales…quizá después de todo, aun con un matrimonio arreglado su hijo si fuera feliz y su esposa seria alguien digno…no la hija de unos dentistas cualquiera…si haría lo mejor, lo que le habían enseñado que era lo correcto, es que no conocía otra forma de que las cosas fueran.

Narcissa se disculpo cortésmente, vio a la chica de pelo negro y vestido tontamente caro riendo con un par más de jovencitas, tenía que hablar con ella. Estaba segura que Pansy Parkinson le ayudaría a conseguir su objetivo, alejar a su único y amado hijo de Hermione Granger.

SB

-Crees en verdad que las cosas son así de fáciles-Blaise sostenía por un brazo a Pansy, enterrándole sus dedos en su blanca piel-que te desharás de mi como de cualquier otro-la acerco de un fuerte jalón a él-si lo crees, estas totalmente equivocada.

-Las cosas se acabaron, así de simple-Pansy lo encaro, si en algo era experta era eso, salir de relaciones que dejaban de ser convenientes para ella-déjalo pasar, además hace rato ya que entre tú y yo no hay mas nada, acéptalo.

-Así que deje de ser apropiado-afirmo el moreno y ella solo encogió de hombros-bien lo dejare pasar y hare como si no supiera que esto tiene todo que ver con la conversación que mantuviste con Narcissa Malfoy en la fiesta de tus padres.

-Es lo mejor, solo eso-Pansy logro de un jalón soltar su brazo del agarre de Blaise-además no soy ciega y no me conviene que me tomen por una tonta, que te he visto irte con cuanta chica te pasa por enfrente.

-Como si tú fueras una novia fiel y leal-el tono irónico de Blaise, molesto a la pelinegra.

-Debí darme cuenta antes la clase de persona que eras, esa es la verdad-Pansy hablaba con su frente en alto-de que solo era un juguete para ti y nada más, que siempre has querido aquello que Malfoy tiene aunque seas el segundón-los ojos de Blaise la atravesaban, hechos simples rendijas, demostrando a través de ellos el odio, la molestia, el enojo y la ira que las palabras de ella causaban en él-crees que no soy lo suficientemente lista para darme cuenta, yo solo te puse las cosas fáciles porque me había cansado de jugar a ser la buena novia, que se aguanta todo pero no esta vez y no contigo que no vales absolutamente nada.

-Claro, soy del mismo tipo de persona que tú, quizá ese es problema-Pansy se giro no toleraría otra frase estúpida por parte de Blaise una vez más-no tengas tanta confianza-Blaise hablo cuando ella había dado un par de pasos ya, no la dejaría irse sin decir lo que quería-que Malfoy ha cambiado mucho y tú has dejado de ser de su tipo, ahora le gustan las chicas come libros, sencillas, simples y difíciles y de eso tú no tienes nada Parkinson-ella que se detuvo para escuchar las últimas palabras de Zabini y conforme lo escuchaba cerraba sus manos en puños fuertemente, haciendo sonreír al moreno con su reacción-acéptalo te gusta ser llamativa, nunca has tocado un libro de verdad y lo de difícil…bueno creo que sobre todo Malfoy puede debatir ese punto, créeme que me regodeare cuando te vea rogarle y que él simple y sencillamente te ignore, será algo digno de disfrutar-Una vez dicho todo, él se giro dejándola ahí, con sus palabras resonando en su mente.

...

Pansy caminaba por los pasillos del edificio central de Hogwarts, estuvo atenta los últimos días a cada paso que daba Draco, planeando el momento exacto en el cual aparecer frente a él y poner en marcha su juego de seducción. Las cosas no serian fáciles lo sabía, es que al verlo con la castaña se dio cuenta de lo que tenían. La forma en que Draco la miraba, como la mantenía siempre cerca a él, no era ciega y claro, ellos eran demasiado obvios. Le dolía pensar que con ella las cosas no fueron así, que ella nunca tendría algo parecido, ni un poco siquiera pero también sabia lo que quería, lo que su familia esperaba de ella y no tenía nada que ver con encontrar a alguien a quien amar y que la ame.

Caminaba de manera segura, hecho su cabello negro azabache hacia atrás de un movimiento, ágil, medido y muy sexy. Entonces lo vio. Abriendo la puerta de su deportivo, quitándose la mochila del hombro y aventándola de manera descuidada al asiento trasero. Aunque la mayoría de los chicos se giraban a mirarla cuando pasaba a su lado, el rubio no había reparado en su presencia. Algo dentro de encendió, bien lo intentaría pero si Draco Malfoy la rechazaba no insistiría mas allá, aun tenía algo de respeto por sí misma y si bien Narcissa la había convencido de ayudarle a quitar del lado del rubio a Hermione Granger, tampoco estaba dispuesta a seguir mas allá, ya una vez estuvo con Draco y él no fue precisamente alguien amable y comedido con ella, tuvieron todo lo contrario.

Draco se recargo en el auto, cruzo sus brazos sobre su pecho y se dispuso a esperar que Hermione apareciera. Ella le comento que tardaría un poco pues tendría que ir a recoger un libro a la biblioteca, la había molestado un poco al respecto pero al final le había robado un beso y se habían despedido con una sonrisa.

Pansy vio a Draco sonreír, con la vista perdida en un punto invisible, gruño sin poderlo evitar es que le parecía que los chicos enamorados se veían realmente patéticos.

-Hola, Draco-lo saludo al llegar a su lado.

-Hola-respondió Draco secamente a su saludo.

-¿Vas a casa?-pregunto ella pero se adelanto a su respuesta, ya que siguió hablando-estaba pensando en pasar a saludar a Narcissa ¿Te importa si me voy contigo?

Draco sonrió de medio lado y giro su cara a la entrada del edificio, rogando en su interior por que la castaña no tardara mas y poderse largar de ahí cuando antes.

-En realidad tengo algunas cosas que hacer antes, así que creo que no te sirve, lo lamento-hablaba sin mirarla, su voz le parecía chillona y su ropa ridícula, ahora se preguntaba como pudo andar con ella colgada de su brazo por todos lados.

-Eso no importa-Pansy se acerco a Draco y fingió quitarle algo del hombro-puedo acompañarte, como antes ¿recuerdas?-su voz le sonaba al rubio melosa e hipócrita.

-Lo recuerdo pero las cosas no son como antes, Pansy-El rubio tomo bruscamente la mano de la chica y la hizo a un lado-Además porque necesitarías que te llevara, tienes tu propio auto o en todo caso pídele a tu pelele que te lleve-de pronto Draco sentía sus ánimos agriarse con esa chica pesada frente a él ¿Qué buscaba?¿por que de pronto quería congraciarse con él? y entonces una idea llego a su mente, sonrió, con esa sonrisa sórdida y malévola que hacía a muchos erizar su piel-Así que Zabini por fin se harto de ti y te boto-lo afirmo, seguro desde que aquellos dos estaban juntos que pasaría-no me sorprende, no le gusta ser segundo plato de nadie y menos de alguien como tú.

Pansy lucia molesta ¿Cómo se atrevía Draco Malfoy a hablarle así? ¿Con que derecho o superioridad moral ahora le venía con eso? Él que era igual que ella en tantos aspectos y se lo demostraría, solo por el hecho de andar con la mosca muerta de Granger se creía mejor, que equivocado estaba. Pero recordó que solo necesitaba el momento justo, le había prometido a Narcissa que le ayudaría y lo haría, ella tenía palabra aunque muchos lo dudaran. Giro su vista a la entrada de Hogwarts y vio aquello por lo que Draco esperaba pacientemente y sonrió, sería tan fácil.

-En realidad la que lo boto fui yo-Pansy se acerco sensualmente al rubio desplegando todo su arsenal, aquella mirada arrebatadora, aquel sexy contoneo, ese puchero que sabía que lo derretía porque fue él quien se lo dijo, se aferro al cuello de su camisa-estuve recordando ¿sabes?-Draco parecía hipnotizado por sus encantos y aquello la hizo henchirse de orgullo, aun no era inmune a ella, aleteo sus pestañas con falsa inocencia-Todos nuestros buenos momentos y me dije ¿Por qué no repetirlos? ¿Aun los recuerdas?-y entonces se fue acercando, lentamente, asegurándose de mantener aquel contacto visual el mayor tiempo posible, no dándole oportunidad de siquiera recordar a la insulsa castaña por la que esperaba, rozo una, dos, tres veces sus labios con los de él, y entonces arremetió al completo contra su boca, demostrando sus dotes de seducción.

Un chico moreno subía a su auto, solo se detuvo al ver lo que pasaba unos autos más allá, sonrió mientras sacudía su cabeza con incredulidad. Sabía que disfrutaría el día que algo así pasara pero no tenía idea de cuánto y que fuera tan pronto. Draco Malfoy no tenía idea de lo se le venía y todo un regalo de Pansy Parkinson.

...

Hermione llevaba su bolso al hombro y un par de libros entre sus brazos, caminaba con una sonrisa en su rostro pues consideraba que todo fluía en su vida de manera tranquila y feliz. Saludo a un par de compañeros con los que se encontró por el pasillo. En la puerta de entrada Ginny reía de una tontería que hablaba con Neville, Dean Thomas y Seamus Finnigan, mientras esperaban a Luna, se despidió de ellos con la mano, sabía que estaba retrasada para encontrarse con Draco y lo confirmo con su reloj de pulsera.

De pronto algo extraño paso, un grupo de tres chicas pasaron a su lado y la miraron de manera muy rara, su piel se erizo. De hecho ni siquiera esperaron a que estuviera fuera de su vista para acercarse y murmurar algo de manera nada educada. Hermione sacudió un poco sus hombros para quitarse esa horrible sensación y siguió caminando rumbo al auto de Draco.

Un libro se resbalaba de sus manos y trabajosamente lo devolvió a su lugar, cuando levanto la vista casi choca con Lavender Brown y Padma Patil, que le regalaron una mirada mucho muy extraña, algo no andaba bien y que la volvieran a ver así solo lo confirmaba. Apuro el paso, después de murmurar un lo siento por lo bajo, quería subir al auto con Draco y salir de ahí lo antes posible ¿Tendría algo en el rostro? ¿Quizá era lo que llevaba puesto?

Y entonces, deseo no haber caminado tan rápido, quizá haber tardado un minuto más…su mente se fue a blanco, lo que antes venia pensando simplemente se esfumo y girándose, corrió para salir de ahí…

...

Draco tomo a Pansy de los brazos y la empujo con un poco mas de fuerza de lo que sería bien visto pero era tarde y él ni siquiera lo sabía.

-¿Qué es lo que pasa contigo?-le hablo con la mandíbula tensa, molesto por aquel atrevimiento de la pelinegra-¿Quién te ha dado pie a esto?

Pansy mientras tanto, con uno de sus finos dedos se arreglaba el labial que quizá se había regado un poco después de su "atrevimiento", sonrió triunfante.

-Lo siento, no sé lo que me paso-comenzó de manera irónica- simplemente fue un arrebato, discúlpame-y después de guiñarle un ojo, se giro para salir de ahí.

El auto de Blaise pasó en el momento justo frente a ellos y se detuvo, bajo la ventanilla.

-¿Necesitas que te lleve, muñeca?-dijo sonriendo y Pansy sin más se monto en el auto, dejando a un Draco pasmado-No te equivoques, solo lo hago por cortesía-dijo una vez que el auto estaba en marcha.

-Claro-respondió Pansy-y agradecimiento, seguro lo disfrutaste más que yo.

-Quizá.

SB

Hermione camino por un par de horas y ni siquiera sentía cansancio o sus pies pedir un descanso, tenía unas ganas inmensas de llorar pero por alguna razón las lagrimas no acudían a su ojos y lo agradecía enormemente, no valía la pena llorar por alguien como Draco Malfoy. Se había burlado de ella, había tejido su telaraña y ella de tonta había caído en ella. Aun no quería ir a casa pero no se le ocurría otro lugar al que ir. Le dolía el pecho, sintió su corazón romperse de una manera tan cruel pero sería fuerte, aquel recuerdo pasaba por su mente a cámara lenta cada tanto.

El cielo comenzaba a ponerse gris y las nubes a anunciar la inminente lluvia, levanto la vista y vio a donde había llegado…la casa de Ginny solo estaba a unos metros de ahí…toco el timbre al llegar y vio a su amiga jugando con sus hermanos gemelos Fred y George a tirar canastas. Estaban riendo, ajenos a ella, se giro no era el momento pensó pero era tarde, escucho la voz de Ginny llamarla, correr y abrir la cerca eléctrica que daba paso a su enorme y hermosa casa.

-Hermione-la voz de Ginny sonaba agitada-por un momento pensé que no te alcanzaría, ¿tenias mucho tiempo tocando al timbre?-la voz de la pelirroja se fue a cero cuando su amiga se giro y de inmediato la noto hecha trizas.

-Vine…-comenzó Hermione con la voz rota- a que me dijeras…-paso saliva, sentía un nudo en la garganta que le impedía hablar- "te lo dije"-una lagrima corrió por la mejilla de la castaña y Ginny no necesito mas para envolverla en un abrazo…se sentía tan culpable…

SB

Me siento con la necesidad de dar una explicación. En algún punto de este capítulo algo dejo de gustarme en el plan que tenia para esta historia desde el comienzo, comencé a hacer y deshacer y nada me gustaba. Los días pasaron, las semanas pasaron y cuando me di cuenta había pasado más de un mes (para ser exactos dos, lo sé no tengo perdón) y me di cuenta que nada de las nuevas ideas me convencía como la idea original, así que la retome. Bien de aquí en adelante todo seguirá como originalmente nació en mi cabeza. Espero que después de dos meses aun estén interesados en la historia y prometo no tardar mucho en actualizar de ahora en adelante. Ya lo saben si les gusta o les parece decepcionante, háganlo saber.

Su Black

XoXo

25/Octubre/2013