Los que no tienen cuenta ya pueden escribirme!

Harry Potter no me pertenece. Solo me divierto sin lucro con él.

-Diálogos-

"Pensamientos"

Sonidos

Entre Serpientes Te Veras

Harry termino sus cartas y se las dio a Hedwing.

Una para Remus y una para Sirius. Avisándoles que iría a los Mundiales de Quidditch con Dudley y se quedarían con los Weasley el resto del verano.

Harry solía escribirles muy seguido. Quería ahora tener lazos más cercanos con ambos. Antes, a Harry nunca se le hubiese ocurrido escribirle a Remus, ya que sólo lo consideraba un maestro que habia sido muy bueno con él. Pero ahora, sabiendo lo que sabia, él quería tener lazos más cercanos con todos.

Aun que aun no se atrevía a escribirle a Snape… capaz y le mandaba un vociferador diciéndole de lo que se iba a morir si se atrevía.

Harry ya se llevaba tan bien con su primo, y este a su vez con los Weasley, que irían juntos a los mundiales. Pasarían el verano en casa de Ron y su familia. Y serian visitados de vez en cuando por Petunia y Vernon. Ese habia sido el acuerdo con los Weasley, quien hacia pocos días, fueron a visitarlos todos juntos, para presentarle a sus dos hijos mayores, Bill y Charly.

Y ante tal invitación, Dudley estaba fascinado y escuchaba a Fred y George, Bill y Charly hablar sobre como era el Quidditch.

Harry no para de sorprenderse de como las cosas habían cambiado tanto en un lapso tan corto… esas cosas le hacían a veces olvidar el retorno de Voldemort.

"El retorno" se dijo Harry mirando a Ron charlar animadamente con Dudley sobre Víctor Krum "Este año es el año Voldemort y voy a matarte entes de que puedas tomar fuerza" se dijo decidió mientras miraba a Ginny con su madre, quien charlaba con Petunia sobre chismes mágicos y muggles "Mi Ginny, mis hijos, mi amigos y mi familia… ellos lo son todo para mi… y por ellos venceré de nuevo" sonrío y se puso de pie de la sala.

-¿A dónde vas Harry?— sonrío Vernon quien le explicaba a Arthur sobre las estufas, aun que sin querer hizo que todos miraran a Harry, curiosos de ver a donde iba.

-Voy por té y pastel— sonrío Harry— No, quédate aquí tía, no tardo, sigue con la Sra. Weasley— le animo al ver a Petunia ponerse de pie para ayudarle.

-Esta bien querido, pero si necesitas ayuda, avísame— le sonrío su tía.

-Claro— sonrío Harry y salio de la sala, escuchando como la Sra. Weasley decía:— Harry es todo un caballero Petunia, le han educado de maravilla, ojala algunos de mis hijos me ayudaran en algo, aun no se donde me equivoque— dijo molesta y Harry escucho a sus hijos decir:— Mamá!— indignados.

Harry sonrío al recordar esa reunión. Habia sido divertida. Salio de sus pensamientos y miro a Hedwing— Bueno pequeña, es hora de que te vayas, recuerda que cuando dejes esas cartas estaré con Ron, así ve allá ¿De acuerdo?— le sonrío Harry. Hedwing asintió, le dio un picotazo cariñoso y salio por la ventana.

En eso un estrepitoso zumbido entro por la ventana y Harry se agacho para que no le diera directo en la cara.

-Pig!— le dijo Harry mirando a la diminuta lechuza volando por todos lados emocionada. Al parecer estaba muy contenta de no haberse golpeado con nada al entrar, como las ultimas 34 veces. Harry no entendía como es que siendo la ventana tan grande, Pig se las ingeniaba para estrellarse en la pared, en la jaula de Hedwing, en Hedwing, en el piso, en la cara de Harry (algo que pasaba muy seguido para su pesar) entre otras cosas.

Harry trataba de agarrar a Pig, cuando vio a Synamon entrar quieta y elegantemente por la ventana, hasta posarse en su escritorio como toda una digna lechuza.

Era pequeña, del tamaño de una pelota de tennis, de un color canela brillante. Esa sin duda era Synamon, la lechuza mensajera de Hermione. Quien era un regalo de Sirius por la muerte de Croakssan, el cual ahora era un gato fantasma que seguía a Hermione a donde quiera que iba.

Era una suerte que ningún muggle viera fantasmas, ya que era para Harry, hasta donde pensaba, muy raro ver a una chica de 14 andar con un gato obeso, peludo y de cara aplastada flotando a su alrededor como un perro guardián.

Croakssan se habia tomado muy apecho el cuidado de Hermione, tanto que después de su muerte regreso para seguir estando al pie de su ama. Era obvio para Harry que Hermione significaba mucho para Croakssan, después de todo, nunca nadie le habia querido, tenia años en la tienda de mascotas mágicas hasta que Hermione le saco de ahí.

Croakssan habia regresado por amor a Hermione y quizás se iría al otro mundo cuando ella también lo hiciera.

-Hola Synamon— le sonrío Harry ignorando a Pig, que seguía volando en círculos— Ojala Pig fuera como tú— añadió mirando como Synamon volaba un poco y se posaba en uno de sus dedos, para luego extender la carta que tenia atada a una de sus minúsculas patitas con total dignidad y orgullo.

-Harry tomo la carta de Hermione y después de una caricia a Synamon, esta se fue.

Casi 20 minutos después, Harry cogio al fin a Pig y miro la carta de Ron.

En la de su amigo, decía que pasarían por él y Dudley a las 12 del día.

Y en la de Hermione, decía que ya habia llegado a la madriguera y que le esperaba ver pronto, además de unos saludos a Dudley.

Harry sonrío al ver ambas cartas y las guardo.

-Harry! Estamos listos! Es hora de ir al callejón Diagón!— le dijo Petunia desde la primera planta.

-Voy tía!— dijo Harry y bajo de inmediato.

Vernon, Dudley y Petunia ya estaban listos y arreglados, en cuanto Harry bajo, partieron hacia el callejón Diagón, ya que según le habia dicho su tía:— No importa si Molly dice que no hay problema, prefiero que ya tengas tus cosas Harry, ya es mucha molestia que te tenga a ti y a Duders en este verano—.

-Vamos Big H! Ya quiero ver de nuevo el callejón Diagón!— sonrió Dudley y Harry con él.

Big H, era uno de los sobrenombres que Dudley le habia puesto desde que llego. Y habia más, como: Hey-Hey, H.P., Little H, Big P entre otros, aun que parecía tener predilección por Big H y…

-Vamos Rettop! Es hora de irse!— le sonrío Dudley corriendo al auto.

-Rettop— suspiro Harry— Ojala mi apellido sonara mejor al revés— dijo entrando al auto.

-¿Qué dices? Si es muy original Harry!—

-Bueno, no diré que no a eso— dijo Harry, y el auto se puso en marcha hacia el Callejón Diagón.

Una vez ahí, Vernon vio todo con mucho interés, como nunca habia estado ahí, Dudley y Petunia le explicaban más o menos como era todo.

Compraron los útiles de Harry (Cosa que este aprovecho para comprarle un regalo a Ron y otro para Hermione) y tras comer algo en los restaurantes del lugar, regresaron a casa.

Al día siguiente, todos en el numero 1700 de Mallorca madrugaron desde temprano, Petunia les hizo un rico desayuno y les indico a cada rato que deberían ser bien portados y no meterse en problemas y no poner en vergüenza a la familia y que esto y que aquello y lo otro.

Harry tuvo que admitir que Petunia exagero un poco cuando les dijo que no fueran a molestar al fantasma de la familia Weasley. Harry creyó eso curioso, normalmente el fantasma de los Weasley era quien empezaba con el alboroto.

Poco después, como a eso de las 12, Arthur Weasley y sus hijos, Ron, Bill y Charley fueron a recogerlos.

Aun que ningún Weasley se fue sin comer de lo que Petunia habia hecho, que era un gran plato de huevos con jamo, tocino, salchichas pan casero recién horneado, café, jugo y leche con chocolate. Todo lo que Harry reconoció como el tipo de comida que hacia la Sra. Weasley "Seguramente han estado cambiando recetas" pensó Harry divertido, al ver como Bill repitió 3 veces el plato, cosa que hizo a Petunia muy feliz.

Incluso después de eso, Petunia les mando más comida en una cesta y varios dulces muggles de distintos sabores, según Petunia, a Molly le habían encantado las paletas de cajeta.

Así que con los baúles de Dudley (que llevaban varias pesas que Bill miraba con agrado) y el de Harry, se fueron hacia la Madriguera mientras Vernon y Petunia les despedían con un:— Hasta luego Duders, hasta luego mi Little Harry! Y no olviden cambiarse los ya saben que todos los días!—

-MAMA!—

-TIA!— se quejaron Dudley y Harry sonrojados de vergüenza.

-Descuiden, así son las mamás— les dijo Charly riendo— Son expertas en dejarnos en vergüenza—

Pasaron por el gran fuego esmeralda y llegaron a la Madriguera. Donde la Sra. Molly ya los esperaba.

-Gracias! Pero pasen! Pasen! Oh, Dudley cariño! Estas mas alto cada vez que te veo!— sonrío mirando a Dudley, quien se sonrojo bastante.

Junto a ella estaban los gemelos, Ginny y Hermione quien tenia a Croakssan flotando a su lado, mirando con curiosidad a Harry y los demás aparecer por la chimenea.

-Molly cariño, Petunia te manda esto— le dijo el Sr. Arthur entregándole la cesta— Dijo que si querías más le avisaras—

Molly abrió la cesta y sonrío— Oh! Que maravilla! Me encantan estas paletas muggles!— sonrío al tomar las paletas de cajeta— ¿Saben niños?— dijo mirando a Harry y Dudley— Los dulces mágicos son deliciosos, pero la ventaja de los muggles es que no tienes que perseguirlos por el piso, entre más sencillos mejor, pero a la gente le gusta exagerar en todo— dijo sonriendo.

-Ey, Dudley, Harry ¿Les parece si jugamos quidditch antes de la cena?— dijo Ron.

-Claro, y podemos turnarnos para usar mi Saeta de Fuego— dijo Harry.

-Entonces yo también voy!— dijo Bill.

-Y yo!— dijo Charley.

-¿También puedo yo Harry?— sonrío Dudley.

-Claro! Sólo que subiré contigo, como nunca has volado, no quiero que te caigas— le dijo Harry sonriendo.

-Gracias Big H!—

-De nada Big D—

-Esto suena fabuloso Big F— dijo George.

-Así es mi querido Big G— asintió Fred.

-¿Y nosotras que haremos?— dijo Hermione molesta señalando a Ginny y a ella— ¿Mirarlos?—

-No, claro que ustedes también podrán volar— sonrío Harry.

-Yo no sólo quiero volar— dijo Hermione.

-Pues no vengas— le dijo Ron.

-RON!— le riño su madre.

-¿Qué?—

-Si ustedes van a ir a jugar cosas de niños, al menos tengan la cortesía de también jugar después algo para ellas— dijo Molly Weasley muy molestas.

-Papá!— dijeron todos los hijos Weasley buscando apoyo.

-Hagan caso a su madre niños— dijo el Sr. Arthur, mirando con gran emoción un control remoto que le habia regalado Vernon.

Todos los hijos Weasley: -.-U

-Vale¿Qué quieren hacer?— pregunto Ron con algo de fastidio.

-M, no sé ¿Qué quieres hacer tú Ginny?— sonrío Hermione.

-Ah… yo…-- Ginny miro a Harry y se sonrojo más— L-lo que tú quieras— dijo tímidamente.

-Genial, iremos a la biblioteca— dijo Ron por lo bajo.

-Escuche eso!— le dijo Hermione molesta.

-Eh, Podemos llevarlas de compras— dijo Dudley rápidamente.

-¿De compras?— dijeron las chicas emocionadas y los chicos con cara de "No manches".

-Me parece perfecto, después de que jueguen pueden llevar a las chicas al centro del pueblo, esta a unos 10 km, pero si van en el auto llegaran en unos 20 minutos— sonrío la Sra. Weasley.

-Si, nunca he visto el pueblo de aquí, será interesante, quizás vendan buenos libros— sonrío Hermione.

-¿Y podríamos dar una vuelta por los alrededores?— sonrío Ginny.

-Claro, es más, creo que Luna vive por aquí, podríamos ir a visitarla y salir a pasear— sonrío Harry.

-Ah, eso no se puede, los Lovegood salieron a los mundiales desde hace una semana… su padre es muy raro— dijo Ron.

-Ron! Eso no se dice, has de saber que Xenopulos Lovegood es un buen hombre— dijo Molly Weasley— Aun que si… algo raro…— añadió por lo bajo.

-Bueno, bueno, son las 2:17, iremos a volar y regresaremos para las 5 ¿De acuerdo? Y las llevaremos al pueblo— sonrío Bill.

-Esta bien, nosotras los esperamos— sonrío Hermione.

Y dando todo por echo, los chicos fueron a divertirse un rato, Fred y George sacaron sus Cometas, y gracias a eso Harry voló pegado de Dudley, quien no haya la hora de comprarse una propia.

Ya para las 5, dejaron su juego con mucho pesar y fueron por las chicas.

-Oye Big H… este Ford Angla esta modificado con magia ¿Cierto?— dijo Dudley mirando el interior, donde al frente iban George conduciendo, Hermione, Ginny y atrás Dudley, Harry, Fred y Ron. Y aun así, sobraba espacio para 2 personas más.

Se pusieron en marcha y al llegar al centro del pueblo, que no era tan inmenso como en Londres, compraron algunas cosas.

Hermione se pasó a una revisteria y encontró algunos libros usados que le interesaron, Ginny se compro algunos dulces y unas ligas para el cabello.

Los chicos sólo estaban curioseando, pero Dudley les compro algunos recuerdos a sus padres y Harry también lo hizo, pero añadió algunos para Remus y Sirius.

Al final fueron por unos helados y regresaron a casa, con un bote de helado de chocolate para los Señores Weasley, Bill y Charly.

Al llegar, vieron que iban a cenar en el patio se alistaron y Ron les recordó sobre el trabajo de Percy: —Sólo esperamos el anuncio de su boda con el Sr. Crouch— dijo molesto.

Todos se sentaron a la mesa, Dudley estaba con el Sr. Arthur y Percy, escuchando sobre noticias del Ministerio. Al parecer Percy estaba de mejor humor al tener a alguien que si lo escuchaba.

-No se como le hace Dudley— dijo Ron sirviéndose patatas­— Percy es un pesado cuando habla sobre su trabajo—

La cena termino con un delicioso postre y todos se fueron a dormir, apurados por la Sra. Weasley.

Al día siguiente, Harry se levanto temprano, sólo para ver a Dudley ya de pie.

-Buenos días Big D— le sonrío Harry.

-¿Eh? Ah, buenos días Big H¿Madrugando?—

-Si, esperaba ayudar a la Sra. Molly con la comida—

-Yo también ¿Vamos?— sonrío Dudley.

-Si, espera a que me cambie— dijo Harry y se vistió aprisa. Evitando pisar a Fred, Ron y George, quienes estaban dormidos en el suelo, envueltos en cobijas.

Dudley y Harry tendieron las camas y salieron (Después de juntarlas y poner a Fred, George y Ron en ellas).

Bajaron a la primera plata y notaron las luces encendidas. Molly Weasley ya estaba preparando el desayuno ó en eso estaba, ya que apenas estaba sacando las sartenes.

-Buenos días sra. Weasley— sonrieron Dudley y Harry entrando a la cocina.

-Harry, Dudley¿Qué hacen despiertos a esta hora?— dijo la Sra. Molly sorprendida.

-Vinimos a ayudarle— le dijo Harry sacando su varita— El Ministerio no notara sospechas en hechizos hogareños— dijo y blandiendo su varita hizo salir las sartenes que necesitaría así como la comida.

-Yo pondré la mesa— sonrío Dudley sacando los cubiertos.

La Sra. Molly miro eso con asombro— Vaya, son muy buenos Harry, Dudley, pero yo puedo encargarme de eso— les dijo cariñosamente.

-Descuide Sra. Weasley, yo le ayudare con el desayuno, usted asesóreme, por que ciertamente no tengo tan buen guiso como usted— le sonrío Harry, mientras Dudley retiraba una silla para que ella se sentara.

-Si, y usted dígame como poner la mesa por favor— dijo Dudley.

Molly Weasley se sonrojo alagada y tomo asiento, Harry tomo un ejemplar de la revista Corazón de Bruja y se lo paso— ¿Qué cree que estaría bien para desayunar?— le sonrío.

-Creo que empezaremos con unos panqueques ¿Les parece?— les sonrío ella.

-Excelente—

Harry preparo el inmenso desayuno, mientras le daba un te a la Sra. Weasley y uno para Dudley y él, charlaban de cosas comunes para la Sra. Molly, sus compras, sus opiniones, los vecinos, sus hijos (cierta mente quejas hacia los gemelos y sus "Sortilegios Weasley") y de más.

Harry la escuchaba sonriendo, ya extrañaba su voz. Su suegra siempre había sido alguien muy importante para él. Desde siempre.

Poco después bajo el Sr. Weasley (con su muy estrafalario vestuario), quien sonrío al encontrar a Harry y Dudley ahí con su esposa. Tomo una taza de café que le extendió Harry y charlaron un poco sobre lo que serian los mundiales.

Llego la hora de despertar a todos, y Harry y Dudley se ofrecieron. Mientras la Sra. Weasley estaba cada vez más encantada de que Harry y Dudley estuvieran ahí. Además de que fueran amigos de sus hijos. Arthur por su parte estaba encantado con ambos, y los Señores Weasley no paraban de decirles lo afortunada que era Petunia al tener a esos dos chicos.

Todos los chicos soñolientos bajaron a desayunar. Curiosamente Hermione y Ginny ya estaban listas, seguramente se habían sentido las voces en la cocina. Croakssan estaba flotando aun medio adormilado al lado de su ama, al parecer ser un gato fantasma no le había quitado el sueño.

Desayunaron, y pronto estuvieron listos para marchar hacia el traslador (no sin antes ser testigos de cómo Molly Weasley vaciaba los bolsillos de Fred y George, llenos de sus "Sortilegios Weasley").

Se despidieron cariñosamente de la Sra. Molly, para luego poner pies en marcha.

Dudley iba con Fred y George, quienes no paraban de mostrarle algunas cosas que habían logrado salvar de su madre.

Harry iba con Ron, Hermione (quien le sonreía a Croackssan que volaba de lo más emocionado) y Ginny, escuchando al Sr. Weasley hablar acerca de la copa mundial de Quidditch.

Llegaron al punto de reunión, y se encontraron los Diggory. Se saludaron y después de un rápido vistazo a la cicatriz de Harry partieron en el traslador.

Llegaron al campo y Dudley se maravillo de cada cosa que veía. Fred y George le explicaban que era cada cosa y Ron y Ginny le decían más enserio, que esos pavoreales no iban a estallar si los veía de cerca.

Saludaron de camino a Seamus y Deann. También se encontraron con Wood, quien mencionó que habia firmado para ser parte de las reservas de un equipo famoso… junto con Flint.

Harry sintió pena. No quería ni imaginarse lo que seria estar en un equipo donde estaban dos de los obsesivos más grandes del quidditch.

Después se toparon por casualidad con Luna y le saludaron.

Luego de eso, fueron a su área correspondiente y armaron su tienda. Dudley soltó un gran silbido de sorpresa, y Harry la fingió también cuando entraron.

-Lamento que se vea tan mal, es prestada— sonrío apenado el Sr. Weasley.

-Descuide señor, es genial!— dijo Dudley mirándola.

-Lo mejor que hemos visto— añadió Harry.

El Sr. Weasley sonrió y prepararon el fuego, o más bien, Dudley lo hizo, él era un experto en eso de acampar y ante la maravilla del el Sr. Arthur, el fuego estuvo listo.

Prepararon la cena, un par de salchichas y conocieron a Ludo Bagman. Harry les sugirió por lo bajo a Fred y George que no apostaran, que Bagman no cumpliría su parte. Pero los gemelos no aguantaron las ganas y apostaron, pero al menos no todo, de sus 37 galeones, 15 sickles y 3 kunuts, y la varita de pollo de hule (que Percy miro con reproche) Harry los convenció de poner al menos la mitad, les dijo que Bagman no le agradaba, cosa que Ron tomo muy enserio y les previno:— Harry es vidente o algo así, y si el dice que Bagma, por más bonachón que se vea, no le agrada, yo me lo tomaría muy enserio— les dijo mirando a Bagman con cierta precaución.

Eso hizo que los gemelos se lo pensaran un poco. Después de todo, ellos sabían como era Harry con las personas que no le agradaban. Muchos aun se acordaban de Lockhart.

-Esta bien, no apostaremos nada— dijo Fred con pesar— Pero al menos tendremos para comprar algo— sonrío.

Croakssan que estaba a un lado de Hermione maulló en cuerdo con él.

-Es raro, pero aun no me acostumbro a verlo como fantasma— dijo George mirando curioso al gato que le miraba soñoliento.

-He escuchado de animales que son tan fieles hasta la muerte, pero creo que esto esta completamente fuera de contexto— dijo Bill sonriendo.

-Pues yo creo que mi Croakssan se ve muy bonito— dijo Hermione— ¿Verdad que te vez hermoso mi Croakssan?— le decía cariñosamente a su gato, que ronroneaba complacido.

-Yo quisiera verlo, apuesto que es genial tener un gato mascota— dijo Dudley mordiendo su salchicha.

-Pues no creas, cuando perdí a mi Croakssan, por que me salvo— dijo Hermione mirando a su gato hinchar el pecho con orgullo— Me sentí muy mal, muy triste, pero al volver a verlo— Ron la interrumpió— Casi nos mata del susto!—

-Ron!— le riño Hermione molesta.

-¿Qué? Es la verdad, casi nos mata del susto— le dijo su amiga.

-Ese no es el punto, Croakssan es un héroe— le dijo ella molesta— Háblale con respeto— le dijo fulminándolo con la mirada.

-De acuerdo, de acuerdo, lo siento Croakssan. En verdad hiciste un gran acto heroico— le dijo Ron sonriendo y Croakkssan le gruño aun molesto.

Poco después, llego Barty Crouch, quien después de aceptar un te de parte de:— Gracias Whaterby— dijo Crouch y Percy se sonrojo apenado. Con la risa ligera de todos de fondo.

Llego la hora del partido y Harry le compro barias cosas a Dudley como regalo de cumpleaños, sombreros tanto de Irlanda y Bulgaria, así como figuras y póster móviles.

También les compro a Hermione, Dudley, Ron y Ginny unos binoculares mágicos.

Ron se llovió un poco, pero Harry le dijo que no importaba, que esos binoculares valían los regalos de navidad de 10 años.

Dudley compro comida para casi todos, incluyendo zumos de calabazas fríos.

Fueron a sus asientos y vieron a Winky, la elfina de Crouch. Harry miro con recelo el espacio que estaba ocupando Barty Jr, y se contuvo casi con demencia para no matarlo ahí mismo.

"Calma Harry, ya habrá tiempo" se dijo molesto y miro a Dudley.

-Big D—

-¿Eh? Ah, dime Harry ¿Quieres palomitas?—

-Gracias, pero dime ¿Recuerdas el sueño que te dije?—

Dudley se puso serio y asintió— ¿Ya vienen?— dijo mirando a las gradas.

-No tardan— le dijo Harry haciendo igual— Disfruta el partido Dudley, yo me encargare de ellos, no te preocupes— le sonrío.

Dudley asintió sonriendo y le dijo que le pasara unas palomitas a Ron.

Poco después llego Fudge con el Ministro de Bulgaria, quien saludo a Harry y después de que el Ministro de Bulgaria señalara a Harry y dijera algo en Búlgaro todos tomaron asiento. (mientras todos miraban a Croakssan flotando en la cabeza de Hermione con asombro. Harry escuchaba a los búlgaros hablar rápidamente mientras señalaban al gato fantasma)

Poco después Lucius Malfoy hizo su aparición.

Dudley lo miro y luego a Harry. Su primo asintió con seriedad y Dudley se sonrió algo incomodo al ver como Narcisa Malfoy hacia una mueca de desprecio a él y Hermione.

Harry vio como Draco le evitaba la mirada y se iba a sentar al lado de su padre. Curiosamente no hubo palabras de más. Harry lo agradeció, pero tuvo un ojo en ellos y en Barty Jr durante el partido. Mientras trataba de que Dudley no saltara al ver las velas.

El partido fue tan emocionante como Harry recordaba. Pero miraba a Barty Jr de cerca. Se tocaba seguido el bolsillo, para ver si su varita estaba aun en su bolsillo.

Winky estaba muy nerviosa y Hermione le veía muy preocupada.

Al final del partido, todos comenzaron a abandonar las gradas, Harry miro por su hombro y vio a Winky hablarle a Barty Jr por lo bajo.

Reviso su bolsillo y vio que su varita seguía donde mismo.

En la tienda, no se hablaba de otra cosa que no fuera el partido, Dudley miraba la repetición una y otra vez por sus binoculares mágicos con mucha emoción, mientras Harry estaba con él afuera, preparando la cena para todos.

Bill, Charley, Fred y George comentaban las jugadas.

Ron estaba con su padre hablando sobre Víctor Krum.

Hermione por su lado estaba con Ginny, hablando de la pobre Winky.

Harry miro sonriendo a todos "Pronto será la hora del ataque" se dijo mirando el fuego "Pronto".

Todos fueron a dormir. Ya casi una hora después, Harry escuchaba los ronquidos de Ron y sus hermanos.

Se puso de pie y salio de la tienda con su varita en mano.

Iría a la casa de los Roberts e impediría que Lucius y los demás los atacaran.

Pero apenas avanzo 2 metros fuera de la tienda, cuando escucho que lo llamaron.

-¿Harry?—

-¿Dudley?—

-¿Adonde vas?—

-¿A dónde vas tú?—

-Yo pregunte primero—

-Y yo después—

Dudley negó y sonrío divertido mientras se apresuraba a con Harry— Te sentí levantarte Harry ¿Vas a caminar¿Puedo ir contigo?—

-No Dudley, ven, vamos a la cama, es tarde—

-Pero tú ibas de salida— dijo Dudley indignado.

-Iba al baño—

-Vaya coincidencia, yo también— sonrío Dudley.

-Dudley—

-Venga Harry, sólo iré al baño, no tiene nada de malo— sonrío el chico.

-Ah, esta bien, pero rápido Big D— le dijo Harry mirando el campo tras él.

Caminaron entre las tiendas mas adelante, buscando algún apartado para sus necesidades, mientras Dudley miraba todo muy emocionado.

-Mira, ahí tienen tigres, seguro esos magos son de África—

-Dudley, dijiste que íbamos al baño—

-Aguafiestas—

-Lo que tú digas, ah, mira ahí hay unos arbustos, vamos— dijo Harry mirando hacia la cabaña de los Roberts más adelante colina arriba. No veía luces o algo sospechoso.

-¿No vas a hacer tú también?— le dijo Dudley que ya estaba en lo suyo.

-Esta bien— dijo Harry queriendo regresar a Dudley lo más rápido a la tienda.

Terminaron y Harry lo apuro— Listo, ya terminaste y ya termine yo, vamonos—

-Esta bien, pero dime¿Qué pasa?— le sonrío Dudley.

-¿A que te refieres?— dijo Harry mirando hacia los Roberts.

-Miras muy seguido hacia la casa del los dueños del terreno ¿Por que?— dijo con calma.

-Tengo un mal presentimiento Dudley… mejor apuremos el paso— le dijo Harry.

-Entiendo Harry, vamonos— dijo su primo serio y mirando tras ellos. En eso se detuvo.

-¿Qué pasa ahora Big D? Vamonos— le dijo Harry mirando a su primo.

-¿Qué es eso Big H?— dijo Dudley señalando algo en la oscuridad.

-¿Qué?— dijo Harry colocándose frente a él. Harry enfoco sus visión, estaban entre las tiendas, a la luz de las hogueras y no podía ver más aya de lo que el fuego iluminaba.

-Vi algo moverse Harry— dijo Dudley serio— Vi algo… ¡Ah, ahí!— señalo arriba y Harry miro mejor, algo se retorcía en el aire, donde la sombra de la "cosa" contrastaba con el azul oscuro de la noche. Y se estaba acercando.

Harry sintió un frío enorme, se giro a Dudley para decirle que corriera pero una ráfaga roja le dio de lleno en el pecho.

-HARRY!— grito alguien. "Dudley" pensó Harry cuando callo al suelo de lleno.

-Dudley… ug, cof, Dudley— Harry escupió la tierra que habia tragado y se giro de inmediato.

-Harry! HARRY!— gritaba Dudley corriendo hacia él. Harry se sintió aliviado de verlo, pero en un segundo después ya no vio a Dudley. No estaba.

"¿Dudley?" pensó Harry confundido.

-AAAAAAAAAAAHHH!!!—

-DUDLEY!!— grito Harry y miro hacia el cielo. Ahí estaba Dudley retorciéndose mientras gritaba de dolor.

Harry saco su varita y vio como varias ráfagas de luz eran lanzadas contra las tienda, el fuego surgió de inmediato y la gente comenzó a salir asustada de sus tiendas.

Harry se puso de pie de un salto, pero otra ráfaga le dio de lleno y lo tumbo al suelo con una gran cortada en el brazo.

-UG! Maldición!— gimió al ver su brazo izquierdo empezar a sangrar, lo curo rápidamente y se giro tras él.

Harry vio a las figuras de Mortífagos ser iluminados por el fuego, en cuanto los vieron, la gente comenzó a gritar despavorida y aterrada.

Tuvo que levantarse de golpe para evitar que entre varios lo pisotearán en su huida.

-AAAAAAH!! HARRYY!! HARRY!!!—

-DUDLEY!— grito Harry mirando como su primo se retorcía junto con los Roberts en el aire.

Mientras, lo mortífagos reían a escasos 4 metros de él, mirando a sus presas y a Harry con enferma alegría. Se oían gritos y cosas rompiéndose a su alrededor.

El olor a quemado llenaba los pulmones junto con el olor a sangre que Harry despedía. Un sabor metálico se apodero de su boca. Harry estaba apretando tanto los dientes que se habia mordido de tanto odio.

Los oídos le zumbaban. Nada importaba. Sólo su sed de odio.

De muerte.

De venganza.

De castigo.

Un instinto acecino se apodero de Harry, tomo con fuerza su varita y sólo pensó en una cosa: "Acabalos".

-MALDITOS!!— grito furioso y saco un látigo de luz blanca de su barita.

Los mortífagos no se esperaron eso y Harry derribo a una de las figuras altas, el cual grito al sentir el látigo enredándosele en el brazo. Como si fuera un muñeco de trapo, Harry lo asió con tal fuerza y lo arrojo contra un árbol.

Los mortífagos le apuntaron con sus varitas y varias maldiciones salieron de ellas.

Harry utilizo su escudo y luego creo una niebla espesa.

-MALDITO POTTER!— grito la voz de Lucius, inconfundible para Harry.

Un gran destello azul eléctrico surgió de la neblina y todos los mortífagos salieron disparados a 3 metros, cayendo al suelo con un golpe seco.

Harry detuvo a tiempo la caída de su primo y de los Roberts. Los hizo levitar con cuidado al suelo.

-ESCUDO!— grito Harry cuando un nuevo hechizo fue lanzado hacia ellos, uno de los Mortífagos ya estaba de pie e iba hacia ellos.

-Auxilio! Auxilio!— gritaban los Robert aterrados.

-Por favor cálmense! Todo estará bien! Escudo! Experlarmus!— grito Harry lanzando al mortífago de nuevo al piso.

-Ha…harry…- dijo Dudley boca arriba, mientras jadeaba por aire, como si se hubiese estado ahogando.

-Todo esta bien Big D, todo esta bien— le decía Harry mirándolo de reojo, mientras invocaba de nuevo su escudo. 2 mortífagos más estaban de pie e iban hacia ellos.

-Lo… lo, ug, ciento Harry…- le dijo Dudley apenas, mientras miraba la espalda de su primo, así como cientos de ráfagas luminosas.

-¿Qué dices Big D? No digas tonterías estarás bien— le dijo Harry y miro a los Roberts que estaban abrazados unos contra otros muy asustados— Por favor no se mueva señor, todo estará bien, ya viene más ayuda— les decía Harry, mirando con preocupación a Dudley, que era el único que no se movía del suelo.

"¿Esta herido?" se preguntaba mientras evadía los ataques de los mortífagos.

-T…te,gh, tenias razón— le sonrío Dudley cada vez más pálido.

-Dudley, basta descansa yo me encargo— le interrumpió Harry mientras veía a los mortífagos ponerse en formación para atacar al mismo tiempo.

-Me gusto… a ver venido contigo Harry…-

-¿Qué? No, Big D ¿Qué dices? "Que es eso? Oh, Dios es sangre!"– Harry comenzó a ver preocupado a su primo, acababa de notar que Dudley tenía una herida en un costado y estaba sangrando. Miraba a Dudley y luego a los mortífagos que se empezaban a acercar con paso decidido. Los Roberts ya no estaban, habían huido hacia las tiendas de campaña segundos entes.

-Maldito… Potter— gimió uno de los mortífagos furioso, alzando su varita.

"Dudley esta herido y no puedo ayudarlo, si nadie viene pronto va a morir!"

-Vamos a acabar contigo de una vez— dijo Lucius Malfoy furioso.

-Ug… Harry…- gimió Dudley.

"¿Qué hago¿Qué hago?"

-Todos acaben con Potter!—

-… harry… no…no te veo…-

-MADICIÓN!— grito Harry y dirigió su varita a la tierra— REDUCTO!— la ráfaga del hechizo dio de lleno al suelo, una gran nube de tierra se alzo y cayo sobre los mortífagos. Harry se giro evitando varias ráfagas de hechizos con su escudo,. Tomo a Dudley y lo incorporo.

-Venga Dudley— le dijo serio, mientras trataba de curar su herida.

-…ha…rry…-

-Basta Big D todo estará bien— le dijo Harry y miro a los mortífagos, algunos iban hacia ellos mientras se quitaban la tierra de la cara.

Harry dejo de curar a Dudley y les apunto con la varita— REPULSO! REPULSO!— grito y dos de los mortífagos se alejaron de ellos casi 5 metros. Pero los demás ya estaban listos para ir contra ellos.

-HARRY! DUDLEY!—

-¿Bill?— sonrío Harry al ver como entre las llamas aparecían varias figuras conocidas.

-Malditos mortífagos! EXPELRMUS!— grito Charly seguido de varios miembros del Ministerio.

En un segundo cientos de ráfagas de hechizos comenzaron a volar por el aire, Harry seguía con Dudley.

-HARRY! DUDLEY! Aquí están gracias a Dios!— dijo el Sr. Weasley corriendo hacia ellos.

-Señor! Dudley esta herido! Aun no termino de curarlo por favor no lo mueva!— le advirtió Harry de inmediato.

-Esta bien! Yo les cubro!— dijo Arthur Weasley poniéndose al frente de ellos y gritando Escudo cada vez repelía un hechizo o maldición.

Harry curo a Dudley de inmediato. Ya sin la presión de cuidarse las espaldas, la herida de su primo era fácil.

-¿Están bien?— dijo alguien poniéndose frente a Harry, quien al verlo lo reconoció de inmediato, era Kingsley Shacklebolt.

-¿Están bien?- pregunto Kingsley de nuevo.

-¿Eh? Ah, si, mi primo ya esta bien, pero—Harry no termino su frase, ya que en ese mismo momento la gran marca tenebrosa apareció en el cielo.

Un segundo después, los mortífagos se fueron. Todos los miembros del ministerio ahí presentes, así como los magos civiles, se quedaron atónitos mirando el cielo.

Gritos, expresiones de terror y más confusión se apodero de todos.

-Bill, Charly! Quédense con Harry y Dudley!— dijo el Sr. Weasley y desapareció.

-Esto no es bueno, nada bueno— dijo Kingsley, e iba a desaparecer hasta que alguien le jalo por la túnica. Era Harry.

-Señor, logre derribar a uno, esta en el árbol de allá— dijo Harry señalando a unos de los mortífagos, que con su látigo habia estampado contra un árbol cercano.

Kingsley sonrío por un momento— Bendito seas chico— dijo y se encamino a él, seguido de varios aurores más.

-Harry¿Cómo están?— pregunto Bill tras él.

-¿Y Dudley?— pregunto Charly arrodillándose al lado del nombrado— Ah, esta inconsciente pero bien— sonrío al verlo completo.

-Harry¿Qué hacían aquí?— le pregunto Bill serio.

-Fuimos al baño y nos atacaron— le dijo Harry frotándose la cabeza— Todo paso muy rápido, un hechizo me golpeo y luego ellos tenían a Dudley y le estaban torturando…… y los Roberts…… Dios…—

-Basta Harry, no digas más, ha sido una noche terrible, esos malditos mortífagos— dijo Bill furioso, mirando el fuego que se expandía.

-Pero ambos están bien, y eso es lo que importa Bill— le dijo Charly mirando a Dudley.

-Es verdad ¿Sabes Harry? Peleaste muy bien, atrapamos a uno de ellos y con eso caerán los demás. Fuiste muy valiente Harry— le dijo Bill, sonriéndole mientras le palmeaba la espalda.

-No Bill… no hubo ningún valiente esta noche… Dudley casi muere, los Roberts fueron atacados… quien sabe cuantos heridos hay… y esa maldita marca— dijo Harry mirando con odio la carabera con la serpiente en el cielo.

-Calma Harry, seguro papá y los del ministerio lograran encontrar a quien la invoco— le dijo Charly levantando a Dudley— Bill, ayúdame— le pidió a su hermano y entre los dos cargaron a Dudley.

Harry miro a su alrededor: el fuego se expandía, pero varios aurores ya se estaban encargando de apagarlo (pero el caos no se expandió mucho, sólo unos 15 metros del campo, en comparación de la primera vez en que todo el terreno de casi 50 metros fue arrasado), después miro a Kingsley, estaban atando al mortífago que habia detenido y entre varios aurores lo tomaron y desaparecieron.

Kingsley se quedo y miro a Harry sonriendo.

-Muchacho, creo que eres el héroe del día, uno de los aurores me dijo que cuando venía hacia acá, te vio peleando a ti sólo contra todos esos mortífagos—

Harry se sonrojo un poco pero no se mostró feliz— Los siento señor, pero yo no hice mucho, sólo los entretuve, si Bill, Charly y el Sr. Weasley junto con los demás aurores no hubiesen llegado… mi primo ya estaría muerto…— le dijo Harry con pesar en su voz.

Kingsley sonrío con calma— Eres un buen chico ¿Cómo te llamas?—

-Ah… Harry… Potter—dijo mirando a Bill y Charly nervioso.

-¿Harry Potter?— dijo Kingsley sorprendido.

-Si, um, disculpe, pero será mejor que se reorganicen, todos seguramente están asustados y me pareció ver a Rita Skeeter por aquí— le dijo Harry.

-¿Rita Skeeter? Dios mío! Esa mujer es el mal en persona! Un placer verte Potter, Bill, Charly, saludenme a su padre cuando lo vean— les sonrío y desapareció.

-Kingsley si que tendrá trabajo con esa loca de Skeeter merodeando por aquí— dijo Bill de mal humor.

-Tal vez, pero llevemos a los chicos a la tienda, quisiera revisarlos— dijo Charly y tomo a Harry del hombro— No nos separemos, podrían haber más mortífagos—

Harry no dijo más y los siguió, mirando a Dudley en todo momento, por si despertaba.

Llegaron a la tienda y Bill recostó a Dudley.

-Harry, ven, quiero revisarte— le dijo Charly señalándole una silla de la mesa para que se sentara.

-Pero estoy bien— le dijo Harry.

-No por la sangre que traes en la espalda— le repuso el mayor de los Weasley.

Harry se toco la espalda y sintió un punzada de dolor. Al ver su mano de nuevo vio que tenía sangre.

-Ah, seguramente fue cuando cubría a Dudley— dijo más para él que para los demás— Ni cuenta me di—

-Es normal Harry— le dijo Charly sentándolo en la silla y arqueándolo para quitarle la camisa y la playera— Fue una situación fuerte y tienes mucha adrenalina suelta, pero en un rato más el dolor se hará muy palpable, créeme… Vaya, tienes muchas cicatrices— le dijo entre sorprendido y consternado, mientras revisaba la herida que parecía un corte liso con las orillas quemadas, que relucía macabramente entra varias cicatrices que le cruzaban a Harry de lado a lado.

-No son nada— dijo Harry nervioso— Fueron accidentes de niño, cuando aun no sabia usar mi magia… mi tía aun tiene pesadillas con eso— dijo sin darle importancia. "Tendré que inventarme algo mejor, por que no creo que suene bien decirles que son marcas de mis encuentros como auror" se dijo.

-¿Enserio? Pues vaya que fue un gran accidente… tienes muchos cortes— le dijo Charly sonriendo— Más que accidentes, yo diría que has estado… no sé… ¿Practicando algo peligroso?— le sonrío con autosuficiencia.

-Algo así— dijo Harry sonrojándose al verse descubierto "sólo finge Harry, sígueles el cuento".

-Si, ya decía yo- sonrío Charly.

-Fue por una maldición… no cicatrizara muy bien. Creo que te quedara una marca muy profunda— dijo Bill, quien se habia acercado a verlo— Lo siento— añadio con pesar.

-Oh, no importa. Estoy bien, lo bueno es que nadie más resulto muy lastimado— sonrío Harry— AU! Duele! Duele!— chillo al sentir un trapo húmedo en su espalda.

-Es agua, perdón, pero es todo lo que hay aquí— se disculpo Charly.

-Au, esta bien— sonrío Harry, con una cara muy incomoda.

Poco después llegaron Fred, George y Ginny, la cual soltó un ligero grito al ver a Harry con un trapo manchado con sangre en la espalda.

Bill les contó lo que habia pasado y Harry se sorprendió de que los Gemelos no decidieran hacer alguna broma de eso.

-¿Cómo esta Dudley?— pregunto Fred, mirando en dirección del chico, que dormía en una de las camas.

-Esta bien Harry lo curo, pero esta muy pálido, creo que perdió mucha sangre— dijo Bill serio.

-Fue mi culpa, tarde en sanarlo…- dijo Harry mirando a su primo.

-No digas eso Harry! No fue tu culpa— le dijo Ginny con los ojos brillosos.

Harry le sonrío con ternura— Gracias Ginny— ella sonrío tímidamente y se sonrojo, sólo para empezar a jugar con sus dedos de forma nerviosa.

-Ginny tiene razón Harry, la culpa ha sido de esos malditos mortífagos— dijo Bill molesto y abrió la boca para continuar, pero el Sr. Weasley entro a la tienda junto con Ron y Hermione.

-Papá! Ron! Hermione!— sonrieron Charly, Bill, Fred, George y Ginny al verlos. Harry no lo hizo, miraba serio la expresión de preocupación de los 3.

-¿Qué paso?— pregunto Harry mirándolos.

-Arthur! Espera maldita sea! Tu hijo debe aclarar ciertas cosas!— Harry miro que de inmediato que Amos Diggory, el padre de Cedric, entraba a la tienda, seguido de Barty Crouch, una bruja de bata larga y varios magos más.

Harry noto a Winky, que seguía a su amo temblando.

-¿Qué rayos pasa aquí?— dijo Harry poniéndose de pie de un salto, con un mal humor naciendo en él. Ya sabia lo que pasaba.

-¿Harry¿Qué haces desnudo del torso? Cúbrete!— le dijo Hermione nerviosa, mirando a todos lo miembros del Ministerio.

-Nada, solo—Harry no termino la frase, el trapo húmedo que tenia pegado a la espalda se cayo al suelo, mostrando a todos que estaba lleno de sangre.

-Estas herido!— chillo Hermione corriendo a él. Ron y su padre la siguieron.

-¿Estas bien? Cielos es una herida muy profunda! Necesitamos un sanador ahora!— dijo Arthur Weasley preocupado.

-Nada de eso Arthur! Necesitamos zanjar esto ahora! Quiero interrogar a tu hijo!— dijo Amos con voz enérgica.

-Mi hijo no lo hizo! El no convoco la marca tenebrosa!— le dijo el Sr. Weasley furioso, poniendo a Ron tras él, para protegerlo.

-¿QUE?— gritaron todos los hermanos Weasley indignados por tal acusación.

-Guarden silencio! Esto es una investigación importante! Convocar la marca tenebrosa no es un juego!— les dijo Amos muy alterado.

Harry le miro con molestia y hablo con voz firme— Y supongo que usted sabe muy bien que los Weasley son una familia de magos tenebrosos ¿No? Me imagino que todos saben que los Weasley no son de fiar y estaban de lado de Voldemort ¿Verdad?— dijo y todos chillaron de terror—¡Por que de no ser así no me imagino como es que un miembro del Ministerio llego a la conclusión de que un chico de 15 años pudo convocarla!—

-Su varita convoco el hechizo!— repuso Amos indignado.

-Si un mortífago quisiera invocar la marca tenebrosa no seria tan tonto como para hacerlo con la suya!— le dijo Harry furioso— Eso seria lo más lógico! Pero veo que se quebró la cabeza pensando que sería un chico el que convoco la marca! Seguro revisaron todos los alrededores y buscaron a cualquier testigo cercano ¿No?!—

-De hecho sí!— le dijo Amos Diggory rojo de furia— Encontramos a esta elfina!— señalo a Winky, quien tembló más.

-¿Y ahora me dirá que la elfina la convoco, no? Aun que tuviera la varita solo los mortífagos fieles a Voldemort (Todos hicieron una mueca de dolor) conocían el hechizo!— le dijo Harry y todos percibieron que ese era un muy buen punto, ya que de repente se mostraron avergonzados— Amenos que me diga que quizás un auror haya convocado la marca, digo, después de todo ¿Qué no fueron los aurores los encargados de interrogarlos? Seguramente escucharon el hechizo que convoca la marca tenebrosa— dijo Harry molesto.

-Eso es una tontería! Ningún auror haría lago semejante!— dijo Crouch furioso— Es ridículo!—

-No tanto como señalar a mi amigo como el culpable de todo!— le dijo Harry indignado— De los mortífagos que atacaron el campamento uno fue detenido¿Por qué no le han interrogado a él? Amenos que me venga a decir que yo me reúno con magos tenebroso!— les dijo Harry y se levanto el mechón de cabello que le cubría la cicatriz. De inmediato todos los del Ministerio (salvo Crouch y Diggory) lo miraron con asombro, incluso algunos silbaron en señal de admiración.

-¿Potter¿Harry Potter?— mascullaron algunos.

-Ron Weasley, así como su familia, son los de los mejores magos de toda Inglaterra!— añadió, y si se hubiese girado, Harry abría visto a todos los Weasley sonrojarse— Y si tienen dudas, yo responderé por ellos. Les confiaría mi vida sin duda alguna— aclaro con voz enérgica.

Amos Diggory se quedo mudo, con una tonta expresión de no saber que decir.

Barty Crouch miraba a Harry con el rostro tenso.

La maga de bata larga se aclaro la voz y hablo— Bueno, creo que eso deja todo claro. Iremos al Ministerio a interrogar al mortífago responsable de los ataques. Sin duda tendrá algo que contar de esto— dijo y miro a Harry sonriendo— Mandaremos un sanador de inmediato… y por cierto… ¿Medirías un autógrafo para mi hijo?— sonrío apenada.

-¿Eh?— dijo Harry sorprendido y no el único. Todos miraban a la bruja de la bata extrañados— Em, digo, claro… creo— dijo mirando al Sr. Weasley, que le sonreía abiertamente.

La maga saco un pergamino— ¿Podría ser: Para mi querida aurora favorita Meredth Waterlick, de parte de Harry Potter?— sonrío.

-S-si, claro… espere ¿Qué no era para su hijo?— dijo Harry apenado, mientras Fred y George reían por lo bajo.

-Vaya! Gracias Potter— le sonrío la bruja— Bueno, bueno— dijo seria enrollando su autógrafo— Es hora de irnos, tenemos mucho que hacer. El sanador llegara dentro de poco, buenas noches— sonrío y salio de la tienda, seguida de los demás miembros del Ministerio.

-Harry, Harry¿Nos das das tu autografo?— le sonrío Fred con aire soñador.

-Por favor! No nos digas que no! Eres mi ilusión!— le dijo George poniéndose a su lado.

-Hasta tenemos tu nombre tatuado en la piel!- dijo Fred.

-Pero es un lugar privado, ya sabes— le dijo George guiñándole un ojo.

-Ya déjenlo en paz ustedes dos— les dijo Bill riendo divertido— Harry, siéntate de nuevo, estas empezando a sangrar otra vez—

Harry estaba tan rojo de la vergüenza que no dijo más y se sentó.

-Harry, eso fue muy valiente de tu parte— le dijo Ginny sonriéndole con las manos en el pecho.

-Si, Harry, gracias— le dijo Ron avergonzado— El Sr. Diggory ya quería mandarme a Azkaban—

-El que debería ir a Azkaban es él¿Viste como interrogo a la pobre de Winky? Estaba temblando! Y luego Crouch viene y le dice que le va a dar la prenda, es un maldito, ambos lo son!— dijo Hermione furiosa.

-Están asustados, eso es todo… ver la marca tenebrosa de nuevo, después de tantos años, es horrible para todos— dijo el Sr. Weasley sonriendo con cansancio mientras le acariciaba con cariño la cabeza a Ron.

-Pero ¿Por que? Es sólo una marca, es decir, no entiendo por que se pusieron tan locos— le dijo Ron confundido.

El Sr. Weasley suspiro— Son muy jóvenes para entenderlo, vayan a dormir, nos iremos después de que llegue el sanador, vayan a dormir— les sonrío.

-Esta bien— dijo Ron sin más, pero en eso noto a Dudley— ¿Ya esta dormido Dudley?— dijo y miro a Harry, que se habia inclinado en la silla, mientras Charly le ponía otro trapo húmedo en la espalda— Eso me recuerda, Harry ¿Dónde estaban? Papá nos despertó para que nos fuéramos y Dudley y tú no estaban—

-Ron, basta, ha sido una noche difícil para Harry y Dudley, todos a dormir. Ahora— dijo el Sr. Arthur serio.

-Se ve pálido ¿Qué paso?— pregunto Hermione a los gemelos.

-Yo les explico, pero vayan a dormir— les dijo Bill serio.

Harry los miro de reojo desde su incomoda poción y vio como Bill les explicaba a sus amigos lo que habia pasado. Hermione y Ron se tensaron y miraron a Dudley y seguramente quizás también a él, pero Harry no los siguió mirando, ya que el Sr. Arthur lo toco en el hombro para que le prestara atención.

-Una noche difícil ¿Cierto?— le sonrío con calma, mientras tomaba una silla y se sentaba a su lado.

-Algo así— le dijo Harry sonriendo con calma, mientras Charly mojaba el trapo de nuevo para quitarle la sensación de ardor que empezaba llegarle. Al parecer su adrenalina habia disminuido y el dolor comenzaba a salir a flote.

-Hace unos momentos Harry, fuiste muy valiente— le dijo el Sr. Weasley sonriendo— Tus padres hubiesen estado orgullosos de ti, yo lo estoy y Molly también cuando se entere. Estoy seguro que le agradara verte en cuanto regresemos— le dijo acariciándole el cabello con cariño.

-Gracias— le dijo Harry sonrojándose— Pero no ha sido la gran cosa… sólo dije la verdad y lo que era correcto— dijo con calma, pero su escasa sonrisa desapareció al mirar a Dudley de reojo— Casi muere por mi culpa, si ustedes no hubiesen llegado a tiempo… no que habría pasado con nosotros— dijo mirando el suelo.

-Harry, calma, no fue tu culpa, descansa un poco, acuéstate en la cama, el sanador no tarda— le animo el Sr. Weasley, y en eso vieron a Percy entrar.

-Pero es todo un lió allá afuera!— dijo en voz alta, haciendo que todos lo miraran— Toda la gente esta como loca, los del Ministerio ya tomaron el control y los están regresando de poco en poco, supe que atraparon a uno de los mortífagos que atacaron, espero que suelte algo. Estoy agotado y el--¿Me perdí de algo?— dijo Percy callándose de golpe al ver a Charly colocando un trapo húmedo en la espalda a Harry— Vaya¿Estas bien Harry¿Y Dudley?— dijo preocupado.

-Yo te cuento Percy, deja descansar a Harry— le dijo Bill.

Poco después llego un sanador, reviso a Harry y comenzó a curarlo.

Habia un silencio muy pesado. Nadie decía nada, mientras Charly preparaba té para su padre, Bill y Pecy.

Los gemelos, Ginny, Hermione y Ron estaban acostados en las camas, tratando de descansar.

El sanador termino con Harry y fue a revisar a Dudley.

Después el sanador se fue y despertaron a Dudley. Se veía algo desorientado así que entre Bill y Charly lo cargaron.

Recogieron la tienda con un hechizo y fueron hacia los trasladores. Nadie comento nada, solo querían irse de ahí lo más rápido posible.

A diferencia de la ultima vez, donde Harry recordaba que todos luchaban y gritaban por irse, el Ministerio estaba en total control de la situación. Habia 7 filas, donde la gente iba desapareciendo sin armar alboroto.

Algunas personas recogían sus tiendas aprisa, pero sin tanto pánico. "Vaya, al menos hay más orden ahora" se dijo Harry mirando a Barty Crouch y Ludo Bagman hablar con la prensa. Rita Skeeter incluida.

Harry miro de nuevo al cielo. La marca tenebrosa seguía ahí, sonriendo fríamente con su quijada abierta, por donde la serpiente se enroscaba.

Solo esperaron unos minutos y pudieron tomar el traslador a casa.

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-¿Quieres otra salchicha Dudley cariño¿Qué tal tú Harry cielo?— decía la Sra. Molly llenándoles los paltos con comida sin que ellos le respondieran— Siguen muy pálidos, eso no me gusta nada, les haré un batido de vitaminas, eso les hará bien— dijo y salio presurosa a la cocina.

Desde que habia regresado, la Sra. Weasley estaba mas nerviosa, habia llorado en cuanto los vio y casi ahogo a sus gemelos en un gran abrazo lleno de arrepentimiento por lo que les habia dicho.

Aun que después de que se entero sobre como Harry y Dudley fueron atacados, sus nervios se fueron al piso e insistió en revisarlos ella misma. Luego de eso corrió y empezó a preparar el desayuno apuradamente.

-Creo que mamá esta tratando de matarlos con comida— río Fred.

-Silencio Fred— le dijo su padre muy molesto mientras leía el periódico de la mañana— Tú madre esta muy preocupada, pensó que habíamos muerto cuando anunciaron en la radio lo de la marca tenebrosa—

-Lo siento— dijo Fred apenado. Él también recordaba como su madre se habia alterado y los habia abrazado a George y él.

-Lo que no se es como le diré esto a Vernon… Petunia se va a morir— dijo el Sr. Arthur muy preocupado.

Dudley y Harry se miraron— Eh, señor Arthur… yo se que no fue su culpa, nadie sabia que eso pasaría ¿Por qué mejor no lo guardamos como un secreto?— sonrío Dudley.

-No Dudley, tus padres merecen saber lo que paso, ocultarles esto seria terrible para ellos— le dijo el Sr. Weasley serio.

-Pero… pero si se enteran ya no podríamos venir a verlos… quizás hasta mamá vendría por nosotros— dijo Dudley— Además estoy bien y Harry también— sonrío.

-Es verdad— asintió Harry.

-Eso no cambia nada Dudley querido, tomen, un baso para cada uno— dijo la Sra. Molly llegando con 10 vasos de licuados, de un color rosa.

-¿Nosotros también lo tomaremos?— dijo Bill extrañado.

-Pero claro que si! Todo ese susto seguramente les a calado hondo!— le riño su madre.

-No me gustan las fresas— dijo George con desgana— Pero lo tomare enseguida! Seguro esta delicioso!— añadió al ver como lo miraba su madre.

-Bueno, parece que todo va bien en le Ministerio, Fudge anuncio que ya tienen a uno de los atacantes… oh, vaya…- dijo el Sr. Weasley y miro nervioso a Harry y cerrando su periódico con disimulo. Harry noto eso y le iba a preguntar que pasaba cuando el Sr. Arthur se puso de pie.

-Bueno, bueno… iré a ver a Vernon y Petunia, Molly, ya regreso— dijo algo nervioso y desapareció por la chimenea.

-Oh, cielos¿Qué le diré a Petunia? Tanto que insistimos en que ustedes vinieran, ella se veía un poco insegura y todo, y, oh cielos, oh cielos…- murmuraba la Sra. Weasley mientras regresaba a la cocina.

-Espero que tú mamá no se vaya a molestar mucho Dudley— dijo Fred preocupado.

-Es verdad que nadie se lo esperaba, pero cielos… Si esto le pasara a mis hijos, preferiría yo estaría muy asustada— dijo Hermione.

-Quien sabe…- dijo Dudley encogiéndose de hombros.

Casi 30 minutos de pues, el fuego esmeralda de la chimenea se encendió y de ella surgieron 3 figuras.

-Dudley! Harry!— dijo Petunia mirando a su alrededor.

-Aquí estamos mamá!— dijo dudley, que junto con los demás entraban desde el patio, al escuchar a Petunia.

-Mis niños! Mis niños!— sollozo y corrió a abrazarlos. Tomo a Harry y Dudley tan desprevenidos, que cuando se agarro de su cuello las cabezas de ambos chocaron.

-Pensé lo peor! Pensé, pensé que ya no los vería!— rompió a llorar Petunia, mientras temblaba.

-¿Qué sucede?— pregunto la sra. Weasley saliendo de la cocina y se sorprendió a de ver al ver una escena muy complicada. Su esposo y Vernon estaban frente a la chimenea, el primero sonriendo nervioso mientras jugaba con su sombrero de punta y el segundo con un brazo en los bolsillos mientras que con el otro se fumaba una pipa sonriendo con calma, mientras veían a una delgada mujer colgada literalmente de dos chicos que se sobaban la frente. Los demás a su alrededor (es decir, Ron, Hermione, Ginny, Fred, George, Bill y Charley. Percy estaba ya en el trabajo.) estaban nerviosos, al parecer esperaban que la bomba estallara.

-Hermione¿Dónde esta Hermione?— grito Petunia preocupada soltando a sus chicos de golpe.

-A-aquí…- dijo ella tímidamente. Petunia al verla se fue contra ella. Ron chillo asustado al igual que todos los demás.

-Mi niña¿Estas bien¿No te hicieron daño esos malditos?— le grito mientras la abrazaba.

-Ug, n-no— dijo Hermione sorprendida y algo apenas. Petunia casi la dejaba sin aire por el repentino abrazo.

-Oh, mi Dios! Oh mi Dios! Pensé que estarían todos heridos! Todos ustedes!— gritaba Petunia mirando a todos los hermanos Weasley presentes— Esos malditos mortífagos! Deberían matarlos a todos! A todos esos desgraciados!— gritaba desconsolada.

Harry pensó que era mejor intervenir.

-Tía, ven, todos estamos bien, siéntate— le dijo Harry con calma, tomándola de los hombros y dirigiéndola a uno de los sillones.

-Oh, Harry… mi Harry… pensé que, cuando Arthur… yo, Oh…- sollozaba temblando, sin encontrar palabras para lo que sentía. Harry sentó a Petunia y Dudley salio corriendo a la cocina a preparar un te.

-Bill, ayuda a Dudley— dijo la Sra. Molly quitándose el mandil y apresurándose a Petunia.

-Oh, Harry… pensé……- Petunia seguía temblando, mientras grandes lagrimas salían de sus ojos.

-Todos estamos bien tía— le sonrío Harry con cariño, mientras tomaba una de sus manos temblorosas.

-Petunia, calma linda, todo esta bien— le dijo la Sra. Weasley con calma, sentándose a su lado.

-Oh, Molly… lo siento tanto, no, no he querido ponerme a si— le dijo casi con calma, pero de inmediato el labio inferior le tembló y empezó a llorar de nuevo— Pero, pero es que todo esto… oh, no… no de nuevo- gimió cubriéndose con su mano libre el rostro.

-¿De nuevo?— pregunto Ron extrañado, mientras él, sus hermanos y Hermione se sentían algo incómodos, como si estorbaran ahí.

-…snif… co-como cuando Lily murió…— respondió Petunia y en la sala se hizo un silencio sepulcral.

Y todos fulminaron a Ron con la mirada.

-Perdón— dijo rojo como tomate.

-Aquí esta el té!— dijo Dudley saliendo de la cocina rápidamente hasta su madre, para darle la taza.

-Gracias Ducley cariño— le sonrío las Sra. Molly con ternura— Vamos Petunia, tómalo, te hará bien—

-G-gracias Molly… snif, oh, y no te preocupes, ni Vernon ni yo les culpamos de esto, era impredecible…- todo de su te y suspiro— Además, tus hijos también estaban ahí, además de Hermione, todos estaban en peligro— le sonrío a la Sra. Molly con cariño— Gracias por cuidar tan bien a mis pequeños Molly y tú también Arthur, seguro pasaron por un susto enorme—

-Oh, ni te lo imaginas— suspiro al Sra. Weasley con los ojos ya empezando a lagrimear— E-estaba tan preocupada, no tenia noticias de ellos, y con esa marca tenebrosa y lo que decían en la radio… oh, sólo pensaba en mis hijos y en Arthur— decía con voz apagada mientras se secaba las lagrimas— Y luego pensé ¿Estarán vivos¿Qué le diré a Vernon y Petunia si algo les pasa a sus niños? Estuve temblando todo el tiempo—

Después de eso, Petunia abrazo a Molly y esta a la primera. Y juntas comenzaron a llorar desconsoladas.

Todos: O.oU

-Em… lamento todo esto Vernon— dijo el Sr. Arthur nervioso.

-No, descuida Arthur— le dijo Vernon sonriendo con calma—Es como en la Segunda Guerra Mundial— dijo serio.

-¿La que?— dijo el Sr. Weasley sin entender. Vernon sonrío— Me refiero a una gran guerra que tuvimos, entre nosotros los no mágicos— dijo con melancolía— Mi abuelo peleo en ella… mi padre me comento varias historias de eso… Los Nazi estuvieron cazando a varios de los no partidistas y que no fueran alemanes… eran días terribles— dijo mirando hacia la chimenea— Teníamos una vecina que era judía, estaba casada y tenía 5 hijos… no recuerdo mucho de eso, era muy joven entonces— sonrío con pesar— No encontraron mucho de ellos… mi abuelo solía tener pesadillas de ellos… cuando los encontraron sus cuerpos estaban— Vernon cayo de golpe. No se habia percatado, pero todos le estaban prestando a tención y tenían un semblante muy pálido. Especialmente Petunia y Molly.

-Vernon! No digas eso en frente de los niños!— le chillo casi histérica Petunia.

Vernon se sonrojo — Em, si, lo siento querida— sonrío apenas, pero después se aclaro la garganta— Ejem, pero bueno, el punto es que todos están buenos y sanos. Así que no hay de que preocuparse— añadió quitándole importancia al asunto.

Después de eso Petunia y Vernon se quedaron a desayunar, pasaron el día con los Weasley y vieron como se jugaba eso del Quidditch, que vernon tenía tanta curiosidad de ver.

-Vaya ¿Y no se caen de las escobas?— pregunto al Sr. Weasley, mientras veía a Fred mandar un pase a George.

-Depende— dijo pensativo— A veces los tumban—

Ya en la noche, Vernon y Petunia se despidieron y para suerte de Dudley y Harry les dejaron quedarse sin problemas.

Esa noche Ron encontró la horrible túnica que le habían comprado.

-¿Qué es esto?— dijo Ron pasmado, mirando la prenda, que estaba doblada sobre su cama, con asco.

La Sra. Molly sonrío y miro divertida a Harry— Vamos, vamos, mírala bien, es tu túnica para el colegio— dijo emocionada.

-¿Qué?— dijo pasmado y to0mo la prenda rápidamente, pero al hacerlo otra prenda cayo en la cama— ¿Eh, que es eso?— dijo extrañado y miro que era una túnica de gala de color verde botella. Y era nueva.

-Wow!— dijo sonriendo muy sorprendido— ¿Es mía?— dijo mirando a su madre con una gran sonrisa.

-Si, un regalo de Petunia— sonrío muy contenta— Le dije que no se molestara, pero insistió mucho—

-Pues que bueno que lo hizo! Al fin tengo algo nuevo!— dijo Ron emocionado.

-Sra. Molly! Sra. Molly¿Qué es esto?— dijo Hermione entrando por la puerta, cargando un caja, con Criakssan flotando a su lado muy curioso.

-Oh, eso, lo compro Petunia para ti querida, dijo que seguro te gustaría— sonrío muy divertida la Sra. Weasley.

Hermione se sonrojo violentamente y abrió la caja— Voy a escribirle para darle las gracias!— dijo apresuradamente y salio de ahí.

-¿Qué tenía su caja?— pregunto Ron extrañado a su madre.

-Cosas de chicas, así que no digas más y metan sus cosas en los baúles, no quiero ir a la carrera— dijo y salio por la puerta.

-Mujeres— dijo Ron ceñudo y regreso su murada a su nueva túnica de gala.

Harry sonrío divertido y no dijo nada. Si Ron se enteraba que él le habia comprado la túnica seguro se la regresaba.

Y sobre el regalo de Hermione… Harry sabia que Petunia habia tenido buen gusto. Sólo esperaba que lo delatara.

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El ultimo día para ir a la estación, Harry vio como el Sr. Weasley salía aprisa para encargarse de Ojoloco Mody y unos asuntos que relacionaban a unos botes de basura.

"Al parecer Barty ya esta en lo suyo" se dijo Harry serio y mirando sin expresión su desayuno por un segundo, pero de inmediato reacciono y sonrío como siempre.

Fingir.

Harry tenía eso muy claro.

Fingir ser siepre amistoso.

Fingir ser despistado.

Fingir.

"Ahora que lo pienso... creo que es mejor empezar a fingir de forma más cuidadosa" se dijo decidido.

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Todos estaban ya en los vagones, subiendo por el pasillo, mientras Fred gritaba a su madre a los lejos:— ¿Qué es eso que nos ocultan¿Qué nos esperan en Hogwarts?— gritaba confundido.

Pero al subir al tren y ya no verlos, la confusión reino en todos lados.

-¿Por qué no quieren decirnos?— se quejo George.

-¿Por qué tanto secreto con eso?— dijo Fred.

-No entiendo nada de esto¿Acaso tan bueno es?— repuso Ron.

-Algo así, ya verán que la sorpresa será genial hoy en la noche— les sonrío Harry abiertamente y todos lo miraron sorprendidos.

-Tú sabes! Tú lo sabes¿Quién te dijo¿Papá¿Mamá¿El idiota de Percy?— inquiero Fred.

-No, pero se que les gustara la sorpresa— sonrío y pensándolo un rato añadió— La poción envejecedora no funcionara, así que no lo intenten— dijo divertido.

Todos: O.o!!

-¿Cómo sabes eso Harry¿De que hablas?— le pregunto Hermione sorprendida.

-No se como lo supe, sólo lo supe— sonrío Harry.

-¿Ven? Les dije que Harry era vidente!— sonrío Ron— Oye Harry ¿Te sabes las preguntas de los exámenes?—

-Ron!— se quejo Hermione indignada.

-Venga Harry! Si sabes dinos algo!— le animo Fred.

-Lo que sea!— añadió George emocionado.

Harry cerro los ojos, se toco la cien e hizo una expresión algo forzada. Todos estaban expectantes, emocionados y consternados por lo que pudiera decir.

Al fin, Harry abrió los ojos con calma y los miro sonriendo.

-¿Qué viste Harry?— sonrío Ginny.

-Venga ya, hombre!— le apuro Fred.

Harry lo pensó un rato y dijo no muy seguro— 2 escuelas vendrán a visitarnos… habrá una selección… um… algo de fuego……-

-Dragones!— chillo George emocionado.

-Tal vez— dijo Harry no muy convencido— Y muchos… muchos…-

-¿Si¿Si?— animaron ambos gemelos.

-¿Problemas?— termino Harry extrañado, como si lo que hubiese dicho estuviera mal.

-¿Problemas?— dijeron los demás igualmente extrañados y confundidos.

-Bueno, eso ví, pero no me hagan mucho caso— les dijo Harry quitándole importancia mientras se encaminaban a buscar un compartimiento vació.

-¿Qué no Harry? Pero siempre le aciertas¿Recuerdas a Lockhart? Todos lo recordamos!— dijo Ron emocionado— al principio pensé que estabas loco, pero al saber la verdad, fue una lastima no haber participado en las travesuras… me hubiese gustado enormemente darle una patada en su enorme y pomposo trasero— dijo sonriendo, mientras Hermione estaba sonrojada de vergüenza.

-¿Pero Harry, cómo lo sabes? Es decir ¿son sueños?— pregunto Hermione curiosa.

Harry negó— No, son como palabras— dijo y al ver la cara de extrañes de todos decidió explicarse— Como, es decir… mmmm… es como si escuchara la radio, pero con mucha interferencia, abecés capto algo a veces no, otras son como palabras, restos de una conversación— dijo y todos asintieron, pero por la cara que tenían no parecían entender mucho— Pero abecés… abecés son como imágenes… sobre cosas que pasaron… ¿Ó pasarán?— dijo en un tono pensativo, como si nunca hubiese reparado en ese detalle.

-¿Cómo con Lockhart¿Qué viste en él que no te gusto?— pregunto Hermione.

Harry lo pensó y respondió— Vi… escuche, ó quizás ambas, no sé— dijo algo confundido— Pero en mi cabeza escuchaba "Lo robe, les robe su triunfo" ó "Seré rico y nunca nadie lo descubrirá, nadie sabrá lo que hice"— dijo algo molesto.

-Que maldito— dijo Fred ceñudo.

-Un vil cretino— añadió Ginny.

-No puedo creerlo! Harry tú no eres vidente!— dijo Hermione de inmediato, cosa que hizo que todos la miraran ahora con extrañes.

-¿Cómo que no lo es?— le pregunto Ron.

-¿Qué no es obvio?— dijo Hermione sorprendida y todos la vieron con cara de "No"— Vale, pues que Harry no es vidente, es un Legilimista, alguien que lee la mente— dijo triunfante.

Todos: O.O!

-¿Es eso cierto Harry?— dijo Ginny sonrojándose de golpe.

-No, yo nunca he leído la mente de los de más!— se defendió Harry— Si así fuera hace mucho que hubiese comprado un billete de lotería para hacerme del premio mayor!—

-Buen punto— opino Ron.

-¿Pero entonces que pasaba con Lockhart?— pregunto Hermione deteniéndose de golpe en un vagón— Este esta vació, entremos—

Todos entraron pero aun esperaban la respuesta de Harry.

-No sé, era extraño, estoy con ustedes y no escucho nada— dijo confundido y todos se miraron como si esperaran escuchar algo saliendo de los demás— Pero con Lockhart… era como si sólo pensara en eso… como si no pudiera de dejar de pensar en eso… creo— añadió dudoso.

-Claro, pensaba que se saldría con la suya el muy imbecil— gruño Ron molesto y todos estuvieron recuerdo con él.

-Um, si vamos a eso…— dijo George pensativo— Si en verdad es un gran evento el que viene… Seguramente mamá estará muy emocionada, así como Percy, papá, Bill y Charly—

-Así como Crouch y Bagman! Ustedes lo escucharon! Estaba muy emocionado con eso! Como si no pudiera dejar de pensar en otra cosa!— añadió Fred.

-Y si no podía dejar de pensar en eso, significaba que sus pensamientos eran muy fuertes y constantes!— dijo Ginny emocionada.

-Tanto como para que Harry los escuchara! Seguramente por eso escuchaste varias conversaciones Harry!— le dijo Ron emocionado.

-Pero si Harry tiene que estar cerca de con ellos, quizás por eso ya no pudo ver nada cuando nos íbamos, quizás al alejarse de ellos, Harry ya no puede escucharlos— dijo Hermione sonriendo, como si hubiese descubierto un gran secreto.

-Genial, soy una antena de radio— sonrío Harry y Hermione río divertida.

-¿Qué es eso de antena?— preguntaron los hermanos Weasley confundidos.

Poco después, los gemelos fueron a buscar a Lee Jordan (no sin antes prometer que no dirían nada del secreto de Harry a nadie).

Y poco después llegaron Neville, Dean y Seamus. La conversación se centro en el mundial y Hermione y Ginny resoplaron con fastidio algo de— Hombres!—

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OoooooooooooooooooO

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Continuara……………………………………

Espero que les haya gustado.

Para las/los que me dejaron mensaje:

Gracias, es bueno saber que no les desagrado y gracias tambien a : fenixplateado22, master911, kat basted, rugbyforlife y Princebe