חֲנֻכָּה

N/A:

*Letra cursiva es pensamiento interno del personaje.*

Aetos: Harry Potter.

Calisto: Draco Malfoy.

Alala: Ginny Weasley.

Pentesilea: Pansy Parkinson.

Stacia: Hermione Granger.


"NOCHE Y DÍA"

By: Leyla zinD

CAPÍTULO X/XVI

PoV PANSY; RECUERDOS: LA PROTECTORA.

Antes de que aquella mujer rubia hablará le interrumpí, "Porque no lo soy." aseguré hablando al fin.

"Ah, con que la linda ojos verdes tiene lengua." Canturreó el guerrero rubio mirándome con desagrado mientras sujetaba amenazante el mango de su espada en su cintura.

"No sé qué buscan, pero les aseguro que tienen a la chica equivocada, al menos no soy yo-" comencé a hablar, la pelirroja alzó su mano para que detuviera mi verborrea.

"Eso ya lo decidiré yo." Dijo alejando su interés de mí, "Y tu eres…" dijo acercándose a la castaña, volvió su rostro a la rubia quién asintió sonriente, "Stacia de Delfos. Tanto tiempo lindura. Dime ¿Cómo es que eres la única sobreviviente después de la tragedia ocurrida en ese lugar?"

Volví mi mirada hacia la castaña, ella solo parecía negar mientras temblaba de pies a cabeza, ¿Quién es esa chica, porque nos tienen aquí cual vulgares ladrones a punto de ser juzgadas? ¿Qué tragedia? Joer espero que no tenga que ver con…

La castaña únicamente negaba con la cabeza renuente a abrir su boca.

"Yo creo que sí que lo sabes. Ya que hace más de diez años fuiste tú quien me previno de… él y las tragedias que acarrearía a mi vida después de encontrar el amor, después de aceptarla a ella." Suspiró suavemente la pelirroja sonriéndole dulcemente a la rubia.

Con cuidado observé como la castaña se tensaba ante aquellas palabras y profirió un suspiro como de sorpresa causando una sonrisa aún más divertida en la pelirroja. Con gusto aparente estiró su mano derecha hasta ponerla sobre el hombro de la chica castaña dándole un apretón a manera de saludo.

"¿Alala?" Susurró la castaña lanzándose a los brazos de la nombrada siendo correspondida con emoción en aquel abrazo enterrando su rostro en el hueco del cuello y hombro de la importante pelirroja.

Separándose delicadamente de ella, la pelirroja le susurró algo al oído a lo que la castaña, esta asintió y siguió de pie donde antes un poco más relajada pero aun sin levantar la mirada.

"Creo que está de más presentarme, usted ya sabe quién soy," dije a modo de respuesta señalando con la cabeza a la rubia ganándome una mirada severa por parte de la, hasta hace un momento, sonríete pelirroja.

La protectora, ese apodo me era familiar y sé que con él se referían a mí.

"Debes presentarte, de otro modo nuestra otra invitada se quedará con la duda sin saber quién es su compañera." Dijo la pelirroja suavemente después de volver a observar a la rubia que le indico que eso era lo mejor.

Suspiré, esto no es fácil…donde quiera que voy llevo desgracia, "Mi nombre es: Pentesilea Kouzouni. No tengo ciudad de procedencia y tampoco lucho contra nadie. Soy una mujer normal y no tengo ningún talento." Dije tratando de sonar convincentemente afligida.

La voz de la desconocida castaña tras de mi me sobresaltó. "Es de mala educación decir mentiras."

"¿Qué? Stacia, ¿Tú sabes que hace ella aquí?" Preguntó el guerrero pelinegro suavemente a la chica castaña.

"Está aquí para adiestrarnos, está aquí para ayudarnos a mejorar,-" respondió alzando el rostro la castaña, "-está aquí para ayudarnos a acabar con la tiranía de Vasilis y está aquí para dirigir tus ejércitos a la victoria, Alala." Dijo girando lentamente su rostro hasta hacer contacto conmigo.

Era una mujer absolutamente preciosa. Si había creído que la pelirroja de noble aura era hermosa y la rubia era increíblemente bella, me había quedado corta.

Rostro delgado y femenino, labios rosados gruesos y definidos, tez blanca ligeramente bronceada. Parecía tener pequeñas cicatrices de quemaduras sobre el rostro, brazos, cuello y el muslo que sobresalía de las aberturas de su toga. Sus piernas parecían no tener final, era poco más alta que yo y por Zeus… pensé que había muerto al ver semejante imagen ante mí.

Solo deseaba que abriera sus ojos tras esas largas y castañas pestañas, quiero verlos y así poder morir en paz y tranquila.

Ella parece que ha sentido mi mirada sobre de sí porque comenzó a fruncir el entrecejo sonriendo con diversión en mi dirección, "Podré ser ciega pero eso no quita que no pueda sentir cuando alguien se queda mirándome directamente." Aclaró abriendo sus parpados muy lentamente y clavando sus poco ordinarios orbes sobre los míos.

Esos ojos eran una imagen impactante por varias razones. Sus iris eran mucho más anchos de lo humanamente normal y la segunda porque ese mismo iris parecía estar roto a la mitad de manera transversal. Como si tuviera solo media pupila colorida y el resto transparentado. No eran de color sólido como normalmente deberían, la mitad colorida era dorado intenso y parecían estar opacados de tristeza. ¿Dijo que es invidente? Como es eso posible si acaba de abrir sus -esos ojos-.

Repentinamente una sensación de familiaridad me embriagó, yo la conozco, sé que le he visto antes ¿Pero dónde?

En ese instante su mirada conecto con la mía. Comencé a notar como su cabello se ondeaba tras ella. Sin apartar de mí su mirada sus ojos comenzaron a completar el iris faltante alrededor de sus pupilas y destellando una luz dorada brillante volviéndose completos.

Al escuchar la voz de la chica hablando inmediatamente el ondeo del cabello de la castaña y ese extraño destello desaparecieron. Aparté mi mirada rápidamente parpadeando abrumada.

"Excelente ahora que ya nos conocemos, es hora de iniciar con lo importante." Indicaba alegre y amablemente la rubia.

"No todos. Nunca escuché tu nombre." Indiqué a la pelirroja sonriendo ligeramente, haciendo acopio de todos mis modales.

Si quiero salir de aquí viva es mejor cooperar. No soy estúpida, sé que ella es la dirigente de este lugar.

"Oh pero que modales los míos, directo al grano como siempre," se reprendió la pelirroja sonriente dándose un pequeño golpe con la palma de la mano en su frente, riendo por lo bajo al dirigirse a mí.

"Mi nombre es Alala Metaxás, soberana de la isla de Xylia. Principal oponente al régimen del dictador Vasilis Goumas. Bienvenidas a nuestro campo de entrenamiento y hogar." Dijo extendiendo su mano para tomar la mía.

Con inseguridad extendí la mano izquierda para hacer contacto con la ofrecida. Ella alzó una de sus cejas, sonriente ante el ademan, al ver que no ofrecí mi mano derecha y a respuesta sujetó mi antebrazo contra el suyo estrechándome eufóricamente casi a la altura del codo. Me estremecí al sentir un ligero cosquilleo recorrer desde la punta de mis dedos hasta la base de mi cráneo. La respiración comenzaba a faltarme, mi cuerpo se sentía pesado, mi vista se nublaba…

La escuché a alguien murmurar algo cuando algo en mi hizo 'Click' mi mente asoció a la pelirroja y a la castaña con otras dos chicas ya conocidas para mí.

"¡Hermione!"

Esa mirada penetrante de la pelirroja estaba taladrándome el alma. Entre parpadeos vi como la pelirroja caía de rodillas frente a mí. Después de un segundo la imité, al siguiente instante todo fue oscuridad ante mí.

….

PASILLOS

Desperté en medio de mi habitación, ya pasaba de medio día a juzgar por la luz y posición del sol en mi ventana. Está bien que Granger me atraiga y guste demasiado pero ¿Al grado de soñar con ella en otra parte de la historia del universo? "Stacia", susurré el nombre que había escuchado como el de ella.

Joder que sueño tan raro, ¿Será que mi ansiedad por ser hoy el día de mi cita con Granger me trae tan mal? No, no. Sacudí mi cabeza preparándome mentalmente para iniciar mi sábado. Observé alrededor de la cama y suspiré tranquila al ver que todo estaba en su lugar.

Frio ambiente, bullicio estudiantil y una magnifica vista al bosque prohibido donde el sol ya estaba en la cima del cielo. Bastantes factores distintos a los que hace un momento me tenían incomoda soñando.

Me di una ducha a consciencia tomándome mi tiempo y al vestirme sonreí pensando en si había elegido bien mi conjunto, no es que me importe mucho saber si me veo bien o no, sé de sobra que lo que sea me hace lucir genial pero el principal objetivo del día era dejar deseando más de mí a esta castaña que convencí tan elocuentemente de salir conmigo. Me vi al espejo al vestirme y sentí como mi cuerpo se helaba asustado por un instante.

Repentinamente en mi reflejo había un campo de tiro al arco, la tienda de campaña que vi en mis sueños, mis ropas eran las mismas que portaba en mis recuerdos, una toga a la rodilla y sandalias de batalla como guerrero ¿Romano? No lo creo, si recuerdo bien aquello parecía más la antigua Grecia. Sacudí la cabeza sintiéndome mareada. Inmediatamente mis alrededores volvieron a ser mi habitación, "Joer me estoy volviendo loca."

Me encaminé al gran comedor subiendo por las mazmorras. Desde que habíamos regresado al colegio algunos compañeros seguían hablándome y algunos otros no más. Tal era el caso de una Revenclaw despistada a los ojos de todos, Lovegood. Ella era una amiga muy interesante, mi amistad con ella había permanecido en secreto por distintas razones durante el espionaje del ciclo escolar pasado y mi declara aversión al Señor tenebroso ya no veía motivos para seguir ocultando la amistad que teníamos. Así que al encontrarme con ella al subir las escaleras le sonreí al saludarla.

"Hey Pansy, ¿Cómo estas hoy?" respondió alegremente al notar mi sonrisa. A su lado iba tomada de la mano una pelirroja que reconocí como la chica Weasley.

Con un movimiento de cabeza me saludó sonriendo un poco, lo suyo era un acto más reflejo. Seguramente la rubia le ha dicho algo de mi amistad con ella.

Vaya, Luna tiene buen gusto para las chicas, no sabía que salía con alguien. Weasley sí que es atractiva, con sus largas piernas y cabello sedoso color fuego, lindos ojos color chocolate y extraordinaria jugadora de Quidditch con un cuerpo digno de alabanza, pero algo en ella me hacía no desearla del modo en que su amiga castaña me provocaba, una castaña que no estaba a la vista desgraciadamente.

Uhm, creo que aprovechare para molestar a la guapa Weasley.

"Bien Lu, ¿Cómo estás tú?" me acerqué abrazando a Luna por unos cuantos segundos más de los que debía y le besé en ambas mejillas haciendo que la pelirroja arqueara una ceja visiblemente celosa, "Weasley." Saludé con un movimiento de cabeza a la mencionada, esta se quedó en silencio con el entrecejo fruncido por la sorpresa.

"Cariño, es de mala educación dejar a la gente esperando respuesta, saluda a Pansy apropiadamente." Le reprendía Luna dándole un pequeño golpe con el dorso de su mano en el antebrazo de la pelirroja, quien inmediatamente se vio sobresaltada y ligeramente abochornada.

"Muy buen día Parkinson." Dijo tendiéndome la mano.

La rubia a su lado nos dedicaba una sonrisa deslumbrante.

Inmediatamente al contacto con la mano de Weasley me vi rodeada nuevamente de un lugar al que reconocí como la costa Griega de mis sueños. Esta vez, frente a mí, Weasley estaba pasándome una lanza enorme, podía ver que estábamos en el campo practicando. Olía como aquella isla y sentí la pesadez de aquella lanza en mi mano.

La pelirroja estaba atónica frente a mí observando sus manos de igual manera, como si no pudiera creer lo que veían sus ansiosos ojos. Parpadeé un par de veces haciendo que Weasley se sobresaltara al ver que compartía la misma visión que ella. La chica miraba sus manos y a las mías en varias ocasiones abriéndolas y cerrándolas alrededor de la lanza que sostenía asegurándose que estaban vacías pero no era así.

Solté su mano y di un paso hacia atrás. "Eso…tú… ¿que acaba de pasar?" la escuché balbucear dirigiéndose a mí. Yo pensaba en hacer las mismas preguntas. Aquí lo interesante es que al parecer ella compartió mi extraña… ¿Visión?

"¿Pansy…has visto lo mismo que Gin?" preguntó suavemente la rubia colocando una de sus manos en la cintura de la pelirroja, la otra la colocó tras su nuca. Parece que esta se estaba desmayando pues sus ojos se giraron en sus cuencas soltando mi mano perdiendo el equilibrio en su lugar. Oh-oh, mis rodillas se doblan, comienzan a temblarme las piernas…creo que también golpearé el suelo.

"¿Q-qué… ra-rayos…s-s-ssucedeee…?" mi cabeza comenzaba a dar vueltas.

Imité sin querer la reacción de la pelirroja y estuve a punto de caer al suelo de bruces cuando sentí como un par de brazos me sujetaron por la cintura.

"Tranquila…todo estará bien." Escuché susurrar una suave voz en mí oído.

"Hermione…" Murmuré. Después de eso solo vi oscuridad por segunda vez ese día.

….

::TBC::


ESPERO LES HAYA GUSTADO

NO TENGO IDEA SI ALGUÍEN SEGUIRÁ LEYENDO ESTE FF...POR LO QUE SI ME LO HICIERAN SABER EN UN RVW SERÍA GENIAL...ESTOY TENTADA A DESAPARECER LA HISTORIA, YA QUE EL EPÍLOGO ME ESTA DANDO PROBLEMAS Y PFF SI NADIE LO LEE YA PUES NI PARA QUE ME ROMPO LA CABEZOAA...

XOXO