La serie "Miraculous las aventuras de Ladybug y Cat Noir" no me pertenece, pertenece a Thomas Astruc, y a su excelente equipo creativo. Hago esto solo por entretenimiento y sin ningún fin de lucro.
Capitulo X El Cine
Chat Noir supo del akuma por la alerta que tenia en su celular de las actualizaciones del blog de Alya, el cual ya tenia una gran de suscriptores quienes eran los que informaban casi de inmediato de la aparición de éstos.
Sin perder el tiempo, se escabullo de su guarda espaldas para llegar al centro comercial, y encontrarse con Ladybug.
- ¡Hola My Lady!, ¿día de Spa? ¡vaya hasta cambiaste de peinado! – dijo el chico en su juguetón tono de voz.
- ¡Así es minino!, pero me temo que los resultados ahora no son tan embellecedores – decía esto al ver que los afectados parecían zombis, con diferentes tonos de color en la cara, causados por las mascarillas faciales que lanzaba la Akumatizada.
Después de muchos intentos Ladybug termino utilizando su amuleto encantado para derrotar al akuma. En todo ese tiempo Chat la notaba preocupada y distraída, y aunque algunas ocasiones intento preguntarle si algo le pasaba, ella lo negaba con la cabeza y decía estar bien.
Al terminar la batalla se despidió inmediatamente, dejando al joven héroe confundido y preocupado por la actitud de la chica, quedándose en los techos de los locales, ya que el no había usado su poder no tenía prisa en marcharse.
Ladybug se metió en un vestidor de una tienda de ropa interior para deshacer su transformación, en cuanto vio a Tikki le conto su preocupación en cuanto a Félix.
- ¿podrá haber descubierto mi identidad Tikki? Parecía saberlo cuando me vio mas detenidamente - decía la chica con preocupación.
- ¡No lo sé Marinette!, la magia del traje de ladybug te protege de que te reconozcan, la única forma de que te reconocieran seria a través del corazón. – susurro la pequeña criatura mágica.
- ¿qué quieres decir con eso Tikki?
- ¡Bueno! ¿has escuchado el dicho de que al corazón no se le puede mentir? Pues podría estar pasando algo así, como lo dijiste antes, en el tiempo que lo has conocido, nunca has intentado ser diferente por agradarle, te has mostrado ante el totalmente transparente y es posible que por ello puede que la magia no le miente tampoco, solo te puedo decir que aún no esta seguro, tendrían que suceder otras cosas para que te descubriera por completo.- Musito la pequeña kawami sin querer dar mas detalles. – ahora será mejor que lo busques antes de que se vuelva loco por no encontrarte -
Marinette se apresuro a salir rápido del vestidor, sin darse cuenta que alguien la observaba desde las alturas y alguien mas en la tienda.
¿Eso era lo importante que tenia que hacer? ¿comprar ropa interior? - Pensó el joven ojiverde, mientras la veía salir corriendo de la tienda de lencería, con un pequeño sonrojo en las mejillas, y una sonrisa socarrona, la cual poco a poco se desvanecía cuando veía que se encontraba con Félix, quien después de una breve conversación la acercaba a el para abrazarla y luego la tomaba de la mano.
- Muy bien me podrías explicar ¿por qué siempre desapareces así en estas situaciones? – preguntaba Félix en un tono molesto y suspicaz.
- ¡bu – bueno es que te perdí de vista por un segundo! Y de pronto toda la gente que corría me arrastro con ella – susurro la chica con un poco de nervios y esperando ser convincente.
Félix dando un suspiro de resignación, la acerco a él para abrazarla – no me vuelvas a dejar así por favor, y me asegurare de no volverte a perder – dijo esto tomándole la mano para evitarlo, y continuar su camino.
Solo que esta vez no solo Adrien los había visto, si no también Chloé quien estaba en la misma tienda de lencería, y la siguió con la mirada hasta afuera de la tienda viendo también su encuentro tan efusivo con Félix.
¡ Ma- Marinette! ¿estaba comprando lencería? ¿y va con Félix de la mano? – pensaba el joven en el disfraz de gato, imaginándose cosas, tratando de convencerse de que era un error lo que estaba pensando, por lo que decidió seguirlos un poco más.
Pero cada tienda de la que salían lo confundía más, de colchones, de muebles, de enseres domésticos, y de blancos. - ¡¿qué rayos esta pasando aquí?! – se preguntaba cada vez más confundido e inquieto.
Así continúo el resto de la tarde hasta que los siguió a la casa de Marinette, espero un rato a que Félix saliera pero eso no sucedió. Era tarde y su transformación estaba por terminar, por lo que decidió mejor irse a su casa, pensó en que al siguiente día podría averiguar exactamente que estaba pasando.
-¡Otra vez dando vueltas muchacho!, - refunfuñaba Plagg con fastidio, mientras veía a Adrien dar vueltas de un lado a otro. – Vas a lograr hacer un agujero en el piso de tanto que vas y vienes-
- ¿Es que no entiendo por que fueron a todas esas tiendas? ¿por qué iban tomados de la mano? ¿por qué comprarían cosas así? – gruñía el chico mientras seguía dando vueltas.
- ¡Si verdad! Parecería que eran una pareja de comprometidos, si no fuera por que sé que se acaban de conocer, juraría que tienen planes de boda. – comentaba la criaturita negra.
- ¡CallatePlagg! ¡No digas tonterías!- Grito el joven exasperado. Tal vez no se hubiera molestado tanto si lo que dijo Plagg no lo hubiera ya pensado él también. - ¡Discúlpame! No quise hablarte así, es solo que me siento…. – no supo como terminar la frase, pues ni el entendía lo que le estaba pasando.
- ¡¿Celoso?! – completo la frase su kawami – ¡y aunque lo niegues, tus celos huelen tanto como mi queso.!
- ¡no, no lo creo!, es mi amiga, es una buena amiga, solo estoy preocupado.
- ¿De qué?¿De que tenga novio?
- ¡Nooo, claro que noo!, de que Félix se aproveche de ella. Explicó el chico convencido de lo que decía.
Plagg dio un suspiro de resignación – jamás había visto un chico tan ciego, cuando se de cuenta será demasiado tarde – pensó para sí.
….
Al siguiente día en la escuela llegaba Adrien aun con sueño, pues casi no había podido dormir en toda la noche por estarle dándole vueltas al asunto, pero en cierta forma aliviado por que en la tarde iría al cine con ella y podría aclarar todas su dudas.
- ¡ Adriiinquis!- grito Chloé abrazándolo por detrás – que te parece si salimos hoy, no puedo Chloé, hoy tengo un compromiso.
En ese momento entraban por la puerta Marinette y Félix, quienes conversaban normalmente.
- ¡Mmmmm ahí viene esa zorra! – Mascullo sin ningún recato, captando la atención de los recién llegados.
- ¿Disculpa? ¿a quién le has llamado zorra? – se dirigió la chica de coletas con enfado.
- ¡Pues obviamente a ti!, que buena farsa la que has montado con esté (refiriéndose a Félix) haciéndonos creer a todos que te caía mal, para ahora arrojarte a sus brazos, como la zorra que eres. – Fanfarroneo la chica, tratando de dejar mal a Marinette como es su costumbre, afortunadamente eran muy pocos los que habían llegado al salón.
- En primera Félix no me cae mal…. ¡A veces es un fastidio! pero he aprendido a tolerarlo…
- ¡Oyeeee! ¡Yo no soy un fastidio! – se quejo el joven oji - azul a lado de ella.
- Y en segunda no se qué tiene que ver eso con que me digas zorra – replico la pelinegra con un claro sonrojo en la cara por el enojo.
- ¡no te hagas la mosquita muerta! Te vi ayer saliendo de la tienda de lencería, para luego reunirte con esté. – grito la rubia, sujetando a Adrien del brazo, quien no decía nada pues las dudas no lo habían dejado dormir.
- ¡Wow! ¿querías sorprenderme? – dijo Félix en un claro tono de burla, mientras sonreía - ¡Has arruinado la sorpresa rubia oxigenada! – continuo riendo.
- ¡Felix! – le grito Marinette con un tic en el ojo por el enojo - ¡no me estas ayudando!
- ¡Ok, ok! ya que es importante para ti lo aclarare: ¡si tú, barbie de cuarta! estabas en el centro comercial, sabrás que fue atacado por esas cosas que llaman Akumas, ella me acompaño a comprar cosas para mi departamento ya que soy un desastre con las compras, pero en cuanto eso apareció, todos corrimos y nos separamos, y aquí mi amiguita se le ocurrió resguardarse en un vestidor de esa tienda. – Dijo el chico con un tono calmado y sin darle importancia, mientras alborotaba el cabello de Marinette, quien veía a la rubia con los brazos cruzados y una expresión de odio en la cara.
Al escuchar esto, Adrien sintió que un peso se le quitaba de encima, y la opresión en su pecho disminuía.
Félix metió las manos a los bolsillos de su pantalón en una actitud calmada, dando dos pasos para acercarse a la rubia, y agachándose un poco para que lo viera a los ojos.
- Pero si le vuelves a llamar "zorra" u ofender a Marinette, te repito me olvidare de que soy un caballero, pero tú no te olvidaras nunca de mí, pues te haré la vida imposible, y no me importara que seas la hija del mismo presidente de Francia. – Le susurro muy cerca del rostro, con una mirada sombría que le causo escalofríos de horror a la joven rubia, para después volver a posicionarse a lado de la joven pelinegra, mientras Chloé se marchaba altiva como siempre.
Adrien se quedo parado mirando a Marinette, sentía tanto alivio por lo aclarado, que por un momento se le olvido que Félix también estaba ahí, atrás de ellos entraba Alya y Nino para tomar sus respectivos lugares.
- Entonces ¿nos vemos después de la escuela? Dijo Adrien nervioso, poniendo su mano atrás de su cabeza como generalmente lo hacía.
- ¡Claro! – contesto la chica con una sonrisa amistosa.
- ¿Piensan salir? Pregunto Félix tratando de contener su evidente enojo, viendo fijamente a Marinette.
- Si, acompañare a Adrien a ver el estreno de una película que quiere ver, claro como amigos – sintió la chica la necesidad de aclararlo.
- Bueno si es como amigos no hay problema si voy con ustedes ¿verdad?, es más yo creo que Alya y Nino también mueren por ver esa película. – Sin dar tiempo a que ninguno de los otros dos jóvenes dijeran algo, Félix se giro hacia Alya y Nino invitándolos también a ver la película, los cuales aceptaron, pensando inocentemente que era una salida de amigos que acababan de organizar.
- ¡Claro!, no hay problema – contesto el joven modelo con resignación, mientras Marinette miraba a Félix con suspicacia y enfado, mientras cruzaba los brazos.
Más tarde en la Biblioteca, Marinette acorralo a Félix para preguntarle que había sido todo eso.
- ¿Desde cuándo eres tan amigable, para querer salir con todo mundo al cine? Le pregunto la chica con enfado.
- ¿Por qué la pregunta? ¿te molesta que haya arruinado tu "cita"? le susurro joven con un notorio enojo.
- ¡Que no era una cita!, solo era una salida de amigos. - Contesto la chica alzando un poco la voz, ocasionando que le llamara la atención la encargada de la Biblioteca.
- ¿Y entonces por qué te molesta tanto que invitara a los demás? ¿Querías estar a solas con él? - susurraba esto encarando a la joven, en uno de los pasillos, conteniendo su rabia al decirlo.
- Salir con un amigo no tiene nada de malo, fui contigo al cine cuando ni siquiera eras mi amigo, ¡y no! No es eso, es tu actitud, ¿¡qué rayos te pasa!?, no eres amigable e invitas a mis amigos, y que decir que no te has separado de mi ni un segundo, hasta cuando voy al baño me sigues parece que adopte un cachorro.
Félix utilizo toda su fuerza de voluntad para dominarse, pues sentía que estaba a punto de explotar y gritarle todo lo que sentía - ¡¿Qué me pasa?! ¡Estoy Celoso! ¡Eso me pasa! – quería gritarle, y que de una vez lo supiera, pues ahora estaba convencido de que estaba loco por ella, pero aún no era el momento, no quería hacerlo porque aún vivía en casa de sus padres, porque sabía que aún le gustaba Adrien y ese pensamiento lo estaba volviendo loco.
- ¡No sé de qué estás hablando! - dijo suspirando, logrando contenerse.
- ¡No me digas eso, sabes de lo que hablo, parecería que estas celoso! – refuto la pelinegra con una sonrisa de satisfacción.
- ¡Sí, eso es! - le susurro el joven al oído dejando sentir su aliento por el cuello de Marinette, logrando en ella un escalofrió caliente en todo su cuerpo, para después alejarse de ella con una sonrisa socarrona.
¿Qué había pasado? ¿Lo había dicho enserio o solo la estaba fastidiando como era su costumbre? – pensaba Marinette, mientras se había quedado paralizada con las mejillas ardiendo, ¿Por qué su cuerpo reaccionaba tanto a ese Chico?.
…
Una vez que los 5 chicos estaban en el cine, todos dieron dinero a Nino para que comprara las entradas, Alya y Marinette se sentaron a esperar en el café del cine, mientras Adrien y Félix compraban golosinas.
En cuanto regresaron de comprar las golosinas Félix le extendió una copa de helado a la pelinegra, quien la abrió y con la cucharita quito toda la cobertura de mermelada de fresa, para ofrecerla a Félix en la boca, este abrió la boca como si fuera lo más natural del mundo, después Marinette siguió comiendo su helado con la misma cuchara, mientras veía las palomitas y le daba a Félix las que tenían Capsu - ¡aun no entiendo ¿cómo te gustan las palomitas con Capsu?! ¡Oye! ¿No trajiste nachos? – bufaba la pelinegra.
-¡Y Yo, aun no entiendo ¿cómo una chica tan pequeña puede comer tanto? , ¡Aquí están los nachos con extra queso, como te gustan! – contestaba el rubio mientras le señalaba los nachos, olvidándose por completo de que sus amigos los veían atentamente.
- ¡Vaya! Se nota que no es la primera vez que vienen juntos al cine.- Musitó Alya mientras los seguía viendo atentamente con picardía, comentario que saco a los dos jóvenes de su burbuja y ambos alzaron la mirada a sus amigos.
- ¡Ss- si! Hemos vendió un par de veces, - contesto la pelinegra con algo de pena.
- ¡Ya hasta se perdieron el asco! – comento Nino riendo, pues había visto que comían de la misma cuchara, lo que causo un sonrojo en ambos.
- ¡Creo convivimos mucho con el proyecto del libro!, contesto la chica con nervios, y tratando de excusar esa intimidad que habían dejado escapar.
- ¡convivir, más bien parece que viven juntos! - dijo el joven de lentes con una carcajada burlona, mientras Alya escupía el refresco por la impresión de lo dicho por Nino.
- ¡Vaya Nino! ¡Qué cosas dices! – musito Félix tratando de ocultar los nervios y sonar natural. – mejor vamos a la sala que ya va a empezar la película.
- ¡Solo espero que Marinette nos deje alguna golosina! – Bromeo Alya, para dejar pasar el tema.
- Pues si no te apresuras a tomar algo, seguramente te dejará sin nada – continuo Félix la broma mientras reía, y la joven franco – china hacia un puchero.
Adrien en todo ese tiempo no dijo nada, solo se quedo helado al ver tanta familiaridad en ellos, y otra vez ese malestar en su pecho comenzó a surgir.
El resto de la tarde fue más relajada, después del cine, fueron a un lugar de juegos, donde Adrien convivió un poco más con Marinette, aunque Félix no se alejaba demasiado de ellos por mucho tiempo, pues había notado las claras intensiones del modelo de quedarse a solas con ella.
Llegaron al área de boliche, donde alquilaron una mesa para jugar un rato, Nino no daba una, Alya y Adrien eran bastante buenos, pero Marinette y Félix no fallaban un solo tiro.
Cada que Marinette ganaba hacia su baile de la victoria que tan gracioso le había parecido a Félix la primera vez que jugaron video juegos, sacando unas sonrisas en sus amigos, pero en especial de Adrien quien nunca la había visto tan desinhibida y divertida.
Adrien aprovecho el momento para comentarle a Félix que su padre quería hablar con él, era importante, había estado intentando encontrar su lugar de residencia sin éxito.
- Por cierto, ¿Dónde vives? Pregunto Adrien ocasionando que su primo se atragantara con las papas que estaba comiendo y poniendo tensa a Marinette que estaba sentada a un lado de él – porque para que mi padre no te encuentre, debe ser en una cueva o en un lugar de súper espías súper secreto, o algo así, pues la gente de mi padre siempre encuentran lo que él quiere.
- ¡Bu- Bueno, estuve en un hotel unos días, después encontré un hogar muy agradable lamentablemente no me pude quedar mucho tiempo, y ahora un departamento no lejos del colegio. – Dijo el joven rubio, esperando que su primo no le preguntar más. – no sabes para que me quiere, pensé que no querría volver a verme después de nuestra última charla – continúo tratando de desviar el tema.
- Creo que es algo de la fiesta de beneficencia, en la que nos reuníamos cada año, ya sabes, donde van la gente ilustre de Francia, vivan o no vivan aquí.
- Mmmmm, me comunicare con Natalie para que me diga cuándo puede recibirme. – musito con desagrado.
Terminaron ahí y se dirigieron a una pequeña sala de Karaoke, donde Nino fue la sorpresa cantando muy bien, Alya fue un desastre en cuanto afinación y ritmo, Félix ni siquiera quiso intentarlo y se quedo sentado divertido, después Marinette eligió una canción de Jagged Stone, no lo hacía tan bien pero tan poco tan mal, lo que si era de reconocer era que lo hacía con mucho entusiasmo actuando como si fuera toda una Rockstar, para su sorpresa Adrien se paró a cantar con ella pues también era su canción favorita, sintiéndose motivado por la desfachatez de la chica actuando igual que ella, haciendo un dueto muy divertido y muy coordinado. En cuanto termino la canción todos se echaron a reír menos Félix a quien lo estaban invadiendo los celos nuevamente.
- ¡Marinette, elegiste mi canción favorita! – le dijo el joven modelo con entusiasmo.
- ¡¿Si?! ¡también es mi canción favorita, bueno Jagged es mi cantante favorito!.
- ¡Oh, es verdad!, diseñaste su portada en una ocasión.
- ¡Fue un día muy divertido!, deberíamos repetirlo – exclamo el joven modelo entusiasmado, no recordaba haberla pasado tan bien.
- ¡Si deberíamos hacer esto más seguido! Contesto Alya también muy animada.
- Pero si ¡saldremos otra vez! – exclamo Nino emocionado - ¡¿Qué no recuerdan la salida escolar?!, iremos a un parque acuático, en un mes.
- ¡Lo ves deberías comer menos para que te quede bien el traje de baño!, - dijo Félix, dirigiéndose a Marinette.
- ¿me estas llamando gorda? – contesto la chica dando un golpe en el brazo, con un puchero en el rostro, ocasionando la risa de los presentes.
- ¡Mejor déjalo así, hermano!, ¡cuando quieres arreglar algo que dijiste con una chica, terminas metiendo más la pata! - Le aconsejo Nino, soltando una carcajada.
Finalmente todos se fueron a sus casas después de un día de diversión.
(….)
Félix fue a ver a su tío en las oficinas, en cuanto lo entro su tío lo invito a sentarse, en una actitud sería e impasible como siempre, pero con un extraño toque de amabilidad.
- ¿Te ofrezco algo de beber?.
- ¡Vaya a que debo tanta amabilidad! Contesto el chico sorprendido.
- ¡Bueno! Iré directo al grano. Como tú sabes en unos días será la fiesta de beneficencia, a la que todos los años has asistido con tu familia y que tu sabes vienen las familias más importantes de Francia y parte de Inglaterra. Pues bien, es necesario que este año también asistas. No quiero que haya rumores ante la sociedad, y ante la prensa. Así que te brindo una ofrenda de paz, pues a ninguno de los dos nos conviene que se sepan nuestras diferencias, te recuerdo que también estarán presente los familiares Ingleses de tu madre, y aunque son lejanos, puede que intenten que regreses a Inglaterra.
- ¡Tienes razón!, no tengo inconveniente con ir a tu fiesta. – Contesto el joven sin inmutarse.
- Además será una oportunidad para ver a tus amigos, pues como sabes vendrá Harry y Victoria, - en cuanto Gabriel dijo este último nombre, el semblante de Félix cambio y su mirada se noto ensombrecida por la preocupación y nerviosismo, tragando hondo pues sentía que la boca se le había secado.
- ¡En ese caso! ¿puedo llevar un acompañante? Pregunto Félix aspirando profundo y aclarándose la garganta.
- ¿Alguien? ¿una Chica? - pregunto Gabriel sorprendido. -
- Pues sí, ya que mis padres no están me gustaría tener alguien para conversar.
- No tengo problema, solo me asegúrate que valla vestida adecuadamente. – contesto Gabriel.
- Por eso no te preocupes, y si no tenemos nada más pendiente debo irme.
(…)
Félix entro corriendo a la habitación de Marinette, en su semblante se podía notar cierta preocupación y apuración, lo que asusto un poco a la chica.
-¿Qué te pasa? Por que entras así –
-Ma –Mari ¿recuerdas que te gane la última vez en The ultima strike fighter? ¿ y que si necesitaba un favor podía recurrir a ti? – Decía con apremio mediante la chica asentía con la cabeza, cada vez más ansiosa por saber que le pasaba al joven. – ¡Bien, pues necesito que me acompañes a una fiesta de gala y … que te hagas pasar por mi novia….
Muchas gracias por seguir este Fic, tengo muchas ideas en la cabeza para continuar esta historia a veces quisiera poder escribir más rápido.
Gracias por sus reviews gajer1226, SakuraLi – Taisho, linthamonre77.
Sra. Grandchester : que por cierto tienes razón es tímido y en exceso amable y educado por su padre, pero eso de que baile con ella, como decimos en México con "arrimonsito" y todo y a la mera hora le diga a la otra chica "ella solo es una buena amiga" O_o, no tiene perdón, jajaja. Pero la verdad es que yo amo el Marichat, y en segundo lugar el Adrinette, no se como pero las ideas se vinieron dando así, y la historia se fue dirigiendo a este punto sin saber como llegue, pero espero te siga gustando.
Danita- inu , tiene que existir una conexión más fuerte según lo tengo pensado para que Félix se pueda dar cuenta al 100% de que es ladybug, aunque ahora ya lo sospecha con solo verla una sola vez pero será una sorpresa más adelante.
Sol gracias por tus reviews.
