Hola! Como están? Espero que bien n.n aquí les dejo un capitulo mas larguito. Disfrútenlo!

-no…- murmuro, indeciso, mirando hacia abajo- es solo que…tengo 15 años, Hermione, ¿y si te cansas de mi?, ¿y si prefieres a alguien como Henry Scottland, que ya esta en su ultimo año, en lugar de un crio como yo?- me hizo gracia la sola idea de pensar en el como un "crio", pero el levanto su mirada, y note toda su vulnerabilidad reflejada en sus oscuras pupilas. Lo ame con mas intensidad que nunca por permitirme verlo tan frágil como nadie mas lo había hecho- de donde vienes, era demasiado viejo para ti, y ahora soy un crio- se rio con tristeza, sin dejarme hablar- parece que nunca soy bueno para ti- se lamento.

Eso fue lo ultimo que quise oir, y tomandolo de ambas mejillas, le hice mantenerme la mirada.

-escuchame, nunca, pero NUNCA vuelvas a decir que no eres bueno para mi, ¿de acuerdo?- quiso alegar pero no se lo permiti- eres lo mejor que me ha sucedido, y estaría loca si te dejara ir ahora que al fin puedo estar a tu lado- lo bese levemente, y me rei- y sobre la edad, tengo otro punto de vista al respecto- sonreí, ante su mirada que esperaba, e inconscientemente, suplicaba por oir algo bueno al respecto. Me acerque a el y susurre en su oído-…-.

Oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo oooooooooooooooooooooO

-Ya ves que me resultas total y absolutamente irresistible, en cualquier época- senti como un temblor recorría mi cuerpo al escuchar ese susurro que mas que susurro había sido un ronroneo en mi oído, y una patética risa nerviosa salió de mis labios antes de que pudiera reprimirla.

-Creo que nos deben una explicación- la voz de Lucius nos devolvió a la realidad. Nuestros amigos habían oído, después de todo, mas de lo que debían. Hermione estaba palida, pero parecía resuelta.

-aquí no, vamos a las mazmorras- murmuro, señalándonos con la vista, disimuladamente, al grupito de Potter, que nos miraba con curiosidad. En silencio nos levantamos todos, y salimos rumbo a los dormitorios de Slytherin. Tome la mano de mi castaña, intentando transmitirle fuerzas, ella me respondió con la sonrisa mas bella que había visto jamás y nunca me cansaria de ver.

Al llegar a la sala común, continuamos hacia el dormitorio de las chicas, y una vez allí, cerramos la puerta y nos sentamos, mientras veíamos a Mione hacer hechizos no verbales, seguramente para que nadie nos oyera.

-y bien?- dijo, impaciente, Bellatrix. La mire mal, pero no se dio ni por aludida.

-Ok, esto va a sonar raro, asi que no voy a pedirles que se callen hasta que termine de explicar, pero seria bueno- suspiró, resignada, mientras se sentaba frente a nosotros. Me sente a su lado, y sostuve su mano. Ella me miro significativamente, y yo retire el hechizo desilusionador de su collar, Lucius iba a hablar, ya que tanto Bella como Cissa quedaron maravilladas con el inmenso diamante. Mione lo detuvo con la mirada- Mi nombre es Hermione Jean Granger, soy hija de muggles, tengo 18 años, y vengo del futuro-

Continuara…

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Nah, como creen, no soy tan cruel xD

- Mi nombre es Hermione Jean Granger, soy hija de muggles, tengo 18 años, y vengo del futuro- eso definitivamente silenció cualquier cosa que Malfoy quisiese decir. Los tres la miraban con los ojos desorbitados- les estoy contando esto porque confio en ustedes, a pesar del poco tiempo que llevo en esta época, y a pesar de no haberlos conocido en las mejores condiciones en el futuro del que provengo- toco el diamante- esta piedra fue creada por Nicholas Flamel, con el fin de que los viajeros en el tiempo puedan, si asi lo eligen, vivir una vida normal en el punto del tiempo donde decidan quedarse, al ponérmela, desapareci del futuro como si nunca hubiese existido. No naci, me converti en un ser atemporal- hizo una pausa, mirándolos, esperando el tsunami de preguntas que ya se veía venir, yo los mire desafiante. La verdad, nunca se me hubiese ocurrido preguntar acerca de su sangre, pero de mas estaba decir que no me importaba en lo mas minimo, y si alguno se atrevía a rechazarla por ello, ya me ocuparía yo de que no pudiera revelar el secreto de mi amada, ni decir ninguna otra cosa el resto de su vida. La primera en hablar fue Bellatrix.

-q-que fue eso tan terrible que sucedió cuando nos conociste? No eramos amigos, verdad?- todos nos concentramos en la respuesta, la verdad yo no había sacado nada en claro de cómo era mi relación con ella, y quería saber si yo también entraba dentro de sus malos recuerdos, no podía ser tan malo, no? Después de todo, por algo se habría enamorado de mi, si hubiese sido cruel con ella, no creo que eso hubiese sucedido. Ella bajo la cabeza, evitando nuestras miradas.

-eso ya no importa, no sucederá… da lo mismo, no?- tuvimos un escalofrio colectivo al escuchar la evasiva respuesta, y compartimos una mirada de preocupación, que demonios le habíamos hecho a mi hermosa castaña que ella no podía contárnoslo?

-necesitamos saberlo, Mione- susurró Lucius, sentándose a su lado también- no dejes que haya mentiras entre nosotros, ahora somos familia, sabes?-.

-lo se- sonrio levemente, pero al ver que todos seguíamos expectantes, suspiro con tristeza y resignación- erais mortifagos, todos ustedes- todos nos miramos entre nosotros, bien, el primer dato ya era bastante grave- y bueno, ya saben… cuatro mortifagos y una sangre sucia no es buena combinación- aunque su tono intentaba sacarle hierro al asunto, todos cerramos los ojos, con dolor. Nada de lo que fuésemos a oir iba a ser bueno, eso estaba claro, note como Narcissa reprimía un sollozo, Bella, quien nunca solia hacer lazos muy fuertes, pero con Hermione había sido totalmente diferente, pues la había agarrado de mejor amiga desde el primer momento, tenia los ojos cristalinos pero aguantaba las lagrimas.

-te…te hicimos mucho daño, verdad?- pregunto Cissa, llorosa. Hermione se levanto y la abrazo.

-en realidad, tu no me hiciste daño alguno, solo observaste. Al final hiciste lo correcto, Cissa, al igual que Lucius, por Draco-.

-Draco?- los ojos rojos y llorosos de la rubia buscaron los castaños que la miraban con cariño fraternal.

-si, Draco, tu hijo y el de Lucius. Voldemort- todos tuvimos un escalofrio de espanto al oírla pronunciar el nombre del Innombrable- mataba incluso a los que estaban en sus filas, ustedes decidieron cambiarse de bando cuando el amenazo con matar a Draco-hizo una pausa- yo los vi morir, lo siento-murmuro.

-tranquila, no sucederá, ya no, no ahora que lo sabemos- dijo el rubio, abrazando a su novia, y besándola en la frente, mientras mi castaña se volvia a sentar a mi lado, y se recostaba contra mi hombro.

-y los demás?- pregunto Lucius, arremetiendo nuevamente con el tema. Hermione bufó.

-tu solo prestaste tu mansión como cuartel y allí me torturaron- miro a Bella, apenada, y bajo la mirada al suelo antes de soltar la frase que detono en el llanto histérico de Bellatrix- Bella me torturó- levantó, indecisa, la manga de su túnica, mis ojos ardieron al posarse sobre la cicatriz que decía claramente "sangre sucia" sobre su antebrazo. El jadeo de Bella, acompañado de un nuevo ataque de llanto de ambas hermanas Black no se hicieron esperar. Mi aliento se había quedado atorado en la garganta, tuve que cerrar los ojos para poder tranquilizarme, era como si esa infame cicatriz hiciera que todo tomase mas realismo, como si solo ahora pudiese darme cuenta del sufrimiento que le habíamos hecho padecer, aunque nunca llegase a suceder ahora, ella ya lo había vivido, nada borraría eso.

-y…y yo?- mi voz se quebró patéticamente, pero no me importo mostrarle mi debilidad una vez mas. Senti el miedo que me atenazaba la garganta y se retorcía en mi estomago como una serpiente, al pensar en que yo podría haberle hecho algo en verdad horrible. Ella me sonrio, y acaricio mi mejilla, intentando tranquilizarme. Su mirada estaba sobre la mia, pero no me observaba realmente, su mente estaba en esos recuerdos de sucesos inexistentes.

Continuara…

Gracias por leer y comentar, me motivan a escribir cada dia. Nos vemos en el próximo capitulo.

Saludos!