Hola chicos muchas gracias a todos por seguir leyendo y disfrutando de esta su historia que escribo con tanto cariño para ustedes antes demostrando mi amor por mi país. VIVA MÉXICO, ayer celebramos nuestra independencia y pues estamos en fiesta todos los mexicanos
Ahora a responde los reviews que me encantan, fascinan y todo.
Natalia Swan Mills.- Hola! jaja, seguramente nadie te creería, yo soy igual con los fics que me gustan :3, me encanta que te guste tanto esta historia y pues espero no decepcionarte con este capítulo que trae de todo xD. Muchas gracias por seguir leyendo y tu opinión al respecto. Un abrazo!
Jessica Nolasco.- Hola! yo también me reí muchísimo escribiendo esta historia, la verdad no estaba muy segura de como hacer que las Mills sacaran como esa parte divertida para con los Swan pero al parecer no quedo tan mal jaja. Espero no decepcionar con este capitulo que me salió muy muy largo pero todo sea por ustedes. Agradezco mucho tus opiniones y comentarios n.n Un abrazo!
Kykyo-chan.- Hola! ya sé! fue una broma muy cruel, la comida es lo más sagrado del mundo xD pero de algún modo debían demostrar que también pueden ser divertidas y no esas serias que todos creemos que son jaja. Espero disfrutes este cap y leer tu opinión al respecto n.n. Un abrazo!
15marday.- Hola! Si! al final demostraron que no están hechas solo de seriedad y problemas sino que también se pueden divertir un poco a costa de ellos xD. Pues mas que nada Regina y Belle fue para acompañar a su hermana Zelena y después de todo yo también pensaría un "si molestamos a uno, ¿porqué no a los tres?" xD que al final resulto ser algo muy divertido. Este cap es un poco más dramático pero espero lo disfrutes mucho y leer tu opinión al respecto n.n. Un abrazo!
Capítulo 10
Llego en mi moto a mi casa después de ir seguro a manejar a atrapar el atardecer, entro a la casa y subo a mi cuarto, curioso no hay nadie aunque parece que ya es tarde, bah, seguro están en algunos de sus raros hábitos, así que solo sigo subiendo hasta llegar a mi cuarto, me siento terriblemente pesada y solo quiero llegar a dormir.
Cuando abro la puerta de mi cuarto me encuentro con la imagen más impactante, hermosa, perfecta y deslumbrante que pueda tener en toda mi vida, solo verla me deja congelada en la puerta de mi habitación, porque ante mi, sobre mi cama acostada en una posición bastante sugerente está mi diosa pelinegra, con un conjunto de lencería negra de encaje, mirándome como si se tratara de un cazador a punto de matar a su presa, con una sonrisa que bien puede indicar "ya estás muerta" y estaría en lo correcto.
Carraspeo nerviosa sin apartar la mirada de ella, de toda ella, cada curva, pedazo de piel expuesto, pero más que nada en sus ojos.
-Reg… Regin…
-La estaba esperando Señorita Swan - hija de la…. en serio… ¿quién tiene esa voz? siento la humedad entre mis piernas y mis manos comienzan a cosquillear solo por pensar en poder tocarla.
-Pero… - en serio, mi cerebro está en corto circuito, es que mírenla, mi diosa, la mujer que deseo como a ninguna, que es mi sueño, mi fantasía.
-Ya no puedo luchar contra esto Emma, sino me tocas voy a morir - la sigo mirando en la misma pose pero con su mirada un poco más ansiosa, sus ojos negros indicándome todo el deseo que tiene ya dentro de ella.
Camino como puedo hacía ella, y me siento de frente, sin saber qué hacer o como tocarla, si hablaba en serio y no es una broma cruel de parte de ella.
-Regina. - pone su mano en mi pierna y es más de lo que puedo soportar, tomo su nuca de manera firme pero sin llegar a ser brusca, y me acerco a ella hasta que nuestros labios están a milímetros de tocarse, puedo oler su perfume, su temperatura chocando la mía, cada poro de piel erizando solo de tenerla tan cerca.
Chocan nuestros labios y al fin puedo sentirlos, son tan jodidamente suaves, gruesos a su medida perfecta, se mueven con habilidad contra los míos, saboreo su labio inferior con los míos, puedo sentir mi corazón chocando fuertemente contra mi pecho, me acerco a ella hasta rozar su piel expuesta contra mi ropa; saco mi lengua hasta chocar contra el beso para pedirle permiso de entrar, ella abre la boca permitiéndome, y al momento de chocar nuestras lenguas, explorándose, sin ser una guerra por quien guía, sino con una sincronía que parece que todo está hecho para quedarnos así.
Mis manos exploran sus costados, tocando su piel, ta suave, tan delicada que simplemente no puedo evitar bajar mi boca hasta su cuello, saboreándolo y mordiéndolo, escuchando como gime contra mi oído.
-Oh Emma espere tanto para esto - Mis manos están a punto de quitarle el brassier cuando un odioso sonido perturba mis oídos, me alejo de Regina viéndola confundida y ella está sonriendo de manera divertida - despierta.
¡Demonios! ¿Es en serio? Escucho el maldito celular vibrando a mi lado y voy a matar al que sea que me haya osado despertar.
-Quién quiera que seas eres hombre muerto - oigo una risa divertida del otro lado.
-¿Interrumpí algún sueño importante rubia? - pregunta Killian del otro lado, lo maldigo por dentro mientras me tallo los ojos sin dejar de pensar en el imagen de mi diosa en mis brazos - pues despierta por que el equipo, tus amigos a los que tienes abandonados queremos salir esta noche.
-Esta noche voy a salir con mis hermanos Hook, pero pueden alcanzarme allá, está cerca del trabajo te paso la dirección en un mensaje.
-¡Eso rubia! siempre un paso adelante de nosotros, ¿cómo se llama el lugar? tal vez lo conozca.
Me pongo a recordar si Ruby me lo menciono y era como como de cuentos de hadas, hasta pensé que era un nombre muy ridículo para un antro.
-Algo como… uhmmm…. ¿once… once upon a time? - le digo insegura de si le atiné o no.
-¡Ah claro! cómo no lo pensamos antes, ese lugar está increíble, me parece bien, ahí te vemos a las…
-Pues nosotros vamos a llegar como a las diez allá - me levanto y voy hacia el balcón para encender un cigarro - me alegro mucho que vayan, la fiesta es de los de la universidad de mi hermana y no me apetecía pasármela pegada a Gus.
Oigo su risa, y sonrío mientras inhalo de mi cigarro cerrando los ojos y sintiendo el aire fresco de la mañana.
-Esta bien, ahí te vemos entonces, cuídate rubia.
-Tu también Hook.
Cuelgo el celular mirando hacia la ventana de mi diosa quien seguramente está ahorita en su trabajo viendo que son las once de la mañana, me estiro con mi cigarro en mano sonriendo pensando en la fiesta de esta noche, ya hacia falta algo así, digo no es como si no hubiera salido a tomar algo aquí y allá en soledad pero no es lo mismo a ir con mis hermanos y pasárnosla como siempre.
Oigo el toque de la puerta, frunzo el ceño extrañada de que alguien este en la casa.
-Hija, soy yo.
Sonrío mientras le digo que pase, entra mi padre con sus típicos trajes ingleses y una sonrisa en su rostro mirando divertido mi cuarto que es todo un desastre, digo, hoy tengo pensado arreglarlo… tal vez… bueno la verdad no pero yo soy la única que entra y no me molesta ver un par de calcetines en el suelo o… ¿es eso un plato?
-Hola pa, ¿qué haces aquí?
-Pude regresar un poco antes, pero voy a un viaje con la señora Mills de ida y vuelta, regresamos mañana en la tarde - vaya, eso está mucho mejor, evito sonreír, porque seguro se dará cuenta de… - sé perfectamente que hoy van a salir, no trates de fingir que los conozco mejor de lo que crees.
Dejo salir mi sonrisa y río un poco mientras apaga mi cigarro en un cenicero a lado de mi cama.
-Ya sabes que no debes preocuparte, en el peor de los casos pedimos un taxi - le dije relajada sentándome en mi cama.
-Lo sé, aunque ese no es el peor de los casos y tu y yo lamentablemente lo sabemos - sonrío triste volteando a ver al piso recordando todos los momentos difíciles que le hicimos pasar a nuestro padre, tantas preocupaciones, malos ratos y duros - pero no te preocupes, sé que en cierto modo y a su manera han sabido controlar sus… impulsos.
Asiento un poco aún sin verlo.
-Si algo así.
Siento su mano posarse en mi barbilla y alzándola hasta verlo a los ojos, lo veo sentado a lado de mi sonriéndome cálidamente.
-Cuídate mucho querida y por favor, mantén a tus hermanos a salvo - sonrío y el me corresponde levantándose un poco y besando mi cabeza - avísales a tus hermanos que regreso mañana y que los amo, les deje un mensaje en su celular así como un poco de dinero.
Se levanta y sale de mi cuarto no sin darme una sonrisa y despedida con su mano, le correspondo y suspiro tirándome en mi cama de espaldas mirando al techo.
—-
Pasaron las horas donde Gold se fue y me encargue de bañarme, ponerme algo cómodo en lo que se hace la hora para cambiarme, limpié un poco la casa que no estaba tan mal debido a que nos pasamos mucho tiempo ahí más que para jugar videojuegos, me hice un sandwich que es lo único medio decente que también sé hacer.
Salgo al patio para pasar el rato con mi armónica que son los momentos donde me siento tan relajada, viendo las nubes pasar sin pensar en nada, cuando veo a lo lejos el coche de mi hermana pero que se detiene a la entrada de la casa de las Mills, me quedo mirándola, no puedo ver el interior por los vidrios polarizados pero ya llevan ahí metidas unos cinco minutos y no sale nadie.
¿Se estarán besando? ¿En qué momento terminaron siendo tan cercanas? ¿Cómo es que pasó esto? porque Ruby podrá negarlo pero yo la conozco y sé que algo pasa dentro de ella diferente, mi hermana no es de las que se acerca a las chicas más de un día, de hecho de los tres, ella es la más fría y distante con las personas.
Me escondo tras el árbol cuando veo a Belle salir del auto y caminar hacia su casa con una sonrisa estúpida en la cara, mi hermana da la vuelta en nuestra casa para meter su auto en el garage, donde camino rápido a ella para interceptarla, justo cuando va saliendo del auto le tapo con mi brazo la salida y ella me ve sorprendida.
-¡Diablos Emma que susto!
-Así tienes tu consciencia hermanita - ella me fusila con la mirada pero yo le sonrío divertida y le alzo la ceja sugerente - ¿así que Belle?
Ella bufa y me empuja para dejarla salir, camina para entrar a la casa conmigo siguiéndola por atrás riendo.
-No hables Emma, esto es un desastre, no sé que carajos estoy haciendo - se sienta en el sillón individual mientras yo en el de dos personas aún sin quitarme la enorme sonrisa - en serio, yo no soy así y ahora me encuentro regresando con ella todos los días, platicando durante el almuerzo, invitándola a esquiar en dos semanas.
Abro los ojos sorprendida, para quien nos conozca lo suficiente sabrá que somos amantes de los deportes extremos, es nuestra forma de vivir prácticamente, para Ruby todo lo que incluya una tabla como la tabla de esquí, patineta o tabla de surf es su pasión y querer compartirlo con alguien es… más que alucinante.
-¿Estás bromeando? - le digo aventándole un cojín porque es obvio, me toma el pelo, ella nunca haría eso, jamás se ha llevado a nadie a compartir algo tan apegado a ella como eso - deja de decir tonterías, me las voy a creer.
Al ver su cara de preocupación mientras agarra el mismo cojín y lo pone contra su rostro para soltar un grito me quedo en blanco.
¿Es… en…. serio?
-Esto no me puede pasar, en serio - cuando veo su cara de nuevo tiene los ojos llenos de lágrimas lo que me hace preocupar mucho, pero sé que con ella no es de las de contacto, solo quiere una presencia cerca de ella - porque… si esto pasa seguramente significa….
-No lo digas - la paro con mi mano también
De pronto pienso en mi diosa pelinegra, en lo poco y mucho que he llegado a hablar con ella, a conocerla, como hago cosas que no había hecho por nadie, tan solo en que está en mi mente más de lo que me gustaría, lo mucho que me atrae su presencia, el imán que tiene su mirada para mi persona, no logro sacármela de mi mente, siempre está, siempre rodeándome sin lograr escapar de ella.
Niego con la cabeza sacándome esos pensamientos, no es posible que el destino sea tan jodidamente idiota, ¿qué probabilidades hay de que mis hermanos y yo nos sintamos así por tres chicas que casualmente son también hermanas?
-Estas Mills son nuestra ruina - oigo que dice mi hermana - pero no vamos a dejar que pase esto, hoy tenemos una fiesta y nos vamos a divertir, conquistaremos a alguna chica y eso será suficiente, seguro nos pasa porque no hemos tenido tanto sexo como antes, desde que llegamos no hemos podido hacer todas nuestras locuras.
Pienso en Los Angeles y como prácticamente diario salíamos a bailar, August casi pierde su empleo más de una vez por llegar ebrio o como a Ruby tuvo que hacer varios exámenes aún un poco afectada por toda la hierba que fumábamos sin contar todas las veces que la policía me atrapó por tener sexo en lugares muy públicos.
Y desde que llegamos… no hemos hecho nada, en realidad casi pecamos de aburridos, todo está muy mal.
-Tienes razón, esto no puede pasar - le digo a mi hermana mirándola a los ojos, ella ya no tiene los ojos con lágrimas sino una mirada firme, segura y sé que subió de nuevo sus barreras pero… así hemos sobrevivido, sin sentir, solo nosotros tres.
-¡Si hermanas, fiesta! - volteamos asombradas y ahí está nuestro hermano, no sé en qué momento llegó pero seguro que oyó todo - justo esto necesitábamos, necesitamos sacarnos a esas Mills de la cabeza.
Nos miramos y asentimos quedando de nuevo de acuerdo, como hacia años cuando entre los tres hicimos el pacto de no enamorarnos, jamás.
Nos levantamos y comenzamos a alistarnos para salir a la fiesta, cada quien se va a su cuarto pero yo me voy a mi moto a dar una vuelta, me pongo mi chaqueta roja recordando que Regina tenía una mía que no me había devuelto, esa que de hecho era mi favorita, la especial, pero que por una extraña razón no me molesta que ella la tenga todavía.
Voy hacia mi moto y me dispongo a dar una vuelta para olvidar todo, apenas son las seis de la tarde por lo que tengo tiempo para despejarme, aunque sé que eso no va a funcionar, desde que subí a mi diosa a mi moto, ya no puedo manejarla sin sentirme incompleta, sentir sus brazos rodeando mi cintura y su cuerpo pegado al mío es una sensación que necesito repetir.
Vuelvo a agitar mi cabeza quitando esos pensamientos y tomando mi moto para comenzar a correr.
Ruby POV.
Cuando mi hermana regresa a eso de las nueve de la noche la mando directo a ponerse algo presentable para hoy, no puede ser que sea tan desconsiderada y se haya largado a sus viajes express justo hoy que tenemos compromiso.
Estoy en la sala ansiosa por salir cuando me llega un mensaje.
"¿Harás algo hoy?" Belle
Suspiro, no Ruby, tienes que dejar de ser tan sensible con ella.
"En realidad si, estoy a punto de salir"
"Oh, bueno, no te preocupes, hablamos mañana" Belle.
Dejo salir el aire y guardo mi cel ignorando el hecho de que no despedirme de ella me produce cierto malestar en mi pecho, no quisiera tratarla así pero si las cosas siguen como van, me voy a arrepentir, ella no es una mujer para mi, yo no soy para ella, somos mundos opuestos, personalidades muy diferentes.
Me levanto por inercia para quitarme los pensamientos cuando oigo bajar a alguien, seguro mi hermano porque esas pisadas pesadas solo serían de una persona, cuando lo veo sonrío orgullosa y es que, solo mírenlo; no me gustan los hombres pero debo admitir que se ve muy guapo.
Vestido con unos pantalones negros, camisa negra desabotonada en los primeros tres botones, cinturón y zapatón cafés con su cabello bien arreglado.
-Vaya hermano, pero si vas a ir con todo - lo alabo y el me sonríe soberbio.
-Pero mira quien habla - me dice señalándome, igual le sonrío presumida dando una vuelta, llevo una falda negra que me llega a los muslos, mi blusa transparente con un top abajo, mis inseparables tacones de aguja y claro mi cabello castaño en ondas cayendo de lado y suelto.
Chocamos las manos y miramos hacia arriba sin ver a Emma, rodamos los ojos sabiendo que esto iba a tardar.
-No sé porqué se tarda tanto.
Gus se encoge de hombros y se va a la cocina, lo sigo y veo que se sirve un poco de leche, le pido un vaso.
-¿Hay chicas lindas en tu universidad? - sonrío divertida mirándolo.
-Así es, muchas, suficientes para los tres.
Mi hermano está a punto de hablar cuando voltea hacia la salida y ahí esta nuestra hermana con un pantalón negro entallado resaltando sus curvas, una blusa de tirantes holgada y un chaleco negro de tela abierto pero que aún así se pega a su cuerpo dandole un aspecto sexy, a pesar de que ambas somos lesbianas el estilo de mi hermana es un poco más a lo tomboy, mientras yo soy más femenina, cosa que no nos importa de hecho nos encanta jugar con eso apostando que estilo es el que conquista más a las mujeres, por ahora vamos empate.
-¿Nos vamos en coches separados? - pregunto mientras dejo el vaso y camino hacia la puerta de salida.
-Yo prefiero que si, el plan es salir acompañados - Gus nos guiña el ojos mientras nosotras salimos hacia el garage donde nuestros tres autos nos esperan.
-Bueno entonces nos vemos allá ¿quieren una carrera? - pregunta Emma divertida.
Sacamos los autos y los ponemos a lo estrecho de la calle a la misma altura, me tocó en medio, los veo por las ventanas y los tres tenemos sonrisas emocionadas, hacía unos meses que no hacíamos esto.
-¡¿Listos?! - preguntó
Ellos asienten.
-¡Quien pierda invita la primera ronda! - grita Emma
Volvemos a asentir y vemos el semáforo que está a cuatrocientos metros de nosotros esperando que se ponga en verde, hacemos sonar nuestros motores que debo presumir se oyen potentes por todas las mejores que les hice.
Cuando vemos el verde aceleramos a tope nuestros motores, creí ver a las chicas Mills saliendo de sus casas antes de arrancar pero no me da tiempo de confirmarlo cuando entramos a la carretera, tengo a Emma frente a mi mientras mi hermano se queda atrás, no le favorece tener un coche tan pesado.
Seguimos nuestro camino y entrando a la ciudad cada quien se va por una dirección diferente, seguro esperando que los atajos los salven, pero yo sonrío de lado y acelero todo lo que puedo, hasta que…
-¡No te pongas rojo, no te pongas rojo, no te pongas rojo! - se pone rojo - ¡NO!
Golpeo el volante enojada esperando impaciente que cambie, cuando ya se pone en verde acelero de nuevo hasta llegar al lugar donde veo a mi enorme hermano sonriendo burlón entregándole la llave al vallet.
Salgo hecha una furia y lo miro enojado.
-Lenta - me dice cuando me pongo a su lado.
-Fue pura suerte.
Volteamos y vemos a nuestra rubia ponerse tras mi coche entregándole las llaves al vallet también.
-Me tocaron dos rojos - pone puchero y nosotros nos reímos de ella.
Entramos al bar donde al decir que venimos de parte de la universidad nos dejan pasar sin ningún problema, cuando entramos nos encontramos con el lugar lleno de gente, la hostess nos lleva a la sección VIP donde ya estaban algunos de mis compañeros de clase, los saludo tratando de presentarles a mis hermanos quienes ya le estaban hechando el ojo a dos o tres chicas, sonrío burlona mientras yo hago lo mismo, y debo admitir que hay muchas bellezas aquí.
Mi hermana rubia cumple y cuando el mesero llega nos pide una botella de tequila.
-Va por mi cuenta chicos - nos guiña el ojo mientras chocamos palmas con ella.
Me quedo con ellos un rato ignorando a los de mi clase, ya me daría tiempo de ver a quien nos iríamos a ligar.
-Me gusta mucho la de cabello rojo - dice Gus señalando a una chica que esta rodeada por otras que también están bastante interesantes - tiene unos ojos verdes que… no sé.
-Pues me quedo con la pelinegra de por allá - volteamos ahora del otro lado con una chica en la barra, a ella si que la ubico, está en mi clase.
Miro y justo frente a mi está una castaña de mirada tierna, abro los ojos impactada.
-¡no! - mis hermanos me ven raro y yo les doy un golpe a cada uno en el brazo - estamos haciendo justo lo que no deberíamos, ni pelirrojas para ti - señalo a Gus - ni pelinegras para ti - señalo a Emma - hoy es un día donde las Mills no van a estar en nuestras cabezas.
Regresa el camarero con el tequila, nos servimos tres chupitos que tomamos luego de chocar nuestro a cuerdo.
Me levanto y me voy con mis amigos dejando a mis hermanos con sus pensamientos.
Emma POV.
Mis compañeros me mandan mensaje de que ya están aquí y salgo por ellos para que no hagan fila, cuando ya estamos instalados en una mesa mi hermano anda desaparecido en algún lugar, no le doy importancia comienzo a saludar a todos.
-Es un gusto verte de nuevo rubia - me dice Elsa - Anna lamenta no estar aquí, pero está de viaje junto con Neal y Marie resolviendo unos problemas con un cliente.
Noto algo extraño cuando menciona a Anna, pero prefiero no inmiscuirme en problemas que no son míos, seguro solo es una pelea de pareja que resolverán pronto.
-No importa dile que no se preocupen - le doy un beso en la mejilla.
-¡Así que estamos solteros hasta mañana! - grita Hook pero Elsa le da un golpe, pero ahí también hay algo extraño con Hook, los miro sospechosa pero trato de no preguntar nada.
-Además mañana no trabajamos - dice David quien trata de cambiar de tema - así que a pedir tequila y ponernos a bailar que la noche es larga.
Entre todos pedimos otras dos botellas de tequila que seguro van a acabar más que vacías.
-¡HOLA! ustedes deben ser los queridos amigos de mi hermana - oigo a Gus a mi espalda haciéndome reír - mucho gusto, yo soy su guapo, sofisticado y divertido hermano August, pero díganme Gus.
-Mucho gusto, es un placer conocerte - dice Elsa estrechando su mano.
-¡Vaya, Emma no me dijo que tenía compañeras tan hermosas! - suelto una carcajada junto con todos.
-Idéntico a la hermana, pero lamento decirte que Emma tiene más oportunidad conmigo que tú - le guiña un ojo y yo continúo riéndome.
-Pero no te preocupes cariño, que conmigo si la tienes - le dice Hook, mi hermano se ríe también y se hace sienta a mi lado.
David y yo estamos muriendo de risa por la cara que Gus trata de disimular.
-Uff me encantaría pero me gusta más lo que tiene ella - continuamos riendo cuando nos traen las botellas - ¡brindemos!
Sonrío mirando a mi hermano, siempre fue el social de todos, haciendo amistades por todos lados, uno de sus grandes talentos de hecho, por eso lo mantienen tanto en sus trabajos, es de los que al tener un cliente los engancha con su carisma.
Seguimos tomando unos chupitos mientras hablamos y reímos, hasta que me doy cuenta que Elsa me jala de la mano alzándome y llevándome a la pista de baile, primero estoy confundida por esto pero imagino que solo quiere divertirse un rato así que no le doy importancia.
Comienzo a bailar con ella quien se pega a mi cuerpo, la tomo de la cintura y ella me abraza por el cuello, su cintura se comienza a mover junto con la mía al ritmo de la música con nuestros labios prácticamente rozándose, pero mi mente solo está viendo un par de ojos chocolates que simplemente no abandonan mi cabeza.
August POV.
Veo levantarse a mi hermana y salir a bailar con Elsa y sonrío de lado divertido, vaya que a veces no tenemos límites.
-¿Y tu a qué te dedicas? - me pregunta el chico llamado David, veo que no toma demasiado, seguro le toca cuidar a sus amigos.
-Soy abogado, estoy en un bufete en estos momentos trabajando atrayendo clientes - les digo tomándome otro chupito.
-Suena a algo que nunca en la vida haría - dice ahora Hook, siguiendo tomando, ya se ve un poco mareado.
-A mi me encanta, es lo mío completamente - estoy viendo a David cuando aparece una chica rubia tras de él que me está mirando de manera sugerente - ahora si me disculpan tengo una chica que atender.
-Tenían que ser hermanos, no se toman nada en serio ¿cierto? - ese era Killian, lo miro divertido.
-Por supuesto que no, es parte de nosotros ser así.
Me levanto y voy hacia cierta rubia de cabello corto y mirada azul celeste que sigue sin apartar la mirada y cuya sonrisa se hace más grande cuando me ve caminando hacia ella.
-Hola hermosa ¿te invito un trago?
Ella asiente mordiéndose el labio y le digo al bartender que me de dos shots.
-Me llamo Abigail - asiento sin prestarle atención, no es como si me fuera acordar de su nombre - ¿y tu eres?
-Dime Gus - nos dan los shots y nos lo tomamos chocándola sin quitarnos la mirada de encima, sonrío de lado y me acerco más a ella - ¿Quieres bailar?
Ella asiente y nos acercamos a la pista de baile donde ella no pierde el tiempo y se pega inmediatamente en mi, yo la tomo de la espalda comenzándonos a mover, pero al ver sus ojos, ese azul que para cualquiera sería hermoso, yo solo puedo ver uno verde, otros labios, otro cabello, no es la misma cintura, ni la misma piel.
Cierro los ojos quitándome esas imágenes de la cabeza y dejándome llevar por las curvas que ya tengo en frente.
Ruby POV.
Estoy con una chica que no importa el nombre, está en mis piernas dándome un beso de campeonato, siento su lengua danzando con la mía, pero hay algo en mi que no se quita, como si estuviera haciendo algo equivocado, el cerrar los ojos no ayuda cuando ya tengo en mi cabeza una mirada tierna, diferente, llena de anhelos, unos que prometí alcanzar.
No sé cuanto tiempo ha pasado desde que llegamos, o desde que me acerqué a esta chica pero cuando abro los ojos me encuentro justo con la persona que menos quería, me alejo de la chica y sin decirle una palabra me levanto dejándola tirada en el asiento, camino hacia ella sin ver a nadie más, olvidándome de todo, solo me acerco, cuando ya la tengo a un metro, la tomo del brazo para saludarla pero no me encuentro con una sonrisa, es más bien una enojada, dolida, casi… decepcionada.
-Hola Belle, no creí que fueras a venir - le digo pero ella solo voltea hacia otro lado evitando mi mirada, frunzo el ceño extrañada.
-Si bueno, eran mis compañeros antes de que fueran tuyos, también es mi universidad - la miro confundida por su tono serio.
-¿Quieres un trago? yo te lo invito -señalo la barra, noto como pelea internamente entre decirme algo o no, ¿me habrá visto con esa chica? ¿qué rayos le pasa?
-No gracias, ya tomé mis propios tragos, tu sigue divirtiéndote.
Me da la espalda sin darme otra explicación yendo hacia una mesa.
-Belle ¿qué tienes? - la detengo del brazo de nuevo pero ella sigue sin mirarme, no me gusta ver o sentir que me ignora.
-No te importa, estabas bastante entretenida hace rato ¿no?
Abro los ojos sorprendida pero no la dejo ir, ella me mira enojada y por alguna extraña razón eso también hace que me frustre, y si me frustro suelo ser una idiota que se enoja por no poder controlar mis propias emociones.
-A la que no le debe importar es a ti, ¿o que? ¿lo que te enoja es que de nuevo sea la que mejor liga de las dos?
Su mirada ahora si se vuelve todo un fusil que quiere matarme y meterme bajo tierra, nunca la había visto tan enojada, ni siquiera en nuestras disputas contra la chica de nuestra escuela.
-Eres una completa imbécil Ruby.
August POV.
Tengo a la chica contra la pared besando su cuello y escuchándola gemir contra mi oído a pesar de la música, cuando alguien nos empuja separándonos un poco, me separo de ella y la miro, ya tiene la respiración entrecortada y prácticamente me suplica con la mirada que la lleve lejos de aquí, pero cuando veo hacia el frente frunzo el ceño enojado.
-¿Qué sucede? - la chica comienza a besarme el cuello fuertemente, me quito rápido.
-Debo irme.
Sin decirle más camino hacia un punto en especifico, reconocería ese cabello y es cuerpo en cualquier lado y Lena está bailando muy pegada con un chico que no deja de pasar sus manos por su espalda y su trasero mientras ella veo como se está sintiendo incomoda comenzando a alejarse de él, pero este chico es un idiota y se sigue acercando a ella.
-No, espera - oigo que le dice cuando ya estoy cerca, mis puños comienzas a cerrarse fuertemente pero respiro tratando de calmarme sino seguramente esto terminaría muy mal.
-Ven, no pasa nada - le dice él comenzando de nuevo a pasar sus manos mientras Lena lo sigue empujando para que se aleje.
-La señorita dijo que no - le digo empujándolo un poco, él me ve asustado, solo es un chico bonito que no tendría oportunidad, me pongo erguido frente a él mirándolo retándolo a dar el primer golpe.
-Es toda tuya amigo - alza las manos en señal de paz y se va prácticamente corriendo.
Volteo a ver a Zelena quien me mira enojada.
-Lo tenía controlado.
Sonrío divertido para evitar que mi enojo sea mayor.
-Si claro - Ella comienza a caminar hacia la zona donde están todos y yo la sigo por atrás - de donde vengo agradecemos cuando te salvan de un acosador.
Voltea enojada a verme y yo no le quito la mirada de encima.
-No iba a pasar nada, estaba a punto de marcharme cuando apareciste - seguramente sí, o tal vez no, pero llegué y eso es lo que importa, sigo sin quitarle la mirada retándonos con ella.
-Hubiera pagado por ver eso - Bufa y sigue caminando hasta llegar a una mesa vacía - ¿qué te molesta más ? ¿Que sea yo el que te haya salvado o haberte convertido en la damisela en apuros frente a mi?
-Eres un idiota.
Sonrío burlón mientras ella sigue con una mirada intensa de enojo, aún así se ve completamente hermosa, no había notado su vestido entallado color negro hasta el muslo con un escote muy sugerente que con un movimiento brusco podía terminar siendo una vista magnifica.
-Vamos Zelena, fue un placer haberte salvado.
-No te hagas el héroe cuando tu eras también el que tenía a una chica restregándose contigo.
Me sorprendo por sus palabras ¿me vió? no sé qué decirle cuando ella me sigue mirando enojada, aparto mi mirada sin saber qué decir, no es como si esperara que ella me viera en esas circunstancias.
-No es igual - es lo único que se me ocurre decirle.
-Eso a mi no me importa, solo aclaro los hechos, no vengas conmigo haciéndola de héroe cuando hasta hace unos minutos tu también eras el idiota.
No quiero sentirme mal en frente de ella, no estaba haciendo nada malo, nada que no haya hecho antes, ¿porqué me siento mal con algo que es normal en mi?
-Bueno eso tampoco te importa Zelena, no te atrevas a juzgarme porque no tienes ni idea de quién soy ni de donde vengo - la miro ya un poco molesto pero ella no se deja amedrentar, tal vez sea el alcohol, tal vez la situación pero no es justo que saque eso - yo no soy el idiota, yo no sigo tocando a las mujeres cuando me dicen que no, no te atrevas a compararme.
Se queda un momento callada sin saber que responderme, haciéndose de un silencio bastante inusual entre los dos, casi prefiero seguir peleando a estar así.
-¿Les sirvo algo?
-Tequila - respondemos los dos al mismo tiempo, nos miramos sorprendidos pero no nos decimos mal, el mesero asiente y se aleja de nuestra mesa.
Esperamos pacientemente a que nos lo entreguen y cuando llega nos quedamos viendo la botella los dos, me sirvo un chupito en sus ojos y me lo tomo dejando el vaso y mirándola, retándola, ella alza la ceja y sonríe soberbia, mientras también se toma uno.
Y así comienza los que podría ser la batalla más intensa de alcohol y miradas que he tenido en toda mi vida.
Emma POV.
No sé cuanto tiempo me la pasé bailando con Elsa pero cuando ella se pega más a mi y me agarra la cabeza, no sé en qué momento junta nuestros labios dándome un beso, no sé si es el alcohol que ya tomé pero le sigo el beso sintiendo la suavidad de sus labios, no sé porque lo hago si por el ambiente o solo para olvidarme de unos labios rojos que no dejan de atormentarme, le muerdo el labio inferior para intensificar el beso y agarro su cintura pegándola más a mi.
Pero cuando me doy cuenta de lo que estoy haciendo me alejo de ella, se trata de Elsa.
-No Elsa, espera,no podemos hacer esto - le susurro contra sus labios, ella se quiere acercar a mi de nuevo pero no la dejo y la miro a los ojos, los cuales están cerrados - no le podemos hacer esto a Anna.
Ella me mira de frente y sus ojos están completamente rojos y llenos de lágrimas, con tanto dolor.
-Por favor Emma, necesito que me beses, por favor - agarra fuerte mi cuello, yo estoy sorprendida mirándola.
-¿Qué sucede Elsa?
Ella niega con la cabeza y yo le agarro el mentón para verla a los ojos.
-Anna no está en un viaje de negocios, se fue del equipo junto con Neal, al parecer en uno de sus viajes… conocieron a alguien - ¿¡Qué?! abro los ojos con sorpresa - Marie fue a convencerlos de que regresen pero ya no hay nada que podamos hacer, simplemente se fueron.
La miro con ternura y la pego a mi para abrazarla, ella prácticamente me rodea como oso koala aferrándose a mi, no la oigo llorar pero siento como es esto lo que necesita.
-Así que por favor Emma, bésame - me dice en el oído separándose un poco de mi - necesito esto y no podría hacerlo con una desconocida.
Vaya, esto en serio era lo último que me esperaba que pasara este día, es decir, Elsa es una mujer sumamente hermosa, pero yo también técnicamente estoy soltera, no tendría nada de malo, pero aún así no sé porque siento que la estaría engañando, después de todo ella tiene novio, está con alguien más, pero tampoco me puedo aprovechar de mi amiga de esa manera, no por orgullo, ni por enojo.
Cierro los ojos fuertemente chocando nuestras frentes.
-Eres muy bella Elsa, daría todo por besar tus labios de nuevo en otras circunstancias pero… también soy tu amiga - me alejo mirándola a los ojos y dos lagrimas se derraman de sus ojos - has bebido mucho, hace unas semanas lo habría hecho, no me voy a aprovechar de esto y sé que me lo agradecerás mañana.
Me acerco a ella para besarle la frente pero antes de poder hacer eso.
-Con permiso, no quiero interrumpir pero necesito pasar - volteo impactada por oír esa voz cuando veo a mi diosa pelinegra con su mirada Queen más seria que he visto, Elsa me jala para dejarla pasar y no me dice nada más, solo camina hacia el pasillo que da al baño y yo sin apartar la mirada.
-¿La conoces? - miro a mi amiga quien me ve intrigada al ver mi cara ella sonríe triste - ahora entiendo todo.
La miro sin comprender pero ella solo niega con la cabeza me da un beso en la mejilla y camina hacia otro lado, pero yo por estúpida o el shock me quedo ahí parada mirando primero hacia el pasillo del baño y luego por donde se fue Elsa.
¿Qué acaba de pasar?
-¿Ya se fue su amiga señorita Swan? Espero no haber interrumpido nada - la veo confundida pero ella sigue seria.
-Ella es solo una compañera del trabajo.
Alza la ceja y yo sigo sin entender sus reacciones, luego asiente con la cabeza como si entendiera algo y me mira de nuevo, esta vez es una mirada muy extraña que me hace encoger el pecho.
-Ya veo, bueno eso es cuestión suya, si me disculpa debo volver con mi novio, usted puede seguir enrollándose con sus compañeros.
Frunzo el ceño enojada.
-¿Es alguna clase de prejuicio eso?
Ella me ve igual de enojada.
-Puede tomarlo como quiera, pero si pide mi opinión creo que me ha decepcionado bastante, la creía menos estúpida y más inteligente como para tener ciertos límites.
Aprieto los dientes tratando de contenerme pero ella es la última en decirme eso, sobre todo porque fue por ella que rechace a Elsa.
-Tu no entiendes absolutamente nada - me acerco a ella mirándola seria - primero arregla tus problemas antes de querer echarle en cara a los demás los suyos.
Me giro sin poder contener más su mirada y camino por el antro buscando a mi amiga, sin mirar atrás con un rastro de dolor en mi pecho.
Ruby POV.
Camino enojada buscando a Belle que no se encuentra en ningún lado, ni con su hermana pelirroja que está con mi hermano y no tengo idea de donde se metió Regina así que sigo dando vueltas como idiota por todo el antro tratando de encontrarla.
Suspiro ya cansada, no debí dejarla ir así.
En cuanto se fue después de llamarme imbécil, me fui a la barra a tomarme un par de tragos, pero me di cuenta que… no puedo dejar las cosas así, no después de todo el tiempo que hemos estado juntas y menos en cuanto me di cuenta que esta completamente sola.
Doy una vuelta por un pasillo donde veo un bulto en el piso inconsciente, me acerco y veo a Belle completamente dormida.
Suspiro aliviada de haberla encontrado y al menos a salvo, no le veo rastro de agresiones ni nada, sonrío divertida por verla en esta situación, tendré que decirle que tenga cuidado con lo que toma, mira que haber acabado en una cama conmigo y ahora dormida en el piso de un antro es muy peligroso.
La alzo con un poco de dificultad, pero que gracias al ejercicio me puedo dar esos lujos, y la llevo a fuera del bar, le pido al vallet mi auto quien al verme con la chica rueda los ojos pero no le doy importancia.
La subo con cuidado al auto y le pongo el cinturón para llevarla a casa.
Cuando llegamos la vuelvo a cargar y como no sé cómo subirla a su cuarto, mejor meterla al mío, no sé como abrir la puerta así que la cargo de costal de papas para tener una mano libre y entrar.
Subir las escaleras es el recorrido más largo del mundo.
-Vaya que si estás pesadita - digo gimiendo un poco en los últimos escalones.
Abro la puerta de mi cuarto y la dejo caer un poco brusca en la cama ya sin aire, le quito sus zapatos de tacón negros y le dejo el vestido, no quiero que vuelva a amanecer y se espante por estar desnuda, mejor que esta vez abra los ojos en mi cuarto con ropa.
La acomodo en mi cama hasta arroparla con mis sabanas, noto como sonríe entre sueños y eso me hace a mi verla con ternura.
-Descansa - le susurro para luego cambiarme y ponerme mi pijama, me pongo a lado de ella pero por sobre las sabanas, sin tocarla, es demasiada tentación, solo me quedo viendo al techo oyendo la respiración de Belle a mi lado, hasta quedarme dormida.
August POV.
Me estoy riendo a carcajadas viendo a Lena tratando de levantarse de su lugar, ni siquiera puede con su propio peso.
Creí que me iba a dar más batalla pero en el sexto chupito quedo casi noqueada.
-No… no the rdias - me trata de decir pero yo solo oigo balbuceos, me sigo riendo - BAAAIIILLLLRD
Niego con la cabeza divertido y me levanto.
-Nada de eso, es hora de llevarte a casa, la fiesta terminó - me acerco a ella para agarrarla pero ella no me deja y me da un manotazo.
-Y… yo phuedo - me señala con el dedo y me medio ve porque sus ojos están ya algo perdidos.
Sonrío de lado y sigo negando.
-Anda, no seas necia, te llevo a casa y allá bailamos lo que quieras.
-¿Do pdometes?
Asiento y ella me ve fijamente como si lo pensara mucho, luego extiende sus brazos como bebé y yo suelto otra carcajada.
-Cartgame.
La alzo como princesa sin dificultad y ella recarga su cabeza en mi hombro, a pesar del alcohol y toda la gente puedo sentir su perfume floral y dulce.
Pido el auto y la meto en él mientras sigue balbuceando no sé qué cosas.
-¿Sabes? Gus esth muy… muy guapo - sonrío - pero… hip… un poco idiota.
No dejo de ver la carretera soltando una que otra risa, mientras disque baila en el asiento de copiloto.
-Tu… te pareces a él - me pica la mejilla con su dedo.
-¿Ah si?
-Sip, pero, él… él es… especial.
Estaciono el auto atrás del de Ruby y me giro a ver a Lena extrañado.
-¿Así que especial? - salgo del auto y lo rodeo para sacarla a ella de nuevo cargando,decido llevarla mejor a mi casa.
-Sip, él me.. hace reír mucho - bueno al menos ya no balbucea, me interesa mucho lo que estoy oyendo, nunca creí que escucharía lo que piensa de mi, pero tampoco creí que un día tendría que cargarla ebria a mi recamara - es… trabajador… in… inteligente… muy muy dulce.
Sonrío mientras entramos a mi habitación, la dejo en la cama, y primero voy a cambiarme con un boxer y dejándome el torso desnudo, voy hacia ella y le quito los zapatos,pienso si quitarle el vestido o no, se ve que no traiga brassier abajo y podré ser respetuoso pero no soy de piedra, mejor dejárselo puesto, la meto en mis sabanas para dejarla bien cómoda.
-Vamos, luego me seguirás diciendo todo lo que piensas de mi - le susurro - es hora de dormir, iré a la sala yo.
-Noo, no te vayas - me agarra de la mano y se la pone bajo su cara como si fuera un oso de peluche - quédate conmigo… no me dejes.
Seguro mañana me iba a golpear por esto pero nunca voy a tener otra oportunidad así.
-De acuerdo, no me iré pero suelta mi mano.
Hace lo que le digo y rodeo la cama para meterme con ella, ella se gira hacia mi, pega su cara a mi pecho y me abraza enredando nuestras piernas.
-Eres calientito.
Le abrazo la cintura y la pego más a mi sintiendo su cuerpo y por primera vez en mi vida no siento la necesidad de estar así por sexo sino porque realmente se siente increíble esta sensación, extraña… pero… como si así tuviera que ser siempre.
-Ay Zelena - le digo mientras acaricio sus cabellos, noto como su respiración se hace pausada indicándome que se quedo dormida - ¿ahora cómo le haré mañana para dormir sin ti?
Sigo mirando su rostro mientras duerme y así me quedo hasta que el cansancio me vence.
Emma POV.
-No te preocupes Emma yo los llevo a casa - David tiene a Elsa con su brazo en su cuello por lo ebria que va y del otro lado a Hook quien apenas puede caminar - solo ayúdame a llevarlos al auto ya después yo me arreglo.
Asiento apoyando a Elsa en mi mientras él hace lo mismo con Hook, los sacamos hasta que le dan el auto a David y meto a Elsa acostada en la parte de atrás, veo como apenas toca el asiento se queda dormida.
-¿En serio no quieres que te acompañe? - le pregunto por tercera vez, mi amigo se me queda viendo y niega luego de darme un beso en la mejilla de despedida.
-Ambos dormirán en mi casa, no te preocupes, yo me encargo, mejor tu ya ve a casa.
Asiento no muy segura mientras los veo alejarse por la calle.
Me doy la vuelta para regresar por un último trago antes de irme, veo por todos lados en lo que estoy en la barra y me doy cuenta que mis hermanos ya no están por ningún lado así que termino mi copa cuando veo a lo lejos a mi diosa pelinegra con su novio, frunzo el ceño enojada por tal imagen.
Me recuerda que nunca tendré esa oportunidad, que jamás se fijará en mi, que sea tan idiota como para seguir con alguien así, que no la valora ni la trata como merece.
Aunque… pensándolo, tal vez yo tampoco sea la mujer para ella, soy un desastre como persona, un pasado que vive marcado en mi piel recordándome todos los días de donde vengo, que no soy digna de tal mujer.
Termino definitivo mi trago cuando me levanto y camino hacia la salida pero antes de irme volteo a torturarme de nuevo y lo que veo no me agrada, ya no están donde estaban sino en un rincón donde no hay nadie y es muy difícil distinguirlos pero estoy segura que son ellos, se nota que están discutiendo de nuevo, él le agarra el mentón fuertemente obligándola a que le de un beso.
Camino hacia ellos esquivando toda la gente que ni siquiera se darían cuenta de lo que sucede, veo cada movimiento que hacen y él la agarra del cabello tirando su cara hacia atrás, Regina hace una mueca de dolor que me hace apretar los puños fuertemente enterrándome las uñas en las palmas, de pronto veo todo rojo y camino más deprisa hasta donde están.
-No Leopold me lastimas, por favor suéltame - oigo a mi diosa ya que me acerco, está sollozando mientras él sigue jalando de su cabello.
-Tu me tienes que dar lo que merezco como tu novio… - alza la mano para golpearla y mi diosa cierra los ojos esperando el impacto
Está a punto de acercar el impacto a su mejilla pero estampo mi puño en su cara mandándolo lejos de ella.
-Te dije que te metieras con alguien de tu tamaño - mi diosa se pone atrás de mi y yo la protejo con mi cuerpo.
Leopold se toca la nariz que comienza a sangrar y me mira furioso.
-¡Me acabas de romper la nariz! - me grita cuando corre hacia mi para taclearme pero lo esquivo al mismo tiempo que le doy un golpe en sus costillas - ¡No te la vas a acabar perra!
Mantengo a Regina atrás de mi. sin quitarle la vista de encima ese cabrón.
-Hazte un poco para atrás - le digo, ella trata de decirme con la mirada que me detenga pero ya es demasiado tarde para eso, no hoy, no ahora.
Volteo a ver a Leopold que se pone en posición de ataque y me lanza un puñetazo que fácilmente agarro y de ahí le doy un codazo en su rostro, cuando cae al piso me pongo encima de él y le doy otro puñetazo en la cara.
-No te atrevas a volver a tocarla - lo agarro del cuello de su camisa para advertírselo de cerca mirándolo como la porquería que es.
Pero él solo me sonríe burlón con su cara ensangrentada.
-Ella es mía perra - suelta escupiéndome sangre, levanto mi puño para volverlo a golpear cuando unas manos suaves me detienen.
-No Emma, por favor, no vale la pena - volteo a ver a mi diosa quien tiene el rostro manchado en lágrimas, me desarma por completo su mirada y relajo mis manos para levantarme, le doy una ultima mirada de asco a ese idiota y me pongo a lado de ella - sácame de aquí por favor, no quiero estar más aquí
La miro asintiendo y camino con ella, pero antes de poder llegar a donde hay gente oigo a mis espaldas.
-Esto no ha acabado Regina, tu eres mía.
Estoy a punto de ir a darle una paliza cuando la mano de mi diosa me detiene y me jala hacia la salida. Pido el auto y subimos deprisa alejándonos de ese lugar.
Aún siento mis manos temblar por toda la rabia que siento y como aprieto mi volante fuertemente.
-¿Te lastimaste? - pregunta mientras toca nerviosa mis nudillos llenos de sangre, ese toque hace que inmediatamente todo se vuelva colorido de nuevo, que el oxigeno entre a mi cuerpo calmándome.
-No, es la sangre de él, yo estoy muy bien - le respondo lo más dulce que pueda - ¿tu cómo estás?
Se hace un silencio por unos segundos, no quiero verla y mejor fijo mi vista en la carretera.
-No lo sé - la oigo susurrar - me siento como una estúpida.
Mi mano se va a su pierna y ella la agarra fuerte apretándola, yo hago lo mismo transmitiéndole mi apoyo.
-No eres estúpida - respiro un poco para serenarme más - me alegro de haber estado cerca.
-Siempre lo estás.
Sonrío un poco y en unos minutos llegamos a nuestras casa, nos quedamos dentro del coche mirándolas sin realmente saber si queremos salir de la seguridad del auto.
Veo su mirada mirando triste hacia su hogar y yo la entiendo perfecto.
-Si no quieres estar sola, puedes quedarte conmigo - me aviento a decirle, ella me voltea a ver sorprendida y yo me encojo en mi lugar esperando su rechazo.
-¿En serio?
Yo asiento mirándola un poco avergonzada.
-Si no quieres estar sola, puedes… - me rasco la nuca nerviosa sin saber cómo continuar la oración.
Veo como sonríe dulce y yo me relajo inmediatamente en mi lugar.
Ella asiente agarrando mi mano y yo le sonrío, salimos del coche entrando a mi hogar y de ahí a mi cuarto, noto como ella lo ve y yo me apeno un poco por todo el desastre, que ya es menor porque lo recogí en la mañana pero cuando me arregle en la tarde volví a hacer un relajo con mi ropa.
-Lamento todo esto - agarro toda la ropa que esta esparcida en mi cama y la pongo encima del escritorio, al menos ahí ya no estorba - te prestaré una pijama, lamento decirte que solo uso shorts y playeras.
-Muchas gracias Emma, yo… - de pronto su mirada se vuelve triste y lágrimas comienzan a salir de sus ojos - me siento tan mal, no sé cómo dejé que esto llegara tan lejos, yo ni siquiera sé porque seguí con esto, solo quería… y él…
Ya no puede continuar por los sollozos y se deja caer sentada en mi cama, yo voy corriendo hacia ella y tímidamente la comienzo a abrazar, ella se deja caer en mis brazos y yo me quedo así sin soltarla, todo el tiempo que ella necesita para desahogarse, le acaricio la espalda y es como si sintiera su propio dolor, cada sollozo es como un cuchillo atravesando mi corazón.
-Escúchame Regina - la alejo un poco de mi cuando la siento calmada un poco, ella me mira a los ojos y yo trato de darle a mi mirada toda la seriedad posible - él es un completo cabrón y tu eres una gran mujer, hermosa, inteligente, divertida, maravillosa con una personalidad muy atrayente, que puede hacer que cualquier persona se ponga a tus pies si lo deseas, mereces alguien que pueda verlo, tu necesitas y mereces a quien este contigo siempre, que te haga feliz siempre, sonreír y te proteja de todo, porque eres una reina Regina, una reina que…
No puedo decir más porque en ese instante mi diosa, la mujer que me vuelve total y completamente loca sella mis labios con los suyos, me quedo de piedra un segundo con los ojos abiertos para ver si es en serio que esto es real, y lo es, tengo frente a mi a Regina con los ojos cerrados con sus labios pegados a los míos, los cierro lentamente para disfrutar de esto.
Ya que, que importa lo que pasó, que importa Leopold o si ella acabando el beso va a romper mi corazón, en este instante solo existe ella, solo nosotras dos, solo este beso que se va a quedar grabado por siempre en mi corazón.
Mis manos se van a su cuello lentamente para no dejarla escapar y el beso lo comienzo a guiar, volviendolo dulce, saboreándonos por primera vez, aventurándonos a conocer nuestros labios, jalo un poco su labio inferior y muerdo un poco el superior donde está esa cicatriz que desde que la conozco me vuelve loca, ella hace lo mismo y comienza a morderme mis labios, explorándolos, acariciándolos, volviendo de un beso dulce la más loca de las emociones que he sentido en toda mi vida, mi corazón acelerado y mi estomago sin dejar de dar vueltas.
No sé cuanto tiempo nos quedamos así pero no me importa, este es mi lugar, este es el sitio en el que podría morir feliz, no me importa ya nada si ella permanece así conmigo.
Pero como con todo, tiene que acabar, cuando nos separamos para respirar junto mi frente con la suya sin poder acabar con el momento aún.
-Emma…
-Sshhh - le susurro - no digas nada por favor, no ahora… solo… pasó y… yo no me arrepiento, si quieres dejarlo así, yo lo puedo aceptar y si quieres continuar también, pero… hoy no digas nada, podemos hablar mañana de esto.
Abro mis ojos y ella me está viendo, ya no esta llorando, su mano se va a mi mejilla acariciándola y asiente lentamente.
Le doy un beso en su frente levantándome, voy a mi closet por un pijama para ella.
-Ahí está el baño para que te cambies, yo iré a la sala a dormir.
-No, no quiero estar sola - me dice rápido con una mirada asustada, me acerco a ella y le agarro la manos mirándola a los ojos.
-Estarás segura conmigo, ve, aquí estaré cuando regreses.
Asiente de nuevo levantándose para ir al baño, mientras yo me cambio rápido para que cuando regrese ya esté lista.
Me meto en la cama para esperarla y ella sale, sonrío, se ve muy mona con mis short y mi playera guanga pero ni así se le quita la belleza natural que tiene.
Se mete nerviosa bajo las sabanas y me da la espalda, yo me quedo mirando hacia el techo sin saber qué hacer en estos momentos.
-¿Emma? - volteo rápido a ver a mi diosa pero ella sigue de espaldas a mi.
-Dime ¿necesitas algo? - le pregunto alarmada.
-¿Crees que… ahmmm… ? ¿crees que puedas abrazarme?
La miro sorprendida pero sonrío emocionada, me acerco apresurada a ella poniéndome de lado y pegándome a ella pasando mi brazo por encima rodeando su cintura, ella se hace para atrás pegándose más a mi, es la sensación más maravillosa después de la del beso; recargo mi cabeza contra la suya depositando un beso en ella.
-Descansa - le susurro.
-Se siente bien.
Sonrío sin saber que podría acarrear esto, ¿qué más puede pasar? tal vez al día siguiente ella se arrepienta, tal vez esto no va a servir, o simplemente mis demonios van a ser los que terminaran arrebatándome mi final feliz… de nuevo.
WOOOW que fuerte final, hasta yo me quedé O.O y festeje por el tan ansiado acercamiento de Regina y Emma a partir de aquí se abre una nueva etapa para las tres parejas, se descubrieran secretos de los Swan y la negación a enamorarse, los porqué a tanto miedo
