Un buen golpe la desperto de improviso, quitandole la respiracion y provocandole un dolor intenso en el costado. Trato de respirar de a pocos por la boca, tragando aire en un hilillo con desesperacion mientras el dolor iba cediendo. Inhala-exhala despacio y dejando escapar el aire lentamente Otro Inhala-exhala y cada vez un poco mas rapido y mas profundamente. Inhala-exhala, inhala-exhala, Inhala... ufffffffff exhala... ya podia respirar normalmente y volvio a colocarse en una posicion semi sentada. La brisa del mar, el sonido de las palmeras mecidas por el viento y el arrullo de las olas se colaban por la ventana invitandola al sueño nuevamente y estaba a punto de lograrlo cuando una luz se encendio de pronto y vio a Daisy correr medio dormida hacia su cama
- Temperance! - Dijo tomandole el pulso y mirandola a los ojos - Ya es hora? Llamo a los doctores? Me comunico con Bo ...?
- Pateo la costilla y me dejo sin aire - explico la Dra. Brennan a su asistente que ya mas parecia su hermana pequeña por todo lo que la habia cuidado desde que se entero de la inminente llegada del pequeño - Eso fue todo Daisy, quedate tranquila. Faltan cinco semanas para el parto.
- Y tres meses para que regresemos a Washington - Dijo emocionada -Me casare con el psicologo mas apuesto de DC!
- Pense que te casabas con Lance ... - Dijo Temperance cerrando los ojos Y sonriendo.
- Pues si es el!... ja! Muy graciosa Temperance! - Dijo Daisy moviendo el dedo indice hacia su mentora - Parece que el embarazo te puso gracia.
- Aparte de diez kilos mas, estrias, hinchazón, limitacion de movimiento, repetidas idas al baño a cualquier hora del dia - Dijo acomodandose en las almohadas para conciliar nuevamente el sueño perdido - ademas de mucho, muchisimo sueño - Dijo bostezando y acomodandose entre las almohadas y cobijas hasta encontrar la posicion perfecta para sus siete meses y medio de embarazo.
- Siempre llamare a Booth cuando nazca el bebe? - Le pregunto La Mini antropóloga a la eminente y curtida antropóloga forense que tenia frente a ella - Temperance? Tem ...? Oh, no hay remedio! Ahora se duerme en medio de una conversacion. Que le estas haciendo a tu mami, chiquitin? - Le dice acercandose al vientre de su amiga y maestra - Ya dejala descansar.
- Piensas que voy a cambiar de opinion? - le dijo casi entre las brumas del sueño.
- Pienso que deseas que venga para ver nacer a su hijo. Me encantaria verle la cara al saber que su hijo sera Indonesio! Jajajaja!
- Quiza ni siquiera desee verlo... - dijo la antropologa cerrando los ojos con fuerza - el no queria volver a ser padre sin casarse y yo... yo no voy a casarme solo porque estoy embarazada.
- Seria bueno que dijeras: "Voy a casarme porque estoy enamorada"... porque lo estas Temperance, asi no quieras admitirlo.
- Sabes lo que seria bueno? Dormir de una vez - suspiro la aludida - hasta mañana Daisy.
- Hasta mas tarde Temperance porque te cuento que ya son las cuatro de la mañana - dice Daisy arrebujandose entre sus cobijas.
Pasaron tres semanas en las que la Dra. Brennan se la pasaba mas en cama descansando que supervisando la excavacion en esas islas perdidas de la mano de Dios que son las Molucas, asi que la responsabilidad del proyecto recayo en Daisy y no pudo estar al tanto de su mentora como quisiera. Se daba sus escapadas al campamento para comprobar si se encontraba comoda y si estaba adolorida se encargaba de ayudarla a movilizarse y de que se encontrara lo mas confortablemente posible, como toda una hermanita solicita.
Pero ese dia, Temperance amanecio intranquila. Le dolia demasiado la cintura y penso que con una ducha tibia podria calmar los dolores y el malestar hasta que pasaran. Daisy le dejo el telefono satelital por cualquier percance. Estuvo a punto de suspender las labores por ese dia pero su querida antropologa trabajoadicta le dijo escandalizada que por supuesto que NO! Que la ciencia y la cultura y los descubrimientos y el avance y saco casi a empujones a Daisy de la cabaña que compartian para que vaya a la excavacion pero la mini-antropologa la conmino a llamarla si seguia sintiendose mal.
- Todavia faltan tres semanas, Daisy - dijo Brennan recostandose en el sofa porque el solo hecho de estar de pie la agotaba - no te preocupes.
...
Desde que llego a Afganistan habia soñado con el. El primer dia, despues de inspeccionar las barracas y darse una vuelta por el campamento, se metio a su tienda y se tendio en su litera. Intento pensar un rato en todo lo que habia dejado y todo lo que tenia por delante. El antes y el despues contra el aqui y el ahora. El beso con Temperance y su posterior rechazo le pesaban como un lienzo mojado y esperaba que esa ultima noche juntos fuera suficiente promesa para que despues de un año volvieran a reunirse desde los confines de la tierra como dos imanes atraidos por su propio campo de gravedad. Cerro los ojos casi sin darse cuenta, esperando inconsientemente una respuesta. La que espero recibir ese dia en las escaleras del Hoover y en vez de eso solo recibio un balazo en el alma. Ni el disparo en el Checker Box le dolio tanto.
Estaba caminando en un vecindario desconocido pero acogedor. Con arboles en las veredas y casas con jardin y garage, una tras la otra. Un suburbio de clase media, penso. Bonito lugar para empezar una familia. Miro a una casa en especial. Dos pisos, jardin amplio, casita del arbol, garage con canasta de basquet sobre la puerta... todo lo que habia querido desde niño estaba frente a sus ojos, menos la mujer que queria y sin ella, no habia futuro que valga.
- Ya llegaste!
Un niño de aproximadamente seis años salio de la casa y corrio hacia el abrazandolo. Seeley lo miro a los ojos y no le cupo duda de quien era hijo. Creyo que su inconsiente trataba de equilibrar con sueños lo que no podria tener en la vida real y sonrio. Si la vida te da limones haces limonada y si te da sueños pues, los disfrutas mientras duran y punto.
...
Daisy escucho el timbre del telefono satelital y practicamente salto desde la excavacion hasta la mesa de trabajo. Contesto la llamada.
- Alo?! - dijo mas asustada que la madre primeriza al otro lado de la linea.
- Daisy... - la voz de Temperance se escuchaba lejana y agotada - rompi fuentes hace media hora y...
- Y recien me llamas?! Quieres que Booth me encaje una bala en la frente si te pasa algo?!
- Y yo que pense que me ayudabas y cuidabas porque eramos amigas... auch! - una contraccion corto el intento de broma de Temperance y no pudo evitar gritar de dolor en el aparato, espantando hasta la ultima neurona a Daisy Wick que se monto en el jeep de un solo brinco y manejo como una demente hasta el campamento sacando a los medicos de la base y llevandolos a la cabaña.
Temperance habia empezado el trabajo de parto y estaba casi enteramente dilatada cuando llegaron los doctores. Daisy empezo a hablar sin control por el nerviosismo y con la segunda almohada que le arrojo la parturienta, se dio cuenta que en esa ocasion era mejor tener el pico cerrado.
Un fuerte llanto sobresalto a la pobre Daisy que estaba a punto de reventar por no poder hablar nada. El doctor limpio, peso y midio al niño antes de entregarselo a la madre.
- Es identico a usted Dra. Brennan! - le dijo el doctor poniendo en sus brazos al recien nacido - parece que no saco nada del padre.
- Pues si tendra algo - dijo Temperance acunando en sus brazos al bebe que la miraba con sus ojitos azules - llevara su nombre.
- LE VAS A PONER SEELEY?! PERO QUE TE HA HECHO LA POBRE CRIATURA?! - grito Daisy esquivando el tercer almohadazo a tiempo... pero no el cuarto.
...
Desde ese dia, jugaban en el parque a perseguirse y atraparse. Por ser adulto el siempre le daba una pequeña ventaja por sus pequeñas piernas. Corrian juntos tras una pelota de futbol quitandosela entre ellos y haciendose pases cada vez mas largos para afinar fuerza y punteria, trepaban ambos a una casa en el arbol para sentarse en su pequeño balcon dejando colgar las piernas con sendos helados de chocolate en las manos. La vida era un sueño y el se iba a dormir feliz.
Lo escuchaba reir y el sonido de esa risa evocaba otra mas aguda pero conocida... extrañada incluso, el sonido y el timbre de su voz era inconfundible entre miles de otros sonidos y cuando gritaba... Ah porque si que gritaba! Gritaba de alegria al verlo llegar desde las brumas del sueño y de llanto al verlo irse cada vez que despertaba. Entre balas, metrallas, heridos, muertos y matanzas, irse a dormir y soñar con el era lo unico que le servia de consuelo en esa guerra inhospita y desalmada que cobraba vidas
inocentes, vidas de muchachos que alguna vez fueron niños como el y eso, al sargento mayor Seeley Joseph Booth le destrozaba el alma a fragmentos.
Un dia, al llegar desde la inconsiencia, lo vio triste y con la cabeza baja, sentado en las escaleras de la casa. El se le acerco y se sento junto a el abrazandolo.
- Que pasa, campeon? - le dijo estrechandolo juguetonamente y haciendole cosquillas - porque estas triste?
- Porque vas a irte y ya no volvere a jugar contigo en mucho tiempo - le dijo apesadumbrado - a mi me gusta jugar contigo y comer helados y jugar a la pelota y todo eso que hacemos juntos papa.
Seeley se quedo callado un momento para pensar lo que le diria al niño que tenia a su lado. El color de su cabello no era rubio ni sus ojos eran marrones. El no era Parker sin embargo sin que ambos dijeran nada desde el primer dia que se vieron, sabian que eran padre e hijo. Seeley tenia muy presente sus rasgos y aunque sabia que era una locura y que su imaginacion le jugaba una pesima pasada, esa forma de escape sideral y onirica le habia permitido seguir cuerdo cada dia que veia caer a sus soldados como moscas en suelo minado.
- Cuando regrese a Washington volvere a soñar y volveremos a vernos.
- Cuando regreses a Washington todo cambiara, papa... todo.
Habia algo que queria preguntarle pero le daba miedo, hasta panico de que por esa pregunta nunca volviera a soñar con aquel niño de seis años de suave cabello castaño y sonrisa identica a la suya. Tenia que hacerlo. Iba a hacerlo.
- Porque nunca veo a tu madre? Porque nunca esta aqui?
El niño sonrio de lado como el y lo miro compasivamente. Su mirada color cielo se poso en sus ojos pardos y señalo dentro de la casa.
- Ella siempre esta ahi y siempre te ve jugar conmigo. Puedes entrar si quieres.
...
Temperance llego a Washington una hora antes de su cita en el carrito de cafe. El bebe estaba dormido luego de un vuelo tranquilo y sin contratiempos. Recordo que debia llamar a Daisy y Angela apenas llegara a casa. Tomo un taxi hacia el centro comercial y llego con media hora de anticipacion. Se sento en una de las bancas al lado del cafe y miro a su bebe. Seguia dormido placidamente.
- Son bellos cuando estan dormidos pero cuando lloran... Dios mio! Cambiarias tu alma por una hora de sueño!
Temperance volteo a mirar para ver quien observaba su momento a solas con su bebe y vio una viejita de cara amable y lentes con pasadores de perlas. Una abuelita de cuento.
- Ehhh si, en eso se parece demasiado a su padre - dijo no muy segura de iniciar una conversacion.
- Sera en lo unico que se parece porque es tu vivo retrato - dijo la señora admirando al nene - y su padre?
- Llegara de Afganistan en... - miro su reloj de pulsera - veinte minutos. O por lo menos eso espero. Le dije que no se haga el heroe...
- Ohhhh es un soldado! - dijo la señora sorprendida - lo siento niña pero pense, no se, que su padre seria un banquero, un corredor de bolsa, un doctor...
- Es un buen hombre que lucha por su pais y por su familia - le dijo mirandola a los ojos por primera vez. No era la primera vez que tenia que enfrentarse a esa clase de prejuicios. Los doctores pensaron que la concepcion del bebe fue inseminacion artificial y cuando ella les comento que su padre era un agente del FBI casi se caen de espaldas. Les parecia que no estaba a su altura y se lo hicieron saber. Tuvieron que salir corriendo antes que les arrojara hasta la bolsa de pañales del pequeño Seeley - es valiente y aguerrido, me sobreprotege demasiado pero debo admitir que me hace sentir... especial - dijo sonriendo entre sus recuerdos - es un buen padre con Parker y se que lo sera con Seeley aunque...
- Aunque? Por todo lo que has dicho niña veo que estas mas enamorada que Blanca Nieves del Principe. Cual es el "aunque"?
- Aunque no sabe que tuve un hijo de el - dijo sin saber porque se confesaba con esa viejita desconocida - tengo miedo de que no lo quiera o no me quiera mas - se esforzo por no derramar lagrimas y la ancianita le tomo la mano - el no queria tener mas hijos fuera del matrimonio y yo no quiero casarme por obligacion...
- Pero, lo amas? - le pregunto compadecida la viejita.
- Si - dijo debilmente porque el peso de la revelacion era demasiado para ella - pero no se si el...
- Te mira como si fueras lo unico en este mundo cuando estan juntos?
- Si, lo hace - dice recordando sus comidas en el Royal Dinner.
- Te sonrie a pesar de que le gritas o le hablas seria?
- Si, tambien lo hace - sonrie dandose cuenta de lo que quiere decir la ancianita.
- Esta es la prueba definitiva niña - le dice mirandola sobre los lentes - Se hace el tonto a proposito para que tu quedes siempre como la mas inteligente?
- Soy mas inteligente! - protesta Temperance y el bebe se remueve en un leve lloriqueo - Oh Seeley! Lo siento! - dice meciendolo hasta que vuelve a dormirse acurrucado contra su madre.
- Ese soldado esta loco por ti - le dice la viejita arreglando la manta del bebe y acariciando su cabello ondeado y castaño rojizo - ya veo su sonrisa amplia y sus ojos color chocolate. El bebe tiene su cabello por lo menos.
- Y como lo sabe?
- Porque esta caminando hacia aca. No te preocupes, te ama y amara a su hijo. No hay mas. Diselo y todo estara bien. Adios niña, mi trabajo ya esta hecho aqui.
