hola de nuevo aqui estoy trayendoles otro capitulo de esta pequeña historia, de nuevo espero que les agrade lo que escribo y pido erdon porque este capitulo es de nuevo de relleno solo espero que les agrade, aun tengo un par de ideas sobre lo que voy a poner en el proximo capitulo pero seguramente se acomodaran cuando comienze a escribirlo, de nuevo espero lo disfruten y nos leemos al final
renuncia de derechos: Naruto asi como todo caracter usado en este fic pertenece a sus respectivos creadores, yono poseo nada de nada ( por cierto ya me rendi con lo de la demanda lo lamento pero las cosas comenzarona ponerse demasiado extrañas por ello desisti lo lamento)
-mmmmm- personaje hablando
-(mmmmm)- personaje pensando
-mmmmm- demonio/invocacion hablando
-(mmmmm)- demonio/invocacion pensando
-mmmmm- ¿? hablando
-(mmmmm)- ¿? pensando
Capitulo 9: Conociendo personas
Había sido un momento bastante emocional para el rubio quien como siempre de nuevo se veía como si nada acabar de ocurrir, sin duda su entrenamiento resulto bastante efectivo, se paso un buen par de horas caminando con el viejo hombre hasta que al fin llego el momento de ir a casa, Sarutobi se ofreció a alojarlo en su domicilio propuesta que obviamente el rubio rechazo no quería que se metiera en problemas con el yondaime, después de todo la actitud del hombre le había indicado que algo tramaba a los dos ninjas.
Naruto acompaño al "profesor" como se le conocía, ya era tiempo de que partiera a buscar un alojamiento cuando sin querer el rubio miro cierto libro escondido debajo del cojín en el que solía sentarse el hombre mayor.
-ojisan no sabia que leyeras esto- dijo con cierta burla en su voz Naruto mientras el hombre le arrebataba su libro
-no me culpes Naruto_kun soy hombre después de todo además no le hago daño a nadie- respondió algo apenado el hombre a lo que el rubio sonrío metiendo la mano en su bolsillo saco una especie de moneda extraña cubierta por varios sellos en forma a lo largo del perímetro en un circulo perfecto alrededor de uno mas grande
-así guardo yo las cosas ojisan es mas seguro que un pergamino- y dicho esto el rubio reviso la "moneda" para concentrarse sobre un sello en especifico que brillo y dejo salir una bola de humo.
Los ojos del viejo hombre estaban tan abiertos que cualquiera podría haber jurado que se le saldrían en un segundo, ahí en las manos del rubio estaba un libro de color celeste de bordes dorados, jamás creyó que podría ver algo así e incluso dudaba en preguntarle a Naruto
-veo que lo reconoces ojisan, es el libro icha icha, edición especial editado en kusagakure solo para los damiyos- dijo el rubio confirmando las sospechas del hombre
-te lo regalo ojisan- dijo sonriente el ojiazul tendiéndole el libro que en menos de un segundo ya estaba en posesión del retirado hokague que lo miraba casi como si hubiese encontrado alguna reliquia de una civilización perdida
-¿de donde sacaste esto? ni siquiera mi alumno me pudo conseguir una copia de este- pregunto con los ojos brillantes de felicidad Sarutobi
-me lo regalo un feudal después de que recupere unas cosas robadas en un asalto, fue entretenido de leer créeme- dijo sonriente el rubio mientras se despedía del hombre que reía como una fan mientras leía ávidamente el libro.
Naruto caminaba relajado, mientras podía, pronto se regaría el rumor de que había regresado y las miradas de odio regresarían solo que esta vez quien se atreviese a atacarlo recibiría su castigo eso lo tenia muy claro, vago un rato en busca de algún departamento hasta que se topo con un prometedor edificio de unos 5 pisos estaba al sur de la aldea bien ubicado a su juicio cerca de los campos de entrenamiento mas retirados de la torre y lo mejor un letrero que decía "se rentan departamentos", entro al mismo no perdía nada con preguntar.
Lo atendió una pareja, el un hombre de unos 40 años alto quizá 1.85m de cabello corto negro y ojos oscuros, de complexión media usando una camisa color arena y un pantalón beige todo en el clásico estilo civil, la mujer su esposa era una linda mujer de cerca de 40 no pudo confirmarlo no era de buena educación preguntarle la edad a una dama, lo había aprendido a la mala cuando se lo pregunto a Natsumi_chan, era de complexión media igual que su marido solo que ella de poco mas de 1.65 por lo que quedaba a la altura del rubio de cabello castaño y ojos negros, ambos respondían a los nombres de Kensuke y Junko Tanaka , eran los dueños y administradores del edificio.
Amablemente accedieron en mostrarle los apartamentos había dos uno en el segundo piso y uno en el ultimo este siempre había estado vacío la razón "los vecinos" dijo ella cuando el rubio pregunto, el apartamento era cómodo amueblado de manera sencilla una estufa, un refrigerador y una alacena en la cocina; un comedor pequeño para 4 personas, una sala de 3 piezas en estampado gris con hojas color café y melón, una televisor pequeño y una recamara con una cama bastante grande, con un armario; bastante sencillo la verdad lo único malo era la vista la ventana daba al edificio de enfrente.
-¿puede mostrarme el otro?- pidió amablemente a lo que ambos accedieron tras no poder disuadirlo con lo de los vecinos molestos.
Este estaba amueblado igual que el otro la diferencia era la vista, en la ventana se podía ver casi todo hasta la torre, estaba decidido se quedaría con este; de nuevo tras tratar de disuadirlo y no convencerlo a que rentase el otro el matrimonio se resigno y le firmaron el contrato de inmediato el rubio se instalo en su nueva casa
-necesito ir de compras- y sin mas salio a la calle hacia el supermercado mas cercano aun con su sombrero.
-¡allá va agarrenlo!- grito un niño de unos 7 años mientras el y sus amigos perseguían algo, a la distancia el rubio pudo distinguir algo rojo que corría hacia un callejón, impulsado por la curiosidad se acerco a ver.
Se molesto mucho ante la escena ese pequeño grupo de mocosos estaba atormentando a un pequeño zorro, seguramente la aldea aun no superaba su aversión a los mismos en el interior del rubio una furiosa pelirroja le pedía a gritos la vida de esos agresores.
-¿Qué están haciendo?- pregunto el rubio con su fría voz haciendo voltear a los niños, varios golpes después un montón de niños corría hacia sus casas con enormes chichones en las cabezas mientras el rubio caminaba hacia la zona boscosa mas cercana.
Puso al pequeño animal en el suelo y este tras darle una lamida de agradecimiento en la cara salio corriendo hacia el bosque seguramente no volvería a la aldea, el rubio se dio la vuelta listo para irse a realizar su encargo cuando sin querer vio algo que la verdad siempre le molestaba.
Un par de tipos molestaban a una mujer que se apreciaba bastante enojada por su cara que comenzaba a enrojecer, había salido a dar un paseo después de su divertida mañana y se termino topando con esto por eso detestaba a los tipos como ellos.
-vamos muñeca no te hagas la difícil sabemos que eres como tu amiga anda vamos a pasarnos un buen rato- dijo uno de los tipos mientras se acercaba un poco a ella
-si linda se una buena mujercita y vamos al hotel que queda aquí cerca- dijo el otro
Esa fue la gota que derramo el vaso se iba a dar a respetar, después de todo quien se creían estos sujetos, no por nada era una de las kunoichis mas temidas de toda la aldea, para su sorpresa antes de que pudiera hacer nada los tipos ya estaban inconcientes en el suelo y el recién graduado genin estaba frente a ellos.
-ustedes son una desgracia así no se trata a una mujer- dijo serio mientras se daba la vuelta para toparse con una sonriente y alegre…Tsume?
No se había dado cuenta después de todo actúo casi por reflejo, pero a la mujer que había defendido era la misma que había estado en las pruebas genin ese mismo día y lo peor para el rubio usando la misma ropa; la matriarca del clan Inuzuka sonrío y camino hacia su nervioso defensor, viéndola mas de cerca Naruto podía decir que si esta mujer le parecía aun mas sexy sobretodo con es mirada en sus ojos que por alguna razón le recordaba un poco a la de Natsumi.
-valla muchas gracias por la ayuda parece que aun quedan caballeros- dijo ella con una suave voz, mientras en el interior del rubio cierta zorra se molestaba
-gracias por lo de caballero, se que no lo necesitaba pero no quise dejar que se ensuciara las manos con este par de bolsas de basura- dijo el rubio de nuevo mirando al par inconciente a sus pies
-tienes toda la razón son solo bolsas de basura, soy Tsume, Tsume Inuzuka- dijo ella sonriendo mientras le tendía la mano al rubio quien como todo un caballero la tomo y beso suavemente por el dorso, para su propia sorpresa la mujer se sonrojo levemente.
-Naruto Ishura, a sus ordenes Tsume_sama-respondió Naruto mientras se quitaba el sombrero y la miraba a la cara cosa que le resultaba difícil teniendo en cuanta la elección de blusa que ella llevaba.
- no me digas "sama" me hace sentir vieja, y no lo soy ¿verdad?- dijo ella lanzándole una penetrante mirada al rubio, si, las mujeres a veces eran aterradoras cuando se lo proponían.
-pues no diré mas el "sama" y tienes toda la razón eres una joven y hermosa mujer, si alguien es tan tonto para no verlo entonces merece que le pateen el trasero- Tsume se rió ante esto le gustaba la forma de pensar del rubio.
Fue una platica divertida que giro entorno a su opinión de la aldea y a s elogios de ella por su desempeño en las pruebas, mas una que otra disculpa por el comportamiento de su hijo, el rubio tenia razón ella era la madre de ese chico Kiba según había escuchado, el sol ya amenazaba con caer y el par ya tenia que separarse habían pasado un buen par de horas platicando.
-mira nada mas ya es algo tarde y hay que ir a casa espero volver a platicar contigo Naruto_kun- dijo la Inuzuka guiñando un ojo mientras se daba la vuelta y se alejaba contoneándose atrayendo la mirada del ojiazul a cierta parte inferior de su cuerpo
-¿te gusta lo que ves Naruto_kun?- dijo ella con una sonrisa en su cara como adoraba hacerle eso a los jóvenes y dejarlos asustados al sorprenderlos mirándola
- la verdad mucho, Tsume_chan- el rubio sonrío y se alejo de ahí sin siquiera notar el enorme sonrojo que se formaba en la cara de la Inuzuka que solo tenia una palabra en su mente – (alfa)-; gracias a kami que podía controlarse de haber sido su hija seguramente ya se encontraría preparándose para enfrentar un juicio por violación, sonrío ante la idea y se fue a casa alegre hoy había sido un buen día.
Por su parte Naruto caminaba tranquilo hasta el supermercado cuando dio la vuelta en un callejón y se detuvo un momento mirando al interior del mismo como buscando algo interesante, ya lo había notado desde hacia como 5 minutos.
-se que estas ahí sal de una vez- dijo el rubio a lo que el ambiente se volvió algo borroso dejando caer la ilusión.
Frente al rubio apareció una bella mujer de cabello negro y piel pálida, de esbelto cuerpo bastante atractiva a los ojos de Naruto, usando lo que parecía ser una especie de vestido hecho de ¿vendas? Aunque lo que mas llamo su atención fueron los bellos ojos rojos con los que le estaba mirando.
-¿en que puedo ayudarle Kunoichi_san?-pregunto cortésmente mientras la ya mencionada zorra se ponía aun mas enojada
-tu eres el sujeto que asesino a Shigo Yamanaka correcto- dijo ella con una voz algo fría al igual que la mirada que le lanzaba al rubio
-ese soy yo, no me vas a decir que era tu amigo y quieres venganza no te ofendas pero no era una persona muy honorable que digamos- expuso Naruto sintiéndose extrañamente incomodo por esos ojos, rayos esos ojos le recordaban a los de Natsumi_chan
-nada de eso se tenia merecido lo que le paso, lo que yo quiero saber es como pudiste superar a los anbu que lo perseguían- los ojos rojos brillaron un segundo mientras el rubio adivinaba hacia donde iba la conversación.
-si lo que deseas saber es donde aprendí el genjutsu que use podrías preguntarlo eh…disculpa pero ¿Cómo te llamas?- pregunto con una mirada divertida el ojiazul mientras ella de nuevo tomaba esa pose de seriedad
- Yuhi Kurenai, ahora por favor dime ¿donde aprendiste eso?- pidió cortésmente la ahora conocida como Kurenai haciendo sonreír al rubio ella trataba de ser seria pero cada que nombraban el genjutsu en cuestión su voz se volvía algo ansiosa
- la verdad yo lo invente- dijo sonriente y orgulloso de si mismo el rubio a lo que la pelinegra no podía dar crédito, como era posible que este muchacho de no mas de 20 años lograr inventar algo que podía vencer al sharingan mientras ella toda una experta había sido incapaz hasta ese momento.
-¿quieres hacerme creer que inventaste algo así tú solo?- dijo algo irritada ante la posibilidad de que eso fuese cierto
-si quieres o no creerme es cosa tuya yo solo te digo la verdad pero si gustas puedo enseñártelo pero tendrá que ser en otra ocasión, cuando quieras puedes buscarme por ahora tengo que ir a surtir mi refrigerador además de que no creo que quieras que alguien te vea en este callejón junto a mi eso podría prestarse a malas interpretaciones y no quisiera manchar la reputación de tan hermosa dama-
Kurenai estaba algo desconcertada por un lado este chico que según se decía entre los ninjas mas experimentados era el demonio encarnado estaba siendo mas amable y caballeroso de lo que la mayoría de los hombres podría ser sin contar el hecho de que estaba sonriendo, una sonrisa algo encantadora si se lo preguntaban a la ojiroja, y además le había dicho hermosa esa idea hizo aparecer un tenue tono rojizo en su cara; gracias a la oscuridad el rubio ni lo noto.
-en todo caso espero verte pronto, soy Naruto por cierto Naruto Ishura hasta en otra ocasión Kurenai_chan- la mujer solo asintió mientras el rubio partía y ella salía en dirección a su casa aun con ese tenue sonrojo.
Naruto caminaba estaba muy alegre, después de todo había podido entrar en la aldea y conocer a un par de chicas lindas, en su cabeza juraría haber escuchado como se rompía un jarrón nah debía ser solo su imaginación, al fin después de mucha espera el rubio hallo el supermercado y tras surtirse con lo indispensable mas unos pocos vasos de ramen instantáneo, solo unos 10 suficientes para esta noche y su desayuno, el rubio caminaba de regreso cargando un par de enormes bolsas de comestibles.
En el cielo ya comenzaban a aparecer las primeras estrellas, y a la distancia una bella luna creciente comenzaba a asomarse en el horizonte, mientras la tibia brisa se deslizaba por las calles, si estaba seguro de que seria una hermosa noche, caminaba rumbo a su edificio cuando de l interior de un pequeño bar le cayó encima.
- (rayos porque esto siempre me pasa a mi)- se pregunto mentalmente el rubio después de todo en mas de una ocasión algún borracho se había tropezado con el mientras salían de las cantinas.
Como pudo se levanto listo para encarar a ebrio grande fue su sorpresa al ver sobre el a una mujer; usaba una falda corta color salmón, unas sandalias Ninja con espinilleras de metal, una gran gabardina color beige, pero lo que mas le llamo la atención fue su única blusa de rejilla; era mas que obvio que era bonita y que tenia un bello cuerpo de piernas largas bien torneadas cintura estrecha y unos bellos pechos copa d por lo que podía ver el ojiazul através de… ¿la blusa?; tenia un lindo rostro de labios delgados y bastante atrayentes estaba ligeramente sonrojada y tenia sus ojos cerrados en una expresión de diversión, llevaba una banda de la hoja atada en la frente cubierta por unos mechones de su cabello morado que tenia atado en una cola de caballo corta que increíblemente se erizaba hacia arriba desafiando la gravedad.
Despacio el rubio se levanto y como pudo la sentó en la acera mientras trataba de despertarla despacio abrió sus ojos oscuros que por cierto lucían algo adormilados, le costo unos segundos enfocar bien pero al fin pudo distinguir al rubio frente a ella, sus sonrisa se extendió mas por su cara cuando sujeto a Naruto y lo apretó contra sus pechos
-¡que lindo eres! ¡Ya veras voy a cuidarte muy bien esta noche mañana no vas a saber ni como te llamas!- dijo con una alegre y alcoholizada voz mientras Naruto sentía el calor se sus pechos contra su rostro que se sonrojaba mientras le comenzaba a faltar el aire, bueno no era una mala forma de morir ¿verdad?
-oye espera, no es que no me agrade la idea pero ni siquiera sabes como me llamo- dijo al fin el rubio tras soltarse del mortal abrazo a lo que ella solo un quejido de decepción
-pero si te ves como un lindo zorrito, no te preocupes foxy_kun que tu Anko_chan te va consentir mucho- de nuevo trato de abrazar al rubio quien se preguntaba como era que había terminado en esta situación.
En la mente de Naruto una asustada Kurayami se mantenía alejada de la molesta zorra rodeada de un aura aterradora que solo murmuraba cosa sobre molestas ofrecidas que trataban de alejar a su Naruto sin considerar compartir, de lo que la peliblanca no estaba segura era de si estaba molesta por lo que le hacían al rubio, de que no era ella quien se lo hacia o de si ella quería en realidad unírseles; considero preguntárselo pero mejor opto por no acercársele cuando la noto la ultima vez le arrojo aquel jarrón que casi le da en la cabeza, solo podía esperar a que su Naruto_sama llegara a calmar a "la bestia" para que después pudiese tomarla en sus brazos y llevarla a su dormitorio donde juntos podrían…tan pronto como la imagen lleno su mente la peliblanca se desmayo con una boba sonrisa en su cara y un hilo de sangre saliéndole por la nariz en definitiva la influencia de la zorra había causado estragos en ellos al fin, mientras Natsumi la miraba y murmuraba con enojo -estupida hoja pervertida, malditas egoístas y ridículos rubios tontos que se olvidan de que estoy aquí-… mejor volvamos con Naruto antes de que ella nos note también que aun quedan muchas cosas aquí para lanzar.
El rubio estaba sin sombrero, bufanda y luchaba por mantener su camisa en su lugar mientras una alegre Anko trataba de desnudarlo en plena calle, quería mostrarle como "cuidaría" de el; por su parte en este punto Naruto ya estaba casi convencido por la sexy y loca mujer quien en cada oportunidad le pegaba los pechos a la cara mientras todo mundo los miraba algunos con morbo otros indignados y la mayoría con envidia.
-¡ANKO QUE RAYOS HACES!- grito una conocida voz para el rubio quien al voltear se topo con la roja y molesta cara de Kurenai
-oh Kurenai_chan que bueno que vienes ayúdame a convencer a mi foxy_kun que se deje cuidar- dijo aun con su vos alentada y un aliento intenso a sake
-¿Cuánto has estado bebiendo?- pregunto la ojiroja mientras separaba a la cariñosa mujer quien seguía queriendo abrazar al rubio
-no mucho solo lo suficiente para ganar el concurso de bebida a Yugao_chan- dijo mientras abrazaba a su amiga en un vano intento por no caerse
-¿concurso? que estas loca la ultima vez que hicieron eso se bebieron casi 2 litros de sake cada una en 20 minutos- la cara de Naruto estaba pálida semejante cantidad tan pronto con razón estaba así ni siquiera el había bebido tanto tan rápido cuando Hanzo_sensei lo llevo a esa "casa de alegría" para que se volviera un hombre
Tras forcejear con al pelimorada un poco mas al fin pudo lograr que soltase al rubio, quien de inmediato levanto sus cosas de la calle, para su mala suerte ya se habían roto los huevos, ahora tendría que comprar otros
-perdónala siempre se pone así cuando bebe demasiado- dijo una apenada mujer notando como el rubio se acomodaba los pantalones que hacia 5 minutos casi le quitaban.
-no hay problema esta algo tomada yo entiendo- dijo con esa sonrisa suya de nuevo haciendo aparecer el tenue sonrojo en la cara de la ojiroja, en esta ocasión todos pudieron verlo
-oh Kurenai_chan que mala eres solo quieres quitarme a mi foxy_kun, ya se vamos a compartirlo estoy segura que así será mas divertido- dijo feliz la pelimorada mientras frotaba su mejilla contra la de su amiga que ahora si estaba mas que roja, Naruto por su lado luchaba contra la persistente hemorragia nasal que trataba de salir al ver como estas mujeres se abrazaban oprimiéndose los pechos entre ellas (bueno mas bien Anko abrazaba)
Finalmente tras luchar contra una feliz Anko Kurenai logro dominar a su amiga que se había dormido mientras la abrazaba, por su lado el rubio se despedía para volver a la tienda por otra docena de huevos.
-buenas noches Kurenai_chan, espero que no tengas problemas- dijo algo apenado el rubio por los pequeños acontecimientos.
-no te preocupes siempre se pone así cuando se embriaga ya me he acostumbrado- respondió seria de nuevo Kurenai haciendo que el rubio se preguntara cuan seguido pasaba esto para que ya se hubiese acostumbrado.
-bueno entonces nos vemos después, hasta luego Kurenai_chan- y el rubio sonriente se dispuso a irse
-adiós Naruto_kun-pronto lo dijo se sonrojo no recordaba a quien fue el ultimo que le había dicho así, el rubio sonrío y se fue tranquilo a la tienda
-(el es extraño cualquier otro habría aprovechado una oportunidad así)- pensó la ojiroja mientras miraba al rubio alejándose –ven foxy_kun- dijo en sueños la pelimorada haciendo a su amiga suspirar de resignación para después ambas desaparecieran en un remolido de hojas.
A la mañana siguiente un somnoliento rubio caminaba a la ducha, su noche había sido tan larga, tan pronto como llego a su nueva casa tuvo que irse al baño la razón cierta eh… digamos que las escenas en su mente sobre lo que había visto ese día habían causado una "dilatación térmica" en su anatomía, después ceno y se dispuso a dormir lastima que en cuanto cerro los ojos tuvo que lidiar con una furiosa pelirroja que habría espantado al mismo Shinigami tras ser ignorada casi toda la tarde, se pudo dormir al fin cerca de las 3 de la mañana cuando ella al fin se calmo y lo perdono, internamente el rubio hizo una nota mental" nunca ignorar demasiado a Natsumi_chan"; el resto de la semana fue bastante tranquila se la paso yendo de un lugar a otro entrenando un poco de taijutsu en los campos de entrenamiento y yendo a visitar al viejo Sarutobi.
Por su parte nuestro "amado" yondaime hokague aun se debatía en la colocación de los equipos genin, la razón era Naruto; su gran desempeño en las pruebas mas el poco valor que se le daba a los conocimientos teóricos, iniciativa impulsada por el, lo habían puesto a la par con el novato del año lo que lo hacia candidato a estar en el mismo grupo que la mejor kunoichi, su hija, cosa que obviamente el no permitiría, el problema era que el rubio al ser un graduado con buenas calificaciones complicaba las cosas no podía acomodarlo en un mal equipo y exponerse a que no pasara la segunda prueba de selección si se diera el caso quizá se alejaría de la hoja y no podría tenerlo cerca para cuando lo necesitara, tenia que meditarlo, su secretaria llamo los ninjas que habían solicitado un equipo estaban aquí, bueno los atendería de una vez quizá ellos podrían despejar un poco este problema.
y aqui lo tienen la verdad me diverti al escribirlo y espero se hallan divertido al leerlo, por cierto ya me acerco al cap 10 y estoy contento y pensativo, la verdad no esperaba que esto se volviese tan extenso no se porque pero pienso que se va a alargar aun mas, ahora bien creo que empezare el prox capitulo ahora mañana tengo que acudir a una audiencia ante el ministerio publico (la policia) porque alguien ( cierto rubio se sonroja y la zorra ignora al autor) no puede controlarse en la calle creo que tendre que darles algunas clases de modales en publico, no se porque pero pienso que eso no va a acaba bien verdad, bueno nos leemos
hasta la proxima
atte: Kurai-sho
pd: la fianza de estos dos fue gratis quien diria que el instinto asesino de Kyu podria asustar tanto al hombre del ministerio publico, y a los policias, y a los demas presos, y a Naruto, y todo mundo en el edificio contado yo
