Capitulo 10
¿Ahora te acuerdas de mí?
Pasaron los días y Yamcha no había aparecido por la casa de Bulma. La llamaba de vez en cuando para comentarle que estaba muy ocupado con el equipo, pero que pronto iría a verla.
Ella decidió no darle importancia y aprovechó el tiempo para descansar, fue al salón a regalonearse y por un peinado nuevo, algo más drástico para marcar el cambio en su vida. Por la tarde al llegar a su casa llamó a unas amigas, que hace tiempo no veía, para salir a bailar por la noche. Aunque realmente eran como compañeras de fiesta nada más, ya que ella no podía contarles a ninguna sobre sus aventuras y menos decirles que existían las esferas, extraterrestres y otras cosas casi mágicas.
Cuando estaban en la discoteca una de sus amigas le dijo apuntándola con el dedo mientras tomaban un descanso
-Oye, supe que tuviste a un hombre guapísimo viviendo en tu casa… y no era Yamcha.
Bulma se puso como un tomate… "¿Cómo se pudo enterar de algo así?"
-Ah, él… era hijo de un primo de un amigo de la familia…
-¿Segura? Tu madre me dijo que era tu nueva conquista
Bulma cerró sus ojos y en su sien apareció una vena "Mi madre y su bocaza como siempre metiéndome en líos"
-Sabes como es mi madre… dice muchas cosas…
-¿Pero aún te casas con Yamcha? – le preguntó otra amiga
-Claro que sí. Es el amor de mi vida… - Bulma terminó la frase no muy segura y las chicas solo se miraron entre sí y se encogieron de hombros. Siguieron de fiesta hasta casi el amanecer
Bulma volvió en un taxi a su casa, todo el camino de vuelta no hizo más que mirar las calles por la ventana. Cuando llegó subió directo a su cuarto y se lanzó en la cama a llorar hasta quedarse dormida.
Despertó a eso de las tres de la tarde por unos golpes en su puerta. Se enderezó en la cama con una horrible jaqueca y apenas pudo preguntar a quien sea que llamaba a su puerta.
-Hija ¿te encuentras bien?
-Sí, mamá. Pasa.
La señora entró y la vio aún con la ropa del día anterior.
-Parece que la fiesta no estuvo nada mal…
-Habla más bajo… por favor
-Cariño, no te hubiera despertado pero tienes una llamada...
-Mamá, solo debías decir que no estaba.
-Lo pensé… pero es mejor que contestes… aunque tú ya eres una mujer comprometida…
-¿?... Tomaré la llamada aquí… gracias.
La señora salió canturreando la marcha nupcial de la habitación.
Tomó el auricular del comunicador y se dejó caer en la cama nuevamente
-¿Sí?… habla Bulma.
Se escuchó interferencia y algunas palabras ininteligibles. Pero ella reconoció la voz inmediatamente.
-¿Lo encontraste?
Nuevamente estática con un "NO, IMBECIL" entrecortado
-NO TE ENTIENDO CASI NADA, IDIOTA. Y NO ME GRITES QUE TENGO MIGRAÑA
Otra vez estática pero se escucho una risa. Luego silencio.
Bulma se quedó con el auricular pegado a la oreja. La comunicación se había cortado.
Suspiró... y a continuación se sonrió "mi amigo Vegeta no me ha olvidado". Se levantó como pudo y se dio una ducha. Bajó a la cocina y se preparó café, mientras comía una rosquilla. Decidió descansar viendo algo de televisión. Iba llegando a las escaleras cuando escuchó que llamaban a la puerta. Su madre abrió y ella se quedó cerca escuchando.
-Sí, adelante. Tanto tiempo sin verte.
Supo en ese instante que se trataba de Yamcha. Apuró el paso y se encerró en los laboratorios. Apenas entró su comunicador se encendió.
-Hola, amor. Tu madre me dijo que te fuiste de fiesta anoche ¿Cómo estás? Por lo que veo cambiaste tu peinado de nuevo…
-Hola, Yamcha. Si, es que me aburrió el anterior… Estoy bien y muy ocupada en este momento…
-¿Pero tan ocupada como para no recibir a tu novio?
Ella suspiró. Realmente después de aquella llamada no tenía ganas de ver a Yamcha. Pero ella debía continuar su vida, ya estaba decidido.
-Espérame unos minutos...Subiré enseguida.
"Espero que las cosas vuelvan a ser como antes… sin embargo... hay algo raro con Yamcha... ¿se volvió a cortar el cabello? no, es el mismo corte que se hizo cuando volvió a buscar trabajo"
Luego de meditar salió de los laboratorios y subió de mala gana las escaleras hasta llegar al recibidor. Yamcha estaba de pie con una caja de bombones en su mano.
-Hola, Bulma, te traje un regalo.
-Gracias, Yamcha. Oye no te hubieras molestado. Hoy no tengo mucho tiempo para estar contigo...
-No importa, Bulma. Ambos tenemos poco tiempo libre. Pero pronto termina la temporada y tendremos mucho tiempo para estar juntos.
-¿ah sí? – Bulma sintió un vacío en el estomago.
-Sí, En aproximadamente unas semanas más termina la temporada… podríamos tomarnos unas vacaciones…
- Oh, Yamcha, me encantaría, pero recuerda que dentro de dos meses será nuestra boda y tenemos mucho que hacer
-Pero tu madre dijo que se encargaría…
-Hay cosas que debe hacer uno mismo, Yamcha… como elegir el vestido, las flores, la decoración, las invitaciones…
-Sí, te entiendo… Bueno, entonces durante ese tiempo vendré a quedarme algunos días para ayudarte.
-Gracias.
Se besaron y Yamcha se despidió de ella. Tenía que regresar a descansar ya que según él tenían práctica temprano.
Bulma vio salir a Yamcha. Volvió a los laboratorios y dejo los chocolates en un cajón. Gracias a su jaqueca no tenía ganas de trabajar. Por lo que decidió salir a fumarse un cigarrillo en el jardín de su madre. Se sentó en una de las bancas y miró al cielo. En eso apareció su padre.
-¿Qué tienes, pequeña?
-Oh, papá… no es nada. Creo que es estrés por la boda.
El anciano se sentó junto a ella.
-A veces lo que el corazón quiere no es lo mismo que quiere la razón…
-¿Qué quieres decir con eso, papá?
-Hija, te conozco demasiado bien… sé que no estás cómoda con esta situación y tú también lo sabes.
-Ay, lo que pasa es que no estoy segura de estar enamorada de Yamcha…
-Y entonces ¿por qué te casas?
Ella lo miró con angustia. Muchas veces trató de responderse lo mismo sin éxito.
-Supongo que porque él es mi novio de toda la vida, porque ya debo sentar cabeza y porque estoy en edad de tener una familia...
-¿De verdad piensas eso, hija? A mi me parece más un discurso de un perico
-Lo sé… pero estoy tan confundida... no quiero perder mi libertad... pero tampoco quiero perder a Yamcha... no sé.
-Si no estás lista, nadie puede obligarte… ni siquiera tú misma. Te recomiendo que hables con Yamcha… pueden seguir de novios por el tiempo que estimen conveniente. Lo importante es que tú estés segura de lo que sientes por él.
-Gracias, papá - dijo ella abrazándolo y dándole un beso en la mejilla.
-de nada, hija. Para eso estamos.
El anciano se levantó y avanzó unos pasos. Pero se giro un poco y le dijo a su hija.
-A propósito de tiempo, hija… ya le va a acabar el combustible, el tanque de reserva estaba sin llenar - dijo indicando hacia el cielo
Y diciendo esto siguió su camino de vuelta a los laboratorios. Bulma quedó con cara de preocupación mirando hacia donde había indicado su padre.
Mientras Yamcha llegaba a su apartamento en su coche nuevo. Afuera lo estaba esperando una mujer morena.
-Hola, Yam ¿te acuerdas de mí?
-Hola, ¿Mako? Claro que sí…- dijo entregándole las llaves al parqueador del edificio, esperó que el joven se retirara para continuar - te he dicho que me llames antes de venir.
-Oh, perdona… es que te he echado de menos. No me digas que tu a mi no…
-Claro. Pero recuerda que estoy comprometido… subamos. Aquí nos pueden ver.
Avanzaron hasta el ascensor. Una vez allí la mujer se abalanzó sobre el joven, casi destrozando su ropa.
Las puertas se cerraron y un conserje sonriente avanzó hacia la calle.
-Todos los famosos son iguales – dijo mientras metía sus manos en los bolsillos del pantalón y silbaba una melodía pegajosa.
Hola a todos, en especial a nina y a lula04gonzalez. Hoy saludamos de pasadita a NoaZap, me alegro que te guste la historia. Ya falta menos, espero que cubra sus expectativas. Cariños.
