Capitulo once: Debes darte una oportunidad

Hada estaba en el Palacio de los Dientes, muy deprimida y avergonzada. Sus sentimientos la traicionaron. Besar a Jack no estaba en sus planes, ni siquiera pensaba hacerlo, pero fue tanta la desesperación por hacerlo entender que termino besándolo.

-Espero que Jack no me odie, no podría vivir la eternidad si el me odia- Dijo para sí misma. Las Haditas trataban de consolarla secando sus lágrimas y reconfortándola.

En eso, pudo sentir una brisa helada. Se sintió feliz en ese momento, pensaba que era Jack, así podría disculparse con el apropiadamente. Pero no era el, las pequeñas Haditas estaban ocultándose detrás del Hada de los Dientes. Definitivamente no era él. Pero ¿Quién podría ser?

-¿Qué tal querida? Cuanto tiempo sin vernos- Saludo la figura oscura que estaba frente a ella, no se podía distinguir quien era, hasta que por fin se dio a ver.

-P…Pitch Black- Hada estaba atónita, no podía creer que Pitch Black estuviese en su palacio.

-No, no te preocupes. No vengo por tus dientes- Dijo Pitch mientras caminaba a su alrededor- Vengo para ofrecerte mi ayuda-

-¿Tu ayuda?- Sonrió de medio lado- NO QUIERO TENER NADA QUE VER CONTIGO- y se dispuso a atacar al hombre grisáceo. Pero este saco una pequeña figurilla, estaba hecha de vidrio negro, era Jack. Al ver esa figurilla Hada se detuvo.

- Sabes, se pueden hacer cosas grandiosas cuando tienes tiempo libre, un poco de mi arena de pesadillas, algo de fuego y Voilá-

-No me interesa saber tus pasatiempos Pitch- Dijo Hada con desprecio.

-Entonces, estas enamorada de esta molestia- Dijo Pitch apreciando la figura

-¿De qué demonios hablas? Eso es ridículo- Hada trataba de parecer lo más indiferente posible, no era bueno mostrar alguna debilidad ante ese hombre.

-¿De verdad? Pues, eso no fue lo que dijiste el día de ayer-

-¿El día de ayer?- Pregunto Hada confundida

-Sí, ayer. No te hagas la tonta- Dijo Pitch rodando sus ojos- le dijiste que lo amabas después de besarlo. Eres muy atrevida niña-

Hada estaba horrorizada, no solo porque alguien presencio ese momento, si no también que haya sido Pitch quien lo viese.

-parece que ya lo recordaste- Dijo aquel hombre con una sonrisa diabólica.

-Si es así, no es asunto tuyo. Y será mejor que te largues o llamare a los demás Guardianes-

-Está bien, me iré- y le lanzo la figurilla- Consérvalo, si quieres que ese chiquillo este a tu lado por la eternidad solo debes romperlo, eso me avisara que quieres mi ayuda y me encargare de eso- Dicho eso se esfumo entre las sombras.

Hada miro la pequeña figura, su enojo era muy grande. Estaba dispuesta a arrojar aquella cosa. Pero algo se lo impedía.

-Sera mejor que guarde esta cosa. Debe ser muy peligrosa- Y así Hada guardo aquella figurilla en un cofre. Quien sabe, tal vez a ella le interesa la oferta de Pitch.

Las pequeñas Hadas estaban confundidas, no podían creer que ella aceptara aquella cosa. Una de las pequeñas se acercó al Hada de los Dientes tratando de encontrar alguna respuesta.

-no te preocupes- Dijo Hada- no caeré en su truco, pero no quiero que le digan a nadie que estuvo aquí- Y dicho eso salió volando de su palacio, tenía trabajo que hacer.

La Hadita no estaba convencida de eso, estaba segura de que algo malo pasaría.

Ya en su palacio, Valentine se despojó de sus ropas y se hecho en su cama, Grahilo acudió a ella para consolarla en su dilema. Él era el único que sabía el dolor que debía sentir.

-Grahilo, no sabes lo mal que la estoy pasando- Dijo la joven tratando de contener las lágrimas, pero no pudo- ¿Por qué tuve que conocer a Jack? Todo estaba muy bien antes de que él se metiera en mi mundo-

El gran tigre solo se mantenía cerca del espíritu, posaba su cabeza en su delicado cuerpo.

-Trato de mantenerme alejada, de olvidarlo, y de dejar de tener ese extraño sentimiento en mi interior cada vez que pienso en él. Pero es imposible-

Grahilo miro a Valentine. Sus ojos expresaban exactamente lo que quisiera decir si pudiese hablar.

-No estoy enamorada de el Grahilo. ¿O sí?-

El gran felino solo pudo asentir en respuesta de afirmación.

-Genial, incluso tú lo dices- Se levantó muy fastidiada del asunto- Maldita sea, esto me tiene enferma-

Se colocó su toga y bajo a la biblioteca de Cupido, de ahí se podía apreciar una linda vista y Valentine solo quería relajarse un poco.

Al entrar floto hasta uno de los sillones que estaba cerca del gran ventanal. La vista era hermosa, muy romántica por así decirlo.

-Solo quiero ser feliz- Dijo la pelinegra con mucha tristeza, y solo pudo pensar en el albino que la besaba con ternura. Como sus manos acariciaban su mejilla y del brillo en sus ojos cuando pudo tocarla sin congelarla. Todo eso hizo que Valentine dejara escapar un par de lágrimas.

-MALDITA SEA- Y en un acto violento golpeo un pequeño librero que estaba cerca, Gahilo estaba a su lado sobresaltado de tal golpe, pensó que se había hecho daño. Pero no fue así. Valentine estaba dispuesta a salir para distraerse, cuando piso un papel. Era un pergamino.

-¿Qué es esto?- Y tomo el trozo de papel. Mientras lo leía un párrafo resalto para ella.

"….Solo si una muestra es verdaderamente pura de amor, que salga del corazón. Es obsequiada, las almas fusionadas serán y un ser absoluto nacerá…."

Valentine abrió los ojos esperanzada.

-ESO ES GRAHILO- dijo la chaca expectante- Aquí dice que nuestras almas se fusionarán solo si damos una muestra de amor puro. Eso quiere decir…-

La chica sentía felicidad en su corazón, había un rayo de luz en aquel túnel de soledad que había sido su vida. La mortal e inmortal también.

-Eso quiere decir que si puedo estar con Frost- Dijo Val muy sonrojada de la vergüenza y de la felicidad- Eso solo si le doy una muestra de amor puro, pero ya lo bese y no pasó nada, sería solo si….- Su rostro cobraba mucha vida y color de tan solo pensarlo-…Solo si yacemos-

Grahilo solo podía menear su cola y ronroneaba, parecía que sentía la felicidad y la emoción de la chica. Hacía mucho tiempo que Val no lo veía así.

-Muy bien Grahilo, debo irme, debo decirle a Frost, al fin puedo….puedo saber que es ser amada-

Grahilo solo rugió suavemente en forma de aprobación. Hacía muchos años que quería que esa niña fuera feliz.

Jack estaba en el taller de Norte, quería pedirle algún consejo o por lo menos hablar con él. Pero como siempre estaba ocupado.

-No sé qué hacer, de verdad quiero estar a su lado. Pero ella no me lo permite, y sé que debo insistir si realmente la quiero. Pero no quiero que piense que soy una molestia- Dijo Jack totalmente deprimido, ocultaba su rostro con sus manos- ¿Qué debo hacer Phil?

El gran Yeti estaba tratando de consolarlo, normalmente se mantiene alejado de ese revoltoso muchacho que lo ha hecho trabajar siempre de más. Pero no podía negarle algún consejo o ayuda.

-Raaaarw- Vocalizo el gigante peludo.

-¿Crees que debería ir tras ella? ¿A pesar de que piense que soy una molestia?

El yeti asintió y sonrió. Le alegraba ser de ayuda.

-Entonces eso hare. No la dejare escapar y la hare mía- Se alzó animadamente y dijo esas palabras con determinación, pero se dio cuenta de lo que dijo al final y solo se sonrojo.

-N...NO ES LO QUE TU PIENSAS PHIL- Grito el albino.

-Rarrw- Pronuncio el Yeti con una expresión de complicidad, sabía lo que él quería decir.

-NO ME FASTIDIES GIGATON- Dijo el Guardián avergonzado. Y salió rápidamente al palacio de Valentine.

Phil solo sonreía al verlo, pasó de ser un niño que no dejaba de molestar y ocasionar problemas, a ser un muchacho enamorado y con determinación para luchar por lo que quiere. Pensó que con eso, por fin dejaría de ocasionarle molestias

Mientras Jack se dirija donde Valentine, pensaba en cómo tratar de convencerla de estar con él. En ese momento pudo ver a Norte caminar por el taller.

-Jack muchacho, lamento la tardanza. Pero ahora si podemos charlar- Dijo el ruso con una sonrisa.

-No hace falta, ya lo resolví- Dijo Jack sin detenerse ni un minuto.

En eso salió Phil del salón donde estaba con Jack hace unos momentos. Norte lo vio y le regaño.

-Así que andas de vago, pues harás horas extra Phil- Dijo en modo de reproche.

-Raaaadaa- Dijo el Gigante peludo. Trato de explicar lo que había hecho pero Norte no le hizo caso.

-A TRABAJAR- Grito el Barbón. Phil solo se dispuso a seguir con el trabajo, más tarde se las cobraría a Jack por eso. Ese chico siempre se las arregla para traerle problemas

Jack jamás había volado tan rápido como lo hizo ese día, tenía mucha prisa de llegar al palacio de Valentine. Solo pensaba en lo que le diría cuando la viese.

-Valentine vengo a decirte que quiero estar a tu lado- Se decía a sí mismo para practicar- Pero si le digo eso solo se va a burlar y me echara-

-Valentine vine a pedirte que estés a mi lado por el resto de nuestra eternidad- Dijo esta vez con una voz suave- No, pensara que soy cursi y baboso-

-Valentine eh venido para reclamarte y no aceptare un no como respuesta- Dijo con aire de autoridad- Si, debo ser firme ante ella y no dejarme intimidar.

Después de mucho practicar su dialogo llego a su destino, se detuvo en la gran puerta, estaba muy nervioso. No sabía cuál sería su reacción, puede que le acepte o muy bien puede darle una golpiza y luego lanzarlo al vacío. Eso último lo puso mucho más nervioso.

Así que solo abrió la puerta, para encontrarse con Valentine, quien iba de salida.

-¿Jack que haces aquí?- Pregunto la pelinegra muy sorprendida de verlo.

-Valentine diré esto una sola vez y será mejor que lo aceptes- Dijo desafiante, Valentine quedo perpleja ante ese tono- Vine a reclamarte, y será mejor que aceptes que quiero estar contigo por la eternidad y que no me iré de aquí hasta que digas que aceptas- Dijo Jack casi gritando

Esas palabras resonaron en la amplia habitación, Valentine solo podía sonrojarse, realmente no esperaba eso.

La joven no dijo nada, casi no podía ver su rostro debido a que su cabello lo ocultaba, después de unos minutos empezó a caminar hacia Jack, cada vez más rápido, con una expresión muy dura. Jack sentía como todo su valor se esfumaba.

-Me va a matar- Pensó el albino- sin embargo estaba dispuesto a recibir las consecuencias, sabía que no sería fácil.

Valentine llego a un punto en el que ahora estaba corriendo, y cuando estuvo cerca de Jack, se abalanzó sobre el haciendo que ambos cayeran al suelo. Jack cerró los ojos pero al no recibir ningún golpe abrió los ojos poco a poco.

-¿V...Val?- Dijo tartamudeando.

-ERES UN IDIOTA- Grito la chica y después beso al Guardián bruscamente.

Jack no podía creer lo que pasaba, así que solo se limitó a seguir el beso. No podía más con todas esa sensaciones dentro de él así que tomo a la chica haciendo que esta quedara debajo de él.

-Ok, no es que me esté quejando pero. ¿Por qué hiciste eso?- Dijo el albino recobrando el aliento.

-Porque puedo y quiero- dijo la chica sonriendo.

-Que buen argumento- Dijo el Guardián sarcásticamente.

Valentine se apartó de Jack sentándose sobre sus piernas, sus ojos brillaban y su sonrisa era enorme.

-Jack…- Valentine soltó un par de lágrimas.

-Valentine, no llores- Dijo con desespero el Guardián- Lamento si t hice enojar o estar triste, pero no llores-

-Acepto- Dijo Val finalmente.

-¿Aceptas?- Ahora Jack estaba confundido.

-Acepto estar a tu lado el resto de nuestra eternidad-

Jack no podía creer lo que escuchaba, Valentine acepto. Acepto estar a su lado, acepto sus sentimientos. Jack solo podía reis tontamente. El muy bien pudo practicar su dialogo, pero no su reacción ante la respuesta.

-Jack di algo- Dijo Valentine tocando su hombro.

-Yo…yo, no sé qué decir, de verdad no espere a que aceptaras.

Valentine solo pudo reír. Tomo las manos del Guardián y lo miro a los ojos.

-Veras Jack, descubrí que si puedo estar contigo. Claro no podremos…..-Valentine se sonrojo-…y…ya sabes…- Jack comprendía a lo que se refería, Sonrojándose también.

-Eso no me importa, solo quiero que estés conmigo- Y beso tiernamente a Valentine.

La joven correspondió el beso, quería disfrutas lo más que podía dé eso que se había negado por más de 400 años. Amor y ternura.

-No sabes lo feliz que estoy- Dijo Valentine.

-Ni tu- Se levantó y le tendió la mano a su, ahora, pareja.

-iremos al taller de Norte, quiero darles la buena noticia- Pero Valentine retiro su mano.

-Perdón, pero no iré- Dijo Valentine algo triste.

-¿Por qué no? Quiero presentarle a todos a la señora Frost- Dijo en broma el albino.

Valentine se sintió algo ofendida por lo de señora. Pero lo olvido casi al instante.

-Jack, los demás me odian, eh hecho muchas cosas de las que no sabes…- Pero el albino la interrumpió.

-Eso quedo en el pasado, ya no tienes motivos para hacer que los demás te odien- Dijo con cariño el Guardián.

-Pero…- Y Jack la tomo por la fuerza, sorprendiéndola.

-Nos vamos- La alzo y salieron del palacio.

-JACK NO, SUELTAME- Grito la joven, pero esto solo divertía más y más a Jack.

-Perdona lindura, pero iremos con los demás- Dijo entre risas el albino.

-JACK SI NO ME BAJAS LO VAS A LAMENTAR- Grito furiosa Val.

-viento, al polo norte- Y una ráfaga de viento los envolvió a ambos y salieron disparados al taller de Norte

Ya en el lugar, Jack luchaba con todas su fuerzas para que Valentine no se escapara.

-Eres muy terca…- Y recibió un golpe en la mejilla-…Y fuerte- muestras caminaba pudo ver a Phil, y este lo llamo.

-HEY PHIL, NECESITO AYUDA- Grito desde lejos jack, realmente necesitaba ayuda. Valentine le daba mucha pelea.

El yeti accedió, tomo a Valentine con un brazo y con el otro golpeo a Jack en la cabeza.

-Ouch, Phil. ¿Por qué fue eso?- Pregunto adolorido.

Pero el yeti solo se limitó a señalarlo con enfado. Pero esa enfado se esfumo cuando Valentine lo golpeo muy fuerte en la cara. Debía usar sus dos manos y algo de fuerza en ella. Cosa que lo sorprendió, ni siquiera con Jack usaba tanta fuerza.

-Gracias por la ayuda grandulón- Le agradeció al yeti mientras se sobaba donde Valentine le había golpeado- Llévala al salón principal, yo llamare a los demás-

-ESTA ME LAS VAS A PAGAR JACK, ERES UN GRANDISIMO HIJO DE…- Pero el yeti le tapó la boca antes de decir esa palabrota.

-No seas grosera- Y le dio un beso en la nariz- llamare a los demás- Dicho esto salió volando para buscar a sus compañeros.

Después de un rato, Valentine se hallaba en el salón principal de Norte, estaba un poco más calmada, aunque muy nerviosa. No sabía si sería buen recibida o echada.

La primera en llegar fue el Hada de los Dientes. Sus miradas se cruzaron y estaban en silencio. Pero no duro mucho, Hada fue en contra de la joven con intenciones de lastimarla. Valentine sabía que si se defendía se armaría un alboroto mayor. Así que solo se dejó al descubierto y Hada le dio un fuerte golpe en el rostro.

-¿QUE HACES AQUÍ?- Grito la Guardiana, quien tenia a Valentine sujeta e sus cabellos.

-No quiero pelear, así que será mejor que me sueltes- Pero la Guardiana no le hizo caso.

Con una gran fuerza, Hada arrojo a Valentine al suelo. Iba a darle un golpe certero, pero fue detenida por Norte.

-¿QUE CREEES QUE ESTAS HACIENDO?- Grito el ruso.

-VALENTINE- Grito Conejo al ver la escena y acudió junto a Valentine para ayudarla a levantarse.

-¿Estas bien niña?- Pregunto preocupado Conejo.

-Estoy bien Colita de algodón- Dijo Val tocándose la cara, su labio estaba roto y estaba sangrando-

-¿QUE CREEN QUE HACEN? ¿A CASO NO VEN QUIEN ESTA AQUÍ?- Grito Hada con rabia- Quien sabe a qué vino, de seguro está aquí para acabar con nosotros.

-(No es así)- Ahora Meme se sumaba a la discusión- (Jack nos dijo porque ella está aquí, y no es por nada malo)-

-¿Jack…?- Hada estaba horrorizada, Valentine fue invitada y ella la golpeo muy fuerte.

Jack entro sonriendo, pero no duro mucho. Vio la escena y miro con horror los golpes que tenia Valentine en su rostro.

En la habitación, la temperatura callo súbitamente. Y por fuera se podía ver que una tormenta estaba a punto de estallar. Jack estaba furioso.

-¿Quién le hizo esto a mi pareja?- Dijo Jack con una voz macabra. Hada estaba a punto de decirle, pero Val la interrumpió.

-Fue un accidente- Todos la miraron sorprendidos- Estaba jugando con uno de los duendes y lo lance hacia arriba, pero falle al atraparlo y callo en mi cara- Dijo con una falsa vergüenza. No se le ocurría otra excusa.

-¿Eso es verdad?- Pregunto Jack.

-Así es muchacho, sabes que los duendes son muy problemáticos- Dijo Norte para evitar alguna desgracia.

Valentine se limpió un poco su labio, y se acercó a su Guardián, ella le miraba con ternura, pues nunca nadie se había preocupado así por ella.

-Tranquilo Jack- Y le dio un tierno beso, Conejo y Hada se sorprendieron. Meme y Norte ya estaban enterados por el mismo Jack- no pasó nada grave, esto desaparecerá mañana-

Después de eso, todo empezó a calmarse, la temperatura estaba normal y las nubes de tormenta desaparecían.

-Debes tener más cuidado la próxima vez- Y paso su pulgar por el labio herido de su amada- No quiero verte herida-

-Ok, estoy algo confundido- Interrumpió Conejo- ¿Qué fue eso que acabo de ver?-

-Bueno Canguro, resulta que esta chica acepto estar conmigo por el resto de nuestra eternidad- Dijo Jack orgullosamente y feliz.

-Wow, eso es genial- dijo Hada con evidente desagrado y tristeza.

-Sí que lo es compañero- Dijo Conejo- Les deseo lo mejor-

-ESTO MERECE UNA FIESTA- Grito el ruso con alegría- DUENDES EL BANQUETE-

Eh infinidad de duendes salieron de todos lados para hacer el banquete y preparar todo para la reunión, los Guardianes salieron con Jack felicitándolo por las buenas nuevas. Quedando solamente Valentine y Hada.

-¿Por qué no le dijiste a Jack la verdad?- Pregunto confundida

-No necesito de eso, sé que actuabas por la desconfianza que existe entre nosotras. Pero eso ya acabo- Dijo con una sonrisa, Hada quedo pasmada.

-Sera mejor que salgamos- Y Valentine se encamino para alcanzar a los demás Guardianes.

Hada no sabía qué hacer, Valentine cambio, Jack estaba con ella y sus compañeros estaban enojados con ella por lo que hizo. Debía hacer algo. Quería que todo volviese a la normalidad. Antes de que Jack conociera a Valentine. Y solo pudo recordar aquel hombre que le ofreció su ayuda.

-Pitch-