Hola mis lectores! Mil disculpas por la tardanza de subir capítulo pero es que a pesar de que estoy de vacaciones no he tenido tiempo de escribir con eso de los planes para irme a la universidad, etc. Bueno solo espero que disfruten el capítulo, ya le quedan pocos capítulos a la historia, masomenos 2 o 3, así que disfrútenla.
Capítulo 10: Todo depende de ti.
Dejé de recordar cosas del pasado que solo me hacían sufrir y me centré en ver como Alice y Jasper se miraban, se veían tan enamorados, si mis amigos eran felices yo lo era igual.
-¿Y cómo has estado realmente Bells?-me preguntó Ángela.
-Bien, a pesar de ver a Edward todos los días estoy bien, no te miento, no dejo de pensar en él, pero creo que así estamos mejor los dos-con Ángela tenía más confianza de decirle realmente como me sentía.
-Lo superarás ya verás, tu eres fuerte Bells, te conozco-se que mentía, yo nunca había sido fuerte, soy la persona más débil que ha conocido.
-Gracias Ángela-le dije mientras la abrazaba.
Mire hacia la entrada del bar, mi noche estaba a punto de arruinarse, Edward acababa de llegar. No quería que Jasper o Alice lo vieran, así que les saque plática.
-¿Y qué tal la escuela?-vaya Bella no pensaste en una plática más antisocial que eso.
-Bien-contestaron los dos al mismo tiempo.
No pude evitar que los dos voltearan a la entrada, ya que todos se daban cuenta en qué momento llegaba Edward, todas las miradas de las chicas se dirigían hacia él y él hacia su entrada triunfal como si fuera un "top model" en una pasarela. Yo tampoco pude evitar mirarlo, me encantaba ver como caminaba a pesar de que a veces me fastidiaba su aire de grandeza.
Vi como Jasper miraba a Edward con cara de matón, al igual que Alice, los dos lo odiaban demasiado, no quería saber qué pasaría si nos quedábamos ahí por más tiempo y Edward se daba cuenta de que ahí estaba Alice, su amada.
-Creo que mejor deberíamos irnos-les dije.
-No amiga, nosotros nos quedamos, llegamos primero-me contestó Jasper.
Ángela solo me miraba para ver si estaba bien, yo tenía cara de preocupación, en realidad quería irme de ahí inmediatamente.
-¿Quieres que nos vayamos?-me preguntó al oído.
-Si quiero irme, pero no vamos a dejar a Alice y Jasper solos aquí con Edward, creo que es prudente que nos quedemos aquí-contesté.
No había sido buena idea haber ido a ese bar. Y es que solo esto me pasaba a mí, Forks no era una ciudad demasiado pequeña para que tuviera que encontrármelo incluso hasta en los fines de semana, esto era imposible.
Si Jessica no le hubiera dicho a Edward que ahí estábamos no se hubiera dado cuenta él, y no hubiera volteado, estúpida zorra para qué le decía. Edward al ver a Alice ni se percató de que yo también estaba ahí. Pensé que vendría corriendo a saludar a Alice pero no lo hizo, eso era buena señal de que no habría pleito. A pesar de eso no le apartaba la mirada a Alice, ella ni siquiera volteaba a verlo para no ocasionar problemas entre Edward y Jasper.
Edward empezó a tomar, eso no era buena señal, porque era más sincero cuando tomaba y más valiente de decir lo que sentía. Cuando por fin se dio cuenta de que yo estaba ahí solo me sonrió y yo agaché la mirada, mientras él tomaba entre sus brazos a Jessica y la besaba. Intentaba darme celos o eso suponía yo.
-Debemos irnos-les volví a decir pero nadie contestó.
Edward se acercó a Alice pero Jasper se puso en medio de los dos.
-Ni te atrevas a acercarte más-le gritó Jasper.
-Uy mira que miedo tengo, tranquilo solo venía a saludar, hacía mucho tiempo que no veía a esta señorita-dijo de manera sarcástica Edward mirando de arriba hacia abajo a Alice.
Jasper se dio cuenta de las miradas de Edward y se paro exactamente frente a sus ojos para que no la viera más.
-Deja de mirarla de esa manera, Alice es mi novia-le volvió a gritar Jasper-no tienes nada que hacer aquí ve con tus amigos.
-Está bien, no molestaré-a pesar de todo Edward seguía siendo muy respetuoso con Jasper.
-Qué bueno que ya se fue el idiota-dijo Alice.
No contesté nada, me quedé mirando a Edward. Tenía cara triste. Enfocaba su mirada en Alice, después en mí y así sucesivamente lo hizo varias veces. Me encantaba saber que tan siquiera me miraba también a mí, no solo a Alice. Cada vez sus ojos se veían más tristes, quería llorar lo notaba, pero él nunca había llorado frente a las personas por temor a ser rechazado o criticado, él se dio cuenta que lo estaba mirando demasiado y me miró de igual forma, nuestros ojos se cruzaron por más de un minuto.
Me perdí en su mirada, como extrañaba tener su atención en mí, ser la única persona que pensaba en sus noches de desvelo, a quien le dedicaba poemas y canciones.
-Bella-me desconcentré de los ojos de Edward por escuchar la voz de Jasper.
-Mande-contesté.
-Tenemos que irnos-dijo Alice.
Vaya hasta que me hacían caso, pero ahora yo era la que no quería irme, no quería dejar ahí a Edward tomando, no quería que se pusiera borracho. Pero estando ahí Alice no podía decirles mis razones por las cuales quería quedarme, tenía que hacerles caso y regresarme con ellos, no quería terminar en discusión.
-Ok, espérenme 5 segundos-necesitaba tomar aire donde no estuvieran ellos, me dirigí al baño, ni siquiera les dije a Alice o Ángela.
Cuando llegué al baño y me miré en el espejo se me salieron algunas lágrimas las cuales no lograban salir frente a mis amigos. Inmediatamente me limpié las lágrimas y me mojé la cara. Salí para encontrarme con mis amigos en la entrada, pasé a lado de Edward.
-Adiós Bells-escuché su voz pronunciar mi nombre.
No le contesté ni una palabra pero si lo miré a los ojos, aparte de tenerlos aún tristes, se notaba en su mirada que estaba algo tomado ya, me di cuenta por la cerveza que traía en la mano.
-Deberías dejar de tomar ya, te hace daño-le dije pero él no contestó solo agacho la mirada porque sabía que el tomar le hacía mal.
Mis amigos ya estaban en el coche, salí y me tope en la entrada a la estúpida de Rosalie. La miré a los ojos y después seguí caminando, no me iba a amargar la noche por ella.
EDWARD POV
Wow seguía demasiado hipnotizado por la belleza de Alice, tenía demasiado tiempo sin verla. A pesar de todo el daño que le había causado a su mejor amiga y ahora mi ex novia Bella, y a mi ex mejor amigo Jasper, aún no dejaba de querer a Alice.
Quisiera poder cambiar todo esto que paso y nunca haberme enamorado de Alice, y seguir enamorado de Bella, ella era todo lo que necesitaba. El tiempo que pase con ella fue uno de los más felices, aparte ella fue la primera chava de la cual me enamoré en serio, mis otras ex novias solo las quería por querer, es decir las deseaba físicamente, pero cuando conocí a Bella fue diferente, ella no era como las demás, pero eso ya que importaba ahora.
Hoy no pensaba parar de tomar, quería ahogarme en el alcohol para olvidar todos los recuerdos y los pensamientos que me atormentan desde hace ya tiempo.
-Ed vamos a bailar por favor, me encanta esa canción-ver a Rosalie acercándose a mí logro sacarme de mis pensamientos depresivos, aunque detestaba que fuera ella quien estuviera conmigo.
-Am… si como quieras-por más que intentaba alejarme de ella, ella no me dejaba en paz. Si era una cualquiera porque no se buscaba otro novio, podría irse con Emmet, pero no, tiene que estar conmigo que soy el más popular de toda la escuela.
-¿En qué piensas bebé?-cuando ella me llamaba así no se escuchaba ni siquiera bonito.
-Por favor Rosalie ya te he pedido varias veces que no me llames así, no me siento cómodo-contesté.
-Edward últimamente te has vuelto tan antipático no soportas nada, a veces hasta pienso que no soportas mi compañía-estaba totalmente en lo correcto pero no pensaba decírselo a pesar de que ya estaba algo tomado.
-No es eso, quizás es que he cambiado un poco solamente-era tan fácil mentirle a ella y ni siquiera se daba cuenta, que poco me conocía realmente.
-Está bien, pero solo bailemos, ¿sí?-no entiendo en qué momento me gusto ella e incluso llegué a engañar a Bells con ella.
-Como gustes-respondí mientras me dirigía a la pista de baile junto a ella.
No me di cuenta que música sonaba solo movía mis pies para simular que bailaba, tenía a una mujer demasiado bella frente a mí pero estaba vacía por dentro, vamos Edward en verdad que has cambiado, antes esto era lo que te emocionaba, y ahora te sientes vacío por dentro cuando estas con los que dicen ser tus amigos. Me concentré más en terminarme el vaso de bebida que tenía en la mano que en ver a Rosalie.
-Voy por otro trago-le dije pero ella no me escuchó, no paraba de bailar como una cualquiera.
Cuando me dirigí a la barra, pensaba entretenerme un poco ahí no quería regresar tan rápido a la pista de baile.
-Me da otro trago por favor-le dije al barman.
-Aquí tiene.
-¿Sabes por qué los hombres somos tan idiotas?-le pregunté.
-Am… no estoy seguro-me contestó el barman- quizás porque no sabemos apreciar lo que tenemos enfrente.
-Vaya hasta que alguien entiende como me siento. Yo soy un idiota y un poco hombre, te lo digo por si no lo sabías-al barman que le interesaba mi vida.
-No eres un poco hombre, todos cometemos errores-buena respuesta la que me dio-aunque a veces esos errores no se puedan remediar.
-Es que intento remediarlo pero no puedo, cometí un error muy grande al enamorarme de la mejor amiga de la que eras mi novia, ¿puedes creerlo?-que rápido contaba mis problemas sentimentales a un completo extraño.
-Bueno eso si es algo grave, supongo que ahorita la que más sufre es tu ex novia ¿no?-estaba en lo correcto.
-Exacto, y a pesar de que quiero remediar lo que hice no puedo porque una parte de mi sigue enamorada de su amiga y otra parte de mi de mi ex. Estoy realmente confundido.
-Nunca me ha pasado eso de estar enamorado de dos personas, pero supongo que si debe de ser un gran dilema eso, pero… se que sonará muy cursi pero confía en tu corazón el te ayudará a elegir bien.
-¿Me puedes servir otro trago?-realmente lo necesitaba- Y gracias por escucharme, últimamente no tengo nadie que me escuche como yo quisiera.
-Aquí tienes tu trago y no tienes nada que agradecer, digamos que yo tampoco tengo muchos amigos, mi vida es mi trabajo y el estudio.
-Preferiría tener ese tipo de vida amigo-era raro decirle a alguien así de repente amigo, pero era lo que sentía-prefiero ser como a tú a tener una vida llena de amigos interesados que solo te buscan por lo que tienes.
-Ha de ser feo eso amigo-lo bueno de todo es que él ya me consideraba su amigo-que solo te busquen por lo que tienes y no por lo que eres, que es lo que realmente importa, pero entonces, ¿nunca nade te ha querido o ha estado contigo por como eres?-esa pregunta llevaba solo a una respuesta.
-Si, mi ex novia Bella, y mi ex mejor amigo Jasper, pero por ser un maldito egoísta lo arruiné todo, yo lo tenía todo con ella, pero lo arruiné, fui un patán a su lado-y de nuevo era un egoísta, centraba toda la plática en mí-discúlpame no te he preguntado ni siquiera como te llamas ni me he presentado formalmente.
-Me llamo Félix, mucho gusto-me dio la mano para saludarlo yo contesté a su saludo.
-Mucho gusto amigo Félix, yo soy Edward Cullen-sonrío cuando dije mi nombre-¿hay algo extraño con mi nombre?
-No nada, es que ya había escuchado tu nombre, todas las chicas que vienen al bar, la mayoría solo hablan de ti, de lo enamoradas que las tienes.
-No se ni siquiera cómo puedo enamorarlas si ni me conocen como soy, qué me gusta realmente, mi música preferida, si leo o no libros, cuáles son mis metas, no entiendo a las niñas de ahora.
-Bueno amigo, creo que hablaremos en otro momento, ya estamos por cerrar-mire hacia atrás mío y yo era el único cliente que quedaba en el bar.
-Si claro, otro día vengo al bar a conversar, hasta luego Félix.
-Hasta luego Edward, Edward Cullen-cuando escuchaba que alguien me llamaba por todo mi nombre, parecía que mi nombre lo habían sacado de alguna película.
Siempre que me quedaba hasta altas horas de la madrugada en un bar, era porque ya estaba demasiado tomado, pero cada vez que tomaba, se me subía el alcohol menos, ya tenía experiencia. Esta vez solo me sentía un poco mareado pero a decir verdad, todavía me sentía en mis cinco sentidos, sino no hubiera tenido esa conversación con mi nuevo amigo Félix.
Me subí a mí coche y manejé, miré mi reloj, ya eran las 4 de la mañana, pero no quería llegar a mi casa, ya sabía lo que me esperaba, todo un cuestionario o sermón de parte de mi hermana acerca de Bells o de Alice. Quería manejar sin pensar en algún destino. Bueno, quizás si tenía un destino…
BELLA POV
Llegué a mi casa y vi un recado que me había dejado mi madre en el refrigerador, había olvidado por completo que mis padres habían salido a una fiesta a un pueblo cerca de aquí y llegarían hasta el lunes. Genial, estaría todo el domingo sola. Subí a mi cuarto para recostarme, y rápidamente me quedé dormida.
Me desperté en la madrugada porque escuché un coche que se estacionó frente a mi casa con la música a todo volumen, la canción que se escuchaba era la de "Todo depende de ti" de la Arrolladora banda el limón. Me asomé por la ventana y para mi sorpresa el coche que estaba estacionado era el de Edward.
En verdad Edward me volvía loca, ¿quién lo entiende? Ya no estaba segura si amaba a Alice o a mí, o quizás nos amaba a las dos, o amaba a Alice y a mí me tomaba como plato de segunda mesa. Hacerme ese tipo de cuestionamientos hacía que me doliera la cabeza y me frustrara demasiado por tratar de encontrar una respuesta a todas mis preguntas.
Edward no se bajaba del coche él seguía arriba mientras la letra de la canción seguía sonando, yo no pensaba bajar a verlo como si me emocionara verlo, bueno en verdad si me emocionaba porque no me esperaba que el llegará a llevarme "serenata" si así podía decírsele a eso.
Claro, claro que pienso en ti
No se me olvida el sabor de tus labios
No puedo borrarlos de mí
Claro, sé que me equivoque
No debí de apagar tú sonrisa
De una manera tan cruel
Tu piel y mi piel caricias de miel
Todo era perfecto entre tú y yo
No entiendo porque tú amor descuide
Porque te falle
Claro que regrese para pedirte que perdones
A este idiota que se fue
Claro que cambiare yo te lo juro que este golpe
Me sirvió para aprender
Claro, que aun es tiempo
De arreglar todo este daño que te he causado a ti
Claro, que me arrepiento
Porque ayer que fuiste mía no te supe hacer feliz
Claro que existe el riesgo
Y que no me perdones
Todo depende de ti
Cuando se terminó la canción, la volvió a poner y por fin el susodicho se bajo de su coche. Desde que lo vi bajarse lo vi demasiado tomado porque se tambaleaba al caminar. Claro, solo por eso ha de haber venido a visitarme, porque no estaba en sus cinco sentidos, sin una gota de alcohol encima no hubiera venido nunca a dedicarme una canción.
Edward empezó a tocar el timbre de mi puerta, ¿bajo o no bajo? Empecé a cuestionarme otra vez, maldito Edward Cullen, solo le trajo a mi vida más cuestionamientos de los que una adolescente de por sí ya tiene en su vida. Me quedé pensando más de 5 minutos y Edward no dejaba de insistir en el timbre, lo bueno que mi timbre no era tan escandaloso, porque no quería despertar a los vecinos.
-¡Bells se que estás ahí!-gritó Edward desde la puerta.
Bajé las escaleras pero no me acerqué a la puerta, quedé paralizada a unos metros de ella. ¿Le abro o no le abro? ¿Qué ganas con hacerlo? ¿O qué pierdes? Si seguía así me iba a quedar más de una hora cuestionándome y sin llegar a ninguna respuesta.
-¡Bells por favor abreme, quiero hablar contigo?-volvió a gritar Edward.
Ok, está bien, le voy a abrir me dije a mi misma, de todas formas no pierdes nada. Me acerqué a la puerta para abrirle. Intenté poner cara como de que no me importaba en lo absoluto que él estuviera ahí.
-¿Qué quieres Edward Cullen?-no me gustaba llamarlo por todo su nombre, pero él y yo ya no teníamos una relación demasiado cercana como para tutearlo.
Odiaba verlo tomado, se le notaba en sus ojos, se ponían rojos y cristalinos, como si quisiera llorar.
-Pensé que no me ibas a abrir nunca-me contestó mirándome a los ojos. Demonios se veía tan hermoso. Bella deja de pensar en eso, se supone que Edward no te importa ni en lo más mínimo.
-No pensaba hacerlo, pero supuse que seguirías gritando como lo estás haciendo y no quiero molestar a los vecinos.
-Siempre preocupándote por los demás antes de preocuparte por ti-bueno por lo menos me seguía conociendo muy bien.
-Así es-contesté de manera cortante.
-¿Me podrías regalar unos minutos?-adoraba cuando era así de formal y educado conmigo, pero esta vez me iba a resistir un poco, no contesté enseguida-digo, si es que tienes tiempo para mí y si puedes, tampoco quiero que tus padres te regañen por mi culpa.
Lo bueno de todo esto es que mis padres no estaban, porque si hubieran estado ahí, mi mamá ni siquiera me hubiera dejado bajar a abrirle a Edward y ella misma lo hubiera corrido de la casa.
-Te doy solo 5 minutos, y mis padres no están por eso no te preocupes-mejor no le hubiera dicho eso.
-Gracias, ¿nos quedamos aquí afuera?
-Sí, no creas que te voy a dejar pasar a mi casa en ese estado.
Edward y yo nos sentamos en la banqueta, no me importaba que yo me encontrara en pijama, de todas formas a esa hora no había nadie en la calle, solo él y yo.
-Bells… yo solo quería decirte que te extraño mucho, muchísimo en verdad, y lamento todo el daño que te he hecho-ya empezaba con esa plática.
-Edward no te preocupes por mí, lo nuestro ya paso, aparte tu eres feliz con Jessica, se ve que te quiere muchísimo-quería cambiar el tema de nuestra conversación porque si seguíamos me iba a doler.
-¡Jessica no es nada!-gritó-ella solo fue un desliz en mi vida, y del cual también me arrepiento porque desde ese error mío, nuestra relación cambió muchísimo-era cierto lo que decía-pero todas las personas cometemos errores y merecemos una segunda oportunidad, ¿no crees?
-El problema es que tú ya tuviste una segunda oportunidad conmigo, y de igual manera la desperdiciaste-si él quería sincerarse, yo igual lo haría.
-Soy un poco hombre Bella, lo sé, no merezco ni siquiera estar hablando contigo en estos momentos, no merezco ni estar a tu lado ahorita-odiaba cuando él se sentía un poco cosa, cuando realmente no lo era, en mi vida significaba mucho.
-No porque hayas cometido errores en tu vida, quiere decir que seas un poco hombre, solo te equivocaste como cualquier otra persona lo hace, eso es normal-no sabía de qué forma hacerlo sentir mejor.
-Bella, tu siempre tan linda conmigo aunque no me lo merezco. Solo quiero que sepas-tomó mi rostro entre sus manos-que estoy dispuesto a luchar de nuevo por ti, a recuperar tu corazón, y como dice la canción que te acabo de dedicar, todo depende de ti…-estaba a pocos milímetros de su rostro, no por Dios, no podía ser tan débil y besarlo, Bella resiste-todo depende de ti.
¿Qué les pareció? ¿Qué creen que pasara en el siguiente capítulo? ¿Se besarán o no? Dejen sus comentarios, me encanta leer lo que piensan de mi historia en verdad, y si me pueden recomendar aún mejor. Los quiero y nos leemos pronto. Si quieren mi correo, ustedes solo dejen su correo en el review y yo con gusto las agrego.
ATT: mishaaRockz'
