La verdad es que lo que más disfruto de los fics son las reacciones de los personajes, por eso a veces me centro mucho más en eso que en la acción en sí misma… no me odien por este capítulo.

Chapter 10 – Why is always Natsu the first to know?

A veces pasa. Te cuentas a ti mismo una misma mentira tantas veces que se convierte en realidad. Y Bixlow sabía que le iba a pasar a él. Lucy no era asunto suyo. El niño no era suyo. Sip, iba a ser verdad cuando los cerdos volasen. Estaba asustado de esa bomba de reloj. No le había dicho a nadie porque sabía que estaba siendo un cobarde. Lucy lo necesitaba y él había echado a correr. Y no había mirado a Lucy en mucho tiempo, porque tenía miedo de lo que pudiese ver.

Por otro lado, Lucy había evitado a Bixlow y a Laxus. No había que hacer, y se estaba percatando de su propio estado. Estaba embarazada y estaba ganando peso. Todavía tenía que ganar un par de kilos. Su doctor le había pedido que abortase porque su embarazo era un embarazo de riesgo y había estado tan asustada que se había ido y no había vuelto. Era su niño. No el de Bixlow o del doctor. Era su pequeño Sol. Y tenía que hacer más misiones porque estaba en su catorceava semana y tenía que ahorrar suficiente dinero porque cuando ya no pudiera ocultarlo más tendría que retirarse y sus cuentas decía que sería en la semana 24.

"Hola, Mira-san, quiero hacer ésta misión." Había pensado que podía esconderlo con camisas anchas y vestidos anchos. Funcionaba por ahora. "Estaré fuera cinco días."

Y el pago sería de 100.000 Jewels, así que, podría ahorrar 50.000 Jewels. Estaba tan feliz que saltó un poco esperando por Mira para que le reservara la misión.

"Cuídate mientras no estás, Lucy." Oyó mientras salía.

Sólo tenía un libro en la Gran Biblioteca de Alejandría. Era más el viajar que el encontrar el libro. Y no iba a tomar ningún riesgo. Se acarició el vientre con amor. Estaba haciendo un esfuerzo extra por ese pequeño bebé creciendo en su útero. Sin pensarlo, empezó a tararear una nana. ¿Sería un chico? ¿Sería una chica? ¡Estaba tan nerviosa!

La misión tomó poco más de cuatro días y cogió otra, dos días después. Sus vómitos y nauseas habían acabado hacía mucho tiempo, pero todavía se sentía un poco mareada a veces y tenía que parar lo que estuviese haciendo hasta que se pasara. Y estaba un poco preocupada porque no había ganado suficiente peso y su embarazo no iba como debía. ¿Qué pasaba si lo perdía? ¡Sería terrible! Por eso no estaba durmiendo muy bien.

"¡Hey, Lucy!" Natsu la recibió con un papel de una misión. "¡Vente en una misión conmigo! Has estado yendo en solitario y Happy te echa de menos"

"¿400.000 Jewels por derrotar a un mago oscuro?" Genial, eran 200.000 para ella y sin muchos problemas. "Seguro. ¿Quieres ir ahora?"

"Tu no vas." Lucy tuvo un escalofrío. Era una voz que no había oído durante un mes y todavía tenía poder sobre ella. "Es muy peligroso para ti."

"¿Es peligroso para mí? La única cosa peligrosa para mi eres tu, Bixlow. Piérdete, por favor y hazme feliz." No lo miró, no podía enfrentarlo, no todavía. Intento irse con Natsu pero Bixlow la sujetó del antebrazo. "Suéltame."

"No irás." Le gruño. ¿Por qué se había levantado? Podría haberla dejado ir a esa maldita misión.

"¿Por qué tu lo dices? Lo dudo." Natsu se metió entre los dos, estaban haciendo una escena. "Ya no eres su novio, así que no puedes decirle a Lucy lo que hacer o lo que no."

"… Tienes razón. Has lo que quieras, cosplayer ojou-sama." Y se fue del gremio. ¿Por qué se había molestado de todas formas? Si se iba a una misión o no, no era su problema. Pero no podía evitar preocuparse. Porque estaba pálida y parecía fatigada.

"¿Estás bien, Lucy?" Le preguntó Happy, estaba preocupado sobre ella y era tan dulce que Lucy no pudo más que asentir. "¡Entonces deberíamos irnos!"

No le había dicho a nadie nada sobre su embarazo, se sentía un poco triste porque eran familia y tenían el derecho a saber que iba a ser madre.

"Hm…" Estaban en el tres y Natsu estaba verde, con Happy intentando animarlo. "¿Natsu porque no descansas en mi regazo?"

Intentó moverse, pero se cayó y se quedó tirado en el suelo. Happy se rió y movió a Natsu para dejarlo descansar en las piernas de Lucy.

"Llegaremos en diez minutos." Y tendría que arrastrar a Natsu fuera del tren o se quedaría ahí. "No te preocupes demasiado."

Al final tuvo que invocar a Capricorn para ayudarla con Natsu y su espíritu no dijo nada sobre ella, porque sus espíritus sabían sobre su embarazo desde el principio, sabían que no le había dicho nada a nadie, incluso si no apoyaban su decisión de olvidarse sobre Bixlow y su paternidad, pero todavía estaban con ella. Aquarius había intentado matar a Bixlow por dejarla con ese pequeño problema. Loke todavía estaba furioso y ella no había sido capaz de invocarlo desde que se había marchado de la casa de Bixlow. Gemini dijo que era porque quería pegarle una paliza, pero no quería ver a Lucy triste. Virgo era muy comprensiva y le había estado dando algún tipo de te celestial que la ayudaba con su magia.

"Está pálida, Lucy-sama." Capricorn le acarició la mejilla. "¿Ha estado comiendo bien? ¿Descansando bien?"

"He estado hacienda muchas misiones últimamente, pero estoy bien, Capricorn, gracias por preocuparte."

"Llámeme si necesita algo, Lucy-sama." Y desapareció. Natsu se estaba recuperando rápidamente.

Quién quería contratarlos era una dama joven. Había estado en el parque, esperándolos. Tenía largo pelo ondulado, negro, y ojos verdes. Piel pálida. Natsu no habló, por lo que Lucy hizo toda la negociación con ella. 400.000 Jewels por un mago oscuro. Y podían encontrarlo en un bar cercano al parque. Era demasiado fácil por semejante cantidad de dinero. Lo encontraron cuando venció a Natsu con un simple ataque. ¡Era un mago elemental! Era alto y fuerte, con pelo verde y ojos grises.

"¡Puerta al león, yo te abro! ¡Loke!" Suplicó y suplicó y finalmente Loke salió con un 'tch'. "Siento haberte llamado, Loke…"

"No lo sientas, princesa. Me necesitabas." Natsu estaba levantándose y cargando de nuevo contra él, una y otra vez sin resultados. "Pero consumiré mucha energía así que volveré pronto."

No la miró pero todavía podía decir que estaba sonriéndole un poco. Estaba feliz con su comportamiento hacia ella. Ambos hombres estaba atacando simultáneamente y la cosa se estaba poniendo fea. Pronto el bar estaba casi destruido y la gente gritaba y corría. Rápidamente, se estaba mareando, pero todavía no podía llamar a Loke, los estaba mirando trabajar juntos para derrotar al mago.

"¡Lucy! ¡Estás sangrando!" Happy gritó y señaló su cara. Estaba sangrando… La nariz… "¿Lucy?"

"Estoy bien… Happy." Cayó de rodillas, estaba teniendo punzadas en la zona pélvica y tenía un pitido en los oídos.

No estaba bien y se estaba poniendo peor, finalmente gritó con una punzada especialmente dolorosa y entonces Natsu y Loke la miraron, el mago oscuro usó esa oportunidad para escapar.

"Natsu, llévala a un hospital." Ordenó Loke y desapareció. Lo había mantenido mucho tiempo invocado y su magia no era lo suficientemente fuerte para eso.

Natsu no estaba muy seguro de lo que hacer, por lo que siguió sus órdenes y llevó a Lucy al hospital. No sabía lo que pasaba mientras las enfermeras y el doctor iban y venían constantemente sin hablarle.

"¡Hey!" Agarró a una enfermera, ya había pasado una hora desde que Lucy había sido aceptada e iba a perder la paciencia. "¿Qué le pasó a Lucy?"

"¿Eres el padre?" ¿Padre? Asintió incluso si no sabía nada sobre el padre. "Fue un principio de aborto. Los bebés están bien, pero casi los perdemos. El doctor vendrá a explicarle la situación."

¿Bebés? Happy estaba tan perdido como él mientras miraban a la enfermera. ¿Qué bebés? ¿Lucy se había convertido en un bebé? ¡Erza los mataría a los dos!

"Hola, soy el doctor Kureda, encantado de conocerlo." Un doctor los saludó en la sala de espera, con un montón de papeles y carpetas. "Quiero hablarle sobre los bebés de Lucy Heartfilia. Un embarazo de trillizos es un embarazo de alto riesgo y ella no ha estado cuidando muy bien de sí misma."

"Espere… ¿Qué bebés? ¿Lucy está embarazada?"

"Sí, ¿usted no es el padre?"

Natsu parpadeó. Una vez. Dos veces. Y entonces se desmayó. No era el padre pero todavía lo había horrorizado lo suficiente como para mandarlo a un lugar mejor.