Sasuke llegó de mal humor a su trabajo después de que sus padres se fueran, lo último que le había dicho Fugaku en el aeropuerto había sido que ya estaba siendo vigilado completamente, que lo mejor era que se lo hiciera saber a Hinata, así como también lo más rápido era que comenzaran a hacer ese bebé que tanto quería Hiashi. Sasuke le entregó un papel a Hinata mientras desayunaban en el aeropuerto. Supo que Hinata había comprendido todo cuando sus ojos se humedecieron al leer el mensaje, estaba dicho desde hoy no tendrían nada de privacidad en sus casa.
No lograba concentrarse en nada de lo que hacía en su trabajo, sin embargo, sabía que también estaba vigilado, maldito Hiashi, de verdad que le importaba demasiado tener un hijo. Cuando llegó a casa Hinata lo recibió con un beso en los labios, le sonrió y después de eso se fueron a cenar.
Ambos sufrían con lo que les estaba pasando, Hinata no podía negarse a sí misma que sentía un gran resentimiento hacía Sasuke, sin embargo, también sentía que le debía demasiado, después de todo ella había tenido la culpa de haber salido embarazada a los casi 18 años, pero cuando veía a Naeko no se arrepentía, aunque si le hubiera gustado que conociera su padre y que no viviera una mentira pensando que se trataba de Sasuke. Cuando iban a dejar a Naeko a la escuela, Hinata podía percatarse de cómo Sasuke miraba a Sakura cuando llegaba, estaba claro que tenía sentimientos hacía ella y ahora sabía que era imposible que pudiera formar una familia con ella, los dos estaban aferrados.
Varias noches lloró en silencio pensando en Naruto, ahora que sabía que su padre lo había asesinado, sentía un gran coraje hacía él, pero también le dolía pensar que todos esos años había creído que Naruto la había dejado, siempre tuvo la duda, pero fue una cobarde en no intentar buscarlo, ahora era demasiado tarde.
Sasuke le había escrito con cuidado en el periódico que harían lo que su padre quería cuando ella estuviera lista, pero era tan difícil estar lista cuando sabía que alguien estaba observándote desde lo lejos.
Itachi estaba sentado en un parque, tenía tiempo libre, después de que Sasori volviera a la prisión a prestar sus servicios como odontólogo. Un hombre de cabellera pelirroja se acercó a él, al inicio parecían completos extraños, pero eso era incorrecto.
-Itachi, cada vez que te veo tienes el cabello más largo, ¿qué le quieres hacer competencia a Sailor Moon?-
-Yahiko, bromeando como siempre-
Por fin hicieron contacto visual y se levantaron para darse un abrazo de amigos, después volvieron a sentarse.
-La situación de tu hermano se ha complicado-le dijo Yahiko serio.
-¿Qué ha sucedido?-
-Lo tienen completamente vigilado, incluso en mi funeraria hicieron poner cámaras de seguridad-
-Ya veo, esto complicará demasiado las cosas- dijo Itachi un poco decepcionado, pensando en la situación de Naruto.
-Sabes que yo también tengo vigilado a tu hermano en su casa, con micrófonos, al parecer no encontraron los que yo puse, después de todo soy un experto, pero no me gustó nada de lo que oí-
-Mi hermano fue un estúpido al hacer lo que hizo, y como siempre tendré que enmendar su error-
-Sasuke tiene que darle un heredero a Hiashi, y amenazó a tu hermano de muerte, sin mencionar que de nuevo la niña esta peligro, y casi lo olvido, estas comprometido con la hija menor del Hyuuga-Yahiko dibujó una sonrisa en su rostro, sabía que esto colmaría la paciencia de su amigo.
-Mi padre-dijo conteniendo su ira –siempre haciendo lo que quiere con la vida de sus hijos, solo por curiosidad ¿Qué tan vigilado esta Sasuke?-
-Bueno Hiashi quiere asegurar que haga un heredero, así que imagínate-
-Prácticamente se va a asegurar de que tengan relaciones sexuales, el hombre está enfermo- dijo con asco Itachi, compadecía a su hermano, pero él había tenido la culpa y tendría que enmendar por ahora sus errores solo.
-¿Qué piensas hacer para ayudar a Sasuke?-
-Por ahora nada, Yahiko si te llamé es porque necesito tu ayuda con otro asunto-
-Soy todo oído-
-El padre de esa niña está vivo, pero está en prisión, obviamente Hiashi lo metió ahí para deshacerse de él- sacó un folder de su mochila-esté es su expediente, logré obtenerlo cuando estaba haciendo el trabajo de mi compañero que enfermó, sin mencionar que un guardia me ayudó, después de todo Naruto es un buen chico y muchos se han dado cuenta, que de asesino no tiene nada, con trabajos mata una araña.
-Lo revisaré y te diré lo que puedo hacer, por ahora mejor piensa que tu padre intentará buscar con más insistencia que antes y que puede que te encuentre, un simple cabello largo, no servirá de distracción para alguien como Fugaku Uchiha-le advirtió Yahiko.
-Sé quién es mi padre, pero él no sabe quién es su hijo mayor y ni su hijo menor, después de todo, pensaba que Sasuke era alguien sin corazón y es todo lo contrario-
Se despidieron después de eso. Itachi confiaba en que Yahiko pudiera darle una solución al caso de Naruto, aunque estaba seguro de que ya conocía la respuesta.
Habían pasado dos semanas desde que sabían que estaban vigilados, Hinata había notado como Sasuke le daba su espacio, lo que podría ser un problema, pues Sasuke podría verse frívolo ante ella y eso no convencería a su padre tan fácilmente.
Eran las doce de la noche, le había estado dando vueltas al asunto pero sabía que lo mejor era acabar con eso y pronto, antes de que su hija pudiera sufrir las consecuencias. Sasuke llevaba poco tiempo dormido, cuando lo abrazó, pero su mano no permaneció mucho tiempo en el pecho del moreno, sino que poco a poco fue descendiendo hasta introducirse en los pantalones del pijama de su esposo y comenzó a masajear el miembro de este.
Sasuke no tardó en despertar, en cierta forma, no dormía tranquilamente desde su casamiento con Hinata, todo el tiempo dormía alerta, por lo que unas caricias en su parte inferior fueron suficientes como para que abriera los ojos. Volteó a ver a Hinata en cuanto sus miradas se cruzaron le asintió con la mirada.
Sasuke se colocó encima de ella y se dirigió al cuello de Hinata, pero antes de comenzar todo, se encargó de decirle algo al oído –piensa en él-le dijo susurrando, asegurándose que solo ella pudiera oírlo. Hinata cerró los ojos y decidió que lo mejor era dejarse llevar. Sasuke comenzó besando su cuello, mientras que su mano derecha se metía debajo del camisón de Hinata hasta llegar a sus pechos cubiertos por un sujetador, los masajeo primero cubiertos. Hinata se enderezó un poco y se quitó el camisón, mientras que Sasuke le playera del pijama.
Alzó el sujetador dejando al descubierto los pechos de Hinata, dirigió sus labios a uno de estos, mientras que con la mano masajeaba el otro, primero dibujó círculos con la lengua, después los succionó y al final le dio un pequeño mordisco. Hinata lanzó un leve quejido ante el acto y Sasuke aprovechó para pellizcar el pezón que tenía en la otra mano. Observó como su esposa mantenía los ojos cerrados, estaba seguro que el consejo que le había dado serviría, solo que tenía que cuidar que de sus labios no saliera aquel nombre o todo se vendría abajo.
Dirigió sus dedos a las pantaletas de Hinata, la acarició sobre estos, sintiendo que estaba un poco húmeda, así que hizo a un lado la pantaletas y metió dos dedos. Le acarició por unos momentos hasta que estuvo seguro de que estaba lo suficientemente húmeda y le quitó la ropa que le estaba estovando, así como el también se despojó de sus prendas.
Se cercioró de que al menos una parte de ambos cuerpos quedaran tapados por las sábanas, no pensaba darle tanto espectáculo a Hiashi. Besó a Hinata en los labios, mientras uno de sus dedos comenzó a masajear el clítoris, primero movió sus dedos en círculos y después hacia los lados con rapidez. Cuando dejo de besarla para tomar un respiro, pudo escuchar como se escapan unos leves gemidos de los labios de ella.
Introdujo otro dedo en el interior de ella, estaba completa húmeda, al menos parecía que estaba disfrutándola, sin mencionar que llevaba todo el tiempo con los ojos cerrados, Sasuke no la podía culpar, el también estaba imaginando a otra persona en ciertos momentos.
Sacaba y metía el dedo, mientras los gemidos de Hinata se volvían más sonoros, seguramente Hiashi estuviera hasta teniendo una erección de estar viendo esas imágines, sin más Sasuke tomó sus miembro, estaba totalmente erecto y entonces sacó el dedo y dirigió su miembro al interior de ella. Hinata lanzó un gemido aún más fuerte cuando lo sintió dentro de ella, así que comenzó con las penetraciones, las hizo rápidas, no quería que Hinata saliera de sus fantasías. A cada penetración el pecho de la chica subía y baja, Sasuke volvió a deleitarse con esos pechos, después de todo no podía negar que en muchos aspectos Hinata aún le parecía atractiva.
Los gemidos eran cada vez más seguidos, estaba seguro que tanto Hinata como él estaban por llegar al clímax. Rogó porque Naeko no despertará o podría tener un trama de por vida. Siguió penetrando a su esposa, tanto lo estaba disfrutando que Hinata había llevado uno de sus dedos a su clítoris y lo masajeaba para obtener más placer. Sasuke notó que Hinata balbuceaba algunas palabras, más bien sílabas, cuando se dio cuenta de lo que estaba por decir la besó, impidiéndole que gimiera cuando llegó al orgasmo y el se había corrido dentro de ella.
Se separó de Hinata mientras ella abría los ojos, fue claro que decepcionó de tener a la persona con la que había fantaseado frente a ella. Sasuke salió de su interior y la besó nuevamente, para volverse a recostar a su lado. Hinata cubrió rápidamente sus pechos con las sábanas y se dejo caer en los brazos de Morfeo.
Sasuke decidió invitar a desayunar al siguiente día, fueran a un restaurante cerca de su casa y para cuando quisieron hablar a solar mandaron a Naeko al área de juegos.
-Creo que por fin nos salió bien-dijo Hinata mientras tomaba un sorbo de su jugo.
-Creo que se debió a quien estaba en tu imaginación, no a mí- puntualizó Sasuke.
-Lo siento-aún se sentía mal con su esposo, después de todo, el había tenido que hacer todo el trabajo.
-Descuida, yo también tenía alguien en mente-
-Deberías buscarla-
-Hinata-le habló molesto- sabes que es imposible, no tendría nada que ofrecerle y pues pronto seré padre de verdad.
-Me haré la prueba de embarazo dentro de unos días-le dijo Hinata, sabía que eso no era lo mejor para confortarlo, pero era lo único que se ocurría.
-Aún así tendremos que seguir con el sexo, tu padre quiere estar seguro que realmente nos amamos-
-Mi padre solo quiere vengarse porque no aborté a Naeko, solo quiere que olvidé a Naruto, eso es lo que quiere-estaba claro que Hinata se había molestado.
-Sí creo que solo soy el repuesto-dijo desilusionado Sasuke.
-Sasuke-lo tomó de la mano- siento que nunca te haya podido corresponder, eres un buen hombre, pero yo…-
-Se que aún sigues enamorada de él, nunca dejaste de amarlo, a pensar de creer que te había dejado, Naruto tuvo mucha suerte y yo también pero lo eché a perder y acabé siendo peor que cualquier cosa-
Hinata lo tomó aun más fuerte, para mostrarle que no estaba solo –Sasuke, todos cometimos errores en el pasado, como te dije yo tampoco soy una blanca palomita-
-Pero eres mejor persona que yo-se apresuró a decir Sasuke.
-Sasuke, basta. Ya no te culpes por nada de lo que está pasando, después de todo, fue yo quien te metió en este lío-
Naeko volvió en esos momentos y tuvieron que interrumpir su charla. Últimamente hablaban más de cuando vivían cómodamente, tal vez porque por primera vez, Hinata había necesitado de Sasuke.
Cuando iban saliendo del restaurante pudo ver que Sakura se encontraba a lo lejos en una de las mesas, iba acompañada de un hombre, seguramente una cita y por la hora, lo más seguro es que hubiera dormido con él. Una rabia lo invadió, sabía perfectamente que eran los celos, pero también sabía que no tenía nada que ofrecerle a ella, lo había perdido todo, ahora estaba condenado.
-Sakura, no debería permitir que el acabe con tu felicidad-le decía Sai, mientras ambos desayunaban.
-Lo intento, pero el solo verlo, me desequilibra, me hace volver a ser la estúpida chica de preparatoria enamorada de él-
-Deberías intentar salir con otros hombres, probar y distraerte-
-¿Sai, con cuantos he salido y a todos dejo?-
-Tienes razón, lamentablemente él aún es importante para ti-
-Lo odio-
Sai quería mucho a su amiga lo había ayudado cuando las demás personas lo habían hecho a un lado, Sakura era buena persona, lamentablemente se había enamorado de la persona equivocada.
-Ya olvídalo-
-Es que, él fue quien se acerco, él fue quien volvió a mi vida y solo para jugar conmigo solamente-
-Sakura eso es lo curioso, ¿no crees?, Sasuke te buscó nuevamente, pero por qué, si cuando acabo contigo, segundo lo que me contaste, él dejo claro que no te quería, casi te dice que te odiaba-
-Lo sé, supongo que estaba aburrido del sexo matrimonial-
-¿Por qué se caso con Hinata?, digo a él le gustaba pero tú me dijiste que tú amiga estaba perdidamente enamorada de Naruto-
-Sí y de no ser que nos peleamos diría…-Sakura se quedó callada, Sai se dio cuenta que cualquier cosa que estaba pensado era importante, o al menos era un gran chisme.
-Sakura-le habló para sacarla de su trance.
-Eso es-dijo la peli rosa, volviendo en sí – esa niña, ya decía yo que algo raro había en sus ojos, ella es hija de Naruto, no de Sasuke, por eso la muletilla-Sakura decía esto con una gran sonrisa en la cara, aunque Sai sabía perfectamente que se apagaría en unos momentos.
-¿Y eso qué?-
-No lo sé, pero ahora que lo pienso, ¿dónde quedó Naruto en todo esto?, él estaba completamente enamorado de ella, derrochaba amor por todas partes-
-Sakura, no me gusta como estas pensando las cosas, algo me dice que estás viendo un poco de esperanza-
Al oír tal observación de su amigo, Sakura se vino abajo, era cierto al pensar semejante teoría estaba imaginando que el matrimonio entre Hinata y Sasuke era un arreglo, pero al verlos, como Hinata lo tomaba de las manos y el no las alejaba, algo que ella nunca pudo hacer aún cuando eran pareja, la había molestado en cierta manera.
-Tienes razón Sai, soy una idiota por seguir pensando que él siente algo por mí o que alguna vez lo hizo, es claro que solo fui un estorbo-
Itachi estaba trabajando con un paciente cuando sonó su celular, le habían mandado un mensaje, así que salió rápidamente para leerlo, solo había dos personas que podían contactarle, y dudaba que fuera Sasori, quien en esos momentos debía de estar batallando por taparle las muelas a Naruto.
"La solución es simple, creo que tu también la habías imaginado, aunque me parece que más que sacarlo libre, querías limpiar su nombre, pero limpiar su nombre es como limpiar algo que no ha sido aseado en miles de años"
Borró el mensaje y volvió a su lugar de trabajo, era cierto, quería limpiar el nombre de Naruto, no para que cuando saliera de la cárcel lo hiciera de forma tranquila y pudiera ir a vivir la vida que le correspondía. Sabía perfectamente que eso no podía hacerse a solo que Hiashi muriera, pero al menos quería que estuviera tranquilo para cuando fuera el momento apropiado, ahora todo se había complicado, su hermano teniendo que darle un heredero a ambas familias, el amigo de su hermano sin saber que es padre y pensando que la mujer que amaba lo engaño con su amigo, semejando enredo se había vuelto todo, incluso hasta él estaba comprometido con una mujer 10 años menor que él.
